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Resiliencia y verdad: La respuesta de Venezuela ante el doblete sísmico

Prensa LAUICOM- Este miércoles, desde el programa «Entre Líneas», conducido por Beverly Serrano, Wilman Verdú y Olga Uribe, profesores de Lauicom, exaltaron la respuesta gubernamental para atender a miles de familias afectadas. Este espacio busca informar la verdad sobre la recuperación nacional y contrarrestar las noticias falsas.

Se detalló el alcance de la Gran Misión Venezuela Renace, la cual atiende actualmente a más de 86,000 familias damnificadas. Equipos técnicos evalúan miles de edificaciones bajo protocolos internacionales para garantizar la seguridad habitacional de toda la población venezolana.

Asimismo, desmintieron rumores sobre fosas comunes, confirmando trato digno e identificación científica para todas las víctimas fatales del sismo.

El rector internacional de esta Casa de Estudios, Fernando Buen Abad instó a practicar una «comunicación para la humanización» frente al «tsunami comunicacional» de las corporaciones mediáticas transnacionales. Rescatistas de diversos países elogiaron la solidaridad del pueblo, mientras los expertos denunciaron operaciones criminales que buscan desestabilizar al Estado.

Es de importancia destacar que la ética periodística es la herramienta principal para enfrentar las narrativas de odio y manipulación internacional.

En este sentido, se propueso la creación de una Red Latinoamericana de Respuesta ante emergencias para fortalecer la soberanía y la cooperación científico-técnica regional. Dicha iniciativa busca compartir protocolos sin condicionamientos políticos, exigiendo también la eliminación inmediata de las medidas coercitivas contra Venezuela.

Autora: Daymar Rincón

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Matrices de opinión buscan desestabilizar el país (+Guerra cognitiva)

Prensa LAUICOM- Continuando con la programación especial en Radio Lauicom, la vicerrectora de Asuntos Académicos,Tibisay León y el profesor Adrián Padilla, denunciaron las matrices de opinión que buscan desestabilizar al país a través de la manipulación informartiva sobre doblete sísmico que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio.

Padilla advirtió sobre una agresión sistemática que utiliza noticias falsas para desmoralizar al pueblo y favorecer intereses de centros hegemónicos extranjeros. Explicó que la instrumentalización de la tragedia no es nueva, recordando que en 1812 y 1900 se usaron rumores de «castigo divino» contra los gobiernos patriotas.

En este sentido, los profesores coincidieron en que existe una guerra cognitiva diseñada para fracturar la identidad nacional mediante el uso de la psicología conductual.

Ante esto, llamaron al fortalecimiento de la educomunicación crítica inspirada en Simón Rodríguez y Paulo Freire para aprender a leer la realidad política y social del mundo actual. La propuesta exige crear «nuevos modos de decir» que reflejen fielmente la verdad popular, superando formatos corporativos que invisibilizan los esfuerzos del Estado venezolano.

Finalmente, se exaltó la solidaridad de los consejos comunales y movimientos sociales que apoyan a los afectados por las contingencias naturales en todo el territorio. La Red Latinoamericana de Investigación en Educación y Comunicación ratificó su respaldo técnico, rechazando la matriz de «Estado fallido» que busca justificar intervenciones externas.

Autora: Daymar Rincón

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¡Por la vida, lo que sea! El apoyo colectivo se convierte en la mejor herramienta de sanación

Prensa LAUICOM- El doblete sísmico dejó heridas muy profundas en el corazón de todas y todos los venezolanos, un eco de ausencia que todavía resuena en las calles y en los hogares que quedaron vacíos. El impacto de esta tragedia aún se siente en el alma, pero ante la adversidad, la solidaridad, la planificación del Estado se convirtieron en el motor fundamental para mitigar el sufrimiento y devolver la esperanza a las familias afectadas.

