Bolivar-3

Diplomacia de Paz: de Bolívar en 1825 a la Venezuela Actual

Por: Francisco Ameliach

La historia de las relaciones internacionales en América Latina suele narrarse a través de gestas militares. Sin embargo, detrás del acero de las espadas independentistas existió una fina y sofisticada arquitectura de entendimiento estratégico. Simón Bolívar, reconocido universalmente por su genio militar, fue también un ferviente defensor de la cooperación geopolítica y la contención del conflicto a través de la diplomacia de paz cuando las circunstancias amenazaban la supervivencia de las nacientes repúblicas .

Hoy, esa visión histórica cobra total vigencia en la agenda internacional. La búsqueda de soluciones pacíficas frente a las tensiones externas demuestra que la diplomacia del diálogo sigue siendo el escudo más efectivo para resguardar la soberanía nacional.

El Tablero de 1825: Evitar el exterminio a través de la diplomacia de paz

Tras consolidar la independencia en la Batalla de Ayacucho, el Ejército Libertador se enfrentó a una amenaza global: la «Santa Alianza». Esta coalición absolutista de potencias europeas buscaba reimplantar el control monárquico en el continente americano. A pesar de contar con tropas fogueadas y victoriosas, Bolívar no cedió a la tentación de una guerra expansiva de desgaste generalizado. Su prioridad absoluta fue salvaguardar la paz interna y estabilizar la frágil institucionalidad republicana.

Para El Libertador, arrastrar a las nuevas naciones a una confrontación directa contra imperios globales significaba la devastación absoluta de lo construido. Su postura quedó firmemente registrada en su correspondencia oficial e institucional, donde privilegió el entendimiento diplomático.

Las Cartas del Libertador: Testimonios de Contención Estratégica

El pensamiento pragmático de Bolívar frente al fantasma de la guerra continental se evidencia de forma nítida en su correspondencia privada con líderes de la época, particularmente con el general Francisco de Paula Santander:

  • Sobre salvar al Estado de la destrucción: Consciente de las limitaciones materiales tras años de lucha armada, Bolívar antepuso la supervivencia colectiva a su propia reputación militar. En una misiva enviada a Santander, plasmó su firme negativa a un conflicto abierto:

«Aun cuando sacrifique mi popularidad y mi gloria, quiero salvar a Colombia de su exterminio en esta nueva guerra. Si salgo bien, quedaré contento, si salgo mal, también, porque habré dado el ultimo paso de salvación».

(Carta de Simón Bolívar a Francisco de Paula Santander, 11 de marzo de 1825).

  • Sobre la flexibilidad y la negociación política: Bolívar no entendía la diplomacia como una rendición, sino como una herramienta maleable para contener los impulsos agresivos de las potencias europeas. Estaba dispuesto a dialogar con naciones como Francia para neutralizar las ofensivas absolutistas:

«Debemos saber perder al principio para saber ganar después»

(Carta de Simón Bolívar a Francisco de Paula Santander, 11 de marzo de 1825).

Bolivarianismo vs. Monroísmo: La Diplomacia de Paz en  XXI

La doctrina de la negociación pragmática planteada por Bolívar resuena con fuerza en la dinámica política contemporánea. En su mensaje anual ante la Asamblea Nacional en enero de 2026, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, abordó las relaciones internacionales bajo la misma óptica de resistencia y diplomacia de paz, contextualizando las tensiones actuales con los Estados Unidos a través de una pugna histórica subyacente.

Rodríguez subrayó la vigencia del antagonismo entre el Bolivarianismo y el Monroísmo, contrastando de manera tajante la búsqueda de soberanía e integración regional de la doctrina bolivariana frente al control hegemónico imperialista planteado por la doctrina Monroe estadounidense.

Frente a este escenario de asimetría y agresión exterior, la mandataria reafirmó la diplomacia de paz como la estrategia medular e inquebrantable del Estado venezolano para dirimir las controversias. Durante su alocución ante el parlamento, instó firmemente a mantener el diálogo de alto nivel basado en el respeto mutuo, defendiendo que la vía política y diplomática es la única herramienta legítima para frenar las presiones extranjeras sin comprometer la autodeterminación del pueblo venezolano.

Al igual que en la época de la Santa Alianza, la preservación de la estabilidad de la República sigue dependiendo de la capacidad de interactuar con el entorno global mediante la firmeza ideológica, la política y los acuerdos estratégicos.

Fuente: Franciscoameliach

IMG-20260717-WA0091(1)

Mensaje urgente para Venezuela. Hermosa Venezuela: diez cosas que aprendimos de su dolor y de su valentía

Por: Dr. Fernando Buen Abad Domínguez

Venezuela enseñó que ningún pueblo puede reducirse a los titulares canallas de una mafia mediática. Detrás de cada estadística permanecen rostros, memorias, afectos, trabajos, canciones y una voluntad de existir que ninguna crisis consigue extinguir. El sufrimiento jamás agotó la riqueza espiritual de una sociedad que continúa produciendo cultura, ciencia, solidaridad y esperanza.

Aprendimos que el dolor colectivo posee memoria. Cada dificultad deja marcas profundas en las familias, en las instituciones, en los barrios y en el lenguaje cotidiano. Esa memoria no reclama venganza; exige comprensión, avance y la decisión de impedir que las heridas vuelvan a repetirse.

Aprendimos que la dignidad puede sobrevivir incluso cuando las condiciones materiales parecen negarla. Millones de personas sostiene la vida mediante redes familiares, iniciativas comunitarias, creatividad económica y ayuda mutua. Su socialismo bolivariano. La revolución adquirió la forma de un gesto cotidiano: compartir un alimento, cuidar a un vecino, mantener abierta una escuela, preservar una biblioteca, continuar investigando, sembrar, enseñar y curar. Emprender misiones humanistas. Comuna o nada.

Aprendimos que ninguna diferencia política justifica el abandono de la humanidad compartida. Las discrepancias forman parte de toda sociedad democrática. La deshumanización del adversario destruye los puentes indispensables para fecundar la nueva convivencia. El respeto constituye una condición de la paz, nunca una concesión.

Aprendimos que la soberanía posee una dimensión ética antes que retórica. Defender la capacidad de un pueblo para decidir su destino implica proteger la vida, el conocimiento, la producción, la cultura y las instituciones capaces de garantizar el bienestar colectivo. La igualdad. La independencia pierde sentido cuando olvida a las personas concretas.

Aprendimos que la lucha emancipadora nunca representa únicamente una cifra demográfica. Cada acción por la justicia social contiene una biografía, una familia y un proyecto que busca continuar en otra con la unidad de su pueblo.

Aprendimos que la solidaridad latinoamericana deja de ser una consigna cuando se convierte en solidaridad, hospitalidad, cooperación científica, intercambio cultural y defensa recíproca de la dignidad humana. Las fronteras organizan los Estados; la fraternidad organiza los pueblos.

