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Un secuestro, acicate de la Revolución

Fernando Buen Abad Domínguez

Quienes han podido desarrollar alguna conversación profunda con Nicolás Maduro podrían dar fe de la intensidad y la complejidad con que opera una inteligencia tan especial y tan transparente. Su cabeza es una multitud de ideas y reflexiones operando en tiempo real 24×7. Y eso debe estar multiplicándose en estas horas de secuestro que, nadie lo dude, está sirviendo como multiplicador de planes con rumbo al perfeccionamiento de la revolución socialista de Venezuela. Con Chávez como insignia. Son encierros que liberan capítulos heroicos de la historia.

Esto no es un elogio impresionista de culto a la personalidad; basta de eso. Esto es una reflexión amiga y un aprendizaje teórico en el cruce actual entre la subjetividad política, la dirección histórica revolucionaria y la lucha de clases. La lucha de Nicolás Maduro no puede ofenderse con caricaturas apologéticas y menos con demonizaciones simplistas; las horas y los días de su secuestro exigen una lectura hermana y respetuosa, capaz de valorar a un compañero, apartado contra su voluntad del proceso histórico que lo parió y que también lo eligió para completarse. En pie de lucha.

Indudablemente, aquellos que han interactuado directamente con él pueden destacar su modalidad y moralidad, caracterizada por la simultaneidad del estratega. Este juega una especie de ajedrez de 30 tableros simultáneos entre redes de sinapsis política, desplazamientos tácticos, reformulación constante de perspectivas y una autocrítica singular que oscila entre la introspección y la codificación estratégica. Esa forma de operar no es una excepción personal, sino un producto histórico madurado en la sedimentación de experiencias obreras, diplomáticas y partidarias en presión permanente y con no pocas victorias populares. Su trayectoria, que abarca desde el liderazgo sindical hasta el cargo de jefe de Estado, no es resultado de una formación académica estereotipada, sino de una práctica política intensiva. No obstante, su relevancia es notable en la generación de teorías que se moldean por y en la dialéctica de la lucha social y la geopolítica.

Y la Revolución Bolivariana, impulsada por Hugo Chávez, es su contención fundamental y no se explica su papel en ella por una genialidad individual, sino por la articulación de una lucha histórica colectiva en torno a la democratización del petróleo, la ampliación de mecanismos de participación y la construcción de una narrativa antiimperialista. Como Simón Bolívar en el discurso chavista, analizado desde la semiótica política, que opera como dispositivo de producción de sentido en torno a categorías como “pueblo”, “patria” y “socialismo”.

En el campo de batalla que significa su secuestro, Nicolás debe estar afilando las armas de la razón revolucionaria y velándolas bajo una doble tensión: por un lado, la necesidad de preservar la continuidad simbólica de Chávez como significante unificador; por otro, la obligación de superar la canallada imperial y sus estragos en la vida —económica, geopolítica e institucional— de su pueblo. Y no son momentos fáciles, aunque uno conozca las fortalezas de Nicolás, para convertir las adversidades en claridad de lucha. Ninguna contrariedad erosiona las convicciones que hicieron posible el consenso inicial. La intensidad de las ideas en las horas del secuestro debe interpretarse como gesto de militancia y como expresión viva de ese encargo histórico que Hugo Chávez y su pueblo le dieron para gobernar, incluso bajo asedio interno y externo. Nicolás lo sabe muy bien.

Quienes conocen a Nicolás saben que el contexto reciente lo radicalizará aún más en todas sus mejores convicciones. Su secuestro y traslado a las fauces del imperio, entre disparates y delirios burgueses sobre “narcoterrorismo”, sólo ha abierto un escenario de excepcionalidad geopolítica donde la inteligencia de Nicolás excederá ampliamente la coyuntura. Por ejemplo, desde su reclusión, ha emitido mensajes humanistas que apelan al diálogo y la convivencia sin resignar una sola de sus convicciones. Y eso introduce en la historia reciente de Latinoamérica una dimensión ética y moral nueva: el líder de un proyecto revolucionario, invocando formas de organización y resistencia, para enfrentar el menú macabro imperial y la dictadura de sus coerciones. Esta contribución no debe pasarse por alto; contiene un mensaje táctico brillante dentro de un campo de fuerzas asimétrico. Bajo la presión de horas muy duras. 

Esa situación de secuestro debe estar funcionando en Nicolás como “multiplicador de ideas” y como laboratorio de precisión conceptual. Su historia muestra que los momentos de adversidad extrema pueden operar como catalizadores de reflexión estratégica, pero también como dispositivos de consolidación política. El fallecimiento de Hugo Chávez es un ejemplo incontestable. No se trata de una apología del determinismo heroico en la adversidad: se trata de explicar con toda crudeza que la conciencia revolucionaria no se intensifica automáticamente; depende de las mediaciones organizativas, del vínculo con las masas y de la capacidad de traducir experiencia en programa. La adversidad como acicate en la revolución de las conciencias.

Nicolás no es un malabarista de eufemismos. Quienes lo conocen pueden dar fe de su palabra amiga, a veces cruda y dura, no dogmática, que no es cualidad individual del dirigente, sino fortaleza dinámica de la dirección política y la conciencia de clase. La revolución no se perfecciona en la lamentación de un líder, sino en la praxis colectiva que articula organización, producción y sentido. Incluso en los escenarios más dramáticos, el problema decisivo sigue siendo si las fuerzas revolucionarias logran transformar su experiencia en poder efectivo, o si quedan subsumidas en estructuras que reproducen nuevas formas de dominación. Con Nicolás secuestrado, cualquier análisis serio debe evitar ilusiones románticas: la fetichización del líder como fuente exclusiva de racionalidad histórica no nos sirve y tampoco la negación de su papel en la condensación de fuerzas sociales para garantizar la unidad.

Nada quisiéramos más que hacer llegar a Nicolás y a Cilia un abrazo fuerte y fraterno, y con él, hacerles saber que estamos entendiendo la coyuntura en unidad proactiva y en compromiso disciplinado con la revolución socialista y bolivariana. Que nos duelen todas las canalladas y las muertes que este episodio maldito impuso a su pueblo y que la “intensidad” de sus señales desde el encierro se lee con disciplina y responsabilidad. Que el significado del dolor por el secuestro y por las muertes no obnubila las tareas de la lucha social que vuelven más necesaria la praxis colectiva. Quienes conocen a Nicolás, es decir, su pueblo, saben bien que ese hombre está luchando por convertir la adversidad actual en acción revolucionaria superadora. Que está luchando para mantener la unidad porque, incluso en las horas amargas del secuestro, brilla la inteligencia chavista de un compañero cuyo destino, como el nuestro, es realizar el proyecto emancipador de la patria grande. Lo saben bien quienes lo conocen.