Como parte de la programación especial que ofrece la Universidad Internacional de las Comunicaciones (Lauicom), se llevó a cabo una nueva edición de «Humanamente Hablando» para brindar las herramientas necesarias de sanación para todo un colectivo; encabezado por la profesora Tamara Díaz, el psicólogo Roger Garcés y Franklin González, compañero de labores quien relató las horas de angustia que transformaron su vida.

González describió que ese 24 de junio se encontraba en Naiguatá y al emprender su destino, a la altura de La Llanada vio cómo colapsaban los edificios y carreteras. Personas gritando y pidiendo ayuda para rescatar a familiares debajo de los escombros, la angustia de no saber qué estaba pasando porque no había electricidad ni señal telefónica. «Llegar a Caracas fue todo un trauma, porque no sabíamos nada de nuestra familia», afirmó.

El psicólogo Roger Garcés aclaró que la ansiedad, el insomnio y el miedo son reacciones normales ante el trauma actual.

Indicó que el sistema nervioso requiere tiempo para reacomodarse, instando a no juzgar las propias emociones. Reconocer que el dolor es compartido resulta un paso fundamental para transitar colectivamente hacia la normalidad y la calma.

En este sentido, recomendó algunas técnicas como: hablar de la experiencia, practicar el llanto sanador y respirar conscientemente.

Garcés explicó que verbalizar el suceso ayuda a procesarlo, mientras que llorar en compañía libera la carga emocional acumulada. Estas herramientas buscan facilitar el manejo de la incertidumbre y recuperar la rutina diaria necesaria en los hogares.

En su intervención, la profesora Tamara Díaz envió un mensaje de solidaridad y acompañamiento a todas las familias que hoy están en duelo tras la partida de seres queridos. «Estamos en un proceso de reconstrucción de un país, de reconstrucción del ser humano».

Asimismo, invitó a la audiencia a priorizar los vínculos humanos sobre el apego material y destacó que el amor y la solidaridad son los motores que verdaderamente sanan y permiten reconstruir el país.

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Legalidad de los decretos de estado de excepción y estado de emergencia

Por: Isabel Rivero D’ArmasProfesora e Investigadora

La Universidad Internacional de las Comunicaciones, LAUICOM

Claves del Análisis de Coyuntura:

•Tesis Central: Los decretos de estado de excepción, alarma y emergencia en Venezuela no son herramientas de control autocrático, sino mecanismos constitucionales legítimos fundamentados en el Estado de Justicia para proteger los derechos humanos ante la guerra económica, el bloqueo y desastres naturales.

•Ejes Temáticos: El tránsito del derecho positivo puro al derecho contextual y de justicia social; el papel protector del Estado (CLAP, alianzas internacionales en salud) frente al boicot parlamentario de 2016-2017 y la pandemia de Covid; y la vigencia institucional del Estado Mayor ante emergencias de gran escala.

•Contexto Histórico Actual: Activación del decreto de estado de emergencia por la Presidenta (E) Delcy Rodríguez tras el doble sismo del miércoles 24 de junio de 2026 y la consecuente creación de la Gran Misión Vivienda Venezuela Renace el 6 de julio de 2026.

Desde la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), de 1999, en que se plasma, y se enrumba hacia su consolidación, el Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, algo inédito en la historia republicana, en cuanto a la consideración de estado de Justicia, junto al de Derecho, de la mano con el democrático y social, que no sólo implica mantener un orden jurídico para evitar el caos, sino también la aplicación de la ley enmarcada en la justicia, desde una perspectiva sociohistórica, que tiene como principal referente la gesta de nuestra Independencia, en la lucha por nuestra soberanía para la constitución del Estado nación venezolano.

«El Estado democrático y social de Derecho y de Justicia no solo busca evitar el caos, sino aplicar la ley enmarcada en la justicia social y la soberanía.»