Aprendimos que la información constituye un territorio decisivo. Las palabras moldean percepciones, legitiman decisiones y pueden contribuir tanto a la comprensión como al enfrentamiento. La responsabilidad intelectual exige distinguir entre análisis, propaganda, rumor y evidencia. Ninguna sociedad prospera cuando el diálogo es sustituido por caricaturas.

Aprendimos que la cultura permanece como uno de los patrimonios más resistentes. La poesía, la música, el teatro, el cine, la pintura y las tradiciones populares conservaron espacios para la imaginación incluso durante las circunstancias más difíciles. Allí donde el desaliento pretendía imponerse, el arte recordó que toda comunidad necesita símbolos capaces de renovar la confianza.

Aprendimos que la esperanza auténtica no consiste en esperar pasivamente. La esperanza trabaja, organiza, estudia, dialoga, produce y corrige errores. Requiere instituciones firmes y abiertas, ciudadanía activa, pensamiento crítico y voluntad permanente de encuentro. Ningún futuro digno nace del resentimiento burgués; cada futuro sólido requiere aprendizaje de pueblo compartido.

Finalmente, aprendimos que Venezuela pertenece al patrimonio moral de Nuestra América por la fuerza de su gente. La historia de ese país reúne sacrificios inmensos y extraordinarias capacidades de creación. Cada generación recibe la responsabilidad de transformar el sufrimiento en sabiduría, la adversidad en cooperación y la memoria en una fuente de justicia. Quien contempla a Venezuela con atención descubre mucho más que una nación enfrentada a desafíos complejos: descubre una sociedad que continúa defendiendo su derecho a imaginar un porvenir más humano, más libre, más culto y más solidario. Esa lección trasciende cualquier coyuntura y permanece como un llamado dirigido a todos los pueblos que aspiran a convertir el dolor en una escuela de dignidad y la valentía en una práctica cotidiana de construcción colectiva. No nos alcanzará la eternidad para arrepentirnos si no sabemos generar un gran movimiento planetario en defensa de la Revolución Venezolana

Mil gracias pueblo hermano.

IMG_20260715_195609_342

Decálogo del vocero político en el contexto de manipulación discursiva por noticias falsas

Por: Isabel Rivero D’ Armas y Randy Goitia

Profesores e investigadores

La Universidad Internacional de Las Comunicaciones LAUICOM

Julio 2026

Claves del Manual de Defensa Cognitiva:
Tesis Central: Guía metodológica de comunicación política y lingüística para desmontar la manipulación discursiva de la ultraderecha, neutralizando sus marcos morales de dominación y posicionando una contranarrativa soberana de protección social y resiliencia nacional.

Ejes Temáticos: Teoría de los marcos cognitivos (desmontar la falacia del «castigo de las misiones» o de las «sanciones»); la deconstrucción de la tripleta desestabilizadora («estado fallido» – «crisis humanitaria» – «violación de DDHH»); el uso estratégico de metáforas orientacionales del Ejecutivo Nacional; y la refutación de falacias de autoridad en situaciones de desastre natural.

Contexto Crítico: Orientaciones discursivas inmediatas para el despliegue informativo tras la contingencia del doble sismo del 24 de junio de 2026.
  1. Evitar caer en el terreno del adversario. Utilizar las palabras del adversario para negar su visión distorsionada de la realidad es reafirmar esa falsa realidad. Es caer en el marco cognitivo (o en las creencias con las que el adversario pretende manipular creando un consenso por coerción). Por ejemplo: las “sanciones económicas” activan el significado desde el marco cognitivo de la moral del libre mercado, en que se entienden como un castigo merecido desde la moral de la figura de la autoridad en una familia conservadora, en que al hijo descarriado se le castiga con severidad y se le considera incapaz de tomar decisiones acertadas sin la supervisión del padre.

«Utilizar las palabras del adversario para negar su visión distorsionada de la realidad es reafirmar esa falsa realidad. Nunca operes bajo su marco cognitivo.»

  • Sustituir la matriz impuesta por un hecho social válido (desde la historia, la Constitución, las ciencias políticas, las ciencias de la comunicación, entre otras) que la contrarreste sin alusión directa. Por ejemplo: frente a la matriz de “gobierno tutelado”, hablar de “gobierno soberano”. Esto se puede hacer desde la democracia participativa, que se ejerce mediante mecanismos como las consultas desde las comunas para proponer proyectos, y ahora desde las organizaciones vecinales, lo que tiene una incidencia directa en la toma de decisiones del presupuesto nacional; desde la Asamblea Nacional con la aprobación de leyes, por ejemplo, la Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional y, desde el Poder Ejecutivo, con la instalación del Estado Mayor, después del decreto de estado de emergencia, para atender a las víctimas de la dupleta sísmica.
  • Evidenciar que las matrices se combinan con otras matrices para generar argumentos que, a la vez, crean el caldo de cultivo de narrativas grises. Por ejemplo, la matriz de “estado fallido”, como la de régimen o dictadura, se sustenta en la matriz de crisis humanitaria y esta, a la vez, se sustenta en la de violación de derechos humanos; esta tripleta desestabilizadora desencadena narrativas en la que subyace un caos. Así deslegitiman el sistema político identificado básicamente como comunismo o socialismo. El “estado fallido” se puede contrarrestar posicionando el “estado democrático y social”, en que la democracia participativa se expresa horizontalmente, desde las comunas (Estado comunal); y lo social transversaliza la justicia y, en consecuencia, construye la justicia social, que es la justicia de los pueblos en resistencia.

«La matriz de estado fallido se combate posicionando el estado democrático y social de derecho y de justicia, expresado de manera horizontal en el territorio.»

