Tapas - Prensa (8)

¿Cuál justicia? Participación en la CIJ

Por. Prof. Carolina Escarrá Gil

Profesora e Investigadora

Universidad Internacional de Las Comunicaciones, LAUICOM

Ejes Temáticos Funcionales

  • Legitimidad Histórica y Diplomática: La vigencia exclusiva del Acuerdo de Ginebra de 1966 frente a la ilegalidad del Laudo de París de 1899.
  • Intereses Corporativos Trasnacionales: El papel de ExxonMobil en la demanda de Guyana ante la CIJ y el usufructo de los hidrocarburos.
  • Geopolítica y Cortinas de Humo: Maniobras de distracción fronteriza y reuniones bilaterales de inversión petrolera.
  • Conciencia y Soberanía Popular: El referendo consultivo como el hito que define el mandato popular de integridad territorial.
  • Filosofía del Derecho Internacional: La crítica a la rigidez de los tribunales tradicionales frente a la justicia revolucionaria de los pueblos.

La semana pasada tuvo lugar la participación de la delegación venezolana con la presidenta encargada a la cabeza, en la audiencia de la Corte Internacional de Justicia sobre el Esequibo, en Países Bajos, donde se encuentra la sede de ese tribunal internacional.

Allí, la delegación reafirmó la posición histórica de Venezuela en torno a la controversia, enfatizando que la misma solo será dirimida a través de un diálogo político concertado, en el marco del Acuerdo de Ginebra de 1966, el cual establece una solución práctica y mutuamente satisfactoria para ambas partes, advirtiendo además que Venezuela desestimará cualquier decisión de esa Corte, que vaya contra el Acuerdo de Ginebra, puesto que “Venezuela nunca ha dado consentimiento para someter la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba a la jurisdicción de esta corte”.

Por esa razón el equipo venezolano solicitó formalmente a la CIJ que se abstenga de intervenir en la controversia sobre el Esequibo, como lo enfatizó el embajador Samuel Moncada en el cierre de la intervención de la delegación nacional.

La verdad histórica de Venezuela: El Acuerdo de Ginebra de 1966 como la única vía válida para resolver la controversia.

Estamos preparados

Igualmente, la presidenta encargada dejó claro en nombre de todas y todos los venezolanos, que Venezuela está lista y preparada para alcanzar una solución satisfactoria: “En nombre del pueblo venezolano, hemos llegado a los Países Bajos para defender la majestad y el vigor del Acuerdo de Ginebra de 1966…”

Presentó más de 3000 folios de documentos históricos que confirman la nulidad del Laudo arbitrario de París de 1899, la ilegalidad del Tratado de Washington en el cual se sustentó dicho arbitraje, al tiempo que ratifican que el Esequibo forma parte del territorio de Venezuela desde la creación de la Capitanía General en 1777.

También señaló que la actitud hostil de Guyana responde a intereses petroleros trasnacionales, pues su desconocimiento del Acuerdo de Ginebra coincidió con el hallazgo “de fama mundial” por parte de la ExxonMobil, de grandes yacimientos de hidrocarburos.

Demanda

Recordamos que, en el año 2018, el gobierno de la República Cooperativa de Guyana introdujo de manera unilateral, y con el apoyo del secretario general de la ONU, una demanda en la cual solicitaba la validez del Laudo arbitrario de París de 1899, que ya había sido discutido en el marco de la Asamblea General de la ONU, dando pie al Acuerdo de Ginebra de 1966, con el aval de Inglaterra, la para entonces Guyana inglesa y la República Bolivariana de Venezuela. 

Venezuela no ha reconocido ni reconoce la jurisdicción de esa Corte en la disputa como lo ha hecho saber en reiteradas oportunidades y como incluso se definió popularmente a través del referendo del 3 de diciembre de 2023.

No obstante, el gobierno asistió a la ronda de audiencias en la CIJ, con la única intención de “mostrar ante el mundo la verdad sobre los derechos que desde su nacimiento le corresponden sobre el territorio de la Guayana Esequiba”, como lo anunció el canciller.

