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¿De qué hablamos cuando hablamos de excelencia académica en Comunicación?

Por: Dr. Fernando Buen Abad Domínguez

Hablar hoy de “excelencia académica” en Comunicación exige desarrollar un instrumental crítico riguroso contra una serie de mistificaciones que han colonizado el campo durante décadas. Entre ellas destaca la reducción de la comunicación a un conjunto de destrezas técnicas destinadas a optimizar flujos informativos, incrementar audiencias, gestionar reputaciones corporativas o perfeccionar mecanismos de persuasión. Tal reducción empobrece el objeto de estudio, mutila su complejidad histórica y lo convierte en un simple apéndice funcional de estructuras económicas y políticas cuya legitimidad permanece fuera de examen. La excelencia académica que nos importa comienza precisamente allí donde la crítica se niega a aceptar semejante clausura epistemológica y asume que toda práctica comunicacional forma parte de procesos sociales más amplios, atravesados por contradicciones materiales, conflictos de intereses, disputas por el sentido y luchas permanentes en torno a la revolución de las conciencias.

Hoy la comunicación, emancipada y emancipadora, constituye una dimensión decisiva de la existencia humana porque ninguna sociedad produce cultura, organiza trabajo, transmite conocimiento, construye memoria ni proyecta horizontes colectivos al margen de sistemas simbólicos compartidos. Cada signo nace en una trama histórica determinada. Cada lenguaje porta huellas de relaciones sociales concretas. Cada narrativa expresa, reproduce o combate determinadas formas de poder. En consecuencia, la excelencia académica no puede medirse por la capacidad de repetir teorías consagradas, acumular métricas bibliométricas o adaptarse dócilmente a las tendencias intelectuales burguesas. Su medida fundamental reside en la potencia crítica con que investiga las condiciones materiales que hacen posible la producción, circulación y apropiación social de significados.

Una formación comunicacional de alto nivel demanda rigor histórico. Ninguna teoría surge por generación espontánea. Todo concepto responde a problemas específicos de una época determinada. La excelencia implica romper el fardo ideológico del capitalismo y reconstruir genealogías intelectuales, identificar intereses en disputa, comprender transformaciones tecnológicas y examinar las estructuras económicas que condicionan la evolución de los sistemas mediáticos. Quien ignora la historia de las luchas sociales corre el riesgo de confundir fenómenos transitorios con leyes universales.

Quien desconoce la historia de las instituciones y monopolios comunicacionales termina naturalizando mecanismos de dominación que poseen orígenes perfectamente identificables. La investigación sobresaliente tampoco ha de limitarse a describir fenómenos visibles. Su tarea consiste en revelar, denunciar y transformar estructuras profundas, conexiones ocultas y dinámicas contradictorias. Allí donde la apariencia ofrece neutralidad, el análisis riguroso descubre intereses. Allí donde el discurso dominante proclama consenso, la observación crítica identifica conflictos y focos revolucionarios. Allí donde la retórica empresarial celebra innovación, la investigación examina concentración económica, monopolización tecnológica y desigualdad en el acceso a los recursos comunicacionales. La excelencia académica exige capacidad para atravesar la superficie de los acontecimientos y penetrar en la lógica que articula sus determinaciones fundamentales y la reorganización de las fuerzas productivas en comunicación emancipadora.

Resulta imposible comprender la comunicación contemporánea sin estudiar la lucha de clases como fuerza histórica constitutiva. Los sistemas simbólicos no flotan sobre la sociedad como entidades autónomas. Participan activamente en la organización de consensos, en la legitimación de jerarquías y en la reproducción de determinadas relaciones sociales. Los grandes aparatos mediáticos, las plataformas digitales, las industrias culturales y los complejos publicitarios intervienen cotidianamente en la formación de imaginarios colectivos. Determinan agendas, jerarquizan acontecimientos, modelan sensibilidades y orientan percepciones.