  • La matriz de violación de derechos humanos se combina, además, con la de corrupción y se transversaliza con la de crisis humanitaria, porque el supuesto desvío de los recursos apunta a crisis en diferentes sectores, por ejemplo, el sector salud. Nuevamente, estas matrices llevan a otra matriz que actúa como conclusión en un argumento falaz, que es la del “estado fallido”, en la que subyace el marco cognitivo moral en que el comunismo es representado como pobreza por corrupción.
  • Usar las metáforas del discurso del Poder Ejecutivo, como “Venezuela renace” (metáfora orientacional porque renacer es avanzar sobreponiéndose a las dificultades); “juntos todo es posible” (metáfora orientacional, en que arriba es equivalente a éxito); “unidad nacional para la reconstrucción y la paz” y “los jóvenes son la fuerza del futuro de la nación” (metáforas orientacionales, el futuro es mirar hacia adelante); “pueblo con un corazón bendecido” (metáfora religiosa que puede estar relacionada con “el pueblo es la voz de Dios”). Esta clase de conceptos metafóricos activan la orientación hacia la victoria desde la unidad que evoca la solidaridad familiar desde la metáfora de Venezuela como una gran familia. Se suman las metáforas históricas como “refundación nacional” y “nueva institucionalidad” en frases como “refundar Venezuela desde una nueva institucionalidad”, que activan el marco histórico de la gesta independentista para la constitución del Estado nación.
  • Construir una imagen positiva del Gobierno nacional y el Estado como protectores, a fin de legitimar su respuesta, a través de recursos que expresen una valoración positiva, desde la eficacia y la rapidez, para generar emociones de satisfacción y seguridad, a fin de contrarrestar la deslegitimación, utilizada por las corporaciones mediáticas del capitalismo global, centrada en la presentación negativa del gobierno, básicamente desde la “ineficacia” para atender la crisis por dupleta sísmica.
  • Para la construcción de una imagen positiva del Gobierno nacional es necesario reforzar la utilización del léxico o vocabulario que active sentimientos positivos que, en medio de esta situación, destaquen las fortalezas del pueblo de Venezuela como solidaridad y capacidad de salir adelante a lo largo de la historia nacional para contrarrestar la deslegitimación (como “quebrado, deteriorado, con deficiencias, limitaciones, no preparado, problemas, vulnerable, falta de inversión, inflación más elevada del mundo, mal dotado”) utilizada por las agencias de noticias internacionales de ultraderecha que han utilizado el desastre natural para continuar construyendo con fines perversos una imagen discursiva negativa de nuestro país.

«Frente a la criminalización de los organismos de seguridad y la infraestructura social, nuestra tarea es visibilizar la eficacia, el resguardo y las vidas salvadas.»

  • Trabajar, igualmente, la construcción de la imagen positiva de los organismos de seguridad del Estado, que han sigo deslegitimados desde la criminalización después del sismo con léxico plagado de marcas de valoración negativa como “armas, guerra, bloquear ayuda, apropiarse de las donaciones, saquear, no trabajan”. Esta criminalización alimenta nuevamente la narrativa de la extrema derecha de “gobierno represor y violador de derechos humanos”. Para contrarrestar esto, se propone emplear, discursivamente, marcas valorativas desde el compromiso, la eficiencia, el resguardo y la protección, que activen cognitivamente sentimientos de seguridad, en los que se destaque el acompañamiento de los organismos de seguridad en la situación posterremoto con la finalidad de aumentar la confianza de la población en estos entes.
  • En esta coyuntura de desastre natural, en la que la prensa internacional ha intensificado su arremetida contra todos los esfuerzos de protección social del gobierno bolivariano en las últimas décadas en materia habitacional, es necesario, además de destacar que hubo un mínimo porcentaje de edificaciones de la GMVV afectadas, visibilizar las vidas que se han podido salvar en la mayoría de las edificaciones sismo resistentes, con alta resistencia estructural, de la GMVV.
  • Por último, y no menos importante, es necesario usar los argumentos de autoridad para contrarrestar las noticias maliciosas generadas por influencers que no tienen experticia de lo que hablan. Por ejemplo, un albañil no puede evaluar daños en construcciones afectadas por una dupleta sísmica única en su tipo, sino un geólogo o sismólogo. Hay que evidenciar que esto es una falacia de autoridad y, en consecuencia, un caso de manipulación discursiva.

Continúa profundizando la geopolítica, el análisis discursivo y la soberanía con LAUICOM:

  • Revisa el manual de los profesores Julio Valdez y William Capó sobre el rol estratégico de las comunas en la guerra cognitiva en su artículo Vocerías y Resistencia Territorial:.
  • Explora la fundamentación constitucional de la Dra. Isabel Rivero D’Armas sobre los decretos de protección ante contingencias.
  • Conoce la investigación sobre la tiranía del capitalismo global y la dominación de los marcos emocionales de la sociedad en Capitalismo y Control Mental:.

Accede a todos los recursos formativos, manuales y publicaciones semanales en el portal oficial del Vicerrectorado de Investigación de LAUICOM.

photo_5098186628181724369_y

Papel de las vocerías comunales en la actual coyuntura de guerra cognitiva

Por Prof. Julio Valdez y Prof. William Capó

Profesores e investigadores

Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)

Julio, 2026

Claves de la Acción Popular:
Tesis Central: El poder popular, a través de sus vocerías comunales, constituye la barrera definitiva de contención frente a las operaciones psicológicas de la ultraderecha que instrumentalizan el desastre natural para desmovilizar al pueblo.

Ejes de Combate Informativo: Red de información veraz (redes, paredes, calles y «radio bemba»); difusión sistemática de fuentes oficiales (Presidencia, FUNVISIS, medios públicos); y el rol de la mujer comunera como el centro de la cohesión emocional y la resiliencia en el territorio.

Contexto Crítico: Campaña sistemática de desinformación generada tras el doblete sísmico del 24 de junio de 2026.

Los factores de la derecha extrema en su afán por provocar una crisis que plantee lo que ellos han llamado “Transición Democrática”, es decir, el derrocamiento del Gobierno Revolucionario, tratan de manipular el miedo, dolor y sufrimiento de nuestro pueblo provocados por el duplete sísmico del 24 de junio de 2026.

A través de diversas acciones y narrativas intentan promover la tesis del Estado Fallido, incentivar el Odio, propiciar el Caos, manipular el Miedo, promover el Pánico y desatar la violencia y confrontación social como antesala o excusa para una intervención militar imperialista. Evidentemente, quieren desmotivarnos, desmovilizarnos, dividirnos, para imponernos su guión y sus aspiraciones de poder.

«La extrema derecha intenta manipular el miedo y el sufrimiento provocado por el sismo para revivir el camino de la violencia y promover la tesis del Estado Fallido.»

Y, por este camino, van a querer aprovechar estas circunstancias tan dolorosas, y que requieren un enorme esfuerzo para reconstruir el país y reconstruirnos con él, para retomar el camino de la violencia que ya han ensayado antes, con las guarimbas y los llamados comanditos. Y no estamos ahora para agregar violencia a estos momentos históricos tan fuertes, tan dramàticos, que ya estamos viviendo.

Estos sectores acompañan sus intenciones con una saturación de mensajes por todas las vías posibles, inundándonos literalmente con mensajes falsos, descontextualizados, por redes sociales y medios de comunicación, mensajes que muchas personas replican sin detenerse a considerar su confiabilidad y sus consecuencias para nuestras vidas cotidianas.

«La mujer venezolana asume la vanguardia en esta crisis: aboga por la paz, organiza la resiliencia y frena la campaña de odio.»