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Reconfiguración estratégica de la conciencia y la comunicación en la era del quiebre global

Dr. Merwin Pérez Director de Acreditación de Saberes de LAUICOM. Profesor investigador de la UNESR. Doctor en Gestión para la Creación Intelectual, UNESR. Doctorando en Ciencias de la Educación de la UPEL.

El evento del 3 de enero no debe ser interpretado bajo la lente del asombro moralista ni como una ruptura accidental del orden internacional, sino como la sinceración definitiva de una estructura de poder que ha decidido prescindir de su máscara jurídica para operar en la desnudez de la fuerza; el derecho internacional no murió ese día, simplemente se reveló como lo que siempre fue: un manual de gestión de hegemonía cuya validez caduca en el momento en que deja de ser funcional a los intereses del capital transnacional.

Frente a este panorama, la subjetividad política debe abandonar la nostalgia por las instituciones liberales y transitar hacia una rigurosidad epistémica que entienda la soberanía no como un atributo legal concedido por organismos externos, sino como una propiedad física y material que se defiende en el terreno de la técnica, la producción y la cognición. El análisis de la trayectoria del pensamiento crítico contemporáneo y la sistematización de experiencias populares demuestran que el discurso de la ciencia y la comunicación han funcionado históricamente como instancias de poder excluyentes, destinadas a invalidar los «saberes otros» y a colonizar el imaginario colectivo mediante una guerra cognitiva que precede y garantiza el éxito de cualquier agresión cinética.

Esta guerra no busca la destrucción física del adversario en primera instancia, sino el bloqueo de su voluntad a través de la saturación informativa, la manipulación de la amígdala cerebral y la imposición de una «cultura de la necesidad» que reduce al ciudadano a un terminal de consumo pasivo.

Por tanto, la comunicación militante no puede seguir siendo un ejercicio «barroco ideológico» o de agitación artesanal basada en métodos de hace medio siglo; debe evolucionar hacia una arquitectura de defensa neuroalgorítmica que entienda que, en la era del Big Data y la Inteligencia Artificial, el campo de batalla es la atención y el sistema límbico de las mayorías. La reparación axiológica necesaria exige dejar de apelar a una «verdad» abstracta que el algoritmo neutraliza por falta de alcance, para empezar a construir una «verdad operativa» que tenga la capacidad técnica de perforar las burbujas de filtro del adversario.

Esto implica que la «Educación Convivida» y las experiencias de las misiones sociales deben mutar de la pedagogía de la esperanza a la logística de la invulnerabilidad, transformando cada espacio de aprendizaje en un nodo de soberanía tecnológica, capaz de gestionar su propio hardware, su propio código y su propia seguridad digital, pues no existe soberanía del pensamiento sobre infraestructura ajena.

El golpe de realidad es brutal: el enemigo posee los canales de la dopamina y los servidores de la memoria global, pero su debilidad reside en su propia gigantomaquia y en su dependencia de nuestra conectividad y consumo.

La luz al final del túnel no es el retorno a un pasado de tratados internacionales respetados, sino la construcción de una sociedad inviable para el despojo; un pueblo que se desengancha de la dependencia simbólica del hegemón, que sistematiza sus fallas para convertirlas en protocolos de resistencia y que utiliza la agitación no para el entusiasmo efímero, sino para la organización de la producción material y la defensa del territorio psíquico.

La verdadera conciencia ciudadana hoy se mide en la densidad organizativa de las comunas, en la capacidad de crear redes de comunicación que el algoritmo no sepa clasificar y en la invención de una estética de la liberación que sea más útil y potente que la narrativa del caos. La soberanía cognitiva es el resultado de un pueblo que decide dejar de ser «pensado» por el poder global para empezar a diseñarse a sí mismo desde la autonomía técnica y la mística de la invención social, entendiendo que el único derecho internacional que prevalecerá será aquel que la fuerza moral y organizada de los pueblos sea capaz de imponer sobre el terreno de la realidad material.

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Miguel Hernández: el rayo que habita la palabra armada

Pedro Luis Penso Sánchez, director del Centro de Investigación VICI-LAUICOM
A la luz del calendario de la resistencia, en este marzo de 2026, mientras la osamenta del
viejo mundo cruje bajo el peso de un imperio que se desmorona golpeando a ciegas, invocamos al Pastor de Orihuela. No lo llamamos desde el mármol gélido de los
panteones, sino desde el barro fértil de las trincheras que hoy se extienden, como una sola
herida y una sola esperanza, desde el Caribe hasta el Levante.

El regreso del rayo: Miguel en la hora de los pueblos
No retornas de la muerte, Miguel, porque tu fin fue apenas un descuido del cronómetro. Vienes del viento que no cesa, con el aroma visceral de la sangre, el estiércol y la pólvora, a recordarnos que el poeta no es un adorno de salón ni un herbolario de nostalgias, sino
un hacha de combate. Hoy, cuando el hegemón herido lanza sus últimos zarpazos de
bestia acorralada, ignorando leyes y rasgando cielos con su soberbia imperial, tu figura se
agiganta sobre el mapa de las agresiones como un faro de acero.

El pastor que se niega a huir ante la jauría
Te hallamos en la médula del compromiso. Te vemos ahí, Miguel, rechazando el pasaje
hacia la vida cómoda que la mano fraterna de Neruda te ofrecía. Para ti, el privilegio era
una forma de traición; entendías que vivir es, esencialmente, desvivirse por los demás. Del
pueblo venías y de ese volcán manaba tu luz.

