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EN FOTOS | Brigada internacionalista en LAUICOM: juventud unida contra el imperialismo

Prensa LAUICOM – Con el corazón en las manos, la juventud se convierte en el escudo que protege la verdad frente a la guerra cognitiva, la Brigada Internacionalista de Solidaridad de la Juventud ratificó en la sede de la Universidad Internacional de las Comunicaciones su apoyo al presidente Nicolás Maduro y a la diputada Cilia Flores, defendiendo la soberanía nacional y la autodeterminación de los pueblos frente a cualquier amenaza externa.

Hermanos llegados desde Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Puerto Rico, encontraron en este espacio una trinchera de comunicación para la liberación.

Vinieron a abrazar la causa, a entender que las palabras bien dichas son herramientas de paz en estos tiempos donde el imperio intenta confundir y dividirnos.

En ese caminar compartido, profundizaron en la batalla entre el Bolivarianismo vs. el Monsroísmo, dos caminos que marcan nuestro destino, mientras el monroísmo busca deshumanizar y dividir a las personas, el bolivarianismo nos abraza con principios de amor, unión y patria. Conocer esta diferencia es vital para no caer en las mentiras que quieren imponer desde fuera.

Por eso, la práctica de agitación política les entregó herramientas para llevar esa verdad a cada rincón con valentía y creatividad popular. Más que comunicar , trata de tocar el corazón de la gente, de sembrar conciencia en las calles, de hacer de cada gesto un acto de resistencia amorosa contra la imposición.

En la Cátedra Hugo Chávez, descubrieron un semillero de ideas que hoy siguen más vivas que nunca, guiando nuestros pasos hacia la justicia. Porque el legado del Comandante Hugo Chávez es brújula: nos enseña que la comunicación bien hecha libera, que el pueblo organizado vence, y que la juventud tiene el poder de transformar el mundo.

Este encuentro nos deja un llamado claro: defender la soberanía y tejer hermandad entre países sin fronteras. La unión de los pueblos es nuestra fuerza más grande, nuestro escudo invencible.

¡Caminemos juntos, con cariño y firmeza, para garantizar la paz y la libertad que tanto merecemos!

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EN FOTOS | ¡Pueblos del mundo defienden la Patria Grande con unidad, comunicación y fuego sagrado!

En la sede central de LAUICOM en Los Cortijos, Caracas, se llevó a cabo una sesión especial de la Cátedra Internacional Hugo Chávez Comunicador, con la participación de un grupo amplio de personas provenientes de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Cuba, Francia, Guatemala, Honduras, Inglaterra, Italia, México, Nepal, Noruega, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana, Rusia y Uruguay.

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¡Alza tu voz con Radio LAUICOM: defiende la humanidad frente al imperio!

Prensa LAUICOM – Durante el programa especial de Radio LAUICOM #10, realizado en la Universidad Internacional de las Comunicaciones, moderado por la profesora Tamara Díaz y el profesor Ibrahim Infante, se analizó con profundo pesar el exterminio de la empatía por parte del aparato represivo estadounidense, a raíz de los asesinatos cometidos por agentes federales en fechas recientes.

Con la participación esencial del psicólogo invitado Eduardo Espinoza, magister en psicología social, se desenmascaró cómo estos crímenes son rostro real de un sistema que criminaliza la solidaridad y la empatía.

Uno de los casos expuestos fue el de un enfermero estadounidense, Alex Jeffrey Pretti, ejecutado en Minneapolis tras intervenir para proteger a una mujer agredida; otro, el de una activista, Renee Nicole Good, asesinada por apoyar a una familia latina; y también el de un joven con condición mental, Peter Villalobos, brutalizado hasta la muerte bajo custodia policial. En todos ellos, lo común no era ser una amenaza, sino ser seres compasivos, empáticos, ser humanos.

Eduardo Espinoza explicó que la doctrina Monroe, reactivada con furia racista bajo la administración Trump, busca anular la conciencia colectiva mediante la repetición de la violencia, la fragmentación de la realidad y la deshumanización constante. Su objetivo: que ya no nos duela el sufrimiento ajeno. Que el miedo reemplace a la compasión. Que el poder económico justifique cualquier crimen.

Frente a esa lógica de muerte, el Bolivarianismo responde con vida, como práctica cotidiana: en las calles, en los barrios, en los hospitales, en cada mano tendida. El Bolivarianismo es un latido colectivo, es la certeza de que nadie sobra, de que el dolor del otro es nuestro, de que la patria se construye cuidando, no dominando.