Frente a ello, la excelencia académica reclama una mirada capaz de identificar quién produce los discursos hegemónicos, qué intereses representan, qué silencios administran y qué formas de conciencia contribuyen a consolidar. La conciencia de clase constituye una categoría indispensable para cualquier comprensión profunda de la comunicación. No se trata de un residuo doctrinario ni de una reliquia conceptual. Representa una herramienta analítica para comprender cómo los sujetos interpretan su posición en el entramado social y cómo construyen horizontes de acción colectiva. Toda comunicación participa, de manera directa o indirecta, en procesos de formación de conciencia. Cada noticia, cada representación audiovisual, cada plataforma digital y cada dispositivo educativo intervienen en la elaboración de percepciones acerca del mundo social.

Una academia comprometida con la excelencia debe estudiar rigurosamente esas mediaciones, evitando tanto el determinismo simplista como las fantasías individualistas que atribuyen toda capacidad transformadora a decisiones puramente subjetivas. La revolución tecnológica contemporánea plantea desafíos inéditos. Las infraestructuras digitales reorganizan escalas temporales, modalidades perceptivas y formas de interacción social. Sin embargo, la fascinación tecnológica constituye uno de los principales obstáculos para el pensamiento crítico. La excelencia académica no consiste en celebrar acríticamente cada innovación técnica. Consiste en examinar quién controla las plataformas, cómo se extraen datos, qué modelos económicos sustentan la circulación informativa y cuáles son las consecuencias culturales de la concentración tecnológica. La técnica jamás aparece aislada de relaciones de poder. Cada arquitectura digital incorpora criterios de selección, exclusión y jerarquización que influyen decisivamente sobre la producción social de conocimiento.

Particular atención merece el papel de los algoritmos. Con frecuencia se los presenta como instrumentos neutrales gobernados exclusivamente por procedimientos matemáticos. Tal representación encubre una realidad mucho más compleja. Los algoritmos son construcciones humanas desarrolladas en contextos institucionales específicos, financiadas por intereses concretos y orientadas hacia finalidades determinadas. Incorporan criterios de clasificación, prioridades económicas y supuestos ideológicos que afectan la visibilidad de contenidos, la distribución de información y la configuración de debates públicos. Una concepción exigente de excelencia académica rechaza toda confianza ingenua en sistemas automatizados incapaces de justificar críticamente sus operaciones. El examen permanente de sus sesgos, limitaciones y efectos sociales constituye una obligación intelectual ineludible.

Y la excelencia requiere además una sólida formación filosófica. La comunicación no puede reducirse a estadísticas, encuestas o análisis de audiencias. Tales herramientas poseen enorme valor cuando se integran en marcos interpretativos consistentes. Sin reflexión epistemológica, la acumulación de datos degenera en empirismo estéril. Sin ontología social, la descripción pierde capacidad explicativa. Sin teoría crítica del conocimiento, la investigación corre el riesgo de reproducir inconscientemente los prejuicios de la época. El pensamiento comunicacional de mayor calidad articula observación empírica, elaboración conceptual y análisis histórico en una síntesis dinámica capaz de iluminar la complejidad de los procesos sociales.

Porque la dimensión humanista ocupa un lugar central en esta perspectiva. La comunicación existe para ampliar capacidades humanas de comprensión, cooperación, creación y emancipación. Toda excelencia académica que ignore la dignidad de las personas termina subordinada a intereses ajenos al desarrollo pleno de la humanidad. El conocimiento adquiere sentido cuando contribuye a disminuir formas de explotación, opresión, alienación y exclusión.

Desde esta óptica, la investigación comunicacional no persigue únicamente explicar el mundo; procura también identificar posibilidades históricas para transformarlo en favor de relaciones más justas, solidarias y democráticas. La producción científica de excelencia demanda igualmente independencia intelectual. Ninguna comunidad académica puede alcanzar altos niveles de desarrollo cuando se somete pasivamente a modas teóricas, financiamientos condicionantes o agendas impuestas por centros de poder económico. La autonomía crítica representa una condición esencial para el avance del conocimiento. Dicha autonomía no equivale a aislamiento. Implica capacidad para dialogar con tradiciones diversas, evaluar argumentos según su consistencia y sostener posiciones fundamentadas aun cuando resulten incómodas para intereses dominantes.

