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Bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá 1826 – 2026

Por: Pedro Calzadilla

Año 2026, el pueblo venezolano y los pueblos de Nuestramérica conmemoran uno de los hitos fundamentales de su recorrido histórico: el Congreso Anfictiónico de Panamá. Un hecho que establece con nitidez la universalidad de la acción histórica y pensamiento del gran hombre del continente; el Libertador Simón Bolívar.

Esta importantísima reunión realizada en Panamá entre entre el 22 de junio y el 15 de julio de 1826, permitió el encuentro por primera vez de delegados y representantes de las recientemente independizadas repúblicas “hispanoamericanas”. Inicia así, de esta suerte, un camino inédito en la historia de las relaciones directas y soberana entre los Estados, sin la intermediación de imperios ni poderes extranjeros.

El proyecto de unión de Nuestra América como expresión de una conciencia política nace a finales del siglo XVIII en la mente genial de Francisco de Miranda. El Generalísimo prefigura el surgimiento de una gran república que él propone llamar “Colombia”, constituida en la reunión de todos aquellos territorios invadidos y colonizados por la monarquía española.  Este proyecto germina en el pensamiento colectivo y se convierte en uno de los pilares de las revoluciones de independencia del continente, para luego fundamentar la coherente columna vertebral de la doctrina política de Simón Bolívar, tal y como es posible verificar en sus más importantes textos políticos.

Esta asamblea de 1826 -resultado de una laboriosa acción diplomática del Libertador-   permite un paso fundamentalísimo en la concreción del proyecto de unión de los pueblos y gobiernos de Nuestramérica con miras a garantizar la independencia y la soberanía de las nacientes repúblicas, amenazadas siempre por los poderes imperiales con la reconquista del territorio. Es así que, en 1826, en la ciudad de Panamá, la mesa estará servida con diversos temas primordiales: la alianza y cooperación entre los pueblos y gobierno, la paz, el intercambio comercial, la defensa militar y algo muy importante y gran objetivo estratégico de la reunión; el “equilibrio” de las fuerzas y poderes mundiales.

Quién recuerda, rememora, conmemora o celebra nunca lo hace desde la nada, siempre lo hace desde un lugar, un tiempo, unos afectos y unas realidades concretas, acicateado por unas expectativas. Hoy cuando con motivo de los 200 años del Congreso de Panamá nos alistamos a traerlo a nuevamente a la razón y al corazón vale preguntarnos ¿Cómo entendemos la celebración de este acontecimiento histórico hoy, desde Venezuela y Nuestra América? ¿Qué significación tiene y debe tener para las hijas y los hijos de Bolívar y de Chávez? ¿Qué lugar debe ocupar este hecho histórico en la vida del pueblo venezolano hoy y en el pensamiento de las generaciones futuras?

Entonces al celebrar el Congreso de Panamá lo hacemos:

  • Desde la mirada historiográfica y política que postula la Historia Insurgente: es decir desde la convicción de que la historia -el Congreso de Panamá- es un proceso vivo, actual, y complejo, que tiene como principal protagonista al pueblo y sus luchas en una dimensión nuestroamericana.
  • Convencidos de que se trata de un proyecto histórico diseñado por Miranda y Bolívar y que por lo tanto nos acompaña desde hace más de dos siglos de recorrido histórico como pueblo insurgente. No se trata de un hecho aislado y confinado a un tiempo y lugar determinado, tampoco un “sueño” irrealizable, fatua utopía, imposible o demencial: el proyecto de unión mirandino, bolivariano y chavista de justicia y paz de los pueblos, es un horizonte estratégico para todo el continente.
  • Desde la convicción de que recordamos un hecho que forma parte de uno de los pilares doctrinarios de la Nación, una de las fibras que configuran el nervio central de nuestro proyecto nacional. No es ajeno o apéndice, está estrechamente hilvanado al alma de nuestra patria, en el hermoso concepto de la patria grande, tal y como lo postuló el Libertador: “Para nosotros la patria es la América
  • Conscientes de que las operaciones de la industria cultural e ideológica del imperialismo estadounidense lleva más un siglo manipulando el legado de Simón Bolívar para convertirlo en alimento para sus planes de dominio. En este sentido, alertamos al pueblo para que no se confunda con las patrañas creadas para arrebatar el carácter revolucionario e insurgente del proyecto bolivariano de la unión al asociarlo y colocarlo como antecedente o inspirador del viejo panamericanismo, de la Organización de Estados Americanos y otras instancias de dominación trasnacional. El recuerdo del Congreso de Panamá integra el corpus central de la dimensión anticolonial y antimperialista de nuestros pueblos.
  • Desde el compromiso de seguir luchando y avanzando por realizar el proyecto de la unión continental que está hoy más vigente que nunca. A pesar de que viles campañas han querido caracterizar al Congreso de Panamá como una acción fracasada e irrealizable de nuestro Libertador, hoy demostramos su actualidad y vigencia al permanecer enarbolado como unos de los principales desafíos que aún tenemos los pueblos.