Tras los bombardeos del 3 de enero, Venezuela, ladrillo a ladrillo, abrazo a abrazo, familias enteras se reconstruyeron con apoyo mutuo y respaldo institucional. Aquí, el Estado no abandona; acompaña. Aquí, la espiritualidad no es individual, sino comunitaria. Aquí, la resiliencia nace del amor, no del miedo.

Humanismo ante todo

Desde los salones de LAUICOM, Mikhail Morales, joven estudiante de la Cohorte XX del diplomado en Comunicación Política, expresó con convicción que la formación en LAUICOM forja herramientas para desmontar la desinformación, siembra conciencia, humanismo y lealtad a la patria.

En medio de una guerra cognitiva que busca confundir, fragmentar y paralizar, su generación se levanta con claridad: para defender la verdad con amor, con ética y con compromiso revolucionario.

Porque mientras el monroísmo asesina la empatía, el Bolivarianismo la cultiva como semilla sagrada. Mientras Monroe impone el miedo, Bolívar nos enseña a caminar juntos. Y mientras el mundo se hiela en la indiferencia, Venezuela arde en solidaridad, renace en abrazos y resiste con el alma en alto.

La humanidad se multiplica

Como dijo Martin Luther King Jr.: “Nuestra vida comienza a terminar el día que guardamos silencio sobre las cosas que importan”. Ni Bolívar, ni Chávez ni Maduro se callaron ante el imperio; y hoy, nosotras y nosotros tampoco callaremos frente al exterminio de la empatía.

Alzar la voz es deber revolucionario, defender la dignidad, la solidaridad y la vida en todas partes es el legado vivo que el Bolivarianismo nos encomienda. Porque mientras el mundo se acostumbra a mirar para otro lado, Venezuela sigue mirando de frente y actuando con el corazón.

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Radio LAUICOM: Humanidad contra la Doctrina Monroe

Prensa LAUICOM- Desde la Universidad Internacional de las Comunicaciones, sede principal de Radio LAUICOM, se transmitió su sexto programa especial, abordando la migración como campo de batalla entre dos modelos históricos: el bolivariano de solidaridad y el monroísmo de dominación.

Conducido por Tamara Díaz e Ibrahim Infante, vicerrectores de LAUICOM, el programa responde a la coyuntura global de criminalización migratoria, denunciando cómo Estados Unidos aplica una política inhumana mientras Venezuela garantiza retorno digno y derechos plenos.

La doctrina Monroe, disfrazada de “América para los americanos”, revela su rostro cruel: insensible al sufrimiento, sedienta de poder, expansionista, racista y guiada por un fanatismo religioso que se cree divino. El historiador José Gregorio Linares lo expone con claridad en su análisis del monroísmo (escúchalo aquí).

Mientras, el modelo bolivariano se teje en las calles, en la solidaridad. Marquesa Vázquez, activista colombiana, narra cómo Venezuela le devolvió la vida: sin papeles, fue abrazada; con el Comandante Chávez, obtuvo identidad, estudio y pertenencia.

Maurizio Manocchio, empresario italo-venezolano, contrasta esa humanidad con la deshumanización estadounidense: ayudar a alguien que se cae puede hacerte culpable; apagar un incendio, merecer una multa. El ICE, hoy comparado con la Gestapo, deporta por un tatuaje, por ser pobre, por existir. Eso no es ley: es terror.

Desenmascarados

El imperio ya no disimula. Habla de poseer Groenlandia como antes Irak o Libia: sin excusas, sin vergüenza. Su único lenguaje es la fuerza —el derecho de las bestias—, porque ha perdido el concepto de lo humano.

Frente a eso, nuestra tarea es clara: volver al pensamiento bolivariano. Defender la soberanía, la autodeterminación, la fraternidad entre pueblos. Formarnos, hablar con nuestros jóvenes, caminar hacia lo hermoso: la libertad compartida, la arepa repartida, el amor que nombra.

Venezuela es patria de hermanos. Y en esa patria, la comunicación es acto de resistencia, de humanidad.

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Lucha histórica: Simón Bolívar vs. James Monroe, 200 años de pugna

Sistematizado por: Francisco Quevedo

Si crees que el problema de Estados Unidos contra Venezuela es reciente, pues necesitas más información para entender la magnitud del conflicto.