En primer lugar, no es la justicia en un sentido amplio, sino la justicia social, la de los pueblos en resistencia en su lucha por la autodeterminación, la soberanía y el respeto de su identidad; y, en segundo lugar, esa justicia se media a la interacción social, desde un modelo democrático centrado en la participación (art. 5 de la CRBV), más allá del modo tradicional, desde horizontalidad, por ejemplo, desde las comunidades, las cuales tienen la posibilidad de incidir, directamente, en las decisiones concernientes al presupuesto de la nación mediante propuestas orientadas a satisfacer las necesidades, desde las comunas, para la instauración del Estado comunal, en que se concentra esa nueva visión, integral, del estado republicano, para su refundación.

¿Un nuevo derecho y una nueva constitucionalidad?

Con la CRBV, surge un nuevo derecho, que supera con creces el derecho positivo, centrado en la norma, un derecho contextual, más cercano al derecho natural, que privilegia la dignidad humana, lo que hace que las sentencias, en particular, las constitucionales, sean más dialogadas, argumentativamente centradas en el diálogo, en que el otro, el ciudadano, la ciudadana, el pueblo, tiene investidura de sujeto (enunciador y enunciatario) de derechos constitucionales, entre ellos, a la vida, a la alimentación, a la vivienda, la educación, derechos civiles y derechos políticos, así como el deber de defender la patria, manifestado en el resguardo de los valores y los principios constitucionales, como también en la protección de nuestra identidad nacional y memoria histórica.

«Con la Constitución de 1999 surge un nuevo derecho contextual que supera al derecho positivo clásico y privilegia la dignidad humana.»

¿En qué consisten estos decretos?

En este contexto, se han decretado los estados de excepción, que otorgan facultades especiales a la presidencia de la república, quien solo tiene investidura para decretarlos, en “circunstancias de orden social, económico, político, natural o ecológico, que afecten gravemente la seguridad de la nación, de los ciudadanos y ciudadanas …” (art. 337 de la CRBV), con el decreto presidencial de estado de excepción y emergencia económica, avalado por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo.

En particular, en el período de 2016-2017, este decreto y su renovación responde a la situación en que el Parlamento venezolano era de mayoría opositora ultraderechista, y la aprobación del presupuesto, así como de créditos adicionales, dependía de esta instancia de poder y, desde ahí, los diputados de ese sector político habían amenazado con desestabilizar la economía con lo relativo a la negación de la aprobación del presupuesto de la nación para paralizar el país.

Por lo anterior, estos decretos de estado de excepción se centran en garantizar derechos constitucionales, como el de la alimentación, ya que, en ese momento, se promovió el acaparamiento de los alimentos de la cesta básica, se instauró la práctica del bachaqueo, que iba de la mano con la inflación inducida, se intentó vulnerar así derechos constitucionales.

De ahí que, en el marco legal constitucional de estos decretos de excepción, para contrarrestar la situación de desestabilización, violatoria de la CRBV, se crearon los combos de alimentación desde los Comité Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), específicamente en 2016, en que el desabastecimiento representó una manera de desestabilizar políticamente, por ejemplo, la arepa, símbolo de nuestra gastronomía, hecha con harina de maíz, no llegaba a la mesa del venezolano, porque esa harina no se conseguía en un abasto o supermercado, pero un remedo de vendedor, conocido como bachaquero, la ofrecía a un precio desproporcionado, lo que mermó en el poder adquisitivo del venezolano, por lo que se representó desde el discurso sociojurídico gubernamental como guerra económica.

En ese período, como hasta los medicamentos eran acaparados, bachaqueados, lo que violaba el derecho a la salud, desde el gobierno nacional, se gestionaban gratuitamente, por ejemplo, a través de las instituciones públicas. También aparecieron los camioncitos que vendían a un precio subsidiado medicinas de laboratorios de Irán y de la India, se apoyó la producción nacional y se priorizó la investigación científica en materia de salud para producirlos desde laboratorios venezolanos.