Mientras otros buscaban el abrigo de la distancia, tú miraste a los ojos a la historia para
decirle que tu sitio estaba en el frente. No eras un intelectual de escritorio; eras el hombre
que, en medio de la opulencia insultante de una recepción burguesa, tuvo el coraje de
abofetear la indiferencia con la verdad del hambre. Aquella bofetada física que recibiste
de María Teresa León palidece ante la bofetada simbólica que tú le asestaste a la
vacuidad: la lealtad de un hijo de la tierra que no tolera el derroche mientras el miliciano
solo tiene su pecho para detener las balas. Entre el genocidio y la resistencia
Vuelves hoy, Miguel, y compruebas que el fascismo que combatiste en Teruel ha mudado
de uniforme, pero no de alma y conserva el mismo colmillo. Lo ves en Gaza, donde el olivo
llora sangre bajo el bando sionista que ejecuta el genocidio con el aval del mismo imperio
que hoy acecha a Irán. Ves la «guerra de nuevo tipo», esa que no solo busca el cuerpo, esa
neuro-agresión que no solo busca el territorio, sino que pretende anular la voluntad de lucha, colonizando las mentes, bloqueando la capacidad de pensar a través de pantallas que destilan veneno informativo. Quieren que olvidemos cómo soñar, pretenden que el miedo nos impida resistir.

El aliento de Nuestra América: Venezuela y Cuba

Te traemos a Caracas, Miguel, a esta Venezuela que es hoy tu nueva trinchera de Madrid. Aquí, donde el enemigo ha saltado de la «zona gris» a la cinética del secuestro, arrebatando al Presidente constitucional en un acto de piratería que busca el «cambio de régimen» para saciar su sed de energía y minerales estratégicos.

Sabemos del sabor metálico de la extorsión, del pan amargo de las concesiones tácticas
que el gobierno bolivariano ha tenido que morder para salvaguardar el proyecto
estratégico, mientras la maquinaria de propaganda imperial los dibuja con trazos de
servilismo. Tú, que conociste de derrotas, la oscuridad de las cárceles, sabes que el
silencio es, a veces, un grito contenido para preservar la semilla.

Y en Cuba, Miguel, el bloqueo naval pretende que el hambre sea la bayoneta que
implosione a un pueblo invicto. Pero así como tú cantaste a los aceituneros, hoy nosotros
cantamos a los petroleros, a los trabajadores de la luz, a los humildes que sostienen la
dignidad en medio del asedio.

La poesía como cuchilla de muchos filos

Bien lo sentenció «el Chino» Valera Mora: hay que hacer de la poesía un fusil implacable
hasta la hermosura. Tú entendiste, como Mayakovsky, que la palabra tiene el calibre
del «camarada Mauser». No hay refugio para la sensibilidad mediocre de la que advertía
Mariátegui.

«Aún en medio de las más terribles tormentas,

siempre he optado por defender

la dignidad de la poesía.

Volverla a sus orígenes:

a su deslumbrante cuchilla de muchos filos».

Tu poesía, Miguel, es un arma y el nervio que moviliza la fibra de los pueblos. Tu poesía
sigue siendo movilización y combate contra el imperialismo. Contra los pequeño- burgueses que desdeñan el trabajo político y cultural —esos que viven perdidos en las
formas porque han extraviado el fondo—, nosotros alzamos tu voz de rayo. Porque la
batalla por la hegemonía no es solo política, no es un trámite administrativo; es el alma de
las masas la que debemos conquistar para que el socialismo sea, al fin, la estancia
definitiva de la humanidad.

¡Feliz natalicio, camarada Miguel! Aquí estamos, con el puño en alto y el verso afilado, organizando la esperanza para que el capitalismo deje de ser, de una vez y para siempre, el verdugo de la tierra.

Palabras claves: poesía, zona gris, palabra, resistencia, pueblos, Venezuela, Miguel

  • Ingeniero egresado de la UCV, magíster en Historia y doctorante en Creación Intelectual
    (UNESR). Decano Honorario de la Universidad Iberoamericana. Profesor Honorario de la
    Universidad Politécnica Territorial Alonso Gamero. Diplomático. Director General del
    Centro de Investigación Contrahegemónica “Luis Acuña” del Vicerrectorado de
    Investigación y Creación Intelectual (VICI) – Universidad Internacional de las
    Comunicaciones (LAUICOM) y coordinador de la Red Internacional de Investigación
    Antifascista (RIA).

Comunicado

LAUICOM se une a la condena global por el asesinato de periodistas en el  Sur del Líbano

La Universidad Internacional de las Comunicaciones condena y repudia contundentemente el asesinato, desde un ataque aéreo israelí, de Fatima Ftouni, Muhammad Ftouni y Ali Choeib, periodistas quienes ejercían labores como equipo de prensa al Sur del Líbano.

Alzamos nuestras voces indignadas ante la descarada, vil y repugnante escalada de asesinatos a profesionales de la comunicación que se encontraban plenamente identificados, tal y como lo establece el capítulo III; artículo Nº 79 de la Convención de Ginebra sobre las medidas de  protección a los periodistas.

El ataque a periodistas y trabajadores de la prensa, además de ser una flagrante violación a los derechos humanos y por ende a la vida, a la comunicación y a la información, representa peligrosamente una agresión profunda, directa y con una carga de amenaza simbólica que pretende cegar los ojos de la humanidad a  la luz de la verdad,  la veracidad y la justicia.

Hoy más que nunca, es necesario que el dolor se convierta en fuerza transformadora para levantar las voces, fortalecer el trabajo y la protección internacional de las niñas, los niños, así como de  las mujeres y los hombres que ejercen con dignidad, resistencia y valentía, el ejercicio de la comunicación liberadora, porque  defender la verdad de los pueblos, es defender a la humanidad.

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Sin ira no hay enemigo (I Parte)

¿Qué culpa tiene la empanada?


Investigador Roger Garcés
Vicerrectorado de Investigación y Creación Intelectual

Empeñados como estamos en ofrecer herramientas para erradicar el odio en nuestra
sociedad y que los venezolanos volvamos a mirarnos con alegría y que podamos
reencontrarnos en el otro y verlo como parte indisoluble en nuestra sociedad, ya que
vivimos en inextricable interdependencia, ofrecemos este análisis acerca de la
tendencia que tenemos a generalizar. La generalización ayuda a consolidar la rabia
porque creemos que, si la otra persona tiene algo que nos da rabia (por pequeño que
sea), entonces toda esa persona es nuestro enemigo y tenemos la justificación para
odiarla, y en realidad este es uno de los errores más lamentables en el que hemos
caído los venezolanos a partir de la diatriba política. Hemos caído en cuenta de que, si eliminamos la rabia en nuestra alma, inmediatamente se disolverá la etiqueta de
enemigo que hemos colocado en el otro. Por eso la importancia de conocer estos
conceptos para poder trabajar la rabia en nosotros mismos y coadyuvar en este
hermoso proceso de reconciliación y convivencia que se abre en Venezuela. Por eso
sentenciaba el Buda: “Sin ira no hay enemigo”.

