Imagine un aula donde cada clic es un acto de resistencia, donde cada palabra digital teje redes de soberanía cognitiva.
Gracias por sembrar Conocimiento con Amor y Conciencia: ¡Feliz Día del Profesor Universitario!
Prensa LAUICOM – Hoy se honra con devoción y justicia a quienes no solo enseñan, sino que siembran conciencia. A los profesores y profesoras universitarios se les debe profundo respeto por su entrega inquebrantable al pensamiento crítico, a la formación ética y a la defensa de la universidad como patrimonio del pueblo.
Su labor trasciende los programas académicos. Está en el cuidado al escuchar a cada estudiante, en el rigor ético al abordar el conocimiento, en la humildad al aprender del pueblo y al devolver ese saber como herramienta de liberación. No impone verdades; abre caminos para que otros las construyan colectivamente.
En tiempos donde se intenta mercantilizar la educación, el profesor se mantiene firme: no vende saberes, los comparte; no reproduce órdenes, impulsa preguntas; no aísla al aula, la conecta con la vida. Su oficio es un acto de amor revolucionario, forjado en la responsabilidad histórica de formar seres libres.
Que este día sea, ante todo, un reconocimiento público al rol insustituible del profesor universitario. Porque sin su presencia, no hay universidad verdadera; sin su compromiso, no hay pensamiento crítico ni transformación social.
Toda la Universidad Internacional de las Comunicaciones debe transformarse en una fábrica de contenidos para la Paz
Por: Dr. Fernando Buen Abad Domínguez
No perder tiempo. Esa afirmación encierra un mandato histórico del pueblo revolucionario de Venezuela, mandato filosófico y político que exige comprender el sentido profundo de las comunicaciones como praxis emancipadora. No se trata de una consigna moralista ni de un programa administrativo, sino de una orientación estratégica de la semiosis social hacia la construcción de una nueva hegemonía cultural capaz de derrotar el belicismo estructural del capitalismo. En una época donde la guerra ha sido convertida en espectáculo y mercancía, donde los medios son arsenales simbólicos al servicio del odio, la mentira y la deshumanización, la tarea de producir contenidos para la Paz es una tarea revolucionaria, científica y profundamente humanista. La Universidad Internacional de las Comunicaciones, nacida como instrumento de cooperación solidaria entre pueblos que resisten el colonialismo mediático, no puede permitirse la neutralidad ni el eclecticismo. Debe actuar como una fábrica de pensamiento y acción, como una maquinaria de conciencia que desmonte la lógica de la violencia estructural y reconstruya las bases comunicacionales del convivir humano sobre los cimientos de la verdad, la justicia y la fraternidad. En revolución.
Esta Paz no es la ausencia de guerra sino la presencia organizada de la justicia. Esa fórmula, tantas veces tergiversada, cobra un sentido materialista cuando se entiende que la guerra, en el capitalismo, es la forma más extrema de la acumulación por desposesión. Cada guerra mediática, cada guerra económica, cada guerra cognitiva es un dispositivo semiótico diseñado para reproducir el dominio del capital sobre la vida. Por eso, transformar la Universidad Internacional de las Comunicaciones en una fábrica de contenidos para la Paz significa construir una ingeniería semiótica contrahegemónica que desarme los aparatos simbólicos del odio. Significa producir significaciones capaces de disputar la subjetividad, reorganizar el deseo y rescatar el sentido de la vida común. No se trata de llenar pantallas con mensajes “positivos” ni de practicar un pacifismo naïf; se trata de comprender la Paz como proyecto histórico de emancipación, como construcción colectiva del porvenir socialista, como revolución de la comunicación y de la cultura.
No perder tiempo implica asumir la claridad dialéctica que exige la hora. Las desviaciones abundan, academicismos vacíos que discuten tecnicismos sin praxis, burocratismos que asfixian la creatividad, neutralismos que confunden la objetividad con la cobardía, fetichismos tecnológicos que subordinan el pensamiento a la moda. Cada desviación es una forma de distracción funcional al enemigo. La fábrica de contenidos para la Paz no puede ser un laboratorio de egos ni una vitrina de simulacros; debe ser un taller colectivo donde cada palabra, cada imagen y cada sonido estén cargados de responsabilidad histórica. El contenido para la Paz es el contenido que desmantela la mentira, que libera la verdad cautiva bajo la propaganda, que devuelve la voz a los pueblos silenciados por el ruido de las oligarquías mediáticas. Hacer comunicación para la Paz es hacer lucha de clases en el terreno del sentido.