En tiempos de pandemia, los decretos de estado de alarma por Covid (2020-2021), que también emanan desde el Poder Ejecutivo, forman parte de las sentencias constitucionales de estado de excepción de alarma por Covid. Por tratarse de una emergencia por salud, involucraban acciones del Ministerio del Poder Popular para la Salud, que recibía instrucciones que emanaban desde el Poder Ejecutivo, para atender la sanidad, en un momento, en que, por bloqueo económico, no podíamos acceder a vacunas, que no nos faltaron gracias a la cooperación de los gobiernos de China, Rusia y Cuba, ni a implementos como suficientes mascarillas, que tampoco nos faltaron: desde las comunidades se elaboraron artesanalmente. Y se instalaron campamentos provisionales para la atención de pacientes víctimas del Covid con atención gratuita.

«Ante un siniestro natural que rompe récords, las condiciones de vulnerabilidad recrudecidas por el bloqueo validan la legalidad y necesidad del Estado Mayor.»

Recientemente, con la dupleta de temblores de una magnitud superior a 7 (7,5 y 7,2 en menos de 40 segundos) del jueves 24/06, la presidenta (E) Delcy Rodríguez, como comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, decretó un estado de emergencia, publicado en Gaceta Oficial (n 5.364), que le otorgó la facultad especial de la instalación del Estado Mayor, una figura enmarcada en leyes venezolanas, como la Ley de la Organización Nacional de Protección Civil y Administración de Desastres, para dar respuesta a los daños causados por el terremoto, que rompió récord por el doblete sísmico.

El Estado Mayor, como ente de planificación y control, conformado por varios ministerios, como el de Hábitat y Vivienda y el de Justicia y Paz, por la FANB y la GNB, ha atendido a las víctimas del terremoto y sus consecuentes replicas mediante respuesta sanitaria oportuna, establecimiento de refugios y campamentos temporales y ejecución de planes de vivienda, por ejemplo, a través de la Gran Misión Vivienda Venezuela Renace, creada el 6 de julio, con el fin de garantizar la defensa y la soberanía de la nación ante la situación excepcional por emergencia causada por el siniestro, a lo que se suman las medidas coercitivas unilaterales que solo se han flexibilizado, a través de licencias emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), por lo que las condiciones de vulnerabilidad descritas en los estados de excepción, alarma y emergencia se mantienen, lo que valida y legitima su legalidad y constitucionalidad.

Continúa profundizando en el análisis político, jurídico y comunicacional con LAUICOM:

•Capitalismo y Marcos Cognitivos: Lee el examen de la Dra. Isabel Rivero D’Armas sobre la tiranía del capitalismo global y la manipulación de las emociones colectivas.

•Tecnofascismo e IA: Explora el «Manifiesto Enfermo» de la Prof. Carolina Escarrá Gil acerca del intento corporativo de sustituir a los Estados-nación.

•Espiritualidad y Mensajes Presidenciales: Sigue las investigaciones del Prof. Roger Garcés respecto a la exégesis de Pentecostés y el valor de la unificación nacional.

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Venezuela tiene gobierno soberano

Por: Isabel Rivero D’Armas

De acuerdo con el art. 5 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la soberanía reside en el pueblo, que la ejerce mediante mecanismos previstos en la CRBV, como la elección de cargos públicos, por ejemplo, de alcaldes y gobernadores.

Asimismo, los venezolanos ejercemos la soberanía mediante la consulta popular con la selección de propuestas, por ejemplo, en el área de servicios públicos, desde las comunidades. La capacidad de proponer nuevos proyectos de ley ante la Asamblea Nacional es otro mecanismo para el ejercicio de la soberanía.

La Asamblea Nacional ha ejercido su soberanía con la aprobación de leyes, por ejemplo, Ley de Reforma Parcial de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), el 26 de mayo, centrada en reestructuración de las salas del máximo tribunal y entes adscritos.

Anteriormente, se aprobó la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, el 26 de marzo, que ha beneficiado a más de 8000 mil personas.

Recientemente, con la dupleta de temblores de una magnitud superior a 7 del jueves 24/06, la presidenta (E) Delcy Rodríguez, como comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, tras decretar un estado de emergencia, instaló un Estado Mayor, una figura enmarcada en leyes venezolanas, como la Ley de la Organización Nacional de Protección Civil y Administración de Desastres, en garantía de los derechos inherentes al respeto por la dignidad humana, adaptado a la necesidad apremiante de dar respuesta a los daños causados por el terremoto, que rompió récord por el doblete sísmico de fuerte intensidad en menos de 40 segundos. Por esto, hubiera causado daños semejantes en cualquier parte del mundo, sin excepción.