¿Qué culpa puede tener una empanada de cazón?

La mañana estaba hermosísima con su azul profundo sobre las olas del mar. La playa
estaba tranquila y las olas, graciosa y acompasadamente iban y venían mojándonos
agradablemente los pies. La brisa calmada, como si fuera un beso de la mañana que
se nos posaba en la cara, nos despertaba del adormilamiento de cuando en cuando. El sol, sencillamente nos alumbraba como el amor, que no quema, sino que guía. Así era de plácido el sol y aquella mañana que parecía que nos transportaba a un reino de solaz y tranquilidad. Estábamos en las sillas playeras mirando al horizonte y a los
pájaros marinos que de cuando en cuando, elegantemente surcaban el cielo como
bendiciendo con su donosura nuestro paseo dominical, cuando nos percatamos de
que teníamos hambre. Volteamos a mirarnos al mismo tiempo, como si un reloj
profundo en nuestro ser nos alertara de que debíamos consultar al otro sobre las
sensaciones en nuestro estómago. Solo bastó una mirada y nos pusimos de acuerdo
¿De cazón? Y ella, dulce pero asertiva me respondió: Una de cazón y una de queso. ¿Jugo de papelón? Y la alegría de niña que descubrió que llegó el niño Jesús apareció
en su rostro.

En cinco minutos teníamos una mesita con guarapo de papelón, servilletas y dos
platicos de plásticos que contenían dos bolsitas de papel de estraza con las más
grandes, seductoras y apetitosas empanadas que Dios alguno haya visto en el
magnífico Olimpo. Verdaderamente que las empanadas de cazón a la orilla de la playa es una experiencia sublime y que, estoy seguro, no tiene parangón con ningún placer terrenal o espiritual. Permití que se enfriaran un poquito para no quemarme la boca, ya que estaban recién salidas del fogón. Les confieso que esperar a probar ese tesoro se me hacía demasiado largo, y mi alma me apresuraba a enfriar ese excelso deleite soplándola ansiosamente. Una vez a la temperatura correcta, la sensación en mi paladar era indescriptible. ¡Qué delicia! ¡Qué aroma tan embriagante! ¡Qué sutileza de sabores que combinados entre sí, producían la mixtura más alucinante que numen
alguno pudo probar alguna vez! Ese sabor magnético, irresistible y crujiente en mi boca lograban elevarme al éter y ya no me interesaba conocer la verdad ni la trascendencia del ser, sino única y exclusivamente degustar y entregarme con total plenitud, a ese noble y a la vez endiablado sabor que ya no podía, ni quería, apartar de mí.

De cierto os digo: Una empanada de cazón a la orilla de la playa es la gloria de Dios
convertida en algo terrenal, como para que un humano puede comprender el máximo
placer del universo.

La mañana transcurrió deliciosa, plácida, tranquila, y luego de varios chapuzones en elmar, decidimos que ya era suficiente y concienciamos que el sol ya estaba pasando factura a nuestros hombros y a nuestra frente. Así que nos vinimos para nuestra casa. Una vez allí, el baño refrescante, tratar de que la arena no llegue hasta donde suele llegar, la crema en el cuerpo, el cansancio del ejercicio físico de estar “nadando” a la orilla de la playa, y por fin, descansar. De pronto, la alerta de un mensaje de WhatsApp suena en mi celular, no le doy importancia, pero noto que ella mira con curiosidad mi celular. Yo sé que ella se dio cuenta de que yo me di cuenta de que ella miró con curiosidad mi celular, y traté de disimular mi interés en el mensaje, pero ya era tarde, los misiles ya habían sido lanzados:

— ¿Quién te escribió? ¿Por qué no contestas? ¡Seguro que ahora vas a decir que
se te olvidó algo en el carro y te llevas el celular para revisarlo allá! ¿Tú crees
que yo soy boba? ¿Por qué no contestas? ¡Anda! ¡Quítale la clave al celular y me
muestras quién te escribió! ¡Siempre es lo mismo! Dios ¿Por qué me diste esta
vida? Las lágrimas y la rabia burbujeaban por igual en esa mujer que escuchó la
alerta de un mensaje. Ante esta dramática y conflictiva escena el hombre
revienta gritando a voz en cuello:

— ¡Coño, pero siempre es lo mismo! ¡Uno no puede estar tranquilo! ¡Qué maldición
vivir así! ¡Cristo, llévame contigo porque ya no aguanto a esta mujer!

La caravana de insultos iba en escalada y las maldiciones, los golpes a la pared y el llanto eran los colores con los que se pintaba el siniestro cuadro de aquella pareja esa conflictiva tarde.

El hombre se viste y se dispone a salir de la casa, la mujer trata de evitarlo, pero el
hombre la rechaza y le dice:

— ¡Déjame, ya me amargaste el día! Y se va a un bar a conversar con los amigos
para tratar de pasar la rabia, y cuando se encuentra con alguno de sus
compañeros, comienza a contarle sus desdichas diciéndole:

— ¡Coño! ¡Esa mujer me amargó el día!

Para él, todo el día es de amargura, y a estas alturas de la narración yo me pregunto ¿Qué culpa tiene la empanada de la amargura de ese hombre? Si el hombre asegura que EL DÍA le fue amargado. Entendemos que es EL DÍA, es TODO EL DÍA. Cuando el hombre dice algo como eso, esa frase impacta TODA su psique y cuando algún momento recuerde la fecha de ese acontecimiento dirá: ¡ESE FUE EL PEOR DIA DE MI VIDA! Y todavía me pregunto:

— ¿Qué culpa tuvo la empanada?

Nuestra mente trabaja de esa manera, tenemos la tendencia a GENERALIZAR y por un evento negativo decimos que fue TODO nos resultó negativo. No somos precisos y
esta falta de precisión es la causante de sufrimiento.

