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Apuntando a la estabilidad: SEN proyecta nuevas unidades de generación y mejoras en transmisión

Prensa LAUICOM – El ministro de Energía Eléctrica, Rolando Alcalá, y el presidente de Corpoelec, Juan Fernández, presentaron este martes 29 de septiembre un balance del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) anunciando la incorporación de 1.300 megavatios en el último trimestre tras superar los daños causados por el sismo del pasado 24 de junio.

Las autoridades destacaron la rápida capacidad de respuesta técnica que permitió restituir el 96 % del servicio en el estado La Guaira a solo diez días del evento. Explicaron que, aunque generó retrasos estructurales y la pérdida de 800 megavatios térmicos, el despliegue inmediato de los trabajadores permitió corregir de forma oportuna las principales afectaciones a escala nacional.

Para cubrir el incremento de la demanda provocado por las altas temperaturas y la reactivación económica del país, la cartera energética habilitará repuestos originales importados. Entre las obras principales destaca el reinicio operativo de la unidad 6 de Planta Centro, infraestructura estratégica que aportará 600 megavatios adicionales para estabilizar de manera directa la red eléctrica en las regiones central y centro-occidental.

Adicionalmente, la reactivación de las unidades 2, 5 y 7 de Termozulia que aportarán 450 megavatios y disminuirá la administración de carga en esa entidad occidental. Estas labores se complementarán con el arranque gradual de las plantas Coro y Guanta, junto con mejoras técnicas en la estación Portuguesa para optimizar el flujo hacia Los Llanos y Los Andes.

Finalmente, el ministro enfatizó que la nueva Ley Orgánica del Servicio y Sistema Eléctrico promoverá activamente la integración del sector privado para captar inversiones estratégicas. Las autoridades concluyeron la presentación ratificando el compromiso ininterrumpido de la fuerza trabajadora del SEN e hicieron un llamado formal a la población para mantener un consumo consciente de la energía.

Autora: Daymar Rincón

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​LAUICOM consolida su ruta formativa rumbo a la inauguración de los Ambientes Territoriales de Aprendizaje en Anzoátegui


Prensa LAUICOM – La Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) culminó con éxito su gira de trabajo en el estado Anzoátegui, realizada del 22 al 27 de septiembre. Dicho despliegue estuvo enfocado en consolidar los Ambientes Territoriales de Aprendizaje (ATA), espacios físicos de formación permanente que comenzarán a inaugurarse a partir de octubre.

Para materializar este propósito, el equipo institucional recorrió los municipios estratégicos de Independencia, El Tigre, Anaco, Simón Bolívar y Sotillo. En cada uno de estos puntos se establecieron metas claras que incluyeron la recolección de información clave para los estudios de factibilidad y la evaluación del marco legal y de infraestructura de las sedes.

Como hito fundamental de esta agenda de trabajo, se instauraron formalmente los equipos promotores de los ATA, quienes trabajarán de la mano con decisores territoriales para asegurar las condiciones políticas, logísticas y organizativas necesarias en cada región.

Todo este esfuerzo responde directamente a la Agenda Concreta de Acción 2026, reafirmando el firme compromiso de la universidad. Así, LAUICOM se despliega en el territorio para potenciar la educación y la comunicación transformadora desde las bases comunitarias.

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La instrumentalización humana de la inteligencia artificial y la erosión del orden constitucional

Por: Rubén Hernández Remón. Cineasta, experto en televisión y neocultura digital.

La narrativa contemporánea sobre los riesgos de la inteligencia artificial suele oscilar entre dos extremos igualmente estériles: el determinismo tecnológico y el alarmismo existencial. Desde la academia, los medios y los grandes foros tecnológicos, se nos ha condicionado a presentar a los algoritmos como entes autónomos, casi demiúrgicos, capaces de subvertir el orden social por su propia voluntad. Nos venden el mito de la «singularidad» y el miedo a la rebelión de las máquinas.

Hoy vengo a sostener una premisa contrapuesta, y espero que al final de estos minutos, compartan mi convicción: la inteligencia artificial no constituye una amenaza existencial autónoma. El peligro real, el verdadero vector de riesgo para nuestras sociedades, radica en los agentes humanos que instrumentalizan estas tecnologías para alcanzar objetivos ilegítimos contra el bien común. El alarmismo sobre la Inteligencia Artificial, irónicamente, sirve como el escudo perfecto para ocultar las ambiciones de los humanos que la controlan.

Para comprender esta realidad, debemos abandonar la ciencia ficción y aplicar tres lentes analíticas fundamentales: la filosofía de la tecnología, la sociología digital y el derecho constitucional.