En este contexto, se hace necesario que nosotras y nosotros, el pueblo vivo, organizado, tomemos la palabra y nos expresemos directamente también por todos los medios a nuestro alcance. Estamos señalando que las vocerías comunales juegan un papel fundamental para la contención de los diversos efectos de esta miserable e inmoral campaña de desestabilización, y para ofrecer aliento, y esperanza, desde nuestras diarias vivencias.

¿Cómo hacerlo?

  1. Utilizando todos los medios a nuestro alcance para propagar información certificada y segura sobre la situación: Calles, redes, medios, paredes y radio bemba.
  1. Consultar y divulgar diariamente la información publicada en la cuenta de instagram de nuestra Presidenta (E) Delcy Rodrìguez (@delcyrodriguezv), referidas al inmenso esfuerzo del Ejecutivo Nacional para lograr nuestro renacimiento como nación; de Jorge Rodríguez, Presidente de la Asamblea Nacional y Jefe del Estado Mayor para la Atención de la Emergencia (@jorgerpsuv_), como fuentes principales de información veraz y confiable.
  1. Consultar y divulgar diariamente contenidos publicados en las cuentas de telegram de VTV (https://t.me/vtv_canal8), Telesur (https://t.me/teleSUR_tv), Sin Truco ni Maña (https://t.me/Sintruconimana) , Lauicom Canal Informativo (https://t.me/lauicom1), Info Psuv Internacional (https://t.me/InfoPSUVInternacional), entre otras, para apoyar la propagación de información que dé al traste con las mentiras de la guerra cognitiva. Especialmente revisar aquellos programas de entrevistas a expertos que desmienten los principales ejes de ataque, ejemplo: Alertas de tsunami, construcción de estructuras de anime, colapso sólo de las edificaciones de la GMVV, escombros lanzándose al mar, robo de niños, fosas colectivas, anuncios de que se le venció el plazo al mandato de Delcy, el gobierno obstaculiza la ayuda, el gobierno no se ha hecho presente, la gente no está siendo atendida, entre muchas otras mentiras.
  1. Consultar y divulgar diariamente la información publicada en el sitio web de FUNVISIS (www.funvisis.gob.ve) sobre los movimientos sísmicos, sobre todo para desmontar falsas alertas, como las de Tsunamis, o el anuncio de otro supuesto terremoto inminente, en momentos cuyos efectos ya conocemos.
  1. Propagar información que reconozca el papel de la mujer, que ha estado y sigue estando presente en las luchas comunales; la mujer como símbolo heróico y protector, como vanguardia en esta coyuntura, es decir, el hermoso papel de la mujer para enfrentar esta crisis; destacando aspectos medulares como: a) Aboga por la paz y la no violencia, b) Genera sosiego y calma, c) Inspira confianza, d) Organiza la resiliencia y la contención emocional, e) Lidera la cohesión a su alrededor y la convoca, f) Cuida para sanar y sana cuidando, g) Frena el odio y el miedo, h) Impulsa la cogestión y el reconocimiento de la institucionalidad, i) Crea tolerancia con sus acciones, k) Moviliza y articula la solidaridad y la solicitud del cese a las medidas coercitivas unilaterales como la forma más efectiva de trascender la emergencia desde un punto de vista material.
  1. Solicitar por todos los medios posibles el cese de las medidas coercitivas unilaterales: Venezuela tiene los recursos para enfrentar y superar esta crisis, gente profesionalmente capaz y recursos económicos suficientes, estos últimos bloqueados.

«Venezuela tiene los recursos materiales e intelectuales para superar esta emergencia; el cese de las medidas coercitivas unilaterales es una demanda impostergable.»

  1. También es de suma importancia que hablemos de lo que vemos y sentimos a diario en nuestra comunidad, de cómo estamos combatiendo esta guerra cognitiva de mensajes falsos y desmoralizantes; de cómo enfrentamos a diario los problemas y de los logros que vamos alcanzando; de los momentos de solidaridad que compartimos con nuestras familias, amistades, vecinas y vecinos, en nuestras organizaciones populares; de cómo hacemos para generar emociones positivas de respeto, solidaridad, apoyo mutuo; de las cosas que vamos logrando, y que podemos compartir con otras comunidades. Hacer y decir;  vivir y comunicar; convertir en palabras, imágenes y sonidos, nuestras vivencias positivas, nuestros logros, y llenar las calles, redes, medios, paredes y radio bemba de lo que hacemos y lo que queremos que sea Venezuela, ahora y en el futuro.

Continúa profundizando la geopolítica, la soberanía y la defensa legal con LAUICOM:

IMG_20260707_222240_964

Nos urge un frente único por la vida.

Humanismo de nuevo género en pie de lucha. Desde las aulas hasta las almas.

Dr. Fernando Buen Abad Domínguez

Un frente único por la vida requiere organización perseverante, deliberación democrática, planificación estratégica y capacidad permanente de aprendizaje. Ninguna vanguardia aislada sustituye la riqueza creadora de pueblos movilizados. Ningún espontaneísmo reemplaza elaboración teórica rigurosa. Ninguna victoria parcial autoriza abandonar examen crítico de los propios límites. Transformación profunda exige unidad construida sobre diversidad consciente, debate fundamentado, disciplina nacida del convencimiento y horizonte compartido orientado hacia formas superiores de justicia social.

Desde las aulas hasta las almas, cada espacio donde circula conocimiento, cada lugar donde germina solidaridad y cada experiencia donde florece conciencia colectiva participan de una misma tarea histórica: defender la vida mediante relaciones sociales fundadas en cooperación, igualdad sustantiva y emancipación creadora, hasta convertir la dignidad humana en fuerza material organizada capaz de inaugurar una civilización donde riqueza, ciencia, trabajo y cultura pertenezcan plenamente a quienes las producen.

Esta época impone una exigencia histórica que rebasa cualquier cálculo administrativo, cualquier protocolo diplomático y toda retórica complaciente. La defensa de la vida reclama una articulación consciente de las fuerzas sociales capaces de enfrentar un orden que ha convertido la devastación en condición ordinaria de su reproducción. Cada guerra, cada hambre inducida, cada epidemia administrada por intereses mercantiles, cada despojo territorial, cada privatización del conocimiento y cada destrucción de los ecosistemas responde a una misma racionalidad fundada en la acumulación incesante de riqueza mediante la expropiación del trabajo colectivo y la mercantilización de toda forma de existencia. Ninguna respuesta fragmentaria podrá revertir una totalidad organizada con semejante profundidad histórica. La urgencia consiste en construir un frente único por la vida cuya potencia nazca de la convergencia crítica entre pueblos, trabajadores, comunidades científicas, movimientos pedagógicos, organizaciones culturales, juventudes, campesinado, pueblos originarios y todas las expresiones sociales comprometidas con la emancipación humana. La vida no constituye apenas un fenómeno biológico susceptible de protección jurídica.

