Por Profesor Julio Valdez
Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)
Abril, 2026
Requerimos claridad de horizontes, y pautas estratégicas definidas para orientar nuestros procesos institucionales, organizacionales y populares en la Venezuela de hoy. Vivimos, sin duda, momentos intensamente difíciles, de ejercicio del poder de unos países sobre otros, en ausencia de mecanismos de control del ordenamiento jurídico internacional. Las guerras cada vez tienen un mayor escalamiento, amenazando con alcanzar dimensiones planetarias.
Es así como, confiando en nuestros gobernantes, requerimos poner la máxima atención a sus mensajes, y a las implicaciones profundas que conllevan. Ello ha de propiciar las orientaciones necesarias para nuestras acciones, en todos los escenarios organizacionales y populares donde nos movemos, fortaleciéndonos cada vez más para el ejercicio creciente de nuestra soberanía plena.
En este sentido, atendemos el discurso a la nación, de nuestra presidenta encargada, Delcy Rodríguez, el día 08 de abril de 2026. Allí podemos encontrar un mapa de ruta para el momento político actual en nuestro país.
- Convocar a todo el país, independientemente de posiciones políticas, gremialistas, grupos de interés. Nuestra presidenta nos llama a abrir las posibilidades de participación a “toda Venezuela sin exclusión alguna, para que tengamos claro el panorama de dónde venimos, dónde estamos y hacia dónde vamos”. Es una convocatoria a la inclusión total, al derribo de barreras que nos fragmentan como nación, asunto, como sabemos, nada sencillo, pero necesario para reencontrarnos y andar juntos.
- Comprender amplia y profundamente que la situación del país ha sido causada, en gran medida, por una década de bloqueo económico “que produjo 7 años de pérdida de valor del producto interno bruto”, con sus repercusiones en el poder adquisitivo de la población, en inflación, en desabastecimiento, hechos que afectaron tanto al sector público como al privado. Y, sumado a la campaña mediática y por redes, también incidió en las migraciones a otras latitudes. Es importante que, atendiendo a la situación planteada, debatamos sobre el origen de este bloqueo, y de las medidas coercitivas, hechos asociados con presiones políticas y económicas de unos países sobre otros, en detrimento de la legislación y los acuerdos internacionales.
- Destacó que, a partir del 2018, nos “reencaminamos con el programa de recuperación económica que presentó el presidente Nicolás Maduro al país, que nos ha permitido un crecimiento durante 20 trimestres consecutivos”, superando incluso los índices de diversas naciones en el mundo. También hemos ido derrotando la hiperinflación “que golpeó muy duramente a los trabajadores y a las trabajadoras de nuestra patria”, logrando una recuperación progresiva del salario de las y los trabajadores a través de subsidios directos a los servicios y los bonos del sistema patria. Ello nos reta a comprender y apreciar el alcance de las estrategias del gobierno nacional, con efectos positivos en la nación, hecho al que de seguro no hemos brindado la suficiente información y la pertinente reflexión.
- También pidió, nuestra presidenta encargada, en un ejercicio de autocrítica, “que corrijamos errores propios del pasado”, reconocerlos, corregirlos y no volver a repetirlos. Es necesario vestirnos de futuro, gestionar una Venezuela “libre de bloqueos, libre de sanciones”, aprendiendo de los errores, pero también reconocimiento y afianzando los logros. Pues, nuestro objetivo inmediato, mediano y a largo plazo es “recuperar sostenida y paulatinamente el ingreso de los trabajadores, mediante un crecimiento productivo”. Ambos aspectos, es importante recordarlos, van de la mano. Requerimos fortalecer la producción, la distribución, atendiendo al plan de la nación en marcha, a sabiendas de que esto “no se logra de la noche a la mañana, ni de la mañana a la noche ni de un día a otro, pero tenemos que empezar”. La recuperación sostenida, pero esto hay que hacerlo con prudencia, con conciencia, con paciencia, pero con “un profundo espíritu de optimismo sobre lo que le depara el futuro a Venezuela”.
- Y en la línea de enfatizar estrategias de carácter humanístico y de espíritu de justicia social que nos legara Hugo Chávez, declaró un eventual y responsable aumento de salario a partir de mayo próximo. Para ello, hemos de recorrer un camino para proteger a nuestras y nuestros trabajadores, así como a los jubilados; y es un camino que hay que recorrer desde la unidad de toda la población. Al efecto, instaló la comisión para el diálogo laboral que abarca “la constituyente laboral en curso y de seguridad social con participación del Estado venezolano, con participación del sector privado y con participación de los trabajadores, las trabajadoras”, y para ello pide “la máxima colaboración, que sea una Venezuela que converse, que estos sectores se sienten a conversar, a dialogar y que de allí salga un consenso sobre cuál es el modelo que necesitamos para garantizar el futuro de los venezolanos y de las venezolanas”.
- De igual manera, pidió una nueva institucionalidad del Estado, “un estado ágil, un estado digital, transparente, eficiente, profesional”, un nuevo modelo tributario para Venezuela. Del mismo modo, convoca a todos los sectores sociales del país a dejar de lado las diferencias y sumarnos a una gran peregrinación para luchar en conjunto para elevar nuestras voces como una sola voz “para que cese el bloqueo y cesen las sanciones a nuestro país”. Aquí, acuñó las palabras de Simón Bolívar en Angostura:
Volando por entre las próximas edades,
mi imaginación se fija en los siglos futuros y observando desde allá con
admiración y pasmo la prosperidad, el esplendor, la vida que ha recibido esta
vasta región, me siento arrebatado y me parece que ya la veo en el corazón del
universo, extendiéndose sobre sus dilatadas costas entre esos océanos que la
naturaleza había separado y que
nuestra patria reúne con prolongados y anchurosos canales.
Ya la veo servir de lazo, de centro, de emporio a la familia humana. Ya la veo
enviando a todos los recintos de la tierra los tesoros que abrigan sus montañas de plata y de oro. Ya la veo
distribuyendo por sus divinas plantas la salud y la vida a los hombres dolientes del
Antiguo Universo. Ya la veo
comunicando sus preciosos secretos a los sabios que ignoran cuán superior es la
suma de las luces a la suma de las
riquezas que le ha prodigado la naturaleza.
En síntesis, nuestra presidenta encargada Delcy Rodríguez marca la ruta que hemos de seguir para avanzar hacia nuestra soberanía, nuestro bienestar, la suprema felicidad social. Se trata de forjar la unidad de todas y todos, de los diversos sectores sociales de nuestra patria, de la mano con una nueva institucionalidad, es decir, un estado ágil, transparente, altamente eficiente. En este cauce, hemos de sustentar todas nuestras iniciativas para lograr una nación productiva, económicamente fuerte, que garantice la satisfacción de las necesidades de la población. Ello, avanzando hacia la solicitud de un levantamiento de todas las medidas coercitivas que limitan la vida social, económica y política del país.