Desde la filosofía de la tecnología, debemos recordar que los sistemas algorítmicos están atravesados por lo que la Escuela de Frankfurt denominó «racionalidad instrumental». La Inteligencia Artificial no tiene teleología propia; no busca fines. Es una herramienta ciega de optimización de medios. El peligro surge cuando esta racionalidad instrumental aplasta a la racionalidad sustantiva —es decir, a la ética, a la justicia y a la dignidad humana—. El problema no es que la máquina calcule mal, sino que los fines que los humanos le asignan son antagónicos a la democracia.

Desde la sociología digital, observamos cómo estas herramientas no son neutrales. Como bien advierte el capitalismo de vigilancia, estos sistemas reproducen y amplifican las asimetrías de poder de quienes los diseñan y los financian, convirtiendo la experiencia humana en materia prima gratuita para la extracción de datos.

Y desde el derecho constitucional, el impacto es devastador: la instrumentalización de la IA se ha convertido en el mecanismo predilecto para vulnerar derechos fundamentales, subvertir la soberanía popular, evadir el debido proceso y fracturar el Estado de Derecho desde adentro.


Analicemos cómo esta racionalidad instrumental transforma a los sistemas algorítmicos en vectores de guerra cognitiva e interferencia electoral. No hablamos de teorías abstractas, sino de arquitecturas de desinformación transnacional operando en tiempo real en nuestra región.

El caso de Fernando Cerimedo en América Latina es el arquetipo de esta nueva era, representa la infraestructura de guerra sucia digital de mayor alcance documentada en América Latina.

Cerimedo no es un algoritmo descontrolado; es un operador humano, un nodo en una red de ingeniería social que utiliza la recolección masiva de datos, la segmentación algorítmica y la inteligencia artificial para infiltrarse en los círculos de poder.

En Brasil: Transmitió un dossier apócrifo para denunciar un falso fraude en las urnas electrónicas de 2022, funcionando como combustible comunicacional para el asalto a los poderes del Estado en 2023 e investigado por la Policía Federal en la trama golpista Tempus Veritatis.

En Argentina: Actuó como jefe de estrategia digital y principal donante individual en la campaña presidencial de 2023.

En Bolivia, Chile, Honduras, México y Colombia: Desplegó estrategias de desestabilización mediante hashtags virales simulados, encuestas sesgadas e inyección de perfiles automáticos en comicios y gabinetes gubernamentales

Lo que casos como el de Cerimedo revelan es la militarización de la comunicación política. No estamos ante simples «campañas de marketing» o «guerras de memes». Estamos ante operaciones de guerra cognitiva diseñadas por humanos para alterar la episteme democrática.

Cuando un asesor utiliza Inteligencia Artificial para inyectar narrativas falsas, micro-segmentadas y emocionalmente cargadas en el ecosistema digital de un país, no está usando una herramienta; está ejecutando un ataque a la soberanía cognitiva del electorado.

El algoritmo procesa los datos y encuentra las vulnerabilidades emocionales, pero es la ambición política humana la que decide usar esos datos para secuestrar la voluntad popular, polarizar a la sociedad hasta el quebranto y colocar títeres en las sillas presidenciales. La máquina no odia; la máquina solo segmenta el odio que los humanos le ordenan explotar.

Y esta arquitectura de manipulación no se limita a nuestra región; ha globalizado la vulnerabilidad de los procesos electorales a través de los contenidos sintéticos.

Hablemos de los deepfakes. La narrativa alarmista nos dice que los deepfakes son peligrosos porque «la máquina puede falsificar la realidad». Pero la realidad es que la máquina solo genera píxeles y fonemas. El peligro constitucional de los contenidos sintéticos radica en la intencionalidad humana de desplegarlos para destruir la confianza en las instituciones.

Cuando un actor estatal o un grupo de poder utiliza un deepfake para difamar a un candidato horas antes de una elección, o para incitar a la violencia, el algoritmo de generación de video es irrelevante. Lo que está en juicio es la acción humana de envenenar el espacio público.

La Inteligencia Artificial aquí actúa como un multiplicador de la malicia humana, permitiendo que un pequeño grupo de actores ilegítimos paralice el debate democrático de una nación entera. Peor aún, crea lo que los expertos llaman el «dividendo del mentiroso»: un entorno donde, al existir videos falsos perfectos, los políticos corruptos pueden descartar cualquier evidencia real de sus crímenes alegando que es una «inteligencia artificial». La Inteligencia Artificial no destruye la verdad; los humanos la usan para hacer que la verdad sea irrelevante.