Nuestra Universidad debe ser una trinchera creativa. No puede limitarse a la enseñanza de técnicas, sino que debe generar pensamiento emancipador, metodologías de investigación comprometidas con la transformación del mundo. Toda investigación que no contribuya a desmontar las estructuras de dominación mediática es estéril. Toda pedagogía que no enseñe a pensar la comunicación como instrumento de liberación es cómplice de la alienación. La Universidad Internacional de las Comunicaciones está llamada a ser el cerebro colectivo de la semiosis emancipadora, un lugar donde el conocimiento se transforme en acción y donde la acción retroalimente al conocimiento. Fábrica de contenidos, sí, pero entendida en el sentido marxiano de la producción, como proceso social en el que los seres humanos producen su mundo material y simbólico al producirse a sí mismos. Una fábrica de Paz significa un espacio donde el trabajo intelectual y creativo se organiza colectivamente para poner en común las fuerzas de la imaginación, la razón y la sensibilidad.
Ese capitalismo depredador necesita la guerra porque necesita mercados, despojos, destrucción de comunidades. Necesita enemigos para sostener la maquinaria del miedo que garantiza su dominación. Por eso ha convertido los medios de comunicación en armas. La propaganda imperial, el entretenimiento embrutecedor, el sensacionalismo, el racismo mediático, son las municiones de una guerra sin fronteras. Los algoritmos que manipulan las emociones, las redes que uniformizan la opinión, los discursos que demonizan a los pueblos que se rebelan, son instrumentos de combate. En ese contexto, la comunicación para la Paz debe ser una ofensiva intelectual y ética. Una fábrica de contenidos para la Paz no produce silencio, produce pensamiento crítico, produce conciencia. Es la fábrica que combate con la verdad, con la memoria, con la belleza y con la organización. No se trata de moralizar, sino de revolucionar la cultura del sentido.
Nuestro reto consiste en transformar el aparato universitario en un sistema dinámico de producción simbólica articulado con las luchas populares. La Universidad no puede estar aislada de la realidad ni de las necesidades concretas de los pueblos. Cada taller, cada aula, cada laboratorio debe estar conectado con las comunidades, con sus medios, con sus luchas, con sus sueños. Producir contenidos para la Paz significa producir herramientas para la defensa de la soberanía comunicacional. Significa formar profesionales que sean militantes de la verdad, constructores de un lenguaje descolonizado, capaces de desmontar los mitos del poder. Significa crear sistemas de producción audiovisual, gráfica, radiofónica y digital que acompañen las luchas sociales, que visibilicen las resistencias, que construyan una narrativa común de emancipación. La Universidad debe ser una red viva de productores de sentido comprometidos con el destino de la humanidad.
Para que esa fábrica de contenidos para la Paz funcione, debe operar bajo una lógica cooperativa, científica y ética. Cooperativa, porque la producción simbólica emancipadora no se concibe desde el individualismo sino desde la comunidad. Científica, porque la lucha en el terreno de la comunicación exige conocimiento riguroso de la realidad, de la ideología, de la historia y de la técnica. Ética, porque el contenido para la Paz no se fabrica desde el cálculo propagandístico sino desde la convicción de que la verdad y la justicia son inseparables. El comunicador de la Paz no es un repetidor de consignas, sino un investigador del sentido, un trabajador del lenguaje que comprende que cada palabra puede ser instrumento de liberación o de dominación. En la Universidad de las Comunicaciones debe formarse una nueva generación de obreros del signo, capaces de comprender la lucha semiótica en todas sus dimensiones.
No perder tiempo significa también entender que la comunicación no es un adorno del proceso político, sino su nervio. Cada desviación en el discurso, cada concesión a la banalidad o al oportunismo, fortalece la hegemonía enemiga. La fábrica de contenidos para la Paz no puede caer en la lógica de la “industria cultural” que mercantiliza la sensibilidad. No se trata de producir mercancías simbólicas que compitan en el mercado de la atención, sino de producir significaciones que abran conciencia, que siembren organización. La Paz no se comunica como espectáculo, se construye como relación dialéctica entre los pueblos y su historia. Por eso la fábrica de la Paz es también una escuela de rigor epistemológico, enseña a pensar la comunicación como producción material de relaciones humanas, como lucha por el sentido, como praxis histórica del humanismo de nuevo género.
