4967836118799813695

La guerra cognitiva como mutación del imperialismo contemporáneo: efectos sobre las subjetividades de clase y de los pueblos en Venezuela, América Latina y el mundo


Una aproximación desde la dialéctica del materialismo histórico

Pedro Penso
Director General del Centro de Investigación Contrahegemónica de la Universidad Internacional de las Comunicaciones
Red Internacional de Investigación Antifascista

La guerra como forma fenoménica de la lucha de clases en el siglo XXI
Para comprender lo que hoy llamamos guerra cognitiva y sus efectos sobre las subjetividades en Venezuela, América Latina y el mundo, es necesario partir de una proposición fundamental del materialismo histórico: la guerra no es un accidente de la historia ni una patología de las relaciones internacionales, sino una continuación de la política —y, por tanto, de la lucha de clases— por otros medios. Como nos enseñó Clausewitz, mediado por la lectura leninista, la guerra expresa, en su forma más concentrada y violenta, las contradicciones que atraviesan un modo de producción determinado.
Ahora bien, la mutación que nos ocupa —la emergencia de la guerra cognitiva como modalidad predominante de agresión imperialista en el siglo XXI— no representa un mero cambio técnico en los instrumentos bélicos. Tampoco es un fenómeno que pueda explicarse por la simple adición de «nuevas tecnologías» al repertorio militar. Se trata, más bien, de una transformación cualitativa en la forma que asume la guerra imperialista cuando las condiciones objetivas de la correlación de fuerzas global —el ascenso de nuevos polos de poder, la crisis de la hegemonía unipolar estadounidense, la emergencia de proyectos contrahegemónicos en el Sur Global— vuelven inviable la guerra clásica de ocupación territorial. Es, en palabras de algunos analistas, una guerra vicaria (Waldman, 2021) [1], que busca lograr los objetivos del imperialismo sin exponer a sus fuerzas al costo político y humano de una invasión directa.
Como sostienen Tan y Perlmutter (2006) [2], el concepto mismo de «guerra de información» encierra una paradoja: cuanto más se cree saber sobre ella, menos se comprende su dinámica real, pues la información no es un recurso neutral sino un campo de batalla donde se dirimen proyectos de sociedad antagónicos.

Mutaciones de la guerra cognitiva
Del 11 de septiembre al 3 de enero
La trayectoria de la guerra cognitiva como modalidad imperialista puede trazarse a partir de hitos que marcan saltos cualitativos en su desarrollo. Si la guerra mediática contra Irak en 1991 y 2003 mostró el poder de la manufactura del consenso (Herman y Chomsky, 1988) aplicada a gran escala, la experiencia venezolana de 2002 —el golpe de Estado mediático contra Hugo Chávez— reveló que, en América Latina, los medios de comunicación privados podían operar como arietes de desestabilización política con la misma eficacia que un batallón de infantería. Como documenta Cañizález (2003) [3], el golpe de abril de 2002 contra Chávez fue un «golpe mediático»: la televisión privada venezolana no solo informó, sino que produjo los acontecimientos, creando una realidad virtual que justificaba la ruptura del orden constitucional.
Esta primera fase —que podríamos llamar guerra mediática clásica— evolucionó hacia una forma más sofisticada con la irrupción de las plataformas digitales y las redes sociales. El uso de bots políticos para la manipulación de la opinión pública en Venezuela, estudiado por Forelle et al. (2015) [4], muestra cómo actores automatizados generan contenido que simula apoyo o rechazo popular, creando una falsa impresión de consenso o disenso. Los investigadores encontraron que los bots más activos en la conversación política venezolana eran utilizados por la oposición radical, y que se hacían pasar por líderes políticos y agencias gubernamentales más que por ciudadanos comunes.
Sin embargo, el salto cualitativo más significativo ocurre en la coyuntura que usted señala: el período pre y post 3 de enero. En esta fase, la guerra cognitiva ya no se limita a informar tendenciosamente o a manipular la opinión pública, sino que busca reconfigurar las subjetividades mismas de los pueblos, alterando su percepción de la realidad, su memoria histórica y su capacidad de agencia política. Se trata de una guerra que opera en el plano de lo que Gramsci llamó la hegemonía: la disputa no es solo por el gobierno, sino por la dirección intelectual y moral de la sociedad (Hesketh, 2019) [5].
En el caso venezolano, esta mutación se expresó en la estrategia de doble poder implementada a partir de enero de 2019, cuando Juan Guaidó se autoproclamó «presidente encargado» con el respaldo inmediato de Estados Unidos y sus aliados. Como señala Buxton (2019) [6], la estrategia de la oposición venezolana estuvo marcada por errores de cálculo y por una dependencia excesiva del respaldo internacional, lo que revela que la guerra cognitiva no puede suplir indefinidamente la falta de arraigo social y de correlación de fuerzas favorable en el terreno material.

El secuestro del derecho internacional y la ruptura del orden jurídico
El desconocimiento de los principios más elementales del derecho internacional —la soberanía, la autodeterminación de los pueblos, la no intervención— constituye la base jurídico-política sobre la cual se despliega la guerra cognitiva contra Venezuela. La estrategia de reconocimiento selectivo de gobiernos, analizada por López-Rodríguez (2021) [7] a través del caso venezolano, revela cómo las potencias imperialistas instrumentalizan el derecho internacional para legitimar injerencias: más de cincuenta países reconocieron a Guaidó como presidente legítimo, a pesar de que Maduro ejercía el control efectivo del territorio, de las instituciones y de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.
Esta fractura del orden jurídico internacional tiene consecuencias profundas sobre las subjetividades. Cuando el derecho se convierte en un arma de guerra, la percepción de lo legítimo y lo ilegítimo se desestabiliza. Sectores enteros de las clases medias venezolanas —formadas en la idea de que «Occidente» representa la legalidad y la democracia— experimentaron una ruptura cognitiva al ver que sus referentes tradicionales de autoridad moral avalaban una ficción jurídica: la de un «presidente» sin control territorial, sin ejército y sin capacidad de gobernar. Para las clases populares, en cambio, la defensa de la soberanía se convirtió en una experiencia de reafirmación identitaria, en la medida en que la agresión externa operó como catalizador de una conciencia nacional y antiimperialista.
Las sanciones económicas unilaterales impuestas por Estados Unidos —que, como documenta Mooney (2021) [8], fueron tan severas que la propia relatora especial de Naciones Unidas sugirió que podrían constituir crímenes de lesa humanidad— operan no solo como mecanismo de asfixia económica, sino como dispositivo de guerra cognitiva. Al bombardear a la población venezolana con la narrativa de que «las sanciones no afectan al pueblo sino al gobierno», y al mismo tiempo generar escasez inducida e hiperinflación, se produce una disociación esquizofrénica en la conciencia popular: se vive la catástrofe económica mientras se niega su causa real.

Efectos sobre las subjetividades de clase
El materialismo histórico nos enseña que la conciencia de clase no es un reflejo mecánico de la posición en las relaciones de producción, sino una construcción política y cultural mediada por la lucha ideológica. En este sentido, la guerra cognitiva opera directamente sobre lo que Lukács denominó la conciencia de clase psicológica (la percepción inmediata que los individuos tienen de su situación) para impedir el desarrollo de la conciencia de clase atribuida (la comprensión de los intereses históricos objetivos de su clase) (Melo, 2018) [9].
En Venezuela, el efecto ha sido paradójico y contradictorio. Por un lado, la guerra cognitiva ha profundizado la polarización de clase que ya caracterizaba la sociedad venezolana desde la llegada de Chávez al poder. Como documentan Hawkins et al. (2018) [10], la polarización en Venezuela no fue simplemente política, sino que expresó la división de la clase en la sociedad venezolana: el chavismo aglutinó a los sectores populares y a las clases medias empobrecidas, mientras que la oposición concentró a las élites económicas, a las clases medias altas y a los sectores profesionales formados bajo el paradigma neoliberal. La guerra cognitiva intensificó esta división de las clases al naturalizar las diferencias de clase como diferencias morales e identitarias: el chavista era presentado como «ignorante», «populista» o «violento», mientras que el opositor era retratado como «ciudadano», «demócrata» o «profesional».
En América Latina, la guerra cognitiva ha producido un efecto de archaización de la conciencia política, como lo denominan Morozov y Erofeev (2017) [11] en su análisis de las guerras híbridas. Este concepto se refiere al retorno de mitologías políticas arcaicas —el «enemigo interno», la «conspiración comunista», la «amenaza a la civilización occidental»— que reemplazan el análisis racional de las contradicciones sociales por una lógica amigo-enemigo despolitizada. En Brasil, la elección de Bolsonaro fue un caso paradigmático: el uso de WhatsApp como arma de propaganda masiva —analizado por Luz y Miller (2020) [12]— permitió construir una realidad paralela donde la amenaza del «comunismo» justificaba cualquier atrocidad. La guerra cognitiva, en este sentido, produce una involución de la subjetividad política: en lugar de la conciencia crítica que debiera emerger de la experiencia material de la explotación, se implanta una conciencia mistificada que identifica como enemigos a otros explotados o a proyectos emancipatorios.

La dimensión geopolítica y los pueblos: imperialismo y guerra vicaria
La guerra cognitiva no puede entenderse al margen de la reconfiguración geopolítica global. La tesis de la «guerra vicaria» —desarrollada por Waldman (2021) [1] y retomada por otros analistas (Krieg y Rickli, 2018) [13]— sostiene que Estados Unidos ha optado por delegar en actores proxies la realización de sus guerras, manteniendo su propia fuerza militar en la sombra, operando desde las sombras (operaciones encubiertas, fuerzas especiales, drones, guerra cibernética), mientras transfiere los costos humanos y políticos a otros.
En el contexto latinoamericano, esta guerra vicaria asume la forma de una agresión multidimensional que combina sanciones económicas, manipulación mediática, financiamiento de oposiciones, reconocimiento selectivo de gobiernos y guerra cognitiva digital. El objetivo es producir un colapso inducido que justifique la intervención humanitaria o el cambio de régimen. Como señalan Main y Dangl (2019) [14], el caso venezolano representa un momento crítico para desafiar la intervención imperialista en la región: lo que está en juego no es solo un país, sino la posibilidad de que exista un proyecto soberano, independiente y antiimperialista en el hemisferio.
Para los pueblos de América Latina, la guerra cognitiva produce una subjetividad escindida. Por un lado, las clases populares que han sido protagonistas de procesos emancipatorios —el bolivarianismo en Venezuela, el evismo en Bolivia, el correísmo en Ecuador, el lulismo en Brasil— desarrollan una conciencia defensiva, una subjetividad de resistencia que se fortalece frente a la agresión externa pero que corre el riesgo de cristalizarse en una postura reactiva que dificulta la autocrítica y la renovación. Por otro lado, las clases medias y altas que se identifican con el discurso hegemónico occidental experimentan una subjetividad de resentimiento: al ver bloqueadas sus expectativas de consumo y movilidad social por la crisis económica —crisis que la guerra cognitiva les presenta como resultado de la «incompetencia» o «corrupción» del gobierno popular, y no como efecto de las sanciones y la guerra económica—, estas clases se vuelcan hacia posiciones políticas cada vez más radicalizadas, llegando a justificar la intervención extranjera.
A escala global, la guerra cognitiva produce un efecto aún más inquietante: la disolución del principio de realidad. En un mundo donde cada hecho puede ser negado, cada verdad puede ser disputada y cada narrativa puede ser fabricada, la posibilidad misma del conocimiento objetivo —condición de posibilidad de cualquier política emancipatoria— se ve socavada. La guerra cognitiva no busca convencer, sino confundir; no busca ganar adeptos, sino neutralizar la capacidad de juicio. Es, en este sentido, una guerra contra la razón histórica misma.

Para cerrar en tono dialéctico
Entre la determinación estructural y la agencia histórica
Desde una perspectiva dialéctica, la guerra cognitiva no es un destino ineluctable ni una fuerza todopoderosa. Como toda forma de lucha de clases, encuentra sus límites en las condiciones materiales y en la praxis de los sujetos históricos. El fracaso del intento de derrocar a Maduro en 2019 —a pesar de la maquinaria cognitiva global desplegada a su favor— demuestra que la guerra cognitiva, por sí sola, no puede suplir la ausencia de una base social sólida ni la falta de una correlación de fuerzas favorable en el terreno material (Buxton, 2019) [6].
La guerra cognitiva ha mutado y se ha sofisticado, pero la contradicción fundamental que recorre la historia latinoamericana —la que enfrenta a los proyectos de soberanía popular con los intereses del imperialismo y sus aliados locales— permanece intacta. Lo que ha cambiado es el escenario donde esta contradicción se dirime: de los campos de batalla físicos, la guerra se ha trasladado a los territorios de la conciencia. Pero la conciencia, como nos enseñó Marx, no es una esfera autónoma de la realidad: es expresión y reflejo —activo, no pasivo— de las condiciones materiales de existencia.
El mayor peligro de la guerra cognitiva no reside en su capacidad de engañar, sino en su capacidad de desmovilizar, de producir una subjetividad fatalista que acepte la realidad presente como inmutable. Frente a ello, la tarea del pensamiento crítico —y de la praxis política que le corresponde— es restituir el vínculo entre la experiencia vivida y la comprensión de la totalidad social, entre el sufrimiento cotidiano y sus causas estructurales, entre la memoria histórica de las luchas pasadas y la posibilidad de un futuro emancipado.
Como sostienen Petras y Veltmeyer (2018) [15] en su análisis de la lucha de clases en América Latina, cada avance del capital en la región ha generado una respuesta correspondiente de las clases trabajadoras y populares. La guerra cognitiva es el más reciente capítulo de esta dialéctica de dominación y resistencia. La pregunta que se abre ante nosotros —pueblos de Venezuela, de América Latina y del mundo— es si seremos capaces de desarrollar las formas organizativas, las subjetividades y las conciencias que nos permitan no solo resistir, sino vencer en este nuevo terreno de batalla.

Referencias
[1] Waldman, T. (2021). Vicarious Warfare: The Counterproductive Consequences of Modern American Military Practice. Contemporary Security Policy, 38(3), 409-431. https://doi.org/10.1080/13523260.2017.1393201
[2] Tan, A., & Perlmutter, D. (2006). The more you know, the less you understand: The problem with information warfare. Journal of Strategic Studies, 29(3), 497-521. https://doi.org/10.1080/01402390600765900
[3] Cañizález, A. (2003). Breaking Democracy: Venezuela’s Media Coup. Media International Australia, 108(1), 75-85. https://doi.org/10.1177/1329878×0310800114
[4] Forelle, M., Howard, P., Monroy-Hernández, A., & Savage, S. (2015). Political Bots and the Manipulation of Public Opinion in Venezuela. SSRN Electronic Journal. https://doi.org/10.2139/ssrn.2635800
[5] Hesketh, C. (2019). A Gramscian Conjuncture in Latin America? Reflections on Violence, Hegemony, and Geographical Difference. Antipode, 51(4), 1179-1199. https://doi.org/10.1111/anti.12559
[6] Buxton, J. (2019). The Missteps of Venezuela’s Opposition—Again. NACLA Report on the Americas, 51(2), 125-130. https://doi.org/10.1080/10714839.2019.1617472
[7] López-Rodríguez, A. M. (2021). Legal Consequences of and Approaches to the Question of Recognition of a Government of a State: Disputes involving Venezuela. ICSID Review – Foreign Investment Law Journal, 36(3), 491-514. https://doi.org/10.1093/icsidreview/siab022
[8] Mooney, J. (2021). Economic Sanctions, International Law, and Crimes Against Humanity: Venezuela’s Referral to the International Criminal Court. American Journal of International Law, 115(2), 305-312. https://doi.org/10.1017/ajil.2021.20
[9] Melo, B. P. (2018). To Be or Not to Be, That Is the Question?—Fragments of Marxist Theory on the Movements of Class Consciousness. International Critical Thought, 8(1), 102-118. https://doi.org/10.1080/21598282.2018.1430602
[10] Hawkins, K., Rovira Kaltwasser, C., & Andreadis, I. (2018). Polarization, Participatory Democracy, and Democratic Erosion in Venezuela’s Twenty-First Century Socialism. The ANNALS of the American Academy of Political and Social Science, 681(1), 62-79. https://doi.org/10.1177/0002716218817733
[11] Morozov, E., & Erofeev, S. (2017). Hybrid wars: the archaization of political consciousness and involution of media. Russian Journal of Communication, 9(1), 62-76. https://doi.org/10.1080/19409419.2017.1323177
[12] Luz, N., & Miller, E. (2020). Minimal Effects, Maximum Panic: Social Media and Democracy in Latin America. Social Media + Society, 6(4), 1-12. https://doi.org/10.1177/2056305120984452
[13] Krieg, A., & Rickli, J.-M. (2018). Surrogate warfare: the art of war in the 21st century? Defence Studies, 18(2), 159-186. https://doi.org/10.1080/14702436.2018.1429218
[14] Main, A., & Dangl, B. (2019). Venezuela: A Critical Moment to Challenge Intervention. Socialism and Democracy, 33(2), 118-125. https://doi.org/10.1080/08854300.2019.1638184
[15] Petras, J., & Veltmeyer, H. (2018). Class Struggle Back on the Agenda in Latin America. Journal of Developing Societies, 34(1), 1-23. https://doi.org/10.1177/0169796×17753000
[16] Youngers, C. (2000). Cocaine Madness Counternarcotics and Militarization in the Andes. NACLA Report on the Americas, 34(3), 16-23. https://doi.org/10.1080/10714839.2000.11722614
[17] Morales, G. (2018). Comparative analysis of the emerging projects in Latin America after the crisis of the neoliberal modernity project in the early 21st century. Thesis Eleven, 149(1), 48-66. https://doi.org/10.1177/0725513618813382
[18] Robinson, W. I. (2024). Downplaying U.S. Imperialism Despite its Ongoing Tenacity: The Latin American Dimension. Latin American Perspectives, 51(2), 3-22. https://doi.org/10.1177/0094582×241256896

Nota al pie

La archaización de la conciencia política, es un fenómeno contemporáneo en el que los discursos, comportamientos y estructuras mentales de la política moderna retroceden hacia formas más primitivas, emocionales o tribales. Este proceso implica abandonar el debate racional y la complejidad democrática en favor de la dinámica basadas en la división, la identidad grupal y lideres.
Se puede reconocer en este fenómeno características y formas de expresión que evidencia culturas políticas populista y emocionales, donde la conciencia política se deforma a alejarse de la comprensión estructural de los problemas y enfocarse en el odio, el rencor social y la división. As mismo, encontramos formas de tribalismo, como un retorno a la lógica de “amigo-enemigo”, donde la pertenencia al grupo es más importante que las propuestas políticas. Se expresa también el liderazgo paternalista, que muestra la reaparición de figuras de autoridad vistas como “pastores del pueblo”, un concepto arcaico descrito por plato donde el líder asume un rol educador o paternalista sobre la ciudadanía. Por último, podemos encontrar la desinformación como herramienta, creando un contexto que permite que la desinformación alimente este retroceso, afectando la toma de decisiones razonables.
Este fenómeno se ve alimentado por la lucha por recursos, la polarización y la arremetida de intereses económicos. En lugar de una conciencia política basada en la ciudadanía moderna, se promueve una que busca “salvadores” o respuestas simples a crisis complejas. La archaización busca concentrar el poder en figuras que apelan a pasiones primarias, eliminado la racionalidad. Es un retroceso hacia formas autoritarias o tribales de entender el poder, impulsando por la polarización y la manipulación emocional, mientras la conciencia política sana busca transformar las relaciones de poder de manera horizontal y colectiva.

4956212511367695477

Un mensaje del presidente Maduro ¿En Pentecostés?

Por Prof. Roger Garcés

Profesor e Investigador

 Universidad Internacional de las Comunicaciones. LAUICOM

Tesis Central:

El mensaje del Presidente Nicolás Maduro en el marco de la celebración de Pentecostés define una guía místico-política orientada a la fe absoluta, el acuerdo colectivo y la unificación nacional como condiciones indispensables para recoger la prosperidad de la patria.

_________________________________________________________________________________________________________

Ejes Temáticos:

Exegesis del Evangelio de Mateo (fe, oración y confluencia colectiva) , evolución histórica de la fiesta de las semanas como el ciclo espiritual del trabajo (preparación, siembra y satisfacción) , y la urgencia estratégica de erradicar la desunión política.

_________________________________________________________________________________________________________

Nuevamente el Presidente Maduro nos sugiere lecturas de versículos de la biblia y ya estamos acostumbrados a que cada sugerencia viene envuelta en un paño blanco de ternura que disimula muy bien la profundidad y lo complejo de cada enseñanza que nos deja.  Cada versículo que el Presidente Maduro nos regala, siempre estará a la altura de quien lo lee; sí el lector es una persona superficial, pues encontrará una lectura hermosa pero banal; pero si al lector le gusta escudriñar y sacarle el jugo a las enseñanzas, tendrá un océano profundo de maravillas que harán crecer su alma a dimensiones nunca imaginadas. 

Así ocurre en esta oportunidad; en el marco de la fiesta de Pentecostés nos deja un mensaje aparentemente sencillo, pero que basta atizarlo un poco para que comience a chispear. Los invito a analizarlo para que las sorpresas aparezcan y las enseñanzas florezcan a niveles inenarrables. 

Un mensaje en Pentecostés

¿Por qué justamente en Pentecostés el Presidente Maduro nos habla de Mateo?   El domingo 24 de mayo de este 2026, día de Pentecostés, el Presidente Maduro en unión con la Primera Dama Cilia Flores, nos envió un mensaje del que abstraigo solo la siguiente cita:

«Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis…  … si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho. 22 Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis». (Mt 21:21)

Y también nos pide que leamos:

19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. (Mt 18: 19, 20)

Y estas recomendaciones las hace en el contexto de Pentecostés al que se refiere con:

«Pidamos recibir la guía y las bendiciones del Espíritu Santo como las recibieron los apóstoles …  …y sobre todo la unión para consolidar nuestro camino como país bendecido por el espíritu Santo”.

«La distancia que hay de Semana Santa a Pentecostés es la distancia mística del trabajo y la satisfacción: el tiempo de recoger lo sembrado.»

Exégesis y hermenéutica

Recordemos que Pentecostés inicialmente era una fiesta de las cosechas.  Originalmente se llamaba «Fiesta de las semanas» y se fechaba al día siguiente de cumplirse  siete semanas del punto vernal, que es el día de inicio de la primavera y que generalmente ocurre el 21 de marzo.  Es importante tener en cuenta que la primera luna llena, luego de ese punto, marca nuestra semana santa. 40 días antes de esa primera luna llena luego del punto vernal, se celebraba el carnaval, y un día después de que hayan pasado siete semanas, luego de ese punto vernal, o sea,  el quincuagésimo día (de ahí la palabra Pentecostés), se celebraba la fiesta de las cosechas o de las Semanas.  Entonces tenemos:

  1. Punto vernal = inicio de la primavera (más o menos 21 de marzo para el hemisferio norte).
  2. Primera luna llena inmediatamente después del punto vernal es Semana santa. 
  3. 40 días antes de esa luna llena es Carnaval 
  4. 50 días después de esa luna llena es Pentecostés. 

De manera que Pentecostés hay que entenderlo desde el carnaval.  Imaginemos un momento de juerga y excesos (carnaval), en dónde nos comimos lo que quedó del invierno, y luego pasamos 40 días preparándonos para sembrar (Primavera = Semana santa) y luego de eso, 50 días para recoger lo sembrado (Pentecostés). Es decir, la distancia que hay del Carnaval a la Semana santa es de PREPARACIÓN, y la distancia que hay de Semana santa a Pentecostés es de TRABAJO Y SATISFACCIÓN.  Se cuenta que el día de Pentecostés bajó una llamarada del cielo y encendió la cabeza a los asistentes a una celebración y éstos aprendieron a hablar en lenguas (Ver Hechos 2:1-4). Denotando con eso que el fuego del Espíritu Santo le fue dado a cada cual y asimismo el poder de hablar muchas lenguas para transmitir la buena nueva.   Este hecho, ocurrido, justamente el día de Pentecostés, marca el nacimiento de la Iglesia y la venida del Espíritu Santo sobre los discípulos de Jesús. Ya pueden imaginar la inmensa carga energética y simbólica que tiene esta fecha.

«Cualquier asomo de desunión va a ser utilizado de manera inmediata e inmisericorde por los enemigos de la patria.»

Entonces, tenemos 40 días de trabajo previo a la primavera (sembrar = preparación), y luego 50 días para cosechar y tener la satisfacción del trabajo realizado (recoger la cosecha = Pentecostés). De manera que esos días de júbilo están presentes en la memoria histórica de la humanidad, y el Presidente Maduro los aprovecha y nos deja un mensaje, que toma de Mateo: «Si ustedes se ponen de acuerdo en la tierra sobre cualquier asunto que pidan, les será concedido por mi Padre, que está en los cielos.  Porque donde dos o tres han sido reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt 18: 19,20).

Habíamos titulado este aparte con dos palabras rimbombantes: “Exégesis y hermenéutica”; yo creo que no hace falta mucho análisis para darnos cuenta de lo que nos está queriendo decir el Presidente Maduro. A mi manera de ver, el mensaje que nos da a nosotros iría por el siguiente tenor:

Luego de nosotros trabajar incansablemente, y luego de ver los frutos y de regocijarnos y tener la autoridad moral para recogerlos, aun así, y especialmente en ese momento, debemos TENER FE y ABSOLUTAMENTE TENER UNIÓN. El Buda decía que había tres momentos en los cuales debemos prestar especial atención a nuestra conducta: Antes durante y después. O sea que SIEMPRE debemos estar atentos a nuestra conducta y a las consecuencias de nuestra conducta. Siempre debemos estar conscientes que CUALQUIER COSA que hagamos, ya que INDEFECTIBLEMENTE va a repercutir sobre los demás. No somos islas individualizadas como la dominación nos ha hecho creer. En verdad, estamos INEXTRICABLEMENTE INTERCONECTADOS, de manera que siempre vamos a impactar a los demás con lo que hagamos. No importa lo que hagamos, pequeño o grande, siempre estamos impactando a los demás. Por ello, no podemos deshacernos de la noción de vínculo y “donde haya dos o tres reunidos en mi nombre, ahí estaré yo”. Por eso, es absurdo hacer daño a los demás y pensar que a uno no le va a pasar nada. Es tonto creer que, si ponemos guayas asesinas y degollamos motorizados, si quemamos gente viva, si insultamos a los demás diciéndole “Mono” y si pedimos sanciones para el país, nos vaya a ir bien. ¡Esto es el contrasentido más grande que hayamos podido ver!

El significado profundo de Pentecostés es contrario a la desunión, ya que es una fiesta de la colectividad y como se basa en una fiesta muy anterior al cristianismo, está inscrita en la memoria cultural de TODA la humanidad; así Pentecostés se basa en la satisfacción colectiva. Si a ello le sumamos toda la carga simbólica que le ha puesto el cristianismo, tenemos que Pentecostés es una celebración que trasciende la religión cristiana, abraza el judaísmo y la tradición pagana indistintamente.

Pentecostés nos habla de que nos comimos lo que quedaba del invierno, de que  preparamos para el trabajo y de que nos regocijamos al recoger la cosecha.  De manera que es algo que tenemos inscrito muy profundamente en nuestra alma y en nuestro inconsciente colectivo, por ello no podemos obviarlo; no podemos ignorarlo, está con nosotros y estará con nosotros por muchas generaciones.  ¿Esa “celebración” de Pentecostés no la barrunta ya nuestra alma? Hay algo que nos dice que está cerca ¿No nos dicen las chicharras con su canto que se aproximan las lluvias y los cultivos nos darán de comer? ¿No nos dicen las nubes grises que los embalses pronto subirán su nivel de agua? ¿No sospecha nuestra alma, que más temprano que tarde, nuestra patria recobrará su prosperidad? La significación actual es que tenemos un trabajo que es recuperar Venezuela, para la realización de ese trabajo y la posterior satisfacción por ese trabajo se hace IMPOSTERGABLE ponernos de acuerdo. Cualquier asomo de desunión va a ser utilizado inmediata e inmisericordemente por los enemigos de la patria.

El Presidente Maduro nos advierte, que para  el momento de recoger la cosecha, que poco a poco se avizora, necesaria y obligatoriamente, tenemos que ponernos de acuerdo. Nos dice la escritura que si nos ponemos de acuerdo, todo lo que pidamos “Nos será concedido por el Padre”, y esta petición debemos hacerla con la ABSOLUTA FE y confianza de que así como lo pedimos, así va a ocurrir.

Termino con estas palabras que son verdaderamente lapidarias:

«Los hechos son los que nos unen, las palabras nos separan.

Sí nos ponemos a discutir sobre las cosas que vemos diferentes, vamos a pasar una vida discutiendo.

Sí trabajamos en lo que estamos de acuerdo, vamos a pasar una vida trabajando» 

Raúl Sendic.

Continúa el análisis crítico y la Defensa Cognitiva con LAUICOM:

  • Tecnofascismo Global: Lee el «Manifiesto Enfermo» de la Prof. Carolina Escarrá Gil sobre la amenaza de los supraestados tecnológicos.
  • Simbología y Misterios Presidenciales: Explora el análisis del Prof. José Garcés sobre la «Unión superior» y el camino de la redención social.

Contranarrativas Geopolíticas: Revisa el trabajo de la Dra. Isabel Rivero D’Armas desmontando los conceptos de crisis humanitaria y estado fallido.

Tapas - Prensa (9)

Educación transformadora vs. educación neocolonial

Por la Prof. Isabel Rivero D’ Armas

Universidad Internacional de las Comunicaciones.  LAUICOM

La confrontación entre un modelo de educación pública, inclusiva y transformadora, y la estrategia neocolonial de las élites que busca normalizar el neoliberalismo, la desigualdad y la privatización encubierta tras el escenario posterior a la agresión del 3 de enero.

_________________________________________________________________________________________________________

Ejes Temáticos:

Democratización y universalización de la educación superior (misiones, UBV, UNES, politécnicas territoriales), impacto de las medidas coercitivas unilaterales (MCU) e inmigración inducida en el sector docente, y el desmontaje de la propuesta neoliberal de «desideologización».

_________________________________________________________________________________________________________

El presidente Hugo Chávez creó universidades públicas, como la Universidad Bolivariana de Venezuela, en 2003, y la Universidad Experimental de la Seguridad, en 2009, para garantizar el derecho constitucional a la educación, dignificó salarialmente a los docentes e hizo del libro y la lectura prácticas cotidianas e inclusivas, mientras en 2005 nos declarábamos territorio libre de analfabetismo.

La educación continuó siendo una prioridad con el presidente Nicolás Maduro, secuestrado desde el 3 de enero por EE. UU., la matrícula universitaria aumentaba alcanzando cifras que nos convertían en uno de los países con mayor acceso a la educación superior por la asignación directa de cupos en instituciones de educación nuevas como las politécnicas territoriales, de las ciencias de la salud, la campesina, entre otras. 

«Las medidas coercitivas unilaterales afectaron los salarios y generaron una inmigración inducida de profesionales de la docencia

A pesar de los logros, las medidas coercitivas unilaterales (MCU), que comenzaron con el decreto de Obama de 2015 que nos califica de amenaza, afectaron los salarios y esto generó la inmigración inducida de profesionales, entre ellos, docentes. A esto se sumó la pandemia del Covid, exigiendo las clases en línea, aunque, en muchos casos, no contábamos con las herramientas tecnológicas para la virtualidad, pero se atendió la contingencia desde instancias gubernamentales con tabletas y otros recursos.

Antes de las MCU, de acuerdo con la Cepal, en 2012, Venezuela se convirtió en el segundo país que más redujo la pobreza; en primer lugar, por el aumento de los ingresos laborales con uno de los salarios mínimos más altos de América Latina (475 dólares) y, en segundo, por los programas sociales de las misiones.

Después del 3 de enero, quedó claro que el llamado a las MCU por la oposición de ultraderecha no era el único plan. Luego del daño por el bloqueo, venía el resarcimiento. Entonces, la élite educativa, pensando en el escenario de la transición “democrática”, planificó, ya sin las sanciones que nunca reconocieron, mejorar las condiciones socioeconómicas del docente, pero con dosis de privatización, desde la educación inicial hasta la superior, atenuada con el beneficio de un financiamiento estatal y la promoción de un aprendizaje común, lejano a la educación transformadora, desde una desideologización que normaliza el neoliberalismo y la desigualdad social.

Continúa profundizando la geopolítica, la soberanía y el pensamiento crítico con LAUICOM:

  • Tecnofascismo y Silicon Valley: Explora el «Manifiesto Enfermo» de la Prof. Carolina Escarrá Gil sobre la amenaza corporativa mundial.
  • Guerra Total y Resistencia Colectiva: Revisa las investigaciones del Prof. Julio C. Valdez acerca del papel del pueblo creador frente al control de la conducta.
  • Hermenéutica y Mensajes Presidenciales: No te pierdas los análisis de los profesores José Garcés y Roger Garcés sobre la Unión Superior, la Redención y la preeminencia del amor.
4945128008230571026

El discurso de la ciencia como instancia de poder: la exclusión del «saber otro»

Por: Dr. Merwin Pérez

Existe la falsa creencia de que el discurso científico es un territorio completamente neutral, un conjunto de métodos dedicados exclusivamente a la búsqueda objetiva de la verdad. Sin embargo, desde una mirada crítica y pedagógica, es evidente que la ciencia no es solo una herramienta de conocimiento; constituye, fundamentalmente, una poderosa instancia de hegemonía.

Este discurso posee una doble cara: tiene la capacidad de descubrir y fascinar, pero también opera como un mecanismo coercitivo que descalifica e inmoviliza los saberes que no se ajustan a sus moldes tradicionales.

El lenguaje y el discurso no son accesorios externos; son las dimensiones con las que construimos nuestra identidad. Si el discurso controla las mentes y las mentes controlan las acciones, el dominio de la discursividad se vuelve un imperativo para las estructuras de poder. Esto es lo que hoy denominamos guerra cognitiva.

Como señala Teun van Dijk (2008), el poder se inscribe en el lenguaje y se reproduce mediante prácticas discursivas que restringen el acceso al espacio público y naturalizan ciertas formas de entender el mundo en detrimento de otras. El campo científico, como afirmaba Michel Foucault (1970) en su análisis sobre el orden del discurso, es también un espacio de lucha que responde a imposiciones políticas y ejerce efectos de coacción sobre la sociedad.

Históricamente, el modelo eurocéntrico y positivista ha funcionado como un tribunal supremo que descalifica los conocimientos ancestrales, populares y de los pueblos originarios. Boaventura de Sousa Santos (2010) ilustra este fenómeno mediante el concepto de la línea abisal, una frontera invisible que divide la realidad en dos universos:

A «este lado de la línea»: Se encuentra el conocimiento científico tradicional, validado por la academia institucionalizada como el único riguroso y verdadero.

«Al otro lado de la línea»: Quedan confinados los saberes indígenas, campesinos y populares. Bajo la óptica dominante, estas formas de conocimiento son rebajadas a meras creencias, supersticiones o intuiciones intuitivas, negándoles su validez epistémica por no cumplir con las normas estrictas del método formal.

Frente a este modelo, diversos pensadores latinoamericanos plantean la urgencia de un desprendimiento colonial de las estructuras cognitivas:

Zulma Palermo (2005): Propone desmontar el andamiaje positivista y dar paso, a proyectos nacidos de los debates comunitarios, sin la necesidad de buscar la aprobación de instituciones anglosajonas o eurocéntricas.

Aníbal Quijano (2000): Explica que la colonialidad del poder impone una clasificación racial y étnica que jerarquiza los saberes, y que superarla exige validar racionalidades históricamente subalternizadas.

Enrique Dussel (1977) y Catherine Walsh (2009): Coinciden en la urgencia de una filosofía de la liberación y una interculturalidad epistémica que descentren el discurso metropolitano para dar voz a la experiencia de la periferia.

Esta epistemología otra, situada en el Sur Global, parte del reconocimiento de que la comprensión del mundo es mucho más amplia que la perspectiva occidental, que la diversidad de saberes es infinita y que no puede ser monopolizada por una teoría general (Santos, 2009).

El objetivo no es desechar el avance de la investigación académica tradicional, sino complementarlo mediante el diálogo de saberes. Como advierte Luis Bigott (1992), los sistemas escolares y universitarios corren el riesgo de actuar como instrumentos de coloniaje cultural si permanecen aislados de su entorno.

Para romper estas fronteras rígidas, el matemático Ubiratan D’Ambrosio (1997) propone asumir la transdisciplinariedad no solo como un método, sino como una actitud ética y política que valide las estrategias legítimas de cada cultura para explicar y transformar su realidad.

Como última palabra, el reconocimiento del discurso científico como una instancia de poder históricamente utilizada para descalificar y excluir nos exige, en tiempos de importantes cambios sociales, una acción transformadora y contundente. Para que su poder se reoriente hacia la inclusión y el reconocimiento del saber otro, y para asombrar desde la inventiva popular, es imperativo que la labor investigativa trascienda los límites de la comodidad académica.

La verdad sobre los saberes de los pueblos no reside únicamente en la frialdad de las oficinas con aire acondicionado o en la lectura solitaria frente a la computadora de vastas bibliotecas virtuales. Por el contrario, la consolidación de una epistemología del Sur y el espíritu de la transdisciplinariedad demandan bajar al terreno, tocar la realidad tangible y propiciar el diálogo de saberes directo con las colectividades populares, minoritarias e indígenas.

Solo al confrontar y validar rigurosamente el conocimiento contextualizado en estas realidades diversas, podemos desmantelar el paradigma cartesiano y abrir nuevas puertas a la generación de profundos cambios en las esferas de poder, para el beneficio equitativo de todos los habitantes de nuestra Pachamama, nuestra «Madre Tierra», y para las nuevas generaciones.

4929492952883596438

Manifiesto enfermo

Por Prof. Carolina Escarrá Gil

Profesora e Investigadora

Universidad Internacional de las Comunicaciones. LAUICOM

Ejes Temáticos:

Oligopolios tecnológicos y crisis de infraestructura, la IA como arma de poder duro, el rol de Palantir en la agresión asimétrica contra Venezuela e interferencia geopolítica en el Sur Global (Argentina), y el supremacismo cultural frente a la resistencia de los pueblos.

La IA

Aunque no suelo escribir sobre estos temas por no conocer de ellos con la profundidad que puedo hablar de geopolítica u otros temas de coyuntura, veo con preocupación que el mundo de la IA generativa se mueve. En diversas lecturas que hacemos nos percatamos que “el compute no satisface la demanda de prompts”. Nos enteramos que la mayoría de los oligopolios en este tema “no están construyendo nuevos data centers” porque la energía no es barata y “los chips de Nvidia son escasos”. Anthropic y GitHub comenzaron a limitar el acceso a sus IA. OpenAI cerró su herramienta de generación de video, Sora. Google, Microsoft, Amazon y Meta gastan por mes más que lo que costó el Proyecto Manhattan. Elon Musk, demandó a su ex socio Sam Altman de OpenAI, “por haberse desviado de su objetivo original”, y no atender a “proyectos sin fines de lucro” como si su empresa xAI, fuera sin fines de lucro o tuviera cánones estrictos de seguridad. Por otro lado, OpenAI y Palantir que sabemos que están vinculadas a la CIA desde sus inicios, financian Build American AI, que paga propaganda de “influencers” para hablar de la amenaza que representa la IA china.

Palantir

Como si todo este panorama no fuera suficiente, hace unas semanas, la empresa Palantir, publicó un manifiesto de 22 puntos, basado en el libro coescrito por el CEO, Alex Karp “La república tecnológica”, donde exponen la ideología de los empresarios de Silicon Valley que algunos denominan “la Ilustración Oscura”, que otros llaman “tecnofascismo” y que se trata de una alianza de blancos anglosajones del mundo de la tecnología, que proponen gobernar países como si fueran sus empresas, como si se tratara de un supraestado donde los estados-nación dejan de serlo y pasan a ser simples filiales de la empresa matriz que los domina a través de las herramientas tecnológicas y más específicamente, de la IA.

El tecnofascismo propone gobernar países como si fueran empresas, convirtiendo a los estados-nación en simples filiales de una matriz tecnológica.

Antes de hablar del manifiesto en sí, es importante recordar que Palantir fue una empresa usada para la agresión a Venezuela del 3 de enero, en la cual fuerzas militares estadounidenses asesinaron a más de 100 personas y secuestraron a nuestro presidente constitucional Nicolás Maduro Moros, así como a nuestra primera dama y diputada Cilia Flores, para exponerlos a un show mediático que intenta lavarle la cara al secuestro llamándolo “juicio”. Dicho secuestro y agresión contó con el apoyo de Palantir al bloquear nuestras capacidades defensivas, y usar armas, vestimentas y otros elementos militares de última generación que expresaron una agresión de fuerzas asimétricas.

Vínculos

También es importante decir que dicha empresa contó en sus orígenes con financiamiento de la CIA estadounidense; está vinculada hoy en día a esa instancia y a otras de EEUU, incluyendo al ICE que está haciendo limpieza étnica soterrada expresada en una guerra migratoria sin precedentes en EEUU, así como a estructuras importantes del Pentágono, que son dominadas por el “estado profundo” mundial, escondido en los fondos de inversión multimillonarios que finnacian estos proyectos en las sombras.

Además, también está muy vinculada al sionismo revisionista encarnado en Benjamín Netanyahu que expone una visión de dominación del mundo con expresiones de supremacismo étnico, político y social que nada tiene que ver con lo religioso.

Igualmente, es importante recordar que en los actuales momentos, tanto su CEO como otros representantes de la empresa están en Argentina, destruyendo lo poco que queda de las instituciones de ese estado, e incluso destruyendo a su sociedad a través de las políticas del gobierno de Milei que ha acabado con la educación, la salud y otras necesidades materiales e inmateriales del ser, llegado al punto de promover la carne de burro como alimento para pobres, aunque eso amerite quizás otro análisis. 

Manifiesto

En cuanto al documento, me voy a ceñir solo a algunas pocas de sus partes, que considero más peligrosas de acuerdo con algunas lecturas realizadas, incluso del mismo documento.

Por un lado, el manifiesto plantea que algunas culturas son mejores que otras, por lo cual “debemos resistir la tentación superficial de un pluralismo vacío y sin sentido. En EEUU y más ampliamente en Occidente, nos hemos resistido durante el último medio siglo a definir culturas nacionales en nombre de la inclusión”. Es decir, no cree en la inclusión, ni en la cultura, ni en la igualdad, mucho menos en la identidad, aunque sí en una especie de nacionalismo supremacista que nada tiene que ver con el reconocimiento de nuestras diferencias para complementarnos como sociedad plural.

La era atómica está terminando y una nueva era de disuasión basada en la Inteligencia Artificial como arma está a punto de comenzar.

En este sentido, acepta que “Silicon Valley tiene una deuda moral con el país que hizo posible su auge”, por lo que dice que esas empresas están al servicio de militares gringos, indicando que “la capacidad de la sociedad libre y democrática para prevalecer requiere algo más que un atractivo moral, requiere poder duro y el poder duro en este siglo se construirá sobre el software” que impondrá la voluntad.

Así, señala que llegó la era de la IA como arma, pues “la pregunta no es si se construirán armas de IA, es quién las construirá y con qué propósitos”, en una clara carrera tecnológica que está muy vinculada a las tierras raras y a las materas energéticas necesarias para el desarrollo de las IA, donde evidentemente el principal contendiente son los chinos, y donde es necesario el control de América Latina y el Caribe con la propuesta del “Gran América del Norte”, pero sobretodo, el control de Venezuela y Brasil, países ricos en tierras raras, además de ejemplos como México y Cuba, para el mundo del sur global.

Finalmente, entre los puntos más preocupantes y como mencioné supra, “Palantir está por encima del Estado y sus funcionarios”, insinuando que los estados, sus instituciones, sus poblaciones, sus identidades y hasta sus historias, deben estar al servicio de las grandes empresas tecnológicas y no al revés como nos habían hecho creer en las dos primeras décadas del siglo.

Los estados, sus instituciones, identidades e historias pretenden ser puestos al servicio de las grandes corporaciones y no al revés.

Así, “una era de disuasión, la era atómica, está terminando y una nueva era de disuasión basada en la IA está a punto de comenzar”, punto en el cual me pregunto si no están leyendo lo que sucede en Irán, en Ucrania y hasta en El Sahel en los actuales momentos, pero donde además parecen olvidarse de los pueblos, de la solidaridad, de la resistencia y hasta del amor.

Por todo ello, creo que aún podemos vencerlos como humanidad.

Continúa profundizando la geopolítica y la soberanía con LAUICOM:

  • Guerra Total y Control Conductual: Explora el análisis del Prof. Julio C. Valdez sobre el papel de la psicología y la resistencia del pueblo creador.
  • Simbología y Mensajes Presidenciales: No te pierdas la serie del Prof. José Garcés sobre la Unión Superior y las claves de la reconciliación nacional.
  • Desmontando Narrativas Injerencistas: Revisa el artículo de la Dra. Isabel Rivero D’Armas sobre los constructos de crisis humanitaria y estado fallido.
Tapas - Prensa (8)

¿Cuál justicia? Participación en la CIJ

Por. Prof. Carolina Escarrá Gil

Profesora e Investigadora

Universidad Internacional de Las Comunicaciones, LAUICOM

Ejes Temáticos Funcionales

  • Legitimidad Histórica y Diplomática: La vigencia exclusiva del Acuerdo de Ginebra de 1966 frente a la ilegalidad del Laudo de París de 1899.
  • Intereses Corporativos Trasnacionales: El papel de ExxonMobil en la demanda de Guyana ante la CIJ y el usufructo de los hidrocarburos.
  • Geopolítica y Cortinas de Humo: Maniobras de distracción fronteriza y reuniones bilaterales de inversión petrolera.
  • Conciencia y Soberanía Popular: El referendo consultivo como el hito que define el mandato popular de integridad territorial.
  • Filosofía del Derecho Internacional: La crítica a la rigidez de los tribunales tradicionales frente a la justicia revolucionaria de los pueblos.

La semana pasada tuvo lugar la participación de la delegación venezolana con la presidenta encargada a la cabeza, en la audiencia de la Corte Internacional de Justicia sobre el Esequibo, en Países Bajos, donde se encuentra la sede de ese tribunal internacional.

Allí, la delegación reafirmó la posición histórica de Venezuela en torno a la controversia, enfatizando que la misma solo será dirimida a través de un diálogo político concertado, en el marco del Acuerdo de Ginebra de 1966, el cual establece una solución práctica y mutuamente satisfactoria para ambas partes, advirtiendo además que Venezuela desestimará cualquier decisión de esa Corte, que vaya contra el Acuerdo de Ginebra, puesto que “Venezuela nunca ha dado consentimiento para someter la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba a la jurisdicción de esta corte”.

Por esa razón el equipo venezolano solicitó formalmente a la CIJ que se abstenga de intervenir en la controversia sobre el Esequibo, como lo enfatizó el embajador Samuel Moncada en el cierre de la intervención de la delegación nacional.

La verdad histórica de Venezuela: El Acuerdo de Ginebra de 1966 como la única vía válida para resolver la controversia.

Estamos preparados

Igualmente, la presidenta encargada dejó claro en nombre de todas y todos los venezolanos, que Venezuela está lista y preparada para alcanzar una solución satisfactoria: “En nombre del pueblo venezolano, hemos llegado a los Países Bajos para defender la majestad y el vigor del Acuerdo de Ginebra de 1966…”

Presentó más de 3000 folios de documentos históricos que confirman la nulidad del Laudo arbitrario de París de 1899, la ilegalidad del Tratado de Washington en el cual se sustentó dicho arbitraje, al tiempo que ratifican que el Esequibo forma parte del territorio de Venezuela desde la creación de la Capitanía General en 1777.

También señaló que la actitud hostil de Guyana responde a intereses petroleros trasnacionales, pues su desconocimiento del Acuerdo de Ginebra coincidió con el hallazgo “de fama mundial” por parte de la ExxonMobil, de grandes yacimientos de hidrocarburos.

Demanda

Recordamos que, en el año 2018, el gobierno de la República Cooperativa de Guyana introdujo de manera unilateral, y con el apoyo del secretario general de la ONU, una demanda en la cual solicitaba la validez del Laudo arbitrario de París de 1899, que ya había sido discutido en el marco de la Asamblea General de la ONU, dando pie al Acuerdo de Ginebra de 1966, con el aval de Inglaterra, la para entonces Guyana inglesa y la República Bolivariana de Venezuela. 

Venezuela no ha reconocido ni reconoce la jurisdicción de esa Corte en la disputa como lo ha hecho saber en reiteradas oportunidades y como incluso se definió popularmente a través del referendo del 3 de diciembre de 2023.

No obstante, el gobierno asistió a la ronda de audiencias en la CIJ, con la única intención de “mostrar ante el mundo la verdad sobre los derechos que desde su nacimiento le corresponden sobre el territorio de la Guayana Esequiba”, como lo anunció el canciller.

Soberanía e intereses trasnacionales: El financiamiento corporativo detrás de las demandas contra la integridad territorial

Cortina de humo

Por otro lado, el canciller Yván Gil dijo que Guyana lanzó otra “cortina de humo”, al señalar un supuesto ataque de Venezuela en la frontera, dejando una persona herida, como lo ha hecho en otras ocasiones, en momentos en que el tema del Esequibo tiene una gran exposición mediática. Así señaló: “No podrán desviar la atención de la verdad histórica, jurídica y política: la única vía válida para resolver esta controversia es el Acuerdo de Ginebra de 1966, vigente hoy y mecanismo diplomático y pacífico al cual estamos comprometidas ambas naciones. Estas recurrentes cortinas de humo no ocultarán su derrota frente a la verdad ni su negativa a cumplir el único mecanismo acordado entre las partes”.