Pero si de las urnas pasamos al campo de batalla, la instrumentalización humana de la Inteligencia Artificial alcanza sus consecuencias más letales en el ámbito militar y geopolítico.
Empresas como Palantir no fabrican armas cinéticas; fabrican la matriz de decisiones. Son los arquitectos del big data aplicado a la inteligencia militar. En los conflictos modernos, la Inteligencia Artificial se utiliza para cruzar datos de telecomunicaciones, movimientos financieros y vigilancia masiva para designar «objetivos legítimos».

La filosofía de la tecnología nos advierte aquí sobre el peligro de la delegación moral. El sistema inteligente de Palantir puede calcular la probabilidad de éxito de un bombardeo y el «daño colateral aceptable» en milisegundos. Pero el algoritmo no declara la guerra. El algoritmo no decide invadir un territorio ni ordenar el exterminio de una población.

Aquí nos encontramos con lo que Hannah Arendt llamó la «banalidad del mal», actualizada al siglo XXI. El peligro existencial en la guerra no es que la máquina decida matar; el peligro es que los gobiernos y las corporaciones militares utilicen la frialdad matemática de la IA para lavar su propia conciencia moral. La tecnología se instrumentaliza para crear una distancia psicológica y legal, perpetuando la falacia del «humano en el bucle», donde el operador militar solo actúa como un notario que sella la decisión de la máquina. Es la racionalidad instrumental llevada a su extremo más oscuro: la burocratización algorítmica de la muerte.

Pero esta instrumentalización de la Inteligencia Artificial para la guerra, la manipulación cognitiva y la extracción de datos no ocurre en un vacío ideológico.

Si observamos con atención hacia dónde apuntan las enormes inversiones de capital y la concentración de poder computacional, nos encontramos con un proyecto filosófico y político subyacente: el transhumanismo contemporáneo.

No me refiero a la promesa ingenua y loable de erradicar enfermedades genéticas, sino a su vertiente tecno-capitalista y oligárquica. Para las élites que diseñan y controlan estas arquitecturas, la fusión entre el capital, los datos y la biología no es un fin democrático, sino la estrategia definitiva de dominación.

En este horizonte transhumanista, la ciudadanía desarmada deja de ser un sujeto de derechos para convertirse en mera biomasa obsoleta o, en el mejor de los casos, en materia prima para la extracción de datos. Este transhumanismo de mercado no busca elevar a la humanidad en su conjunto; busca forjar una casta de «mejorados» que, al fusionarse con el algoritmo y la biotecnología, se liberen de las ataduras de la ética, la ley y la propia condición humana, consolidando así un poder indiscutible y perpetuo sobre el resto. La Inteligencia Artificial es el cimiento sobre el cual pretenden construir esta nueva y aterradora desigualdad biológica y cognitiva.

Señoras y señores, hemos analizado la interferencia electoral, la manipulación con contenidos sintéticos, la aplicación letal en la geopolítica militar y el proyecto ideológico que los engloba.

Si seguimos debatiendo si la Inteligencia Artificial desarrollará consciencia, estamos cayendo en la trampa del determinismo. Estamos debatiendo sobre la peligrosidad del martillo, mientras ignoramos al carpintero que está demoliendo la casa. La Inteligencia Artificial no es una amenaza autónoma; es un amplificador de la codicia, la ambición y la violencia.

Y por eso, al mirar hacia el horizonte que nos plantean, debemos decirlo con absoluta claridad:

Que no nos vendan el apocalipsis de las máquinas, cuando el apocalipsis ya tiene firma humana.

Que no nos hagan creer que el algoritmo es un dios sin rostro, cuando detrás hay banqueros, asesores y gobiernos con nombre y apellido.

La Inteligencia Artificial no nos quitará la libertad; nos la quitarán quienes se esconden en su código para no mirarnos a los ojos.

La Inteligencia Artificial no nos quitará la verdad; nos la quitarán quienes la usan para fabricar realidades a la medida de su poder.

La Inteligencia Artificial no nos quitará la paz; nos la quitarán quienes convierten la guerra en una hoja de cálculo y el miedo en un mercado.

Por eso, la batalla no es contra las máquinas: es contra la codicia que las programa, la impunidad que las protege y la indiferencia que las deja crecer.

Recuperemos el control humano de la tecnología. Exijamos transparencia, responsabilidad y justicia. Y no permitamos que la ilusión algorítmica nos haga olvidar lo esencial.

Porque el futuro no será salvado por un código más inteligente… sino por una humanidad más consciente, más valiente y más humana.

Muchas gracias.

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El código Bolívar en la ONU ¿De qué lado está Venezuela?