Aquel hombre olvidó por completo la deliciosa, noble y sublime empanada de cazón
del desayuno y la metió en el saco de las cosas malas. Cuando dijo: ¡YA ME
AMARGASTE EL DÍA! Lo que está queriendo significar es que está imposibilitado de
discernir qué fue lo bueno de ese día y qué fue lo malo. Este hombre no pudo
concienciar que ese DÍA HUBO COSAS MARAVILLOSAS, sino que generalizó UN
EVENTO y tiñó con el color de la discusión, TODO EL DÍA. Ignoró voluntariamente, que
justamente ese día vivió en horas de la mañana, experiencias maravillosas e
inigualables con una deliciosa y mágica empanada de cazón, pero que fueron borradas por la discusión de la tarde, y ya no las recordaría más.

Corolario

Si hay algo que describe nuestra mente es la facilidad con que generalizamos, con un
solo evento vamos pintando todas las cosas con que nos topamos. Cuando
conocemos a alguien es mucho peor, porque generalizamos de acuerdo a nuestro
sistema de creencias, y lo metemos en el saco de las personas malas por una sola
cosa que no nos gusta, y entonces decimos: “Conocí a una persona increíble, con unos temas de conversación inigualables e interesantísimos, súper educado, pero… es chavista” o es opositor, o es musulmán, o es negro, o es indígena o es pobre. Basta que una persona muestre algo que no nos guste para que la consideremos
COMPLETAMENTE MALA y esto no es honesto porque no hacemos honor a la realidad. Es decir, de lo que no nos gusta le hacemos un traje a la persona y no se lo quitamos nunca.

Vamos a seguir explorando esta condición y, por ahora, quiero que me acompañen con una reflexión:

TODO AQUEL DÍA fue considerado por aquel hombre como de amargura, y pregunto:

— ¿Qué culpa tuvo la empanada de cazón en la amargura de ese hombre?, ¿Podemos considerar inocente a la empanada?

Palabras claves: empanada, papelón, mente, Venezuela, enemigo

*Roger José Garcés Sánchez: Psicólogo clínico con Maestría en Psicología de la UCV. Cursante del Doctorado en estudios Nuestroamericanos. Profesor de la cátedra:Naturaleza de la Guerra Cognitiva. Investigador en LAUICOM. /enelrespiramos@gmail.com

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Fortaleciendo la justicia comunicacional: Únete a la Cátedra Sean MacBride

Prensa LAUICOM – ¿Quién controla lo que lees, ves y piensas en la era de la Inteligencia Artificial? En un mundo donde la desinformación, la concentración mediática y la «exclusión algorítmica» amenazan el debate público, la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) te invita a ser parte de la resistencia intelectual y creativa.

Ya están abiertas las inscripciones para la edición 2026 de la Cátedra Internacional Sean MacBride, un programa integral, crítico y fascinante, diseñado para enfrentar los retos comunicacionales del siglo XXI.

Si crees en el derecho a la comunicación como un pilar democrático y quieres entender cómo la IA está reescribiendo las reglas del juego, esta convocatoria es para ti.

Un nuevo orden para una nueva era

Hace décadas, el Informe MacBride soñó con «Un solo mundo, voces múltiples», hoy, LAUICOM retoma esos principios y los actualiza frente a las amenazas contemporáneas: el capitalismo de datos, la guerra cognitiva y el control narrativo total.

El objetivo es claro: fortalecer la justicia comunicacional y el pluralismo informativo a través de la investigación, la innovación social y, sobre todo, la formación crítica para un uso ético y humano de las tecnologías emergentes.

¿Qué vas a descubrir?

La cátedra está estructurada en un viaje de 5 módulos apasionantes, guiados por lecturas de gigantes en el ámbito de la comunicación como el Dr. Fernando Buen Abad.

Módulo I: introducción a la Cátedra Internacional Sean MacBride. Una inmersión en el Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación (NOMIC), el poder, la hegemonía y las perspectivas para una comunicación verdaderamente emancipadora.

Módulo II: ética de la comunicación. Los principios éticos fundamentales frente a la brutal «Guerra Cognitiva» y el capital mediático.

Módulo III: los 10 problemas actuales de la comunicación: un análisis de nuestra realidad, de algoritmos, vigilancia masiva, monopolios transnacionales, crisis ecológica, precarización laboral y el desplazamiento del poder mediático hacia Asia.

Módulo IV: nuestra América en resistencia. Una mirada crítica desde América Latina y el Caribe hacia la descolonialidad y la comunicación soberana.

Módulo V: Laboratorio Semiótico. ¡Manos a la obra! Un espacio práctico para deconstruir discursos y crear nuevas narrativas.

¿Cómo, cuándo y dónde?

Para garantizar que «múltiples voces» de todo el planeta puedan unirse, la Cátedra Internacional Sean MacBride 2026 se impartirá bajo una modalidad flexible:

Vía: Online (Clases sincrónicas y asincrónicas a través de nuestra plataforma virtual) / Presencial (Desde los espacios de LAUICOM para quienes se encuentren en la ciudad). ¡Participa desde cualquier rincón del mundo!

Dirigido a: Periodistas, comunicadores, estudiantes, militantes sociales, investigadores y cualquier ciudadano interesado en democratizar la palabra.

Organiza: Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM).

¡No dejes que el algoritmo decida por ti!

La acelerada expansión de la IA generativa abre oportunidades, pero también profundiza desigualdades, es hora de formarnos para no ser simples consumidores de datos, sino constructores de un ecosistema mediático inclusivo y multicultural.

Inscripciones y más información sobre el inicio en nuestra web:

También puedes enviar tus datos o los de tu equipo a participar por el siguiente correo:

postulacioneslauicom@gmail.com

O comunícate vía telefónica a través del siguiente número:

04122903270

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No han podido ni podrán

Por Profesora Carolina Escarrá Gil
Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)
Marzo, 2026.

El jueves 26 de marzo tuvo lugar la segunda audiencia preliminar en el caso que se está llevando a cabo contra nuestros héroes secuestrados en los EEUU. En esa oportunidad estaba previsto que el juez Hellerstein definiera el cronograma de audiencias en las distintas partes del juicio contra el Presidente Nicolás Maduro y la Primera Dama y Diputada Cilia Flores.