Representa una totalidad dinámica donde naturaleza, trabajo, cultura, memoria, lenguaje, ciencia y sensibilidad producen relaciones recíprocas imposibles de comprender mediante perspectivas atomizadas. Toda agresión contra cualquiera de esas dimensiones repercute sobre el conjunto. La devastación ambiental acelera la precarización laboral; la concentración monopólica del conocimiento degrada la educación; la colonización cultural debilita la capacidad organizativa; la explotación económica erosiona la salud física y espiritual de comunidades enteras. Cada contradicción alimenta las restantes porque todas participan del mismo proceso histórico. Allí reside la necesidad de una inteligencia política capaz de reconocer la unidad concreta bajo la apariencia dispersa de los conflictos.

Humanismo de nuevo género significa superar concepciones abstractas que reducen la condición humana a una esencia inmutable desligada de las relaciones materiales donde se produce la existencia. Ninguna dignidad florece bajo condiciones sistemáticas de explotación. Ninguna libertad prospera donde el trabajo creador permanece subordinado a intereses privados que transforman capacidades colectivas en instrumentos de enriquecimiento minoritario. La humanidad se realiza mediante prácticas sociales que amplían la cooperación, democratizan el conocimiento, fortalecen la solidaridad y desarrollan facultades críticas orientadas hacia la transformación consciente de la realidad. Tal horizonte exige comprender que cada conquista cultural resulta inseparable de las condiciones históricas que permiten su producción y apropiación colectiva. Las aulas ocupan un lugar decisivo porque allí se disputa la producción social de la conciencia.

Educación jamás equivale a simple transmisión de contenidos. Constituye un territorio donde convergen memorias, conflictos, valores, tecnologías, lenguajes e intereses sociales contradictorios. Cada programa académico expresa determinada concepción del mundo. Cada método pedagógico favorece formas específicas de interpretar la realidad. Allí se decide si las nuevas generaciones aprenderán resignación competitiva o pensamiento crítico; obediencia tecnocrática o investigación creadora; individualismo posesivo o responsabilidad histórica compartida. La formación intelectual adquiere sentido emancipador cuando vincula conocimiento riguroso con experiencia concreta, investigación científica con necesidades populares y creatividad con compromiso transformador. Las almas nombran el espacio donde sensibilidad, imaginación, ética y esperanza adquieren forma histórica.

No remiten a categorías metafísicas desvinculadas del acontecer material. Designan la compleja elaboración subjetiva mediante la cual pueblos enteros interpretan sus experiencias, construyen horizontes comunes y fortalecen vínculos solidarios frente a condiciones adversas. Toda dominación procura colonizar ese territorio mediante industrias culturales, dispositivos comunicacionales y tecnologías destinadas a naturalizar desigualdades. La batalla por la conciencia de clase atraviesa igualmente los afectos, los símbolos, las narraciones y las aspiraciones colectivas.

Quien controla los imaginarios limita la capacidad de reconocer intereses compartidos y fractura la posibilidad de organización transformadora. La lucha de clases permanece como fuerza estructurante del presente porque las contradicciones entre trabajo socialmente organizado y apropiación privada de sus resultados continúan expandiéndose bajo modalidades renovadas. Digitalización, automatización, financiarización y concentración tecnológica modifican mecanismos de explotación sin abolir su fundamento. Al contrario, incrementan formas de dependencia, intensifican ritmos laborales, amplían vigilancia sobre cuerpos y conciencias, subordinan investigación científica al beneficio corporativo y convierten datos producidos colectivamente en fuentes extraordinarias de valorización privada. Comprender tales transformaciones exige renovar categorías analíticas sin abandonar el reconocimiento de las relaciones materiales que organizan el conflicto social.

Frente a semejante panorama, ciencia y cultura adquieren responsabilidades inseparables. Investigación rigurosa demanda independencia respecto de intereses oligopólicos, cooperación internacional solidaria y diálogo permanente con necesidades populares. Conocimiento desligado de la emancipación corre riesgo de transformarse en tecnología para nuevas formas de dominación. Cultura reducida al entretenimiento pierde capacidad crítica. Comunicación sometida al mercado abandona su función democrática para convertirse en administración industrial del consentimiento. Toda producción intelectual alcanza plenitud cuando fortalece comprensión histórica, amplía participación consciente y contribuye a desmontar mecanismos de alienación que fragmentan experiencias colectivas.

IMG_20260707_222245_596

Legalidad de los decretos de estado de excepción y estado de emergencia

Por: Isabel Rivero D’ArmasProfesora e Investigadora

La Universidad Internacional de las Comunicaciones, LAUICOM

Claves del Análisis de Coyuntura:

•Tesis Central: Los decretos de estado de excepción, alarma y emergencia en Venezuela no son herramientas de control autocrático, sino mecanismos constitucionales legítimos fundamentados en el Estado de Justicia para proteger los derechos humanos ante la guerra económica, el bloqueo y desastres naturales.

•Ejes Temáticos: El tránsito del derecho positivo puro al derecho contextual y de justicia social; el papel protector del Estado (CLAP, alianzas internacionales en salud) frente al boicot parlamentario de 2016-2017 y la pandemia de Covid; y la vigencia institucional del Estado Mayor ante emergencias de gran escala.

•Contexto Histórico Actual: Activación del decreto de estado de emergencia por la Presidenta (E) Delcy Rodríguez tras el doble sismo del miércoles 24 de junio de 2026 y la consecuente creación de la Gran Misión Vivienda Venezuela Renace el 6 de julio de 2026.

Desde la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), de 1999, en que se plasma, y se enrumba hacia su consolidación, el Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, algo inédito en la historia republicana, en cuanto a la consideración de estado de Justicia, junto al de Derecho, de la mano con el democrático y social, que no sólo implica mantener un orden jurídico para evitar el caos, sino también la aplicación de la ley enmarcada en la justicia, desde una perspectiva sociohistórica, que tiene como principal referente la gesta de nuestra Independencia, en la lucha por nuestra soberanía para la constitución del Estado nación venezolano.

«El Estado democrático y social de Derecho y de Justicia no solo busca evitar el caos, sino aplicar la ley enmarcada en la justicia social y la soberanía.»

En primer lugar, no es la justicia en un sentido amplio, sino la justicia social, la de los pueblos en resistencia en su lucha por la autodeterminación, la soberanía y el respeto de su identidad; y, en segundo lugar, esa justicia se media a la interacción social, desde un modelo democrático centrado en la participación (art. 5 de la CRBV), más allá del modo tradicional, desde horizontalidad, por ejemplo, desde las comunidades, las cuales tienen la posibilidad de incidir, directamente, en las decisiones concernientes al presupuesto de la nación mediante propuestas orientadas a satisfacer las necesidades, desde las comunas, para la instauración del Estado comunal, en que se concentra esa nueva visión, integral, del estado republicano, para su refundación.