Toda comunicación emancipadora es un acto de desobediencia frente al discurso dominante. Producir contenidos para la Paz es rebelarse contra el lenguaje de la guerra, contra la gramática de la dominación. Es devolverle a las palabras su potencia creadora, su capacidad de unir en vez de dividir, de construir en vez de destruir. La fábrica de contenidos para la Paz debe trabajar el lenguaje como territorio de emancipación, rescatar las palabras expropiadas por el enemigo, devolverles su verdad, su música, su energía popular. Por eso la Universidad Internacional de las Comunicaciones tiene la tarea de investigar la semiótica del poder para desmontarla y convertir sus mecanismos en herramientas de liberación. Cada mensaje emancipador debe ser el resultado de una investigación rigurosa, de una crítica materialista del signo, de una comprensión dialéctica de la historia y de una creatividad transformadora.
No hay Paz posible mientras el capitalismo domine la comunicación. La guerra no se limita a los misiles, se libra también en los discursos, en las imágenes, en los algoritmos, en los silencios. La fábrica de contenidos para la Paz debe comprender esa guerra en todas sus dimensiones y actuar con precisión estratégica. Debe saber identificar los puntos neurálgicos del conflicto simbólico, intervenir con inteligencia y crear relatos que desarmen la manipulación. Debe construir nuevas sensibilidades, nuevos modos de ver, de sentir, de pensar. La Paz como proyecto histórico es inseparable de una nueva estética de la solidaridad, de la ternura, de la justicia. La fábrica de la Paz produce belleza comprometida, verdad encarnada, razón sensible. No puede producir para el mercado; produce para la humanidad.
Nuestra tarea al servicio de “la revolución bonita” es inmensa, pero el tiempo es breve. Las desviaciones son tentaciones del reformismo, del espectáculo, del ego académico. Hay que mantener la brújula. Toda la Universidad Internacional de las Comunicaciones debe militar en la claridad, saber quién es el enemigo, cuál es la verdad que se defiende, cuál es el horizonte que se construye. Fábrica de contenidos para la Paz significa fábrica de conciencia crítica. Significa articular pensamiento, técnica y ética en una unidad de acción. Significa formar comunicadores capaces de intervenir en la historia, no de contemplarla. Significa que la Universidad se reconozca a sí misma como sujeto político y no como institución pasiva. No perder tiempo en desviaciones es no perder el hilo de la historia. Es entender que cada minuto cuenta cuando la humanidad se juega su destino entre la barbarie imperial y la civilización solidaria.
Hacer de la Universidad una fábrica de contenidos para la Paz es, en última instancia, hacer de la comunicación un proceso de humanización consciente. Cada signo emancipador que produzca la Universidad debe ser un gesto de amor organizado, un acto de inteligencia colectiva, un paso hacia la superación de la lógica del capital. No hay mayor urgencia que esa. No hay tarea más alta que poner el conocimiento, la palabra y la imagen al servicio de la vida. No perder tiempo en desviaciones significa entender que la historia no espera, exige compromiso, exige acción, exige verdad. Y la verdad, en nuestro tiempo, sólo puede ser revolucionaria. Comunicación para la liberación.
Argentina: Milei secuestra a Universidad Madres de la Plaza de Mayo
El gobierno ultraderechista de Argentina, dirigido por Javier Milei, se apropió por la fuerza de la Universidad Nacional de Madres de Plaza de Mayo (UNMA), una institución de formación creada hace 25 años, cuya sede principal está en Buenos Aires.
19 de marzo: Celebrando a los héroes tras bambalinas de la universidad
Prensa LAUICOM- Hay un grupo de personas que, aunque no siempre estén en el centro de los discursos ni en las fotografías oficiales, son el motor que hace posible el milagro diario del estudio superior: Son los trabajadores universitarios, esos profesionales que, con su esfuerzo y dedicación, mantienen viva la llama del conocimiento. Cada 19 de marzo, la comunidad académica se detiene para honrar su labor, sin embargo, su impacto se siente todos los días del año.
Imagina una universidad sin ellos: las aulas estarían vacías de energía, los pasillos con carecerían de ese orden, de ese que invita a la reflexión, y los proyectos quedarían estancados en un mar de trámites. Ellos, los trabajadores son los que aseguran que los relojes marquen la hora correcta, que las bibliotecas estén impecables y que los eventos académicos se desarrollen sin contratiempos. Su trabajo es como el aire: no siempre se ve, pero es esencial para respirar.