Soberanía e intereses trasnacionales: El financiamiento corporativo detrás de las demandas contra la integridad territorial

Cortina de humo

Por otro lado, el canciller Yván Gil dijo que Guyana lanzó otra “cortina de humo”, al señalar un supuesto ataque de Venezuela en la frontera, dejando una persona herida, como lo ha hecho en otras ocasiones, en momentos en que el tema del Esequibo tiene una gran exposición mediática. Así señaló: “No podrán desviar la atención de la verdad histórica, jurídica y política: la única vía válida para resolver esta controversia es el Acuerdo de Ginebra de 1966, vigente hoy y mecanismo diplomático y pacífico al cual estamos comprometidas ambas naciones. Estas recurrentes cortinas de humo no ocultarán su derrota frente a la verdad ni su negativa a cumplir el único mecanismo acordado entre las partes”.

Por su parte, de acuerdo con Reuters, Trump se reunió con directivos de Chevron y ExxonMobil en la Casa Blanca para discutir inversiones y oportunidades petroleras en Venezuela”, mientras versiones en redes sociales vinculan esta reunión con una posible estrategia para reducir tensiones sobre el Esequibo, donde ambas compañías estadounidenses mantienen intereses petroleros.

Elementos puntuales a recordar

Sobre el tema, hay que recordar que el presidente Maduro hablaba de 6 momentos en la controversia y que el último de esos momentos era el que estaba surgiendo a partir del referendo del 3 de diciembre de 2023, hito que fue precedido por una campaña que pudiéramos llamar peregrinaje, y en la cual se le explicó al pueblo venezolano de manera didáctica por qué debía votar sí a las 5 preguntas del referendo, una de las cuales plantea la creación del Estado Guayana Esequiba y la modificación del mapa, para incluir a Venezuela toda, en el marco de la integridad territorial, algo que ha sido muy rechazado por las autoridades guyanesas. 

También hay que recordar que se trata de un territorio venezolano de 159.542 Km2, del cual fuimos vilmente despojados a través del fraude imperial, que corresponde a 156 veces la isla de Margarita o 368 veces el tamaño de Caracas, como lo plantea la ONG Mi Mapa, y que es rico en minerales, tierras raras biodiversidad, pero además tiene proyección al mar atlántico donde se encontraron importantes yacimientos petroleros que Guyana ha estado usufructuando junto con empresas transnacionales petroleras como la ExxonMobil

De acuerdo con el ex ministro de ambiente guyanés Trotman, la ExxonMobil no solo presionó para que se efectuara la demanda, sino que pagó los gastos para que el país lo hiciera. Esto, evidentemente para defender el apenas 2% de regalía que les exige Guyana a las empresas petroleras, de acuerdo con el acuerdo de 2016, parte del cual se va en los actos de corrupción de autoridades guyanesas, por lo cual las ganancias obtenidas, no se retribuyen a la población.

Laudo írrito y nulo

Nuestra delegación pisó firme en este sentido, dejando sobradas evidencias de por qué el laudo arbitrario de París es un laudo írrito, nulo e ilícito. También se habló del acuerdo entre Holanda e Inglaterra de 1814, que está en el origen de la controversia, que tuvo mucho antes bulas papales, mapas y otros documentos.

Sobradas razones lo demuestran: La falta de justificación del laudo, algo no concebible en esa época; la ultrapetita al tocar tierras en disputa con Brasil o al decidir la navegación internacional de ríos venezolanos; el uti posiidetis factis con tan solo 50 años de permanencia en el territorio y no con 100 que era lo que se planteaba en la época (elemento contenido en el Tratado de Washington) sin la participación de Venezuela; la componenda, chantaje y fraude demostrado por Severo Mallet Prevost muchos años después para la aceptación de unos linderos, de líneas que supuestamente Shomburg trazó aun estando muerto.

Frente al fraude imperial: Los argumentos irrebatibles que demuestran la nulidad absoluta del Laudo de París.

¿Cuál justicia?

A vuelo de pájaros, y en un espacio reducido como esta columna, unas pinceladas de nuestra lucha asimétrica por recuperar un territorio que es parte de nuestra integridad territorial. La batalla es en el terreno de una institución que ha demostrado en otros fallos, ser la justicia con vendas en los ojos, con una balanza tal vez de cartón, rígida y con sonrisa de Mona Lisa. No la justicia revolucionaria sin vendas en los ojos, en movimiento, con el cabello al viento, libre, que reconoce las asimetrías sociales en esta lucha de clases internacional, que es la justicia de los pueblos, la justicia de Carlos Escarrá, la justicia del amor.

No obstante, sin duda alguna, debemos seguir apostando al triunfo de la verdad sobre la mentira y de la vida y el amor sobre la muerte, la desesperanza y el odio.

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