Un proyecto que inquieta…  El proyecto de la unidad continental incomoda a todas las potencias que tienen pretensiones imperiales. Lo fue así en el pasado y así es en el presente. Por eso el ataque frontal contra la Revolución Bolivariana, contra el comandante Chávez y contra el presidente Maduro, quienes retomaron ese proyecto en el siglo XXI.

Así que hoy, en este año complejo, pero también promisorio de Nuestra América, territorio dónde yace la esperanza de la humanidad, los pueblos se baten en todas partes del continente movilizados y conscientes cada día más del camino de la independencia.

Para el neocolonialismo y el imperialismo la unidad de los pueblos es percibida como una amenaza… Para nosotros los bolivarianos la unión es el único proyecto a seguir… Estamos felizmente destinados a entre vivir juntos, a entre ayudarnos, a entre unirnos…

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«La victoria siempre nos acompañará»: El optimismo como guía en la nueva cátedra de LAUICOM

Prensa LAUICOM – La Universidad Internacional de las Comunicaciones (LaUICOM) inauguró este jueves 4 de junio la cátedra «Liderazgo y Transformación». Este nuevo espacio de formación nace con un objetivo claro: estudiar cómo el presidente Nicolás Maduro logra mantener la esperanza y firmeza incluso en los momentos más difíciles, convirtiendo ese ejemplo en una guía para que toda la militancia y el pueblo también lo sigan.

El lanzamiento destaca el lema «La victoria siempre nos acompañará», como un recordatorio de todo lo que ha enfrentado y superado el pueblo venezolano. Más que una clase teórica, la cátedra propone aprender del carácter del Jefe de Estado: un hombre que no se deja vencer, que siempre busca soluciones y que mantiene una actitud positiva frente a cualquier problema.

Un liderazgo que nos enseña a no rendirnos

El corazón de esta formación está en la historia humana detrás de la política, durante el evento, la rectora de LAUICOM y Secretaria de Asuntos Internacionales y Victoria Mundial del PSUV, Tania Díaz compartió una revelación que conmovió a los presentes: «Yo nunca he visto al presidente Maduro pesimista en ninguna circunstancia… Tenía siempre la capacidad de pensar y de organizar; su optimismo es una cosa increíble».

Esta es la lección principal que la cátedra quiere dejar: cómo pasar de la preocupación de los momentos duros, como los que vivimos a principios de este año, a la convicción de que, si nos mantenemos unidos y leales, podemos superar cualquier obstáculo. Se trata de adoptar esa misma calma y determinación que definen al presidente Nicolás Maduro para seguir construyendo el futuro del país.

Voces que construyen esperanza

El panel de inauguración reunió a figuras fundamentales que han sido testigos directos del proceso bolivariano y que ofrecieron claves esenciales para entender el presente, como fue el caso de Pedro Calzadilla, historiador y presidente del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG), recordó aquel momento decisivo del 8 de diciembre de 2012, cuando el comandante Chávez confió en Nicolás Maduro para ser presidente. Para Calzadilla, ese fue un acto de profunda responsabilidad histórica donde se presentó ante el país a un “hombre de pueblo” capaz de enfrentar cualquier desafío con valentía, cercanía y sin perder nunca el rumbo.

En este mismo espíritu, Jorge Arreaza, presidente de la Comisión de Familias de la Asamblea Nacional, destacó la solidez institucional del país al reflexionar sobre los eventos de inicios de año, al subrayar la respuesta firme del Estado, enfatizó: «La Asamblea Nacional se instala el día después, prácticamente el 5 de enero, y el Estado y sus instituciones, la Constitución que tenía el presidente Maduro ahí en la mano, funciona».

Por su parte, la alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, aportó una perspectiva profundamente humana al señalar que la clave para no desanimarse es mantener el vínculo permanente con la gente. Con convicción, afirmó: «Estamos unidos, unidos todos con el liderazgo de nuestro pueblo en cada una de las comunas y de los circuitos comunales; el poder popular está trabajando y está con la moral en alto».