El papel de John Baptiste Irvine, el enviado que intentó desafiar nuestra soberanía

La historia de nuestra Patria no es solo una de batallas con espadas, sino también de una lucha de ideas que aún resuena hoy. En el siglo XIX, mientras Venezuela derramaba sangre para ser libre, se gestaba un choque entre dos visiones del mundo: la de nuestro Libertador Simón Bolívar y la del presidente estadounidense James Monroe.

¿Quiénes eran estos protagonistas?

Simón Bolívar (El Libertador): El gigante de nuestra tierra. Presidente de Venezuela y de la Gran Colombia, cuya visión no se detenía en fronteras locales. Él buscaba la unión de los pueblos americanos que habían sido colonias españolas para formar una sola nación, tan grande y poderosa que pudiera tratar de igual a igual con el resto del mundo.

James Monroe: El quinto presidente de los Estados Unidos (1817-1825). Fue el autor de la famosa «Doctrina Monroe», que bajo el lema «América para los americanos», escondía en realidad la intención de que Estados Unidos fuera el nuevo tutor del continente, desplazando a las potencias europeas para quedarse ellos con el control.

Mientras Bolívar fundaba repúblicas y luchaba contra el imperio español, Monroe gobernaba en Washington. Sus caminos se cruzaron políticamente entre 1817 y 1825, un periodo crítico donde Venezuela exigía respeto a su soberanía y Estados Unidos solo buscaba proteger sus intereses comerciales.

El insolente John Baptiste Irvine y la respuesta de Bolívar

En 1818, James Monroe envió a Venezuela a un agente diplomático llamado John Baptiste Irvine. Pero no vino a reconocer nuestra independencia, sino a reclamar dinero. Dos barcos estadounidenses (Tigre y Libertad) habían sido capturados por los patriotas venezolanos mientras intentaban vender suministros y armas a los realistas españoles que masacraban a nuestro pueblo.

Irvine, con una actitud arrogante y colonialista, exigía que se le devolvieran los barcos, argumentando que Estados Unidos era «neutral». Fue aquí donde Bolívar sacó la casta por nuestra soberanía. En una serie de cartas famosas, el Libertador le puso un freno histórico al enviado de Monroe, explicándole que no permitiría que se ultrajara al Gobierno de Venezuela. Bolívar fue enfático: para nosotros era lo mismo combatir contra España que contra el mundo entero si se nos ofendía. El Libertador dejó claro que Venezuela no se arrodillaba ante nadie, ni ante España ni ante la potencia del norte que pretendía lucrarse con la guerra de otros.

Santander: El enviado que prefirió el norte

Mientras Bolívar defendía la soberanía con firmeza, en las sombras crecía una figura que terminaría traicionando el ideal de unión Grancolombiana: Francisco de Paula Santander. Santander, quien fue vicepresidente de la República de Colombia (algunos la llaman Gran Colombia), sentía una admiración excesiva por el modelo de los Estados Unidos.

Su traición no fue solo política, sino de principios: prefirió las leyes y el sistema de Washington antes que el sueño de Bolívar de una confederación de pueblos hermanos. Santander paso de ser Centralista a llamarse Federalista. Mientras Bolívar desconfiaba de las verdaderas intenciones de Monroe, Santander buscaba su aprobación, facilitando la división de la Gran Colombia y debilitando la fuerza que el Libertador había construido con tanto sacrificio.

El Congreso de Panamá vs. el Panamericanismo

En 1826, Bolívar convocó al Congreso Anfictiónico de Panamá. Su idea era formar una «Sociedad de Naciones» americanas. Bolívar no quería una unión bajo el mando de EE. UU.; de hecho, su intención era unir a los pueblos que compartían la misma historia de lucha contra el colonialismo.

Sin embargo, sectores influenciados por la visión de Santander permitieron que el espíritu de este Congreso fuera infiltrado por lo que hoy conocemos como Panamericanismo. La diferencia es clave: el ideal de Bolívar era una unión de repúblicas hermanas y soberanas para resistir a cualquier imperio, mientras que el Panamericanismo de Monroe terminó siendo una estrategia para que Estados Unidos pusiera las reglas en todo el continente.