Cargos de la demanda

Es importante recordar que los cargos imputados tienen que ver con la acusación de que ambos supuestamente lideran una asociación criminal narcoterrorista, la cual de acuerdo con el departamento de Justicia habría operado durante más de una década, utilizando el estado venezolano para traficar cocaína hacia EEUU, para lo cual habrían implementado los colectivos y una violencia extrema que incluiría secuestros y asesinatos, además de una corrupción sistémica, con red de sobornos.

No obstante, nada más lejos de la verdad, puesto que se ha demostrado que han tenido que desistir de algunas acusaciones como la del supuesto cartel de los soles debido a la falta de evidencia. En la demanda que interpuso el fiscal de EEUU en el año 2020, en la cual por cierto no incluía a la primera Dama y diputada Cilia Flores, había al menos 32 menciones al Cártel de los Soles como una organización de narcotráfico. En la demanda que se presentó luego del 3 de enero, solo hay dos menciones y no como un cartel sino como una cultura de corrupción que permite el tráfico de drogas. Además, a juzgar por los informes de organismos internacionales e incluso de la propia administración estadounidense, no existe dicho cartel en el informe de la DEA o no se ha demostrado la relación del presidente Maduro con este supuesto cártel e incluso con el Tren de Aragua como lo deja ver el informe de las agencias de inteligencia en el 2025. Por todas estas razones se cae de perogrullo una acusación vinculada a cocaína supuestamente distribuida hacia los EEUU, corroborable con el arduo trabajo de incautación y destrucción del poco porcentaje de drogas que pudiera haber ingresado a nuestro país.

Otro cargo tiene que ver con la posesión de armas de fuego sin autorización para ello, lo que no necesita mayores argumentos al tratarse de un presidente y su esposa constantemente amenazados por una potencia nuclear. Además, de acuerdo con nuestro marco constitucional, el presidente es jefe de estado, de gobierno y de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Por otra parte, todas estas acusaciones han sido desestimadas en la retórica del propio presidente Trump quien ha dicho y demostrado que su único interés en secuestrar al presidente Maduro era presionar para obtener acuerdos en materia de petróleo, oro y tierras raras, pues no debemos olvidar que no solo se trata de un presidente, sino de un empresario magnate, miembro de la élite dominante blanca, anglosajona y cristosionista estadounidense.

Primera audiencia

En la audiencia de presentación que tuvo lugar el 5 de enero, se trataba solo de presentación y lo que se estila es que el imputado se identifique con su nombre. El presidente Nicolás Maduro Moros agregó que es un presidente en funciones que fue extraído de su casa en Caracas, por lo cual se declaró prisionero de guerra y solicitó acogerse al III Convenio de Ginebra, declarándose además inocente y decente. Por su parte, la primera dama y diputada Cilia Flores también se declaró inocente.

De allí se desprende la violación al principio de inmunidad individual del que gozan los presidentes en funciones en el marco del derecho internacional, reconocido por todos los estados como un marco normativo consuetudinario, desde aquellos tiempos del derecho de jentes de Don Andrés Bello, precursor no reconocido del derecho internacional.

Por otra parte, una de las razones por las cuales se debería desestimar el caso es por la manera como fue llevado ante el tribunal para imputarlo. Primero, mediante un secuestro llevado a cabo por fuerzas militares de otro país y de una manera violenta, para luego ser recluido en una cárcel de máxima seguridad sin respeto a su inmunidad, y víctima incluso de maltrato por parte de sus secuestradores, especialmente en el caso de la primera dama y diputada Cilia Flores, quien se presentó a dicha audiencia con señas de maltrato en su cabeza.

Pero también se desprende de esa audiencia que el presidente Nicolás Maduro se convirtió en un símbolo mundial de resistencia cuando a través del lenguaje de señas, en un maravilloso acto de comunicación contrahegemónica, envió un mensaje de calma y cordura al pueblo venezolano, con el corolario de que nosotros y nosotras unidos venceremos, lo cual ha sido clave para mantener la fuerza, la esperanza y hasta la alegría del pueblo venezolano que se ha mantenido en las calles exigiendo la liberación de nuestros dos héroes, y lo que ha llevado que figuras importantes a nivel internacional lo hayan declarado el Mandela latino.

Segunda audiencia

En esta segunda audiencia se esperaba que el juez estableciera el cronograma del juicio con las fechas de presentación de pruebas, de testigos, audiencias y las distintas etapas del juicio.

En la audiencia, en la cual por cierto no nos dejaron ver al presidente Maduro ni a la diputada y primera dama en la entrada ni en la salida, los abogados defensores Barry Pollak con más de 30 años de experiencia, y Mark Donnelly, en el caso de la primera dama y diputada Cilia Flores, pidieron desestimar el caso debido a que la Ofac revocó a finales de febrero una licencia que permitía el gobierno venezolano pagar sus honorarios, sin explicación ni argumentación. Por su parte la fiscalía insinuó que se le debía otorgar un defensor público. Allí hubo discrepancias con el juez quien dijo que al estar en EEUU ni Maduro ni Flores representan un peligro para la seguridad nacional de los EEUU, por lo que no se entiende dicha medida coercitiva unilateral; además de que no le parecía que sin ser contribuyentes y pudiendo pagar los honorarios, se les otorgue un defensor público pagado por contribuyentes estadounidenses para personas que de verdad lo necesiten.

Este hecho demuestra el uso de artilugios por parte del gobierno de los EEUU para que los imputados no puedan defenderse propiamente por lo cual han presentado una moción solicitando la desestimación del caso, debido a la interferencia constitucional en relación al debido proceso que implica la revocatoria de dicha licencia. No obstante, el juez difirió pronunciarse sobre el particular. En este caso me pregunto, si los argumentos del juez no sirven incluso para que se revoquen las medidas coercitivas unilaterales individuales en contra del presidente y la primera dama.

Además, esta mañana en consejo de ministros, el presidente Trump dijo que seguramente serán abiertos otros juicios en contra del presidente Maduro en otros tribunales, tal vez previendo que este juez sea un poco imparcial en torno a la imputación jurídica.

En la audiencia también se trataron otros temas como no publicar las pruebas para mantener la seguridad de los testigos o atender los temas de salud de los acusados especialmente, de la primera dama y diputada Cilia Flores.

No es un caso jurídico, sino político

Otro elemento que puede ser fundamental en el desarrollo del caso y que constituye un elemento novedoso del juicio, tiene que ver con el reconocimiento de Michael Kovac del departamento de estado, a la presidenta encargada Delcy Rodríguez, el 11 de marzo, con lo cual queda también legitimado el presidente Maduro y dirimida la operación psicológica en torno a la validez del resultado de las elecciones del 28 de julio de 2024.