Por su parte, de acuerdo con Reuters, Trump se reunió con directivos de Chevron y ExxonMobil en la Casa Blanca para discutir inversiones y oportunidades petroleras en Venezuela”, mientras versiones en redes sociales vinculan esta reunión con una posible estrategia para reducir tensiones sobre el Esequibo, donde ambas compañías estadounidenses mantienen intereses petroleros.

Elementos puntuales a recordar

Sobre el tema, hay que recordar que el presidente Maduro hablaba de 6 momentos en la controversia y que el último de esos momentos era el que estaba surgiendo a partir del referendo del 3 de diciembre de 2023, hito que fue precedido por una campaña que pudiéramos llamar peregrinaje, y en la cual se le explicó al pueblo venezolano de manera didáctica por qué debía votar sí a las 5 preguntas del referendo, una de las cuales plantea la creación del Estado Guayana Esequiba y la modificación del mapa, para incluir a Venezuela toda, en el marco de la integridad territorial, algo que ha sido muy rechazado por las autoridades guyanesas. 

También hay que recordar que se trata de un territorio venezolano de 159.542 Km2, del cual fuimos vilmente despojados a través del fraude imperial, que corresponde a 156 veces la isla de Margarita o 368 veces el tamaño de Caracas, como lo plantea la ONG Mi Mapa, y que es rico en minerales, tierras raras biodiversidad, pero además tiene proyección al mar atlántico donde se encontraron importantes yacimientos petroleros que Guyana ha estado usufructuando junto con empresas transnacionales petroleras como la ExxonMobil

De acuerdo con el ex ministro de ambiente guyanés Trotman, la ExxonMobil no solo presionó para que se efectuara la demanda, sino que pagó los gastos para que el país lo hiciera. Esto, evidentemente para defender el apenas 2% de regalía que les exige Guyana a las empresas petroleras, de acuerdo con el acuerdo de 2016, parte del cual se va en los actos de corrupción de autoridades guyanesas, por lo cual las ganancias obtenidas, no se retribuyen a la población.

Laudo írrito y nulo

Nuestra delegación pisó firme en este sentido, dejando sobradas evidencias de por qué el laudo arbitrario de París es un laudo írrito, nulo e ilícito. También se habló del acuerdo entre Holanda e Inglaterra de 1814, que está en el origen de la controversia, que tuvo mucho antes bulas papales, mapas y otros documentos.

Sobradas razones lo demuestran: La falta de justificación del laudo, algo no concebible en esa época; la ultrapetita al tocar tierras en disputa con Brasil o al decidir la navegación internacional de ríos venezolanos; el uti posiidetis factis con tan solo 50 años de permanencia en el territorio y no con 100 que era lo que se planteaba en la época (elemento contenido en el Tratado de Washington) sin la participación de Venezuela; la componenda, chantaje y fraude demostrado por Severo Mallet Prevost muchos años después para la aceptación de unos linderos, de líneas que supuestamente Shomburg trazó aun estando muerto.

Frente al fraude imperial: Los argumentos irrebatibles que demuestran la nulidad absoluta del Laudo de París.

¿Cuál justicia?

A vuelo de pájaros, y en un espacio reducido como esta columna, unas pinceladas de nuestra lucha asimétrica por recuperar un territorio que es parte de nuestra integridad territorial. La batalla es en el terreno de una institución que ha demostrado en otros fallos, ser la justicia con vendas en los ojos, con una balanza tal vez de cartón, rígida y con sonrisa de Mona Lisa. No la justicia revolucionaria sin vendas en los ojos, en movimiento, con el cabello al viento, libre, que reconoce las asimetrías sociales en esta lucha de clases internacional, que es la justicia de los pueblos, la justicia de Carlos Escarrá, la justicia del amor.

No obstante, sin duda alguna, debemos seguir apostando al triunfo de la verdad sobre la mentira y de la vida y el amor sobre la muerte, la desesperanza y el odio.

Continúa leyendo los artículos de nuestros profesores investigadores en nuestra página de LAUICOM

No te pierdas el artículo “de y para el pueblo” de nuestra prof. Carolina Escarrá Gil.

Tapas - Prensa (7)

Honduras-Gate con miras a una América-Gate

Por Prof. Isabel Rivero D’ Armas

Profesora e Investigadora

Universidad Internacional de Las Comunicaciones. LAUICOM

La desigualdad social es resultado de la dominación de grupos que custodian sus parcelas de poder y lo que ponga en peligro sus privilegios se transforma en amenaza. Estas élites políticas, corporativas y educativas justifican y normalizan la exclusión, el robo, las violaciones de derechos humanos, mientras criminalizan lo que represente una alternativa política al sistema dominante, que garantice la justicia colectiva, a partir de las luchas de los pueblos en defensa de su soberanía territorial y respeto a su identidad cultural.  

Élites y control social: Las estrategias discursivas para criminalizar las alternativas políticas soberanas.

Desde las élites de las corporaciones mediáticas del capitalismo global, esos grupos elitistas logran el control sobre las masas, para lo cual necesitan mentir, también desinformar, o mejor manipular, para legitimar su acceso (siempre cuestionable) al poder. Esto lo logran inoculando creencias falsas y modelos con el propósito de cambiar ideas y conductas, por ejemplo, cuando criminalizan la inmigración y la representan como inundación, invasión, amenaza o vulneración a la seguridad de una nación.

________________________________________________________________________________________________________________

Ejes Temáticos:

  • Élites y Exclusión: La justificación de la desigualdad social para proteger privilegios corporativos y políticos.
  • Hegemonía Mediática: El uso de mentiras, desinformación y manipulación para el control de las masas.
  • Honduras-Gate: La filtración de audios sobre redes de noticias falsas dirigidas contra gobiernos progresistas.
  • Soberanía del Sur Global: La hostilidad hacia México y Colombia por defender la diversidad multiétnica.
  • Discurso Supremacista: El uso de símbolos coloniales y gestos supremacistas en la política europea actual.

________________________________________________________________________________________________________________

Recientemente, se filtraron unos audios en que se planifica una red de difusión de noticias falsas, que tiene como artífices al mandatario libertario argentino, Milei, a Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras, indultado recientemente después de que había sido condenado por narcotráfico, el actual presidente de la nación hondureña, Nasry Asfura, que llega a la presidencia en una cuestionada contienda electoral con múltiples denuncias, como la de inconsistencia de actas, y con ellos el sionismo de fondo, con el fin de desestabilizar a los gobiernos progresistas de Latinoamérica, especialmente a México y a Colombia, mediante esas prácticas de tergiversación intencionada de hechos con fines perversos.    

Honduras-Gate: Desarticulando la red internacional de desinformación contra el progresismo latinoamericano.

La Colombia de Gustavo Petro y el México de Claudia Sheinbaum son etiquetados a conveniencia con esos constructos que justifican la hostilidad hacia sus gobiernos, porque exigen el reconocimiento de los pueblos desde la diversidad multiétnica del Sur Global, lo que los convierte en objeto de ataque, como los de la representante de Vox, la presidenta de la comunidad de Madrid, Isabel Ayuso, con su gesto supremacista de rendir un homenaje a Hernán Cortés para honrar el exterminio de los aborígenes de la región y el saqueo de sus tierras.

Tapas - Prensa (6)

El presidente Maduro y la anulación del ego

Por Prof. Roger Garcés

Profesor e Investigador

Universidad Internacional de Las Comunicaciones. LAUICOM

El presidente Nicolás Maduro no deja de sorprendernos con las recomendaciones que nos hace a través de su cuenta en X, y con cada versículo de la Biblia que nos sugiere leer, nos regala una fuente de conocimiento tan gigantesca, que puede resultar fácil ignorarla, así como una hormiga ignora una montaña, según el ejemplo que pusimos en análisis anteriores. Se trata de que la enseñanza ya está, ya existe, y es maravillosa y es infinita, pero lo que nos limita de conocer en su profundidad esa enseñanza es nuestra propia ceguera, nuestras propias limitaciones y por, sobre todo, nuestro propio Ego.

«Humildad no es humillación: El renacimiento personal comienza al reconocer nuestras propias raíces.»

El Ego es el que nos manipula para tratar de sobresalir de entre los demás y querer ser reconocido. El Ego nos tiende una trampa día a día, y día a día caemos voluntariamente en ella; la trampa es que nos hace confundir humildad con humillación. El Ego, entre sus múltiples formas de engañarnos, nos pone una niebla blanca en los ojos de manera de que nunca nos demos cuenta que a cada segundo cometemos el error de tratar de encumbrarnos y olvidamos que abajo están las verdaderas razones y bases de todas las cosas. Así como las raíces de un árbol, que son las que le dan sustento y alimento, están abajo y no sobresalen ni brillan como las flores, pero son las que sostienen al árbol. Pero, cada vez que no brillamos, que no competimos, que no tenemos la oportunidad de sobresalir, entonces vivimos esa experiencia como un hierro al rojo vivo en el corazón, y creemos que es una humillación por lo que estamos pasando, cuando en realidad, esas condiciones nos ponen en contacto con la más preciada de todas las virtudes; la humildad.

En realidad, somos muy soberbios, y esa soberbia, impulsada por el Ego, es la que nos hace confundir humildad con humillación. Vamos a entender lo que es la soberbia para pasar a analizar el versículo que nos sugiere leer esta vez el Presidente Maduro.

La etimología de Soberbia nos da luces para entenderla, viene del latín “superbia” y este de “superbus”, el sufijo “super” nos hace referencia a “que está por encima”, y tiene la misma raíz que la palabra “superior” y “superman”. De lo que se desprende que soberbia es esa actitud donde el sujeto de alguna manera se cree superior a los demás.

La Soberbia es también uno de los siete pecados capitales y se refiere al exceso de valoración de uno mismo, creyéndose siempre por encima de los demás. También se entiende como orgullo desmedido, vanidad y prepotencia. Se dice que puede ser la fuente de otros pecados capitales como la avaricia, la envidia y la ira. En la Biblia, aparece como el pecado cometido por Lucifer, quien al querer ser el ángel más valorado, el primero de entre todos, comete el mayor de los pecados y por tanto es expulsado del paraíso.

Desde el punto de vista de la Psicología junguiana, la Soberbia forma parte del “pecado de orgullo” o “hybris”. En la mitología griega, cuando los titanes lucharon contra los dioses para destronarlos cometieron hybris. Al hybris siempre le sobreviene la “némesis”, que es la caída. Quevedo definió este proceso de forma muy ingeniosa:

“La soberbia nunca baja de donde sube, porque siempre cae de donde subió.”

La soberbia es tal vez es el pecado más grave, porque dificulta conectar con los demás y generar “compasión”, que es sentir lo que siente el otro, y definitivamente, la compasión, es la única base real que genera encuentro con el otro.  Para vincularnos con el otro, para amar, es absolutamente necesario tener compasión. Si no sentimos lo que siente el otro, no podemos conectarnos con el otro. Justamente con la soberbia, no miramos al otro, sino que solamente nos miramos nosotros mismos. 

______________________________________________________________________________________

Ejes Temáticos Funcionales

  • La manipulación que confunde la humildad con la humillación.
  • Análisis del concepto «superbia» como falsa superioridad.
  • El concepto de «hybris» y su consecuencia necesaria: la némesis.
  • Vínculo y Compasión: La soberbia como barrera que impide la conexión real con el otro.
  • Teología del Abandono: La confianza absoluta en la voluntad superior frente a la exigencia del ego.

______________________________________________________________________________________

Se dice que la soberbia genera rechazo porque donde hay tanto Ego, hay poca alma. Cualquiera que mire a una persona soberbia, la rechazará de inmediato. Esta es una de las reacciones que ocurren con mayor frecuencia y es, tal vez la tragedia más dolorosa del soberbio: el rechazo, el aislamiento y la soledad.

Para conjurar la soberbia y procurarnos la humildad, el definitivamente filósofo, poeta y folklorista argentino José Larralde cantaba su verso “Sin flojedera”:

Abájese nomás, no tenga miedo que es mejor abajarse que lo abajen si abajo están las raíces y no temen y de abajo nomás las cosas nacen.

Abajarse pa’ mí no es flojera es pensar en los otros y aparearse.

Abájese nomás, no tenga miedo, que si cree que la altura es cosa buena
abajo va a encontrar lo que ninguno ha hallao’ ni habrá de hallar cuando se vuela.


Si el que clavó la cruz lo hizo pa’ abajo por única razón de asujétarla,
también miró pa’ abajo el pobre Cristo Y fue pa’ los de abajo que dio el alma.

De manera que tenemos varios elementos: Confundir humildad con humillación, soberbia y ego. Y son justamente esos elementos los que el Presidente Maduro nos pide que trabajemos con la lectura y reflexión del versículo 14 y 15 del capítulo 5 de la Primera de Juan (Jn 5:14 y 15) que dice:

14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que, si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho”.

Y he aquí la joya de sabiduría: la confianza de que, si pedimos una cosa CONFORME A SU VOLUNTAD, él nos oye. ¿Por qué no se nos cumplen los rezos y las peticiones? Porque pedimos las cosas CONFORME A NUESTRA VOLUNTAD, no a la de un ser superior infinitamente sabio y poderoso. Pero es el Ego el que nos prohíbe tener confianza y siempre queremos que las cosas se hagan “COMO YO DIGO”. He ahí la soberbia. En realidad, somos tan soberbios y confundimos humildad con humillación, que cuando pedimos, realmente lo que hacemos es EXIGIR desde nuestro Ego.

«Abandonar el Ego: El paso necesario para transformar la exigencia individual en confianza colectiva.»

El tema de abandonar el Ego y entregarse con confianza a Dios, ha sido tratado por muchos sabios. Con la consigna “Gesú, pensaci tú”. (Jesús, ocúpate tú), nos había aleccionado el Padre Don Dolindo Ruotolo, con su “Novena del Abandono”, que recomendamos altamente leer y practicar. Se trata de una de las oraciones más hermosas que he visto en toda mi vida. Es una oración que resuelve de una vez por todas la trampa que nos impone el Ego, que es el que nos pone, desde la soberbia, en la posición de exigir. La novena del Abandono, nos pide amorosamente que abandonemos nuestro Ego y nos conmina a ENTREGARNOS a Dios, a dejar la soberbia, y a tener FE Y CONFIANZA.

También está la “oración del abandono” de Carlos de Foucauld, que es tan hermosa en su confección y su esencia, que es difícil no sentirse transformado al hacerla de corazón:

Padre mío,

me abandono a Ti.

Haz de mí lo que quieras.

Lo que hagas de mí te lo agradezco,

estoy dispuesto a todo,

lo acepto todo.

Con tal que Tu voluntad se haga en mí

y en todas tus criaturas,

no deseo nada más, Dios mío.

Pongo mi vida en Tus manos.

Te la doy, Dios mío,

con todo el amor de mi corazón,

porque te amo,

y porque para mí amarte es darme,

entregarme en Tus manos sin medida,

con infinita confianza,

porque Tu eres mi Padre.

Amén.

«Anular el Ego para sanar el alma: El camino hacia la paz que proponen los grandes sabios.»

La novena del Abandono del padre Dolindo y la oración del abandono de Carlos de Foucauld, nos ofrecen la bella oportunidad de anular el Ego. Justamente, la soberbia, el egoísmo, el creer que nosotros sabemos más que Dios y que podemos resolver las cosas (la mayoría de las veces a pedradas), es lo que nos limita alcanzar la paz. Por eso decíamos antes que somos como una hormiguita que no se da cuenta de lo grande que es una montaña.

Cuando el Presidente Maduro nos pide que tengamos confianza en Dios, nos está pidiendo que abandonemos el Ego. Con ese versículo que nos recomienda el presidente, se evidencia cada vez más la profundidad de los conocimientos del alma humana que tiene el presidente Nicolás Maduro y el profundo amor que siente por su pueblo. 

Seguro estoy de que el Presidente Maduro nos da esta sabiduría pensando en su alma: “Te doy estos consejos, te será bueno si lo escuchas, te será provechoso si lo sigues”.

Tapas - Prensa (4)

La guerra cognitiva abyectadora: derrota, subjetividades y resistencias pre y post 3 de enero de 2026

Luis Delgado Arria

Universidad Internacional de las Comunicaciones

Instituto Simón Bolivar

Compañeras y compañeros: la guerra cognitiva no puede ser entendida como un mero concepto académico o intelectual. La guerra cognitiva es una nueva, creativa y siniestra praxis reproductora de la colonialidad capitalista occidental en su fase de metástasis terminal. Mediante este nuevo dispositivo de guerra epistémica neuronal, el imperialismo se ha propuesto secuestrar y traumar, retraumatizar y moldear a fuego la conciencia de clase en sí y para sí del sujeto históricamente expropiado; y así bloquear la autoconciencia de todos los pueblos de nuestra Abya Yala y de Sur Mundial, sitiando y hasta en cierto extremo imposibilitando la recuperación de todo nuestro proyecto magnificente de nueva vida plena en comunidad.

Este nuevo artefacto de guerra imperialista combina y reditúa un ataque inmisericorde contra la base material (recursos estratégicos) para luego agredir con inusitada fuerza la cognición y la emocionalidad, la espiritualidad y la voluntad de vida y de lucha de nuestros pueblos. Mediante la guerra cognitiva el capital se propone hoy anular al sujeto histórico potencialmente revolucionario mediante la sacralización de la modernidad postmoderna narcisista y psicópata como único horizonte civilizatorio imaginable. Para ello, engendra una miríada de disonancias cognitivas, distorsiones cognitivas, distorsiones ideológicas, exacerba paranoias, degrada lealtades y naturaliza alevosías. La guerra cognitiva necesita producir el asesinato epistémico de las utopías por lo que no escatima en financiar disidencias políticas y epistémicas mercenarias. Esta guerra ha mutado radicalmente post 3 de enero de 2026, fecha en que se perpetra la operación de asedio económico financiero, monetario, comercial, diplomático, simbólico y naval que culmina con la invasión, bombardeo del país y posterior secuestro del presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro Moros. A partir de este marco histórico, hoy ensayaremos responder tres preguntas sugestivas.

Pregunta 1: ¿Qué es la guerra cognitiva y cómo ha mutado pre y post 3 de enero?

La guerra cognitiva es la lucha a muerte por la fabricación, circulación y fijación de un sentido común reaccionario, pueril, nihilista y post humano en la esfera pública. A diferencia de la propaganda clásica —que buscaba persuadir para imponer una línea ideológica o partidista—, la guerra cognitiva se plantea reconfigurar las estructuras inconscientes profundas del pensamiento (Lakoff, 2018) y de los horizontes civilizatorios del sujeto revolucionario, popular y creador de toda la riqueza de la historia. Esta guerra neurocognitiva opera mediante la inoculación de determinados marcos afectivo/ cognitivos, metáforas epistémico cognitivas, contratos discursivos, emociones inducidas, mutismos estratégicos y operaciones ideológicas de abyección, todo a fin de reducir el sujeto revolucionario popular y a su vanguardia a una condición de despreciable y abominable desecho humano (Kristeva, 1982).

Pre 3 de enero, la guerra cognitiva contra Venezuela se articuló en cinco ejes:

1. Abyección del liderazgo: Chávez primero, Maduro después, fueron simbólica y persistentemente construidos como entes cósicos y despreciables, amenazantes, repugnantes y hasta subhumanos. Metódicamente se les construyó como tiranos, narcotraficantes, entes rabiosos, peligrosos, enfermos y delirantes. Se produjo una representación en que todo lo que ellos tocaban, se degradaba y abyectaba. Abonaron a esto, entre otras, asonadas como la del 11 de febrero de 2002, la Operación Gedeón, crueles campañas mediáticas de linchamiento, hiperinflación inducida, escasez programada, crímenes de agresión internacional, conatos de magnicidio, asesinatos viralizados en alta mar, migración forzada, hiperinflación programada, amenazas de decapitación y el asesinato simbólico sistemático de los principales líderes del proceso, entre otros. El tsunami de agresiones multiformes fueron programados para producir un sentido absurdo y pesadillesco de la política que lo vinculara a los relatos kafkianos y orwellianos.

2. Fragmentación social: Se exaltó la lucha de clases intestinas, pero invirtiendo la ecuación histórica: la “clase alta y media” fue presentada como víctima; y el chavista de a pie como el “resentido social”, el “hampón” y hasta como “amuleto para la desgracia” y “traidor de su pueblo”.

3. Criminalización del Estado: Venezuela ha sido obsesivamente rotulada como “narcoestado” y sus lideres e instituciones, denunciados como fachadas ominosas del crimen organizado internacional, incluyendo crímenes de lesa humanidad.

4. Desposesión de la historia: Mediante diversas operaciones de hipnosis mediático y digital que construyeron una ética lacayuna y una estética alienante, en gran medida se disolvió el épico legado de la independencia y la larga lucha nacional popular.

5. Creación de una realidad paralela: El Gobierno interino de Guaidó (2019-2023) fue un artefacto cognitivo puro aunque sin control territorial.

Post 3 de enero, la guerra cognitiva ha mutado al menos en tres direcciones profundas:

Primera mutación: de la demonización a la lástima.

Antes las personificaciones del capital decían “Maduro es un dictador”. Ahora se dice “el presidente y el gobierno encargado han sido secuestrados y sobreviven con una pistola en la nuca”. Esta metáfora, analizada con Lakoff (2018), construye una ontología del rehén: quien gobierna es una víctima que debe aceptar gravosas y humillantes condiciones apenas para sobrevivir. Enunciado así, la sumisión pareciera tornarse una fatalidad inescapable.

Segunda mutación: la guerra cognitiva de la derrota anticipada.

Se viraliza el eslogan: “Irán no es Venezuela”. Estamos ante una metáfora comparativa que enmarca a Irán como el sujeto pleno y soberano; y a Venezuela como el objeto venal e incapaz de defender la soberanía. Este marco cognitivo induce a lo que Martín-Baró (1990) llamaba “fatalismo del oprimido”: la creencia naturalizada de que no hay alternativa real produce un efecto de desencanto y desmovilización enorme: ―Como no somos Irán, no resistamos.

Tercera mutación: la guerra cognitiva de la administración posbélica.

Ya hoy no se trata de abatir al gobierno que encarna al enemigo de clase —tal se asume que se logró militarmente el 3 de enero—, sino de hacer aceptable, virtuosa y hasta de naturaleza ejemplar y hasta fructífera la derrota. Se induce un nuevo sentido común: “lo importante es salvar lo que se pueda”, “lo único viable es el pragmatismo” y el “realismo de Estado”. Tal es la racionalidad pragmática de sumisión tras cuyo positivismo mecanicista se reduce la praxis política a meras relaciones de fuerza sin sujeto. Tal visión positivista y maniquea comprime la lucha de clases a un esquema blanco/ negro sin posibilidad dialéctica de grises y colores desde donde rearticular la lucha.

En síntesis: la guerra cognitiva ha pasado de ser un arma de derrocamiento cruento en Venezuela a una tecnología política de subyugación y domesticación del vencido. Y para ello el metabolismo social del capital personificado en el gobierno de Estados Unidos está apelando a categorías históricas de la izquierda: realismo, prudencia estratégica, necesidad, cuidado del pueblo, lo cual la torna aún más desmovilizadora y peligrosa.

Pregunta 2: Efectos sobre las subjetividades de clase y de pueblos en Venezuela, América Latina y el mundo

Los efectos de esta guerra mutante no son homogéneos. Distinguimos tres niveles.

En Venezuela

La principal disonancia cognitiva se produce entre la larga memoria histórica de la resistencia épica venezolana originaria, bolivariana y chavista y la evidencia empírica aplastante de las consecuencias de la reciente derrota. El militante chavista de base escucha que “no hay tutelaje” al tiempo que es bombardeado en medios y redes digitales con lecturas maniqueas y sesgadas de la apertura de concesiones petroleras, gasíferas y mineras a trasnacionales occidentales. ¿Qué ocurre en este caso en la psique del ciudadano de a pie? Experimenta lo que Jung llamaba sombra proyectada: atribuye la negociación táctica para ganar tiempo y salvar a la población de nuevos bloqueos y bombardeos masivos a “aislados pero poderosos sectores entreguistas” dentro del gobierno, pero manteniendo casi intacta la fe en el gobierno bolivariano. Aflora así un mecanismo cognitivo disonante que permite seguir militando, pero sin comprender o asumir las determinaciones, contradicciones, riesgos y desafíos de la reciente derrota militar y de las décadas de asedio económico comercial y financiero.

Las clases populares —barrios, comunas, CLAP, sectores medios adherentes del bolivarianismo— experimentan un efecto de abyección inducida: son bombardeados con una campaña de mensajes que explícita o implícitamente enuncian “los socialistas nunca fueron una alternativa real” o “tanto intentar nadar en los mares del socialismo para morir en la orilla del imperialismo”. Tal campaña pudiera producir el efecto que Hinkelammert (1984) llamaba fetichismo de la factibilidad: se acepta la nueva realidad subalterna existente como la única alternativa fáctica e histórica. El riesgo de ello podría ser el aumento de la pasividad, la despolitización y el refugio en economías subterráneas e informales.

En el terreno de las clases y movimientos populares, se observa una triple fractura. Primero, el chavismo radical –sectores militarizados y comunales– mantienen una lealtad férrea, pero con relativa capacidad de incidencia. Segundo, una nueva tecnocracia emergente occidentalizada aplaude la apertura condicionada como “realismo patriótico”. Tercero, las clases populares urbanas y campesinas gestionan la supervivencia en el marco de una crisis agudizada por la incertidumbre, la confusión y la inflación.

Este escenario exige una relectura gramsciana: la hegemonía estadounidense se ejerce hoy no tanto mediante la ocupación militar clásica, sino mediante la producción de consentimiento ante la categórica indefensión militar frente a un enemigo que exhibió fuerzas abrumadoras. Estados Unidos ha recalcado de mil modos que las reservas energéticas de Venezuela son en realidad sus verdaderas reservas energéticas estratégicas. Seguir apostado entonces a desarrollar al país centralmente bajo el paraguas económico petrolero luce cada vez más ilusorio. La metáfora del “cerebro productor de conocimiento”–en lugar del país extractivo– apunta a construir una nueva subjetividad de clase que, sin negar la asimetría de poder, siembre las bases materiales y cognitivas para una futura victoria estratégica continental, pero fundamentalmente a largo plazo. La tarea histórica es, entonces, organizar la nueva producción de la nueva conciencia histórica revolucionaria y la nueva base material, pero con base en la agregación masiva de valor a bienes y servicios, siguiendo los ejemplos de países sin grandes recursos estratégicos tales como India, Vietnam, Japón y los llamados tigres asiáticos.

En América Latina

La guerra cognitiva post 3 de enero ha inducido una nueva oleada de mimetismo neoliberal. Los gobiernos autodenominados “progresistas” (Brasil, Colombia, Chile, México) observan la deriva de Venezuela y parecieran extraer una lección retorcida: “resistir más allá de cierto punto acarrea invasión y destrucción total”. Así, los discursos de “moderación”, negociación asimétrica y “diálogo forzoso con el imperio” se blindan. Se instala la metáfora del cordero que se sabe sacrificable: mejor pactar con EE.UU. desde el principio antes que terminar bloqueado, bombardeado y a la postre simbólica y políticamente decapitados sus líderes, como en Venezuela.

En el mundo

A escala mundial, el efecto primordial parece ser la resignación geopolítica. China y Rusia, que antes sostenían férreamente a Venezuela como socio estratégico y enclave simbólico innegociable, ahora parecieran buscar administrar sus intereses en Venezuela directamente con EE.UU. La transición hacia un “mundo multipolar” en America Latina se presenta entonces hoy como una suerte de ficción, al menos hasta que se logre articular un bloque soberanista en los planos militar, económico, financiera y científico tecnológico en el conjunto del sur mundial. Se consolida así en la región el horizonte idealista y borroso que Hobsbawm (2004) anticipó: la posmodernidad política como gesto idealista simbólico, pero aún sin un proyecto histórico concreto.

La derrota táctica del 3 de enero de 2026 no solo implicó la captura de Nicolás Maduro y la instauración de un gobierno encargado bajo influencia fáctica de Estados Unidos; reconfiguró, además, las coordenadas geopolíticas y de clase en el tablero regional y global. En el plano interestatal, China y Rusia pasaron de un abierto respaldo económico financiero, comercial y diplomático a Venezuela a un cierto pragmatismo transaccional: reconocen al gobierno de Delcy Rodríguez como interlocutor válido, pero condicionan su cooperación a garantías de pago y estabilidad jurídica para sus inversiones, relativizando la retórica alter mundialista y antiimperialista previa. La Unión Europea y Brasil, por su parte, normalizan la relación con Venezuela bajo el discurso de “restauración democrática”, legitimando la nueva situación como “diplomacia de resultados”. Los únicos polos de resistencia geopolítica ideológica política que sobreviven en la región son Nicaragua y Cuba, cuyas fragilidades económicas producto de décadas de asedio político, económico y financiero les dificultan proyectar fuerza significativa en el marco del gran reacomodo geopolítico impulsado por los grandes bloques.

Pregunta 3: ¿Cómo enfrentar hoy la guerra cognitiva?

Enfrentar esta guerra contra la percepción del mundo, la atención en lo estratégico, el procesamiento inteligente mediante el despliegue de todos los tipos de inteligencias, la memoria histórica y la voluntad creativa y de resistencia reclama trascender el lamento y tratar el trauma civilizatorio para lograr asumir una posición de insurgencia epistémica y negociación táctica para asumir una hoja de ruta capaz de gestionar una transición realista hacia una futura victoria estratégica. A tal efecto, proponemos cinco ejes estratégicos y tácticos:

1. Descolonizar la subjetividad del sujeto histórico: el primer frente

Como planteó Dussel (2014), la liberación comienza cuando el oprimido descubre que sus propias categorías de percepción, análisis de la realidad y marcos emotivos y conceptuales, marcos epistémicos e institucionales fueron impuestos por siglos por el opresor. La guerra cognitiva nos ha atiborrado de marcos cognitivos falseados: “civilización abortada”, “continente enfermo”, “país paciente” “realismo fatalista”, “factibilidad ingenua”, “there is not alternative”, “pistola en la nuca”, et al. Debemos subvertir tales marcos y desarrollar una hermenéutica de la sospecha permanente respecto de cualquier discurso que naturalice la minoría de edad, la dependencia, la capitulación y la derrota. Ellacuría (2014) nos enseñó: la filosofía de la liberación no es contemplación de una realidad histórica social coagulada y eterna; muy al contrario, es la toma concreta de una postura ética e histórica en favor de los humildes. Frente al pragmatismo de la inercia, oponer la radicalidad de la vida y la esperanza —no ingenua, sino dialéctica: que sabe que las derrotas (tácticas) hacen parte de la transición (estratégica) hacia una formación social por primera vez en la historia genuinamente soberana y humana.

2. Alfabetización cognitiva popular

No basta con denunciar noticias engañosas (fake news), palangre (fare news) y noticias hiperreales (deep fakes). Requerimos repensar y multiplicar talleres de deconstrucción metafórica en televisoras y radios, redes digitales y barrios, sindicatos y ministerios, partidos políticos y comunas. Urge enseñar a nuestros pueblos a identificar los marcos de Lakoff: cada vez que oigan: “Irán no es Venezuela” deben preguntarse: ¿quién se beneficia de que yo crea que no fuimos o somos valientes o capaces? Cada vez que oigan: “pistola en la nuca”, preguntarse: ¿acaso el gobierno y el pueblo no tienen márgenes de creatividad y maniobra que no estamos todavía desplegando? Es decir, devolver el poder creativo y subversivo al pueblo. Martín-Baró (1990) llamó a esta praxis desideologización crítica: sustituir la ideología moderno burguesa funcional al imperialismo capitalista por una conciencia de los intereses históricos nacional populares y una conciencia de clase expropiada con la madurez para entender los pasos lentos y hasta en zigzag, pero concretos de transición planificada a un socialismo viable protagonizados por el pueblo desde la utopía entrelazada con la materialidad de la vida.

3. Reconstruir la heroica memoria histórica subalterna

La guerra cognitiva triunfa cuando logra que los derrotados descrean, nieguen y hasta odien su propia historia y condición de clase. Nuestra tarea es reconstruir —con método historiográfico riguroso—las conquistas épicas del pueblo venezolano y del chavismo: emancipación del mediodía de America, disminución de la pobreza extrema, derrota del analfabetismo, soberanía alimentaria relativa, misiones sociales universales, parlamentarismo y diplomacia popular. Es preciso reescribir la historia no para idealizar o sobreestimar lo alcanzado, sino para identificar los descarríos y asimismo demostrar que otro mundo fue posible y, por ende, bien puede y debe volver a serlo. Hobsbawm (1994) nos brindaba una lección invaluable: la historia de los de abajo no es lineal y ascendente. La historia de la lucha de clases entraña avances, retrocesos y derrotas, pero esos descarríos y derrotas pueden y deben ser el fermento para la siguiente ofensiva.

4. Estrategia comunicacional de contra-marcos

Proponemos construir cinco metáforas alternativas:

  1. En lugar de “pistola en la nuca”, o “el pie en el cuello” (retomando a George Floyd), decir que la abeja reina opta por conceder parte de la miel del panal al hambriento león con tal de preservar la colmena: mediante esta nueva metáfora cognitiva instalamos un nuevo marco para evidenciar la violencia estructural que ejerce EE.UU., des posicionando la supuesta “internalización del estado de sujeción” por parte del gobierno encargado y el pueblo.
  2. En lugar de “Irán no es Venezuela”, decir “Vietnam fue efectivamente asolado y estaba gravemente dividido y, sin embargo, con lealtad, tenacidad y el sacrificio de generaciones, derrotó al imperialismo”. Urge romper el marco comparativo que nos coloca como país en condición de sumisión estructural.
  3. En lugar de “realismo pragmático” deberíamos decir que estamos en medio de una “negociación táctica para lograr la salvación nacional; y que, tras superar el estado de extremo peligro civilizatorio, en una mejor correlación geopolítica de fuerzas, retomaremos la utopía del proyecto bolivariano nacional, nuestroamericano y sur mundial”. El nuevo orden mundial antimperialista y anticapitalista no es algo que puede definir a voluntad un solo país. Es una reconfiguración histórica y dolorosa en la que la proximidad geográfica con cada hegemón es una realidad imposible de sortear u ocultar. Decir que China y Rusia colocaron la línea roja en Irán y no en Venezuela obedece a una compleja combinación de factores uno de los cuales es la vecindad geográfica, factor este que es inmodificable.
  4. “El bambú que se dobla para no quebrarse”. El bambú, símbolo de la resistencia flexible en la tradición china, no se opone al viento huracanado con rigidez. Se inclina hasta el suelo, permite que la tormenta pase sobre él, y luego vuelve a erguirse intacto. En la confrontación civilizatoria, retroceder no es rendirse; es preservar el nudo vital bajo tierra. Cuando la potencia enemiga despliega su abrumadora superioridad tecnológica y militar, el bambú retrocede: reduce su perfil, desconcentra sus activos, suspende operaciones que serían masacradas. Pero ese retroceso es activo: las raíces del bambú —la educación popular, las redes de confianza, la economía de subsistencia— se expanden en la clandestinidad. El tiempo de avanzar llega cuando la tormenta se debilita o cuando se ha identificado una fisura en el blindaje enemigo. Como escribió la estratega china Zhuge Liang en el Manual del Arte de la Guerra en tiempos adversos, “la flexibilidad no es cobardía; es la forma que tiene la vida de burlar a la muerte” (citado en Cleary, 2003, p. 89).
  5. “El agua que excava la roca sin golpearla”. El agua no compite en dureza con la roca; la roca es superior en resistencia instantánea. Pero el agua gana por duración y adaptabilidad: fluye alrededor del obstáculo, se filtra en sus grietas, cambia de estado (líquido, vapor, hielo) según la necesidad y condiciones. La potencia hegemónica es la roca: su poder es evidente, concentrado, medible. La nación asediada debe ser el agua. Avanzar cuando haya que avanzar significa filtrarse en los intersticios del sistema enemigo —sus contradicciones internas, sus aliados insatisfechos, sus propias poblaciones cansadas de la guerra—. Retroceder cuando haya que retroceder significa evaporarse: desaparecer del radar, no ofrecer un blanco fijo, hacer que los costos de la ocupación superen los beneficios. Detenerse cuando haya que detenerse significa congelarse: esperar, sin desgastarse, a que la dinámica internacional cambie. Lakoff (2006) señala que la metáfora del agua frente a la roca activa un marco de poder procesual sobre poder estructural; el primero es invisible pero implacable. Una sabia mujer africana, Wangari Maathai, lo expresó así: “No necesitas ser un martillo para mover una montaña; puedes ser el agua que, gota a gota, encuentra su camino” (Maathai, 2010, p. 57).

5. Organización de la subjetividad en redes de resistencia

Así como el coronavirus, la guerra cognitiva aísla, debilita, enferma y postra. Enfrentarla exige asumir, acomunar y comunalizar también la fragilidad y el trauma, el duelo y la rabia. Urge crear espacios presenciales y digitales en donde la gente pueda exponer y resignificar su dolor, su trauma, sus disonancias: “Sí, tras tantos esfuerzos, nos sentimos exhaustos y deprimidos, pero el pueblo de Bolivar, el pueblo de Chávez, el pueblo de las dificultades nunca va a dejar de luchar”. Hemos cometido errores, pero toda revolución los ha sufrido. La dialéctica materialista presume, precisamente, afrontarlos para superarlos. Esto es lo que Jung llamaba integración de la sombra: asumir los propios miedos, limitaciones y contradicciones en lugar de proyectarlos en chivos expiatorios.

Retomemos la lección de Gandhi y Mandela: la resistencia no es únicamente militar y política, es material, psico-espiritual, epistémica, comunal y familiar. Practicar la desobediencia civil cognitiva es negarse a dar crédito y repetir los argumentos del enemigo, a usar su lenguaje, a repetir sus marcos emocionales y cognitivos y sus metáforas cognoscitivas. Es romper con el síndrome de Estocolmo que nos vincula enfermizamente con el opresor, pero asumiendo que la diplomacia es el arte de evitar la guerra siempre que esta sea innecesaria porque, como decía Bolívar a Santander el 23 de julio de 1820: “La paz será mi puerto, mi gloria, mi recompensa, mi esperanza, mi dicha y cuanto es precioso en el mundo”. 

6. Alianzas regionales y globales descolonizadas

Frente a la nueva fase de la guerra ideológico cognitiva, necesitamos una Internacional de la deconstrucción. No se trata de reeditar la Tercera Internacional, sino de crear redes de intelectuales orgánicos, analistas críticos del discurso neocolonial, comunicadores populares y psicólogos comunitarios que compartan herramientas de detección y combate de la desinformación y la abyección desmovilizadora. Además de Venezuela, los pueblos de México, Bolivia, Cuba, Nicaragua, y los movimientos palestino, saharaui y mapuche han desarrollado experiencias de resistencia invaluables.

A modo de cierre

Compañeras y compañeros: la operación militar especial estadounidense y la guerra cognitiva pre y post 3 de enero en gran medida nos ha bloqueado ingentes recursos y nos ha despojado activos estratégicos, la normalidad y la prosperidad que merecemos. Pero no nos ha robado la aptitud ni la voluntad para reinventarnos como proyecto histórico, como país, como economía, como familia y como cuadros políticos consientes y sensibles. La condición de posibilidad de todo imperio es conseguir primero dividir para luego imperar. Pero, como dijo Chávez (2005): “la derrota es una victoria aplazada”. Apliquemos la dialéctica: la abyección mediática y digital que nos imponen puede convertirse, si la abordamos epistémica y políticamente, en una renovada conciencia de clase radicalizada. Resistir siempre y de mil modos no es opción sino nuestro destino. Construyamos, desde las cenizas del 3 de enero, una nueva pedagogía de la liberación que no tema nombrar una derrota táctica para poder trascenderla con creatividad, productividad y sagacidad estratégica. La situación de Venezuela solo puede ser justipreciada y respondida inteligentemente a la luz de una profunda y cada día más acelerada reconfiguración del orden mundial que torna cada tensión en un escenario de posible guerra mundial abierta con el ingrediente de la hecatombe nuclear. En este marco, Venezuela sigue siendo ejemplo inclaudicable de lucha y de fidelidad a una nueva comunidad horizóntica en los planos nacional, continental y mundial.

Muchas gracias.

Referencias

Chávez Frías, H. (2005). Discurso de la victoria del No. Referencia histórica.

Cleary, T. (Ed. & Trad.). (2003). The Book of Five Rings and The Art of War: Classic texts on strategy. Shambhala Publications.

Dussel, E. (2014). Filosofía de la liberación. Fondo de Cultura Económica.

Ellacuría, I. (2014). Ética fundamental. En La lucha por la justicia.

Gil de San Vicente, I. (2024). Pensar y practicar el socialismo desde América Latina. Resumen Latinoamericano.

Gramsci, A. (1975). Antología. Siglo XXI. (Trabajo original de 1930).

Hinkelammert, F. (1984). Crítica a la razón utópica. Editorial DEI.

Hobsbawm, E. (1994). Historia del siglo XX. Crítica.

Hobsbawm, E. (2004). Fiasco neoliberal produjo Chávez. Folha de S.Paulo.

Jung, C. G. (2004). Símbolos de transformación. Paidós.

Kristeva, J. (1982). Poderes de la perversión. Siglo XXI.

Lakoff, G. (2004). No pienses en un elefante: lenguaje y debate político. Editorial Complutense.

Lakoff, G. (2006). Whose freedom? The battle over America’s most important idea. Farrar, Straus and Giroux.

Lakoff, G., & Johnson, M. (2018). Metáforas de la vida cotidiana. Cátedra.

Maathai, W. (2010). Replenishing the earth: Spiritual values for healing ourselves and the world. Doubleday Religion.

Martín-Baró, I. (1990). Psicología social de la guerra. UCA Editores.

Sun Tzu. (2014). El arte de la guerra (E. Calvo, Trad.). Editorial Trotta. (Trabajo original del siglo VI a.C.)

Tapas - Prensa (3)

Las mentiras de la rabia

Por Prof. Roger Garcés

Vicerrectorado de investigación

LAUICOM

El momento político que nos ocupa en nuestra amada Venezuela pide a gritos trascender las diferencias y los odios. Para ir desmontando el edificio del odio, conoceremos sus mentiras. Llámelo como quiera, odio, ira, rabia, resquemor, molestia; todos tienen el común que se basan en la energía del rechazo, y ya sabemos que el rechazo es un veneno del alma. La rabia tiene una cantidad de mentiras para justificar su existencia y sus efectos negativos, y aunque algunas veces nos damos cuenta de esas mentiras, siempre terminamos creyéndolas. Estas mentiras serán explicadas con ejemplos cotidianos y sencillos, para que veamos hasta donde vivimos las mentiras de la rabia sin darnos cuenta, y estas mentiras pasan a formar parte de nuestra vida.  A continuación, les dejo algunas de estas

MENTIRAS DE LA RABIA

1- El que odia cree que la rabia elimina aquello que le molesta.
Porque si esto fuera cierto, la primera vez que la esposa le regaña al marido porque llega tomado un viernes en la madrugada se acabarían los problemas. NO, vemos que esa conducta se sigue repitiendo incluso por años. Entonces la rabia no elimina aquello que nos molesta. Es como el que maldice y toca corneta en una cola en la autopista, la rabia no elimina la cola, lo único que hace es molestarse innecesariamente. Los grandes cosas que de verdad nos atormentan no podemos eliminarlas, como la muerte, la vejez o la enfermedad, y TODAS las cosas que nos molestan, de alguna manera tienen que ver con estos miedos.

    2- El que odia cree que el poder lo tiene el otro.
    El que odia cree que el otro tiene aquello que es necesario para su felicidad. Es decir, el otro tiene a la mujer que me gusta, o al carro que me gusta, o la ropa que me gusta, o el alimento que me gusta, o el empleo que me gusta, y que creo que ESO que tiene el otro en absolutamente necesario para mi felicidad.
    En la dinámica social, un grupo social cree que el otro grupo tiene privilegios y entonces despotrica, se queja y esto lo hace rabiar hasta la locura, y la mayoría de las veces se trata solo de la fantasía de ese grupo social. En la conflictividad social ocurre lo mismo, creemos que los recursos son limitados y que ELLOS (el otro, los otros) tienen aquello que NOSOTROS no tenemos, en realidad cada sector piensa lo mismo, el uno del otro.
    En nuestra dinámica política actual los opositores creen que los chavistas son “Enchufados” y que tienen los mejores empleos y los chavistas creen que son los opositores los principales beneficiarios de las misiones y grandes misiones.
    En las peleas entre parejas se ve muy claramente esta mentira. Cada uno cree que el otro tiene algo que el uno necesita para vivir.
    Así nos olvidamos de que somos nosotros los que tenemos en nuestro interior la capacidad de ser feliz, y nos hacemos a la falsa idea de que el otro tiene el poder de hacernos felices.

    3- Lo que se desea es algo concreto.
    El que odia porque cree que el otro tiene algo que él no tiene, él cree que aquello que desea es algo particular. Cuando nos aferramos a algo, creemos que ese algo es algo sólido. No nos damos cuenta que solamente es una construcción mental que hacemos con respecto a eso que creemos sólido. Entonces el que odia cree que aquello que le hace falta es algo real, y no se da cuenta que es solamente una construcción mental cargada de simbolismo.
    La mayoría de las veces cuando el que odia evalúa lo que quiere y cree que el otro tiene, se pierde tratando de definir qué es aquello que quiere. Porque generalmente no es algo concreto sino una colección de sentimientos. Por eso, para acabar con la rabia, no basta que el sujeto que supuestamente hizo rabiar le dé al que odia aquello que pide, nunca va a  ser suficiente y la rabia siempre va a seguir. Por eso, sí lo que el que odia pide es una disculpa, una vez recibida la disculpa la rabia va a perdurar, y así con cada cosa que demande el que odia. Como decíamos antes, no se trata de un objeto concreto ni de una conducta en particular, se trata de un rosario de sentimientos, generalmente mal encolados que corresponde al que odia examinar.

    4- El que odia cree que el otro tiene el poder de hacerlo rabiar.
    Cuando nos molestamos decidimos molestarnos voluntariamente. Con frecuencia escuchamos decir: “Yo estaba tranquilo y ella me hizo molestar” o “Es que ellos tienen la culpa”, cuando en realidad nosotros mismo somos los responsables de nuestra conducta.
    Ya nos dimos cuenta que el pensamiento es como un gusanito que aparece y después degenera en la emoción perturbadora de la rabia. Si nosotros dejamos que ese gusanito actúe a sus anchas va a generar la rabia. Somos nosotros los que permitimos  a ese gusanito alimentarse y crecer. No son los demás. Cuando decimos: “ÉL me hizo rabiar” es como si “Él” tuviera una varita mágica y con un conjuro, tipo película de Harry Potter dominara por completo nuestra personalidad al punto de no tener voluntad y solamente cumplir con los mandatos de “Él”. Ya sabemos que no es así, YO permití ese pensamiento y lo acepté. EL puede hacer lo que quiera, pero queda de mi parte si me engancho o no.

    5- El que odia cree que NO tiene ninguna relación con aquel a quien odia.
    El que odia cree que es independiente de la conducta que realiza el otro. En realidad, todos estamos interconectados, y tenemos una interdependencia muy estrecha con TODOS los seres. Hace años veía por T.V. un programa de Marietta Santana donde entrevistaban a unos Neo Nazis en Venezuela, y un joven neonazi rubio le decía a un negrito que se veía como de clase humilde: “Lo que queda claro es que YO no tengo nada que ver contigo”. Los que odian se sienten desconectados lo que corresponde a un error GIGANTESCO. Ya todo el mundo sabe que todos formamos parte de todo. Ya está suficientemente aclarado que todos estamos interconectados y que las cosas materiales no están desconectadas de nosotros. Si hay un problema entre dos personas es un problema que se ha construido entre dos, y por tanto, corresponde a DOS arreglarlo. La cómoda situación de culpabilizar al otro nos exime de asumir responsabilidades en la dinámica que originó la situación problemática. Recuerde lo que escribía Borges: “Así, toda negligencia es deliberada, todo casual encuentro una cita, toda humillación una penitencia, todo fracaso una misteriosa victoria, toda muerte un suicidio”.

    6- El que odia cree que la expresión del odio disminuye el odio.
    La gente cree que la rabia es como un tanque de un líquido que uno tiene en la cabeza y que si uno expresa su rabia, entonces en la medida que lo exprese ese “tanque” se irá vaciando y cuando se termine ya no habrá más rabia. Esto da lugar a la falsa creencia de que si uno no expresa la rabia, ésta se queda adentro como un cuerpo extraño que incomoda y puede causar enfermedades. Uno escucha a la gente cuando triunfante dice: “¡Pero le dije sus cuatro cosas!” como si eso representara una gran victoria y garantizara su salud mental. En realidad, no es así. La expresión de la rabia, solo aumenta la rabia. En los años 70 los psicólogos de EEUU desarrollaron tecnologías para el control de la rabia y ponían al sujeto en una habitación acolchada para que le dieran golpes con un bate de goma-espuma, y pasaba que después de un rato dándole golpes a las paredes le preguntaba al sujeto ¿Te sientes mejor? Y éste respondía: “Si, me siento mejor”. Lo que pasaba era que se cansaba, pero cuando descansaba volvía la rabia. Realmente, todos hemos pasado por esa situación; nos molestamos por algo y expresamos enérgicamente nuestra rabia, y de alguna manera se arreglan las cosas, y al cabo de un tiempo, la misma situación nos vuelve a dar rabia y otra vez viene la rabia, y así vamos rabiando y expresando la rabia. Repito. La expresión de la rabia solo aumenta la rabia, y esto ocurre porque le damos energía en nuestra mente. Por eso, aquel inmaduro candidato que perdió las elecciones en 2013 y llamó a “Descargar la arrechera” lo que hizo fue incitar al odio y recordemos que ese día hubo 13 muertos y muchos C.D.I. quemados. Lo mejor es no engancharse con la rabia.