En última instancia, excelencia académica en Comunicación significa cultivar una inteligencia histórica capaz de comprender la totalidad social en movimiento; desarrollar instrumentos analíticos aptos para descifrar la compleja producción de sentido en sociedades atravesadas por desigualdades estructurales; fortalecer la conciencia crítica frente a dispositivos de manipulación ideológica; examinar sin complacencias las nuevas formas de poder concentrado que emergen en el ecosistema digital; promover una cultura científica comprometida con la verdad, la justicia cognitiva y la emancipación humana; contribuir a la formación de sujetos capaces de interpretar críticamente su realidad y participar conscientemente en su transformación.

Allí donde el conformismo intelectual celebra la adaptación, la excelencia busca comprensión profunda. Allí donde la superficialidad exalta la velocidad informativa, la excelencia exige conocimiento riguroso. Allí donde los relatos dominantes intentan naturalizar privilegios históricos, la excelencia académica convierte la crítica en herramienta de esclarecimiento colectivo y en fuerza cultural orientada hacia la construcción consciente de una humanidad más libre, más culta y más dueña de su propio destino histórico.

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Buen Abad: La ética como herramienta de soberanía

Prensa LAUICOM – Este jueves, el rector internacional de Lauicom, Dr. Fernando Buen Abad inauguró el módulo II “Ética de la Comunicación” de la cátedra Seán MacBride, definiendo la ética como una herramienta para transformar la vida diaria. Basándose en el pensamiento de Adolfo Sánchez Vázquez, el ponente distinguió la moral, como conducta humana, de la ética, entendida como la ciencia del «deber ser» que debe cuestionar la realidad histórica.

Buen Abad identificó la comunicación como la mayor debilidad histórica de los movimientos progresistas, permitiendo que sectores de poder se apropien de conceptos como la «libertad». Destacó la desensibilización social provocada por los videojuegos violentos y el dominio cultural de monopolios como Disney, los cuales promueven el individualismo y el mercantilismo. Frente a la «monstruosidad» del capitalismo y la persecución de líderes regionales, instó a construir una «moral de lucha».

Durante su intervención, Buen Abad enfatizó la urgencia de superar la fragmentación en el sector, instando a los más de 6.000 medios alternativos y comunitarios de Latinoamérica a transitar de la dispersión a la unidad estratégica. En este sentido, sentenció: «Somos más de 6.000 medios de comunicación alternativos y comunitarios en toda América; un archipiélago inmenso de voluntades emancipatorias que, sin embargo, permanece incomunicado. Necesitamos cerrar filas en una agenda común donde la soberanía de los pueblos sea el eje central. La ética no es un concepto abstracto, es la brújula que nos dice qué debemos hacer en todos los ámbitos de la comunicación para dejar de observar la realidad y comenzar a transformarla.»

El llamado central fue a construir esta agenda común basándose en tres condiciones clave: lo deseable, que representa el horizonte ideal al que aspiramos; lo posible, que analiza los recursos y el contexto real con el que contamos hoy; y lo realizable, que es el plan de acción concreto que permite convertir los sueños en hechos. Finalmente, el ponente exhortó a unir la teoría con la acción para superar la distancia entre lo que pensamos y lo que hacemos, convirtiendo la ética en una fuerza colectiva capaz de defender la soberanía de los pueblos y articular una estrategia comunicacional sólida frente a los desafíos actuales.

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Finaliza con éxito la cohorte XXIV en LAUICOM: Por la victoria mundial de la paz

Prensa LAUICOM- ​La cohorte XXIV del Diplomado Internacional en Comunicación Política «por la victoria mundial de la paz», finalizó con éxito, donde participantes de 23 países recibieron sus certificados para consolidar una red comunicacional popular y contrahegemónica.

La ceremonia formal estuvo encabezada por la rectora de la institución, Tania Díaz, junto a la vicerrectora de Asuntos Internacionales, Tamara Díaz, el rector internacional Fernando Buen Abad, la vicerrectora académica, Tibisay León y el secretario Wilman Antonio Verdú.

​También la Coral de LAUICOM, bajo la dirección del maestro Williams Blanco, conmovió a los presentes al interpretar con orgullo las notas del Himno Nacional, además de un repertorio musical latinoamericano que celebró la unión de los pueblos.