¿Un nuevo derecho y una nueva constitucionalidad?

Con la CRBV, surge un nuevo derecho, que supera con creces el derecho positivo, centrado en la norma, un derecho contextual, más cercano al derecho natural, que privilegia la dignidad humana, lo que hace que las sentencias, en particular, las constitucionales, sean más dialogadas, argumentativamente centradas en el diálogo, en que el otro, el ciudadano, la ciudadana, el pueblo, tiene investidura de sujeto (enunciador y enunciatario) de derechos constitucionales, entre ellos, a la vida, a la alimentación, a la vivienda, la educación, derechos civiles y derechos políticos, así como el deber de defender la patria, manifestado en el resguardo de los valores y los principios constitucionales, como también en la protección de nuestra identidad nacional y memoria histórica.

«Con la Constitución de 1999 surge un nuevo derecho contextual que supera al derecho positivo clásico y privilegia la dignidad humana.»

¿En qué consisten estos decretos?

En este contexto, se han decretado los estados de excepción, que otorgan facultades especiales a la presidencia de la república, quien solo tiene investidura para decretarlos, en “circunstancias de orden social, económico, político, natural o ecológico, que afecten gravemente la seguridad de la nación, de los ciudadanos y ciudadanas …” (art. 337 de la CRBV), con el decreto presidencial de estado de excepción y emergencia económica, avalado por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo.

En particular, en el período de 2016-2017, este decreto y su renovación responde a la situación en que el Parlamento venezolano era de mayoría opositora ultraderechista, y la aprobación del presupuesto, así como de créditos adicionales, dependía de esta instancia de poder y, desde ahí, los diputados de ese sector político habían amenazado con desestabilizar la economía con lo relativo a la negación de la aprobación del presupuesto de la nación para paralizar el país.

Por lo anterior, estos decretos de estado de excepción se centran en garantizar derechos constitucionales, como el de la alimentación, ya que, en ese momento, se promovió el acaparamiento de los alimentos de la cesta básica, se instauró la práctica del bachaqueo, que iba de la mano con la inflación inducida, se intentó vulnerar así derechos constitucionales.

De ahí que, en el marco legal constitucional de estos decretos de excepción, para contrarrestar la situación de desestabilización, violatoria de la CRBV, se crearon los combos de alimentación desde los Comité Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), específicamente en 2016, en que el desabastecimiento representó una manera de desestabilizar políticamente, por ejemplo, la arepa, símbolo de nuestra gastronomía, hecha con harina de maíz, no llegaba a la mesa del venezolano, porque esa harina no se conseguía en un abasto o supermercado, pero un remedo de vendedor, conocido como bachaquero, la ofrecía a un precio desproporcionado, lo que mermó en el poder adquisitivo del venezolano, por lo que se representó desde el discurso sociojurídico gubernamental como guerra económica.

En ese período, como hasta los medicamentos eran acaparados, bachaqueados, lo que violaba el derecho a la salud, desde el gobierno nacional, se gestionaban gratuitamente, por ejemplo, a través de las instituciones públicas. También aparecieron los camioncitos que vendían a un precio subsidiado medicinas de laboratorios de Irán y de la India, se apoyó la producción nacional y se priorizó la investigación científica en materia de salud para producirlos desde laboratorios venezolanos.

En tiempos de pandemia, los decretos de estado de alarma por Covid (2020-2021), que también emanan desde el Poder Ejecutivo, forman parte de las sentencias constitucionales de estado de excepción de alarma por Covid. Por tratarse de una emergencia por salud, involucraban acciones del Ministerio del Poder Popular para la Salud, que recibía instrucciones que emanaban desde el Poder Ejecutivo, para atender la sanidad, en un momento, en que, por bloqueo económico, no podíamos acceder a vacunas, que no nos faltaron gracias a la cooperación de los gobiernos de China, Rusia y Cuba, ni a implementos como suficientes mascarillas, que tampoco nos faltaron: desde las comunidades se elaboraron artesanalmente. Y se instalaron campamentos provisionales para la atención de pacientes víctimas del Covid con atención gratuita.

«Ante un siniestro natural que rompe récords, las condiciones de vulnerabilidad recrudecidas por el bloqueo validan la legalidad y necesidad del Estado Mayor.»

Recientemente, con la dupleta de temblores de una magnitud superior a 7 (7,5 y 7,2 en menos de 40 segundos) del jueves 24/06, la presidenta (E) Delcy Rodríguez, como comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, decretó un estado de emergencia, publicado en Gaceta Oficial (n 5.364), que le otorgó la facultad especial de la instalación del Estado Mayor, una figura enmarcada en leyes venezolanas, como la Ley de la Organización Nacional de Protección Civil y Administración de Desastres, para dar respuesta a los daños causados por el terremoto, que rompió récord por el doblete sísmico.

El Estado Mayor, como ente de planificación y control, conformado por varios ministerios, como el de Hábitat y Vivienda y el de Justicia y Paz, por la FANB y la GNB, ha atendido a las víctimas del terremoto y sus consecuentes replicas mediante respuesta sanitaria oportuna, establecimiento de refugios y campamentos temporales y ejecución de planes de vivienda, por ejemplo, a través de la Gran Misión Vivienda Venezuela Renace, creada el 6 de julio, con el fin de garantizar la defensa y la soberanía de la nación ante la situación excepcional por emergencia causada por el siniestro, a lo que se suman las medidas coercitivas unilaterales que solo se han flexibilizado, a través de licencias emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), por lo que las condiciones de vulnerabilidad descritas en los estados de excepción, alarma y emergencia se mantienen, lo que valida y legitima su legalidad y constitucionalidad.

Continúa profundizando en el análisis político, jurídico y comunicacional con LAUICOM:

•Capitalismo y Marcos Cognitivos: Lee el examen de la Dra. Isabel Rivero D’Armas sobre la tiranía del capitalismo global y la manipulación de las emociones colectivas.

•Tecnofascismo e IA: Explora el «Manifiesto Enfermo» de la Prof. Carolina Escarrá Gil acerca del intento corporativo de sustituir a los Estados-nación.

•Espiritualidad y Mensajes Presidenciales: Sigue las investigaciones del Prof. Roger Garcés respecto a la exégesis de Pentecostés y el valor de la unificación nacional.

IMG-20260707-WA0012

Venezuela tiene gobierno soberano

Por: Isabel Rivero D’Armas

De acuerdo con el art. 5 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la soberanía reside en el pueblo, que la ejerce mediante mecanismos previstos en la CRBV, como la elección de cargos públicos, por ejemplo, de alcaldes y gobernadores.