En la reciente 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, la Presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, lanzó una pregunta que retumbó en el plenario y que, sin embargo, muy pocos en el viejo continente supieron decodificar en toda su dimensión: ¿De qué lado está Venezuela?

Para la izquierda europea tradicional, acostumbrada a interpretar el mundo a través de rígidos manuales eurocéntricos, la respuesta del gobierno venezolano suele ser un enigma.

Ven giros pragmáticos, alianzas incómodas o discursos de apertura económica, y de inmediato asumen que la Revolución Bolivariana ha claudicado en sus principios o que carece de brújula ideológica.

El error de fondo de la izquierda es crónico: no estudian a Simón Bolívar. Al ignorar las raíces doctrinarias del Libertador, son incapaces de comprender que las acciones de Venezuela no responden al libreto de la socialdemocracia europea ni al dogma soviético, sino a una raíz emancipadora con más de dos siglos de vigencia.

La igualdad social: Un concepto venezolano anterior a Marx

Cuando Delcy Rodríguez señaló en la ONU que la meta irrenunciable del país es “consolidar un sistema de justicia e igualdad social como lo concibió nuestro Padre Libertador Simón Bolívar”, no estaba recurriendo a un eslogan vacío. Estaba invocando el núcleo de la identidad política venezolana.

Hagamos memoria histórica. En el Congreso de Angostura de 1819, Simón Bolívar pronunció una sentencia categórica:

“El fundamento de nuestro sistema depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y practicada…La naturaleza hace a los hombres desiguales en el genio, temperamento, fuerzas y caracteres. Las leyes corrigen esta diferencia, porque colocan al individuo en la sociedad para que la educación, la industria, las artes, los servicios, las virtudes, le den una igualdad, propiamente llamada política y social”.

Este pensamiento es 29 años más antiguo que el mismísimo Manifiesto Comunista de Karl Marx y Friedrich Engels (1848). Si recurrimos a la célebre definición del filósofo político italiano Norberto Bobbio, quien establecía que el rasgo inequívoco de la izquierda es la búsqueda incansable de la igualdad como mecanismo para corregir las opresiones sociales, el pensamiento de Bolívar es, por definición, socialista originario.

Es un socialismo profundamente republicano, ético y antiimperialista nacido de las venas abiertas de la América colonial. La izquierda europea, al desconocer este fundamento, pierde de vista que la prioridad por la justicia social en Venezuela tiene raíces autóctonas y premarxistas.

La alta diplomacia como escudo: El lenguaje de una República bajo asedio

Uno de los puntos más incomprendidos del discurso de la Presidenta (E.) Rodríguez fue su tono. Quienes esperaban una retórica estridente o una confrontación dogmática lineal, quedaron desconcertados ante una alocución caracterizada por una altísima sofisticación y lenguaje diplomático.

Para entender esto, hay que asumir la cruda realidad geopolítica: Rodríguez habló ante el mundo como la estadista de una República que sufre un férreo bloqueo económico y que existe bajo la constante amenaza latente de agresión militar.

En la tradición bolivariana, el lenguaje no es un adorno; es un arma de defensa estratégica. Bolívar mismo fue un maestro del equilibrio epistolar y de la negociación asimétrica cuando la República estaba en ciernes y rodeada de enemigos poderosos. La Presidenta encargada empleó una diplomacia quirúrgica no por debilidad, sino por responsabilidad de Estado:

  • Neutralizar la narrativa del uso de la fuerza: Al expresarse en los códigos más pulcros del derecho internacional, desarmó los pretextos de quienes buscan justificar intervenciones militares o el recrudecimiento de sanciones.
  • Proteger al pueblo desde la tribuna: Utilizar un tono constructivo y firme a la vez le permitió abrir compases de negociación energética y política vitales para el país, demostrando que la soberanía no se defiende con aislamiento, sino con audacia geopolítica.

Destino propio, libre comercio y el desafío de la Inteligencia Artificial

La Presidenta (E.) Delcy Rodríguez fue tajante al denunciar el fracaso del libre comercio mundial, un sistema corporativo global que ha mercantilizado los derechos humanos y que utiliza los flujos financieros y los bloqueos económicos como herramientas de castigo colectivo para impedir que naciones como Venezuela “construyan su propio destino”.

Pero el discurso no se quedó en el diagnóstico del siglo XX. La Presidenta encargada alertó que en la geopolítica actual la inteligencia artificial (IA) desempeñará un papel de primer orden.

La IA y el control de los datos no son tecnologías neutrales; hoy corren el riesgo de convertirse en el nuevo instrumento de dominación neocolonial, automatizando las desigualdades globales y concentrando el poder en unas pocas corporaciones.