    7- El que odia cree que no está involucrado en el proceso del odiar.
    Es frecuente escuchar: “Yo estaba tranquilo y de repente ella se volvió loca y empezó a insultar”, como si nosotros de alguna manera no hubiésemos colaborado en la acción de la rabia.  No solamente estamos involucrados en el hecho que produjo la rabia, sino que primeramente nos vemos involucrados en la interpretación de la acción. Por lo general ponemos a las personas características que solo nosotros les reconocemos y que por lo general son proyecciones nuestras. El conocido fenómeno de la “Imagen en espejo” que la psicología social ha estudiado desde hace bastante tiempo nos da luces. Por ejemplo, los países fronterizos; cada uno cree que los habitantes del otro país son ladrones, etc. La gente de Caracas ha creído siempre que los colombianos son carteristas, y los bogotanos han creído siempre que los venezolanos son carteristas. En las parejas se ve mucho este fenómeno; cada uno acusa al otro de lo que la misma persona hace. Entonces, no es verdad eso de que “Yo estaba tranquilo y ella se volvió loca”. La verdad es que de alguna manera yo estoy involucrado en la interpretación y en la construcción del hecho de la rabia. Es decir, algo hago para favorecer la rabia y después acuso al otro de tener rabia.
    Sería de gran avance que cada grupo social RECONOCIERA los errores que ha cometido y deje de estar culpando al otro, y de esta manera desentenderse de su rabia. Lo que sí puedo afirmar es que descalificar a los demás por de color de su piel, decirle “Mono” al contario, quemar gente viva o degollar motorizados no es algo adecuado para una adecuada práctica política.

    8- El que tiene una pequeña molestia no odia.
    La molestia, la incomodidad, la rabia, el rencor, el odio, todas tienen la misma energía. Se trata del ya conocido veneno del alma “Rechazo”. Cuando tratamos de eliminar algo de nuestra vida y no aprendemos a convivir con ello, se genera el rechazo que envenena nuestra alma como sabiamente lo describió el Buda. De nuevo, la gente cree que lo que tiene en el alma no es odio, y cree que odio nada más es lo que sentía Hitler contra los judíos. Pues no, póngale el nombre que quiera, sigue siendo odio.

    Para terminar, les dejo estas palabras de Buda:

    “Somos lo que pensamos,

    todo lo que somos surge de nuestros pensamientos,

    con nuestros pensamientos hacemos el mundo.

    Habla y actúa con una mente impura

    y los líos te seguirán,

    como la rueda sigue el buey que jala la carreta.

    Somos lo que pensamos,

    todo lo que somos surge de nuestros pensamientos,

    con nuestros pensamientos hacemos el mundo.

    Habla y actúa con una mente pura

    y la felicidad te seguirá,

    ineludible como tu sombra.

    «Mira cómo me abusó y me pegó,

    Cómo me tiró y robó.»

    Vive con pensamientos de ese tipo y vivirás en el odio.

    «Mira cómo me abusó y me pegó,

    Cómo me tiró y robó.»

    Abandona los pensamientos de ese tipo y vivirás en el amor.

    En este mundo todavía

    el odio nunca ha eliminado al odio.

    Sólo el amor elimina al odio.

    Esta es la ley, antigua y sempiterna.

    Tú también vas a perecer;

                sabiendo esto, ¿Cómo puedes pelearte?

    4909126411239492770

    De la crisis humanitaria al estado fallido

    Profesora e Investigadora

    Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM).

    Isabel Rivero D’Armas

    Claves del Análisis de Coyuntura:

    • Tesis Central: La «crisis humanitaria» y el «estado fallido» son constructos artificiales utilizados como pretexto para el injerencismo y la ocupación militar (Estrategia de Abuso de Poder).
    • Ejes Temáticos: Guerra híbrida, manipulación mediática, falsos positivos de derechos humanos, y el uso de la ayuda humanitaria como caballo de Troya militar (Caso Haití 2010 vs. Venezuela).
    • Contexto Crítico: Análisis de la Ley de Amnistía y la resistencia institucional frente a la matriz de «dictadura» impuesta por corporaciones transnacionales.

    El constructo crisis humanitaria ha sido un recurso para justificar el injerencismo. Esto lo convierte en una estrategia de abuso de poder, en que la ocupación militar, tal como ocurrió en enero de 2010 en Haití por parte de EE. UU cuando un terremoto arrasó Puerto Príncipe, fue tolerada en el escenario internacional por las corporaciones mediáticas del capitalismo global. La justificación usada para ocupar la nación haitiana era garantizar ayuda humanitaria, pero, por el contrario, esta se entorpeció, lo que generó un caos intencionado, mientras se repotenció la presencia militar.

    «El constructo crisis humanitaria ha sido un recurso para justificar el injerencismo y convertir la ayuda en una estrategia de abuso de poder.»

    En 2017 en Venezuela, cuando un sector empresarial apoyado por factores externos causó una crisis de desabastecimiento por acaparamiento inducido, en que rubros básicos escaseaban, pero los “comerciantes”, mediante la figura de bachaqueros, los ofrecían a precios abultados, se intentó posicionar de nuevo la figura de crisis humanitaria, desde estas corporaciones mediáticas movidas por intereses ultraliberales, con el pretexto de ayuda humanitaria, para favorecer una incursión militar.

    La matriz de crisis humanitaria se sustentaba en la de violación de derechos humanos, que va de la mano con la de estado fallido, régimen o dictadura, para alimentar narrativas en las que subyace una especie caos, irónicamente creado por quienes lo anuncian. Estas acciones terminan llamándolas “lucha por la democracia” y desestiman los muchos procesos electorales, institucionalmente legitimados, en que han sido convocados todos los sectores del país a participar.

    «La intención de manipular no ha variado: reactivar fórmulas de desestabilización ahora que la intromisión extranjera no sirve a sus intereses.»

    Lamentablemente, este modo de atacar no ha cambiado, algunos matices han mutado. Aunque se reconoce el éxito de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, por el número significativo de personas que han sido beneficiadas, desde estas corporaciones al servicio de la ultraderecha, se critica su alcance; pretendían que, por ejemplo, los de la Operación Gedeón y los que han pedido invasión contra su país resultaran amnistiados.

    La intención de manipular no ha variado, sigue siendo reactivar la fórmula: crisis humanitaria, violación de derechos humanos y régimen dictatorial, o estado fallido, como una conclusión condicionada en ese argumento falaz, para desestabilizar, solo que ahora la intromisión extranjera no contribuye a sus intereses.

    Continúa profundizando en la Defensa Cognitiva con LAUICOM:

    • Guerra Total y Control de Conducta: Lee el análisis del Prof. Julio C. Valdez sobre la resistencia del pueblo creador.
    • Simbología del Poder: Explora la serie del Prof. José Garcés sobre la peregrinación y la unión superior.
    • Política y Espiritualidad: Revisa «Maduro y la preeminencia del amor» del Prof. Roger Garcés.
    caballo-de-troya-cibernetico.jpg

    La guerra cognitiva es un caballo de Troya cibernético

    Por: Dr. Fernando Buen Abad

    Eso que se llama “guerra cognitiva” se configura hoy como una de las formas más sofisticadas de intervención sobre la vida social, no ya mediante la ocupación territorial clásica ni exclusivamente a través de la coerción económica directa, sino mediante la colonización sistemática de los procesos de producción de sentido.

    Su eficacia no radica en la destrucción visible, sino en la infiltración invisible; no en el estruendo de las armas, sino en la modulación silenciosa de las percepciones, los deseos y los marcos interpretativos.

    En este sentido, opera como un auténtico caballo de Troya cibernético: se introduce en la cotidianeidad bajo la apariencia de neutralidad tecnológica, de entretenimiento o de comunicación ampliada, para reconfigurar desde dentro las condiciones mismas de la conciencia.

    El desplazamiento de la guerra hacia el terreno cognitivo no implica la desaparición de las formas tradicionales de violencia, sino su reorganización dialéctica. La fuerza material sigue siendo decisiva, pero se articula con una dimensión simbólica que busca garantizar la reproducción del orden dominante no sólo en la infraestructura económica, sino en la superestructura cultural y afectiva. La dominación contemporánea exige sujetos que no sólo obedezcan, sino que deseen obedecer; que no sólo consuman mercancías, sino que internalicen los códigos que las legitiman como horizonte de vida.

    En esta operación, la guerra cognitiva se convierte en un dispositivo estratégico para la producción de subjetividades funcionales a la acumulación.

    El carácter cibernético de este caballo de Troya no debe reducirse a lo meramente digital. Aunque las plataformas, los algoritmos y las redes constituyen su infraestructura privilegiada, lo decisivo es la lógica de retroalimentación constante, de captura de datos y de ajuste permanente de los mensajes en función de las respuestas de los sujetos.

    Se trata de un sistema dinámico que aprende, se adapta y perfecciona sus mecanismos de intervención, no desde una exterioridad, sino desde la inmersión total en la vida social. Cada interacción, cada preferencia, cada gesto aparentemente banal se convierte en insumo para la modelización de conductas futuras. Así, la experiencia cotidiana es simultáneamente vivida y explotada, convertida en materia prima para la ingeniería de la conciencia.

    En este contexto, la ideología ya no se presenta como un conjunto explícito de doctrinas, sino como una atmósfera difusa que permea todas las dimensiones de la existencia. La guerra cognitiva no busca imponer una verdad única, sino fragmentar la posibilidad misma de la verdad compartida, erosionar los criterios de validación y sustituirlos por una proliferación de narrativas equivalentes en su apariencia, pero profundamente desiguales en su capacidad de incidencia.

    La saturación informativa, la velocidad de circulación y la lógica de la espectacularización generan un entorno en el que la distinción entre conocimiento y opinión se diluye, y donde la crítica pierde terreno frente a la reacción inmediata.

    Sin embargo, esta aparente dispersión no implica ausencia de dirección. Por el contrario, la guerra cognitiva opera mediante una racionalidad estratégica que orienta la producción y circulación de contenidos en función de intereses de clase bien definidos.

    La concentración de los medios de comunicación, la propiedad de las infraestructuras tecnológicas y la capacidad de inversión en investigación y desarrollo configuran un campo profundamente desigual, donde ciertos actores disponen de una ventaja estructural para intervenir en la formación de la conciencia colectiva. La neutralidad tecnológica es, en este sentido, una ficción funcional a la reproducción de esa desigualdad.

    Con las disputas agudizadas entre clases sociales, lejos de desaparecer en la era digital, se desplaza e intensifica en el terreno de la semiosis social. La producción de sentido se convierte en un campo de batalla donde se disputan las interpretaciones del mundo, las narrativas sobre el pasado y las proyecciones del futuro.

    La guerra cognitiva busca desarticular la conciencia de clase, fragmentar las experiencias comunes y sustituirlas por identidades aisladas, fácilmente gestionables y orientables. La individualización extrema, presentada como libertad, funciona como un mecanismo de despolitización que impide la articulación de proyectos colectivos emancipadores.

    En este escenario, la alienación adquiere nuevas formas. No se limita a la separación entre el trabajador y el producto de su trabajo, sino que se extiende a la relación del sujeto con su propia experiencia.

    La mediación constante de dispositivos tecnológicos introduce una distancia entre la vivencia y su representación, entre el acontecimiento y su inscripción en los circuitos de circulación simbólica. La vida se vuelve, en gran medida, una experiencia mediada por interfaces que organizan la percepción, jerarquizan la información y orientan la atención.

    La conciencia se configura así en un entorno preformateado, donde las posibilidades de pensamiento están condicionadas por arquitecturas invisibles.

    No obstante, reconocer la profundidad de esta ofensiva no implica asumir una posición fatalista. La misma infraestructura que posibilita la guerra cognitiva abre también espacios para la resistencia y la reconfiguración crítica. La conciencia de clase, lejos de ser un residuo del pasado, se revela como una necesidad urgente en un contexto donde la explotación adopta formas cada vez más sofisticadas.

    Comprender los mecanismos de la guerra cognitiva es el primer paso para desarticularlos, para interrumpir su funcionamiento y para construir alternativas que restituyan la capacidad colectiva de producir sentido. La tarea no es sencilla, pues implica disputar no sólo contenidos, sino formas de percepción y de relación. Requiere una praxis que articule conocimiento riguroso, sensibilidad ética y compromiso político, capaz de intervenir en los circuitos de la comunicación sin reproducir sus lógicas dominantes.

    Se trata de construir espacios de enunciación que no estén subordinados a la lógica del mercado, que no reduzcan la complejidad a simplificaciones rentables, y que apuesten por una inteligibilidad crítica del mundo. La dimensión humanista de esta tarea no puede entenderse como una apelación abstracta a valores universales desvinculados de las condiciones materiales. Por el contrario, se funda en la afirmación concreta de la dignidad humana frente a su reducción a dato, a perfil o a mercancía.

    La guerra cognitiva, en su forma actual, tiende a cosificar la conciencia, a tratarla como un objeto manipulable en función de objetivos externos.

    Frente a ello, el humanismo crítico reivindica la capacidad de los sujetos para pensar, para decidir y para transformar su realidad, no como individuos aislados, sino como parte de procesos colectivos. La superación de la guerra cognitiva como dispositivo de dominación no pasa por un retorno nostálgico a formas anteriores de comunicación, sino por la construcción de nuevas mediaciones que reorganicen la relación entre tecnología, conocimiento y sociedad.

    Esto implica democratizar el acceso a las infraestructuras, transparentar los mecanismos de funcionamiento y, sobre todo, desarrollar una pedagogía crítica que permita a los sujetos reconocer las operaciones a las que están siendo sometidos. La alfabetización mediática, en este sentido, no es un complemento educativo, sino una condición para la emancipación.

    En última instancia, el caballo de Troya cibernético sólo puede cumplir su función en la medida en la que permanece invisible, en que sus mecanismos son naturalizados y aceptados como parte del orden de las cosas. Hacerlo visible, descomponer sus engranajes y exponer sus finalidades es ya una forma de resistencia. Por el contrario, no basta con la denuncia; es necesario articular prácticas que construyan otros modos de producir y compartir sentido, que restituyan la centralidad de lo común y que fortalezcan la conciencia de clase como horizonte de transformación.

    Y la guerra cognitiva no es un destino que elegimos, sino una imposición imperial histórica que puede y debe ser superada. En la medida en la que los sujetos recuperen la capacidad de pensar críticamente su propia situación, de reconocerse en las experiencias de otros y de organizarse colectivamente, el caballo de Troya perderá su eficacia. La conciencia, lejos de ser un territorio conquistado de una vez y para siempre, es un campo en disputa permanente. En esa disputa se juega no sólo la interpretación del mundo, sino la posibilidad misma de transformarlo.

    Fuente: teleSUR

    Tapas - Prensa

    Develando altos misterios en versículos sugeridos por el presidente Maduro

    Parte 1. Ama y todo se te dará por añadidura.

    Por Prof. Roger Garcés

    Profesor e Investigador

    Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)

    Continuando con la interpretación de los versículos de la biblia que el Presidente Maduro está sugiriendo que leamos, nos encontramos con verdaderas joyas de sabiduría. En una entrevista el diputado Nicolás Maduro Guerra, hace públicas las recomendaciones que le ha hecho el Presidente, y cuando revisamos esos versículos, constatamos que tienen una enseñanza verdaderamente profunda, las que, en virtud de su condición de privado de libertad, adquieren unas dimensiones  inconmensurables, verificando una evolución interior que solo ocurre en las almas temperadas que han sabido sacarle provecho al encierro y han convertido la cárcel en un templo de conocimiento trascendente de la naturaleza humana.  Esto es algo que los primeros cristianos solían hacer en virtud de las terribles situaciones que les tocaron vivir por la persecución romana, y entonces se metían largo tiempo en cuevas y catacumbas para orar y descubrir los misterios divinos. El sustrato de esta actitud es tener una mentalidad proactiva y sacarle provecho a cualquier situación que le toque vivir. Se trata entonces de «Convertir el veneno en medicina», como decían los sabios de antaño.

    En una entrevista, Nicolás hijo comenta que el Presidente le recomendó leer a Mateo 6:33.  En realidad, este versículo comprende una de las enseñanzas más importantes y determinantes para el desarrollo espiritual.  Es común que escuchemos varias frases que han estado referidas a la misma enseñanza: «Ama y haz lo que quieras» «Ama y lo demás se te dará por añadidura», también la frase atribuida a san Agustín: «Ora y lo demás se te dará por añadidura».  Como vemos, está refiriendo lo que hoy se conoce como la «Ley de atracción» y que los sabios de la antigüedad llamaban «Ley de correspondencia».  El hermetismo la describía con la sentencia:  «Como es arriba es abajo y como es adentro es afuera».  Así, está enseñanza la podemos rastrear en el antiguo Egipto, en la Grecia clásica con los misterios menores, y en oriente medio donde vivió Jesús. Del hermetismo pasó a la alquimia y también a la alquimia cristiana.  De manera que la enseñanza es conocida tanto dentro de los libros canónicos como también dentro de las enseñanzas secretas que se estudiaba en las escuelas de misterios menores.  Habida cuenta de lo extendida en el tiempo y en la geografía de esta sabiduría, ya de entrada podemos avizorar que se trata de una enseñanza de altos quilates.

    La sabiduría de convertir el veneno en medicina

    En la versión de la biblia conocida como Reina-Valera de 1960, se puede leer en Mateo 6:33:

    «Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.» Como vemos, las frases que manejamos al inicio del texto, se relacionan directamente con este versículo.  Obviamente, «buscar el reino de Dios» implica primero que nada entrar en el reino del amor, ya que como afirma Juan, «Dios es amor», (1 Juan 4:8).

    El que entra en el reino del amor permite que en su alma anide la armonía, la belleza, la salud y la abundancia.  Quien vive en Amor, vive cada momento de su vida en una fiesta continua, en una experiencia de goce diaria y cotidiana. Es esa persona la alegría fluye libre, como fluye, sin que nadie se lo ordene, el arroyo fresco en la montaña, que nutre la vegetación y quita la sed de animales y humanos, y así en continua satisfacción, va nutriendo a los demás, ofreciendo sus tesoros y regalando maravillas, simplemente por el hecho de existir.  Si las condiciones internas son positivas, pues, en virtud de la Ley de correspondencia (o Ley de atracción), este será el signo de las cosas que atraerá.  Por eso, y sin temor a equivocarse, Mateo refería la enseñanza que podemos entender con la frase: «Como es adentro es afuera», y lo que tengas en el alma, pues eso será justamente lo que te pasará en ja vida.

    Es conocida la sentencia de Emerson: «Pasamos por lo que somos» que conecta directamente con el tema que tratamos. De manera que, si amor es lo que hay en el alma, pues amor es lo que se va a encontrar.

    El odio como trampa: Por qué el resentimiento estanca el desarrollo de las sociedades

    Esta enseñanza es particularmente necesaria para los que creen que el odio es una forma de lucha en la sociedad. Hay personas que todavía odian y lo peor es que creen que odiando van a solucionar los problemas del país.  En este tipo de personas es frecuente escuchar argumentos espureos para justificar su odio y con esto causan más problemas de los que pretenden resolver. Falaces argumentos como: La culpa de todo la tienen los negros o los pobres o los chavistas, y con ese tipo de pensamiento generan discordia en la sociedad. En este tipo de personas también es común el pensamiento: «Muerto el perro se acaba la rabia» y pueden tener la tendencia a querer eliminar físicamente a los que consideran culpables de los problemas; Hitler es un claro ejemplo.

    No nos vamos a detener en analizar las consecuencias sociales que tiene este tipo de pensamiento, que podría fácilmente generar una guerra civil como ha ocurrido en el pasado en otros pueblos. Para ello, simplemente recordemos la tristísima experiencia de Ruanda, en la que un millón de muertos no fue suficiente para saciar el odio.

    No. No vamos a abundar en las consecuencias sociales pues se ha escrito mucho al respecto. Más bien nos vamos a dirigir a las consecuencias personales que sufre individualmente cada persona que permite anidar el odio en su alma.

    ________________________________________________________________________________________________________________

    Ejes temáticos:

    • La resonancia por simpatía aplicada a la frecuencia vibratoria de las emociones humanas.
    • Interpretación espiritual de las recomendaciones de lectura del Presidente Maduro.
    • Transformación de la adversidad bajo la premisa de convertir el veneno en medicina.
    • Aplicación de la máxima hermética «como es adentro es afuera» en la vida cotidiana.
    • El amor como estado de conciencia que atrae armonía, salud y abundancia.
    • El odio analizado como una prisión personal y detonante de conflictos sociales.

      ___________________________________________________________________________________________________________

    Como sabemos; «Como es adentro es afuera», si una persona odia, pues con odio es con lo que va a tropezar en la vida.  Simplemente recuerde algún «mala conducta» que viva por donde usted vive.  Todos conocemos a alguien en la comunidad que «se porta mal». Si usted observa con cuidado, notará que esa persona problemática es lo que llaman una persona «Sucedida».  Es decir, siempre le pasa algo, cosas como accidentes, problemas varios, etc.  Con la máxima: «Como es adentro es afuera”, ya podemos darnos cuenta de que todo lo malo que a esa persona le sucede tiene que ver con la emoción que permite que anide en su corazón.  Si usted aguza su observación, se dará cuenta de que, en su familia, la persona que más pelea es la que sufre de problemas más frecuentemente.  Por eso, Mateo insistía: «Busca el reino de Dios y lo demás se te dará por añadidura».  Si amas, las cosas buenas vienen solas, vienen de «ñapa», vienen «con el combo».  Si usted ama, no tiene que preocuparse por buscar las cosas buenas ya que éstas lo perseguirán a usted.  Es tan importante que en nuestra alma tengamos amor, que es EL PRIMER MANDAMIENTO, el mandamiento del amor.  Los grandes maestros y particularmente Jesús, insistía de mil maneras en que amemos y nos alejemos lo más posible del odio, porque en virtud de la ley de correspondencia, si estamos «vibrando» en la frecuencia del odio, pues será odio lo que atraigamos.

    Tu mundo exterior es un reflejo de tu estado interno: Descubre el poder de la Ley de Correspondencia.

    Esto que explicamos, no solamente es un principio espiritual, en la física también ocurre. Se llama «Resonancia por simpatía». Tome dos guitarras y ponga una frente a la otra, y pulse en una guitarra la cuerda Re (la cuarta) y notará que, en la otra guitarra, comienza a vibrar también la cuerda Re. Si usted pulsa Re en una guitarra, en la otra no vibrará la cuerda Sol o la cuerda La, solo vibrará Re.  Así pasa con nosotros, si permitimos que el odio invada nuestra alma, atraeremos solo a gente que odia, solamente nos pasarán cosas que nos darán rabia, y solamente sufriremos problemas relativos al odio.  Lamentablemente, la gente que odia desconoce este principio y continúa odiando y sufriendo por el odio y siendo objeto de odio, y como recibe odio, esto es lo que va a vivir en su vida, lo que le va a dar más rabia, y entonces es una serpiente que se muerde la cola.

    Hay otra consecuencia nefasta para el que odia y es que imagina que todo el mundo le va a hacer daño. El que odia va generando así una especie de paranoia que hace que perciba el mundo como amenazante, y como según él, todos lo amenazan y quieren hacerle daño, la actitud con la que se relaciona con el mundo es la defensividad y la reactividad. El que odia siempre está a la defensiva y siempre está como un fosforito, y es fácil identificarlo en un grupo por estas características. Esto lo que hace es aumentar el sufrimiento. De manera que el que odia no solamente sufre por las cosas que le pasan, sino que también sufre por lo que imagina que le pasará. Como vemos, el odio se convierte en la propia trampa del que odia; el odio se estructura a su alrededor como una prisión.

    La persona que odia nunca se dará cuenta de que es su propio odio lo que aviva el odio y mientras más odie más odio verá en los demás y más situaciones de odio vivirá.  Por eso, los sabios de la antigüedad afirmaban que a lo único que debemos odiar es al odio.

    Por el contrario, si la persona busca el «reino de Dios», o lo que es lo mismo, el reino del amor, pues, eso será lo que ocurra en su vida.  Por eso, el Presidente Maduro, conocedor de misterios profundos, nos impele a que leamos a Mateo 6:33 y que, por sobre todas las cosas, amemos. Hay que amar, amar, amar, y después de amar, seguir amando, para que «venga a nosotros tu reino». Y si con toda la enseñanza que nos transmite el Presidente Maduro, todavía a usted le quedan dudas, le hago una pregunta: ¿Usted sabe cómo termina el Padre nuestro? 

    Pedro Penso guerra cognitiva

    La guerra cognitiva como mutación del imperialismo contemporáneo:

    efectos sobre las subjetividades de clase y de los pueblos en Venezuela, América Latina y el mundo

    Una aproximación desde la dialéctica del materialismo histórico.

    Profesor – Investigador Pedro Penso+

    Una aproximación desde la dialéctica del materialismo histórico

    La guerra como forma fenoménica de la lucha de clases en el siglo XXI

    Para comprender lo que hoy llamamos guerra cognitiva y sus efectos sobre las subjetividades en Venezuela, América Latina y el mundo, es necesario partir de una proposición fundamental del materialismo histórico: la guerra no es un accidente de la historia ni una patología de las relaciones internacionales, sino una continuación de la política —y, por tanto, de la lucha de clases— por otros medios. Como nos enseñó Clausewitz, mediado por la lectura leninista, la guerra expresa, en su forma más concentrada y violenta, las contradicciones que atraviesan un modo de producción determinado.

    Ahora bien, la mutación que nos ocupa —la emergencia de la guerra cognitiva como modalidad predominante de agresión imperialista en el siglo XXI— no representa un mero cambio técnico en los instrumentos bélicos. Tampoco es un fenómeno que pueda explicarse por la simple adición de «nuevas tecnologías» al repertorio militar. Se trata, más bien, de una transformación cualitativa en la forma que asume la guerra imperialista cuando las condiciones objetivas de la correlación de fuerzas global —el ascenso de nuevos polos de poder, la crisis de la hegemonía unipolar estadounidense, la emergencia de proyectos contrahegemónicos en el Sur Global— vuelven inviable la guerra clásica de ocupación territorial. Es, en palabras de algunos analistas, una guerra vicaria (Waldman, 2021) [1], que busca lograr los objetivos del imperialismo sin exponer a sus fuerzas al costo político y humano de una invasión directa.

    Como sostienen Tan y Perlmutter (2006) [2], el concepto mismo de «guerra de información» encierra una paradoja: cuanto más se cree saber sobre ella, menos se comprende su dinámica real, pues la información no es un recurso neutral sino un campo de batalla donde se dirimen proyectos de sociedad antagónicos.

    Mutaciones de la guerra cognitiva: Del 11 de septiembre al 3 de enero

    La trayectoria de la guerra cognitiva como modalidad imperialista puede trazarse a partir de hitos que marcan saltos cualitativos en su desarrollo. Si la guerra mediática contra Irak en 1991 y 2003 mostró el poder de la manufactura del consenso (Herman y Chomsky, 1988) aplicada a gran escala, la experiencia venezolana de 2002 —el golpe de Estado mediático contra Hugo Chávez— reveló que, en América Latina, los medios de comunicación privados podían operar como arietes de desestabilización política con la misma eficacia que un batallón de infantería. Como documenta Cañizález (2003) [3], el golpe de abril de 2002 contra Chávez fue un «golpe mediático«: la televisión privada venezolana no solo informó, sino que produjo los acontecimientos, creando una realidad virtual que justificaba la ruptura del orden constitucional.

    Esta primera fase —que podríamos llamar guerra mediática clásica— evolucionó hacia una forma más sofisticada con la irrupción de las plataformas digitales y las redes sociales. El uso de bots políticos para la manipulación de la opinión pública en Venezuela, estudiado por Forelle et al. (2015) [4], muestra cómo actores automatizados generan contenido que simula apoyo o rechazo popular, creando una falsa impresión de consenso o disenso. Los investigadores encontraron que los bots más activos en la conversación política venezolana eran utilizados por la oposición radical, y que se hacían pasar por líderes políticos y agencias gubernamentales más que por ciudadanos comunes.

    Sin embargo, el salto cualitativo más significativo ocurre en la coyuntura que usted señala: el período pre y post 3 de enero. En esta fase, la guerra cognitiva ya no se limita a informar tendenciosamente o a manipular la opinión pública, sino que busca reconfigurar las subjetividades mismas de los pueblos, alterando su percepción de la realidad, su memoria histórica y su capacidad de agencia política. Se trata de una guerra que opera en el plano de lo que Gramsci llamó la hegemonía: la disputa no es solo por el gobierno, sino por la dirección intelectual y moral de la sociedad (Hesketh, 2019) [5].

    En el caso venezolano, esta mutación se expresó en la estrategia de doble poder implementada a partir de enero de 2019, cuando Juan Guaidó se autoproclamó «presidente interino» con el respaldo inmediato de Estados Unidos y sus aliados. Como señala Buxton (2019) [6], la estrategia de la oposición venezolana estuvo marcada por errores de cálculo y por una dependencia excesiva del respaldo internacional, lo que revela que la guerra cognitiva no puede suplir indefinidamente la falta de arraigo social y de correlación de fuerzas favorable en el terreno material.

    El secuestro del derecho internacional y la ruptura del orden jurídico

    El desconocimiento de los principios más elementales del derecho internacional —la soberanía, la autodeterminación de los pueblos, la no intervención— constituye la base jurídico-política sobre la cual se despliega la guerra cognitiva contra Venezuela. La estrategia de reconocimiento selectivo de gobiernos, analizada por López-Rodríguez (2021) [7] a través del caso venezolano, revela cómo las potencias imperialistas instrumentalizan el derecho internacional para legitimar injerencias: más de cincuenta países reconocieron a Guaidó como presidente legítimo, a pesar de que Maduro ejercía el control efectivo del territorio, de las instituciones y de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

    Esta fractura del orden jurídico internacional tiene consecuencias profundas sobre las subjetividades. Cuando el derecho se convierte en un arma de guerra, la percepción de lo legítimo y lo ilegítimo se desestabiliza. Sectores enteros de las clases medias venezolanas —formadas en la idea de que «Occidente» representa la legalidad y la democracia— experimentaron una ruptura cognitiva al ver que sus referentes tradicionales de autoridad moral avalaban una ficción jurídica: la de un «presidente» sin control territorial, sin ejército y sin capacidad de gobernar. Para las clases populares, en cambio, la defensa de la soberanía se convirtió en una experiencia de reafirmación identitaria, en la medida en que la agresión externa operó como catalizador de una conciencia nacional y antiimperialista.

    Las sanciones económicas unilaterales impuestas por Estados Unidos —que, como documenta Mooney (2021) [8], fueron tan severas que la propia relatora especial de Naciones Unidas sugirió que podrían constituir crímenes de lesa humanidad— operan no solo como mecanismo de asfixia económica, sino como dispositivo de guerra cognitiva. Al bombardear a la población venezolana con la narrativa de que «las sanciones no afectan al pueblo sino al gobierno», y al mismo tiempo generar escasez inducida e hiperinflación, se produce una disociación esquizofrénica en la conciencia popular: se vive la catástrofe económica mientras se niega su causa real.

    Efectos sobre las subjetividades de clase

    El materialismo histórico nos enseña que la conciencia de clase no es un reflejo mecánico de la posición en las relaciones de producción, sino una construcción política y cultural mediada por la lucha ideológica. En este sentido, la guerra cognitiva opera directamente sobre lo que Lukács denominó la conciencia de clase psicológica (la percepción inmediata que los individuos tienen de su situación) para impedir el desarrollo de la conciencia de clase atribuida (la comprensión de los intereses históricos objetivos de su clase) (Melo, 2018) [9].

    En Venezuela, el efecto ha sido paradójico y contradictorio. Por un lado, la guerra cognitiva ha profundizado la polarización de clase que ya caracterizaba la sociedad venezolana desde la llegada de Chávez al poder. Como documentan Hawkins et al. (2018) [10], la polarización en Venezuela no fue simplemente política, sino que expresó la división de la clase en la sociedad venezolana: el chavismo aglutinó a los sectores populares y a las clases medias empobrecidas, mientras que la oposición concentró a las élites económicas, a las clases medias altas y a los sectores profesionales formados bajo el paradigma neoliberal. La guerra cognitiva intensificó esta división de las clases al naturalizar las diferencias de clase como diferencias morales e identitarias: el chavista era presentado como «ignorante», «populista» o «violento», mientras que el opositor era retratado como «ciudadano», «demócrata» o «profesional».

    En América Latina, la guerra cognitiva ha producido un efecto de archaización de la conciencia política*,  como lo denominan Morozov y Erofeev (2017) [11] en su análisis de las guerras híbridas. Este concepto se refiere al retorno de mitologías políticas arcaicas —el «enemigo interno», la «conspiración comunista», la «amenaza a la civilización occidental»— que reemplazan el análisis racional de las contradicciones sociales por una lógica amigo-enemigo despolitizadas. En Brasil, la elección de Bolsonaro fue un caso paradigmático: el uso de WhatsApp como arma de propaganda masiva —analizado por Luz y Miller (2020) [12]— permitió construir una realidad paralela donde la amenaza del «comunismo» justificaba cualquier atrocidad. La guerra cognitiva, en este sentido, produce una involución de la subjetividad política: en lugar de la conciencia crítica que debiera emerger de la experiencia material de la explotación, se implanta una conciencia mistificada que identifica como enemigos a otros explotados o a proyectos emancipatorios.

    La dimensión geopolítica y los pueblos: imperialismo y guerra vicaria

    La guerra cognitiva no puede entenderse al margen de la reconfiguración geopolítica global. La tesis de la «guerra vicaria» —desarrollada por Waldman (2021) [1] y retomada por otros analistas (Krieg y Rickli, 2018) [13]— sostiene que Estados Unidos ha optado por delegar en actores proxies la realización de sus guerras, manteniendo su propia fuerza militar en la sombra, operando desde las sombras (operaciones encubiertas, fuerzas especiales, drones, guerra cibernética), mientras transfiere los costos humanos y políticos a otros.

    En el contexto latinoamericano, esta guerra vicaria asume la forma de una agresión multidimensional que combina sanciones económicas, manipulación mediática, financiamiento de oposiciones, reconocimiento selectivo de gobiernos y guerra cognitiva digital. El objetivo es producir un colapso inducido que justifique la intervención humanitaria o el cambio de régimen. Como señalan Main y Dangl (2019) [14], el caso venezolano representa un momento crítico para desafiar la intervención imperialista en la región: lo que está en juego no es solo un país, sino la posibilidad de que exista un proyecto soberano, independiente y antiimperialista en el hemisferio.

    Para los pueblos de América Latina, la guerra cognitiva produce una subjetividad escindida. Por un lado, las clases populares que han sido protagonistas de procesos emancipatorios —el bolivarianismo en Venezuela, el evismo en Bolivia, el correísmo en Ecuador, el lulismo en Brasil— desarrollan una conciencia defensiva, una subjetividad de resistencia que se fortalece frente a la agresión externa pero que corre el riesgo de cristalizarse en una postura reactiva que dificulta la autocrítica y la renovación. Por otro lado, las clases medias y altas que se identifican con el discurso hegemónico occidental experimentan una subjetividad de resentimiento: al ver bloqueadas sus expectativas de consumo y movilidad social por la crisis económica —crisis que la guerra cognitiva les presenta como resultado de la «incompetencia» o «corrupción» del gobierno popular, y no como efecto de las sanciones y la guerra económica—, estas clases se vuelcan hacia posiciones políticas cada vez más radicalizadas, llegando a justificar la intervención extranjera.

    A escala global, la guerra cognitiva produce un efecto aún más inquietante: la disolución del principio de realidad. En un mundo donde cada hecho puede ser negado, cada verdad puede ser disputada y cada narrativa puede ser fabricada, la posibilidad misma del conocimiento objetivo —condición de posibilidad de cualquier política emancipatoria— se ve socavada. La guerra cognitiva no busca convencer, sino confundir; no busca ganar adeptos, sino neutralizar la capacidad de juicio. Es, en este sentido, una guerra contra la razón histórica misma.

    Para cerrar en tono dialéctico

    Entre la determinación estructural y la agencia histórica

    Desde una perspectiva dialéctica, la guerra cognitiva no es un destino ineluctable ni una fuerza todopoderosa. Como toda forma de lucha de clases, encuentra sus límites en las condiciones materiales y en la praxis de los sujetos históricos. El fracaso del intento de derrocar a Maduro en 2019 —a pesar de la maquinaria cognitiva global desplegada a su favor— demuestra que la guerra cognitiva, por sí sola, no puede suplir la ausencia de una base social sólida ni la falta de una correlación de fuerzas favorable en el terreno material (Buxton, 2019) [6].

    La guerra cognitiva ha mutado y se ha sofisticado, pero la contradicción fundamental que recorre la historia latinoamericana —la que enfrenta a los proyectos de soberanía popular con los intereses del imperialismo y sus aliados locales— permanece intacta. Lo que ha cambiado es el escenario donde esta contradicción se dirime: de los campos de batalla físicos, la guerra se ha trasladado a los territorios de la conciencia. Pero la conciencia, como nos enseñó Marx, no es una esfera autónoma de la realidad: es expresión y reflejo —activo, no pasivo— de las condiciones materiales de existencia.

    El mayor peligro de la guerra cognitiva no reside en su capacidad de engañar, sino en su capacidad de desmovilizar, de producir una subjetividad fatalista que acepte la realidad presente como inmutable. Frente a ello, la tarea del pensamiento crítico —y de la praxis política que le corresponde— es restituir el vínculo entre la experiencia vivida y la comprensión de la totalidad social, entre el sufrimiento cotidiano y sus causas estructurales, entre la memoria histórica de las luchas pasadas y la posibilidad de un futuro emancipado.

    Como sostienen Petras y Veltmeyer (2018) [15] en su análisis de la lucha de clases en América Latina, cada avance del capital en la región ha generado una respuesta correspondiente de las clases trabajadoras y populares. La guerra cognitiva es el más reciente capítulo de esta dialéctica de dominación y resistencia. La pregunta que se abre ante nosotros —pueblos de Venezuela, de América Latina y del mundo— es si seremos capaces de desarrollar las formas organizativas, las subjetividades y las conciencias que nos permitan no solo resistir, sino vencer en este nuevo terreno de batalla.

    Referencias

    [1] Waldman, T. (2021). Vicarious Warfare: The Counterproductive Consequences of Modern American Military Practice. Contemporary Security Policy, 38(3), 409-431. https://doi.org/10.1080/13523260.2017.1393201

    [2] Tan, A., & Perlmutter, D. (2006). The more you know, the less you understand: The problem with information warfare. Journal of Strategic Studies, 29(3), 497-521. https://doi.org/10.1080/01402390600765900

    [3] Cañizález, A. (2003). Breaking Democracy: Venezuela’s Media Coup. Media International Australia, 108(1), 75-85. https://doi.org/10.1177/1329878×0310800114

    [4] Forelle, M., Howard, P., Monroy-Hernández, A., & Savage, S. (2015). Political Bots and the Manipulation of Public Opinion in Venezuela. SSRN Electronic Journal. https://doi.org/10.2139/ssrn.2635800

    [5] Hesketh, C. (2019). A Gramscian Conjuncture in Latin America? Reflections on Violence, Hegemony, and Geographical Difference. Antipode, 51(4), 1179-1199. https://doi.org/10.1111/anti.12559

    [6] Buxton, J. (2019). The Missteps of Venezuela’s Opposition—Again. NACLA Report on the Americas, 51(2), 125-130. https://doi.org/10.1080/10714839.2019.1617472

    [7] López-Rodríguez, A. M. (2021). Legal Consequences of and Approaches to the Question of Recognition of a Government of a State: Disputes involving Venezuela. ICSID Review – Foreign Investment Law Journal, 36(3), 491-514. https://doi.org/10.1093/icsidreview/siab022

    [8] Mooney, J. (2021). Economic Sanctions, International Law, and Crimes Against Humanity: Venezuela’s Referral to the International Criminal Court. American Journal of International Law, 115(2), 305-312. https://doi.org/10.1017/ajil.2021.20

    [9] Melo, B. P. (2018). To Be or Not to Be, That Is the Question?—Fragments of Marxist Theory on the Movements of Class Consciousness. International Critical Thought, 8(1), 102-118. https://doi.org/10.1080/21598282.2018.1430602

    [10] Hawkins, K., Rovira Kaltwasser, C., & Andreadis, I. (2018). Polarization, Participatory Democracy, and Democratic Erosion in Venezuela’s Twenty-First Century Socialism. The ANNALS of the American Academy of Political and Social Science, 681(1), 62-79. https://doi.org/10.1177/0002716218817733

    [11] Morozov, E., & Erofeev, S. (2017). Hybrid wars: the archaization of political consciousness and involution of media. Russian Journal of Communication, 9(1), 62-76. https://doi.org/10.1080/19409419.2017.1323177

    [12] Luz, N., & Miller, E. (2020). Minimal Effects, Maximum Panic: Social Media and Democracy in Latin America. Social Media + Society, 6(4), 1-12. https://doi.org/10.1177/2056305120984452

    [13] Krieg, A., & Rickli, J.-M. (2018). Surrogate warfare: the art of war in the 21st century? Defence Studies, 18(2), 159-186. https://doi.org/10.1080/14702436.2018.1429218

    [14] Main, A., & Dangl, B. (2019). Venezuela: A Critical Moment to Challenge Intervention. Socialism and Democracy, 33(2), 118-125. https://doi.org/10.1080/08854300.2019.1638184

    [15] Petras, J., & Veltmeyer, H. (2018). Class Struggle Back on the Agenda in Latin America. Journal of Developing Societies, 34(1), 1-23. https://doi.org/10.1177/0169796×17753000

    [16] Youngers, C. (2000). Cocaine Madness Counternarcotics and Militarization in the Andes. NACLA Report on the Americas, 34(3), 16-23. https://doi.org/10.1080/10714839.2000.11722614

    [17] Morales, G. (2018). Comparative analysis of the emerging projects in Latin America after the crisis of the neoliberal modernity project in the early 21st century. Thesis Eleven, 149(1), 48-66. https://doi.org/10.1177/0725513618813382

    [18] Robinson, W. I. (2024). Downplaying U.S. Imperialism Despite its Ongoing Tenacity: The Latin American Dimension. Latin American Perspectives, 51(2), 3-22. https://doi.org/10.1177/0094582×241256896

    Nota al pie

    * La archaización de la conciencia política, es un fenómeno contemporáneo en el que los discursos, comportamientos y estructuras mentales de la política moderna retroceden hacia formas más primitivas, emocionales o tribales. Este proceso implica abandonar el debate racional y la complejidad democrática en favor de la dinámica basadas en la división, la identidad grupal y líderes. Se puede reconocer en este fenómeno características y formas de expresión que evidencia culturas políticas populistas y emocionales, donde la conciencia política se deforma a alejarse de la comprensión estructural de los problemas y enfocarse en el odio, el rencor social y la división. As mismo, encontramos formas de tribalismo, como un retorno a la lógica de “amigo-enemigo”, donde la pertenencia al grupo es más importante que las propuestas políticas. Se expresa también el liderazgo paternalista, que muestra la reaparición de figuras de autoridad vistas como “pastores del pueblo”, un concepto arcaico descrito por plato donde el líder asume un rol educador o paternalista sobre la ciudadanía. Por último, podemos encontrar la desinformación como herramienta, creando un contexto que permite que la desinformación alimente este retroceso, afectando la toma de decisiones razonables.

    Este fenómeno se ve alimentado por la lucha por recursos, la polarización y la arremetida de intereses económicos. En lugar de una conciencia política basada en la ciudadanía moderna, se promueve una que busca “salvadores” o respuestas simples a crisis complejas. La archaización busca concentrar el poder en figuras que apelan a pasiones primarias, eliminado la racionalidad. Es un retroceso hacia formas autoritarias o tribales de entender el poder, impulsando por la polarización y la manipulación emocional, mientras la conciencia política sana busca transformar las relaciones de poder de manera horizontal y colectiva.

    + Ingeniero y magíster en Historia egresado de la UCV. Actualmente, doctorante en Creación Intelectual (UNESR). Decano Honorario de la Universidad Iberoamericana. Profesor Honorario de la Universidad Politécnica Territorial Alonso Gamero. Diplomático. Director del Centro de Investigación Contrahegemónica Luis Acuña de LAUICOM, investigador de la línea guerra cognitiva en LAUICOM.  Coordinador de la Red Internacional de Investigación Antifascista. / pedropenso@gmail.com

    5170625568070896674

    Guerra total, control de la conducta y pueblo creador

    Prof. Julio C Valdez,

    Profesor e Investigador

    Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM).

    Claves de este ensayo:

    • Tesis Central: El fracaso del conductismo y la guerra híbrida frente a la imprevisibilidad del comportamiento colectivo venezolano.
    • Ejes Temáticos: Guerra total e interdimensional, control de la conducta (Skinner/Bolonia), Pueblo Creador (Soberanía cognitiva) y Proyecto Identitario Transformador.
    • Contexto Histórico: Análisis de la agresión contra Venezuela iniciada el 03 de enero de 2026.

    La película El huevo de la serpiente (Ingmar Bergman, 1977) plantea la posibilidad de un control absoluto del comportamiento humano. Supone el encuentro entre las autoridades del régimen nazi con científicos dedicados a experimentar sobre cómo condicionar al ser humano para lograr una obediencia absoluta… No obstante, esa intención no es nada nueva en el mundo; las guerras lo atestiguan: se trata de dominar, controlar, al “otro”, al enemigo, al rival…

    La misma ciencia se ha prestado para proponer caminos que van en esta dirección. La psicología conductista (B. F. Skinner dixit) establece que, a través de un sistema de reforzadores (castigos o recompensas), es factible controlar, y por lo tanto predecir, el comportamiento humano. Y ello se implantó en el trabajo, en el ejército y en el sistema educativo. Al respecto, recordamos que maestros y maestras, a finales de los 80, debían atender en su trabajo a los llamados “objetivos conductuales”, a los diseños instruccionales, etc… El plan Bolonia, en las universidades europeas, desde finales de los 90, programa a las personas para resolver problemas en ámbitos laborales bien localizados,  a través del desarrollo de determinadas competencias. 

    El propósito central de una confrontación bélica es someter al enemigo, neutralizarlo y hacer que se comporte como los atacantes quieran.

    Pero nos interesa ahora hablar de la guerra como propiciadora del control de la conducta humana. Es decir, en el fondo es el propósito central de una confrontación bélica: someter al enemigo, neutralizarlo, hacer que se comporte como los atacantes quieran que se comporte: indefenso, dócil, obediente. Y esto hace que la guerra deba ser simultáneamente un asunto militar, económico, psicológico, social y también cultural. Por ello se habla de guerra híbrida, guerra total…

    Por ejemplo, el brutal ataque sufrido por Venezuela a partir del 03 de enero de 2026, pretendía someter a gobernantes y pueblo, bajo algunos supuestos básicos: 1) dependencia del líder, 2) el país está a punto de estallar por graves descontentos en diversos órdenes, 3) El gobierno está lleno de facciones enfrentadas entre sí. De ser ciertos estos supuestos, el secuestro del Presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente, diputada Cilia Flores, debía generar en el país una situación de revueltas, fuego y sangre, algo similar a una guerra civil, y una secuencia de intentos de golpes de estado que agravarían la crisis. Ante este caos terrible, cualquier gobierno poderoso pudiera llegar para implantar un nuevo estado de orden en el país.

    Sólo que el comportamiento humano, en este caso colectivo, nacional, es imprevisible. La misma ciencia, ante un universo hipercomplejo, señala la imposibilidad de hacer predicciones lineales (Física Cuántica, Estructuras Disipativas, Pensamiento Complejo, Teoría del Caos), por lo que las mismas ciencias físicas son probabilísticas…  Así, también los cálculos de los atacantes resultaron erróneos: se mantiene el gobierno venezolano, con Delcy Rodríguez al frente; predomina la paz en la nación; no se han dividido ni el partido del gobierno ni los movimientos que le apoyan. El pueblo sigue en sus actividades, en su diario trajinar. 

    Ante un universo hipercomplejo, los cálculos de los atacantes resultaron erróneos: el comportamiento colectivo nacional es imprevisible.

    Y es que el pueblo venezolano, desde hace rato, viene, desarrollando un proceso de aprendizaje profundo. Es un pueblo que ha venido sobreviviendo a las medidas coercitivas unilaterales (MCU), mal llamadas sanciones, que restringen grandemente la posibilidad de que nuestro país realice intercambios y transacciones económicas y financieras con otros países, en el marco legal y de acuerdos internacionales vigentes. Ello ha traído a la nación momentos de precariedad, de limitaciones para tener acceso a los bienes básicos. Y sumado a este evento, Venezuela ha sobrevivido a la pandemia del Covid 19, de un modo eficiente, gracias a las medidas implementadas en su momento por el presidente Nicolás Maduro.

    Este pueblo venezolano ha venido recreando y aprendiendo múltiples modos y metódicas para resolver los problemas fundamentales de alimentación, salud, convivencia. Ha desplegado, por ejemplo, procesos de entreayuda (al decir de Simón Rodríguez), desde lo familiar y vecinal, incluso entre compañeras y compañeros de trabajo; ha revitalizado prácticas ancestrales, como el trueque; la siembra urbana; huertos caseros y comunitarios; ollas comunitarias; economía del gasto; subconsumo de algunos aspectos; nuevas prácticas gastronómicas; entre otras.