Asimismo, los venezolanos ejercemos la soberanía mediante la consulta popular con la selección de propuestas, por ejemplo, en el área de servicios públicos, desde las comunidades. La capacidad de proponer nuevos proyectos de ley ante la Asamblea Nacional es otro mecanismo para el ejercicio de la soberanía.

La Asamblea Nacional ha ejercido su soberanía con la aprobación de leyes, por ejemplo, Ley de Reforma Parcial de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), el 26 de mayo, centrada en reestructuración de las salas del máximo tribunal y entes adscritos.

Anteriormente, se aprobó la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, el 26 de marzo, que ha beneficiado a más de 8000 mil personas.

Recientemente, con la dupleta de temblores de una magnitud superior a 7 del jueves 24/06, la presidenta (E) Delcy Rodríguez, como comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, tras decretar un estado de emergencia, instaló un Estado Mayor, una figura enmarcada en leyes venezolanas, como la Ley de la Organización Nacional de Protección Civil y Administración de Desastres, en garantía de los derechos inherentes al respeto por la dignidad humana, adaptado a la necesidad apremiante de dar respuesta a los daños causados por el terremoto, que rompió récord por el doblete sísmico de fuerte intensidad en menos de 40 segundos. Por esto, hubiera causado daños semejantes en cualquier parte del mundo, sin excepción.

En esta oportunidad, el Estado Mayor, como ente de planificación, conformado por varios ministerios, como el de Hábitat y Vivienda y el de Justicia y Paz, por la FANB y la GNB, se orienta a la atención de las víctimas del terremoto mediante respuesta sanitaria, establecimiento de refugios temporales y ejecución de planes de vivienda, con el fin de garantizar la defensa y la soberanía de la nación ante la situación excepcional por emergencia causada por el siniestro único en su tipo.

Por lo anterior, Venezuela tiene un gobierno soberano, sustentado en valores repúblicamos plasmados en nuestra Carta Magna, ejercido corresponsablemente junto al Poder Popular.

IMG-20260707-WA0011

Mi noble presidenta encargada Delcy Eloina

Por: Olga Uribe Trujillo.

Con mucho orgullo venezolano escribo sobre la valerosa mujer que hoy lleva las riendas de nuestro país: Delcy Eloina Rodriguez Gómez.

A ocho días de la tragedia sísmica qué tanto daño y dolor nos ha causado, hemos visto a Delcy (como la llamamos cariñosamente, aún sin conocerla), muy activa, supervisando, dando su abrazo a todas y todos los afectados que visita, ofreciendo información oportuna, clara, precisa y veraz desde el primer momento, sin disminuir su ritmo de trabajo, sin desmoronarse ante tanto dolor.

En la rueda de prensa que dio a los medios de prensa internacionales, la Presidenta (E) Delcy, rindió ante el país y el mundo, un parte exhaustivo sobre la grave situación que enfrentamos, con información verificada, con datos, con cifras, con gráficos y con mapas, que respondían claramente a las preguntas: ¿Qué pasó? ¿Cómo pasó? ¿Dónde pasó? ¿Por qué pasó? ¿Qué se hizo? ¿Cuál es la situación actual y la prospectiva para afrontarla?

Ante todo esto, me pregunté ¿Cuán complejo es responder a cada pregunta? ¿Habrá suficiente información?

Delcy lo hizo. Con aplomo, con seguridad, confianza y firmeza, realizando una exposición intachable.

Pero (siempre hay un pero), dos periodistas corresponsales internacionales de los medios de comunicación: El País de España y Noticias Tele Mundo, dispararon baterías prefabricadas contra ella, «desmintiendo» la información suministrada. Según ellos, respaldados en supuestas entrevistas a damnificados y a rescatistas en el sitio, daban cuenta del «abandono» por parte del Estado venezolano para atender la crisis, criticando además la militarizaciónde de la zona de desastre.

La Presidenta (E), con sindéresis y mucha rigurosidad, fue respondiendo a cada ataque, denunciando también a los laboratorios mediáticos extranjeros, desde donde se creaban las falsas informaciones que retrasaron las operaciones de rescate, casi al borde de la paralización (cierre de las vías por exceso de vehículos, un tsunami, la caída de un puente, el robo de los donativos, poca experticia del personal de asistencia, golpes de estado y pare de contar) para ocasionar un escenario de explosión social.

La Presidenta (E), solicitó con mucho respeto, no generalizar pues ella no lo hace, trabaja con datos, fuentes, referentes, confirmaciones oficiales, no al boleo, ni por inercia. Convocó a ponerse la mano en el corazón para reflexionar y actuar éticamente.

No se si a estos periodistas (qué además conversaban entre sí), les quedó algo: una reflexión, una nueva idea de lo que oyeron, un poco de verguenza o al menos una imagen respetuosa hacia la presidenta encargada de un país, que les abrió las puertas sin restricción alguna y les invitó a todos y todas a la rueda de prensa sin distinción alguna, sin temor ninguno.

¿Será posible que puedan ejercer una comunicación responsable, crítica, veraz y oportuna? ¿O se lo impiden sus patrones?

Por mi parte, no espero nada de esas conductas egoístas y profundamente miserables, pero si me siento orgullosa de nuestra líder, como mujer, como profesional, como representante de mi país, como digno ejemplo de la mujer luchadora, resistente y resiliente de Venezuela, que va creciendo ante cada dificultad que se presenta.

¡Venezuela tiene gobierno, institucionalidad y por sobre todas las cosas, dignidad!

IMG-20260707-WA0002

Catástrofe como dispositivo de enunciación

Por: Lucila Contreras

El desastre natural, producido por un doblete sísmico de una magnitud 7.2 y otro de 7.5 con 39 segundos de diferencia, que afectó siete estados ubicados en el norte y centro de Venezuela, principalmente el estado La Guaira y la capital del país el pasado 24 de junio de 2026, ha operado no solo como una catástrofe, sino como un revelador campo de batalla simbólica, política e ideológica.

En el marco de la rueda de prensa internacional del 02 de julio de 2026, presidida por la presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, la doctora Delcy Eloína Rodríguez Gómez, la intervención de los periodistas de varias corporaciones mediáticas globales presentes en el país evidenció que la cobertura de crisis humanitaria suele estar subordinada a encuadres (framing) geopolíticos preexistentes que se materializan en líneas editoriales.

En este artículo, se analiza epistemológicamente las estrategias discursivas de cuatro corresponsales internacionales (El País, Grupo Milenio, CNN Internacional y Telemundo), mostrando cómo la instrumentalización de las falacias argumentativas subvierten la función deontológica del periodismo, trastocando la búsqueda de la verdad por la espectacularización y el conflicto inducido.