Durante el emotivo acto de graduación, los estudiantes internacionales de naciones como Bolivia, Brasil, México, Argelia y Venezuela expresaron su profundo agradecimiento a LAUICOM por brindarles herramientas metodológicas indispensables para la defensa de la verdad de los pueblos frente a las agresiones mediáticas.

Los participantes recibieron sus diplomas acreditativos en un ambiente de hermandad latinoamericana, reafirmando el compromiso ético de replicar los conocimientos sobre semiótica crítica y comunicación popular adquiridos en las aulas de clase en sus respectivas comunidades.

El evento de clausura finalizó con broche de oro mediante una destacada presentación cultural a cargo de la Orquesta de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura (DEM), cuyos músicos deleitaron a todos los presentes con un variado repertorio musical.

Autora: D.R.V

Luis Delgado

Profesor Luis Delgado expuso los peligros de la guerra cognitiva y la narrativa gris

Prensa LAUICOM.- El profesor Luis Delgado presentó su clase magistral, titulada «Guerra cognitiva y narrativa gris», ante la cohorte XXIV del Diplomado Internacional de Comunicación Política.

Habló de la capacidad que tenemos para influir en la opinión o ser influidos por ella. Asimismo, alertó sobre los peligros de la «guerra mental», una estrategia de última generación cuyo objetivo ya no es el cuerpo físico del enemigo, sino adueñarse de la motivación, la percepción y la memoria histórica de los pueblos.

Explicó que Venezuela enfrenta un escenario de «conflicto en territorio ambiguo» (zona gris) y «guerra sin límites», donde las potencias operan mediante bloqueos de todo tipo y el uso de las bandas criminales locales.
​A través de plataformas digitales y formatos cotidianos, el relato de los más poderosos introduce constantemente el egoísmo extremo y la falta de empatía. Esta operación busca romper las relaciones humanas y destruir el tejido familiar, normalizando el individualismo y el desinterés por el dolor ajeno.

«Ahí tenemos la pandemia de suicidios infantiles y juveniles en todo el mundo. Eso no es casualidad, eso es parte de la operación», sentenció.

Delgado señaló que hacer comunidad es un acto de resistencia rebelde, un «milagro» que debe nacer primero en la mentalidad de quienes comunican.

Concluyó que la defensa de la mente exige de los grupos líderes un compromiso de estudio y debate riguroso, dejando de lado las ideas fijas: «Cuando un grupo político líder fracasa, es porque primero ha fracasado el grupo encargado de crear el conocimiento. No existen recetas hacia el socialismo, y mucho menos en la comunicación».

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Fernando Buen Abad: La semiótica como ciencia de las apariencias y el sentido

Prensa LAUICOM – La Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) presentó la clase «Laboratorio Semiótico», impartida por el rector internacional, Dr. Fernando Buen Abad, el cual lideró el evento este jueves, en el marco del Diplomado Internacional en Comunicación Política, Cohorte XXIV.

El espacio busca desmontar la colonización cultural a través del análisis del discurso.

Entendiendo la Semiótica

​Buen Abad explicó que «la semiótica y como la entendemos es la necesidad de estudiar los sistemas de signos como estructura compleja». Bajo esta premisa, el experto desglosó cómo los mensajes ocultos moldean la percepción social y política actual.

​Para el catedrático, «la semiótica es la ciencia de las apariencias», una herramienta que desentraña la manipulación diaria.

El lenguaje no verbal también comunica intenciones, por lo que advirtió que «nadie se viste de forma inocente» en la sociedad.

​La interpretación de la realidad varía según el contexto individual, ya que «cada persona viene cargada de significados.».

Esta carga cultural previa genera barreras mentales difíciles de romper, demostrando que «es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio», añadió.

​Al hablar del principio de la alegoría de la cueva de Platón, Buen Abad comparó las sombras antiguas con el engaño mediático actual.

El académico cerró desafiando a la audiencia: «¿Estamos preparados para esa batalla todas y todos nosotros? Bueno, bienvenidos, aquí vamos a encontrar una manera de contestarla».

El compromiso está sellado: desarmar las apariencias, conquistar el sentido y asumir, con inteligencia y estrategia, la defensa de la verdad.

La batalla por las ideas ya comenzó, ¡asumamos el control del mensaje!