    Si bien son procesos para lograr las condiciones básicas para el vivir, nos han ayudado como pueblo a mantenernos a flote ante el acoso de la guerra económica, política y comunicacional. Así, ha fallado el intento de control de las potencias imperiales, en su pretensión de llevarnos a la derrota histórica, a la desesperanza inducida, a las divisiones hirientes. Hemos roto las estrategias que han pretendido controlarnos mediante el miedo vestigial (amenaza, hambre, aislamiento), y nos seguimos constituyendo como sociedad.

    Hemos roto las estrategias que pretendían controlarnos mediante el miedo vestigial: amenaza, hambre y aislamiento.

    No obstante, aún tenemos caminos por transitar. Hemos referido diversos modos mediante los cuales, nosotras y nosotros, como pueblo, hemos preservado la vida, cómo luchamos por la salud y por los insumos necesarios para seguir andando. Pero, por la premura, lo hemos venido haciendo de manera aislada, particular, en pequeños círculos de familiares y amistades. Y es momento propicio para seguir profundizando en un proceso social que nos convoque, que nos dé sentido de unidad, más allá de los movimientos, los movimientos y organizaciones sociales, e incluso de los partidos políticos. Nos espera la continuidad de un proyecto histórico que fortalezca nuestra identidad nacional y continental, que apunte a una transformación radical progresiva, en paz, en diálogo pleno. De ese modo, la diversidad de formas y estrategias de vida que hemos venido construyendo, pueden apuntar a un sentido más amplio, incluyente, cargado de sentido histórico.

    Ejes temáticos:

    • Guerra total, híbrida, interdimensional: económica, política, social, cultural, comunicacional.
    • Control de la conducta: estrategias de los hacedores de guerras para inducir tipos de comportamientos en los enemigos o rivales.
    • Pueblo creador: comportamiento colectivo, diverso, multiestratégico,  para garantizar lo necesario para sustentar la vida y la sociedad.
    • Proyecto identitario transformador: Construcción colectiva (nacional) que fundamente un proyecto de sociedad colaborativa, topárquica, equitativa, con reciprocidad.

    Vínculos con otros artículos:

    https://lauicom.edu.ve/venezuela-libre/  Venezuela libre, por: Carolina Escarrá.

     https://lauicom.edu.ve/sur-global-versus-la-gran-america-del-norte/  Sur global vs. La gran América del Norte. Por: Isabel Rivero D’ Armas.

    https://lauicom.edu.ve/propaganda-digital-guerra-cognitiva-y-la-emergencia-de-la-soberania-en-la-revolucion-bolivariana/  Propaganda digital, guerra cognitiva y la emergencia de la soberanía en la revolución bolivariana. Por: Pedro Penso. 

    5154449449923841047

    DEVELANDO LOS SÍMBOLOS Y MISTERIOS ENCRIPTADOS EN LOS MENSAJES DEL PRESIDENTE

    Por Prof. José Garcés

    Profesor e Investigador

    Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)

    Ejes Temáticos

    • Unión Superior: Análisis de la reconciliación permanente y la unidad del espíritu.
    • Simbología del Pequeño: El significado etimológico de «Paulus» como clave para convocar desde la humildad.
    • Humanismo Radical: Referencias al «mar de fueguitos» de Galeano y la «preciada vida humana» del budismo.
    • Venezuela como Ejemplo: La construcción de la «Nueva Jerusalén» y la reconciliación como aprendizaje exportable.

    Continuamos con la ruta propuesta por el Presidente Maduro a través de sus mensajes, analizaremos el tercero de la serie de palabras. El Presidente escribe: “La tercera palabra es la unión superior”. Comienza con   esta advertencia e inmediatamente apunta: “El apóstol Pablo nos llama a vivir “Con mucha humildad, mansedumbre y paciencia, a soportarnos “mutuamente por amor” y a conservar “la unidad del espíritu mediante el vínculo de la paz (Ef. 4,2-3). Porque hay un solo cuerpo, un solo espíritu, así como hay una misma esperanza (Ef. 4,4) una debe ser la  Patria. Una sola debe ser la esperanza. Una sola debe ser la voluntad de hacer la paz y la felicidad en reconciliación permanente”.

    El presidente Maduro otra vez se apoya en Pablo de Tarso, y como habíamos señalado en artículos anteriores, se  trata de un personaje complejo, contradictorio, paradojal, que son justamente las condiciones que le dan la autoridad moral para darnos este mensaje complejo y difícil de entender a la primera vista, y que tratamos de dilucidar. Precisamente con estas características de Pablo, tratamos de ilustrar, (y nos quedamos cortos), el epíteto de “Interesantísimo” que habíamos adjudicado en escritos anteriores a este apóstol.

    A partir del análisis de lo que se ha llamado las “epístolas auténticas”, se deduce que Pablo de Tarso reunía en su personalidad tres elementos: Uno, sus raíces judías. Dos, la gran influencia que sobre él tuvo la cultura griega y tres, su ciudadanía romana que (en el decir del libro de los Hechos de los Apóstoles) ejerció abiertamente. Esta ciudadanía le permitió una curiosa interacción con el Imperio romano. De manera que Pablo era un ser multifacético; por un lado  era romano (los que perseguían a los cristianos), por otro lado era judío (los que criticaban a los cristianos) y luego fue ferviente cristiano. 

    El mismo nombre de «Pablo» implica algunos hechos interesantes.  Pablo no cambió su nombre al abrazar la fe en Jesucristo como Mesías. Como todo romano de la época, tenía un praenomen que se relaciona con una característica familiar. Saulo fue su nombre judío, que etimológicamente significa “invocado”, “llamado”, y Paulus, fue su nombre romano, que etimológicamente significa “pequeño” o “poco”.  De manera que ya en el mismo nombre de este apóstol se declara su misión como «invocar o convocar al pequeño».

    Partiendo de esa base que descubrimos en Pablo y que entendemos como: un hombre multifacético y contradictorio (romano, judío y cristiano) que re reconoce «pequeño» y se declara «invocado» o convocado.

    La patria no es un concepto etéreo; la patria es la humanidad

    Generalmente cuando pensamos en un bien superior, pensamos en cosas inasibles e inalcanzables como la patria o la libertad. Conceptos tan etéreos que debido a su altísima naturaleza deben convivir con los númenes en el empíreo, porque no los vemos al cruzar la calle o al esperar el metro.  Entonces, algunos que no comprenden esos elevados conceptos, envían a morir a otros que tampoco entienden mucho de qué se trata.  De manera que un líder que no sabe bien qué es la patria puede ordenar a sus seguidores ir pelear por una patria, que los mismos seguidores no entienden muy bien qué es.  Y ahí es donde la recomendación del presidente Maduro cobra una dimensión  inconmensurable; nos pide que hagamos: «unión superior“.  No la unión que conocemos del «bien superior » en el que nosotros somos como hormiguitas.   El fascismo utilizó este llamado muchísimas veces y líderes que no sabían qué es la libertad, convocaron a otros que tampoco sabían qué es la libertad, a quemar personas vivas en nombre de la libertad. No. La «unión superior» nos la ejemplifica Pablo, el de las múltiples raíces, el «convocado » por ser «pequeño». Por lo general, cuando pensamos en un bien superior, miramos el tamaño gigantesco de la noción de libertad y lo comparamos con lo minúsculo que somos como seres humanos, de manera que en esa comparación, siempre sale perdiendo el ser humano. Pero no, el presidente Maduro nos alienta a vivir «con mucha humildad, mansedumbre y paciencia, a soportarnos “mutuamente por amor”.  Recordamos al Padre cantor, Alí Primera,  que nos decía: «la patria es el hombre » y también recordamos al apóstol de la revolución cubana que nos decía: «Patria es humanidad».

    El siempre profundo y terriblemente humano escritor uruguayo,  Eduardo Galeano, nos explicaba: «somos un mar de fueguitos». Así cada uno de nosotros es una riqueza infinita en sí mismo y su importancia es superlativa.  Buda enseñaba acerca de la «preciada vida humana» y decía que la vida de cada ser humano es tan especial que no nos damos cuenta de lo inigualablemente preciados ni de lo increíblemente maravillosos que somos cada uno de los seres humanos. Somos un mar de fueguitos, cada uno ardiendo a su manera y alumbrando lo que nos toca alumbrar.  Buda pone especial énfasis en hacernos ver lo verdaderamente valioso que es cada vida humana y por eso, es terriblemente cuestionado atentar contra ella. Por eso, las enseñanzas sobre el karma en el budismo que prohíben explícitamente matar y las enseñanzas cristianas que dicen en los diez mandamientos: «no matarás «, nos hace ver que debemos respetar la vida humana, y que no existe un «bien superior»  que justifique la muerte. Lo que si debemos lograr, es como dice el presidente Maduro, una «unión superior».  Esa unión parte de la base de que, efectivamente somos «pequeños» (como Pablo) pero cuando miremos a otro ser humano, no lo vamos a comparar con la patria, porque siempre va a salir perdiendo el ser humano.  ¡No! A cada ser humano vamos a reconocer su incontrovertible valía y nos vamos a reconocer a nosotros mismos como pequeño ante este otro ser humano.  Por eso Buda aconsejaba que se debe amar al otro «como una madre ama a su único hijo».

    Para poder convocar a la Unión Superior, hay que hacerlo desde la pequeñez

    Una «unión superior» como lo sugiere el presidente Maduro, hace que cuando veamos a otro ser humano, no vamos a mirarlo como prescindible, sino que vamos a reconocerle el sublime e insustituible valor que tiene.

    De manera que, la unión superior, implica mirar al otro como sublime y a nosotros mismos como pequeños. Debemos desterrar el ego y debemos aprender a ser como Pablo, y reconocer con alegría nuestra pequeñez, y cuando miremos al otro, debemos verlo magnífico, para poder amarlo «como una madre ama a su único hijo». Esa es la única vía para «soportarnos mutuamente por amor»; Virginia Satir decía: Las semejanzas nos unen, las diferencias nos hacen crecer”. De manera que «soportarnos en amor» es una forma de crecer.

    Si estructuramos ese tipo de relación en  nuestra sociedad, las consecuencias serían inimaginables. Por ejemplo, cuando una persona se colea, ejecutando la consabida «viveza criolla», no solamente está ignorando lo sublime de todas las personas a las que burló, sino que está confundiendo su visión.  El que se colea cree que el otro es «pequeño» y por eso lo irrespeta, eso no es unión y mucho menos es unión superior. El que se colea está olvidando que para que podamos trascender a un estadio superior en nuestra patria, tenemos que mirar al otro como magnífico y a nosotros como pequeños. Por eso Pablo, que era ciudadano romano, se decidió por los perseguidos. Pablo de Tarso, perfectamente hubiera podido seguir persiguiendo cristianos y apoyarse en el imperio y seguir viendo a los demás como pequeños y seguir viéndose a sí mismo como muy importante, pero no, cumplió su papel de «convocado» y honró su nombre de «pequeño» y por eso su nombre se recuerda hasta nuestros días. Eso es un bien superior, pero definitivamente superior.  No como el bien superior con el que manipulaban los fascistas y los nazis. Cuando miramos a los demás como sublimes, eso se transforma en una unión superior, y ésta nos permite entender que tenemos una sola patria.  No hay una patria para chavistas y otra patria para opositores. Por no saber eso, algunos opositores se alegraron el 3 de enero porque creían que estaban bombardeando a la patria de los chavistas, y no se daban cuenta, que «somos miembros de un solo cuerpo» y «tenemos una sola patria».

    De manera que la unión superior es el llamado más hermoso que puede hacérsele a esta maravillosa Venezuela, que incluso ha sido bautizado con el nombre de: «la nueva Jerusalén». Cuando reflexionamos acerca de la maravillosa y ejemplarizante  función que nos tocará ejercer a los venezolanos, habida cuenta de todo lo que hemos tenido que sufrir y todo lo que podemos aprender de esas condiciones tan difíciles que hemos pasado, solo nos queda saber que podemos ser un faro de luz para el mundo. Que nuestra alegría y nuestra entrega incondicional ya es un ejemplo para el planeta y ese aprendizaje se lo podemos regalar al mundo entero, mientras en Venezuela construimos la nueva Jerusalén. ¡Eso es unión superior!

    Imaginen que podamos compartir nuestra experiencia con la gente de Irlanda del Norte e Irlanda del sur, que se han peleado durante décadas. En la línea divisoria entre Corea del norte y Corea del sur hay eternamente dos soldados de cada país mirándose fija y mutuamente, y en posición de combate de artes marciales que mantienen por horas. Imaginen todo lo que podemos compartir con ellos. Esto que nos ha tocado vivir es la clave para aprender la reconciliación.

    A usted querido lector le voy a pedir que haga el siguiente ejercicio: mañana cuando salga a trabajar, salga 10 minutos antes de su hora habitual, y dedique esos 10 minutos a ver a los demás.  Párese en una esquina y mire, solamente por 10 minutos mire a los demás venezolanos, mírelos pasar, mire a las madres llevando a sus hijos al colegio, mire a los hombres saliendo a buscar el pan de cada día, mire a los estudiantes y sus esperanzas, a los médicos y su abnegado servicio, a las maestras y su preciosa vocación, y se va a dar cuenta de que hay una semilla germinando. Una semilla generosa que quiere ofrecer lo mejor de sus frutos.  Por eso, cuando leemos el post del presidente Maduro acerca de la unión superior,  y miramos a nuestro pueblo, recordamos a Picasso; «hay que mirar, mirar, mirar, hasta poder ver», ya que «la dificultad del ser humano es la dificultad de ver lo obvio» (Pearls).

    Accede a más artículos de análisis de coyuntura en el repositorio digital de LAUICOM.

    ¿Qué es la tolerancia y cómo desarrollarla? Por Prof. José Garcés

    Soberanía, justicia social y conciencia histórica. Por Prof. Isabel Rivero D’Armas

    1d62e10b-eb1d-492f-bb2f-8c42fdaf2909

    Redención y Libertad en los mensajes de Maduro

    DEVELANDO LOS SÍMBOLOS Y MISTERIOS ENCRIPTADOS EN LOS MENSAJES DEL PRESIDENTE

    Por José Garcés

    Profesor e Investigador

    Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)

    Abril, 2026

    Ejes Temáticos:

    • Concepto de Redención: Análisis del camino ascensional hacia la autorrealización y el «buen vivir».
    • Simbología de Pablo de Tarso: Estudio de la libertad desde la perspectiva de un personaje controversial y transformado.
    • Ética Social: El peligro de la autodestrucción mutua y la necesidad de la unión comunitaria.
    • Sacrificio y Transformación: La redención como un acto de liberación mediante un precio pagado por la unión.

    La ruta señalada por el Presidente Maduro, que consideramos en definitiva como una ruta para ser mejores personas, está referida en sus mensajes. Es decir, estos mensajes señalan un camino a la auto realización, que al mismo tiempo es también un proceso que puede llamarse REDENCIÓN.

    En la antigüedad estos procesos eran denominados “misterios menores”, que son los misterios que nos enseñan el «buen vivir».  Cuando se habla de “camino”, en realidad se está señalando un conjunto de pasos para lograr la iluminación o el perfeccionamiento espiritual. De manera que el presidente cuando define claramente cuál es la primera palabra y cuál es la segunda, está señalando un camino ascensional de esto que se ha dado en llamar Redención. Vamos a detenernos en el término “redención”. Este término se refiere el acto de liberar, rescatar o salvar a alguien de una situación negativa, deuda o esclavitud, generalmente mediante el pago de un precio. Etimológicamente proviene del latín redemptio (“volver a comprar»). En el cristianismo, representa la salvación de la humanidad del pecado a través del sacrificio de Jesucristo.

    Cuando en su segundo mensaje el presidente dice: “la segunda palabra es Libertad”, nos pone en contacto con un enigmático juego de palabras, y otra vez cita a Pablo, que es un personaje interesantísimo.  Hay que tener en cuenta, que Pablo era ciudadano romano, aunque de “fuertes raíces judías”, que no conoció personalmente a Jesús, ya que nació 10 años después que éste muere.  Tampoco nos asombra que antes de convertirse al cristianismo, Pablo haya sido perseguidor de cristianos. De manera que cuando el presidente elige a Pablo, está eligiendo justamente a un personaje controversial a quién la palabra “libertad” le debió dar unos buenos dolores de cabeza precisamente para conocer su real y profundo significado.

    «Si ustedes se están mordiendo y devorando mutuamente, tengan cuidado, porque terminarán destruyéndose».

    El Presidente cita a Pablo con un verso luminoso y seccionador,  sobre todo en los actuales momentos que vive nuestra patria: «Si ustedes se están mordiendo y devorando mutuamente, tengan cuidado, porque terminarán destruyéndose los unos a los otros».

    Resulta obvio el llamado a la unión y es Buda quien ha hecho un desarrollo maravilloso de este tema. Buda dijo: «No hay salvación individual». En este sentido recordamos al Maestro Thay que decía que el próximo Buda vendrá, no en la forma de un hombre, sino que vendrá en forma de una comunidad.  Es decir, suficientemente conocidas y obvias son las enseñanzas acerca de la unión.

    Lo que no es tan obvio es la relación que puede desprenderse de este mensaje del Presidente en atención a los elementos que están presente en él.  Fíjense bien y de nuevo, «Miren con cuidado lo que está en la punta de sus tenedores».

    “La libertad viene de la transformación que implica aprender a vivir con el otro”.

    Vamos a la exégesis: dice el Presidente: «la segunda pregunta es libertad» y cita a Pablo en un acto de «Redención».  Nótese bien, el Presidente relaciona la libertad, con unión y con Pablo que perseguía cristianos, y todo eso en un proceso de REDENCIÓN.  Es decir, la libertad viene de la TRANSFORMACIÓN que implica aprender a vivir con el otro (no se devoren los unos a los otros), pero viene también de alguien que se ofrece en sacrificio. Recuérdese que REDENCIÓN es acto de liberar, rescatar o salvar a alguien de una situación negativa, deuda o esclavitud, generalmente mediante el pago de un precio.  La pregunta obvia es ¿Quién está pagando un precio por la unión de los venezolanos?  ¿Quién está preso en una cárcel lejana?  Él se ofrece por la libertad, que se compone a su vez de unión.  

    De manera que pagar un precio (Redención), unir los unos a los otros y que no se devoren entre si, y la TRANSFORMACIÓN, como hizo Pablo,  que pasó de ciudadano romano a apóstol del Maestro, son las claves que debemos tener cuenta a la hora de analizar este mensaje.

    Como pueden ver no se trata de misteriosos símbolos ocultos ni de crípticos mensajes soterrados.  Se trata de dejar a la vista todos los elementos y «el que tiene ojos que vea».  Por eso, hay que «mirar, mirar, mirar, hasta poder ver». Y cuando el Presidente Maduro dice: «Venezuela no se devorará a sí misma, Venezuela se está reencontrando», nos pide simplemente que miremos a nuestro lado y miremos los procesos de unión que se están gestando en nuestro pueblo, nos pide que trascendamos el ensimismamiento y que nos unamos los unos a los otros, nos pide que miremos lo que ya está ocurriendo.  Es decir, nos pide que  «miremos con cuidado lo que hay en la punta de nuestros tenedores “.

    ¿Quieres profundizar en el análisis de la Guerra Cognitiva? Visita nuestro portal oficial en LAUICOM y descarga nuestros artículos de análisis.

    Develando los símbolos y misterios encriptados en los mensajes del presidente Maduro en X. 1era Parte por Prof. Garcés   

    Propaganda digital, guerra cognitiva y la emergencia de la soberanía en la Revolución Bolivariana. Por Prof. Pedro Penso

    ¿Escuchaste a la presidenta (E) Delcy Rodríguez el 8 de abril? Por Prof. William Capó

    WhatsApp Image 2026-04-20 at 16.44.35

    La diferencia entre trabajar por un bien amoroso, colectivo y superior a destilar odio, mezquindad y fascismo

    Acerca de los cánticos racistas en Madrid

    Por Prof. José Garcés

    Hoy es 20 de abril de 2026 y Venezuela recuerda con vergüenza lo ocurrido en Madrid dos días antes. Un cantante fabricado por la maquinaria mediática sin la más mínima ética y sin ninguna capacidad de juicio crítico ni autocrítico, una alocución de la figura del fascismo venezolano y un público al que solo se le ha enseñado a odiar, fueron los componentes para el encuentro más bochornoso de un grupúsculo con ínfulas de presentarse como la “oposición” venezolana.

    Desde estas líneas estamos convencidos, de que la verdadera Oposición venezolana ha trascendido el odio y se incorpora activamente a la construcción de una Venezuela luminosa y caracterizada por la armonía y el civismo.

    Los cánticos de racismo y odio característicos del fascismo fueron favorecidos por una figura mediática relacionada con canciones comerciales y superficiales. Esta persona ignora olímpicamente el contenido de la Ley Constitucional Contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia, que en su artículo 20 reza:

    “Quien públicamente o mediante cualquier medio apto para su difusión pública fomente, promueva o incite al odio, la discriminación o la violencia contra una persona o conjunto de personas, en razón de su pertenencia real o presunta a determinado grupo social, étnico, religioso, político, de orientación sexual, de identidad de género, de expresión de género o cualquier otro motivo discriminatorio será sancionado con prisión de diez a veinte años, sin perjuicio de la responsabilidad civil y disciplinaria por los daños causados.”

    También ignora la Ley Contra el Fascismo, Neofascismo y Expresiones Similares que define el fascismo, en su artículo 4, que dice: “Fascismo: Postura ideológica o expresión basada en motivos de superioridad racial, de origen étnico, social o nacional, que asume la violencia como método de acción política, enarbola la cultura de la muerte, denigra de la democracia, sus instituciones y valores republicanos y/o promueve la supresión de los derechos y garantías reconocidos en la Constitución a favor de determinados sectores de la sociedad, por motivos discriminatorios.” Y tiene todo un articulado para combatir esta nefasta práctica.

    Los seguidores del fascismo también ignoran que el fascismo parte de seis errores conceptuales:

    1.         Creer que somos solamente seres individuales y que no vivimos en continua e inextricable interconexión. Es decir que estamos vinculados.

    2.         Dividir el mundo en: Yo y los demás

    3.         Generalizar y creer que todos los miembros de sus adversarios son iguales en virtud del conocimiento o apercepción de un solo miembro.

    4.         Establecer jerarquías.

    5.         Construir el yo teniendo como base  las narraciones atávicas y discriminatorias que hemos escuchado.

    6.         Defender la inmadurez, que favorece el sectarismo

    Las personas que comparten estos errores, desarrollan una personalidad compensatoria de sus falencias y se estructura la soberbia. Sobre la soberbia se modelan el odio y el fundamentalismo a través de Opsic y Guerra Cognitiva. Súmele a todos estos elementos una bandera partidista y tenemos como resultado el fascismo.

    Estos elementos fueron explicados en su momento en un texto bastante más largo titulado “El Fascistómetro” de este suscrito y que por la extensión del mismo no vamos a explicar hoy.

    El fascismo exhibido en Madrid transgrede, no solo las leyes venezolanas, sino las más elementales regulaciones en derechos humanos a nivel planetario. Solo podemos explicar esta conducta, si quien la ejecutara tiene un nivel intelectual por debajo del promedio.  Si igualmente esta persona, gracias a su ignorancia, incurre en los errores psicológicos del origen del fascismo. Pero todavía nos queda la conducta inmadura de proponer consignas y cánticos discriminatorios como cuando estábamos en tercer grado.

    Ante los vergonzosos niveles de descalabro moral, intelectual y ético mostrados en Madrid, contrasta la figura señera y serena de nuestra Presidenta, que se incorpora como guía necesaria y balsámica para el alma del venezolano y para la construcción de una Venezuela mejor. He ahí la gran diferencia de cuando se destila odio, mezquindad y fascismo Vs. cuando se trabaja por un bien amoroso, colectivo y superior.

    * Roger Garcés: Psicólogo clínico. Maestría en Psicología. Cursante del Doctorado en estudios Nuestroamericanos.  Profesor de la cátedra: Naturaleza de la Guerra Cognitiva. Investigador en Vicerrectorado de Investigación y Creación Intelectual LAUICOM. enelrespiramos@gmail.com

    Tapas - Prensa (2)

    Entre la civilización de lego y el nacionalismo cristiano

    Por: Carolina Escarrá Gil

    A nivel geopolítico, cada vez está más complejo el tema de la guerra de la élite gringa y sionista contra Irán. Mediante un post de Truth social, Trump amenaza con acabar la civilización de Irán si no desbloquea el estrecho de Ormuz: “toda una civilización morirá esta noche y nunca será traída de regreso. Yo no quiero que esto suceda pero probablemente pasará. Sin embargo ahora que nosotros tenemos un cambio de régimen total y completo donde prevalecen mentes diferentes más inteligentes y menos radicalizadas, tal vez puede pasar algo revolucionariamente maravilloso. Quién sabe. Lo sabremos esta noche, uno de los momentos más importantes en la historia larga y compleja del mundo. 47 años de extorsión corrupción y muerte, terminarán finalmente. Dios bendiga a la gran gente de Irán”.

    Esto se puede interpretar de muchas maneras en medio de su gran ambigüedad: Se puede ver como una amenaza de genocidio, una amenaza del uso de armas nucleares, o elementos que permitan hacer desaparecer a la civilización iraní entera.

    Negociación

    Irán respondió de manera contundente, con escudos humanos protegiendo centrales eléctricas. Trump anunció el alto el fuego por quince días. El país mediador fue Pakistán y el documento base, el acuerdo de diez propuestas iraníes que contemplaba entre otras cosas el respeto a la propiedad del estrecho de Ormuz, la permisología que decida Irán para transitarlo, el derecho de cobro, la libertad de enriquecimiento de uranio, además de un alto al fuego en toda la región, así como la indemnización por las pérdidas materiales sufridas en la guerra.

    Se reunieron las delegaciones en Islamabad. Por la parte estadounidense, el responsable de la negociación es JD Vance, el que menos estaba de acuerdo con la guerra contra Irán, así como dicen que tampoco estuvo de acuerdo con la agresión a Venezuela. Como era de esperarse ante puntos tan contundentes, no hubo acuerdo. Entre otras cosas, porque apenas inició la tregua, Israel bombardeó al Líbano, claramente entorpeciendo y saboteando el proceso de paz, si se hubiera llevado a cabo.

    Trump anunció que si no se abre el estrecho de Ormuz, EE. UU., bloqueará a todas las embarcaciones que vayan o vengan de Irán por el estrecho. Está solo. Sus aliados de la OTAN no le acompañan en esta aventura. Los iraníes dijeron que no es más que un “acto de piratería”. El presidente del parlamento de Irán dijo “disfruten los precios actuales de las gasolineras”, mientras la economía internacional presenta un precio por barril de petróleo mayor a 100 dólares, pero el tema no es solo petrolero, la ONU advirtió de la posibilidad de una posible “catástrofe alimentaria” por el aumento de los precios.

    Mientras tanto, Trump y su hijo se lucran de la guerra, además de la industria armamentista. Su hijo y otros allegados hicieron apuestas especulando con el precio del petróleo antes y después de los anuncios de Trump, ganando más de 274 millones de dólares el fin de semana, lo que denota el gran negocio que es la especulación con la narrativa para que suba o baje el precio del petróleo y se genere inestabilidad. Ahora Trump dice que después puede venir Cuba.

    Ocultamiento

    En todo caso, los anuncios alarmantes sirven para especular en la bolsa, pero también sirven para opacar otros temas: el caso Epstein que incluye 3 millones de archivos, 180 mil fotos, 2000 videos documentando abuso sexual canibalismo, pedofilia, tráfico de personas, tortura, asesinato, muertes, y adolescentes sodomizados en los archivos de Jeffrey Epstein, por el cual hasta los momentos no hay un solo preso en EE. UU., a pesar de las pruebas; la especulación financiera que se vuelve un negocio para apoyar a los mega ricos; la inflación; el desempleo; las manifestaciones sociales no King, y hasta el tema de la Gran América del Norte, que casi no fue reseñada en los medios. Igualmente, el tema de la solicitud cada vez por más gente de invocar la enmienda 25 para destituirlo o realizar impeachment.

    Incluso las encuestas no le favorecen. Según la encuesta de Navigator research del 8 de abril, el 65 % de los votantes no está de acuerdo con la gestión de Trump respecto al precio de la gasolina y el 71 % de los entrevistados creen que la guerra en Irán fue la que causó el aumento en el precio de la gasolina, por lo cual se retroalimenta la guerra en Irán con el descontento interno, lo que explica la desesperación que tiene Trump de abrir el estrecho de Ormuz.

    Costo de la guerra

    Según el Irán war cost tracker, desde el punto de vista financiero, en las dos primeras semanas la factura por la guerra en Irán fue de más de 16.000 millones de dólares, lo cual proyectado podría ascender a muchísimo más. De hecho se prevé que se habían gastado 51.308.770.456 a las 11 y media de la noche del martes 14 de abril, en las semanas que iban desde el inicio de la guerra contra Irán, es decir, 46 días. Esta cifra incluye un aumento de 11.574 dólares por segundo y de 417.666.667 por hora, así como 1.000 millones por día.

    En cuanto al gasto más importante que es el humano, en el mismo portal hablan de 13 militares gringos fallecidos, 346 heridos; más de 5.000 militares iraníes asesinados, más de 1.500 civiles asesinados y más de 21.079 heridos, colocando aparte las 175 personas asesinadas por el bombardeó una escuela de niñas en Minab.

    Propaganda contrahegemónica

    En el campo comunicacional, Irán lanzó una brillante serie de videos cortos usando un símbolo de la cultura infantil occidental como es el lego, usando música y formas de los países de “occidente”: dan cuenta de los archivos de Epstein, de las insólitas masacres a niños y niñas en Irán, del significado de ciertas figuras que le acompañan como Hegseth, Melania (Trump) y otros, de la victoria de Irán sobre los guerreristas de Trump y Netanyahu; entre otras muchas cosas que dejan en evidencia que Trump sigue a Netanyahu y que pretende tapar el escándalo de los archivos de Epstein, utilizando el código mediático occidental.

    Nacionalismo cristiano

    Por su parte, en medio de una controversia con el Papa León XIV, quien realizó una crítica al uso de la religión para la violencia que llamó teología de la guerra; Trump posteó una imagen de inteligencia artificial, en la cual se presenta con las vestiduras de Cristo, aunque luego dice que era una bata de médico, resaltando la ideología del nacionalismo cristiano.

    Varios elementos a resaltar en la imagen: Trump en el centro, la bandera de EE. UU., la estatua de la libertad, el capitolio a lo lejos y muy difuminado, águilas y cazas 16 en el aire, las sombras de unos seres que parecen sacados de Marvel en la parte superior, hasta la mano de Trump sobre la frente de un hombre fisionómicamente parecido a Jeffrey Epstein en una mano y un halo de luz en la otra. Pareciera que Trump se presenta más allá del bien y del mal, capaz de darle luz al “mal”, rodeado de seres fantásticos y de un soldado, una enfermera, un típico seguidor de Maga y una joven rezando.

    La propaganda es un instrumento importante para cualquier escenario de confrontación. ¿Quién gana la narrativa? La muerte de una civilización a manos de alguien que se cree Cristo, o de manera contrahegemónica, todo un pueblo que moviliza y sensibiliza al resto del mundo, ¡a través de un juego infantil? El mundo se debate en la narrativa, entre la civilización de lego y el nacionalismo cristiano.

    *Carolina Escarrá Gil: Profesora universitaria desde el año 2007, doctora en Pedagogía Crítica de la UNESR, magister en Ciencias Políticas en la Sorbona, y en Diplomacia y Negociación Estratégica en la Universidad de Sceaux de Francia, miembro del Vicerrectorado de Investigación de la UICOM y de la Red Internacional de Investigadores Antifascistas, articulista semanal en Correo del Orinoco desde 2012.

    fundacionescuela.dggc.2022@gmail.com / c.escarra@lauicom.edu.ve

    Tapas - Prensa (1)

    ¿Escuchaste a la presidenta (E) Delcy Rodríguez el 8 de abril?

    Por Profesor William Capó
    Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)
    Abril, 2026

    Escuchar no es sólo oír, es prestar toda la atención necesaria para procesar cada palabra o expresión. Es un acto voluntario y consciente por comprender lo que nos están diciendo e ir más allá proyectando los significados en tiempo y espacio. El acto de escuchar exige respeto y análisis, detenerse en los detalles para explorar sus sentidos y dimensionar sus alcances. Oír, por su parte, es simplemente una capacidad física e involuntaria de percibir sonidos.

    Una primera reflexión que me gustaría compartir con ustedes tiene que ver con esto de escuchar, ¿qué tanto escuchamos o estamos en disposición de escuchar? Probablemente debamos de manera autocrítica reconocer que en muchas oportunidades y desde hace bastante tiempo no nos detenemos a escuchar a nuestra dirigencia, o al menos en la totalidad e integralidad de sus mensajes.

    El pasado 8 de abril la presidenta (E) Delcy Rodríguez dirigió un importantísimo mensaje especial a la nación: ¿Lo escuchaste? ¿Recuerdas cómo organizó su contenido? ¿Cuáles fueron los aspectos clave que nos ayudan a comprender la difícil coyuntura y las tareas que en el marco de esta debemos asumir? ¿Te sirvió para disipar dudas, preguntas, confusiones?

    Fueron aproximadamente 28 minutos, y en ese breve instante lanzó contundentes y esclarecedoras palabras que abonan respuestas a muchas preguntas que, sin duda, nos hemos estado haciendo en todo este tiempo, particularmente desde el 3 de enero hasta acá. A continuación un vuelo rasante sobre el discurso, en un intento de recuperar parte de la riqueza del mismo, pero sobre todo invitándoles a revisarlo, es decir, escucharlo.

    En primer lugar precisó el propósito, definiendo a ese espacio como una oportunidad para compartir informaciones en aras de la construcción de un futuro para todos y para todas, “… hoy me quiero dirigir a toda Venezuela, sin exclusión alguna”, “… compartir información para que tengamos claro el panorama, de dónde venimos, dónde estamos, hacia dónde vamos”.

    En segundo lugar hizo un análisis retrospectivo que nos ayuda a comprender la situación actual, describiendo los crueles impactos de la guerra de agresión imperial, que se expresa de múltiples formas, particularmente en lo económico: “… y sin duda alguna destacar una década de bloqueo económico contra Venezuela, que produjo siete años de pérdida del valor del producto interno bruto, decrecimiento durante siete años, llegamos a tener una inflación anualizada de seis dígitos, si ustedes recuerdan bien en el año 2019 tuvimos una inflación anualizada que superó el 344 mil por ciento, desabastecimiento de un 39 por ciento, y en algunos rubros esenciales un desabastecimiento crítico, quizá lo más doloroso fue la pérdida del valor adquisitivo de nuestros trabajadores y nuestras trabajadoras, la pérdida del poder adquisitivo de las pensiones, y el socavamiento del concepto legal del salario… tuvimos también una migración inducida por situación económica”.

    La presidenta (E) detalla cómo las políticas del gobierno revolucionario lograron resistir la agresión y superarla y entre otras cosas nos dice: “… en el año 2018 nos reencaminamos con el programa de recuperación económica que presentó el presidente Nicolás Maduro al país en agosto de ese año. Este programa de recuperación económica permitió y ha permitido un crecimiento durante veinte trimestres consecutivos, cinco años de recuperación económica donde hemos incluso llegado durante los últimos 4 años a liderar el crecimiento en Suramérica y en América Latina”. “… derrotamos el desabastecimiento y hoy Venezuela tiene pleno abastecimiento…, derrotamos de igual manera la hiperinflación … recuperamos paulatinamente el ingreso mínimo de los trabajadores”, pasando de 30$ en octubre 2021 a 190$ en marzo 2026. “… esto estuvo acompañado a lo que pudiéramos decir el ingreso no monetario, ingreso social, que se ha expresado a través de subsidios directos a la electricidad, al agua, a la gasolina, … estimado en 189$” que no incluye subsidios en otros ámbitos, vía para hacer justicia social, para acompañar a nuestras trabajadoras, a nuestros trabajadores. En esta dirección continúa la presidenta (E) abordando detalles necesarios que manejemos.

    En tercer lugar se pregunta ¿Qué queremos hoy los venezolanos y las venezolanas?, “… queremos recuperar tiempo perdido, queremos recuperar nivel de vida para nuestra población como lo concibió el comandante Hugo Chávez con el sistema de protección social en las misiones, en las grandes misiones sociales”. Exhortándonos a la rectificación, a la corrección de errores pasados y a no repetirlos.

    Enfatiza: “… este mensaje hacia el futuro, hacia una Venezuela que debe estar definitivamente libre de bloqueo, libre de sanciones, … sé que la recuperación, y así lo hemos demostrado, no se hace del día a la noche …” “… nuestro objetivo inmediato, mediano y a largo plazo, es recuperar sostenida y paulatinamente el ingreso de los trabajadores, mediante el crecimiento productivo tanto del área de los hidrocarburos como de la minería, que generan ingresos inmediatos …”

    En cuarto lugar la presidenta (E) ahonda en detalles de carácter económico, presentando información clave para comprender el ahora y lo que vendrá, destacando siempre el objetivo de recuperar sistémicamente el poder adquisitivo y la calidad de vida de las trabajadoras y los trabajadores, y en esa dirección anuncia de forma razonada con análisis de datos históricos: un aumento responsable de salarios para este primero de mayo, dejando claro a lo largo de todo el mensaje que eso es apenas un aspecto de todo un sistema en pleno proceso de construcción.

    Para profundizar en el estudio del mensaje de la presidenta (E) les recomiendo en primer lugar revisar el video completo del mensaje, así como tres materiales relacionados que el Colectivo Soberanía Cognitiva Manuela Sáenz de LAUICOM ha publicado en el sitio web e instagram, estos son:

    Soberanía, Justicia Social y conciencia histórica por la Profesora Isabel Rivero D’Armas y,

    Mapa de Ruta para Venezuela: A propoósito del discurso de la presidenta (E) Delcy Rodríguez por el Profesor Julio Valdez.

    ¡Resistencia, Estabilidad y Futuro! Los 10 pilares de la estabilidad victoriosa de Venezuela.  Por olectivo Soberanía Cognitiva Manuela Sáenz de LAUICOM.

    Tapas - Prensa

    Mapa de ruta para Venezuela: A propósito del discurso de la presidenta (E) Delcy Rodríguez

    Por Profesor Julio Valdez
    Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)
    Abril, 2026

    Requerimos claridad de horizontes, y pautas estratégicas definidas para orientar nuestros procesos institucionales, organizacionales y populares en la Venezuela de hoy. Vivimos, sin duda, momentos intensamente difíciles, de ejercicio del poder de unos países sobre otros, en ausencia de mecanismos de control del ordenamiento jurídico internacional. Las guerras cada vez tienen un mayor escalamiento, amenazando con alcanzar dimensiones planetarias.

    Es así como, confiando en nuestros gobernantes, requerimos poner la máxima atención a sus mensajes, y a las implicaciones profundas que conllevan. Ello ha de propiciar las orientaciones necesarias para nuestras acciones, en todos los escenarios organizacionales y populares donde nos movemos, fortaleciéndonos cada vez más para el ejercicio creciente de nuestra soberanía plena.

    En este sentido, atendemos el discurso a la nación, de nuestra presidenta encargada, Delcy Rodríguez, el día 08 de abril de 2026. Allí podemos encontrar un mapa de ruta para el momento político actual en nuestro país.

    1. Convocar a todo el país, independientemente de posiciones políticas, gremialistas, grupos de interés. Nuestra presidenta nos llama a abrir las posibilidades de participación a “toda Venezuela sin exclusión alguna, para que tengamos claro el panorama de dónde venimos, dónde estamos y hacia dónde vamos”. Es una convocatoria a la inclusión total, al derribo de barreras que nos fragmentan como nación, asunto, como sabemos, nada sencillo, pero necesario para reencontrarnos y andar juntos.

    2. Comprender amplia y profundamente que la situación del país ha sido causada, en gran medida, por una década de bloqueo económico “que produjo 7 años de pérdida de valor del producto interno bruto”, con sus repercusiones en el poder adquisitivo de la población, en inflación, en desabastecimiento, hechos que afectaron tanto al sector público como al privado. Y, sumado a la campaña mediática y por redes, también incidió en las migraciones a otras latitudes. Es importante que, atendiendo a la situación planteada, debatamos sobre el origen de este bloqueo, y de las medidas coercitivas, hechos asociados con presiones políticas y económicas de unos países sobre otros, en detrimento de la legislación y los acuerdos internacionales.

    3. Destacó que, a partir del 2018, nos “reencaminamos con el programa de recuperación económica que presentó el presidente Nicolás Maduro al país, que nos ha permitido un crecimiento durante 20 trimestres consecutivos”, superando incluso los índices de diversas naciones en el mundo. También hemos ido derrotando la hiperinflación “que golpeó muy duramente a los trabajadores y a las trabajadoras de nuestra patria”, logrando una recuperación progresiva del salario de las y los trabajadores a través de subsidios directos a los servicios y los bonos del sistema patria. Ello nos reta a comprender y apreciar el alcance de las estrategias del gobierno nacional, con efectos positivos en la nación, hecho al que de seguro no hemos brindado la suficiente información y la pertinente reflexión.

    4. También pidió, nuestra presidenta encargada, en un ejercicio de autocrítica, “que corrijamos errores propios del pasado”, reconocerlos, corregirlos y no volver a repetirlos. Es necesario vestirnos de futuro, gestionar una Venezuela “libre de bloqueos, libre de sanciones”, aprendiendo de los errores, pero también reconocimiento y afianzando los logros. Pues, nuestro objetivo inmediato, mediano y a largo plazo es “recuperar sostenida y paulatinamente el ingreso de los trabajadores, mediante un crecimiento productivo”. Ambos aspectos, es importante recordarlos, van de la mano. Requerimos fortalecer la producción, la distribución, atendiendo al plan de la nación en marcha, a sabiendas de que esto “no se logra de la noche a la mañana, ni de la mañana a la noche ni de un día a otro, pero tenemos que empezar”. La recuperación sostenida, pero esto hay que hacerlo con prudencia, con conciencia, con paciencia, pero con “un profundo espíritu de optimismo sobre lo que le depara el futuro a Venezuela”.

    5. Y en la línea de enfatizar estrategias de carácter humanístico y de espíritu de justicia social que nos legara Hugo Chávez, declaró un eventual y responsable aumento de salario a partir de mayo próximo. Para ello, hemos de recorrer un camino para proteger a nuestras y nuestros trabajadores, así como a los jubilados; y es un camino que hay que recorrer desde la unidad de toda la población. Al efecto, instaló la comisión para el diálogo laboral que abarca “la constituyente laboral en curso y de seguridad social con participación del Estado venezolano, con participación del sector privado y con participación de los trabajadores, las trabajadoras”, y para ello pide “la máxima colaboración, que sea una Venezuela que converse, que estos sectores se sienten a conversar, a dialogar y que de allí salga un consenso sobre cuál es el modelo que necesitamos para garantizar el futuro de los venezolanos y de las venezolanas”.

    6. De igual manera, pidió una nueva institucionalidad del Estado, “un estado ágil, un estado digital, transparente, eficiente, profesional”, un nuevo modelo tributario para Venezuela. Del mismo modo, convoca a todos los sectores sociales del país a dejar de lado las diferencias y sumarnos a una gran peregrinación para luchar en conjunto para elevar nuestras voces como una sola voz “para que cese el bloqueo y cesen las sanciones a nuestro país”. Aquí, acuñó las palabras de Simón Bolívar en Angostura:

    Volando por entre las próximas edades,
    mi imaginación se fija en los siglos futuros y observando desde allá con
    admiración y pasmo la prosperidad, el esplendor, la vida que ha recibido esta
    vasta región, me siento arrebatado y me parece que ya la veo en el corazón del
    universo, extendiéndose sobre sus dilatadas costas entre esos océanos que la
    naturaleza había separado y que
    nuestra patria reúne con prolongados y anchurosos canales.
    Ya la veo servir de lazo, de centro, de emporio a la familia humana. Ya la veo
    enviando a todos los recintos de la tierra los tesoros que abrigan sus montañas de plata y de oro. Ya la veo
    distribuyendo por sus divinas plantas la salud y la vida a los hombres dolientes del
    Antiguo Universo. Ya la veo
    comunicando sus preciosos secretos a los sabios que ignoran cuán superior es la
    suma de las luces a la suma de las
    riquezas que le ha prodigado la naturaleza.

    En síntesis, nuestra presidenta encargada Delcy Rodríguez marca la ruta que hemos de seguir para avanzar hacia nuestra soberanía, nuestro bienestar, la suprema felicidad social. Se trata de forjar la unidad de todas y todos, de los diversos sectores sociales de nuestra patria, de la mano con una nueva institucionalidad, es decir, un estado ágil, transparente, altamente eficiente. En este cauce, hemos de sustentar todas nuestras iniciativas para lograr una nación productiva, económicamente fuerte, que garantice la satisfacción de las necesidades de la población. Ello, avanzando hacia la solicitud de un levantamiento de todas las medidas coercitivas que limitan la vida social, económica y política del país.

    IMG_20260408_160943_793

    Jaque mate a la soberanía y al Estado Nación

    Por Profesora Isabel Rivero D’ Armas

    Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)

    Abril, 2026

    Es bien sabido que el asedio a Venezuela comenzó al poco tiempo de que Hugo Rafael Chávez Frías llegara a la presidencia de la República. Esa arremetida desde la extrema derecha con su acostumbrado guion orientado a crear las condiciones de un golpe de Estado o de una intervención militar (eufemismo de invasión), asumió diversas caras que iban mutando, pero con un mismo objetivo: justificar la injerencia extranjera bajo la premisa de violación de derechos humanos y sus mutaciones, lo cual los llevó a adoptar diversas calificaciones, entre ellas, Estado represivo, Estado fallido, crisis humanitaria, persecución, narcotráfico por cartel ficticio, entre otras.

    Haciendo un recuento, el 11 abril de 2002 la cúpula empresarial, desde Fedecámaras, asumió la desestabilización política y los medios de entonces la acompañaron en una especie de autoría intelectual respaldando e incitando a una marcha cuyo destino fue desviado para orquestar una masacre y con esta responsabilizar al gobierno en materia de represión y violación de derechos humanos. Ya lo anunciaba el medio fascista con su gran titular central “La batalla final será en Miraflores”. Era una muerte anunciada. Ahí empezaría el expediente de los falsos positivos.

    En ese escenario, el dictadorcillo por 24 horas, Carmona Estanga, presidente de Fedecámaras, le exigió la renuncia al presidente Chávez mientras lo acusaba de “no haber sido capaz de cultivar el diálogo en diferentes sectores del país”. Esa renuncia la demandaba en nombre de la sociedad democrática, también llamada sociedad civil, un sector objeto de manipulación por la inducción del modelo que la burguesía y/u oligarquía hace de sí misma, en que inocula a las masas la posibilidad de ascenso para posicionar una supuesta movilidad social. Esto llevó este sector a creer que les tocaban sus intereses cuando ocurría lo contrario. Mientras tanto se secuestró al mandatario y al golpe de Estado se le llamó vacío de poder, pero no contaban con su restitución. No obstante, después, vino otra arremetida, el paro petrolero, que tampoco logró su objetivo primario: un cambio de gobierno, derrocar al adversario político por la fuerza violentando la soberanía, un obstáculo para avalar la injerencia extranjera.

    En 2008, ese fascismo mutó a una de sus formas, la del Estado fallido, que buscaba el aislamiento del gobierno del mandatario Hugo Chávez. Se le acusaba de expropiaciones, discriminación y persecución política, pero lo cierto era que no le perdonaron el aumento del barril del petróleo a 100 dólares antes regalado a siete dólares. La abundancia permitió el impulso de programas sociales, uno de los salarios más altos de la región, que la vivienda, junto la educación y la salud, constituyera un derecho, acción tremendamente imperdonable para la derecha extremista, así como la derogación de medidas bancarias como las cuotas balón o los créditos indexados, los intereses elevados de las tarjetas de créditos, las altas tarifas de los servicios, en pocas palabras, desmontar el Estado liberal que empezaba a mutar a su degeneración mayor, la del capitalismo global.

    En el 2017, arremeten con la condición de crisis humanitaria, de la mano con la crisis de salud. La crisis humanitaria ha sido un recurso utilizado para justificar intervenciones militares en Irak, Libia y Siria. En Latinoamérica, con ella, se justificó la invasión a Haití en 2010, y en Venezuela representó un intento frustrado en 1999 cuando el deslave de Vargas.

    El objetivo de la crisis humanitaria, recurso retomado en 2019 porque el guion se repite con algunas mutaciones, es exactamente el mismo: crear las condiciones que justificaran una invasión en territorio venezolano: insistían en que venezolanos pasaban hambre; no tenían medicamentos ni insumos médicos en hospitales, pero saboteaban con la escasez inducida, el bloqueo, en fin, con el asedio en uno de sus momentos más álgidos.

    Ahora, en el contexto de la Ley de Amnistía, de la reconciliación y diálogo nacional liderado por la presidenta (E) Delcy Rodríguez, con un saldo importante de amnistiados, siguen asechando, acusando nuevamente de represión mientras llaman a desmontar el Estado nación con la derogación de leyes que garantizan la seguridad de la nación, la cuales se dieron en un contexto de persecución al chavismo, de asedio económico y bloqueo de insumos médicos, e incluso en pandemia, así como de intentos de golpe de Estado y llamados a invasión por parte de una derecha extremista servil, parásita y apátrida.