Para el abogado Alfredo Clemente, no será un juicio sencillo para Hellerstein quien deberá enfrentarse a la “doctrina del fruto del árbol ponzoñoso” como error de origen de la acusación, así como al abuso de proceso, a la ruptura del principio de confianza legítima y la inmunidad soberana de los jefes de estado, así como a una conducta gubernamental indignante.  En este tenor, también son de mucha utilidad los artículos del abogado Juan Martorano.

Pero debemos recordar que esto no se trata de un caso jurídico sino político. Las razones de fondo para el secuestro y la acusación son de carácter político con sustrato económico. El juicio fue montado en laboratorios de guerra psicológica y de información. El presidente Trump ha dicho hasta el cansancio -desde que era candidato presidencial o incluso en su primer mandato- que le interesa arrebatarle a Venezuela el petróleo, el oro y las tierras raras.

Pero también le interesaba arrebatarle a Venezuela y a su gentilicio la dignidad, lo cual creyó haber logrado el 3 de enero, con la operación de decapitación con agresión y visos de invasión. No obstante, los venezolanos y venezolanas nos crecemos en la adversidad.

El juicio contra el presidente Maduro y la primera dama y diputada Cilia Flores es una expresión más de la guerra híbrida contra Venezuela para quebrar nuestra fortaleza. Aún así, no han podido ni podrán.

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Culmina audiencia en ilegal juicio del Presidente Nicolás Maduro y Primera Dama Cilia Flores: juez aplaza decisión sobre fondos y autoriza chequeo cardíaco

Prensa LAUICOM – Culminó este jueves en la Corte Federal del Distrito Sur de Manhattan la segunda audiencia previa al juicio contra el presidente de Venezuela Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, secuestrados el pasado enero por fuerzas estadounidenses.

El juez federal Alvin Hellerstein presidió la sesión de aproximadamente hora y media, en la que se abordaron temas clave como el financiamiento de la defensa, la protección de testigos y la salud de los acusados.

La defensa solicitó usar fondos del Estado venezolano para pagar los abogados, argumentando que las sanciones de Estados Unidos violan derechos constitucionales, mientras que la fiscalía defendió el bloqueo de esos recursos.

El juez no emitió una decisión inmediata y se reservó el fallo para una fecha próxima, manteniendo por ahora la supervisión del Departamento de Justicia sobre esos fondos.

Sin embargo, Hellerstein sí dictó dos órdenes de ejecución inmediata:

  • Prohibió que terceras personas accedan al material probatorio del Gobierno estadounidense, con el fin de proteger la identidad y seguridad de posibles testigos.
  • Autorizó, a pedido urgente de la defensa, que Cilia Flores se someta a un examen médico especializado, incluido un electrocardiograma, debido a reportes de problemas cardíacos durante su reclusión.

Tanto Maduro como Flores se declararon no culpables de los cargos, que incluyen narcoterrorismo y tráfico de drogas.

Permanecen en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. El juez no fijó aún la fecha del juicio.

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​Lauicom despierta la conciencia rebelde con el latido de nuestra América

Prensa LAUICOM – En un estallido de pasión revolucionaria, la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) celebró con éxito la segunda edición de su programa «Entrevistando Ando», por Radio LAUICOM, bajo la conducción del carismático Freddy Colmenares, el estudio se convirtió en el centro de la unidad latinoamericana al recibir a voces valientes de Bolivia y Venezuela.

La joven Cesia Vargas, digna representante del Proceso de Cambio Boliviano, emocionó a la audiencia al describir a LAUICOM como el alma de la comunicación rebelde, ​desde el corazón de Cochabamba hasta la vibrante Caracas, el intercambio de experiencias iluminó la batalla de las ideas que hoy libra nuestra amada región suramericana.

Milagros Córdoba, con el orgullo de Petare, y Rafael Ríos, con su fuerza andina y guayanesa, compartieron cómo la formación en LAUICOM ha transformado sus vidas.
Ambos resaltaron que esta universidad no solo enseña técnica, sino que forja la conciencia necesaria para defender la verdad de los pueblos frente a toda hegemonía.

​El programa alcanzó su punto más elevado al expresar un respaldo inquebrantable al Presidente Nicolás Maduro y a la primera combatiente Cilia Flores ante las agresiones externas, con la convicción de que el bien siempre vence al mal, los invitados sellaron un pacto de lealtad absoluta con la soberanía comunicacional de nuestra gran patria.

LAUICOM sigue demostrando que la comunicación popular es el motor de la esperanza y que nuestra victoria final se construye con formación, amor y lealtad.

¡Vengan a la casa de la verdad, donde cada palabra es un disparo de conciencia y cada estudiante es un soldado de la libertad para siempre!

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Crímenes imperiales, secuestro cognitivo y otras vilezas

Investigador Erick Gutiérrez

El 3 de enero de 2026 el imperialismo norteamericano ejecutó el vil secuestro de Nicolás Maduro Moros, presidente en funciones de la República Bolivariana de Venezuela, y de su esposa, la primera dama Cilia Flores. Esta acción representa un acto de delincuencia internacional, que como crimen de agresión según el Estatuto de Roma, no sólo desnuda la esencia atroz del imperio (Clemente, 2026), sino que como arremetida multidimensional pretende reinstalar el colonialismo, reciclando La Doctrina Monroe como plan imperial para nuestra región, mediante manifestaciones de violencia civilizatoria y gestión del terror a fin de garantizar su régimen de desposesión y hegemonía a escala regional (y global), mediante el descarado robo programado de nuestros recursos naturales (González, 2026). Dentro del paradigma de la guerra híbrida, hace uso de la guerra judicial (o lawfare) con objetivos viles: romper el orden jurídico nacional e internacional, a fin de imponer una gobernanza de facto, tomando control de los Estados a través del secuestro de las denominadas democracias populistas mediante engaños y mentiras permanentes que justifiquen su regreso a la órbita estadounidense (Tirado, 2021); que en el fondo, supone un ataque a nuestro derecho a existir como pueblos soberanos con proyectos propios, donde el Sur Global es visto como objeto de intervención y de explotación (González, 2026).