Doctrina Bolívar vs. Doctrina Monroe

Para entender nuestra lucha actual por la independencia, debemos entender estas dos visiones opuestas. Por un lado, la Doctrina Monroe planteaba que América debía estar bajo la influencia de Estados Unidos, practicando el intervencionismo y decidiendo por los demás países. Por el otro, la Doctrina Bolivariana defendía que la Patria es la América, basándose en la autodeterminación y el derecho absoluto de Venezuela a ser dueña de su destino sin interferencias extranjeras.

Hoy, el espíritu de Bolívar sigue vivo en cada venezolano que defiende su tierra y su orgullo nacional. James Monroe pasó a la historia como el autor de una doctrina de control; Simón Bolívar es y será siempre el faro eterno de la libertad y la soberanía absoluta de Venezuela.

Las preguntas a las lectoras y los lectores

1) Para quien lee ¿Estás con Bolívar o Monroe?

2) Para los venezolanos en particular ¿Eres patriota venezolano o agente gringo en Venezuela?

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Defendamos la Paz como dicta el bolivarianismo

Prensa LAUICOM – En tiempos de agresión imperial, resurge con fuerza el contrapunteo entre el bolivarianismo y el monroísmo. José Gregorio Linares y Alí Rojas, profesores de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM), moderan con calma y cordura un programa especial desde los estudios de Radio LAUICOM en Caracas.

Programa convocado para confrontar la injerencia estadounidense y reafirmar, desde la comunicación militante, los principios de justicia, soberanía y unidad latinoamericana que inspiran al pensamiento bolivariano.

El monroísmo, nacido en la insensibilidad ante el sufrimiento ajeno, se expresa hoy en bloqueos, sanciones, guerra cognitiva y bombardeos.

Su sed insaciable de riquezas, su pulsión expansionista, su racismo estructural y su fundamentalismo religioso lo convierten en una amenaza permanente contra los pueblos del Sur.

Frente a ello, el bolivarianismo levanta la bandera de la sensibilidad, la justicia social, la unidad latinoamericana y la defensa inquebrantable de la vida.

Bolívar soñó con un continente donde nadie sufra en silencio. “Hacer el bien no cuesta nada y vale mucho”, cita Linares.

Hoy, esa doctrina guía nuestra resistencia: desde la Misión Vivienda hasta la defensa de la soberanía frente al secuestro criminal de líderes como el Presidente Maduro y la primera dama Flores.

En esa misma línea destaca: «mientras Estados Unidos desprecia a su propio pueblo y al mundo, nosotros construimos felicidad colectiva».

Venezuela busca convivencia respetuosa, por eso, llamamos a defender la paz con conciencia, con historia y con el legado vivo del Libertador. La paz se construye, se protege y se multiplica.

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Contra la traición a la patria: Ética Bolivariana

“Hay que reconstruir la historia a partir de la visión de los oprimidos, de los sometidos, de los torturados, de los asesinados, de los desplazados. A partir de la mentira en la historia se creó el molde que imponen los imperios para que veamos de rodillas sus inventos, sus negocios y sus falacias.. José Sant Roz, Nos duele Bolívar 1983.


Estas reflexiones sobre la conciencia ética socialista bolivariana se corresponden con el debate de ayer y hoy sobre un asunto estratégico del sistema de ideas y pensamientos que orientan la Revolución Bolivariana. Fue siempre un tema abordado por el Comandante Chávez como propósito estratégico y es una ocupación permanente de la gestión de presidente Maduro. Ya hemos visto algunos resultados sobre la titánica lucha contra la corrupción que de repente aparece como la mítica culebra de mil cabezas a la que se anteponen las millones de cabezas pensantes del pueblo venezolano con conciencia ética e histórica.
La ética es el planteamiento filosófico del bien, mientras que la moral son las prácticas, legaciones y costumbres derivadas de la ética. Para Sócrates “la verdad se identifica con el bien moral, esto significa que quien conozca la verdad no podrá menos que practicar el bien. Saber y virtud coinciden, por lo tanto quien conoce lo recto actuará con rectitud y el que hace el mal es por ignorancia.”


Es Bolívar con su narrativa ética del honor, el deber, la honradez y la virtud del bien la que se replicó en los padres y madres, en los maestros y en la escuela, la que está empollada en el ser profundo del pueblo venezolano, es un asunto de orden ontológico nuestro.
Los postulados ético-políticos del Libertador Simón Bolívar y su historia, hoy se han convertido en protagonistas de nuestro presente, los vivenciamos como si los extrajéramos de sus discursos donde siempre él previó el pensamiento prospectivo de los tiempos por venir y hoy doscientos después nos guía y nos da luces para su realización en la redención social y en una categoría política suprema soberanía: La Independencia.