    IMG_20260408_132009_163

    Propuestas transformadoras reales en la universidad venezolana. A propósito del PNF en comunicación

    Profesor: Julio Valdez. Equipo Académico de LAUICOM

    Queremos colocar algunas reflexiones sobre la universidad venezolana, a partir de un suceso feliz. Nos referimos al inicio de actividades previas al desarrollo del Programa Nacional de Formación en Comunicación (PNFC), por parte de nuestra Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM). Las y los aspirantes a cursar estudios de licenciatura en Comunicación transitan un proceso de preparación y actualización que propiciará un soporte de aprendizaje para luego asumir plenamente el PNFC, una vez que nos sea aprobada su gestión por el Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria. Este programa constituye, sin duda, una propuesta educativa integral y profundamente innovadora, orientada a responder desde el Sur-Sur, a los desafíos comunicacionales más urgentes del contexto nacional e internacional actual

    ¿Y por qué hablamos de una reflexión general a partir de este grato evento? Porque consideramos que el presente PNFC emerge en un proceso que puede constituir referencias significativas al quehacer de la universidad venezolana del presente. Veamos:

    1- El PNFC surge del diálogo, articulación e integración de diversas instituciones de educación universitaria: La Universidad Politécnica Territorial de los Altos Mirandinos Cecilio Acosta (UPTAMCA), la Universidad Nacional de las Comunas (UNACOM) y la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM). Un equipo de docentes de estas tres instituciones, incluyendo autoridades, debatieron durante meses, partiendo de sus propias realidades y estudios de la sociedad, logrando una visión común, integradora, que se incorporó al diseño del programa. Por vía del ejemplo, se logró un diálogo fructífero entre universidades, una reflexión de alto nivel, y un producto académico de alta relevancia que tendrá un inevitable impacto positivo en el país.

    2- En la concepción y diseño del PNFC, hubo acuerdos interinstitucionales en orientarlo con una visión de futuro, concibiendo la comunicación como un asunto de interés público en general. Es decir, el programa no se refiere únicamente a la formación de profesionales en comunicación social (periodistas), sino que se dirige a cualquier ciudadana o ciudadano (carácter inclusivo) que pretenda asumir un rol de comunicadora o comunicador en lo político, digital, popular o de gestión de medios y plataformas. Ello sustentado en una concepción plasmada en nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, bolivariana, humanista, dialógica, participativa, nuestramericana, emancipadora y crítica. Esta visión encarna una concepción de la universidad como espacio de encuentro vivencial, de reflexión colectiva, creador, de la mano con las causas y las organizaciones públicas y populares.

    3- Las universidades autoconvocadas acuerdan que el programa, así como la estrategia de implementación, han de favorecer la formación integral (ética, teórica, práctica) de las y los participantes. De este modo, las y los estudiantes que decidan asumirlo tendrán la oportunidad de fortalecer su compromiso social y su liderazgo, propiciando y sustentando la transformación favorable de los modos de vida de seres humanos concretos, la dignidad, el respeto, la democracia participativa, elementos que han de propiciar el máximo aprovechamiento posible de las capacidades de nuestros estudiantes, destacando su papel protagónico en el presente proceso.

    4- Por otra parte, la concepción y desarrollo del PNFC asume la transformación curricular como una propuesta factible, en pleno desarrollo. Ello ocurre en varias dimensiones simultáneas: a) Integración teoría-práctica, hecho que ocurre desde el principio de los estudios, vinculando siempre las reflexiones teóricas al desarrollo práctico de proyectos socio-integradores pertinentes para comunidades y organizaciones; b) El ejercicio de sustentar una triada entre la calidad académica, la pertinencia social y la innovación permanente; c) Incorporación, en el recorrido curricular, de certificaciones intermedias (técnico superior especialista, licenciatura en educación, entre otras), que aporta a las/los estudiantes un aval para el ejercicio laboral; d) Sinergia de todos los componentes curriculares (unidades curriculares, pasantías, proyectos socio-integradores, servicio comunitario, trabajos de grado) con acciones directas en contextos sociales específicos, desde una intencionalidad transformadora; e) Uso de la Acreditación del Aprendizaje por Experiencia, que consiste en un proceso académico sistemático y riguroso para reconocer y certificar aprendizajes previos de las/los participantes, hecho que propicia un avance parcial en sus estudios de licenciatura. Esto constituye, sin duda, la corporización de una propuesta curricular que, cumpliendo con toda la normativa existente, aporta elementos innovadores y transformadores a la concepción y gestión curricular en la universidad venezolana, asunto de la mayor relevancia en la educación actual.

    Finalmente, queremos invitar a las universidades venezolanas a proseguir este debate, desde visiones y propuestas específicas. La creación y puesta en práctica del Programa Nacional de Formación en Comunicación implica aportes significativos a la transformación universitaria venezolana, entre otros aspectos, en la integración interuniversitaria saludable, en el redimensionar institucional de los procesos académicos hacia el máximo aprovechamiento académico y el más significativo impacto social, en la promoción organizada y sistemática de la participación protagónica estudiantil y en la concepción-desarrollo de propuestas curriculares innovadoras, de calidad y con alta pertinencia social.

    IMG_20260330_120332_499

    Reconfiguración estratégica de la conciencia y la comunicación en la era del quiebre global

    Dr. Merwin Pérez Director de Acreditación de Saberes de LAUICOM. Profesor investigador de la UNESR. Doctor en Gestión para la Creación Intelectual, UNESR. Doctorando en Ciencias de la Educación de la UPEL.

    El evento del 3 de enero no debe ser interpretado bajo la lente del asombro moralista ni como una ruptura accidental del orden internacional, sino como la sinceración definitiva de una estructura de poder que ha decidido prescindir de su máscara jurídica para operar en la desnudez de la fuerza; el derecho internacional no murió ese día, simplemente se reveló como lo que siempre fue: un manual de gestión de hegemonía cuya validez caduca en el momento en que deja de ser funcional a los intereses del capital transnacional.

    Frente a este panorama, la subjetividad política debe abandonar la nostalgia por las instituciones liberales y transitar hacia una rigurosidad epistémica que entienda la soberanía no como un atributo legal concedido por organismos externos, sino como una propiedad física y material que se defiende en el terreno de la técnica, la producción y la cognición. El análisis de la trayectoria del pensamiento crítico contemporáneo y la sistematización de experiencias populares demuestran que el discurso de la ciencia y la comunicación han funcionado históricamente como instancias de poder excluyentes, destinadas a invalidar los «saberes otros» y a colonizar el imaginario colectivo mediante una guerra cognitiva que precede y garantiza el éxito de cualquier agresión cinética.

    Esta guerra no busca la destrucción física del adversario en primera instancia, sino el bloqueo de su voluntad a través de la saturación informativa, la manipulación de la amígdala cerebral y la imposición de una «cultura de la necesidad» que reduce al ciudadano a un terminal de consumo pasivo.

    Por tanto, la comunicación militante no puede seguir siendo un ejercicio «barroco ideológico» o de agitación artesanal basada en métodos de hace medio siglo; debe evolucionar hacia una arquitectura de defensa neuroalgorítmica que entienda que, en la era del Big Data y la Inteligencia Artificial, el campo de batalla es la atención y el sistema límbico de las mayorías. La reparación axiológica necesaria exige dejar de apelar a una «verdad» abstracta que el algoritmo neutraliza por falta de alcance, para empezar a construir una «verdad operativa» que tenga la capacidad técnica de perforar las burbujas de filtro del adversario.

    Esto implica que la «Educación Convivida» y las experiencias de las misiones sociales deben mutar de la pedagogía de la esperanza a la logística de la invulnerabilidad, transformando cada espacio de aprendizaje en un nodo de soberanía tecnológica, capaz de gestionar su propio hardware, su propio código y su propia seguridad digital, pues no existe soberanía del pensamiento sobre infraestructura ajena.

    El golpe de realidad es brutal: el enemigo posee los canales de la dopamina y los servidores de la memoria global, pero su debilidad reside en su propia gigantomaquia y en su dependencia de nuestra conectividad y consumo.

    La luz al final del túnel no es el retorno a un pasado de tratados internacionales respetados, sino la construcción de una sociedad inviable para el despojo; un pueblo que se desengancha de la dependencia simbólica del hegemón, que sistematiza sus fallas para convertirlas en protocolos de resistencia y que utiliza la agitación no para el entusiasmo efímero, sino para la organización de la producción material y la defensa del territorio psíquico.

    La verdadera conciencia ciudadana hoy se mide en la densidad organizativa de las comunas, en la capacidad de crear redes de comunicación que el algoritmo no sepa clasificar y en la invención de una estética de la liberación que sea más útil y potente que la narrativa del caos. La soberanía cognitiva es el resultado de un pueblo que decide dejar de ser «pensado» por el poder global para empezar a diseñarse a sí mismo desde la autonomía técnica y la mística de la invención social, entendiendo que el único derecho internacional que prevalecerá será aquel que la fuerza moral y organizada de los pueblos sea capaz de imponer sobre el terreno de la realidad material.

    IMG_20260330_113612_744

    Miguel Hernández: el rayo que habita la palabra armada

    Pedro Luis Penso Sánchez, director del Centro de Investigación VICI-LAUICOM
    A la luz del calendario de la resistencia, en este marzo de 2026, mientras la osamenta del
    viejo mundo cruje bajo el peso de un imperio que se desmorona golpeando a ciegas, invocamos al Pastor de Orihuela. No lo llamamos desde el mármol gélido de los
    panteones, sino desde el barro fértil de las trincheras que hoy se extienden, como una sola
    herida y una sola esperanza, desde el Caribe hasta el Levante.

    El regreso del rayo: Miguel en la hora de los pueblos
    No retornas de la muerte, Miguel, porque tu fin fue apenas un descuido del cronómetro. Vienes del viento que no cesa, con el aroma visceral de la sangre, el estiércol y la pólvora, a recordarnos que el poeta no es un adorno de salón ni un herbolario de nostalgias, sino
    un hacha de combate. Hoy, cuando el hegemón herido lanza sus últimos zarpazos de
    bestia acorralada, ignorando leyes y rasgando cielos con su soberbia imperial, tu figura se
    agiganta sobre el mapa de las agresiones como un faro de acero.

    El pastor que se niega a huir ante la jauría
    Te hallamos en la médula del compromiso. Te vemos ahí, Miguel, rechazando el pasaje
    hacia la vida cómoda que la mano fraterna de Neruda te ofrecía. Para ti, el privilegio era
    una forma de traición; entendías que vivir es, esencialmente, desvivirse por los demás. Del
    pueblo venías y de ese volcán manaba tu luz.

    Mientras otros buscaban el abrigo de la distancia, tú miraste a los ojos a la historia para
    decirle que tu sitio estaba en el frente. No eras un intelectual de escritorio; eras el hombre
    que, en medio de la opulencia insultante de una recepción burguesa, tuvo el coraje de
    abofetear la indiferencia con la verdad del hambre. Aquella bofetada física que recibiste
    de María Teresa León palidece ante la bofetada simbólica que tú le asestaste a la
    vacuidad: la lealtad de un hijo de la tierra que no tolera el derroche mientras el miliciano
    solo tiene su pecho para detener las balas. Entre el genocidio y la resistencia
    Vuelves hoy, Miguel, y compruebas que el fascismo que combatiste en Teruel ha mudado
    de uniforme, pero no de alma y conserva el mismo colmillo. Lo ves en Gaza, donde el olivo
    llora sangre bajo el bando sionista que ejecuta el genocidio con el aval del mismo imperio
    que hoy acecha a Irán. Ves la «guerra de nuevo tipo», esa que no solo busca el cuerpo, esa
    neuro-agresión que no solo busca el territorio, sino que pretende anular la voluntad de lucha, colonizando las mentes, bloqueando la capacidad de pensar a través de pantallas que destilan veneno informativo. Quieren que olvidemos cómo soñar, pretenden que el miedo nos impida resistir.

    El aliento de Nuestra América: Venezuela y Cuba

    Te traemos a Caracas, Miguel, a esta Venezuela que es hoy tu nueva trinchera de Madrid. Aquí, donde el enemigo ha saltado de la «zona gris» a la cinética del secuestro, arrebatando al Presidente constitucional en un acto de piratería que busca el «cambio de régimen» para saciar su sed de energía y minerales estratégicos.

    Sabemos del sabor metálico de la extorsión, del pan amargo de las concesiones tácticas
    que el gobierno bolivariano ha tenido que morder para salvaguardar el proyecto
    estratégico, mientras la maquinaria de propaganda imperial los dibuja con trazos de
    servilismo. Tú, que conociste de derrotas, la oscuridad de las cárceles, sabes que el
    silencio es, a veces, un grito contenido para preservar la semilla.

    Y en Cuba, Miguel, el bloqueo naval pretende que el hambre sea la bayoneta que
    implosione a un pueblo invicto. Pero así como tú cantaste a los aceituneros, hoy nosotros
    cantamos a los petroleros, a los trabajadores de la luz, a los humildes que sostienen la
    dignidad en medio del asedio.

    La poesía como cuchilla de muchos filos

    Bien lo sentenció «el Chino» Valera Mora: hay que hacer de la poesía un fusil implacable
    hasta la hermosura. Tú entendiste, como Mayakovsky, que la palabra tiene el calibre
    del «camarada Mauser». No hay refugio para la sensibilidad mediocre de la que advertía
    Mariátegui.

    «Aún en medio de las más terribles tormentas,

    siempre he optado por defender

    la dignidad de la poesía.

    Volverla a sus orígenes:

    a su deslumbrante cuchilla de muchos filos».

    Tu poesía, Miguel, es un arma y el nervio que moviliza la fibra de los pueblos. Tu poesía
    sigue siendo movilización y combate contra el imperialismo. Contra los pequeño- burgueses que desdeñan el trabajo político y cultural —esos que viven perdidos en las
    formas porque han extraviado el fondo—, nosotros alzamos tu voz de rayo. Porque la
    batalla por la hegemonía no es solo política, no es un trámite administrativo; es el alma de
    las masas la que debemos conquistar para que el socialismo sea, al fin, la estancia
    definitiva de la humanidad.

    ¡Feliz natalicio, camarada Miguel! Aquí estamos, con el puño en alto y el verso afilado, organizando la esperanza para que el capitalismo deje de ser, de una vez y para siempre, el verdugo de la tierra.

    Palabras claves: poesía, zona gris, palabra, resistencia, pueblos, Venezuela, Miguel

    • Ingeniero egresado de la UCV, magíster en Historia y doctorante en Creación Intelectual
      (UNESR). Decano Honorario de la Universidad Iberoamericana. Profesor Honorario de la
      Universidad Politécnica Territorial Alonso Gamero. Diplomático. Director General del
      Centro de Investigación Contrahegemónica “Luis Acuña” del Vicerrectorado de
      Investigación y Creación Intelectual (VICI) – Universidad Internacional de las
      Comunicaciones (LAUICOM) y coordinador de la Red Internacional de Investigación
      Antifascista (RIA).

    IMG_20260329_111530_114

    Sin ira no hay enemigo (I Parte)

    ¿Qué culpa tiene la empanada?


    Investigador Roger Garcés
    Vicerrectorado de Investigación y Creación Intelectual

    Empeñados como estamos en ofrecer herramientas para erradicar el odio en nuestra
    sociedad y que los venezolanos volvamos a mirarnos con alegría y que podamos
    reencontrarnos en el otro y verlo como parte indisoluble en nuestra sociedad, ya que
    vivimos en inextricable interdependencia, ofrecemos este análisis acerca de la
    tendencia que tenemos a generalizar. La generalización ayuda a consolidar la rabia
    porque creemos que, si la otra persona tiene algo que nos da rabia (por pequeño que
    sea), entonces toda esa persona es nuestro enemigo y tenemos la justificación para
    odiarla, y en realidad este es uno de los errores más lamentables en el que hemos
    caído los venezolanos a partir de la diatriba política. Hemos caído en cuenta de que, si eliminamos la rabia en nuestra alma, inmediatamente se disolverá la etiqueta de
    enemigo que hemos colocado en el otro. Por eso la importancia de conocer estos
    conceptos para poder trabajar la rabia en nosotros mismos y coadyuvar en este
    hermoso proceso de reconciliación y convivencia que se abre en Venezuela. Por eso
    sentenciaba el Buda: “Sin ira no hay enemigo”.

    ¿Qué culpa puede tener una empanada de cazón?

    La mañana estaba hermosísima con su azul profundo sobre las olas del mar. La playa
    estaba tranquila y las olas, graciosa y acompasadamente iban y venían mojándonos
    agradablemente los pies. La brisa calmada, como si fuera un beso de la mañana que
    se nos posaba en la cara, nos despertaba del adormilamiento de cuando en cuando. El sol, sencillamente nos alumbraba como el amor, que no quema, sino que guía. Así era de plácido el sol y aquella mañana que parecía que nos transportaba a un reino de solaz y tranquilidad. Estábamos en las sillas playeras mirando al horizonte y a los
    pájaros marinos que de cuando en cuando, elegantemente surcaban el cielo como
    bendiciendo con su donosura nuestro paseo dominical, cuando nos percatamos de
    que teníamos hambre. Volteamos a mirarnos al mismo tiempo, como si un reloj
    profundo en nuestro ser nos alertara de que debíamos consultar al otro sobre las
    sensaciones en nuestro estómago. Solo bastó una mirada y nos pusimos de acuerdo
    ¿De cazón? Y ella, dulce pero asertiva me respondió: Una de cazón y una de queso. ¿Jugo de papelón? Y la alegría de niña que descubrió que llegó el niño Jesús apareció
    en su rostro.

    En cinco minutos teníamos una mesita con guarapo de papelón, servilletas y dos
    platicos de plásticos que contenían dos bolsitas de papel de estraza con las más
    grandes, seductoras y apetitosas empanadas que Dios alguno haya visto en el
    magnífico Olimpo. Verdaderamente que las empanadas de cazón a la orilla de la playa es una experiencia sublime y que, estoy seguro, no tiene parangón con ningún placer terrenal o espiritual. Permití que se enfriaran un poquito para no quemarme la boca, ya que estaban recién salidas del fogón. Les confieso que esperar a probar ese tesoro se me hacía demasiado largo, y mi alma me apresuraba a enfriar ese excelso deleite soplándola ansiosamente. Una vez a la temperatura correcta, la sensación en mi paladar era indescriptible. ¡Qué delicia! ¡Qué aroma tan embriagante! ¡Qué sutileza de sabores que combinados entre sí, producían la mixtura más alucinante que numen
    alguno pudo probar alguna vez! Ese sabor magnético, irresistible y crujiente en mi boca lograban elevarme al éter y ya no me interesaba conocer la verdad ni la trascendencia del ser, sino única y exclusivamente degustar y entregarme con total plenitud, a ese noble y a la vez endiablado sabor que ya no podía, ni quería, apartar de mí.

    De cierto os digo: Una empanada de cazón a la orilla de la playa es la gloria de Dios
    convertida en algo terrenal, como para que un humano puede comprender el máximo
    placer del universo.

    La mañana transcurrió deliciosa, plácida, tranquila, y luego de varios chapuzones en elmar, decidimos que ya era suficiente y concienciamos que el sol ya estaba pasando factura a nuestros hombros y a nuestra frente. Así que nos vinimos para nuestra casa. Una vez allí, el baño refrescante, tratar de que la arena no llegue hasta donde suele llegar, la crema en el cuerpo, el cansancio del ejercicio físico de estar “nadando” a la orilla de la playa, y por fin, descansar. De pronto, la alerta de un mensaje de WhatsApp suena en mi celular, no le doy importancia, pero noto que ella mira con curiosidad mi celular. Yo sé que ella se dio cuenta de que yo me di cuenta de que ella miró con curiosidad mi celular, y traté de disimular mi interés en el mensaje, pero ya era tarde, los misiles ya habían sido lanzados:

    — ¿Quién te escribió? ¿Por qué no contestas? ¡Seguro que ahora vas a decir que
    se te olvidó algo en el carro y te llevas el celular para revisarlo allá! ¿Tú crees
    que yo soy boba? ¿Por qué no contestas? ¡Anda! ¡Quítale la clave al celular y me
    muestras quién te escribió! ¡Siempre es lo mismo! Dios ¿Por qué me diste esta
    vida? Las lágrimas y la rabia burbujeaban por igual en esa mujer que escuchó la
    alerta de un mensaje. Ante esta dramática y conflictiva escena el hombre
    revienta gritando a voz en cuello:

    — ¡Coño, pero siempre es lo mismo! ¡Uno no puede estar tranquilo! ¡Qué maldición
    vivir así! ¡Cristo, llévame contigo porque ya no aguanto a esta mujer!

    La caravana de insultos iba en escalada y las maldiciones, los golpes a la pared y el llanto eran los colores con los que se pintaba el siniestro cuadro de aquella pareja esa conflictiva tarde.

    El hombre se viste y se dispone a salir de la casa, la mujer trata de evitarlo, pero el
    hombre la rechaza y le dice:

    — ¡Déjame, ya me amargaste el día! Y se va a un bar a conversar con los amigos
    para tratar de pasar la rabia, y cuando se encuentra con alguno de sus
    compañeros, comienza a contarle sus desdichas diciéndole:

    — ¡Coño! ¡Esa mujer me amargó el día!

    Para él, todo el día es de amargura, y a estas alturas de la narración yo me pregunto ¿Qué culpa tiene la empanada de la amargura de ese hombre? Si el hombre asegura que EL DÍA le fue amargado. Entendemos que es EL DÍA, es TODO EL DÍA. Cuando el hombre dice algo como eso, esa frase impacta TODA su psique y cuando algún momento recuerde la fecha de ese acontecimiento dirá: ¡ESE FUE EL PEOR DIA DE MI VIDA! Y todavía me pregunto:

    — ¿Qué culpa tuvo la empanada?

    Nuestra mente trabaja de esa manera, tenemos la tendencia a GENERALIZAR y por un evento negativo decimos que fue TODO nos resultó negativo. No somos precisos y
    esta falta de precisión es la causante de sufrimiento.

    Aquel hombre olvidó por completo la deliciosa, noble y sublime empanada de cazón
    del desayuno y la metió en el saco de las cosas malas. Cuando dijo: ¡YA ME
    AMARGASTE EL DÍA! Lo que está queriendo significar es que está imposibilitado de
    discernir qué fue lo bueno de ese día y qué fue lo malo. Este hombre no pudo
    concienciar que ese DÍA HUBO COSAS MARAVILLOSAS, sino que generalizó UN
    EVENTO y tiñó con el color de la discusión, TODO EL DÍA. Ignoró voluntariamente, que
    justamente ese día vivió en horas de la mañana, experiencias maravillosas e
    inigualables con una deliciosa y mágica empanada de cazón, pero que fueron borradas por la discusión de la tarde, y ya no las recordaría más.

    Corolario

    Si hay algo que describe nuestra mente es la facilidad con que generalizamos, con un
    solo evento vamos pintando todas las cosas con que nos topamos. Cuando
    conocemos a alguien es mucho peor, porque generalizamos de acuerdo a nuestro
    sistema de creencias, y lo metemos en el saco de las personas malas por una sola
    cosa que no nos gusta, y entonces decimos: “Conocí a una persona increíble, con unos temas de conversación inigualables e interesantísimos, súper educado, pero… es chavista” o es opositor, o es musulmán, o es negro, o es indígena o es pobre. Basta que una persona muestre algo que no nos guste para que la consideremos
    COMPLETAMENTE MALA y esto no es honesto porque no hacemos honor a la realidad. Es decir, de lo que no nos gusta le hacemos un traje a la persona y no se lo quitamos nunca.

    Vamos a seguir explorando esta condición y, por ahora, quiero que me acompañen con una reflexión:

    TODO AQUEL DÍA fue considerado por aquel hombre como de amargura, y pregunto:

    — ¿Qué culpa tuvo la empanada de cazón en la amargura de ese hombre?, ¿Podemos considerar inocente a la empanada?

    Palabras claves: empanada, papelón, mente, Venezuela, enemigo

    *Roger José Garcés Sánchez: Psicólogo clínico con Maestría en Psicología de la UCV. Cursante del Doctorado en estudios Nuestroamericanos. Profesor de la cátedra:Naturaleza de la Guerra Cognitiva. Investigador en LAUICOM. /enelrespiramos@gmail.com

    5057550770068196689 (2)

    No han podido ni podrán

    Por Profesora Carolina Escarrá Gil
    Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)
    Marzo, 2026.

    El jueves 26 de marzo tuvo lugar la segunda audiencia preliminar en el caso que se está llevando a cabo contra nuestros héroes secuestrados en los EEUU. En esa oportunidad estaba previsto que el juez Hellerstein definiera el cronograma de audiencias en las distintas partes del juicio contra el Presidente Nicolás Maduro y la Primera Dama y Diputada Cilia Flores.

    Cargos de la demanda

    Es importante recordar que los cargos imputados tienen que ver con la acusación de que ambos supuestamente lideran una asociación criminal narcoterrorista, la cual de acuerdo con el departamento de Justicia habría operado durante más de una década, utilizando el estado venezolano para traficar cocaína hacia EEUU, para lo cual habrían implementado los colectivos y una violencia extrema que incluiría secuestros y asesinatos, además de una corrupción sistémica, con red de sobornos.

    No obstante, nada más lejos de la verdad, puesto que se ha demostrado que han tenido que desistir de algunas acusaciones como la del supuesto cartel de los soles debido a la falta de evidencia. En la demanda que interpuso el fiscal de EEUU en el año 2020, en la cual por cierto no incluía a la primera Dama y diputada Cilia Flores, había al menos 32 menciones al Cártel de los Soles como una organización de narcotráfico. En la demanda que se presentó luego del 3 de enero, solo hay dos menciones y no como un cartel sino como una cultura de corrupción que permite el tráfico de drogas. Además, a juzgar por los informes de organismos internacionales e incluso de la propia administración estadounidense, no existe dicho cartel en el informe de la DEA o no se ha demostrado la relación del presidente Maduro con este supuesto cártel e incluso con el Tren de Aragua como lo deja ver el informe de las agencias de inteligencia en el 2025. Por todas estas razones se cae de perogrullo una acusación vinculada a cocaína supuestamente distribuida hacia los EEUU, corroborable con el arduo trabajo de incautación y destrucción del poco porcentaje de drogas que pudiera haber ingresado a nuestro país.

    Otro cargo tiene que ver con la posesión de armas de fuego sin autorización para ello, lo que no necesita mayores argumentos al tratarse de un presidente y su esposa constantemente amenazados por una potencia nuclear. Además, de acuerdo con nuestro marco constitucional, el presidente es jefe de estado, de gobierno y de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

    Por otra parte, todas estas acusaciones han sido desestimadas en la retórica del propio presidente Trump quien ha dicho y demostrado que su único interés en secuestrar al presidente Maduro era presionar para obtener acuerdos en materia de petróleo, oro y tierras raras, pues no debemos olvidar que no solo se trata de un presidente, sino de un empresario magnate, miembro de la élite dominante blanca, anglosajona y cristosionista estadounidense.

    Primera audiencia

    En la audiencia de presentación que tuvo lugar el 5 de enero, se trataba solo de presentación y lo que se estila es que el imputado se identifique con su nombre. El presidente Nicolás Maduro Moros agregó que es un presidente en funciones que fue extraído de su casa en Caracas, por lo cual se declaró prisionero de guerra y solicitó acogerse al III Convenio de Ginebra, declarándose además inocente y decente. Por su parte, la primera dama y diputada Cilia Flores también se declaró inocente.

    De allí se desprende la violación al principio de inmunidad individual del que gozan los presidentes en funciones en el marco del derecho internacional, reconocido por todos los estados como un marco normativo consuetudinario, desde aquellos tiempos del derecho de jentes de Don Andrés Bello, precursor no reconocido del derecho internacional.

    Por otra parte, una de las razones por las cuales se debería desestimar el caso es por la manera como fue llevado ante el tribunal para imputarlo. Primero, mediante un secuestro llevado a cabo por fuerzas militares de otro país y de una manera violenta, para luego ser recluido en una cárcel de máxima seguridad sin respeto a su inmunidad, y víctima incluso de maltrato por parte de sus secuestradores, especialmente en el caso de la primera dama y diputada Cilia Flores, quien se presentó a dicha audiencia con señas de maltrato en su cabeza.

    Pero también se desprende de esa audiencia que el presidente Nicolás Maduro se convirtió en un símbolo mundial de resistencia cuando a través del lenguaje de señas, en un maravilloso acto de comunicación contrahegemónica, envió un mensaje de calma y cordura al pueblo venezolano, con el corolario de que nosotros y nosotras unidos venceremos, lo cual ha sido clave para mantener la fuerza, la esperanza y hasta la alegría del pueblo venezolano que se ha mantenido en las calles exigiendo la liberación de nuestros dos héroes, y lo que ha llevado que figuras importantes a nivel internacional lo hayan declarado el Mandela latino.

    Segunda audiencia

    En esta segunda audiencia se esperaba que el juez estableciera el cronograma del juicio con las fechas de presentación de pruebas, de testigos, audiencias y las distintas etapas del juicio.

    En la audiencia, en la cual por cierto no nos dejaron ver al presidente Maduro ni a la diputada y primera dama en la entrada ni en la salida, los abogados defensores Barry Pollak con más de 30 años de experiencia, y Mark Donnelly, en el caso de la primera dama y diputada Cilia Flores, pidieron desestimar el caso debido a que la Ofac revocó a finales de febrero una licencia que permitía el gobierno venezolano pagar sus honorarios, sin explicación ni argumentación. Por su parte la fiscalía insinuó que se le debía otorgar un defensor público. Allí hubo discrepancias con el juez quien dijo que al estar en EEUU ni Maduro ni Flores representan un peligro para la seguridad nacional de los EEUU, por lo que no se entiende dicha medida coercitiva unilateral; además de que no le parecía que sin ser contribuyentes y pudiendo pagar los honorarios, se les otorgue un defensor público pagado por contribuyentes estadounidenses para personas que de verdad lo necesiten.

    Este hecho demuestra el uso de artilugios por parte del gobierno de los EEUU para que los imputados no puedan defenderse propiamente por lo cual han presentado una moción solicitando la desestimación del caso, debido a la interferencia constitucional en relación al debido proceso que implica la revocatoria de dicha licencia. No obstante, el juez difirió pronunciarse sobre el particular. En este caso me pregunto, si los argumentos del juez no sirven incluso para que se revoquen las medidas coercitivas unilaterales individuales en contra del presidente y la primera dama.

    Además, esta mañana en consejo de ministros, el presidente Trump dijo que seguramente serán abiertos otros juicios en contra del presidente Maduro en otros tribunales, tal vez previendo que este juez sea un poco imparcial en torno a la imputación jurídica.

    En la audiencia también se trataron otros temas como no publicar las pruebas para mantener la seguridad de los testigos o atender los temas de salud de los acusados especialmente, de la primera dama y diputada Cilia Flores.

    No es un caso jurídico, sino político

    Otro elemento que puede ser fundamental en el desarrollo del caso y que constituye un elemento novedoso del juicio, tiene que ver con el reconocimiento de Michael Kovac del departamento de estado, a la presidenta encargada Delcy Rodríguez, el 11 de marzo, con lo cual queda también legitimado el presidente Maduro y dirimida la operación psicológica en torno a la validez del resultado de las elecciones del 28 de julio de 2024.

    Para el abogado Alfredo Clemente, no será un juicio sencillo para Hellerstein quien deberá enfrentarse a la “doctrina del fruto del árbol ponzoñoso” como error de origen de la acusación, así como al abuso de proceso, a la ruptura del principio de confianza legítima y la inmunidad soberana de los jefes de estado, así como a una conducta gubernamental indignante.  En este tenor, también son de mucha utilidad los artículos del abogado Juan Martorano.

    Pero debemos recordar que esto no se trata de un caso jurídico sino político. Las razones de fondo para el secuestro y la acusación son de carácter político con sustrato económico. El juicio fue montado en laboratorios de guerra psicológica y de información. El presidente Trump ha dicho hasta el cansancio -desde que era candidato presidencial o incluso en su primer mandato- que le interesa arrebatarle a Venezuela el petróleo, el oro y las tierras raras.

    Pero también le interesaba arrebatarle a Venezuela y a su gentilicio la dignidad, lo cual creyó haber logrado el 3 de enero, con la operación de decapitación con agresión y visos de invasión. No obstante, los venezolanos y venezolanas nos crecemos en la adversidad.

    El juicio contra el presidente Maduro y la primera dama y diputada Cilia Flores es una expresión más de la guerra híbrida contra Venezuela para quebrar nuestra fortaleza. Aún así, no han podido ni podrán.

    IMG_20260326_123411_389

    Crímenes imperiales, secuestro cognitivo y otras vilezas

    Investigador Erick Gutiérrez

    El 3 de enero de 2026 el imperialismo norteamericano ejecutó el vil secuestro de Nicolás Maduro Moros, presidente en funciones de la República Bolivariana de Venezuela, y de su esposa, la primera dama Cilia Flores. Esta acción representa un acto de delincuencia internacional, que como crimen de agresión según el Estatuto de Roma, no sólo desnuda la esencia atroz del imperio (Clemente, 2026), sino que como arremetida multidimensional pretende reinstalar el colonialismo, reciclando La Doctrina Monroe como plan imperial para nuestra región, mediante manifestaciones de violencia civilizatoria y gestión del terror a fin de garantizar su régimen de desposesión y hegemonía a escala regional (y global), mediante el descarado robo programado de nuestros recursos naturales (González, 2026). Dentro del paradigma de la guerra híbrida, hace uso de la guerra judicial (o lawfare) con objetivos viles: romper el orden jurídico nacional e internacional, a fin de imponer una gobernanza de facto, tomando control de los Estados a través del secuestro de las denominadas democracias populistas mediante engaños y mentiras permanentes que justifiquen su regreso a la órbita estadounidense (Tirado, 2021); que en el fondo, supone un ataque a nuestro derecho a existir como pueblos soberanos con proyectos propios, donde el Sur Global es visto como objeto de intervención y de explotación (González, 2026).

    La preparación, ejecución y continuación de esta operación bélica, se ha implementado con componentes fundamentales de guerra mediática, cognitiva y psicológica, en el desarrollo de operaciones de influencia y de desinformación (Tirado, 2021), mediante el vil uso de los medios masivos de difusión y de las redes sociales, en ciberoperaciones para el control social, la distracción masiva, la manipulación informativa, el engaño, y el chantaje o extorsión colectiva.  Su objetivo estratégico regional es colonizar la mente y el deseo para naturalizar la violencia imperial (asentada en una lógica depredadora de desprecio y despojo) sentando un precedente de impunidad, mediante un epistemicidio estratégico que destruya nuestra capacidad de pensar el mundo por nosotros mismos (González, 2026), a través de armas de guerra cognitiva, produciendo consentimiento sobre que la acción del 3 de enero se realizó sin ninguna resistencia, sin víctimas, y gracias a una endógena traición interna, narrativa hegemónica continuada intencionalmente, destinada a minimizar la existencia de sus nuevas armas de sabotaje tecnológico masivo.

    Inmediatamente después del secuestro físico de la pareja presidencial, se inicia la implantación criminal progresiva de otras formas de secuestro: secuestro cognitivo, económico, jurídico. Así, en los laboratorios de guerra cognitiva, se planteó el uso de la Ley norteamericana como arma de exterminio, al señalar inicialmente cargos criminales contra Maduro y Flores, utilizados como placebos jurídicos para una estafa procesal, manipulando una vía legal -el juicio penal- para lograr un fin ilegal el derrocamiento y el secuestro de un soberano, en una operación de extorsión internacional con rehenes de Estado utilizados como fianza humana para forzar el pago de compensaciones (Clemente. 2026), siendo la pareja presidencial realmente prisioneros de guerra y rehenes de una operación de violación sistemática de la soberanía nacional, dentro de un infame plan de despojo económico.

    En diversas declaraciones del presidente Donald Trump posteriores al 3 de enero, fue notorio el carácter incuestionablemente delincuencial del accionar norteamericano, como forma de secuestro extorsivo (Ramírez, 2008; Hoyos, 2013): el secuestro político es un arma utilizada contra estados para lograr la intimidación o retaliación de los enemigos, conseguir una finalidad bélica al servicio de una causa política, o para obtener un lucro, reduciendo a la víctima la persona secuestrada a la condición de una mercancía o valor de cambio, siendo esta actividad delictiva una de las principales fuentes de financiación de los grupos al margen de la ley por las que se aseguran recursos económicos. En las declaraciones de Trump también quedó en evidencia un discurso capitalista que expuso no sólo el plus de valor (afán de lucro) aspirado, sino también un plus de goce, que convierte las modalidades de secuestro en un modelo de funcionamiento empresarial al servicio de la destrucción: destruye los otros discursos, porque encuentra su éxito en reciclar su propio exceso, donde el propio secuestro extorsivo es muy atractivo para el criminal por el goce derivado por la ganancia económica obtenible en corto tiempo (Martínez. 2020).

    Como complemento justificatorio de estas infames operaciones, se desarrolla en forma exponencial o vertiginosa, a través de la guerra mediática, un permanente secuestro cognitivo global. La vocería política del gobierno norteamericano, especialmente Donald Trump, busca monopolizar totalmente la atención mediante comentarios reiterados prácticamente diarios acerca de Venezuela, para ser permanentemente trending topic.  En efecto, si entendemos el secuestro como una toma de control no autorizada, el aparato de propaganda bélico norteamericano, busca ocupar gran parte de nuestro tiempo en estar pendientes y opinando exclusivamente acerca de las declaraciones o acciones de Donald Trump (o del gobierno norteamericano, o de sus aliados nacionales), secuestrando nuestra atención durante el máximo tiempo posible, utilizando técnicas persuasivas cuya vil finalidad es mantenernos aferrados a nuestros dispositivos con dicha agenda setting. 

    De esta manera, implementan cámaras de eco para transmitir opiniones llenas de desinformación, que al explotar las vulnerabilidades biológicas del cerebro minimizan la capacidad de concentración (o atrofian nuestro sentido crítico), reduciendo el campo de visión, y en consecuencia, nuestra necesaria capacidad de reflexión profunda (Martínez, 2020; Directorio de Sostenibilidad, 2024). La naturaleza intrusiva de tales plataformas tecnológicas cuyo capital es norteamericano, recalca la naturaleza coercitiva y no consensuada de estas sobre el pensamiento humano, de tal forma que al quedar secuestrada nuestra atención el peligro a ser manipulados es muy elevado (Martínez, 2020), al punto de hacernos pensar que somos nosotros mismos quienes hemos tomado la decisión de elegir los contenidos que nos son impuestos, sin estar conscientes de que son formas de contaminación psicológica (Directorio de Sostenibilidad, 2024).

    A pesar de lo expuesto, los discursos imperialistas del gobierno norteamericano han generado un efecto de agenciamiento radical en la población venezolana, que desde una resistencia heroica lucha encomiablemente por defender la unidad — (rechazando cualquier información que busque fracturarla— (González, 2026) frente a las presiones divisivas, internas y externas. Para ello, es una prioridad fundamental la defensa de nuestra soberanía mental (Directorio de Sostenibilidad, 2024), para lo cual debemos esforzarnos apremiantemente en lograr nuestra autonomía digital en función de la soberanía tecnológica, como frente de retaguardia global en función de una defensa comunicacional común, de producción de una conciencia y solidaridad insurgente, y de soberanía compartida y la defensa de la dignidad común (González, 2026). En este sentido, se deben impulsar ya programas de alfabetización digital, a fin de eliminar las distracciones digitales, evitando el ruido de las redes sociales y bloqueando las sugerencias algorítmicas intrusivas, a fin de evitar ser rehenes cognitivos de los planes bélicos imperialistas.

    Erick Gutiérrez: Abogado de la UCV, magister del CENDES UCV. Profesor de postgrado, investigador militante, y eco-feminista. Vocero comunal. Áreas de especialización: Antropología jurídica, Descolonialidad,  Derechos indígenas, Derechos ecológicos. Con más de 90 publicaciones entre libros y artículos. Ganador de diferentes premios nacionales e internacionales en el área de ciencias sociales. Investigador del Vicerrectorado de Investigación y Creación Intelectual. / descolonizarnos@gmail.com

    IMG_20260326_121315_583

    Kafka en el siglo XXI: el juicio del presidente Nicolás Maduro

    Por Profesor Julio C Valdez
    Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)
    Marzo, 2026

    Josef K., trabajador bancario, es detenido una mañana por dos funcionarios. Y así se abre el vórtice de una extraña pesadilla. Este hombre sufre el curso de un absurdo e inexplicable proceso judicial. Josef intenta saber por qué ha sido detenido; pero es inútil. Ni los funcionarios, ni los jueces saben de qué se trata realmente el asunto. Una vez prisionero, Josef K transita diferentes vaivenes: acusaciones imprecisas, culpa, fugaces esperanzas, y la sensación de imposibilidad de escapar de aquella situación… Pero, ¿de qué estamos hablando? Pues, hablamos de la novela El proceso, de la pluma del extraordinario escritor checo Franz Kafka. Es una obra escrita en la segunda década del siglo pasado, que ha tenido un profundo impacto mundial. Entre tantas interpretaciones, aparece la de la filosofía del absurdo. Es decir, la humanidad ha llegado a un estado de absurdo total, que implica las vidas humanas, las instituciones, y la sociedad misma.  Y ¿por qué la estamos recordando ahora? Veamos una situación similar:

    Una madrugada del 3 de enero de 2026, el presidente de una república independiente y su esposa fueron secuestrados violentamente  por un comando militar extranjero. Ese comando irrumpió en medio de una feroz incursión bélica por parte de una potencia extranjera, que dejó numerosas víctimas. Ese presidente en cuestión había ganado las elecciones de su país, y estaba en pleno ejercicio de sus funciones cuando ocurrió el rapto. La acción militar fue ordenada por el presidente de la potencia foránea, violando leyes, tratados internacionales y la Carta de las Naciones Unidas que debiera proteger la soberanía de las naciones. Tampoco siguió el trámite de informar al Congreso de su país… Posteriormente el presidente y su esposa fueron conducidos al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en el Estado de Nueva York, Estados Unidos. Como justificación del secuestro, se le atribuyó el liderazgo de una banda delictiva denominada El Cartel de los Soles, que supuestamente estaba incursa en delitos de narcotráfico, lavado de dinero y corrupción. Y en la actualidad, el presidente, desde una celda fría, espera el curso del juicio que se le ha impuesto.

    Y es que nos hace inevitable la analogía entre el caso del presidente y el personaje de la novela de Kafka. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, fue secuestrado un día por un escuadrón militar extranjero y trasladado a una prisión en la ciudad de Nueva York. . Se le señalaba como jefe del Cartel de los Soles, y eso se suponía que justificaba la incursión bélica y el secuestro. No obstante, el propio Departamento de Estado del país del Norte retira el argumento central, al declarar la inexistencia del Cartel de los Soles. Es decir, el motivo central de la acusación se ha roto en mil pedazos… Así, como Josef K., Nicolás Maduro se ha visto arrastrado a una situación absurda. Vive actualmente un proceso judicial donde no está claro por qué fue secuestrado y por qué es mantenido prisionero, sin pruebas relevantes para ello.  Y, sin embargo, el juicio prosigue en un tribunal que no tiene jurisdicción sobre lo que se pretende legislar,  hecho que genera graves sospechas sobre la autoridad del supuesto “país de las libertades democráticas”. Ante la debilidad de los argumentos en su contra,  la fiscalía va prorrogando la audiencia para la evacuación de pruebas, al tiempo que  intenta negar que su país de origen aporte los recursos financieros necesarios para la defensa. En fin, una situación que de seguro Franz Kafka suscribiría.

    Sólo hay una gran diferencia entre los casos de Josef K. y Nicolás Maduro. En lo que respecta al segundo, se rompe el absurdo en tanto ese proceso judicial e indefinido, enmascara una estrategia de ganar tiempo para seguir intentando subyugar a Venezuela con el fin de apropiarse de sus recursos naturales.  

    IMG_20260326_124747_107

    La reciente victoria de Venezuela y la futura victoria Venezuela (III parte)

    No hay negatividad como el odio, ni fortaleza como la paciencia

    Shantideva

    Investigador Roger Garcés

    Rememorando la alegría que compartió el pueblo de Venezuela gracias  a la victoria del aguerrido equipo criollo en el Clásico Mundial de Béisbol 2026, caeremos en cuenta de que el odio ha manchado nuestra sociedad llevando a algunos a cometer actos inenarrables y a muchos a considerar distintos o enemigos a otros que no piensan como ellos. Empeñados en exorcizar el odio de nuestro país, continuemos estudiando los versos de Shantideva, y este estudio nos dirá cómo podemos desmontar el odio a través de desmontar el ego, que es el principal combustible en el fuego del odio. Él escribía:

    No hay negatividad como el odio, ni fortaleza como la paciencia

    Y definitivamente, ya sabemos que la fuerza del odio es devastadora e inconmensurable, pero podemos contrarrestarla a través de la paciencia, y sobre la paciencia hablaremos más tarde, ya que no se trata de una paciencia boba que aguanta todo, sino de una paciencia activa que convierte el veneno en medicina.

    A los que creen que el odio es solo una de las emociones humanas y no le dan la importancia que realmente tiene y creen que pueden vivir en el odio y odiar a los demás sin que esto tenga consecuencia para sus vidas, Shantideva les explica:

    Todas las acciones positivas, tales como venerar a los budas y practicar generosidad, acumuladas durante mil eones, serán destruidas en un momento de enfado.

    Y esto es terriblemente cierto. Esto lo podemos ver frecuentemente en las relaciones con los demás; una sola palabra de la ira puede romper amistades, relaciones familiares o incluso relaciones estables de pareja. Tal vez no importe cuanto meditamos o cuanto nos esforzamos en agradar a la otra persona, o cuanto trabajemos por la relación, basta un solo momento de rabia para que sea destruido todo lo que se ha construido durante años. Piense que cada oración que se da en un templo es como una pincelada de color nácar que da cada persona que ora. Miles de personas orando serán miles de pinceladas. Sin embargo, sabemos que para pintar una pared hacen falta miles de pinceladas. Cuando se habla de millones, todavía es una cifra muy pequeña para pintar esa pared de blanco. Pero una sola acción motivada por la rabia es como si esa sola persona echara sobre esa pared pintura negra. En realidad, costará mucho limpiar la pintura negra y costará mucho más volver a pintar. Es bueno tomar esta enseñanza en cuenta porque igual funciona en el hogar.

    Los maestros saben lo perjudicial que puede ser para una familia un solo momento de enfado. Las personas debieran saber lo perjudicial que puede ser para la relación de pareja una sola rabieta.

    Por otra parte, continúa Shantideva:

    Mi mente no experimentará paz si guarda pensamientos dolorosos de odio. No encontraré alegría o felicidad. Incapaz de dormir me sentiré inquieto.

    Cuando leemos esto nos damos cuenta que el odio es una actitud voluntaria y activa. El texto se refiere a SI YO GUARDO, en decir, si yo voluntariamente me empeño en guardar pensamientos dolorosos y/o de rabia. Entonces la rabia es activa: yo decido rabiar. Por lo tanto, no es pasiva, no es algo que a uno le pasa, es algo que uno DECIDE.  Esa es una de las mentiras de la rabia de las que habíamos hablado en una oportunidad. La gente dice: Yo estaba tranquilo, y ella me hizo molestar. En realidad no es así, uno se molesta porque lo decide voluntariamente. Ya lo vemos durante la meditación cuando llegan pensamientos, uno se entrena en dejarlos pasar y no engancharse con ellos. Cuando un pensamiento ocupa nuestra mente es porque decidimos pensarlo. Es decir: Yo decido voluntariamente pensar ese pensamiento, también he podido decidir no pensarlo y dedicarme a vivir, y no enmarañarme con pensamientos de odio que voy rumiando casi constantemente.  Así es la rabia, uno VOLUNTARIAMENTE DECIDE mantener los pensamientos  de odio, porque también puede VOLUNTARIAMENTE dejar en el pasado las cosas malas.

    De nuevo, el principal motor del odio es el Ego que decide que las cosas son como yo digo; y cuando no son como yo digo, me molesto, me perturbo y esa emoción perturbadora estremece a mi medio ambiente, a mi familia, a mis vecinos, y a mi mundo. Ama y lo demás se te dará por añadidura habría sentenciado san Agustín. Por eso es el amor es el primer mandamiento. Tan importante será el amor que es el PRIMER MANDAMIENTO.

    Con estas explicaciones que se sucedieron hace 1.800 años podemos comenzar a  comprender que no podemos mantener un clima de odio  en nuestra sociedad. Por el contrario, VOLUNTARIAMENTE debemos esforzarnos por cultivar la Paciencia activa, con la que le demos la vuelta a la situación conflictiva y sacar provecho para todos en la sociedad. La persona que comprende eso, sabe que sus hijos serán beneficiados por su voluntario empeño de mantener la paz. Sabe que su familia será beneficiada, sabe que todos serán beneficiados porque, sabe que vivimos en continua e inextricable INTERDEPENDENCIA. De tal manera que cuando yo lanzo una agresión al ambiente, esa misma agresión tarde o temprano me alcanzará a mí mismo, ya que no vivimos aislados sino en absoluta interrelación con los demás. Haz el bien y no mires a quien es la sentencia que refiere que te estarás haciendo bien a ti mismo.

    Corolario

    La alegría que compartimos con la victoria en béisbol, puede ser una gran maestra para las futuras alegrías y solidaridades que podemos vivir en esta tierra de libertadores. Recordar que no hay negatividad como el odio, ni fortaleza como la paciencia, nos bastará para comenzar a tener relaciones en la sociedad signadas por la armonía, armonía que tanto se merece este país. Recordar que el TRABAJO VOLUNTARIO es la garantía de éxito. Ya que sabemos que el odio no es algo que a uno le pasa, sino algo que uno DECIDE. Saber que UNA SOLA conducta de odio puede destruir años trabajo nos hará más cautelosos con esa emoción y no le permitiremos que ande por ahí descuidadamente.