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Fernando Buen Abad y Pablo José Guzmán Valera lideraron el conversatorio “Nuevas formas de comunicación”

El encuentro en el Teatro Ateneo de Maracay centró su debate en el fortalecimiento de la comunicación popular, alternativa y territorial contra la guerra cognitiva.


​Maracay 15 de mayo de 2026
En el Teatro Ateneo de Maracay, el rector internacional de la Universidad Internacional de la Comunicación (Lauicom), Fernando Buen Abad, junto al analista Pablo José Guzmán Valera, encabezaron el conversatorio “Nuevas Formas de Comunicación”. La actividad aportó herramientas teóricas y metodológicas para la defensa de la comunicación popular, alternativa y territorial frente a las agresiones mediáticas actuales.

​Buen Abad: Cátedras en las calles y despliegue popular.

​Fernando Buen Abad abordó el asedio mediático internacional contra el presidente Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores, señalando: “La herida es muy grande en este país”. Ante esto, planteó la urgencia de estructurar una comunicación de lucha permanente e invitó a los consejos comunales a incorporarse a las aulas de la institución: “Vengan a crecer”.

​El comunicador destacó la honestidad y la lealtad como valores indispensables para la práctica comunicacional. Al recuperar la pregunta del Comandante Hugo Chávez sobre la metodología de trabajo (“¿El cómo?”), Buen Abad propuso avanzar hacia la guerrilla semiótica:
​“Las auténticas cátedras están en las calles y en los barrios. Hagamos cátedras abiertas en las calles. La razón de ser de esta universidad es multiplicarse, volverse viral”.

​Guzmán Valera: Los tres objetivos de la agresión

​Pablo José Guzmán Valera desglosó el marco geopolítico de la coerción internacional. Alertó sobre la reactivación de la Doctrina Monroe en la región y recordó los daños psicológicos y mediáticos infligidos en el pasado a procesos soberanos, como la arremetida contra Salvador Allende en Chile.
​Asimismo, Guzmán Valera denunció la campaña de descrédito contra el presidente Nicolás Maduro y actualmente contra la Presidenta Encargada Delcy Rodríguez, precisando que la guerra cognitiva opera bajo tres objetivos:
​Provocar la confrontación interna en las fuerzas revolucionarias.
​Desacreditar al liderazgo legítimo del proyecto bolivariano.
​Sembrar la desesperanza en la población.
​“La respuesta ante este escenario es la unidad comunicacional como camino de resistencia popular”, afirmó Guzmán Valera.

Finalizó la actividad con el acuerdo entre los presentes para la incorporación de Aragua en la oportunidad que Lauicom brinda .Es así como, el estado central avanza en la articulación político-comunicacional del poder popular.

​Tanque de Pensamiento Comunal (TPC) Comuna Cacique Guaracarima.​ Sistema Aragüeño de Comunicación Popular Radio Juventud Victoriosa 94.7 FM
​Reporte y nota de prensa : Maribel Zambrano Silva

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¡Voces del mundo en Caracas! La Cohorte XXIV toma la escena Con el Mazo Dando

Prensa LAUICOM- Este miércoles, 13 de mayo, los estudiantes internacionales, pertenecientes a la XXIV cohorte del Diplomado de Comunicación Política de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM), participaron como invitados especiales en la edición 570 del programa «Con el Mazo Dando».

Llegaron al espacio conducido por el secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, para presenciar en primera fila el debate político y demostrar que la formación trasciende las aulas, preparándolos para combatir la hegemonía mediática.

La batalla de las ideas: Teoría y práctica en primera fila

Cabello celebró la presencia de estos jóvenes, destacando que LAUICOM forja un pensamiento crítico vital contra la maquinaria de los grandes medios. La rectora Tania Díaz y el rector internacional Fernando Buen Abad también hizo acto de presencia, acompañando a la cohorte durante esta importante jornada de aprendizaje práctico.

Este encuentro confirma que la universidad avanza en su objetivo fundamental: formar comunicadores integrales. Cabello recordó cómo la sede, recuperada tras un juicio legal a un antiguo monopolio mediático, es hoy un espacio de aprendizaje para los movimientos globales. ¡Desde allí se gesta un sistema mundial de comunicaciones del poder popular!