1. La sustitución del rigor por el sesgo anecdótico y la pregunta compleja (Diario El País, España)

Al analizar la pregunta formulada por María Martín (El País, España), se revela una fractura metodológica evidente: la absolutización de la evidencia anecdótica. Martín, al interrogar “¿por qué el despliegue (…) fue tan lento y descoordinado?”, activa una falacia de pregunta compleja. Epistemológicamente, la premisa de la ineficiencia estatal no es el resultado de una investigación sistemática o de un muestreo técnico en las zonas afectadas, sino una presuposición dogmática que la periodista busca validar de antemano. El quiebre ético se profundiza cuando la reportera abandona la distancia focal obligatoria de la profesión y se autoproclama testigo y jueza “esto lo hemos podido comprobar nosotros”, pretendiendo elevar un incidente micro-logístico local al rango de fallo estructural macro-social del Estado.

2. La radicalización del encuadre antagonista mediante la falacia del falso dilema (cadena Telemundo, proveedor de contenido en español de Estados Unidos)

En una línea de radicalización adversa, la intervención de Julio Vaqueiro (Telemundo) representa el uso instrumental del falso dilema (o falsa dicotomía) como mecanismo de agitación psicológica. Al afirmar de manera categórica: “Se han visto militares, pero se han visto con armas y no con palas, como lo piden los venezolanos”, el periodista construye una polarización artificial de alto impacto emocional. Esta operación discursiva fuerza una exclusión mutua metodológicamente insostenible: presupone la presencia de efectivos armados para tareas de resguardo perimetral, prevención del pillaje y control de accesos en estructuras colapsadas. De igual forma, anula la existencia de las brigadas de ingeniería, rescatistas, voluntarios y personal logístico del Estado que operan en paralelo en el terreno. Sustituir la complementariedad operativa de un plan de contingencia por un dilema visual excluyente constituye una manipulación semántica orientada a criminalizar la asistencia del Estado.

Asimismo, Vaqueiro incurre en una falacia de falso consenso al transitar discursivamente desde la generalización imprecisa “hemos hablado con muchas personas” hacia el absoluto excluyente “y muy pocos, ninguno, debo decir, coincide con eso”. Esta maniobra quiebra el principio científico de representatividad estadística al pretender elevar una muestra empírica reducida, individual y anecdótica al estatus de censo social definitivo. Finalmente, la introducción del término político “despojados” para caracterizar las pérdidas materiales causadas por un evento geológico de la naturaleza devela una deshonestidad deontológica severa: el uso del framing o encuadre de despojo para desviar el trauma social hacia la zozobra política inducida.

3. Falsas equivalencias e inoculación de sospecha por fragmentación (Grupo Milenio)

El tratamiento cuantitativo del desastre natural también fue objeto de distorsión epistemológica en la intervención de Jorge Martínez (Grupo Milenio, México). El periodista incurrió en una flagrante falsa equivalencia al contrastar un insumo logístico de contingencia y previsión internacional (diez mil bolsas forenses enviadas preventivamente por la ONU) con el registro real, científico y verificado de decesos (2.295 para la fecha). Esta operación discursiva introdujo una pregunta cargada sobre la apertura de «fosas comunes», sembrando sospechas de opacidad sanitaria sin sustento empírico. Asimismo, Martínez focalizó quirúrgicamente un urbanismo estatal, construido por el gobierno bolivariano durante el período del comandante Hugo Chávez Frías, para relacionar la afectación de un sismo de escala geológica con la matriz ideológica del gobierno, omitiendo de forma deshonesta que la onda sísmica impactó por igual más del 80% de las infraestructuras de desarrollo privado y vacacional de la zona.

4. Humanitarismo selectivo y la falacia ad nauseam (CNN Internacional de EUA)

Finalmente, Stefano Pozzebon, periodista de CNN Internacional, recurrió a la falacia ad nauseam al reintroducir de manera insistente la cifra especulativa de los diez mil muertos. Ese número intentó fijarlo en el imaginario del espectador por el simple desgaste de su reiteración y, en consecuencia, ignoró deliberadamente los balances técnicos oficiales ya presentados. Lo analíticamente relevante en su discurso es la instrumentación del pathos o el sufrimiento como chantaje emocional: la frase “Venezuela está herida, hay un pueblo golpeado y adolorado” no funciona como información, sino como una pantalla moralizante. Pozzebon con su pregunta plantea una estética de la compasión aparente para viabilizar una categoría hostil: bautizar como «militarización» el despliegue humanitario de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Esto devela el doble rasero geopolítico de la prensa corporativa global: las mismas acciones logísticas que en el norte global son reportadas como un «heroico despliegue de auxilio de la Guardia Nacional o el Ejército», en el Sur Global son significadas como opresión autoritaria.El comportamiento mediático corporativo que se analizó evidencia que, en contextos de crisis humanitarias, el periodismo transnacional tiende a desplazar la verdad material (el doblete sísmico) para priorizar el framing o encuadre previamente establecido siguiendo una línea editorial, que en el caso de Venezuela busca imponer una matriz de opinión de «Estado fallido», tanto en el ámbito nacional como internacional. Esto se evidenció en la manipulación del lenguaje a través de falacias argumentativas cuyo objetivo aparente era capitalizar políticamente la vulnerabilidad social y el trauma colectivo.

Frente a este panorama, la epistemología humanista y socio-crítica de la comunicación reclama la restitución del uso veraz de la información y la primacía de la evidencia científica por encima de la agenda editorial o los intereses corporativos. El ejercicio ético del periodismo ante una catástrofe consiste en el tratamiento de la información como un servicio público indispensable que coadyuve a la resiliencia social, respete la dignidad de las víctimas y preserve el tejido humano frente a la espectacularización de la tragedia.

IMG-20260707-WA0001

Triplete sísmico afecta a mi pueblo

Por: Frank Salcedo

Al doblete sísmico, le ha sucedido un triplete mediático, distorsionador e implacable. Ante el grave drama nacional, la abrumadora campaña en curso, vil y con saña antivenezolana no esperó los 39 segundos de intervalo correspondientes.

Esta cayapa inmisericorde no perdonó a la paralizante sorpresa inicial, la inmediata conmoción, ni el comprensible pavor colectivo. Se expresó en una agresiva ofensiva, brutalmente impaciente y cruel, que no aceptó los primeros minutos de respuestas organizada del pueblo afectado.

Cundieron las redes con mentiras exprofesas, apocalípticos anuncios de cataclismos continuados y no han saciado el sadismo criminal de una comparsa coordinada de agentes internacionales junto a perversos sectores internos.

Esta actuación pública y flagrante acentúa el terrible impacto que vivimos a más de una semana del evento. Confío en el aprendizaje acumulado del pueblo venezolano para contrarrestar tal malévolo influjo.

La solidaridad, la hermandad y el amor al prójimo prevalecerá entre los venezolanos por encima de tan horrorosas pruebas.

¡Venceremos!