    Roger José Garcés Sánchez: Psicólogo clínico con Maestría en Psicología de la UCV. Cursante del Doctorado en estudios Nuestroamericanos.  Profesor de la cátedra: Naturaleza de la Guerra Cognitiva. Investigador en LAUICOM. / enelrespiramos@gmail.com

    5057935732281904005

    Épica Revolucionaria del Presidente Nicolás Maduro Moros

    Por: Profesora Odalis Cuaurma Mata
    Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)
    Marzo, 2026

    Nicolás Maduro Moros: «El Conductor de Victorias» (1962-1994)

    Nicolás Maduro Moros, Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, nació 23 de noviembre de 1962, con 63 años de edad representa uno de los capítulos más complejos y debatidos de la historia contemporánea de la nación. Más allá de su gestión administrativa, su vida ha sido recientemente relatada a través de medios impresos y audiovisuales como el libro «Nicolás Maduro, Presente y Futuro», la serie “Nicolás, de Yare a Miraflores” y la película biográfica «Nicolás: el origen». Estas obras no son meros ejercicios de archivo; son herramientas de construcción de identidad que buscan definir los hitos de su trayectoria bajo una épica de superación y lealtad. Su gobierno, iniciado en el año 2013 tras la siembra del comandante Hugo Chávez, ha estado marcado por la guerra multifactorial que ha tenido que enfrentar y vencer durante estos últimos 12 años de su gestión de gobierno.

    A continuación, se presenta una síntesis de hitos y logros destacados, desde la perspectiva de ser humano y también desde la perspectiva del Gobierno Bolivariano y el contexto de los desafíos enfrentados:

    1.- El Origen y la Juventud (1962-1994)

    • 23 de noviembre de 1962: Nace en Caracas. Su infancia transcurre en la parroquia San Pedro (Los Chaguaramos), bajo la influencia de su padre, un dirigente sindical de izquierda.
    • Finales de la década de 1970 y principios de los 80: Liderazgo estudiantil en el Liceo José Ávalos. Su etapa en el Valle de Caracas donde comenzó su militancia política y su pasión por el deporte y la música.
    • Años 70 y 80: Su juventud transcurre en las canchas de El Valle, donde se destaca su altura y su rol como «armador» de equipo, una metáfora que se utiliza para describir su capacidad actual de articular distintas fuerzas políticas.
    • Desde su juventud, en los años 70 (miembro de la banda Enigma) hasta su programa radial «La Hora de la Salsa» iniciado en 2016 evidencia su gusto por el ritmo caribeño. Percusionista aficionado. Resalta su conexión con la música caribeña, no solo como gusto, sino como una herramienta de comunicación con el pueblo. Su conocimiento de la salsa le permitió conectar con líderes populares en toda la región.
    • 1977 – 1980: Inicia su militancia política temprana en la Liga Socialista tras la expulsión del Liceo Urbaneja Achelpohl por liderar protestas estudiantiles.
    • 1986 – 1987: Realiza estudios de formación política en la escuela de cuadros «Ñico López» en La Habana, Cuba, un hito que se destaca como su base ideológica.
    • 1990: Nace su hijo Nicolás Ernesto.
    • Febrero de 1991- Un hito central es su labor como conductor de Metrobús. Se destaca este periodo como su escuela política, donde fundó el sindicato del Metro (SITRAMECA) y desarrolló su capacidad de negociación y movilización de masas. Destaca su lucha clandestina para fundar el sindicato en un momento en que el Metro de Caracas prohibía la organización laboral.
    • 1994: Conoce a Cilia Flores.

    Nico y Cilita.

    • Cilia Flores («La Primera Combatiente»): Se conocieron en el fragor de la defensa jurídica de los militares del 4F.
    • Se casaron en el 15 de julio año 2013. Es una pareja de lucha, ella no es solo su esposa, sino su asesora política más leal y crítica. Lo acompaña constantemente en sus actividades.

    2.-Su relación de lealtad absoluta con el comandante Hugo Chávez, desde el primer encuentro.

    • Cárcel de Yare: Maduro, junto a Cilia Flores, fue uno de los activistas más cercanos a Chávez mientras éste cumplía condena tras la rebelión militar de 1992 (1992-1994). Luego se incorpora a las luchas político-ideológicas del comandante Chávez, se hace militante del Movimiento Quinta República (MVR)
    • Del 3 de agosto de 1999 al 31 de enero de 2000. Asambleísta Constituyente: Participó en la redacción de la actual Constitución.
    • Del 14 de agosto de 2000 al 7 de agosto de 2006. Diputado a la Asamblea Nacional: Representó al Distrito Capital y fue un defensor clave del comandante Chávez durante el intento de golpe de Estado de presidente de la Asamblea Nacional.
    • Enero 2005-agosto 2006: Presidente de la Asamblea Nacional
    • 2006-2012: Canciller, seis años como ministro de Relaciones Exteriores, fue el más alto exponente de la política exterior del comandante Chávez, orientado a la construcción de la UNASUR, la CELAC y las alianzas con Rusia y China. Es el arquitecto de la «Diplomacia de Paz». Es el canciller con más tiempo en el cargo.
    • Del 10 de octubre de 2012 al 5 de marzo de 2013. Vicepresidente Ejecutivo de la República.
    • Desde marzo del año 2013, se destaca por haber mantenido la unidad del PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) cuando muchos pronosticaban una fractura interna tras la muerte del líder.

     La Misión Imprevista

    • El Juramento: (8 de diciembre de 2012, Chávez anunció en cadena nacional que, ante su posible falta, Maduro debía ser el candidato para la presidencia) y el 19 de abril de 2013 (toma de posesión oficial). Las obras subrayan el peso de la responsabilidad que recayó sobre él ante el fallecimiento del líder en 2013.
    • Durante gran parte de 2012, Nicolás Maduro ejerció de forma simultánea los cargos de Canciller y vicepresidente (hasta enero de 2013 cuando Elías Jaua fue nombrado canciller), lo que demostraba la confianza absoluta que Chávez depositaba en él.

    3.- Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela.

    1° periodo de gobierno (2013 -2019) Estabilidad y Victoria: Detalles sobre la «Guerra Híbrida» y Resistencia.

    • El 14 de abril del año 2013, gana las elecciones presidenciales con un 50,78%, y se convierte en el primer presidente Chavista de la Quinta República.
    • 2014: Superación de «La Salida» (21 de febrero de 2014 se inician las guarimbas) Tras su primer año de gobierno, Maduro enfrentó una de las mayores olas de protestas violentas opositoras, lideradas por figuras como Leopoldo López. Realizó el lanzamiento de la «Conferencia Nacional por la Paz» para frenar las protestas.
    • Hasta el 19 de noviembre de 2014 realizó la Acción legislativa: Gobernó bajo Ley Habilitante lo que le permitió aprobar leyes para el avance del proyecto bolivariano.
    • 19 de agosto de 2015 estuvo marcado por tensiones con Colombia y el primer gran revés electoral. Se decretó un Estado de Excepción en la frontera con Colombia, ordenando el cierre de los pasos fronterizos en Táchira y la deportación de ciudadanos colombianos.
    • 14 de enero de 2016, ante la caída de los precios del petróleo y la escasez, se cambió la estrategia de distribución de alimentos y se realizó la firma del Decreto de Emergencia Económica.
    • 19 de enero de 2016: Activación de la Agenda Económica Bolivariana, con finalidad de dinamizar la economía venezolana y reducir la dependencia del modelo rentista petrolero.  Inicia con 14 motores prioritarios que abarcaban desde la agroalimentación hasta el turismo y la industria militar. En agosto de 2016 incorporó el Motor número 15 (Industrias Básicas, Estratégicas y Socialistas) y con el tiempo, el número de motores ha ido variando. Por ejemplo, en 2021 se creó el Motor 18 (Emprendedores) y para inicios de 2026, el esquema se ha reorganizado para adaptarse a las nuevas realidades económicas del país.
    • (3 de abril de 2016) Soberanía Alimentaria y CLAP La creación de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción se considera un hito de protección social para distribuir alimentos directamente a las familias en medio de la escasez, como un nuevo modelo de distribución de alimentos directamente en los hogares venezolanos.
    • Diciembre 2016- enero 2017: Creación del Carnet de la Patria: Uno de los hitos tecnológicos y organizativos más relevantes del gobierno chavista del presidente Nicolás Maduro es la creación del Carnet de la Patria, el cual redunda en:
    • Asignación de Bonos: Ante la pérdida de poder adquisitivo del salario, el gobierno implementó una red de subsidios directos y focalizados. Esto permite al Estado inyectar liquidez a los sectores más vulnerables de forma inmediata.
    • Control y Big Data: El sistema permite censar en tiempo real necesidades de salud, discapacidad y escolaridad, es la cartografía social que permite gobernar con datos exactos.
    • Economía Digital: A través de la plataforma, se han implementado métodos de pago como el BioPago, permitiendo transacciones sin necesidad de tarjetas físicas o efectivo, lo cual fue clave durante la crisis de escasez de papel moneda.
    • 29 de marzo de 2017. El Tribunal Supremo de Justicia emitió las sentencias 155 y 156 que asumían las competencias de la Asamblea Nacional.  Se inician las llamadas «guarimbas» de 2017.
    • Convocatoria y elección de la Asamblea Nacional Constituyente. Este órgano plenipotenciario reemplazó en la práctica las funciones de la Asamblea Nacional y permitió al presidente Maduro retomar el control político total. (1 de mayo de 2017 Convocatoria. 30 de julio de 2017. Elecciones):
    • 17 de septiembre de 2016 al 2025 presidente pro tempore del MNOAL (Movimiento de los Países No Alineados)
    • Protección del Sistema de Pensiones: 17 de abril de 2018: El presidente Nicolás Maduro anunció que se había alcanzado la cobertura total tras la aprobación de 275,110 nuevas pensiones, sumando un total de aproximadamente 4.095.023 pensionados en ese momento. Agosto de 2018: Se inició el proceso para que todos los pensionados comenzaran a recibir sus pagos y bonos de protección directamente a través de la Plataforma Patria, facilitando la entrega de beneficios adicionales como el «Bono de Guerra Económica».
    • 4 de agosto de 2018. El Magnicidio Frustrado (Drones en la Av. Bolívar,): Se puntualiza este evento desde la perspectiva de su seguridad personal. Se evidencia su calma en el momento de las explosiones como un hito de valentía personal.
    • 20 de agosto de 2018. Para enfrentar la hiperinflación se realizó el lanzamiento del Petro (criptomoneda respaldada en petróleo) y la entrada en vigor del Bolívar Soberano, eliminando cinco ceros a la moneda anterior
    • 23 de enero de 2019. Maduro mantuvo el control del Estado y de las Fuerzas Armadas ante la autoproclamación de Juan Guaidó como «presidente interino». Este hito marcó el desafío internacional y de gobernabilidad nacional más grande de su gestión.
    • 19 de febrero de 2019. La Batalla de los Puentes: Los hechos ocurridos en la frontera con Colombia durante el intento de ingreso de «ayuda humanitaria» es una victoria estratégica donde el presidente Maduro, desde Miraflores, coordinó la defensa sin disparar una sola bala.

    2° Periodo de gobierno. (2019-2025)

    • 2019-2022 La Pandemia y las Sanciones: Nicolás Maduro durante el COVID-19, construye un sistema de vigilancia y control para el combate de la pandemia, buscando rutas secretas para traer vacunas y medicinas al país debido al bloqueo financiero. Es un gestor de crisis incansable.
    • 8 de octubre 2020 Ley Antibloqueo: Un marco legal creado para permitir inversiones extranjeras y nacionales bajo condiciones de confidencialidad, buscando sortear las sanciones internacionales.
    • Desde 2021. Superación del Bloqueo: Implementa medidas con resultados visibles en la estabilización de 2024-2025. Promulga las leyes antibloqueo y la recuperación económica reciente, es el estratega que logró estabilizar el país sin renunciar al modelo socialista.
    • Enero de 2022 (Salida oficial de la hiperinflación). Tras años de recesión, la gestión de Maduro implementó una liberación parcial de la economía y del uso del dólar. Venezuela salió formalmente del ciclo de hiperinflación y registró los primeros trimestres de crecimiento del PIB en casi una década, impulsado por la producción nacional y el sector petrolero.
    • 16 de marzo de 2022 : Creación de la  VenApp, en contacto directamente con los ministerios y alcaldías para reparar averías de agua, electricidad o salud. Se presenta como un logro de democracia directa y eficiencia tecnológica en la etapa de «renacimiento» económico.
    • 20 de mayo de 2022: El 1×10 del Buen Gobierno. Impulso del sistema 1×10, una innovación política que conecta el reporte ciudadano a través de una aplicación.
    • BRICS+: Acercamiento estratégico intensificado en 2023 y participación en cumbres clave en 2024-2025
    • 3 de diciembre de 2023: Defensa del Esequibo y Referéndum: En un giro hacia la unidad nacional, impulsó la reclamación territorial histórica sobre el Esequibo. Se realizó el Referéndum Consultivo sobre la Guayana Esequiba, que derivó en la creación del estado Guayana Esequiba en la legislación venezolana.
    • Unidad Cívico-Militar: El fortalecimiento de la unión entre el pueblo y la Fuerza Armada como el hito que ha garantizado la paz territorial. Fortalecida estratégicamente tras el intento de levantamiento del 30 de abril de 2019.
    • Mayo de 2024 se alcanzó el hito 5 millones de viviendas adjudicadas en la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV): Se han alcanzado metas históricas de entrega de hogares, posicionándola como el programa bandera de construcción pública, creando urbanismos Integrales, muchos de estos proyectos (como Ciudad Tiuna o Ciudad Caribia) incluyen escuelas y centros de salud (CDI) integrados, buscando crear comunidades autosustentables.
    •  2024-2025: Desaceleración de la Inflación y Crecimiento del PIB: Tras años de hiperinflación, el gobierno implementó una política de restricción del gasto y dolarización de facto que logró reducir el índice inflacionario a los niveles más bajos en una década. Los indicadores recientes muestran una expansión sostenida. El Banco Central de Venezuela (BCV) y organismos como la CEPAL reportaron crecimientos que oscilaron entre el 8,5% y el 9% para el cierre de 2025. Estabilización de la Inflación y Tipo de Cambio: Uno de los mayores logros que resalta la gestión del presidente Maduro es haber frenado la hiperinflación. Disciplina Fiscal y Monetaria: Se implementó una política de restricción del gasto público y un control riguroso de la emisión de dinero. Esto permitió que la inflación anual bajara de niveles astronómicos a cifras cercanas al 50% en 2024, con una tendencia a la estabilización en 2025.
    • 2024–2025. La Soberanía Alimentaria: De acuerdo a los balances oficiales presentados ante el Consejo Nacional de Economía Productiva, Venezuela ha logrado revertir la dependencia histórica de las importaciones: Se alcanzó el 97% de autoabastecimiento en productos básicos durante 2024. Para el cierre de 2025, el mandatario ratificó que el 90% de los alimentos en los anaqueles son de origen nacional. 2025. Crecimiento del Sector Agrícola.

    3° periodo de gobierno (2025-2031)

    • Plan Estratégico 2025 al 2031: En enero de 2024 presenta formalmente el Plan de las «7 Transformaciones» (7T) como hoja de ruta para la década. Su visión exhaustiva, es su plan para convertir a Venezuela en una potencia exportadora no petrolera para el final de la década.
    • La Consulta Popular Nacional: El presidente Nicolás Maduro impulsa este mecanismo para transferir recursos directamente a las comunidades (Comunas y Consejos Comunales), permitiendo que los ciudadanos elijan qué proyectos prioritarios financiar en sus sectores.
    • Inicios de 2026. La Diplomacia Bolivariana de Paz. La política exterior se ha centrado en lo que él denomina la «Diplomacia Bolivariana de Paz», cuyo hito fundamental ha sido la consolidación de un eje de alianzas estratégicas con China, Rusia e Irán.
    • 90% del abastecimiento. La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) ha reconocido en informes de finales de 2025 que la producción interna cubre más del.
    • 2026. El Renacimiento Petrolero: A pesar de las sanciones, la industria petrolera ha logrado una recuperación parcial pero significativa: Venezuela cerró el año 2025 superando los 1,1 millones de barriles diarios (bpd), con una meta ambiciosa de alcanzar los 1,5 millones para 2026
    • Luchas contra las Medidas Coercitivas Unilaterales (MCU): conocidas también como sanciones, han sido un factor determinante en la gestión de Nicolás Maduro. Es un bloqueo diseñado para asfixiar la economía y forzar un cambio de gobierno.Según el Observatorio Venezolano Antibloqueo, para inicios de 2026 se contabilizan más de 1,080 medidas coercitivas aplicadas contra la República Bolivariana de Venezuela, afectando principalmente la capacidad de importación de alimentos, medicinas y repuestos para la industria básica.
    • 3 de enero de 2026. Prisionero de guerra.

    “Soy Nicolás Maduro, Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela. Soy prisionero de guerra, secuestrado en una acción militar por los Estados Unidos de América”.

    WhatsApp Image 2026-03-24 at 13.56.34

    La reciente victoria de Venezuela y la futura victoria de Venezuela (II parte)

    “A lo único que debemos odiar es al odio”
    Shantideva
    Prof. Roger Garcés
    Vicerrectorado de Investigación
    LAUICOM

    Continuando con el análisis de las condiciones psicológicas que más temprano que tarde tenemos que superar en Venezuela para que reine la armonía, caeremos en cuenta de que el odio es el principal enemigo a vencer. Ya hemos visto que para vencer el odio tenemos que comenzar a trabajar el Ego, que es el factor más importante y el motor que impulsa el odio. También hemos visto que tenemos que comenzar a FAMILIARIZARNOS con la armonía. Tantos años de odio han hecho que nos acostumbremos a su presencia en nuestra alma y cuando nos encontramos con la armonía y la paz, sencillamente no las soportamos y volvemos desesperadamente al odio, porque si hay una cosa en la que el odio tiene un especial efecto sobre nosotros, es en que causa ADICCIÓN.

    Podemos ver cómo el odio sigue vivo en nuestra sociedad, sobre todo por un sector extremista que aún no se ha dado cuenta de que la mayoría de los venezolanos queremos vivir en paz. Estos seres odiadores e impulsores del odio, siguen azuzándolo a través de sus cuentas en la red X. Esta red se ha convertido en refugio del odio y podemos ver allí a lamentables y repulsivos personajes que se hacen llamar periodistas, pero que en realidad son operadores políticos que responden al esquema de violencia, y que desde el exterior destilan e infunden la más perniciosa de las emociones humanas. La verdad sea dicha y ya para nadie es un secreto: el odio fue parte de una estrategia que usó el ala extremista de la oposición para configurar un clima de violencia en el país a través de guerra cognitiva. Afortunadamente esa opción ha fracasado, aunque sigue viva y con mucho menos fuerza que antes, y es justo esa opción extremista y violenta, a la que la gran mayoría de los venezolanos han dado la espalda y desde un luminoso salto de conciencia, apuestan por el desarrollo armónico del país para lograr el progreso económico y la convivencia sana y pacífica en Venezuela.

    Ofrecemos nuestra enhorabuena a los miles de venezolanos que han abandonado el odio y han dejado atrás las actitudes que implican la soberbia y la descalificación del otro. Simplemente, han dejado a los odiadores en Miami como se abandona a un circo que ya no despierta interés, y en el que los desastrados saltimbanquis van recogiendo sus desvencijados tarantines, al tiempo en que, tratando de aprovechar el poco tiempo que les queda en el pueblo, van ofreciendo desaforadamente sus pociones mágicas para hacer crecer el pelo, a los pocos transeúntes que les cruzan cuando van de camino al trabajo y que miran los frasquitos con recelo y descreyendo de sus supuestas virtudes mágicas e inmediatas.

    Con inmensa alegría enaltecemos a los que han abandonado el odio, sin embargo, ya habíamos sugeridos que el odio crea adicción, por eso seguimos desentrañando sus misterios y para eso seguimos con las profundas meditaciones de Shantideva:

    Si una persona te pega con un palo, ¿te pones bravo con la persona o con el palo?

    Shanstideva reflexionaba: Si me enfado con el que lo empuña, aunque de hecho el que me daña es el palo, y teniendo en cuenta que él también es secundario, ya que a su vez ha sido incitado por el odio, ¿por qué no me enfado con el odio? Ya que el odio mueve a la persona y la persona mueve el palo. Entonces ¿Por qué no ir contra el enemigo principal que es el odio?

    Y continuaba Shantideva con una lógica impecable: Si la falta de respeto, las palabras duras y desagradables no causan ningún daño a mi cuerpo, ¿por qué, mente, te enfadas tanto?

    Shantideva alertaba de que teníamos que deshacernos de las emociones y debilidades humanas que favorecen el odio. Decía: Cuando el fuego ha pasado de una casa a otra, es correcto deshacerse de la paja y todo lo que haga que el fuego se extienda. Por eso alertaba: Del mismo modo, cuando el fuego del odio se extiende a todo por lo que mi mente siente apego, debería deshacerme de ello inmediatamente por miedo a que se quemen mis méritos.

    Con un ejemplo hermoso y muy descriptivo, Shantideva ilustraba: El anzuelo lanzado por el pescador de odio es muy efectivo e insoportablemente afilado, cuando sea enganchado en él, seguro que seré cocinado en las calderas del infierno. Es decir, si alguien me despierta el odio y me dejo enganchar con ese odio, entonces mi alma no tendrá descanso y necesitaré odiar para siempre.

    Otra de las enseñanzas de Shantideva es la del Maestro de armonía también llamado Maestro de paciencia, que podría ser la misma persona que me despierta el odio (esto lo vamos a ver con más detalle): continuaba con sus enseñanzas Shantideva: Por lo tanto, como un tesoro que aparece en mi casa, sin esfuerzo por mi parte para obtenerlo, debería estar feliz de tener un enemigo, porque me ayuda en mi conducta del despertar. De manera que, lejos de querer acabar físicamente con una persona a la que consideramos contraria, deberíamos celebrar porque nos puede enseñar a ser felices, como veremos posteriormente.

    La enseñanza más popular de Shantideva es la de la persona que te pega con un palo. Uno no se pone bravo con el palo, se pone bravo con la persona, porque la persona es la que mueve el palo. ¿Y qué mueve a la persona? Pues las emociones son las que mueven a la persona, y las emociones vienen y se van. De manera que la persona con la que te pones bravo ni es la misma persona que miras un rato después. La pareja con la que peleaste y te molestaste mucho, no es la misma pareja que te mira con una mezcla entre tristeza y vergüenza, escondida entre los cojines del sofá. Es decir, la persona que comete el error no es la misma persona que reconoce el error; son dos personas completamente distintas. Una es altiva, agresiva y altanera, y la otra es humilde, temerosa y avergonzada; y esas dos personas conviven en un mismo cuerpo.

    Entonces leemos otra vez el verso de Shantideva:

    Si una persona te pega con un palo ¿Te pones bravo con la persona o con el palo?

    Si me enfado con el que lo empuña, aunque de hecho el que me daña es el palo, y teniendo en cuenta que él también es secundario, ya que a su vez ha sido incitado por el odio, ¿por qué no me enfado con el odio? Ya que el odio mueve a la persona y la persona mueve el palo. Entonces ¿Por qué no ir contra el enemigo principal que es el odio?

    Y ahora la enseñanza se nos revela límpida ante nosotros, ¿Por qué mejor no identificamos al verdadero enemigo? Y el verdadero enemigo es el odio, y ya sabemos que la ira del otro se enciende mucho más con nuestra propia ira, ya que como decía el Buda: Sin ira no hay enemigo.

    Entonces nos damos cuenta de que el odio sembrado por un sector político fue el peor error que dirigente alguno pudo cometer en Venezuela. Es como un equipo de futbol que quiere ganar el campeonato a toda costa, y como estrategia para ganar, dispone un balón radioativo con el que contamina todo el campo, les hace daño a los jugadores del equipo contrario, pero también a sus propios jugadores. En ese campo no se podrá jugar con seguridad por mucho tiempo y sufrirán muchas personas. Así como hemos sufrido muchos venezolanos por la intolerancia y el odio de unos pocos; familias divididas, motorizados degollados, personas quemadas vivas, por nombrar solo algunas pocas de las repugnantes consecuencias del odio. Buda ha dicho: El odio es como lanzar carbones encendido al otro; efectivamente le haces daño, pero tú también te haces daño.

    Pero como ya hemos visto, se abre ante nosotros un alentador futuro de paz y es nuestro deseo enterrar definitivamente el odio y que nunca más vuelva a entronizarse en nuestra sociedad, y que la familia vuelva a reunirse con alegría y armonía, tengan el signo político que tengan. Para eso, nos quedan las enseñanzas de Shantideva, que hoy nos ha alertado de que el verdadero enemigo no es el otro; el verdadero enemigo no es el chavista ni el opositor, el verdadero enemigo es el propio odio, y lo único que deberíamos odiar es al odio.

    Nos despedimos en esta oportunidad con las palabras de Buda: Sin ira no hay enemigo.

    • José Roger Garcés: Psicólogo clínico y con Maestría en Psicología de la UCV. Cursante del Doctorado en estudios Nuestroamericanos en el Celarg. Profesor de la cátedra: Naturaleza de la Guerra Cognitiva. Investigador en el Centro de investigación Contrahegemónica Luis Acuña del VICI-LAUICOM. / correo: enelrespiramos@gmail.com / IG: @psicogarces
    WhatsApp Image 2026-03-24 at 13.58.05

    El potente uso de las metáforas en el ¿Qué hacer? De Lenin

    Pedro Luis Penso Sánchez

    En el ¿Qué hacer? (1902), Vladimir Lenin, hace un potente uso de la metáfora para exponer el complejo tema que se mueve en medio del mundo imaginal, que se encuentra entre el mundo sensible y el mundo inteligible donde nacen los sueños y las utopías.

    El fragmento completo del ¿Qué hacer? donde Lenin cita al crítico ruso Dimitri Pisarev (Capítulo V del Que Hacer). Este párrafo del texto señalado es fundamental para entender la conexión entre la teoría política y la imaginación estratégica.

    “¡Hay que soñar!”. He escrito estas palabras y me he asustado. Me he imaginado sentado en el “Congreso de unificación” y teniendo enfrente a los redactores y colaboradores de Rabócheie Dielo. Y entonces se levanta el camarada Martínov y me dice en tono conminatorio: ´Permítame: ¿tiene todavía la redacción de una Iskra soberana el derecho de soñar sin consultar al Comité del Partido?”. Y tras él se levanta el camarada Nadiezhdin y (reforzando al camarada Martínov, que hace ya tiempo ha reforzado al camarada Krichevski) me grita con mayor severidad aún: “Voy más lejos: pregunto si un marxista tiene, en general, derecho de soñar, si no ha olvidado que, según Marx, la humanidad siempre se plantea tareas realizables y que la táctica es un proceso de crecimiento de las tareas del partido, que crecen junto con él´

    Al solo pensamiento de estas preguntas amenazadoras me da escalofrío y mi único pensamiento es dónde podría esconderme. Trataré de esconderme detrás de Pisarev.

    Hay divergencias y divergencias —escribió Pisarev a propósito de la divergencia entre el sueño y la realidad—. Mis sueños pueden adelantarse al curso natural de los acontecimientos o bien desviarse hacia donde el curso natural de los acontecimientos no puede llegar jamás. En el primer caso, el sueño no hace ningún daño; incluso puede sostener y reforzar las energías del hombre trabajador… En sueños de esta índole no hay nada que deforme o paralice la fuerza de trabajo. Todo lo contrario: si el hombre estuviese privado por completo de la capacidad de soñar así, si no pudiese adelantarse de vez en cuando y contemplar con su imaginación el cuadro enteramente acabado de la obra que empieza a perfilarse por su mano, no podría yo imaginarme de modo alguno qué móvil obligaría al hombre a emprender y llevar a cabo vastas y fatigosas tareas en el terreno del arte, de la ciencia y de la vida práctica… La divergencia entre el sueño y la realidad no tiene nada de nociva, siempre que la soñadora crea seriamente en su sueño, observe atentamente la vida, compare sus observaciones con sus castillos en el aire y, en general, trabaje a conciencia para que su fantasía se convierta en realidad. Cuando existe algún contacto entre el sueño y la vida, todo va bien”. (Lenin, V. I., 2012)

    El Pisarev que Lenin rescata es una joya de la literatura política porque utiliza figuras retóricas para resolver un problema filosófico: la relación entre la subjetividad (lo que deseamos) y la objetividad (lo que es posible).

    A continuación, se analizan las metáforas más potentes que estructuran este pensamiento:

    1.El sueño como «cuadro enteramente acabado»

    Pisarev nos dice que el hombre necesita contemplar con su imaginación el «cuadro enteramente acabado de la obra que empieza a perfilarse por su mano».
    • Análisis: Esta es una metáfora artística. Imagina al escultor frente a un bloque de mármol o al pintor ante un lienzo en blanco. Si el artista no tuviera la capacidad de «ver» la estatua terminada dentro de la piedra, no tendría la fuerza para dar el primer golpe de cincel.
    • Sentido Didáctico: Lenin aplica esto a la política: la revolución es una «obra de arte» social. Sin la visión de una sociedad sin clases (el cuadro acabado), el militante no soportaría el peso de las tareas cotidianas, grises y agotadoras. El sueño es la prefiguración del triunfo.

    2.Los «castillos en el aire» y el suelo de la realidad


    Pisarev menciona la necesidad de comparar las observaciones de la vida con los «castillos en el aire».


    • Análisis: El «castillo en el aire» es una metáfora clásica del idealismo puro, de lo que no tiene base. Sin embargo, Pisarev le da un giro positivo. No nos pide que derribemos el castillo, sino que construyamos los cimientos desde abajo hasta que el suelo y el aire se toquen.
    • Sentido Didáctico: Aquí reside la clave de la praxis. El sueño no debe ser una fuga de la realidad, sino un plano arquitectónico. Si el sueño (el castillo) y la observación de la vida (el terreno) coinciden, la fantasía deja de ser una ilusión para convertirse en un proyecto de construcción.

    3.El sueño como «móvil» y «energía»

    Se describe al sueño como aquello que «sostiene y refuerza las energías del hombre trabajador».
    • Análisis: Es la metáfora del motor o combustible. Pisarev y Lenin entienden que el ser humano no se mueve solo por leyes económicas frías, sino por el deseo. El sueño es la chispa que enciende la voluntad.
    • Sentido Didáctico: Sin esta «energía», la acción política se vuelve mecánica y, finalmente, se rinde ante la adversidad. Lenin utiliza a Pisarev para combatir el «economismo» de su época, que pedía a los obreros conformarse con pequeñas mejoras salariales. Lenin les dice: «¡Sueñen con el poder total, porque ese sueño les dará la energía para las batallas más duras!».

    Síntesis como la dialéctica del contacto


    La metáfora final y más importante es la del «contacto entre el sueño y la vida».
    Para Lenin, el revolucionario es un equilibrista:

    1. Si solo mira la vida (la realidad inmediata), se vuelve un oportunista sin horizonte.
    2. Si solo mira el sueño, se vuelve un utópico desconectado.

    El genio de Lenin consiste en convertir el sueño en una categoría del análisis científico. No sueña para escapar del mundo, sino para saber exactamente en qué parte del mundo debe golpear para que este cambie. Como bien dice el texto: «Cuando existe algún contacto entre el sueño y la vida, todo va bien».

    El sueño y la utopía en una perspectiva materialista

    Es pertinente analizar el concepto de «sueño» que desarrolla Lenin y la diferencia de la «utopía» en otros textos marxistas.


    Para comprender la diferencia entre el «sueño» leninista y la «utopía» en la tradición marxista, debemos imaginar dos formas distintas de mirar el horizonte: una que se pierde en la bruma de lo deseable y otra que utiliza el horizonte para medir la distancia que sus pies deben recorrer.

    En el marxismo clásico, la palabra «utopía» no siempre fue un elogio; a menudo, fue una advertencia. Aquí te explico las tres diferencias fundamentales:

    1.El sueño como «arquitectura» vs. La utopía como «espejismo»

    En la obra fundamental de Friedrich Engels, Del socialismo utópico al socialismo científico, se marca una línea divisoria clara.


    • La Utopía: Para los socialistas utópicos (como Saint-Simon o Fourier), la nueva sociedad era un dictado de la razón o la moral. Era un «remedio» inventado por una mente brillante para sanar los males del mundo. Para Marx y Engels, esto era como intentar construir una casa empezando por el tejado, suspendido en el aire de la ética.

    • El Sueño Leninista: Como vimos en Pisarev, el sueño no inventa leyes nuevas; descubre potencias ocultas en la realidad. Mientras la utopía es un espejismo que aparece en el desierto, el sueño de Lenin es el plano de un pozo que sabe exactamente dónde cavar porque ha analizado la geología del terreno.

    2.La «receta» vs. El «motor de la praxis»

    Marx era famoso por su rechazo a escribir «recetas para las cocinas del porvenir». Él creía que no se podía diseñar el futuro con detalle porque el futuro lo crearían las masas en lucha.


    • La Utopía es estática: Presenta un cuadro acabado y perfecto de la sociedad futura (ciudades ideales, horarios fijos, armonía total). Es un destino donde el movimiento se detiene.


    • El Sueño es dinámico: Para Lenin, el sueño es un combustible psicológico. No es el cuadro de la meta lo que importa tanto como la energía que ese cuadro devuelve al presente. El sueño leninista es una función de la praxis: sueño porque necesito actuar, y actúo porque mi sueño me permite ver lo que los demás llaman «imposible» como algo simplemente «difícil».

    3.La Diferencia entre el «Deseo» y la «Tendencia Histórica»

    Aquí interviene otro gran pensador marxista, Ernst Bloch, quien en su obra El principio esperanza intentó reconciliar estas ideas mediante el concepto de “Utopía Concreta”.


    • Utopía Abstracta: Es un «no-lugar» (etimológicamente u-topos). Es un deseo que no tiene raíces en el presente, una fantasía que vuela sin hilos.


    • Sueño/Utopía Concreta: Es lo que Bloch llama el «Todavía-No-Ser». Es algo que ya está germinando en las contradicciones del capitalismo. Lenin sueña con la caída del Zar no porque sea un romántico, sino porque lee en la huelga del obrero y en el hambre del campesino la tendencia real de la historia. Su sueño es la flor que él ya ve dentro de la semilla.

    Referencia
    Lenin, V. I. (2012). ¿Qué hacer? Problemas candentes de nuestro movimiento. Akal. (Obra original publicada en 1902).
    Engels, F. (2006). Del socialismo utópico al socialismo científico. Fundación Federico Engels. (Obra original publicada en 1880).
    Bloch, E. (2004). El principio esperanza (F. González Vicén, Trad.; Vol. 1). Trotta. (Obra original publicada en 1954-1959)

    • Pedro Luis Penso Sánchez: Ingeniero y magíster en Historia egresado de la UCV; y Doctorante en Creación Intelectual (UNESR). Decano Honorario de la Universidad Iberoamericana. Profesor Honorario de la Universidad Politécnica Territorial Alonso Gamero. Diplomático. Director del Centro de Investigación Contrahegemónica Luis Acuña de LAUICOM. / pedropenso@gmail.com

    5037528633261624200

    LA RECIENTE VICTORIA DE VENEZUELA Y LA FUTURA VICTORIA VENEZUELA

    “No hay negatividad como el odio, ni fortaleza como la paciencia”
    Shantideva
    Prof. Roger Garcés. Vicerrectorado de Investigación y Creación Intelectual. LAUICOM.

    La reciente victoria del equipo de Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol 2026 nos llenó a todos los venezolanos de alegría y orgullo patrio. Pudimos disfrutar de un logro que en el planeta pocos esperaban ya que Estados Unidos era el gran favorito por haber confeccionado un Dream Team con peloteros Grandes ligas y aun así, los criollos, fraguados y reconocidos, dieron la pelea y el equipo venezolano se coronó campeón en 2026, llenando nuestras almas con un brillo que no habíamos experimentado en mucho tiempo.

    Más que una crónica deportiva, quiero hacer referencia a las connotaciones psicológicas que conlleva esta victoria. En ese momento nadie preguntó si los que festejaban eran caraquistas o magallaneros, o si eran blancos o negros, o si eran chavistas o de la oposición, solamente una sublime alegría los cubría a todos los VENEZOLANOS con una égida de gloria y enjundia. Y precisamente es en ese sentimiento, en el que quiero hacer la serie de reflexiones que inauguro con este primer ensayo; se trata de la unión entre venezolanos. Habida cuenta de los esfuerzos que ha adelantado el ejecutivo nacional en la figura de la Presidenta (E) Delcy Rodríguez, al que se han sumado otros sectores de la vida pública como la A.N. y se han concretado iniciativas que tienen como objetivo favorecer la convivencia, la armonía y la paz ciudadana y por sobre todo la unidad de los venezolanos. Esa unidad por tanto tiempo anhelada y que de una vez por todas dejemos atrás la odiosa división entre chavistas y opositores, división que lamentablemente ha fragmentado el mismísimo tejido familiar.

    No vamos a caer en la trampa de tratar de averiguar quién fue el primer bando que enfiló contra el otro tratando de establecer responsabilidades o culpas. Basta saber que los dos caímos en esa trampa y de nada vale buscar responsables. Ahora necesitamos el compromiso sólido y férreo de todos los venezolanos para la construcción de una Venezuela signada por el progreso, la armonía y el trabajo, con la esperanza puesta en un futuro de prosperidad.

    Tal vez, el primer elemento acerca del cual debemos reflexionar es el odio, por eso quiero iniciar esta serie con las enseñanzas de Shantideva, un monje muy poco conocido en nuestra cultura venezolana, pero de gran importancia dentro del budismo. Quiero asimismo alertar que NO SOY BUDISTA, no realizo rituales ni me pongo una túnica púrpura, pero no por eso dejo de reconocer las enseñanzas. Estén donde estén. Una de las cosas que tenemos que trascender los venezolanos es a la tendencia a etiquetar y descalificar todo lo que no entre en nuestro sistema de creencias. Por ejemplo, si somos cristianos y nos hablan de Buda, inmediatamente decimos: “Eso no es de dios”, y no escuchamos el mensaje. Desde estas líneas creemos que las enseñanzas las podemos encontrar en muchos sitios y como dice la misma Biblia “en la casa de mi padre hay muchas moradas” (Jn 14:2). Es decir, aprender la TOLERANCIA nos va a ser de gran beneficio para todos. Por eso me animo a reflexionar acerca de este monje del siglo VII que nos ha dejado valiosísimas lecciones que nos pueden servir, aun a 1.500 años de distancia.

    Shantideva fue quien llevó el budismo desde la India hasta el Tíbet en el siglo VIII y fue recibido en la Universidad de Nalanda donde los monjes residentes le tenían una clara envidia.

    Se cuenta que en una oportunidad Shantideva fue convocado para dar una charla en la que expusiera las enseñanzas de Buda y los monjes de Nalanda le construyeron un trono (especie de silla para sentarse en posición de loto) para que diera esa instrucción, pero era un trono muy alto y a manera de burla, no le pusieron escaleras. Lo que los monjes no sabían era que Shantideva ya había rechazado un trono, su propio trono ya que era hijo de un Rey y lo abandonó por conseguir la sabiduría. Así los monjes se burlaban de Shantideva con este nuevo trono, era en verdad algo muy irónico e insultante. Sin embargo, Shantideva decidió hacer el discurso de sus enseñanzas en ese ambiente nada favorable, y las inició con estos versos que son una joya de las enseñanzas budistas.

    “Lo que voy a decir ya se ha dicho antes
    y carezco de aprendizaje y de habilidad con las palabras.
    Por eso no pienso que esto pueda beneficiar a otros;
    lo he escrito sólo para cultivar mi mente”.

    En ese momento los monjes se miraban las caras. Pensaban: ¿Cómo un Bodisatva (monje) hace algo no pensando en beneficiar a los demás sino a sí mismo?
    Y Shantideva continuó:

    “Así, mi fe se fortalecerá durante algún tiempo
    para que pueda habituarme a lo virtuoso.
    Pero si otros con mi misma fortuna
    llegan a ver estas palabras, puedan también beneficiarse”.

    Y luego se dedica a dar su enseñanza que es una de las enseñanzas más caras al budismo tibetano, y dice cosas como esta:

    “Todas las acciones positivas, tales como venerar a los Budas y practicar generosidad, acumuladas durante mil eones, serán destruidas en un momento de enfado”.

    “No hay negatividad como el odio, ni fortaleza como la paciencia”

    “Mi mente no experimentará paz si guarda pensamientos dolorosos de odio. No encontraré alegría o felicidad. Incapaz de dormir me sentiré inquieto”.

    “No hay nadie que viva feliz con enfado”

    “Al encontrar su combustible en la infelicidad mental de no poder hacer lo que deseo y que se cumpla lo que no quiero, el odio aumenta y me destruye”.

    Los monjes que lo escuchaban quedaron asombrados y comenzaron a pedir más y más enseñanzas de Shantideva, y depusieron su actitud hostil.

    Y así yo podría seguir y seguir dando citas de ese memorable discurso de Shantideva, lo que es de resaltar, y en realidad, hay miles de cosas por resaltar de este evento; es la manera como Shantideva introduce el tema. Él no se hace el importante haciendo ver que él era más inteligente que los demás (que lo trataban con envidia, cosa terrible en un monje pero que ocurre), sino que iguala los demás a su condición y los invita a buscar la sabiduría. Por eso La “Guía para la conducta de un Bodisatva” es un libro pensado para él mismo, es como un diálogo interno en el que comparte con nosotros como iguales y nos habla a cada uno personalmente. Es un libro en donde para desarrollar las cualidades de la paciencia y la ecuanimidad, y nos anima a familiarizarnos con lo positivo. Y este es un elemento magistral dentro de las enseñanzas de Shantideva. Él no se hace llamar santo, él simplemente dice, “Muchachos yo soy como Ustedes, ¿Me acompañan a buscar la sabiduría? Lo importante aquí es que anula por completo el Ego. No soy YO quien tiene la razón, no voy a imponerte MI razón simplemente por el hecho de que tenga algún poder, o sea el profesor, o tenga más fuerza física o tenga una pistola. La verdad la construimos entre todos.

    Un viejo maestro refería: “Si hay dos personas discutiendo acerca de la verdad, o una está equivocada o las dos están equivocadas”. Si dos personas conocen la verdad no puede haber discusión, no puede haber pelea, no puede haber disputa. Si hay alguna discusión, quiere decir, que alguno no la entendió o ninguno de los dos la entendió. Dos personas no pueden pelear por la verdad, porque quiere decir que ninguna de las dos la entendió. La verdad es eterna e inmanente y cuando se conoce alumbra y calienta como el fuego de una hoguera en una noche fría. Pero para eso tenemos que derrotar el Ego. Sí, el Ego, ese que nos pone a pensar; “Ese poco de bichos ojalá no hayan nacido! Si yo tuviera un poder…” El Ego, que nos hace ver la realidad SÓLO desde nuestro punto de vista y creemos que la realidad es así.
    Note que distingo Realidad de Verdad, la realidad es subjetiva, la verdad es inmanente.

    El Ego es el que nos eleva por sobre los demás y creemos que los demás son unos tarados y no se dan cuenta de lo que YO me he dado cuenta. Por eso Osho decía: “Quien te vende un sistema de creencias es tu enemigo”. Contra ese Ego es que tenemos que luchar porque nos afecta a varios niveles. Nos afecta a nivel político porque YO creo que YO tengo la razón y los demás están equivocados. No afecta a nivel familiar porque nos hace creer que es el otro quien está equivocado y YO no tengo problemas, y nos afecta a nivel personal porque no nos permite ver nuestros errores, y por tanto el Ego no nos permite crecer. Recordemos el axioma alquímico del V.I.T.R.I.O.L. Visita Interiora Terra Rectificando Invenies Occultum Lapidem, que quiere decir: Visita el Interior de la Tierra, Rectificando encontrarás la piedra Oculta. Quiere decir que hay que observarse profundamente uno mismo, pero el Ego no nos permite eso. Justamente de este tema es que Shantideva nos ilustra magistralmente y nos dice ese memorable primer verso. Nos dice, yo no tengo la verdad, pero vamos a familiarizarnos con ella. ¡Qué maravilla de enseñanza! ¡Qué majestuosidad de entendimiento! ¡Qué sublime gesto de humildad!

    ¡Cuántas cosas tenemos que aprender de Shantideva!

    Yo les propongo recorrer este camino juntos, y ya tenemos un primer enemigo identificado, no se trata de magallaneros y caraquistas, o de heterosexuales vs. homosexuales, o de chavistas y opositores, el primer enemigo a vencer es el EGO. ¿Qué tal si aprendemos a dominarlo? No es que yo sepa cómo, y no estoy haciendo como Shantideva, es que de verdad no sé cómo, pero con la sublime asamblea de los iniciados no hay obstáculo que valga. Ya tenemos una primera enseñanza: “Para mí mismo y para mis amigos no quiero sufrimiento ni falta de respeto, ni palabras duras, ni nada desagradable”, Facundo Cabral decía: “Yo no tengo enemigos, yo tengo amigos que no conozco”, el maestro Jesús 500 años más tarde diría: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, enseñanza a la que aquel pensador apuntaba: Amar al que está más cercano, al que está más próximo (prójimo) es fácil, difícil es amar al que consideramos que está más lejano, al que piensa distinto o que participa en el equipo contrario o a un partido político con el que hemos tenido diferencias. Pues ese que está lejano, es al que tenemos que amar.

    Y recogemos otra enseñanza: “No hay nada que no se haga más fácil con la familiarización”. Vamos a familiarizarnos con lo positivo. Con pequeñas cosas: La escritura dice: “El contento de lo poco abre las puertas de lo mucho”. Vemos pues que ya tenemos herramientas para manejar estos momentos duros.
    Pero, shhhhh, en el fondo, muy en el fondo… ¿No lo sabíamos ya?

    COROLARIO:
    El primer elemento que debemos trascender es el odio, para trascender el odio debemos anular el Ego, que es el que nos hace creer que somos superiores a los demás, y sería bueno comenzar a familiarizarnos con la armonía, por eso la victoria de Venezuela en el Clásico de Béisbol, nos puede ayudar enormemente. Tal vez debemos festejar, acostumbrarnos al gozo, familiarizarnos con la alegría; con la alegría de encontrarnos con nuestros hermanos venezolanos, tengan el signo que tengan.

    5037528633261624201

    LA PRAXIS DEL SUEÑO EN LENIN

    Investigador Pedro Luis Penso Sánchez

     Vladimir Lenin, una figura cuya influencia transformó el mapa geopolítico del siglo veinte de manera irreversible, tiene una faceta a menudo ignorada. Lenin, el cerebro de la revolución socialista que transformó el mundo en el siglo XX. Él nos señala la potencia que tienen los sueños: «Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños». Esta sentencia no es un simple llamado al idealismo romántico, sino que proviene de su obra de 1902, ¿Qué hacer?, dónde Lenin argumentaba que el sueño es el motor que permite al militante observar con detenimiento la realidad para encontrar en ella los puntos de apoyo que permitan transformarla. Para él, el sueño era una herramienta de trabajo intelectual que debía estar conectada con el análisis científico de la sociedad, pues consideraba que, si el soñador no cree seriamente en su sueño y no trabaja para realizarlo, la acción política se vuelve estéril.

    La frase nos recuerda que el «creer» implica una voluntad activa de organización y disciplina para cerrar la brecha entre la utopía y la realidad material, entendiendo que el progreso social requiere de esa chispa imaginativa para trascender lo que parece imposible en el presente.

    Ese sueño al que Lenin se refería no era una abstracción artística, sino la meta concreta de la revolución proletaria, concebida como el único camino posible para desmantelar las estructuras de opresión y alcanzar finalmente la abolición de las clases sociales. En su visión, el acto de creer en ese sueño significaba transformar la esperanza en una fuerza histórica material capaz de erradicar la explotación del hombre por el hombre, estableciendo que la verdadera libertad sólo llegaría cuando las jerarquías económicas fueran eliminadas, el poder residiera en manos del trabajador y la clase trabajadora se vieran obligados a trabajar bajo el imperio de las necesidades.

    Es fascinante cómo la figura de Vladimir Lenin, a menudo esculpida en el mármol frío de la teoría política, guardaba en su núcleo un fuego que hoy llamaríamos imaginación radical, la cual eleva esa chispa revolucionaria a una categoría casi lírica, sin perder de vista la rigurosa brújula del análisis que él mismo defendía.

    La praxis del sueño en Lenin, el arquitecto de lo imposible

    En el corazón del convulso siglo XX, una figura se alza como el tejedor de un mapa geopolítico que jamás volvería a ser el mismo. Vladimir Lenin, más allá de ser el cerebro frío de la estrategia, fue el custodio de una verdad poética y profunda: la potencia transformadora del sueño. Pero su soñar no era el de quien se pierde en nubes de opio espiritual, sino el del navegante que lee las estrellas para conquistar el océano.

    El sueño como brújula científica

    En su obra de 1902, ¿Qué hacer?, Lenin nos dicta una sentencia que es, a la vez, caricia y mandato: «Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños». Para él, el sueño no es un refugio contra la realidad, sino un instrumento de disección. Es la lente que permite al militante observar las grietas del presente para insertar en ellas la palanca del cambio.

    El sueño leninista es un ejercicio intelectual donde la intuición se abraza con el análisis científico: si el soñador no habita su visión con fe y trabajo, la política se vuelve un campo estéril de palabras vacías.

    La voluntad como el puente entre la utopía y la materia

    Creer, en este contexto, no es un acto de fe ciega, sino una arquitectura de la voluntad. Es la disciplina férrea y la organización incansable que busca cerrar la brecha entre el anhelo de justicia y la dureza del mundo material. El progreso social exige esa chispa de imaginación para saltar sobre el abismo de lo que hoy parece inamovible.

    •             La imaginación: La chispa que trasciende lo presente.