De la teoría a la acción: Voces internacionales asumen el reto

El impacto de la formación es evidente. El estudiante colombiano de la cohorte internacional Manuel Caicedo destacó el nivel de LAUICOM: «En Colombia no hay una experiencia semejante. Llevamos tres días nada más y hemos visto el encomio con el que trabajan, la preocupación técnica y política, sobre todo».

Caicedo reafirmó el propósito de su visita: «A eso fue que vinimos, nos han tratado de enseñar las técnicas para defendernos de la propaganda enemiga, pero también la técnica para comunicar mejor nuestro mensaje de solidaridad y de futuro».

La comunicación para la liberación está en marcha. ¡Comparte y súmate a la batalla por la verdad!

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Cátedra Sean MacBride: Hacia una semiótica crítica de lo invisible

Prensa LAUICOM – Durante una clase magistral de la Cátedra Sean MacBride, impartida por el Doctor en Semiótica Fernando Buen Abad, y centrada en metodología de la investigación, se presentó en la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) una innovadora guía metodológica y de análisis.

Este valioso recurso académico, que se encuentra en pleno desarrollo y evolución, destaca por su gran utilidad estratégica para el estudio profundo de los fenómenos sociales bajo el enfoque de la semiótica crítica.

La metáfora del iceberg y la observación

El núcleo de la propuesta utiliza la teoría del iceberg para ilustrar que las apariencias superficiales no constituyen la totalidad de la realidad. El ponente enfatizó que, así como solo vemos la punta de un iceberg, en los fenómenos sociales lo que subyace es lo más significativo.

En este sentido, se distinguió entre «mirar» y «observar», definiendo esto último como el primer paso del pensamiento científico, el cual permite ordenar la atención para descubrir aspectos que han sido «naturalizados» e invisibilizados.

Perspectivas múltiples

Esta guía metodológica de análisis propone una revisión basada en múltiples puntos de vista geográficos y situacionales, argumentando que una visión única resulta parcial e insuficiente.

El ejemplo utilizado fue como la realidad de Venezuela suele ser distorsionada o invisibilizada por cadenas hegemónicas como CNN, que imponen narrativas contrarias a los intereses de los pueblos. Solo al integrar diversos ángulos se logra un análisis poderoso, emancipador y verdaderamente enriquecido.

Finalmente, se advirtió sobre la importancia de «observar al observador», destacando que todo investigador debe usar un «espejo retrovisor» constante. Esta auto-observación es vital para reconocer prejuicios y equipajes culturales, garantizando que la propia subjetividad no contamine la investigación.

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LAUICOM instaló Encuentro de Trabajo del Consejo Académico Internacional

Prensa LAUICOM-El rector internacional, Fernando Buen Abad encabezó en la sede de LAUICOM la instalación del Encuentro de Trabajo del Consejo Académico Internacional para consolidar un proyecto educativo basado en la voluntad colectiva.

​Durante el encuentro, las autoridades académicas afirmaron que el fenómeno de los medios no debe abordarse únicamente desde la teoría, sino como un hecho político fundamental para la transformación social de las naciones actuales.

En este sentido, la universidad asume el firme compromiso de formar profesionales con conciencia crítica y rigor científico, capaces de enfrentar los retos que impone la comunicación global en el complejo siglo XXI.

El objetivo central es alcanzar una comunicación real, veraz y transparente que genere un impacto positivo en las comunidades, entendiendo siempre la labor informativa como un bien común inalienable.

Buen Abad destacó que la consolidación de este ambicioso proyecto pedagógico requiere de un esfuerzo mancomunado, dejando de lado las individualidades para priorizar el crecimiento de una red de saberes compartidos y militantes.

«Vamos a recoger las voces de los pueblos con responsabilidad ética», sentenció el rector internacional, subrayando que la ética periodística será el pilar fundamental que guiará cada una de las investigaciones y proyectos de la institución.

Finalmente, la jornada concluyó con el compromiso de seguir expandiendo los horizontes de la universidad, garantizando espacios de debate donde la verdad y la justicia social sean los ejes transversales de la formación profesional.