Pero para llevar a cabo ese apostolado hay que reconocer en el Libertador toda la carga ética de su pensamiento, tamizarlo críticamente y convertirlo en acción cotidiana. En sus conceptos de libertad, de justicia y de igualdad hay un relato épico que lo hace único y que le ha graneado la identidad emocional de un pueblo granamericano y caribeño.
Ya no es el hombre que escribió unos discursos donde retrató la trascendencia de su moralidad construida en un sistema de ideas, sino una guía de acción para las luchas políticas presentes, de la comprensión geopolítica en identidad común y que se destila en unidad e integración continental para poder controlar sus dominios nacionales y tener fuerzas para razonar sus libertades ciudadanas con el derecho de ser libres y no dominados por alguna otra fuerza superior a los designios de sus propios pueblos.


Casi toda la narrativa historiográfica sobre la independencia está referida al hecho militar- territorial, no menos importante, pero pocas veces reconocemos al Bolívar cultural, que fue capaz de comprender su momento histórico y exigir a la generación política de su época la liberación de los esclavizados, el reconocimiento de la igualdad y la diversidad como valores principistas de exigencia colectiva y el sentido de identidad incluso continental hecha por quien alcanzó una estatura ética y épica insuperable.


A la dignidad bolivariana se contrapone la traición, tal cual como ocurrió hoy, también sucedió ayer. Veamos el caso de la traición a Bolívar por quien fuera Presidente de la Colombia grande, Francisco Antonio Zea. El Libertador ya venía molesto por la actitud de Zea y en una carta al Vicepresidente Santander le escribió el 30 de mayo de 1820:
(el) señor Zea es tan bueno que ha hecho cosas que usted no puede imaginar. Ha hecho que unos nuevos Welzares se apoderen de las misiones (del Caroní) influyendo en el Congreso para que se les regalasen a unos aventureros extranjeros, con agravio de la justicia, de la razón y de los libertadores. Le ha dado licencia a Mariño para que se vaya a trinidad y me ha escrito que se lo llevaba para el Norte para agente. Lo primero es atroz porque nos deja un germen de guerra civil, y lo segundo es absurdo porque iba a desacreditarnos más aun de lo que estamos.


Pero luego Francisco Antonio Zea fue enviado a renovar los empréstitos de Gran Bretaña a la República de Colombia, lo que generó nuevas quejas del Bolívar por malversación de fondos para la República y luego la manera como intentó que España reconociera a Colombia al proponer unos acuerdos por cuenta propia:
En 1821 Zea viajó a Madrid, donde se unió a los plenipotenciarios José Rafael Revenga y Tiburcio Echeverría, que trataban sobre la paz con el gobierno liberal de España en los términos de reconocimiento de la independencia y de República tal cual las orientaciones del Libertador.

Zea por iniciativa propia, presentó al Gobierno español una proposición para llegar a un acuerdo basado en el reconocimiento de la independencia por España, el establecimiento de regímenes monárquicos en varias naciones de Hispanoamérica y un sistema que estructurase una Comunidad Hispánica de Naciones con participación de España y de sus excolonias emancipadas. (Diccionario de historia de la Fundación Polar)


En otra carta de Bolívar a Santander el 14 de enero de 1823 escribió:
Mucho me ha gustado esta hermosa carta en que usted nos pinta el estado de la república tan brillante. Gual [1] me ha hecho lo mismo con respecto a las relaciones exteriores; sólo el empréstito del señor Zea [2] es horrible. No dudo que seremos reconocidos por España y por el mundo entero; que pronto tendremos la paz….
Francisco Antonio Zea se mostró muy blando ante las demandas de Bolívar por las incursiones de agentes de Gran Bretaña más allá del rio Esequibo, en 1821, donde estaba la frontera de la Colombia bolivariana. Zea murió pobre de solemnidad, hoy a casi nadie lo recuerda…sin embargo la ética de Bolívar tiene brillo y trascendencia.