    •             La organización: El yunque donde se forja la realidad.

    •             La acción: El fuego que consume la opresión.

    El horizonte de la libertad

    Este sueño no era una abstracción etérea, sino la meta tangible de la revolución proletaria. Se concebía como el único sendero para desmantelar las cadenas de la explotación y alcanzar ese horizonte donde las clases sociales se desvanecen. Para Lenin, transformar la esperanza en una fuerza histórica material era el único camino para que el ser humano dejara de ser presa del hombre, permitiendo que la verdadera libertad floreciera solo cuando las jerarquías económicas fueran cenizas y el poder regresara a las manos callosas de quien trabaja.

    Referencia

    Lenin, V. I. (2012). ¿Qué hacer? Problemas candentes de nuestro movimiento. Akal. (Obra original publicada en 1902)

    Palabras claves: Lenin, análisis científico, utopía

    Investigador y director del Centro de Investigación Contrahegemónica Luis Acuña del VICI (Vicerrectorado de Investigación y Creación Intelectual) de la Universidad Internacional de las Comunicaciones. Ingeniero, magíster en Historia y Doctorante en Creación Intelectual (UNESR). Decano Honorario de la Universidad Iberoamericana. Profesor Honorario de la Universidad Politécnica Territorial Alonso Gamero. Diplomático.

    5015114264095689791

    Análisis: Presidenta Encargada, no interina

    Profesora Carolina Escarrá Gil
    Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)
    Marzo, 2026

    La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela es el pacto social, el texto que rige la conducta del pueblo venezolano dentro del territorio que conforma su espacio terrestre, aéreo, marítimo y aeroespacial. Nuestra carta Magna fue aprobada el 15 de diciembre de 1999, por el 71,78% de los votos de las venezolanas y venezolanos que se pronunciaron en un acto referendario, mediante votación popular directa.

    Ataque y secuestro

    Teniendo esto en cuenta, pasamos a recordar algunos hechos. Luego de 5 meses de acciones disuasivas y amenazas militares extendidas a México y Colombia, con la implementación del Plan Lanza del Sur; el 3 de enero atacan militarmente a Venezuela. Además, secuestran a la pareja presidencial. Es la primera vez que sucede un acto de este tipo.

    Esta situación viola todos los principios y costumbres del derecho internacional que establecen la inmunidad de los jefes de estado en funciones y la inviolabilidad de la jurisdicción. Se intensifica la guerra mediática y psicológica. Hay por lo menos 100 fallecidos, incluso civiles, lo que deja ver que no fue un acto quirúrgico como han querido colocar en la narrativa mediática internacional.

    La intensificación de la guerra mediática y la saturación de la narrativa estadounidense trata de inocular la duda sobre la continuidad del proceso y del proyecto bolivariano, que tiene como uno de sus principios fundamentales la lealtad y la unidad.

    Hechos

    La vicepresidenta comunica que el presidente Maduro activó el decreto de conmoción exterior que había anunciado anteriormente, de conformidad con los artículos 337 y 338 de la Constitución. Convoca al Consejo de Defensa de la Nación e instruye pronunciamiento de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, para que emita una interpretación de la Constitución de acuerdo con el artículo 335 de la misma, ante un hecho inédito sobrevenido que no se encuentra en el ordenamiento jurídico, como es la ausencia del Presidente Constitucional ante un secuestro por parte de militares de otro país.

    Dicho supuesto del secuestro del presidente no está previsto en el artículo 233 de la Carta Magna, según el cual “serán faltas absolutas del Presidente o Presidenta de la República: su muerte, su renuncia, su destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia; su incapacidad física o mental permanente certificada por una junta médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia y con aprobación de la Asamblea Nacional, el abandono del cargo, declarado como tal por la Asamblea Nacional, así como la revocación popular de su mandato”. Este mismo artículo plantea que si el Presidente ya ha tomado posesión del cargo antes de la falta “se encargará el Vicepresidente Ejecutivo o la Vicepresidenta Ejecutiva”.

    Sentencia

    La Sala Constitucional, mediante la sentencia n° 0001-2026, sin entrar en el fondo sobre el tipo de falta absoluta o temporal de acuerdo con lo previsto en el texto constitucional, dicta una medida cautelar y “ORDENA que la ciudadana DELCY ELOÍNA RODRÍGUEZ GÓMEZ, Vicepresidenta Ejecutiva de la República, ASUMA Y EJERZA en condición de ENCARGADA todas las atribuciones, deberes y facultades inherentes al cargo de Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, con el fin de garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la Nación”, de conformidad con los artículos 234 y 239 numeral 8.

    Debido al principio de la continuidad administrativa es que nuestro Estado Nación venezolano, ha mantenido el orden constitucional y las capacidades de no interrumpir su desenvolvimiento.

    Luego de ello, Rodríguez no se autojuramenta ni se apresura, sino que espera hasta la instalación de la Asamblea Nacional el 5 de enero para ser juramentada como presidenta encargada, por el presidente del poder legislativo, Jorge Rodríguez, su hermano. En su discurso, la presidenta encargada asume “con honor” y “con dolor” su encargaduría. El proyecto bolivariano continúa gobernando y la presidenta encargada está haciendo lo que estaba previsto en este escenario de conmoción exterior.

    Interinato, estrategia imperialista

    Ahora, muchos medios de comunicación se han hecho eco de palabras pronunciadas por el equipo de gobierno de la administración Trump en la utilización de la expresión de “presidenta interina” o el “interinato de Rodríguez”, lo que constituye una narrativa con intencionalidad de confundir, en medio de la propaganda hegemónica internacional que intenta imponer una lectura sesgada sobre la situación venezolana.

    Para entender esto, debemos retrotraernos a 2019. Otra situación inédita como fue la estrategia imperialista del “interinato”, con el contexto previo a partir del decreto de Obama, como expresión del monroísmo y del destino/desatino manifiesto estadounidense, que define el bloque histórico gramsciano de una élite que solo persigue intereses particulares y que encontró en Juan Guaidó, un diputado recién nombrado presidente de la Asamblea Nacional en desacato, que se autoproclamó presidente de Venezuela en una plaza pública, un instrumento para sus fines de saqueo y destrucción a nuestro país.

    Fue un período apócrifo que los medios transnacionales de comunicación denominaron “interinato”, a partir de una estrategia de los Estados Unidos junto con algunos representantes de partidos opositores y con el apoyo de algunos países del grupo de Lima, que intentaron perpetrar un golpe de Estado sostenido en la soberana República Bolivariana de Venezuela, con la intención de despojar al país de sus activos en el extranjero, así como de generar un clima de desestabilización que dificulte la gobernabilidad, como lo establecían los planes del Comando Sur.

    Legitimidad de Maduro ante el mantra

    Aunque la mayoría de los países e incluso la ONU reconoció al Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros, así como a nivel interno todos los poderes públicos e incluso la Fuerza Armada Nacional Bolivariana reconoció al Presidente Maduro; continuaron los esfuerzos de desestabilización de parte de la oposición apátrida, profundizando en el plan del interinato con el siguiente mantra en distintas fases: “cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”.

    Años después, la realidad y el pueblo venezolano les respondió: cese de tu usurpación del mal llamado interinato; gobierno de transición que sirvió solo para bloquear los bienes de la nación, generar riquezas individuales y afectar a la población que dejó de recibir el 99% de sus ingresos; así como elecciones libres, pero de las mal llamadas sanciones que tanto daño le han hecho al pueblo y al país.

    Hoy en día, hablar de Delcy Rodríguez como presidenta interina no solo es inconstitucional y contraviene lo expresado en la sentencia de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, sino que legitima la estrategia imperialista implementada en el 2019 para afectar al país y al mismo tiempo pretende ubicar a Delcy Rodríguez como peón del imperialismo, lo cual también procura afectar la unidad monolítica del alto mando de la revolución, que ha permitido la continuidad administrativa del país en una situación inédita, sobrevenida e insólita, orientada a horadar la soberanía nacional.

    ramonGrosfoguel01032601

    Bad Bunny frente al supremacismo blanco en Estados Unidos: Artículo exclusivo para la RedH de Ramón Grosfoguel

    La lucha actual en Estados Unidos se configura como una disputa entre, por un lado, las fuerzas de la supremacía blanca que buscan reestablecer formas renovadas de apartheid —con nuevos dispositivos, pero con niveles similares de represión e institucionalidad— para preservar la hegemonía de una supremacía blanca imperial y, por otro, las fuerzas sociales que se movilizan con el objetivo de transformar estructuralmente el sistema y avanzar hacia una descolonización del imperio desde su interior. Pero ¿qué implica, en rigor, la descolonización del imperio? Supone cuestionar y desarticular el carácter imperialista de Estados Unidos, lo que conlleva una transformación radical tanto de su política exterior como de su política interna, de modo que deje de operar como un Estado agresor frente al Sur global. Esto exige una reconfiguración estructural sostenida hasta que la supremacía blanca sea derrotada en los planos institucional, político y cultural.

    Este proceso, el multiculturalismo liberal —hoy debilitado y fuera del centro del poder, en parte porque el imperio ya no dispone de los recursos necesarios para sostenerlo—  desempeñó históricamente un papel de cooptación a las élites de  comunidades inferiorizadas racialmente, cuyos costos políticos y económicos resultaron muy elevados. La experiencia del gobierno de Barack Obama es ilustrativa en este sentido: la pertenencia de un Presidente imperial a una comunidad inferiorizada racialmente no implica, por sí misma, una transformación radical del sistema. El multiculturalismo liberal, en efecto, tiende a otorgar un “rostro diverso” al Estado mientras se mantienen intactas las políticas imperiales vinculadas a la supremacía blanca en Estados Unidos. Si bien este mecanismo no ha desaparecido, ha entrado en crisis, dando pasos a formas más crudas de autoritarismo y represión. Están con la Gestapo en la calle secuestrando gente.

    En este contexto debe situarse la intervención de Bad Bunny: lo que está en juego dentro del imperio es la lucha por su descolonización o la derrota de dichas luchas frente a un proyecto de supremacía blanca de corte abiertamente pro-apartheid, asociado a liderazgos como el de Donald Trump. Este conflicto ya había sido anticipado en nuestro artículo “Latinos(as) y la descolonización del imperio estadounidense en el siglo XXI” (2007), inspirado en las grandes movilizaciones de 2006, y que hoy adquiere una vigencia particularmente evidente.

    En consecuencia, la lucha antiimperialista en el siglo XXI debe contemplar necesariamente las luchas que se desarrollan dentro del propio imperio. Resulta indispensable una articulación entre las resistencias internas y externas, lo que supone un esfuerzo consciente de coordinación política. Al interior del imperio existen formas de contestación significativas, como las que se han manifestado en Mineápolis (Minnesota), donde han emergido expresiones de insurrección popular frente al Estado. En términos generales, pueden observarse brotes de radicalización social en Estados Unidos con un gran potencial antiimperialista.

    A comienzos de este siglo fuimos invitados a dictar una conferencia magistral sobre esta problemática en un instituto de la cancillería venezolana. Hugo Chávez escuchó la exposición y comprendió con claridad la relevancia estratégica del planteamiento. Su respuesta política fue concreta: impulsó el subsidio de calefacción, financiado con petróleo venezolano, destinado a comunidades latinas y afrodescendientes inferiorizadas racialmente y empobrecidas en Estados Unidos, en un contexto de precios energéticos exorbitantes. Esta medida reflejaba una comprensión de la necesidad de articular las luchas “desde afuera” y “desde adentro” del imperio, es decir, de asumir la dialéctica entre ambos frentes de lucha en el siglo XXI.

    Hoy se requiere una estrategia de mayor escala. Es necesario abandonar la visión del imperio como una entidad monolítica que invisibiliza las luchas que se desarrollan en su interior. Con frecuencia, incluso cuando estas luchas son reconocidas, se las interpreta de manera inadecuada al proyectar sobre ellas las experiencias históricas de América Latina, pese a que las condiciones sociopolíticas dentro del imperio presentan dinámicas distintas. Esto lo podemos afirmar porque estamos situados con un pie dentro y otro fuera del imperio, como ocurre en la experiencia puertorriqueña— es posible comprender tanto la dominación imperial en el Sur global como la dominación racial-imperial en el interior del propio imperio y en Europa. La participación directa en luchas antiimperialistas y de liberación, dentro y fuera de estos espacios, nos permitió advertir que las luchas descolonizadores internas no son idénticas a las del Sur global: operan con registros, codificaciones y matrices teóricas e históricas distintas.

    Por ello, se vuelve fundamental construir solidaridades recíprocas: las luchas dentro del imperio deben ser solidarias con las luchas del Sur global y, al mismo tiempo, las luchas dentro del Sur global deben acompañar los procesos de resistencia que emergen en el interior del imperio. Esta relación debe ser bidireccional. De lo contrario, las luchas internas corren el riesgo de volverse cómplices, por omisión, de las estructuras de dominación imperiales que no son confrontadas. Sin embargo, esta articulación todavía carece de un nivel de organización suficiente. No es que no existan luchas en el Norte o en el Sur, sino que falta la coordinación estratégica que exige el momento histórico actual. Mientras las élites imperiales coordinan activamente con las élites criollas neocoloniales del Sur, los pueblos permanecen desarticulados y, en ocasiones, enfrentados entre sí.

    En los últimos días, muchos hermanos y hermanas del Sur global han criticado a Bad Bunny desde posiciones de “purismo” moral que dificulta la construcción de alianzas estratégicas. En este marco debe interpretarse su intervención en el Super Bowl, cargada de simbolismo político y cultural que no siempre resulta fácilmente decodificable fuera de su contexto, aunque ha sido analizado en otros trabajos.[1]

    Asimismo, parte de la izquierda latinoamericana —y de otras regiones — andan desorientados analíticamente al desconocer las especificidades de las luchas al interior del imperio, así como las particularidades de la cultura latina y, especialmente, puertorriqueña. Como resultado, se pierden múltiples claves simbólicas y políticas presentes en el espectáculo, que sólo pueden comprenderse adecuadamente a partir de ese contexto sociocultural e histórico específico.

    Una semana antes del Súper Bowl, Bad Bunny obtuvo dos premios Grammy y, en su discurso, afirmó: “Antes de agradecer a Dios quiero decir: fuera ICE. No somos salvajes, no somos animales, somos humanos y somos americanos”. Sin embargo, el término “americano” en su boca no se restringe a Estados Unidos, sino que abarca todo el continente, descolonizando así la visión supremacista blanca e imperial que identifica lo “americano” exclusivamente con lo blanco estadounidense. Esta resignificación cuestiona la lógica monroísta de “América para los americanos”, donde, en la práctica, los “americanos” han sido históricamente concebidos como las élites blancas estadounidenses. Esto pone en cuestión Bad Bunny y desafía el racismo de la supremacía blanca estadounidense.

    En este sentido, asume una responsabilidad ético-política como puertorriqueño, expresando solidaridad con las poblaciones migrantes de América Latina y del mundo. La condición colonial de Puerto Rico implica que sus habitantes poseen ciudadanía estadounidense, impuesta durante la Primera Guerra Mundial, entre otros motivos, para reclutar varones puertorriqueños en el esfuerzo bélico. Esta ciudadanía forzada impide su expulsión del país y los sitúa en una posición jurídica distinta a la de muchos migrantes, incluso aquellos con residencia legal, que son objeto de detenciones y deportaciones por parte de ICE. En términos simbólicos y políticos, esto coloca a los puertorriqueños en una primera línea de visibilización y denuncia dentro del propio territorio imperial: al haber impuesto su soberanía sobre la isla, el imperio no puede desvincularse de sus responsabilidades históricas ni de las consecuencias de esa dominación. En Puerto Rico a esto le decimos: “Si te comiste la carne, ahora chúpate los huesos”.

    La invitación a Bad Bunny para participar en el evento probablemente partía de la expectativa de una intervención crítica moderada; sin embargo, su presentación excedió ese marco. Amparado en su libertad artística, desplegó un mensaje que escapó al control de los productores, combinando contenido político profundo con una estética sutil y no panfletaria. Su intervención abordó, de manera simbólicamente elaborada, temas como el colonialismo en Puerto Rico, el racismo, la supremacía blanca, el fascismo y muchos otros. De haber recurrido a un discurso explícitamente panfletario, es probable que hubiera sido excluido del evento; en cambio, la sutileza artística le permitió introducir estas problemáticas en un espacio de alta visibilidad mediática. No obstante, el espectáculo derivó desde el inicio en una confrontación política directa con Donald Trump, quien, según diversos debates públicos previos, había criticado reiteradamente a la NFL y su orientación cultural. Tras la presentación, sus reacciones públicas reforzaron la idea de que la intervención había tocado una fibra sensible del clima político estadounidense, especialmente en relación con el empoderamiento de las comunidades latinas y su llamado a no actuar desde el miedo, sino desde la organización y la resistencia. En este sentido, también puede leerse como un acto de solidaridad directa con los puertorriqueños y con otras comunidades latinoamericanas.

    Bad Bunny está poniendo su cuerpo bajo amenaza de muerte. No es el primero ni será el último. Los supremacistas blancos enseguida comienzaron a movilizarse y a emitir amenazas de muerte. Por eso, Bad Bunny utilizó varias capas de ropa para que no se percibiera que debajo llevaba un chaleco antibalas. Nos parece que hubo cierta subestimación al interpretar esto como si se tratara únicamente de ganar dinero, cuando en realidad se está jugando la vida. Quienes no comprenden Estados Unidos ni las luchas que allí se están desarrollando no advierten hasta qué punto Bad Bunny se está exponiendo. Como artista, podría haber optado por otros caminos, pero no lo hizo. Usó su posición como puertorriqueño —que no puede ser ni expulsado ni tratado del mismo modo que otros migrantes por ICE— para solidarizarse con las hermanas y hermanos latinoamericanos reprimidos por la Gestapo de ICE.

    Para Trump, el show fue una “bofetada en la cara” según sus propias palabras. Sin embargo, desde otros espacios esto no se percibe así y se interpreta como mera instrumentalización del capital. En este sentido, el espectáculo puede leerse también como una bofetada simbólica al fascismo en Estados Unidos.

    ¿Bad Bunny es un producto del globalismo “woke”? Quien sostiene esto pierde de vista el componente antifascista y antirracista de su intervención. En una lucha antifascista es necesario aliarse con todos los sectores posibles. En un contexto donde la población latina es perseguida, detenida, secuestrada, desaparecida y trasladada a calabozos en distintos países del Sur global, la construcción de alianzas amplias se vuelve un imperativo político, aun reconociendo sus límites. En política, las alianzas deben ponerse en función de la factibilidad. También implica aprovechar las contradicciones existentes entre las élites occidentales. Por ejemplo, los palestinos en medio de una situación de genocidio buscan alianzas de todo tipo, incluyendo el uso del discurso de los “derechos humanos”. Hay quienes critican este recurso sin advertir que existen coyunturas en las que movilizar ese lenguaje permite impulsar la lucha y visibilizar la violencia sufrida. No se trata necesariamente de una adhesión plena a ese marco, sino de una estrategia para ampliar apoyos y generar presión internacional. Por ello han acudido a la Corte Penal Internacional para denunciar a Benjamín Netanyahu, y la Corte emitió un pedido de captura contra él y su ministro de Defensa por crímenes de lesa humanidad y crímenes de agresión, aunque todavía no por genocidio. Desde el punto de vista de los derechos humanos y del derecho internacional, estas instancias pueden ser objeto de crítica; sin embargo, en la construcción de un frente amplio contra el fascismo, parte de la lucha consiste en individualizar y denunciar a los responsables.

    En otras palabras, cuando se enfrenta una política de expulsión, persecución y disciplinamiento de poblaciones —como las políticas migratorias de Estados Unidos— se configura un escenario que muchos interpretan como una forma de terrorismo de Estado orientada a que las poblaciones latinas abandonen el país. En este contexto, el imperialismo estadounidense atraviesa una fase de decadencia y el recurso a formas autoritarias y represivas se vuelve cada vez más central para preservar su hegemonía. La crisis actual es presentada como existencial para el imperio, y el endurecimiento represivo aparece como un mecanismo para evitar su declive. El fascismo, en esta lectura, opera como una herramienta funcional para intensificar la represión y, mediante organismos como ICE, intimidar a las poblaciones racializadas. Incluso se ha denunciado el hostigamiento y la violencia contra personas blancas que se solidarizan con los migrantes. El mensaje que se percibe, en este clima político, es disuasivo: avanzar sin concesiones y amedrentar a quienes se interpongan. Ese es el contexto que muchos observadores identifican en la actualidad estadounidense.

    ¿Existen problemas porque Bad Bunny no tiene un discurso radicalmente anticapitalista, claramente antipatriarcal o antisionista? En parte, sí, y por eso el fenómeno debe analizarse con una mirada crítica. Evidentemente, hay sectores del capital que se benefician del consumo masivo generado por el show. Sin embargo, esto también forma parte de la complejidad de la lucha política. Existen momentos de alianzas con sectores en los que no hay coincidencia total. Pero la política implica, muchas veces, construir frentes ante un enemigo principal. Una vez que ese enemigo es derrotado, esos mismos aliados pueden convertirse en nuevos adversarios. Cuando llegue ese momento, el reacomodamiento político será necesario; pero en la coyuntura actual, la prioridad es articular la mayor cantidad de fuerzas posibles contra el fascismo.

    Ahora bien, lo “latino” y lo “negro” funcionan como categorías raciales construidas dentro del orden imperial para clasificar poblaciones. Dentro de la experiencia latina existe una profunda heterogeneidad. Hay latinos que ingresan a Estados Unidos y son asimilados al mundo blanco estadounidense; algunos eurolatinos —como ciertos euroargentinos, eurochilenos o sectores de las élites blancas cubanas— han sido blanqueados en términos raciales y sociales, aunque en números reducidos. El territorio estadounidense no es una tabula rasa, sino un espacio atravesado por categorías raciales preexistentes, clasificaciones jerárquicas y racismo estructural. Existen grupos latinos que son racializados como blancos y que, por ello, acceden a determinados privilegios dentro del imperio, aunque constituyen una minoría. La mayoría, en cambio, ingresan como trabajadores explotados y dominados en el marco del capitalismo racial, siendo construidos como sujetos inferiorizados racialmente.

    De este modo, el campo migratorio se divide entre quienes son asimilados al mundo blanco y quienes son incorporados al mundo de los no blancos. Por ejemplo, se ha hablado de la “puertorriqueñización” de los dominicanos en Nueva York: dado que los puertorriqueños llevan más de un siglo en esa ciudad, existen imaginarios raciales de larga duración asociados a ellos. Cuando llegan los dominicanos, no lo hacen a un espacio neutral, sino a uno ya estructurado por categorías raciales, y son frecuentemente clasificados como puertorriqueños a partir del fenotipo, el acento u otros marcadores culturales. Entran así al país siendo encasillados dentro de categorías raciales coloniales ya existentes.

    Algo similar ocurre con procesos de afroamericanización de migrantes, como en el caso de cubanos o haitianos en Florida, donde en el mundo blanco son percibidos simplemente como “negros”, sin distinciones internas, y quedan sujetos al mismo aparato de dominación racial dirigido históricamente contra los afroamericanos. También se observa la “mexicanoamericanización” de centroamericanos en Los Ángeles, donde el racismo dirigido contra los mexicanos se extiende a salvadoreños, guatemaltecos y otros migrantes de la región. Se trata de estructuras raciales de larga duración que se originan en la clasificación de sujetos colonizados y que luego incorporan a los migrantes dentro de esas jerarquías. No obstante, existe también una minoría de migrantes latinos que es clasificada como blanca. Por ello, la categoría “latino” no puede ser entendida como homogénea, sino como un espacio profundamente heterogéneo, atravesado por distintas experiencias de racialización: puede implicar ser racializado como blanco o como no blanco según el contexto social e histórico.

    En consecuencia, no puede afirmarse de manera automática que todo sujeto latino sea un sujeto colonizado dentro del imperio; no necesariamente. Puede tratarse de un latino blanqueado, incorporado al orden dominante y beneficiario de los privilegios de la supremacía blanca. De forma análoga, también existen figuras negras que han sido integradas a las élites del poder estatal e imperial supremacista blanco, como Barack Obama, Colin Powell o Condoleezza Rice. Esto muestra que las categorías raciales no se reducen a la pigmentación, sino que remiten a construcciones sociales de jerarquías y dominación. En este proceso, pueden existir latinos, negros o asiáticos incorporados a las élites imperiales, lo que complejiza cualquier lectura simplista basada únicamente en la identidad.

    Bad Bunny no es descolonial, pero sí puede caracterizarse como antifascista y antirracista. Está movilizando a millones de personas, animándolas y elevando su autoestima colectiva, lo cual resulta políticamente significativo. ¿Es anticapitalista? No lo es. Sin embargo, su intervención contribuye a las luchas antifascistas y antirracistas desde el plano cultural. Esto no impide señalar críticas legítimas, como expresiones de sexismo, su inserción en lógicas capitalistas o la ausencia de una perspectiva descolonial en sentido epistemológico. Aun así, no se le puede negar su aporte: está interviniendo culturalmente en favor de causas antifascistas y antirracistas.

    No todo puede subsumirse a una lógica sistémica totalizante de la que nada escape. Existen fisuras, ambigüedades y elementos que desbordan la instrumentalización total. En una situación de resistencia, se actúa con las herramientas disponibles y desde los espacios que cada quien ocupa. Adoptar una postura sectaria o purista —según la cual, si una figura no es “anti-todo”, no merece apoyo— conduce a la parálisis política. El “anti-todismo” termina siendo la muerte de la política, porque exigir pureza absoluta imposibilita la construcción de alianzas reales. Ello desconoce el principio de factibilidad política: se pueden sostener discursos moralmente coherentes, pero ineficaces si no inciden en la transformación concreta. Así, se corre el riesgo de caer en un moralismo sin efectos políticos. Desde una perspectiva descolonial se puede aspirar a una crítica integral, pero no es viable exigir que todos los actores de un frente político compartan idénticas posiciones. De lo contrario, no habría política, sino una secta moral basada en un narcisismo político que invalida cualquier alianza con quien no sea una réplica exacta de la propia postura.

    Por ello, es posible criticar a Bad Bunny en aspectos como el sexismo, su inserción en lógicas capitalistas o la ausencia de una visión descolonial en sentido epistemológico. Sin embargo, también es necesario reconocer que se está movilizando desde el lugar que ocupa y con las herramientas que tiene. Se puede apoyar su contribución en lo positivo —la lucha antifascista y antirracista— sin dejar de formular críticas. Su intervención cultural constituyó, en ese sentido, un aporte relevante. Frente a ello, el sectarismo y cierto infantilismo político de algunos sectores de izquierda tienden a invalidar luchas que no son una copia exacta de su propia posición, perdiendo de vista la complejidad y la necesidad estratégica de las alianzas en contextos fascistoides de alta violencia y conflictividad política. No olvidemos que los latinos en Estados Unidos están enfrentando a la GESTAPO: secuestran niños/adolescentes/adulto/abuelos y los desaparecen sin que sus familias sepan donde se encuentran. Muchos terminan en calabozos en El Salvador, Ruanda, Congo o Sudan. La lucha anti-fascista es una prioridad. Agradecemos a Bad Bunny por poner su cuerpo en la primera fila de la lucha contra el fascismo.

    Fuente: REDH

    Artículo de José Garcés Investigación LAUICOM

    ¿Qué imagina usted cuando mira videos de therians?

    Reláfica del chancletazo volador

    1.            Introducción

    En algún divertido e imaginario momento ¿No le ha pasado por la cabeza que eso de los therians se acabaría con un contundente y excepcionalmente preciso chancletazo? No importa que la mente racional esgrima argumentos y profundos razonamientos explicativos, siempre hay lugar para una broma o para una jugarreta. Varios videos que circulan en las redes parecen dar fe que lo del chancletazo es una idea que pulula en la mente colectiva.

    En este texto vamos a intentar analizar el fenómeno de los therians desde la óptica de la “Imaginación activa” y vamos a situar este fenómeno como una más de las muchas manipulaciones sociales con los que se ha manipulado a grandes poblaciones.

    2.            Antecedentes

    Es sabido que los grandes medios comienzan a hacer circular ideas que impactan a la población y lo hacen con la intención de desviar la atención sobre los grandes y verdaderos problemas de una nación. Aquí en Venezuela vivimos en los años 60 el furor que causaron los medios con lo de la picadura de la “Machaca”. Este animalito, supuestamente causaba la muerte a quien lo picaba y éste solo podía salvarse si hacía el amor en un lapso de 24 horas. Y entre chanza y preocupación los venezolanos bordeaban el tema de la machaca que ayudaba también a desviar la atención sobre el proceso de represión militar y policial que se conoció como la “Pacificación” o el aplastamiento de los movimientos de izquierda.

    Se recuerda también el fenómeno de los ovni  y hasta se han hecho suposiciones de que los Ovnis han ayudado a derrocar gobiernos. RT titula: “¿Utilizó EE. UU. historias de ovnis para encubrir un golpe de Estado en Latinoamérica?” La historia es conocida por todos, cuando una noticia salta de portal en portal y de primera plana en primera plana, lo más probable es que se cumpla el axioma: “Pon una idea en la primera página de los periódicos, luego en las redes sociales y muy pronto estará en las mentes de todas las personas”.

    3.            Los Therians

    Más recientemente hemos visto el fenómeno de los therians; el bizarro y extraño fenómeno protagonizado por adolescentes e impulsado por las redes y las plataformas hegemónicas. Como ya sabemos, estas bizarrías tienen una función psicológica y comunicacional. Como hemos visto, este último fenómeno de los therians ocupa grandes espacios en las plataformas digitales, y al igual que las antiguas y ya olvidadas rarezas impulsados en el pasado, va más allá de una simple curiosidad.

    Sabido es que los adolescentes son fácilmente sugestionables y manipulables. Basta que un grupo de pares le ofrezca aceptación y apoyo a otro adolescente, para que éste comience a ejecutar las conductas más insólitas e impensables que les son exigidas por ese grupo de pares. Estas conductas van desde los retos virales, en los que no pocos han perdido la vida, hasta participar en bandas transgresionales o el consabido consumo de drogas; esto es algo que se tiene bien estudiado. Los adolescentes son proclives a ejecutar conductas que a los ojos de sus mayores resultan extrañas e incompresibles y no pocas veces estas conductas pueden resultar lesivas para ellos mismos.  También es conocida la llamada “Actitud oposicionista” con la que el joven se empeña de un modo acérrimo e irreductible, en llevar la contraria a sus padres. La mayoría de las veces los padres terminan perdiendo la batalla contra el oposicionismo de sus hijos. Paralelo al oposicionismo está el negativismo con el que el adolescente se niega a cumplir las peticiones o demandas de sus padres. Con los therians puede haber un poco de todo esto. Sin embargo, lo que nos impulsa a hacer este análisis es la posible dinámica que generan en la sociedad. Ya circulan los memes y videos en los que el “chacletazo” parece ser la respuesta sabia y natural de los padres o mayores para “corregir” tal desatino. Es decir, el “Castigo positivo” para eliminar conductas, usando la terminología de la Teoría de la Conducta se pone de manifiesto para “curar” tales males. De cualquier manera, es el castigo lo que sustenta la imaginaria respuesta de los mayores ante la metamorfosis simbólica de sus hijos que los convierte de alguna forma en animales. Es decir, ante la inmadurez, un chancletazo puede ser muy útil significar: ¡Crece y sé adulto! Por eso la frase: “Provoca darle un cachetón” gravita en nuestra mente. Como podemos ver, todo queda a nivel de la imaginación.

    4.            Dinámica psicosocial del fenómeno de los therians

    En primer lugar, el joven se identifica con un animal. Es decir, se identifica con lo irracional. De hecho, se ha hecho correr la especie de que, como los perros, los therians pueden llegar a morder a personas en la calle.

    En segundo lugar, los animales más frecuentemente publicitados son perros y gatos. De manera que la conexión con el imago de “Mascota” es lo que más aparece en las plataformas. Pero las mascotas no son cualquier animal, son animales muy queridos y en este momento histórico, parecen ser los compañeros afectivos de muchas parejas que deciden no tener hijos por el elevado costo de su manutención. En países como Argentina, Uruguay y España, es ya una tendencia generalizada que las parejas opten por mascotas en vez de tener hijos.

    Como tercer punto, la bizarría de que un humano se comporte como animal, es lo que causa rechazo, por la falta de “coherencia” entre lo que verdaderamente se es y lo que se pretende ser. Esta incongruencia constituye un absurdo y se tiende a rechazar lo absurdo. La idea de rechazo está presente, por eso la tesis del “chancletazo” ronda nuestras mentes y hasta nos parece graciosa en honor a nuestra propia experiencia. La trashumante idea de un chancletazo, significante de la sentencia “¡Crece y sé adulto!”, aparece como la brújula que guía este barco.

    Hay que hacer notar que lo “imaginal” es el punto clave de todo esto, el proceso de “Imaginar” cuál sería el tratamiento que se le debe dar a los therians es lo que es el núcleo de toda esta campaña. Recordemos a James Hillman “Primero imaginamos y después percibimos”. No importa si lo llegamos a realizar o no, basta con imaginarlo. La “Imaginación activa” (Jung) va conformando los procesos para que posteriormente podamos percibir la realidad. No importa si alguna vez lanzamos el chancletazo, lo que importa es que la mente ya imaginó esa escena, y ya está preparada para tratar a otro ser humano de la misma manera. Estas últimas ideas son derivadas de nuestras investigaciones en Imaginación activa, técnica que desarrolló Jung, y que está suficientemente cerca de la “Visualización”. En estas investigaciones nos estamos dando cuenta de que la imaginación sirve para bastante más que para perder el tiempo. De hecho, en determinadas circunstancias sirve como un órgano de percepción; recordemos a Corbin y a Hillman: “Primero imaginamos y después percibimos”.

    Si unimos estos elementos, la ecuación nos quedaría así:

    “Castigar incluso a quien le tenemos cariño para que se incorpore en la norma lo hará crecer”.  Así, el rechazo (chancletazo imaginario) implica la necesidad de imponer control para que alguien que se ha salido de la norma, se incorpore a la misma. Como hemos visto, es una forma de advertirle: “¡Crece y sé adulto!

    De ser cierta esta aproximación, estaremos viendo que el entrenamiento que los medios y redes están aplicando a la población, no es sobre los therians, sino sobre nosotros los no therians. Es decir, nos están entrenando a rechazar inclusive a los que les tenemos cariño, si no se adaptan a las exigencias. Escuché en algún momento que en algún curso de “Comando”, también llamado “Fuerzas especiales”, se le entrega a cada uniformado un animalito a manera de mascota que tiene que cuidar a toda costa, incluso por encima de su propia vida. El participante debe alimentar, curar y velar por todas las necesidades de ese conejito o gatito hasta el final del curso. Entonces, el día de su graduación se les obliga a matarlos.  Esto con el objeto de que el comando debe cumplir su misión incluso por encima de sus afectos. Pues, este más o menos sería el entrenamiento que todos nosotros estaríamos recibiendo. Es decir, se nos está entrenando a ignorar nuestros afectos para cumplir con nuestra misión.

    Condiciones geopolíticas avizoran un futuro complicado para la humanidad. Por ejemplo: el peligro de una tercera guerra mundial para que el gran hegemón de occidente pueda mantener algo de su antiguo poder, el inminente ataque a Irán por parte de los EE. UU., el avance del neoliberalismo en nuestramérica que implicó una reforma laboral claramente antiobrera en Argentina, la asfixia a Cuba, el secuestro de un Presidente en ejercicio en Venezuela. Todas estas cosas son verdaderamente graves, pero la preocupación mayor en algunos medios y plataformas es que unos adolescentes se crean perros. Sobre esta confusión de identidad, ponen a psicólogos, a filósofos y a muchos comunicadores a discutir sobre la etiología del por qué una chica se cree gato, se arma una alharaca planetaria cuando unos muchachos juegan como si fueran perros, pero nadie se asombra cuando un pobre se cree rico. Nadie pone a discutir en los medios a sociólogos para averiguar el por qué un pobre no se reconoce como pobre y apoya la reforma laboral en Argentina o vota por Edmundo Ganzález y promovido por María Corina Machado en Venezuela. Nadie hace un live (en vivo) para discutir por qué un pobre cacerolea al gobierno bolivariano en apartamentos que les dio ese mismo gobierno. Como hemos sugerido, el problema no es que haya un trastorno de identidad en los therians, el verdadero problema es el entrenamiento a que estamos siendo sometidos. Este entrenamiento consiste en hacer imaginar, muchas veces en forma jocosa, el tratamiento (chancletazo) que deben recibir los therians para ajustarse a las normas sociales.  Cuando estas normas sociales establezcan la jornada laboral de 12 horas y alguien muy cercano o querido no se ajuste, ya tenemos el software instalado: ¡Chancletazo y listo! ¡Crece y sé adulto!

    Debió llamarnos la atención cuando los grandes medios comenzaron a publicar fotos y videos de la “Droga zombie”. Hacer ver al planeta que el fentanilo afectaba la salud de los estadounidenses nos parecía una crítica al sistema al develar tan cruenta verdad; nunca nos imaginamos que esas fotos y esos videos tenían el objetivo de sensibilizar a la opinión pública mundial con el objeto de condicionarlos para que apoyen la “Guerra contra los cárteles de la droga” que “matan a millones de personas en EE. UU.”, y así, nos hicieron creer que el jefe de uno de esos cárteles estaba en Miraflores. De manera que las personas que apoyaron el secuestro del Presidente Maduro, nunca recordaron que desde hace muchos años los vienen atormentando con las imágenes de muchos seres retorcidos en las calles de California. Aunque la historia del fentanilo se remonta a más de 50 años, es recién a partir del 2015 cuando comienza a publicitarse como un problema de salud pública (interesante coincidencia). Los que vieron y aplaudieron los helicópteros aquella madrugada, primero vieron a piltrafas humanas retorcidas en las calles de EUA. Como hemos visto, “primero se imagina y después se percibe”. De nuevo, el problema no eran los que consumían drogas, el verdadero objetivo de esa campaña era buscar apoyo para lo que vendría el 3 de enero.

    5.            Corolario

    Los therians no tienen un desenlace inmediato, su promoción va a ir creciendo en las redes y en las plataformas, y de alguna manera, esta campaña nos va a hacer que imaginemos una posible solución. Cuando la imaginemos, por improbable que sea, ya habrán alcanzado su objetivo los que manejan las sociedades. «Ten cuidado con lo que deseas, porque se puede convertir en realidad». Ya ellos han encontrado la forma de cómo convertir en realidad esas imaginaciones aparentemente inofensivas. Tal es el efecto de la imaginación y cómo se puede usar en la manipulación de grandes poblaciones. Agrippa explicaba: “No hay nadie que ignore cuán grande es la fuerza de la imaginación sobre el alma: pues se halla más cerca de la sustancia del alma que de los sentidos; es por ello que actúa más sobre el alma que sobre los sentidos”.

    José Garcés*

    Vicerrectorado de Investigación y Creación Intelectual (VICI) / LAUICOM

    • Psicólogo clínico y cantautor. Maestría en Psicología. Cursante del Doctorado en estudios Nuestroamericanos.  Profesor de la cátedra: Naturaleza de la Guerra Cognitiva. Investigador en LAUICOM.
    Anti-HOmenaje-LuisBritto3

    Secuestro de un Presidente: Artículo de Luis Britto García

    Hay actos que dejan atónita a la opinión mundial por su avilantez, su ilegitimidad, su intrínseca brutalidad.  Reiteramos que el ilegal bloqueo y las  ejecuciones extrajudiciales contra pescadores violan los artículos 1 y 2 de la Carta de la Organización de Naciones Unidas; el Estatuto de Roma sobre Crímenes de Lesa Humanidad y la Convención de Naciones Unidas sobre Derecho del Mar. Con mayor razón las viola el rapto de un Presidente y el asesinato a mansalva de venezolanos en su propio territorio..

    El secuestro es acto de ilegítima  privación de libertad tipificado  como punible en todas las legislaciones del mundo. El perpetrarlo contra un alto funcionario no lo excusa. lo agrava, así como la ejecución del magnicidio agrava el delito de homicidio.

    Tras cometer tal crimen contrario a las leyes de Venezuela, a las de la comunidad internacional y a las de su propio país, el Presidente Trump declaró, que “ahora manejaremos Venezuela”. En su primer mandato afirmó que había que apoderarse del petróleo venezolano, pues era valioso “oro líquido”. En  el segundo, postuló que le pertenecían “la tierra, el petróleo y los recursos de Venezuela”. Son elucubraciones de delincuente, cuyo único propósito es adueñarse de los haberes de su víctima. Nada más equivocado desde la perspectiva legal, política y práctica.

    Añadamos que  la perspectiva de saquear el “oro líquido” parece haber enmudecido los demás pretextos para agredir a nuestro país. Nadie sataniza como “invasión” el modesto flujo de migrantes venezolanos hacia el Norte. Nadie invoca al imaginario “Cartel de los Soles”; la propia Agencia Central de Inteligencia reconoce que tal organización “no existe”. Por ninguna parte aparecen pruebas de supuestos cultivos, laboratorios o embarques de drogas que en realidad se mueven por el Pacífico; mucho menos de fentanilo, que contrabandean otros países. Nadie proclama  como “Presidente legítimo” al anodino González Urrutia; Trump no  recibe a la señora Machado ni le contesta el teléfono aunque ésta le prometa transferirle el Premio Nobel de la Paz; ante los medios declara que  ella “no tiene apoyo” ni “capacidad”. Confesión irrecusable de que absolutamente nadie cree que hubieran ganado jamás elección alguna.

    Parece que lo único de que se puede acusar a Nicolás Maduro es de presidir un país rico en hidrocarburos. Pero las leyes de Estados Unidos no son aplicables a un ciudadano venezolano por actos efectuados en Venezuela. Las normas estadounidenses  son sólo aplicables en su propio  territorio, y sus autoridades no tienen competencia ni jurisdicción para actuar fuera de sus límites. Tales leyes tampoco justifican la violación del territorio del Estado soberano de Venezuela, ni el asesinato en él de arriba  de un centenar de víctimas inermes o que ejercían su derecho a la legítima defensa, ni el bombardeo, incendio y destrucción de infraestructuras e instalaciones.

    Los estadounidenses sólo  pueden  tomar prisioneros fuera de su territorio en estado de guerra, y es público y notorio que durante el secuestro del Presidente Nicolás Maduro no existía guerra legítimamente declarada entre Venezuela y Estados Unidos, sino ilegal destrucción por  fuerzas estadounidenses  de lanchas pesqueras y sus tripulantes, y robo de nuestro petróleo trasladado en diversos tanqueros.

    Añadamos que, según la Convención de Viena, los presidentes de Estados soberanos gozan de inmunidad diplomática durante el ejercicio de sus funciones.

    El secuestro implica responsabilidad penal para sus perpetradores, pero no para sus víctimas, pues el delito no crea derechos para el delincuente. El ilegítimo secuestro de un Presidente no legitima a sus perpetradores para “manejar el país” de la víctima, Ni las leyes de Venezuela, ni las de Estados Unidos, atribuyen ningún tipo de derechos a los secuestradores sobre sus víctimas ni sobre el patrimonio privado o público que éstas administren.

    El ilegítimo secuestro violento de un Presidente por efectivos armados de otro país, que ni siquiera fueron autorizados para ello por el

    Congreso de éste, no debe  ser considerado más que como falta temporal del funcionario, ya que el mismo está vivo y existe la posibilidad de que sea reintegrado a sus funciones, a cuyos efectos la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela dispone:

    Artículo 234. ° Las faltas temporales del Presidente o Presidenta de la República serán suplidas por el Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva hasta por noventa días, prorrogables por decisión de la Asamblea Nacional hasta por noventa días más.

    Si una falta temporal se prolonga por más de noventa días consecutivos, la Asamblea Nacional decidirá por mayoría de sus integrantes si debe considerarse que hay falta absoluta

    Añadamos una reflexión pertinente. ¿Qué futuro aguarda a la comunidad internacional si se acepta que pueden y deben ser secuestrados todos los mandatarios que no agraden al Presidente de una sola potencia?

    Una cosa es aniquilar pescadores inermes o secuestrar ciudadanos, y otra obtener el consentimiento de más de treinta millones de compatriotas.

    De lo único que los criminales han  logrado apoderarse es de la persona física del Presidente, quien ya ha sido sustituido de manera constitucional y temporal por la Presidenta encargada.

    Los poderes públicos, las riquezas, el territorio y la población de la República Bolivariana de Venezuela siguen perteneciendo única y exclusivamente a los venezolanos, y no a forajidos foráneos sin otra motivación que apoderarse de lo que no les pertenece.

    Por tanto, ningún poder extranjero determina el contenido de nuestras leyes,  los actos de ejecución de ellas, ni las sentencias que resuelven las dudas sobre su correcta aplicación, ni en el ejercicio del sufragio ni en los actos de control sobre dichos poderes ejercido por el Poder Moral. Ni una sola de las decisiones de nuestros Poderes Públicos es dictada, ni puede serlo, por delincuentes de otras nacionalidades.

    Ni un palmo de territorio de la República Bolivariana de Venezuela  está ocupado por un invasor extranjero. Ni un metro de su territorio está actualmente fuera del control de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Tampoco hay bases militares manejadas por efectivos foráneos. Nuestras leyes se aplican de manera uniforme a lo largo de nuestra extensión territorial. Tampoco está nuestro territorio fragmentado en zonas en las cuales tengan potencias foráneas distintos grados de privilegio o de autoridad legislativa, ejecutiva y judicial. Richard Wolff denunció que a mediados de diciembre ya existía un plan para fragmentar las zonas ricas en minerales de Venezuela entre varios consorcios extranjeros propietarios de sus recursos, y dejar el resto a un gobierno sin ingresos ni medios para el gasto social.

    Pero las riquezas y derechos que nuestra Constitución atribuye a la República siguen perteneciendo a ésta, así como las  empresas cuya propiedad exclusiva la Ley Fundamental otorga  a la Nación.

    Cualquier intento de invalidar estos principios sería nulo de toda nulidad; constituiría sólo tentativa  de violación de  nuestra soberanía y aniquilación de nuestra República, y todos los venezolanos y venezolanas estamos revestidos en consecuencia del deber y el derecho de resistirlo por todas las vías, según lo dispuesto en el artículo 333 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela:

    Artículo 333. Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella.

    En tal eventualidad, todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia

    Sólo  merece Patria quien la defiende.

    (Luis Britto Garacía)

    REDH

    photo_5104936164992420724_y

    ¡Gloria al bravo pueblo!

    Por Alí Ramón Rojas Olaya

    Después del bombardeo a Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro Moros y Cilia Flores, hechos acaecidos en la madrugada del 3 de enero de 2026, el presidente Donald Trump, en rueda de prensa en su residencia de Mar-A-Lago, en Florida, aseguró que su país «gobernará» Venezuela hasta que se complete una «transición segura». Advirtió que “habrá que hacer algo con México” respecto al narcotráfico. Y sobre Colombia dijo que “está haciendo cocaína y la están enviando a Estados Unidos. Así que tiene que cuidar su trasero”.

    Recordemos que Trump dijo el 20 de enero de 2025, en su juramentación presidencial, que «necesita» Groenlandia para garantizar la protección de Estados Unidos. Tres días después, dijo en una videoconferencia desde la Casa Blanca en la cumbre anual de Davos, Suiza, que Canadá podría convertirse en parte de Estados Unidos como el estado número 51. Analicemos estos hechos en tres apartados. La pregunta ¿Cómo secuestraron a Maduro? La respondemos hablando de la traición. Luego hablaremos del petróleo venezolano, de la política injerencista en tres presidentes estadounidense. Disertaremos sobre el Tecnato de América. Recordaremos el canto guerrero de los indios Muiscas. Hablaremos de la Carta de las Naciones Unidas y finalizaremos con el apartado que le da título a este artículo.

    1. La traición

    La traición es la ruptura deliberada de un pacto de confianza y lealtad. Es causada por la búsqueda de intereses particulares. Se manifiesta en la delación y actos contra la patria.

    Espartaco fue traicionado por los piratas cilicios que habían acordado transportarlo a Sicilia, dejándolo a merced de los romanos, y fue derrotado por el ejército liderado por Marco Licinio Craso, quien aprovechó la oportunidad para acorralarlo y aniquilar la revuelta, culminando en su muerte en una batalla en el 71 antes de Cristo. Seis mil de sus seguidores fueron crucificados a lo largo de la Vía Apia como advertencia.

    Jesús fue traicionado por Judas Iscariote por treinta monedas de plata, un pago acordado con los sacerdotes para entregarlo. Identificó a Jesús con un beso en Getsemaní, lo que llevó a su arresto y crucifixión en el Gólgota.

    José de la Riva Agüero, considerado por algunos sectores, prócer de la independencia del Perú y José Bernardo de Tagle y Portocarrero, nobiliariamente IV marqués de Torre Tagle, más conocido como Torre Tagle, traicionaron el proyecto bolivariano pactando con el imperio español. Francisco de Paula Santander, José Antonio Páez y Juan José Flores traicionaron al Libertador Simón Bolívar.

    Antonio José de Sucre fue traicionado y asesinado en una emboscada en Berruecos, Colombia, en 1830, por instigadores que veían en él una amenaza para sus intereses políticos en la desintegración de la República de Colombia, siendo José María Obando señalado como el autor intelectual y el coronel Apolinar Morillo el ejecutor material junto a peones como Juan Gregorio Sarria, Juan Cuzco y Andrés Rodríguez, aunque Morillo fue el único condenado y fusilado, implicando a otros conspiradores como Francisco de Paula Santander en un complot para eliminar al sucesor natural de Simón Bolívar.