En esta oportunidad, el Estado Mayor, como ente de planificación, conformado por varios ministerios, como el de Hábitat y Vivienda y el de Justicia y Paz, por la FANB y la GNB, se orienta a la atención de las víctimas del terremoto mediante respuesta sanitaria, establecimiento de refugios temporales y ejecución de planes de vivienda, con el fin de garantizar la defensa y la soberanía de la nación ante la situación excepcional por emergencia causada por el siniestro único en su tipo.

Por lo anterior, Venezuela tiene un gobierno soberano, sustentado en valores repúblicamos plasmados en nuestra Carta Magna, ejercido corresponsablemente junto al Poder Popular.

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Respuesta efectiva del Estado: Más de 20 mil funcionarios rescataron a ciudadanos afectados tras doblete sísmico

Prensa LAUICOM- Este martes, el vicerrector de Tecnología y Plataformas Digitales de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (Lauicom), Rafael Rosales exaltó la respuesta del Gobierno Nacional ante los sismos del pasado 24 de junio y relató el despliegue inmediato de todas las fuerzas de seguridad del país para salvar vidas y coordinación de la ayuda internacional masiva requerida, hecho liderado por la presidenta (E) de la República, Delcy Rodríguez.

Rosales desmintió matrices negativas, resaltando el despliegue de veinticinco mil funcionarios que trabajaron incansablemente para rescatar a ciudadanos tanto en La Guaira, como en los otros estados afectados.

Casos como el de Hernán Gil, rescatado tras 120 horas, y la niña Fabiana Blanco, simbolizan la esperanza del pueblo ante la tragedia. Gil fue hallado en un centro comercial por un esfuerzo multinacional, mientras que la sonrisa de Fabiana conmovió al mundo entero.

Estos milagros demuestran la valentía de los equipos que no descansaron hasta encontrar sobrevivientes entre los escombros.

Por otra parte,destacó la resistencia de los urbanismos de la Gran Misión Vivienda Venezuela, los cuales soportaron los movimientos telúricos exitosamente. Solo el 2% de los edificios colapsados pertenecían a este programa, evidenciando la calidad de la ingeniería sismorresistente empleada.

La infraestructura monolítica de Ciudad Tiuna salvó vidas, contrastando con el colapso de construcciones privadas que no cumplían normativas técnicas.

Finalmente, se resaltó el aval de la ONU sobre la transparencia en las cifras y la eficiencia del despliegue logístico venezolano. Venezuela demuestra su capacidad de sobreponerse con optimismo y una organización estatal que prioriza siempre la vida sobre cualquier consideración.

Autora: Daymar R.V

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Mi noble presidenta encargada Delcy Eloina

Por: Olga Uribe Trujillo.

Con mucho orgullo venezolano escribo sobre la valerosa mujer que hoy lleva las riendas de nuestro país: Delcy Eloina Rodriguez Gómez.

A ocho días de la tragedia sísmica qué tanto daño y dolor nos ha causado, hemos visto a Delcy (como la llamamos cariñosamente, aún sin conocerla), muy activa, supervisando, dando su abrazo a todas y todos los afectados que visita, ofreciendo información oportuna, clara, precisa y veraz desde el primer momento, sin disminuir su ritmo de trabajo, sin desmoronarse ante tanto dolor.

En la rueda de prensa que dio a los medios de prensa internacionales, la Presidenta (E) Delcy, rindió ante el país y el mundo, un parte exhaustivo sobre la grave situación que enfrentamos, con información verificada, con datos, con cifras, con gráficos y con mapas, que respondían claramente a las preguntas: ¿Qué pasó? ¿Cómo pasó? ¿Dónde pasó? ¿Por qué pasó? ¿Qué se hizo? ¿Cuál es la situación actual y la prospectiva para afrontarla?