Este día es una oportunidad para recordar que la universidad no solo se construye con ideas brillantes, sino también con manos que limpian, mentes que organizan y corazones que apoyan a los demás. Son los guardianes de los detalles, los solucionadores de problemas y los creadores de ambientes que inspiran. Sin ellos, la academia sería un barco a la deriva.
El 19 de marzo es, por tanto, una fecha para celebrar, pero también para reflexionar sobre el valor de lo colectivo. La universidad es un ecosistema en el que cada pieza cuenta, y los trabajadores universitarios son una parte fundamental de ese engranaje. Hoy, más que nunca, es momento de agradecerles por su paciencia, su resiliencia y su capacidad para hacer que todo funcione, incluso en los días más complicados.
Así que, si hoy pasas por tu universidad, no olvides mirar a esos rostros conocidos, pero a veces inadvertidos. Un gesto de gratitud, una palabra amable o simplemente un «gracias» pueden ser el mejor regalo para quienes hacen posible que la educación siga siendo un espacio de crecimiento y transformación.
«Desde LAUICOM, queremos sumarnos a esta celebración y enviar un caluroso abrazo de felicitación a todos los trabajadores universitarios. Su dedicación, esfuerzo y compromiso son el cimiento sobre el cual se construye el futuro de la educación. Hoy y siempre, reconocemos su invaluable labor y les decimos: ¡Gracias por hacer posible que la universidad siga siendo un espacio de crecimiento, innovación y esperanza!»
LAUICOM participó en Festival Latinoamericano Instalación Software Libre
La Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM), participó en el Festival Latinoamericano Instalación Software Libre 2024 (Flisol) que se desarrolló en Valencia, estado Carabobo, Venezuela.
El profesor e investigador de la LAUICOM, Miguel Duque, con su ponencia «Bitmark, Core de Software Libre para creación de aplicaciones educativas basadas en Inteligencia Artificial» manifestó que el software libre brinda a los usuarios la libertad de ejecutar, estudiar, modificar y distribuir programas informáticos, lo que se alinea con la demanda de soluciones tecnológicas transparentes y accesibles.
Durante su intervención, explicó que el microlearning se enfoca en ofrecer contenidos de aprendizaje en pequeñas dosis, fáciles de asimilar y accesibles en cualquier momento.
Duque quien también es embajador Bitmark en Latinoamérica, detalló que el minimalismo educativo busca simplificar y eliminar lo superfluo, concentrándose en lo esencial del proceso de enseñanza-aprendizaje.
“Estas tendencias reflejan el espíritu de la Analogía, La catedral y el Bazar, enfatizando el poder del desarrollo colaborativo y descentralizado en la educación», puntualizó Duque.
Asimismo, expresó que la adopción de software libre y enfoques de aprendizaje minimalistas está transformando el panorama educativo, empoderando a los estudiantes y liberando la búsqueda del conocimiento de las limitaciones de los sistemas tradicionales. Basándose en nuevos paradigmas conectivistas de portabilidad y movilidad con teléfonos y tablets.
En el Flisol 2024 participaron varias organizaciones como Centro Latinoamericano de Investigaciones Internet (CLISI); Wiki Acción Perú; Onlyoffice de Brasil y por Venezuela estuvieron la Universidad Rafael Urdaneta, Colectivo Carabobo Libre y LAUICOM.
inició Diplomado Vocería Política y Análisis del Discurso con clase introductoria sobre este programa de formación

Inició el Diplomado de Vocería Política y Análisis del Discurso con una clase introductoria ofrecida por los profesores, Isabel Rivero D’ Armas y Luis Delgado.
Desde el auditorio de la Universidad Internacional de las comunicaciones (Lauicom), las y los participantes de este diplomado, conocieron algunas técnicas y herramientas para el análisis lingüístico y la transmisión efectiva de sus mensajes.
En este sentido, la rectora de Lauicom, Tania Díaz, resalto la importancia de este diplomado para el ejercicio del liderazgo, en cualquier área, sobre todo en el ámbito político. “Es un diplomado que da muchas herramientas y que tiene el propósito de ayudar a identificar elementos discursivos y argumentativos para nuestro desempeño cotidiano, sobre todo para el ejercicio de la política, para que nuestro discurso tenga la efectividad y de en la clave del propósito que nos planteamos”, expresó.

Por su parte la profesora Isabel Rivero D’ Armas, lingüista y analista de discurso, calificó como “inédito” el programa formativo que desde Lauicom se impulsa pues afirmó que estos temas o estudios “son poco desarrollado, en pocos países se da esto de aplicar análisis del discurso a la vocería política, no existe e ninguna parte; es una propuesta totalmente novedosa y pienso que somos pioneros, esto va a tener un impacto positivo”.