    Regis Debray, el teórico marxista que acompañaba al Che Guevara, lo delató a la CIA. El antiguo «Dantón» o «El francés», como lo llamaba cariñosamente el guerrillero heroico, en el ocaso de su vida publicó algunos libros en los que escribió: que era «cruel, fanático y despótico».

    Todos estos traidores tienen algo en común, eran resentidos y carecían de conciencia moral. La traición es el huésped eterno de corazones ingratos. Cuando algunos hombres del primer círculo se seguridad del presidente Nicolás Maduro entregaron la soberanía para ser la estrella 51 de la bandera genocida, no se percataron de que “la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo” y que Venezuela no será nunca una colonia norteamericana.

    2. Petróleo venezolano

    El subjefe de gabinete de la Casa Blanca Stephen Miller aseguró el 17 de diciembre de 2025 que Estados Unidos creó la industria petrolera de Venezuela y calificó la nacionalización de 1976 por parte de Caracas como «el mayor robo» de la historia estadounidense. Para este supremacista, «el sudor, el ingenio y el trabajo estadounidenses crearon la industria petrolera en Venezuela. Su expropiación tiránica fue el mayor robo registrado de riqueza y de propiedad estadounidense». Según este asesor de Trump, «estos bienes saqueados se utilizaron para financiar el terrorismo e inundar nuestras calles de asesinos, mercenarios y drogas».

    Pareciera que Miller desconoce que los pueblos originarios de Venezuela ya utilizaban petróleo crudo y asfalto, que rezumaba naturalmente a través del suelo hacia la superficie, en los años anteriores a la colonización española. El líquido negro y espeso, conocido por los lugareños como mene, se utilizaba principalmente para fines medicinales, como fuente de iluminación, y para el calafateado de canoas. A su llegada a finales del siglo XV, los conquistadores españoles aprendieron de los pueblos indígenas el uso del asfalto presente de manera natural para calafatear los barcos, y para el tratamiento de sus armas. El primer envío de petróleo documentado en la historia de Venezuela ocurrió en 1539, cuando un solo barril fue enviado a España para aliviar la gota del emperador Carlos V. En 1799, Alexander von Humboldt encontró un pozo de petróleo en la Península de Araya.

    El 24 de octubre de 1829, en Quito, Colombia, el presidente, Simón Bolívar, considerando: «Que debe asegurarse la propiedad de las minas, contra cualquier ataque y contra la facilidad de turbarla o perderla» decretó que «conforme a las leyes, las minas de cualquiera clase, corresponden a la república».

    Para 1839, el gobierno encomienda al médico José María Vargas que investigue sobre el petróleo. Una vez hechos los respectivos estudios, opinó que esta materia era más rica que la plata por la gran posibilidad de uso que tenía.

    En 1878, Manuel Antonio Pulido y otros tachirenses, fundan en la Hacienda La Alquitrana la Petrolia del Táchira, la primera compañía petrolera de Venezuela, pionera en la extracción, refinación y comercialización de petróleo nacional, marcando el inicio de la industria petrolera venezolana antes de las grandes transnacionales, operando por más de 50 años hasta agotar su yacimiento y cesar operaciones en 1934, dejando un importante legado histórico y un complejo recreativo-histórico en la zona. Stephen Miller olvida que Chávez recuperó el control estatal de Pdvsa en 2001 al sancionar la Ley Orgánica de Hidrocarburos y su declaración plena en 2004.

    3. Jefferson, Adams y Taft

    En 1786, Thomas Jefferson (1743-1826), antes de convertirse en el tercer presidente de Estados Unidos (1801-1809) y antes de que se redactara la Doctrina Monroe, dijo: “Nuestra Confederación debe ser considerada como el nido desde el cual toda América, así la del Norte como la del Sur, habrá de ser poblada. Mas cuidémonos de creer que interesa a este gran continente expulsar a los españoles. Por el momento aquellos países se encuentran en las mejores manos, y sólo temo que éstas resulten demasiado débiles para mantenerlos sujetos hasta que nuestra población haya crecido lo suficiente para írselos arrebatando pedazo a pedazo”. Esta macabra sentencia se soportaba militarmente en el Cuerpo de Marines fundado en Filadelfia el 10 de noviembre de 1775.

    En 1804, John Quincy Adams (1758-1831), quien será el 6° presidente de Estados Unidos (1825-1829), expande la visión de su congénere: “Lo único que esperamos es ser dueños del mundo”.

    William Howard Taft (1909-1913) en un contexto de expansionismo y superioridad dijo: “No está lejano el día en que tres banderas de barras y estrellas señalen en tres sitios equidistantes la extensión de nuestro territorio: una en el Polo Norte, otra en el Canal de Panamá y la tercera en el Polo Sur. Todo el hemisferio será nuestro por nuestra superioridad racial y moral”.

    4. Tecnato de América

    Elon Musk, durante su participación en el evento Bosch Connected World 2025 que se desarrolló en Las Vegas entre el 7 y el 10 de enero, dio un ultimátum para toda la humanidad: la próxima sequía no será de agua, ni de comida, ni por el cambio climático, sino de electricidad. Una escasez de esta forma de energía podría transformar radicalmente la vida cotidiana y el desarrollo tecnológico. Musk señaló que, a partir de 2025, la producción de energía no será suficiente para abastecer la creciente demanda, especialmente la impulsada por el auge de la inteligencia artificial.

    El 4 de diciembre de 2022, BBC News Mundo publicó la siguiente pregunta: “¿Qué fue el Movimiento Tecnocrático que quiso reemplazar a los políticos por ingenieros (y qué queda de él hoy)?”. Se trata de “un movimiento tecnócrata nacido tras la Gran Depresión en Estados Unidos” que “quiso crear un Estado gobernado por la ciencia y la tecnología”. Howard Scott y Marion King Hubbert lo fundaron.

    Según ellos, un tecnato no puede simplemente fundarse como un territorio constituido en Estado soberano, es decir, no puede ser solo un país, sino que debe cumplir con tres requerimientos: debe tener suficientes recursos naturales para crear abundancia; debe ser una base industrial y científica preexistente y debe tener una cantidad suficiente de personal calificado para operar la infraestructura que proporciona la abundancia.

    El abuelo materno de Musk fue el estadounidense Joshua Norman Haldeman. Se involucró en la política canadiense, apoyando el movimiento tecnócrata. En 1950 se trasladó a Sudáfrica. Al año siguiente, escribió un artículo para el periódico canadiense Regina Leader-Post en el cual hacía apología del apartheid y declaró acerca de los sudafricanos: “Los nativos son muy primitivos y no deberían ser tomados en serio (…) Algunos son decentes para un trabajo rutinario, pero ni los mejores de ellos pueden asumir las responsabilidades y acabarán abusando de la autoridad”.

    El tecnato de América, según este movimiento, abarca de este a oeste, desde Groenlandia en el océano Atlántico hasta la línea internacional de cambio de fecha en el océano Pacífico; de norte a Sur desde Canadá hasta el norte de Colombia, Venezuela y las Guyanas en Suramérica, incluyendo a México, toda Centroamérica y todo el Caribe.

    5. Canto guerrero

    Américo Briceño Valero en Geografía del Estado Trujillo, comenta que el sabio bachiller Rafael María Urrecheaga aprendió el idioma de los indios Muiscas de Esnujaque, cuando era un adolescente, lo que le permitió traducir el bello poema indígena que él tituló “Canto Guerrero”, en el año de 1844. “¡Madre Chía, que estás en la montaña / con tu pálida luz alumbras mi cabaña. / Padre Ches, que alumbras con ardor / no alumbres el camino al invasor! / ¡Oh Madre Ikake, manda tus jaguares / desata el ventarrón y suelta tus cóndores / afila los colmillos de las mapanares / y aniquila a los blancos con dolores! / Madre Ikake que vives en Quibao / Padres Chés; Madre Chía / alimenten mi espíritu con vino de rencor / Echen el fuego que calcina / el agua que destruye / los rayos de las nubes / truenos de las montañas / Padre Chés, a mi troje repleta con granos abundosos / llena mis ollas con la fuerte chicha / y mi pecho con valor / A mi mujer que cría / dales pechos que manen / Ríos de leche blanca / Padre Chés dame una flecha / Aguda que mate al invasor / Tiempla el brazo que dispara / esa flecha sin temor / Yo soy tu hijo, ¡Oh Chés, mi señor! / Yo soy tu esclavo, ¡Oh Chía, mi señora! / Dadme a beber el vino de tu inmenso valor / dadme a comer la carne de odio al invasor”.

    6. Carta de las Naciones Unidas

    Con el bombardeo y el secuestro del 3 de enero de 2026, Trump viola el artículo 1 de la Carta de las Naciones Unidas que señala que uno de los propósitos de las Naciones Unidas es “mantener la paz y la seguridad internacionales, y con tal fin: tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz; y lograr por medios pacíficos, y de conformidad con los principios de la justicia y del derecho internacional, el ajuste o arreglo de controversias o situaciones internacionales susceptibles de conducir a quebrantamientos de la paz” (numeral 1) y el artículo 2 que señala que “para la realización de los propósitos consignados en el Artículo 1, la Organización y sus Miembros procederán de acuerdo con el siguientes principios: “Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas” (numeral 4).

    7. ¡Gloria al bravo pueblo!

    A Estados Unidos le urge tener mandatarios lacayos en su patio trasero como Irfaan Ali, Nayib Bukele, Kamla Persad-Bissessar, Santiago Peña, Daniel Noboa y José Antonio Kast, que estén dispuestos a entregar la soberanía de sus países. Claudia Sheinbaum, Xiomara Castro, Miguel Díaz Canel, Daniel Ortega y Nicolás Maduro representan un dolor de cabeza para estas ansias expansionistas.

    La bandera de Venezuela seguirá siendo la misma que izó el Generalísimo Francisco de Miranda el 3 de agosto de 1806, el junto a su Expedición Libertadora, en la Vela de Coro. Su amarillo es el color de la felicidad. Es excitante, es el color del sol, por lo que se relaciona con la energía. El azul es el color de la libertad, la lealtad, la armonía y la verdad. El rojo representa el fuego, el amor, el poder, la fuerza, la emoción y la pasión.

    Venezuela es la Patria que debemos amar y defender. Venezuela se escribe con v de vida, valor, verdad, valentía, virtuosismo, victoria. Venezuela se escribe con v de Vietnam.

    Alimentemos nuestro crisol con la conciencia moral de nuestro Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, quien, esposado con las mismas cadenas de 1492, mientras caminaba erguido y gallardo en las entrañas del monstruo, saludó a quienes allí se encontraban: Good night, happy new year.

    Recordemos que el 7 de octubre de 1818, Simón Bolívar, desde Angostura, escribe a John Baptiste Irvine, enviado de James Monroe: “no permitiré que se ultraje ni desprecie al Gobierno y los derechos de Venezuela. Defendiéndolos contra la España ha desaparecido una gran parte de nuestra población y el resto que queda ansía por merecer igual suerte. Lo mismo es para Venezuela combatir contra España que contra el mundo entero, si todo el mundo la ofende”. ¡Gloria al bravo pueblo! ¡Viviremos y venceremos!



    IMG_20251201_101104_521

    LA GUERRA COGNITIVA EN ZONA GRIS: El goteo emocional y la incertidumbre

    Por Prof. José Garcés. Vicerrectorado de investigación. LAUICOM

    Se ha señalado que en la guerra, la “zona gris” es ese espacio en el que las cosas son poco claras: no hay una agresión directa, no hay bombardeos, pero sí un clima de tensión que queda magníficamente ilustrado en el oxímoron de “tensa calma”. Se trata de esa situación caracterizada por la incertidumbre, donde los límites entre dos estados opuestos (como la paz y la guerra) son poco definidos. Nuestro pueblo ha categorizado la zona gris con la frase: «Lo más seguro es que quién sabe…»

    Hemos dicho que la zona gris tiene una característica definitoria: la incertidumbre, y esta, a su vez, tiene un correlato: la angustia. Así, incertidumbre y angustia —que son los precursores del miedo— son los medios de los que se vale el enemigo para tratar de robar nuestros recursos. En esto consiste la guerra cognitiva en zona gris.

    Ha dicho Sun Tzu: «Toda batalla se gana antes de pelearla». Eso es lo que intenta hacer Estados Unidos con Venezuela: ganar una batalla sin pelearla. De manera que intentar desmoralizar a nuestro ejército y a nuestra población, tratando de infundir miedo a través de la incertidumbre y la ansiedad, es el principal objetivo de la guerra cognitiva que, en este momento, se cursa contra la Patria de Bolívar.

    Trump es especialmente astuto en este sentido: es ambiguo en su discurso, arroja una luz e inmediatamente la apaga; se dice y se contradice en una misma declaración a la prensa, y esto está calculado al milímetro. Hemos visto cómo esa estrategia ha venido aumentando en intensidad. Si recordamos las primeras acciones de guerra cognitiva, estas se referían a convertir al presidente Maduro en un narcotraficante odiado. Primeramente, se comenzó con la narrativa del «Cartel de los Soles» y luego se aumentó la recompensa por el presidente Maduro. Después vino el despliegue de buques de guerra, pero resultó que los buques anunciados no estaban en el Caribe, sino anclados en varios puertos alrededor del mundo. Una vez más, el discurso se decía y se contradecía. Luego la emprendieron contra las «narcolanchas» (término que ellos mismos inventaron); todo muy ambiguo: no había pruebas de esos ataques, y ni siquiera había pruebas de la existencia de esas lanchas. Todo cuadraba con la estrategia de la incertidumbre: «¿Será verdad?» era lo que se preguntaba mucha gente.

    Posteriormente, se inició con la cantaleta del portaviones Gerald Ford: se decía que ya estaba en el Caribe, y el mismo Trump posteaba en “X” que había dado la orden de que el portaviones no saliera de Marruecos. De manera que, mientras unos decían que sí y otros decían que no, el susodicho Gerald Ford llegaba al mar Caribe.

    La táctica más reciente se refiere al cierre unilateral del espacio aéreo venezolano, medida que se mantendrá por días, aumentando la incertidumbre acerca de un eventual ataque a Venezuela.

    Como vemos, se ha ido aplicando la táctica del “goteo emocional”: cada día algo que es y no es, y ese algo va aumentando en intensidad.

    Pues, para comenzar a desmontar esa táctica de goteo emocional, es necesario, primero que nada, darnos cuenta de que se trata de eso: de una táctica de manipulación psicológica. Si vemos a alguna persona que esté sintiendo síntomas de ansiedad, debemos aclararle que lo que siente es producto de la aplicación de una táctica de manipulación psicológica y se llama “goteo emocional”.

    El goteo emocional ha sido descrito en la literatura psicológica y lo podemos observar en varios síndromes; tal vez el más común es el “síndrome de burnout” o síndrome del quemado. Este es un sentimiento de angustia, mezclado con depresión y desánimo, que ocurre en personas que trabajan con público, como maestras, médicos y policías.

    Desde que el sujeto comienza a trabajar, va recibiendo dosis de angustia que no puede manejar, y esto se va acumulando hasta llegar a un momento en que estalla. Por eso se dice que el burnout es «insidioso», al igual que la técnica que aplican los Estados Unidos contra Venezuela, en la que cada día aplican algo, no importa lo pequeño, pero ese algo se va sumando y sumando hasta alcanzar un clímax, que es justamente lo que el imperialismo espera que ocurra en esta tierra.

    Para evitar que la guerra cognitiva se enseñoree en nuestras mentes, lo primero que debemos hacer es darnos cuenta de que se trata de una manipulación psicológica. Debemos darnos cuenta de que estamos siendo víctimas de una agresión psicológica que tiene por objetivo doblegar nuestra moral, y para ello se valen de la incertidumbre, la angustia y el miedo.

    En relación con el manejo del miedo, me gusta referir la historia, ya varias veces contada por este suscrito:

    Se cuenta de una princesa que tenía que luchar contra el Miedo. Ella era pequeña, y el Miedo era gigantesco y poderoso. La princesa, inesperadamente, le dijo al Miedo:

    —Señor Miedo, yo tengo que vencerlo a usted.
    ¿Usted me diría cómo hacer para vencerlo?

    El Miedo, sorprendido, le confesó el secreto para ser vencido y le dijo:

    —Soy muy rápido y me pongo en tu oreja y te ordeno lo que tienes que hacer.
    Solo no hagas lo que yo te ordene.

    De manera que ya tenemos una muy buena herramienta para vencer al miedo: no hacer lo que el miedo nos ordene que hagamos. Si el miedo nos pide que nos aislemos y no salgamos de la casa, pues eso es justamente lo que no debemos hacer.

    Como siempre, la única alternativa posible para vencer la guerra cognitiva y la guerra convencional es no aislarse, es vincularse. Como hemos analizado en otros artículos, ya existe la infraestructura para garantizar la distribución de alimentos y la administración de la salud; lo único que tenemos que hacer es incorporarnos a esas estructuras.

    Debemos recordar que la soledad es la madre de la dominación, y el vínculo es la estrategia perfecta de liberación y victoria. El vínculo es la expresión de la reunión, ya que cuando estamos vinculados tenemos la tendencia a reunirnos, y la reunión es la expresión máxima del amor. Pues cuando la gente ama, quiere estar reunida con quien ama. Y en cuanto al amor, ya lo sabemos: «Dios es amor», como dice el apóstol Juan (1 Juan 4:8). Por tanto: «Si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?» (Romanos 8:31).

    WhatsApp Image 2025-10-15 at 6.09.16 PM

    El Nuevo Leviatán Digital: La Estrategia de EE. UU. y la Encrucijada de la Soberanía Latinoamericana y Caribeña

    Por: Martín Augusto Román.

    Universidad Internacional de la Comunicaciones.

    Venezuela.

    “Una nueva batalla por la mente: usar la economía y la comunicación digital para reemplazar las monedas nacionales con las stable coin : dólar”

    La desregulación de la economía y la comunicación digital en América Latina y el Caribe presenta una paradoja estratégica. Mientras que la flexibilidad normativa puede impulsar la innovación, la ausencia de marcos claros ha generado un espacio propicio para la consolidación de un nuevo orden financiero global, orquestado desde Estados Unidos.

    Este artículo explora cómo la arquitectura legal, institucional y financiera estadounidense soportado en su deuda se erige como un bastión de poder en la era de los activos digitales, desafiando la soberanía económica de los estados nación en América Latina y El Caribe, proyectando un futuro de creciente dependencia.

    El Nuevo Orden Financiero Digital: La Arquitectura Regulatoria de EE. UU. como Bastión de Poder

    La promulgación de la Ley GENIUS (Guía y Establecimiento de la Innovación Nacional para las Stablecoins de EE. UU.) en julio de 2025 y el avance de la Ley CLARITY (Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales de 2025) marcan el inicio de una nueva era de “claridad regulatoria en Estados Unidos”. Lejos de una simple desregulación, esta es una re-regulación estratégica diseñada para repatriar la actividad económica y el talento al territorio estadounidense, al tiempo que se establece un control sin precedentes sobre la naciente economía digital.

    La Ley GENIUS define las stablecoins de pago como un instrumento financiero distinto de los valores o materias primas, asignando su supervisión principal a los reguladores bancarios tradicionales de EE. UU., como la Reserva Federal (Fed), la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) y la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC). Este «tridente de autoridad bancaria» tiene como objetivo aplicar los mismos estándares de «seguridad y solidez» del sistema bancario tradicional a este nuevo tipo de activo.

    El marco impone “requisitos rigurosos” a los emisores de stablecoins: deben ser entidades formadas en Estados Unidos, mantener reservas que respalden cada stablecoin en circulación en una proporción de al menos uno a uno, y estas reservas deben consistir en activos líquidos y seguros, como dólares estadounidenses, depósitos en bancos asegurados o bonos del Tesoro a corto plazo.

    Crucialmente, estas reservas deben estar segregadas de los fondos operativos del emisor y no pueden ser pignoradas o reutilizadas. La ley incluso prohíbe a los emisores pagar intereses a los titulares de stablecoins, eliminando una de sus principales ventajas competitivas frente a los depósitos bancarios tradicionales y asegurando la centralidad de los bancos en el ecosistema.

    Desde la perspectiva de la soberanía nacional, esta legislación es un movimiento maestro para EEUU y en simultaneo un instrumento de colonización monetaria para América Latina y El Caribe. Al exigir que las stablecoins estén respaldadas por activos estadounidenses y que sean emitidas por entidades nacionales o bajo estrictas condiciones para los emisores extranjeros (quienes deben mantener reservas en instituciones financieras de los Estados Unidos), EE. UU. no solo garantiza la estabilidad de su propio sistema financiero, sino que transforma las stablecoins en un nuevo y poderoso canal para la captación global de su deuda pública.

    En 2025, la deuda tokenizada del Tesoro de EE. UU. ya representaba el 34% del mercado de Activos del Mundo Real (RWA). La proyección es que los bonos del Tesoro de EE. UU. se consolidarán como el pilar fundamental para el respaldo de las stablecoins denominadas en dólares, reforzando su valor como activo seguro y líquido en el ecosistema digital.

    Este «modelo de rieles duales» (dual rails), donde los flujos de pagos fiduciarios (vía SWIFT) y los de activos digitales (en redes blockchain) coexisten, no busca la desintermediación, sino la integración controlada, donde los bancos y las instituciones establecidas tienen un papel central, lo que limita la capacidad de los nuevos participantes. La entrada de un consorcio de grandes bancos de EE. UU. (JPMorgan, Bank of America, Wells Fargo y Citigroup) para explorar una stablecoin compartida valida esta dinámica: el nuevo marco regulatorio está diseñado para permitirles liderar y controlar la adopción de stablecoins desde dentro del sistema establecido.

    Este enfoque asegura que el sistema financiero global, incluso en su versión digital, siga anclado en la infraestructura y las regulaciones estadounidenses.

    América Latina en la Encrucijada Digital: ¿Soberanía Monetaria o Dependencia del «Dólar Digital»?

    El mercado financiero de América Latina y el Caribe (ALC) es un «laboratorio natural para la innovación financiera», con un crecimiento explosivo del mercado de tecnología blockchain, proyectado para alcanzar los USD 57.30 mil millones para 2033 desde USD 0.80 mil millones en 2024, con una Tasa de Crecimiento Anual Compuesta (CAGR) del 53.30%.

    La región es el quinto mercado más grande en adopción de criptomonedas, representando el 9.1% del valor total recibido a nivel mundial entre julio de 2023 y junio de 2024. Este crecimiento es impulsado por las fintechs, cuyo ecosistema creció un 340% entre 2017 y 2023, y por una necesidad latente de estabilidad económica e inclusión financiera.

    Sin embargo, detrás de estos datos alentadores se esconde una realidad que desafía la soberanía monetaria de los estados latinoamericanos: la primacía de las stablecoins. La adopción de criptoactivos en la región está motivada por la utilidad práctica, más que por la especulación, siendo las stablecoins la herramienta de elección para los usuarios que buscan una reserva de valor estable y un medio de pago eficiente.

    48% de las compras de criptomonedas en exchanges ya corresponden a stablecoins, con México liderando la región con el 47% de todas las transacciones de este tipo.

    La principal razón de esta adopción masiva es la búsqueda de estabilidad económica en mercados caracterizados por la volatilidad y la devaluación de las monedas locales. Los ciudadanos de Argentina, Venezuela, y otros países, donde casi 2 de cada 10 argentinos usan criptomonedas para ahorrar, están utilizando stablecoins como una forma de proteger sus ahorros «sin importar las políticas monetarias oficiales».

    Este fenómeno, si bien beneficia a los individuos, representa una erosión de facto del control monetario estatal y una creciente dependencia de una moneda virtualmente dolarizada. Las remesas son un caso de uso seminal, con empresas como Bitso procesando hasta el 10% de los flujos entre EE. UU. y México. Aunque esto reduce costos y mejora la eficiencia, también canaliza una porción significativa de la economía hacia rieles financieros que están, en última instancia, vinculados y regulados por el sistema estadounidense.

    El entorno regulatorio en ALC es fragmentado y evoluciona con criterios diversos. Si bien países como Argentina, Brasil y México están a la vanguardia, sus respuestas regulatorias a menudo buscan controlar el flujo digital. Por ejemplo, México no reconoce los activos virtuales como moneda de curso legal para las instituciones financieras, y Brasil propone restringir las transferencias de stablecoins a billeteras de autocustodia para facilitar el control sobre los pagos transfronterizos.

    Estas medidas reflejan un intento fragmentado por mantener la soberanía sobre las finanzas nacionales frente a la globalización digital, pero se encuentran con la realidad de que la utilidad y la estabilidad percibida de las stablecoins ya han calado hondo en la población.

    El modelo de negocio propuesto en ALC por empresas que buscan integrar DeFi con TradFi se presenta como un «puente» o una «API para el dólar digital». Esto no solo facilita la adopción de tecnologías blockchain, sino que también refuerza la dolarización digital de facto de la región, abstractando la complejidad de la blockchain para el usuario final, pero sin modificar la realidad de que el valor subyacente sigue siendo el dólar estadounidense.

    La oportunidad para ALC de construir su propia infraestructura financiera soberana se ve eclipsada por la adopción masiva de soluciones que, si bien eficientes, consolidan la influencia financiera externa.

    La Dominación Silente: RWA, Deuda Pública de EE. UU. y la Proyección de un Futuro Financiero Asimétrico

    La tercera arista de esta consolidación financiera es la tokenización de Activos del Mundo Real (RWA) y su intrínseca conexión con la deuda pública estadounidense. Los RWA, activos físicos o intangibles representados en una cadena de bloques, prometen democratizar el acceso al capital, aumentar la liquidez y mejorar la eficiencia.

    El valor total bloqueado (TVL) en RWA ha experimentado un crecimiento exponencial, con proyecciones de mercado que alcanzan los USD 4 billones para 2030. Sin embargo, esta revolución, lejos de ser descentralizada en su esencia, está siendo capturada y canalizada por el sistema financiero estadounidense.

    La Ley GENIUS, al exigir que las stablecoins de pago estén respaldadas por activos líquidos y seguros como los bonos del Tesoro de EE. UU., no solo asegura la solidez de las stablecoins, sino que también crea una demanda masiva y sostenida de la deuda pública estadounidense a nivel global. Esto convierte a los Bonos del Tesoro de EE. UU. en el «pilar fundamental para el respaldo de las stablecoins denominadas en dólares», abriendo un canal masivo y eficiente para la captación de deuda pública estadounidense a escala global a través de la tokenización.

    La proyección es clara: a medida que más entidades obtengan licencias bancarias y se conviertan en «emisores de stablecoins de pago permitidos» bajo la Ley GENIUS, la demanda de bonos del Tesoro de EE. UU. como respaldo para sus stablecoins de 1:1 aumentará significativamente.

    La deuda tokenizada del Tesoro de EE. UU. ya representaba el 34% del mercado de RWA tokenizados de USD 23 mil millones en la primera mitad de 2025. Expertos proyectan que hasta el 10% del PIB mundial podría operar con «rieles criptográficos» para finales de esta década, y en este escenario, las stablecoins respaldadas por dólares serán una parte fundamental, con los bonos del Tesoro de EE. UU. como su pilar de estabilidad.

    Esto representa un cambio estructural en la financiación del déficit público de EE. UU., donde las stablecoins se convertirían en una fuente no tradicional de demanda para la deuda estadounidense. Es una dominación financiera silente, en la que la «desregulación» en otras latitudes y la búsqueda de estabilidad por parte de los usuarios, se traducen en una centralización de facto del control financiero en EE. UU. y una nueva forma de financiar su hegemonía económica global.

    Los sistemas de pago tradicionales como SWIFT, aunque reaccionan con proyectos piloto de tokenización, se verán cada vez más presionados a adaptarse o coexistir con infraestructuras blockchain que ofrecen mayor velocidad y menores costos. La integración de stablecoins en los pagos globales continuará, impulsada por soluciones que «desafían a SWIFT» al integrar alguna stabelcoin:dólar como USD1 (propiedad de World Liberty Financial, empresa de la familia Trump) en los pagos bancarios globales.

    En este contexto, la «desregulación» en la comunicación digital en América Latina se convierte en un arma de doble filo. Si bien permite la hiperlocalización de la infraestructura y el contenido, la falta de un marco regulatorio claro en la región crea un «terreno de nadie» que la estrategia estadounidense aprovecha para cimentar su liderazgo, atrayendo talento y capital que buscan reglas de juego predecibles y claras. La transparencia es un pilar fundamental en la estrategia de confianza, pero esta transparencia se inscribe dentro de los marcos regulatorios y de supervisión de EE. UU., consolidando su influencia.

    La arquitectura regulatoria de activos digitales en Estados Unidos, con las Leyes GENIUS y CLARITY, no es una mera respuesta a la innovación tecnológica, sino una estrategia geopolítica calculada para solidificar su poder financiero en la era digital. Al exigir que las stablecoins de pago estén respaldadas por su deuda pública y sean emitidas o controladas por entidades bajo su jurisdicción, EE. UU. está construyendo un nuevo Leviatán digital que impacta directamente la soberanía económica de los estados nación latinoamericanos.

    La adopción masiva de stablecoins como refugio frente a la inestabilidad local, y la creciente tokenización de RWA con el Tesoro de EE. UU. como principal respaldo, auguran un futuro donde la capacidad de los estados para ejercer un control autónomo sobre sus políticas monetarias y flujos financieros se verá aún más mermada, consolidando una nueva realidad de dependencia financiera digital en las Américas.

    1759173787

    Una propuesta de acción contra el neofascismo y la guerra cognitiva escrita por el Presidente Nicolás Maduro Moros.

    CALLES, REDES, MEDIOS, PAREDES Y RADIO BEMBA

    Por Prof. Olga Uribe Trujillo

    Comenzando a leer este método que nos hace llegar el Presidente Maduro, confieso que se mezclaron muchos sentimientos de afecto, respeto, admiración, cariño, que invaden los sueños de una militante y comprometen con el deber patrio de apoyar hoy y en todo momento a nuestra Patria y, por consiguiente, a nuestro Proyecto Bolivariano y al Presidente Maduro.

    En seguida, hice una relación con las enseñanzas del Profesor Fernando Buen Abad y su insistencia en estudiar y conocer el Informe presentado por el Prof. Seán Mac Bride, conocido como “Un solo Mundo, Voces Múltiples”, que en 1980, cuando fue aprobado por la UNESCO, ya se avizoraban una serie de fenómenos comunicacionales y la dominación de las grandes empresas transnacionales mediáticas del mundo, que persiguen justamente anular, mediatizar, colonializar el pensamiento, los conocimientos propios de los pueblos y así, instaurar el mundo ajustado a sus intereses y prioridades económicas, sociales, políticas, ambientales y educativas, impactando en las culturas y las identidades.

    La necesidad de crear un NUEVO ORDEN MUNDIAL DE LA COMUNICACIÓN Y LA INFORMACIÓN (NOMIC), se encuentra dentro de las ochenta y dos (82) recomendaciones que presentó el Infome Mac Bride, y nada más urgente ahora que luchar por esto. Quedaron muchos temas pendientes a tratar después de la presentación del informe y es por eso es que este Método Calles, Redes, Medios, Paredes y Radio Bemba, se ajusta oportunamente a esos debates pendientes. Destacan entre ellos:

    • Eliminación de los desequilibrios y desigualdades entre el tercer mundo y los países desarrollados;

    • Respetar la identidad cultural y el derecho de cada país de informar a los ciudadanos y ciudadanas del mundo de sus aspiraciones y sus valores, tanto sociales como culturales;

    • Eliminar los efectos negativos que se producen por la creación de monopolios;

    • Tumbar las barreras, tanto internas como externas, que impiden la libre circulación y una difusión equilibrada de la información;

    • Garantizar la pluralidad de las fuentes y los canales de la información;

    • Garantizar, a su vez, la libertad de prensa y de información;

    • Aumentar la capacidad de los países del tercer mundo para mejorar la situación, el equipamiento y la formación profesional de los periodistas;

    • Respetar el derecho de todos los pueblos del mundo a participar en los flujos de información internacionales;

    • Respetar los derechos de los ciudadanos de acceder a las fuentes de información y de participar activamente en el proceso de comunicación.

    Es precisamente, a través de estrategias populares, comunales, de apropiación del conocimiento, de la información y de la comunicación real, donde se puede desnudar al enemigo que insolentemente manipula para generar caos, violencia, miedo y desasosiego; es aquí, donde este manual “callejero” como diría el Presidente Maduro, que nace de la experiencia en la lucha política y social que se vive en nuestras comunidades, nos enseña la “táctica y la estrategia” que nos recitaba Benedetti: la táctica: la forma de actuar con paciencia y sabiduría; la estrategia: que el otro u otra al que nos dirigimos, entienda ese comportamiento en la subjetividad.En el proceso colonizador, la colonialidad implicó e implica la transformación del conocimiento del ser.Autores como Maldonado-Torres en su tesis 5, señala que, la colonialidad de la estructura del poder opera justamente en el campo de la cultura del sujeto; la colonialidad del ser opera en la subjetividad y la colonialidad del saber en el método.

    De acuerdo con esta tesis de la colonialidad, es en el saber dónde debemos incidir con el Método de Calles, Redes, Medios, Paredes y Radio Bemba, porque es allí (sin dejar afuera los otros campos de acción de la colonialidad), donde precisamente han creado métodos invasivos para transformar la realidad y someter a las poblaciones en el mundo.

    Es fundamental, estudiar, analizar y compartir lo que nos transmite el Presidente en este método para llegar a todos los espacios de convivencia donde actuamos y, despertar en las conciencias, el peligro que significa permanecer en la ignorancia inducida.

    Referencias:

    Benedetti,Mario (1975) Poemas de otros “Táctica y Estrategia”.Buen Abad, Fernando. (2025) Cátedra Mac Bride. Lauicom. Caracas.Maduro Moros, Nicolás (2025). Método “Calles, medios, radiom paredes y radio bemba”.Maldonado Torres, Nelson. (2016). Diezos, tesis sobre la colonialidad y la decolonialidad. Artículo.

    1758812128

    EL ATAQUE A LAS LANCHAS EN EL CARIBE COMO EXPRESIÓN DE LA DESHUMANIZACIÓN

    Por Prof. Roger Garcés
    Vicerrectorado de Investigación LAUICOM

    Tanto el colonialismo como el fascismo siempre ha recurrido a la deshumanización para lograr sus objetivos. La deshumanización ha conducido al asesinato masivo y al genocidio. Cuando Netanhayu afirma que los palestinos son subhumanos está dándole una justificación al asesinato masivo. Debemos recordar que para los conquistadores españoles, nuestros aborígenes “no tenían alma”, y ello justificó el mayor genocidio de la historia de este planeta. Así, la deshumanización ha sido la justificación perfecta para los procesos de conquista llevados a cabo por las potencias imperiales. En este momento, nuestra patria Venezuela también se enfrenta a este proceso de deshumanización cuando se intenta asociar la noción de “venezolano” a la idea de “narco-terrorista”.

    Esta es una iniciativa que se inaugura con la segunda presidencia de Trump, que asumió como elemento fundamental de su campaña la idea de MAGA, «Make America Great Again» o hacer otra vez grande a América. Ya sabemos que los gringos suelen confundir Norte América con América y suelen confundir “crecer” con destruir a los demás. El ingente despliegue a nivel comunicacional de “Terrorismo”, “Tren de Aragua”,“Narcoterrorismo”, condujo al secuestro de 252 connacionales en una cárcel de máxima seguridad en El Salvador, quienes eran víctimas de tratos crueles por ser considerados “Terroristas del Tren de Aragua”. Como hemos visto en artículos anteriores, tratar de explicar o hacer entender que están violando leyes y tratados internacionales, solo ayuda a reforzar la imagen de “Rey” de Trump. Lo que queremos significar es que esto de deshumanizar a los venezolanos asociándolos con terroristas, ya tiene tiempo en el discurso de Trump.

    La deshumanización ha sido estudiada y tiene múltiples abordajes que la explican y la escriben. De estos abordajes vamos a tomar dos interpretaciones y a partir de esas dos interpretaciones vamos a generar una consecuencia.

    1. La deshumanización como “satanización”.

    Esta visión se basa en la idea de que hay un “Salvador” que en una “Cruzada” contra el mal, está evitando que su pueblo sufra por algún “daño” que se cierne sobre ellos. La idea de Salvador conecta a nivel inconsciente con la noción de “Mesías” o “Iluminado”. Es decir, un ser superior (mesiánico) que se da cuenta de cosas que el común de los mortales no ve. Es fácil conectar la idea de “Ser superior” con la idea de “Rey”, y de “Dios”, (ya que Dios pone y quita reyes) que es lo que hemos venido afirmando en los últimos artículos (ver Dioses, Reyes y Fascistas), y los reyes tienen la prerrogativa de ser desproporcionados en sus cometidas. Simplemente recordemos a Napoleón cuando hacía de su puño y letra, ingeniosas acotaciones a “El Príncipe” de Maquiavelo, al margen de una página escribió: “Todo se puede con más”.


    De manera que cuando se deshumaniza al otro para colonizar y aprovecharse de sus riquezas, inmediatamente y estableciendo un equilibrio psíquico, se incorpora al que deshumaniza con el imago de “Dios”, en una perversa ecuación: “Convierto al otro en Demonio y yo me convierto en Dios”. Recordemos el principio básico de la conquista y la sociología de las religiones: “Los dioses vencedores convierten de demonios a los dioses vencidos”, así los vencedores deben convertir en demonios a los vencidos (deben deshumanizarlos).

    2. La deshumanización como racismo

    El establecimiento de jerarquías humanas es una de las especialidades de los conquistadores y de los fascistas. Recordemos que los esclavistas tenían su “Teoría del umbral del lodo” (que sigue vigente en la mente de los supremacistas blancos actualmente en el poder en EE.UU). Uno de sus exponentes, el congresista estadounidense James Henry Hammond, afirmaba que “en toda sociedad debe existir necesariamente una clase baja para sustentar y mantener a la clase alta”.

    De manera que la deshumanización entra en especial consonancia con la Teoría esclavista del Umbral del lodo que niega el principio de igualdad humana natural.

    Consecuencia de la deshumanización

    Siempre debemos recordar a Derrida y su axioma: “No hay nada fuera del texto”, ya que TODO lo que se transmita a través de los medios y se constituya en mensaje, comunica algo. Los videos insonoros en los que sobre un fondo negro que sugiere un mar, se hace explotar una lancha tienen un metamensaje que busca manipular la mente de quien ve esos videos. El tratamiento que se hace el imperialismo de sus supuestos tripulantes como “narcoterroristas” tratan de justificar sus arbitrarias, ilegales y criminales acciones. Es aquí donde entra en juego la DESHUMANIZACIÓN. Recordemos que los nazis decían que los judíos eran “Subhumanos” y lo mismo dice Netanyahu de los palestinos; los españoles decían que los indígenas no tenían alma y la inquisición degradó a la mujer a servidora sexual de Satanás, por lo que miles de mujeres fueron quemadas vivas, entronizando el dominio machista en la sociedad occidental.

    A los ojos de los imperialistas, los narcoterroristas son demonios y son susceptibles de ser racializados y convertidos en subhumanos (no son gringos ojos azules, son negros y zambos venezolanos). Es decir, los narcoterroristas han sido deshumanizados y esto supuestamente justifica que los hagan explotar. Pero hay algo todavía más problemático: en el discurso del imperio (recuerden: “No hay nada fuera del texto”), la más cercana asociación de la palabra “narcoterrorista” es “venezolano”, recordemos el CECOT y los 252 connacionales. Si esta hipótesis es valedera, les tenemos muy malas noticas a los criollos que apoyan una invasión, pues también son venezolanos y a los ojos de los gringos no importa que toda la vida hayas votado por la oposición y hayas salido a quemar C.D.I. No importa que te quejes diariamente y despotriques contra el gobierno, no importa que odies a los chavistas; si los gringos logran entrar, ten la seguridad de que también te van a disparar.


    Hermano opositor, en tu irracionalidad, perfectamente explicada por la Guerra cognitiva, tienes la infantil idea de que los gringos lo que van a hacer aquí es una operación quirúrgica de “Extracción”, como un odontólogo que pone una anestesia, saca la muela con caries y no toca a los demás dientes. Esa es una visión bastante ingenua, infantil y determinada por la ignorancia. Si solo te enteraras del bombardeo al barrio “El Chorrillo” en Panamá, de la destrucción total de Siria, Libia e Irak, ya podrías ir borrando esa insulsa sonrisa de tus labios. Querido hermano opositor, tú también has sido deshumanizado; simplemente porque también eres venezolano, tú también has sido convertido en demonio y has sido o puedes ser objeto de malos tratos por causas de racismo.
    Este es momento para defender el único lugar que tenemos para vivir y es bueno que recuerdes al Martin Fierro:

    “Los hermanos sean unidos
    porque esta es la ley primera
    tengan unión verdadera
    en cada tiempo que sea
    porque si entre ellos pelean
    los devoran los de afuera”

    Resumen:

    La Deshumanización como satanización
    La Deshumanización como racismo

    Ambas sirven para descalificar al dueño de los recursos a saquear a través de las guerras

    La consecuencia:
    1. Todos los venezolanos hemos sido satanizados y hemos sido objeto de racismo.
    2. Los soldados gringos, que han sido entrenados en la satanización y el racismo, dispararán contra todos los venezolanos (opositores y chavistas).
    3. Hay que crear conciencia para trascender la ingenua ilusión de que solo se trata de una “Extracción quirúrgica”.

    IMG_20250822_111643_1

    Economía del dato: la transacción invisible

    Por MsC. Martín Augusto Román

    Cada operación en la era digital, desde una simple búsqueda en internet hasta una compra en línea, esconde una segunda transacción, una «transacción invisible» que está redefiniendo los fundamentos de la teoría económica. Mientras se intercambia dinero por un bien o servicio, simultáneamente se transfiere un activo de inmenso valor: los datos.

    Esta economía paralela, construida sobre la misma infraestructura tecnológica que nuestras comunicaciones, desafía las definiciones clásicas de dinero, valor y mercado, dando lugar a un nuevo ecosistema donde el dato se erige como la unidad mínima de valor. No obstante, el surgimiento de este paradigma no está exento de críticas.

    Algunos expertos señalan que la monetización de datos personales plantea serias preocupaciones sobre la privacidad y el control de la información. Además, existen inquietudes sobre la concentración del poder en pocas corporaciones y el riesgo de desigualdades en las economías digitales. Este artículo analiza la evolución de este nuevo paradigma, su impacto en la estructura económica global y los desafíos que presenta para la soberanía de las naciones.

    La explosión del valor de los datos: un nuevo orden económico

    Hace apenas veinte años, el concepto de «economía del dato» era una abstracción teórica. Hoy, es el motor de la economía global. El cambio ha sido impulsado por un crecimiento exponencial en el volumen de información generada.

    En 2022 se generaron, capturaron y consumieron 97 zettabytes (ZB) de datos, una cifra difícil de aquilatar. Para ponerlo en perspectiva, un zettabyte equivale a un billón de gigabytes. Es una cantidad que desafía la intuición. Y la avalancha no se detiene. Las proyecciones indican que para este 2025, esta cifra se duplicará, alcanzando los 181 zettabytes.

    Este crecimiento se refleja en el tráfico global de Internet. En 2020, en plena aceleración por la pandemia, el tráfico se estimó en más de 3 zettabytes anuales. Esto equivale a que cada persona en el planeta consumiera 32 gigabytes al mes, o a un flujo constante de 100.000 gigabytes por segundo. Para 2022, esa cifra ya había aumentado un 50%, llegando a 150,000 gigabytes por segundo.

    El crecimiento es vertiginoso: hemos pasado de 100 gigabytes por día en 1992 a 150,000 gigabytes por segundo hoy. Un crecimiento de más de mil veces solo en las últimas dos décadas. ¿En qué consiste este tráfico? Cerca del 80% está relacionado con videos, redes sociales y juegos. Es decir, con experiencias eminentemente emocionales, culturales, políticas y sociales.

    Este diluvio de información no es un mero subproducto de la digitalización; es la materia prima de un negocio global en auge. El valor comercial de los datos se manifiesta de forma más evidente en el comercio de servicios digitales, que en 2018 ya representaba 2.7 billones de dólares a escala mundial y para el cierre de 2024 su facturación fue de más de $ 1.400 billones.

    Más revelador aún es su peso relativo: en dos décadas, la proporción de estos servicios en el comercio mundial pasó del 20% a más del 50%. Este crecimiento no es homogéneo y ha dado lugar a una profunda brecha digital a nivel global.

    Para refinar este «nuevo petróleo» la infraestructura y el capital se concentran abrumadoramente en dos regiones: Estados Unidos y China. Juntas, estas dos potencias albergan la mitad de los centros de datos de hiperescala del mundo, han acaparado el 94% de toda la financiación de nuevas empresas de Inteligencia Artificial (IA) en los últimos cinco años y concentran el 70% de los investigadores más competentes en este campo.

    Esta concentración de poder se traduce en rentas exponenciales para un pequeño grupo de gigantes tecnológicos. Las mayores plataformas digitales (Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet, Facebook, Tencent y Alibaba) aglutinan casi el 90% de la capitalización bursátil del sector.

    Para estas corporaciones, los datos no son sólo un activo, sino el factor de producción clave que les permite optimizar operaciones, personalizar la experiencia del cliente y, lo más importante, desarrollar «productos predictivos».

    El análisis de macrodatos (Big Data) permite a estas empresas identificar patrones de conducta y anticipar las decisiones de los consumidores con una precisión sin precedentes. El resultado es una ventaja competitiva abrumadora: el 58% de las compañías líderes en análisis de datos reportan una mejora significativa en su posición competitiva, y más de un cuarto de ellas registra un aumento de ingresos superior al 15% gracias a estas iniciativas.

    Comunicación y economía digital: la infraestructura de la influencia

    La economía del dato no podría existir sin la infraestructura que la soporta, y esta es, fundamentalmente, la misma que la de la comunicación digital. Internet, los dispositivos móviles y las plataformas de redes sociales no son solo canales para el intercambio de información, sino también para la extracción de valor. Cada clic, cada «me gusta», cada mensaje, es un dato que alimenta los algoritmos. Esta fusión de infraestructuras crea lo que se ha denominado una «sinapsis biodigital», una conexión directa entre los procesos bioquímicos y emocionales del usuario y los intereses económicos de las plataformas.

    En este modelo, la comunicación se convierte en el vehículo para la transacción económica invisible. El contenido que consumimos está diseñado para generar un estímulo emocional instantáneo que, a su vez, moviliza una decisión de consumo.

    Las emociones, se convierten en el factor mediador fundamental entre la comunicación y la economía. Las plataformas lo saben y han perfeccionado las técnicas para captar la atención del usuario a través de «nudges» o pequeños empujones —mensajes simbólicos, humorísticos o semióticos— que influyen en las decisiones del individuo. Esto da lugar a un «capitalismo de seducción» o «capitalismo afectivo», donde el objetivo no es solo vender un producto, sino generar un vínculo emocional que asegure la lealtad y, sobre todo, el flujo constante de datos.

    El modelo de negocio que sustenta esta dinámica es lo que Shoshana Zuboff denomina «capitalismo de vigilancia». Las experiencias humanas privadas se transforman en datos de comportamiento que son apropiados por las plataformas como materia prima gratuita. Este «excedente de comportamiento» —datos que no son necesarios para la mejora del servicio— se utiliza para entrenar algoritmos y generar los mencionados «productos predictivos», que luego se venden a terceros en mercados de futuros de comportamiento.

    En este ciclo, el usuario se convierte en un «trabajador ad honorem», cuya actividad digital genera el valor que enriquece a las plataformas sin recibir compensación monetaria directa. A partir de la ingente cantidad de datos recopilados, se construye una «persona digital», un clon virtual de cada usuario que alimenta las lógicas de segmentación y permite una manipulación del comportamiento a una escala masiva y personalizada.

    Soberanía y expoliación: desafíos para las naciones en la era del dato

    Esta nueva realidad económica plantea un desafío existencial para la soberanía de las naciones, especialmente para aquellas en desarrollo. La brecha digital se ha profundizado, creando una nueva forma de dependencia. Los países con capacidades limitadas para convertir datos en inteligencia digital corren el riesgo de convertirse en meros proveedores de materia prima.

    En este neocolonialismo digital, las naciones del Sur Global generan los datos en bruto que son extraídos y procesados por las plataformas del Norte Global, para luego tener que pagar por la inteligencia y los servicios derivados de su propia información. Es una expoliación silenciosa, una transacción invisible a escala geopolítica.

    Frente a este panorama, las opciones para desarrollar un potencial digital con soberanía nacional son complejas pero urgentes. La primera y fundamental es la creación de marcos de gobernanza de datos robustos y soberanos.

    El mundo observa hoy tres modelos divergentes: el estadounidense, centrado en el control privado; el chino, basado en el control estatal; y el europeo, que busca el control individual. Ninguno de estos modelos es directamente exportable, y cada nación debe encontrar un equilibrio que proteja los derechos de sus ciudadanos, fomente la innovación local y garantice la seguridad nacional.

    Desarrollar este potencial requiere de una estrategia integral. Es imprescindible invertir en infraestructura propia, como centros de datos y redes de alta velocidad, para reducir la dependencia de proveedores extranjeros. Paralelamente, es crucial fomentar el talento local a través de la educación en ciencia de datos, inteligencia artificial y ciberseguridad.

    Finalmente, en Venezuela se ha puesto en marcha la Gran Misión Ciencia y Tecnología e Innovación que representa la aplicación de políticas públicas que establecen los cimientos para que una parte justa del valor generado a partir de los datos de sus ciudadanos se quede en el país.

    La economía del dato es una realidad ineludible. Para las naciones en desarrollo, el desafío no es resistirse a ella, sino encontrar la manera de participar en sus propios términos, transformando la amenaza de la expoliación digital en una oportunidad para un desarrollo soberano y equitativo en el siglo XXI.