Ante todo esto, me pregunté ¿Cuán complejo es responder a cada pregunta? ¿Habrá suficiente información?

Delcy lo hizo. Con aplomo, con seguridad, confianza y firmeza, realizando una exposición intachable.

Pero (siempre hay un pero), dos periodistas corresponsales internacionales de los medios de comunicación: El País de España y Noticias Tele Mundo, dispararon baterías prefabricadas contra ella, «desmintiendo» la información suministrada. Según ellos, respaldados en supuestas entrevistas a damnificados y a rescatistas en el sitio, daban cuenta del «abandono» por parte del Estado venezolano para atender la crisis, criticando además la militarizaciónde de la zona de desastre.

La Presidenta (E), con sindéresis y mucha rigurosidad, fue respondiendo a cada ataque, denunciando también a los laboratorios mediáticos extranjeros, desde donde se creaban las falsas informaciones que retrasaron las operaciones de rescate, casi al borde de la paralización (cierre de las vías por exceso de vehículos, un tsunami, la caída de un puente, el robo de los donativos, poca experticia del personal de asistencia, golpes de estado y pare de contar) para ocasionar un escenario de explosión social.

La Presidenta (E), solicitó con mucho respeto, no generalizar pues ella no lo hace, trabaja con datos, fuentes, referentes, confirmaciones oficiales, no al boleo, ni por inercia. Convocó a ponerse la mano en el corazón para reflexionar y actuar éticamente.

No se si a estos periodistas (qué además conversaban entre sí), les quedó algo: una reflexión, una nueva idea de lo que oyeron, un poco de verguenza o al menos una imagen respetuosa hacia la presidenta encargada de un país, que les abrió las puertas sin restricción alguna y les invitó a todos y todas a la rueda de prensa sin distinción alguna, sin temor ninguno.

¿Será posible que puedan ejercer una comunicación responsable, crítica, veraz y oportuna? ¿O se lo impiden sus patrones?

Por mi parte, no espero nada de esas conductas egoístas y profundamente miserables, pero si me siento orgullosa de nuestra líder, como mujer, como profesional, como representante de mi país, como digno ejemplo de la mujer luchadora, resistente y resiliente de Venezuela, que va creciendo ante cada dificultad que se presenta.

¡Venezuela tiene gobierno, institucionalidad y por sobre todas las cosas, dignidad!

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Denuncian guerra cognitiva y uso político de desastres naturales

Prensa LAUICOM- ​Los profesores José Gregorio Linares y Alí Rojas Olaya analizaron el uso político de los sismos en Venezuela, denunciando la guerra cognitiva actual.

Durante el espacio, explicaron profundamente cómo las tragedias naturales son instrumentalizadas históricamente por laboratorios extranjeros mediante noticias falsas, un «contrapunteo epistemológico» diseñado para desmoralizar a las instituciones del Estado y fracturar la unidad de la población civil.

Bajo esta óptica geopolítica, los académicos desglosaron cómo el asedio mediático repite viejos esquemas, comparando la manipulación actual con el discurso del clero realista en el terremoto de 1812 contra Bolívar o la ridiculización de Cipriano Castro durante el sismo de 1900.

Ambos ponentes coincidieron en que el imperialismo busca minimizar proyectos soberanos transformando crisis geológicas en herramientas de agresión; ante esto, defendieron la ciencia al servicio del buen vivir y la visión originaria de convivencia respetuosa con la tierra para prevenir desastres.

Finalmente, exigieron la libertad inmediata del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente Cilia Flores, ratificando la soberanía nacional y llamando a la unidad patriótica sin distinciones políticas para vencer el asedio psicológico extranjero.