Los tiempos de ahora
La cruzada que ha emprendido el presidente Maduro en la lucha por los valores éticos revolucionarios honra al Bolívar cultural al que nos referimos, tiene urgencias de orden coyuntural contra la corrupción hecha arma contra la Revolución Bolivariana y en el orden estructural para la formación de la ciudadanía bolivariana.
La historia no se repite, pero los procesos de corrupción y falta de ética bolivariana se muestran en estos tiempos con características extravagantes en la que se mezclan conspiración con corrupción y muerte que son sinónimos.
Los liderazgos bolivarianos deben ser capaces de entender las vueltas del tiempo y la historia, capaces de historiar la ética política, de comprender y practicar la unidad de fuerzas del deber, el honor y que la humildad, como los valores de la dignidad que se remontan sobre el individualismo, las parcialidades partidistas, la corrupción, la riqueza fácil que se va igualmente ligera porque su maleta está vacía de virtudes,
Es necesario recuperar la confianza, reabrir los diálogos entre nosotros, seguir consolidando el tejido social, reagrupar las fuerzas patriotas bolivarianas, analizar y estudiar luego de batallas de resistencia y revitalizar las esperanzas siguen siendo tareas por hacer.
Los medios punitivos ejemplarizantes son recursos para amedrentar a los que están dentro del aparato burocrático, susceptibles de ser tentados por la corrupción, pero es la acción pedagógica y formativa la que genera la fundamentación de una conciencia ética.
En las escuelas, liceos y universidades debe incluirse la formación ética como materia exclusiva para la comprensión de la personalidad individual y colectiva, que se enseñe y se muestre el ejemplo de la Doctrina Ética del Libertador Simón Bolívar.


Aldemaro Barrios Romero
Canal YouTube @viajeneneltiempo4348

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MG. Angiolillo: la guerra integral no la va a contrarrestar la fuerza armada, sino el pueblo

Las nuevas formas de guerra, que aplican los estados unidos, contra Venezuela y la corresponsabilidad del pueblo en la defensa de la nación fueron los ejes temáticos abordados durante una conferencia “Defensa integral de la nación frente al intervencionismo y la Guerra Integral”, a cargo del MG. Pascualino Angiolillo y en el marco del Diplomado Bolivarianismo Vs. Monroísmo que ofrece la universidad internacional de las comunicaciones.

Durante su ponencia, el MG. Angiolillo, quien también es Doctor en Ciencias en Seguridad de la Nación, realizó un repaso a las cusas que iniciaron la arremetida del poder hegemónico estadounidense contra Venezuela no sin antes enfatizar que “se nos está aplicando una guerra multidimensional en todos los ámbitos, no es la guerra militar a la que estamos acostumbrados”.

Al respecto, indicó que tras la aprobación de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), empezaron los ataque y presiones contra el país por parte de las potencias hegemónicas, “Estados Unidos, estaba acostumbrado a tener gobiernos títeres, que todos los recursos se lo llevaran las transnacionales y una de las causas por las que Venezuela está en el ojo del huracán de los estados unidos aliado porque el pueblo decidió aprobar esta construcción” expresó el experto.

Entrando en materia, el MG. Angiolillo, aseveró que, el concepto defensa integral, tiene que ver mucho con la doctrina bolivariana y las nuevas formas de Guerra dado a que, en el caso de Venezuela, gracias a la visión del comandante Chávez, quien adapto a las nuevas épocas la visión integradora de El Libertador, Simón Bolívar; y que hoy encabeza el presidente de la república, Nicolás Maduro, entendiendo que la corresponsabilidad es la fórmula perfecta para lo relativo a los temas de seguridad de la nación.

“Ya la guerra integral no la va a contrarrestar la fuerza armada, la contrarrestará el pueblo, los venezolanos y las venezolanas, inclusive los extranjeros que hacen vida en este país, con acciones que garanticen que los intereses nacionales se mantengan” dijo Angiolillo.

No obstante, advirtió que, lo que está ocurriendo en este momento, es que estamos entrando en la era de los depredadores de recursos, los Estados Unidos y sus aliados, desconocen la existencia de los estados nación, ellos creen proyectos globales; “Antes usaban excusas como por ejemplo el narcotráfico, para justificar una base militar, terrorismo para avalar una invasión, ahora se quitaron las caretas e irán de frente por lo que quieren”.

Culminó su disertación haciendo énfasis en la necesidad de hacer frente a esta guerra no convencional y multidimensional que se sustenta gracias a manuales, creados desde el departamento de estado y el pentágono, pero que obtiene su mayor fortaleza a través del apoyo de la mediática y las grandes corporaciones comunicacionales por lo que agradeció el trabajo de la universidad internacional de las comunicaciones, con sede en caracas, para hacer frente al hegemón.