La preparación, ejecución y continuación de esta operación bélica, se ha implementado con componentes fundamentales de guerra mediática, cognitiva y psicológica, en el desarrollo de operaciones de influencia y de desinformación (Tirado, 2021), mediante el vil uso de los medios masivos de difusión y de las redes sociales, en ciberoperaciones para el control social, la distracción masiva, la manipulación informativa, el engaño, y el chantaje o extorsión colectiva.  Su objetivo estratégico regional es colonizar la mente y el deseo para naturalizar la violencia imperial (asentada en una lógica depredadora de desprecio y despojo) sentando un precedente de impunidad, mediante un epistemicidio estratégico que destruya nuestra capacidad de pensar el mundo por nosotros mismos (González, 2026), a través de armas de guerra cognitiva, produciendo consentimiento sobre que la acción del 3 de enero se realizó sin ninguna resistencia, sin víctimas, y gracias a una endógena traición interna, narrativa hegemónica continuada intencionalmente, destinada a minimizar la existencia de sus nuevas armas de sabotaje tecnológico masivo.

Inmediatamente después del secuestro físico de la pareja presidencial, se inicia la implantación criminal progresiva de otras formas de secuestro: secuestro cognitivo, económico, jurídico. Así, en los laboratorios de guerra cognitiva, se planteó el uso de la Ley norteamericana como arma de exterminio, al señalar inicialmente cargos criminales contra Maduro y Flores, utilizados como placebos jurídicos para una estafa procesal, manipulando una vía legal -el juicio penal- para lograr un fin ilegal el derrocamiento y el secuestro de un soberano, en una operación de extorsión internacional con rehenes de Estado utilizados como fianza humana para forzar el pago de compensaciones (Clemente. 2026), siendo la pareja presidencial realmente prisioneros de guerra y rehenes de una operación de violación sistemática de la soberanía nacional, dentro de un infame plan de despojo económico.

En diversas declaraciones del presidente Donald Trump posteriores al 3 de enero, fue notorio el carácter incuestionablemente delincuencial del accionar norteamericano, como forma de secuestro extorsivo (Ramírez, 2008; Hoyos, 2013): el secuestro político es un arma utilizada contra estados para lograr la intimidación o retaliación de los enemigos, conseguir una finalidad bélica al servicio de una causa política, o para obtener un lucro, reduciendo a la víctima la persona secuestrada a la condición de una mercancía o valor de cambio, siendo esta actividad delictiva una de las principales fuentes de financiación de los grupos al margen de la ley por las que se aseguran recursos económicos. En las declaraciones de Trump también quedó en evidencia un discurso capitalista que expuso no sólo el plus de valor (afán de lucro) aspirado, sino también un plus de goce, que convierte las modalidades de secuestro en un modelo de funcionamiento empresarial al servicio de la destrucción: destruye los otros discursos, porque encuentra su éxito en reciclar su propio exceso, donde el propio secuestro extorsivo es muy atractivo para el criminal por el goce derivado por la ganancia económica obtenible en corto tiempo (Martínez. 2020).

Como complemento justificatorio de estas infames operaciones, se desarrolla en forma exponencial o vertiginosa, a través de la guerra mediática, un permanente secuestro cognitivo global. La vocería política del gobierno norteamericano, especialmente Donald Trump, busca monopolizar totalmente la atención mediante comentarios reiterados prácticamente diarios acerca de Venezuela, para ser permanentemente trending topic.  En efecto, si entendemos el secuestro como una toma de control no autorizada, el aparato de propaganda bélico norteamericano, busca ocupar gran parte de nuestro tiempo en estar pendientes y opinando exclusivamente acerca de las declaraciones o acciones de Donald Trump (o del gobierno norteamericano, o de sus aliados nacionales), secuestrando nuestra atención durante el máximo tiempo posible, utilizando técnicas persuasivas cuya vil finalidad es mantenernos aferrados a nuestros dispositivos con dicha agenda setting. 

De esta manera, implementan cámaras de eco para transmitir opiniones llenas de desinformación, que al explotar las vulnerabilidades biológicas del cerebro minimizan la capacidad de concentración (o atrofian nuestro sentido crítico), reduciendo el campo de visión, y en consecuencia, nuestra necesaria capacidad de reflexión profunda (Martínez, 2020; Directorio de Sostenibilidad, 2024). La naturaleza intrusiva de tales plataformas tecnológicas cuyo capital es norteamericano, recalca la naturaleza coercitiva y no consensuada de estas sobre el pensamiento humano, de tal forma que al quedar secuestrada nuestra atención el peligro a ser manipulados es muy elevado (Martínez, 2020), al punto de hacernos pensar que somos nosotros mismos quienes hemos tomado la decisión de elegir los contenidos que nos son impuestos, sin estar conscientes de que son formas de contaminación psicológica (Directorio de Sostenibilidad, 2024).

A pesar de lo expuesto, los discursos imperialistas del gobierno norteamericano han generado un efecto de agenciamiento radical en la población venezolana, que desde una resistencia heroica lucha encomiablemente por defender la unidad — (rechazando cualquier información que busque fracturarla— (González, 2026) frente a las presiones divisivas, internas y externas. Para ello, es una prioridad fundamental la defensa de nuestra soberanía mental (Directorio de Sostenibilidad, 2024), para lo cual debemos esforzarnos apremiantemente en lograr nuestra autonomía digital en función de la soberanía tecnológica, como frente de retaguardia global en función de una defensa comunicacional común, de producción de una conciencia y solidaridad insurgente, y de soberanía compartida y la defensa de la dignidad común (González, 2026). En este sentido, se deben impulsar ya programas de alfabetización digital, a fin de eliminar las distracciones digitales, evitando el ruido de las redes sociales y bloqueando las sugerencias algorítmicas intrusivas, a fin de evitar ser rehenes cognitivos de los planes bélicos imperialistas.

Erick Gutiérrez: Abogado de la UCV, magister del CENDES UCV. Profesor de postgrado, investigador militante, y eco-feminista. Vocero comunal. Áreas de especialización: Antropología jurídica, Descolonialidad,  Derechos indígenas, Derechos ecológicos. Con más de 90 publicaciones entre libros y artículos. Ganador de diferentes premios nacionales e internacionales en el área de ciencias sociales. Investigador del Vicerrectorado de Investigación y Creación Intelectual. / descolonizarnos@gmail.com