Autora: Daymar R.V

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Catástrofe como dispositivo de enunciación

Por: Lucila Contreras

El desastre natural, producido por un doblete sísmico de una magnitud 7.2 y otro de 7.5 con 39 segundos de diferencia, que afectó siete estados ubicados en el norte y centro de Venezuela, principalmente el estado La Guaira y la capital del país el pasado 24 de junio de 2026, ha operado no solo como una catástrofe, sino como un revelador campo de batalla simbólica, política e ideológica.

En el marco de la rueda de prensa internacional del 02 de julio de 2026, presidida por la presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, la doctora Delcy Eloína Rodríguez Gómez, la intervención de los periodistas de varias corporaciones mediáticas globales presentes en el país evidenció que la cobertura de crisis humanitaria suele estar subordinada a encuadres (framing) geopolíticos preexistentes que se materializan en líneas editoriales.

En este artículo, se analiza epistemológicamente las estrategias discursivas de cuatro corresponsales internacionales (El País, Grupo Milenio, CNN Internacional y Telemundo), mostrando cómo la instrumentalización de las falacias argumentativas subvierten la función deontológica del periodismo, trastocando la búsqueda de la verdad por la espectacularización y el conflicto inducido.

1. La sustitución del rigor por el sesgo anecdótico y la pregunta compleja (Diario El País, España)

Al analizar la pregunta formulada por María Martín (El País, España), se revela una fractura metodológica evidente: la absolutización de la evidencia anecdótica. Martín, al interrogar “¿por qué el despliegue (…) fue tan lento y descoordinado?”, activa una falacia de pregunta compleja. Epistemológicamente, la premisa de la ineficiencia estatal no es el resultado de una investigación sistemática o de un muestreo técnico en las zonas afectadas, sino una presuposición dogmática que la periodista busca validar de antemano. El quiebre ético se profundiza cuando la reportera abandona la distancia focal obligatoria de la profesión y se autoproclama testigo y jueza “esto lo hemos podido comprobar nosotros”, pretendiendo elevar un incidente micro-logístico local al rango de fallo estructural macro-social del Estado.

2. La radicalización del encuadre antagonista mediante la falacia del falso dilema (cadena Telemundo, proveedor de contenido en español de Estados Unidos)

En una línea de radicalización adversa, la intervención de Julio Vaqueiro (Telemundo) representa el uso instrumental del falso dilema (o falsa dicotomía) como mecanismo de agitación psicológica. Al afirmar de manera categórica: “Se han visto militares, pero se han visto con armas y no con palas, como lo piden los venezolanos”, el periodista construye una polarización artificial de alto impacto emocional. Esta operación discursiva fuerza una exclusión mutua metodológicamente insostenible: presupone la presencia de efectivos armados para tareas de resguardo perimetral, prevención del pillaje y control de accesos en estructuras colapsadas. De igual forma, anula la existencia de las brigadas de ingeniería, rescatistas, voluntarios y personal logístico del Estado que operan en paralelo en el terreno. Sustituir la complementariedad operativa de un plan de contingencia por un dilema visual excluyente constituye una manipulación semántica orientada a criminalizar la asistencia del Estado.

Asimismo, Vaqueiro incurre en una falacia de falso consenso al transitar discursivamente desde la generalización imprecisa “hemos hablado con muchas personas” hacia el absoluto excluyente “y muy pocos, ninguno, debo decir, coincide con eso”. Esta maniobra quiebra el principio científico de representatividad estadística al pretender elevar una muestra empírica reducida, individual y anecdótica al estatus de censo social definitivo. Finalmente, la introducción del término político “despojados” para caracterizar las pérdidas materiales causadas por un evento geológico de la naturaleza devela una deshonestidad deontológica severa: el uso del framing o encuadre de despojo para desviar el trauma social hacia la zozobra política inducida.