D’ Armas , explico que a lo largo de este diplomado, se estudiará en que consiste el análisis del discurso y como este, va a dar herramientas y estrategias, a un vocero político, para lograr sus objetivos, al igual que estrategias para detectar situaciones encubiertas de quien pudiesen ser posibles adversarios.
Quienes deseen inscribirse a este diplomado pueden hacerlo a través de la pagina web www.lauicom.com y llenar, con los datos que te solicita el sistema, el formulario de inscripción de este y otros programas académicos que ofrece esta casa de estudios.
Movimiento paraguayo Gallos del Sur pide a Lauicom formación en nuevas tecnologías de la comunicación
Ante el éxito que obtenido por la Universidad Internacional de las Comunicaciones, en cuanto a la formación en nuevas tecnologias de la comunicación, integrantes del movimiento paraguayo «Gallos del Sur», solicitaron, ante esta casa de estudios y durante el II Congreso Internaciomal de Comunicación, participar en los programas formativos de la propuesta académica del año 2024.

Fátima Rallo, lideresa del movimiento “Los gallos del Sur” y las “Brigadas Internacionales de Comunicación Solidaria”, del Paraguay, expresó existen en el mundo iniciativas populares de comunicación, y que “cada uno de ellos que nos ratifica una vez más, que nuestro Comandante Hugo Chávez, fue un gran visionario, fue un gran comunicador que lo promovió no solamente Venezuela”.
Para Rallo, Chávez, “partió con esta avanzada de la comunicación popular y quiero proponer, de hecho, ya pedimos a la Lauicom, que pudiéramos tener cursos para los chicos, porque en el Paraguay, muchas de las bibliotecas están en colegios secundarios, ya que el gobierno no pone bibliotecas en las escuelas, entonces nosotros con mucho esfuerzo hemos llevado las bibliotecas Hugo Chávez en varias de ellas, especialmente en los sectores de lucha popular históricamente y de lucha campesina”.
Informó la lideresa paraguaya: “Ahora estamos con la rectora Tania Díaz, hablando la posibilidad de que podamos impartírtele a los chicos, los cursos de manejo avanzado de redes, de talleres de los usos del teléfono, de esas herramientas”.
“En Paraguay el 80% de los medios hegemónicos de comunicación están en manos de una sola persona y el otro 20% está en manos de otra persona, quiere decir que nosotros si no tenemos esta salida por los medios alternativos de comunicación no alcanzamos nada y por eso es que, le agradecemos muchísimo esta oportunidad”. Manifestó.
“En este momento hay compañeros de la biblioteca Hugo Chávez Frías en Paraguay que están viendo este este congreso, están participando desde allá y para ellos, desde ellos también un abrazo fraterno chavista revolucionario para todos y todas”, concluyó Rallo.
Prensa / Lauicom
Firman universidades de Cuba y Venezuela memorando de entendimiento
El acuerdo posibilitará el intercambio de experiencias entre docentes en materia de elaboración de programas de estudios y aprovechamiento de la practica política.
Las autoridades de la Universidad del Partido Comunista de Cuba «Ñico Lopez» y de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (UICOM) de Venezuela, firman un Memorando de Entendimiento.
El documento fue rubricado por Támara Diaz González, vicerrectora de la UICOM, y Dianelys García Acosta, vicerrectora de la Universidad del PCC. La firma tuvo lugar en la sede de esta última en La Habana.
El acuerdo alcanzado es el resultado de las relaciones de amistad, hermandad, solidaridad y cooperación integral entre Cuba y Venezuela y permitirá, en lo adelante, el mejoramiento de la capacitación y superación de cuadros y dirigentes en las áreas de comunicación, organización y políticas de superación, así como impulsar y perfeccionar las investigaciones teóricas antes los nuevas tareas y desafíos que enfrentamos.
También, posibilitará el intercambio de experiencias entre docentes en materia de elaboración de programas de estudios y aprovechamiento de la practica política.
con informaciòn de PCC.CU
Lauicom instaló Consejo Académico Internacional
Con el propósito de fortalecer alianzas académicas en el continente y multiplicar los logros obtenidos en Venezuela, la Universidad Internacional de las Comunicaciones (Lauicom), instaló su Consejo Académico Internacional.