3. Falsas equivalencias e inoculación de sospecha por fragmentación (Grupo Milenio)

El tratamiento cuantitativo del desastre natural también fue objeto de distorsión epistemológica en la intervención de Jorge Martínez (Grupo Milenio, México). El periodista incurrió en una flagrante falsa equivalencia al contrastar un insumo logístico de contingencia y previsión internacional (diez mil bolsas forenses enviadas preventivamente por la ONU) con el registro real, científico y verificado de decesos (2.295 para la fecha). Esta operación discursiva introdujo una pregunta cargada sobre la apertura de «fosas comunes», sembrando sospechas de opacidad sanitaria sin sustento empírico. Asimismo, Martínez focalizó quirúrgicamente un urbanismo estatal, construido por el gobierno bolivariano durante el período del comandante Hugo Chávez Frías, para relacionar la afectación de un sismo de escala geológica con la matriz ideológica del gobierno, omitiendo de forma deshonesta que la onda sísmica impactó por igual más del 80% de las infraestructuras de desarrollo privado y vacacional de la zona.

4. Humanitarismo selectivo y la falacia ad nauseam (CNN Internacional de EUA)

Finalmente, Stefano Pozzebon, periodista de CNN Internacional, recurrió a la falacia ad nauseam al reintroducir de manera insistente la cifra especulativa de los diez mil muertos. Ese número intentó fijarlo en el imaginario del espectador por el simple desgaste de su reiteración y, en consecuencia, ignoró deliberadamente los balances técnicos oficiales ya presentados. Lo analíticamente relevante en su discurso es la instrumentación del pathos o el sufrimiento como chantaje emocional: la frase “Venezuela está herida, hay un pueblo golpeado y adolorado” no funciona como información, sino como una pantalla moralizante. Pozzebon con su pregunta plantea una estética de la compasión aparente para viabilizar una categoría hostil: bautizar como «militarización» el despliegue humanitario de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Esto devela el doble rasero geopolítico de la prensa corporativa global: las mismas acciones logísticas que en el norte global son reportadas como un «heroico despliegue de auxilio de la Guardia Nacional o el Ejército», en el Sur Global son significadas como opresión autoritaria.El comportamiento mediático corporativo que se analizó evidencia que, en contextos de crisis humanitarias, el periodismo transnacional tiende a desplazar la verdad material (el doblete sísmico) para priorizar el framing o encuadre previamente establecido siguiendo una línea editorial, que en el caso de Venezuela busca imponer una matriz de opinión de «Estado fallido», tanto en el ámbito nacional como internacional. Esto se evidenció en la manipulación del lenguaje a través de falacias argumentativas cuyo objetivo aparente era capitalizar políticamente la vulnerabilidad social y el trauma colectivo.

Frente a este panorama, la epistemología humanista y socio-crítica de la comunicación reclama la restitución del uso veraz de la información y la primacía de la evidencia científica por encima de la agenda editorial o los intereses corporativos. El ejercicio ético del periodismo ante una catástrofe consiste en el tratamiento de la información como un servicio público indispensable que coadyuve a la resiliencia social, respete la dignidad de las víctimas y preserve el tejido humano frente a la espectacularización de la tragedia.

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Triplete sísmico afecta a mi pueblo

Por: Frank Salcedo

Al doblete sísmico, le ha sucedido un triplete mediático, distorsionador e implacable. Ante el grave drama nacional, la abrumadora campaña en curso, vil y con saña antivenezolana no esperó los 39 segundos de intervalo correspondientes.

Esta cayapa inmisericorde no perdonó a la paralizante sorpresa inicial, la inmediata conmoción, ni el comprensible pavor colectivo. Se expresó en una agresiva ofensiva, brutalmente impaciente y cruel, que no aceptó los primeros minutos de respuestas organizada del pueblo afectado.

Cundieron las redes con mentiras exprofesas, apocalípticos anuncios de cataclismos continuados y no han saciado el sadismo criminal de una comparsa coordinada de agentes internacionales junto a perversos sectores internos.

Esta actuación pública y flagrante acentúa el terrible impacto que vivimos a más de una semana del evento. Confío en el aprendizaje acumulado del pueblo venezolano para contrarrestar tal malévolo influjo.

La solidaridad, la hermandad y el amor al prójimo prevalecerá entre los venezolanos por encima de tan horrorosas pruebas.

¡Venceremos!