Volver a Bolívar en la era de los algoritmos

La izquierda europea seguirá entrampada en su propia incomprensión mientras persista en aplicar recetas e interpretaciones coloniales a los procesos del Sur Global. Estudiar a Simón Bolívar en pleno siglo XXI no es un ejercicio de nostalgia histórica, sino una urgencia de supervivencia geopolítica.

Frente a un orden mundial fragmentado, amenazado por el colapso del multilateralismo y el auge de una arquitectura tecnológica que busca subordinar a los pueblos, la doctrina del Libertador se erige como una guía de resistencia.

Solo la igualdad practicada, el blindaje de la soberanía nacional y la audacia diplomática frente al asedio, permitirán a las naciones del Sur Global navegar la era de la inteligencia artificial sin amo ni tutelajes. Ya es hora de que Europa encienda las luces de Angostura para empezar a entender, por fin, el ser de la Revolución Bolivariana.

Fuente: Francisco Ameliach.

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​Un fragmento parecido al del planeta Marte en la Tierra: Así es el impresionante paisaje de Shuimo Danxia en Lanzhou

​Ubicada a pocos kilómetros del centro urbano, esta joya geológica combina formaciones milenarias, cultura de la Ruta de la Seda y un modelo de turismo integral que sorprende a los visitantes internacionales.

LANZHOU, CHINA — Al noroeste de China, en el poblado de Shuping dentro del distrito de Yongdeng, se esconde uno de los paisajes más fascinantes y surreales de nuestro planeta, un rincón que parece arrancado directamente de la superficie marciana: el Área Turística Shuimo Danxia de Lanzhou.

Sobre la singularidad de este entorno, el periodista cubano Raciel Guanche destaca: «Pero en Gansu no necesitan viajar millones de kilómetros para orbitar alrededor de la «bola rojiza» del sistema solar; lo hacen de forma natural, lo tienen mucho más cerca que en cualquier otro sitio. Aquí existe una muestra de Marte en la Tierra, o al menos eso dicen los que sí han puesto sus pies en el vecino planeta».

«No hace falta una plataforma de lanzamiento ni modernos cohetes para llegar a la cima del parque natural Shuimo Danxia. Todo el trayecto transcurre sin despegarse un centímetro del suelo y, aunque la brisa fría se adueña de la altura con suma facilidad, como si se tratase de una aventura interplanetaria, en realidad no es más que «un viaje al centro de la Tierra»», añade Guanche.

Este impresionante destino se encuentra estratégicamente ubicado a tan solo 13 kilómetros del centro urbano de Lanzhou y a 30 kilómetros de su Aeropuerto Internacional, lo que facilita el acceso a viajeros y estudiosos de todo el mundo. Con una superficie planificada de 400 kilómetros cuadrados, este sitio se posiciona como uno de los relieves de su tipo con mayor extensión a nivel global.

En su vasta geografía predomina el característico relieve de Hongshanwan, un espectáculo visual único acompañado de imponentes acantilados danxia, picos aislados, valles recónditos, desfiladeros estrechos y caprichosas rocas oscilantes que cambian de tonalidad según la luz del sol.

​Más allá del paisaje: cultura y tradición

Lejos de limitarse a un modelo de visita exclusivamente contemplativa, Shuimo Danxia de Lanzhou ha evolucionado hasta convertirse en un destino turístico integral. El complejo conjuga de manera magistral la majestuosidad de la naturaleza con experiencias culturales profundas, espacios para el estudio geológico, el ocio y las vacaciones.

Uno de los mayores atractivos para los visitantes es su gran espectáculo ecuestre, una puesta en escena vibrante inspirada en la rica historia y el legado de la legendaria Ruta de la Seda, que transporta al espectador a través del tiempo.

Esta maravillosa experiencia, organizada y coordinada gracias a la Agencia de Noticias Xinhua, nos permite seguir ampliando nuestra mirada hacia el mundo y demuestra que aún nos quedan innumerables historias por contar.

Por: Rodney Esparragoza Capote

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Del papel a la vanguardia: Universidad Internacional de las Comunicaciones visita el emblemático museo y la imprenta de la revista Duzhe en China

En el marco de su compromiso con la vanguardia informativa y la defensa de los medios impresos, conocimó de primera mano la historia de una de las publicaciones más importantes que resiste con fuerza en formato físico en la era digital.

CHINA — En la búsqueda constante de referentes globales sobre la permanencia de los medios impresos y la evolución de la industria editorial, se llevó a cabo una visita oficial a las instalaciones y al museo de la célebre revista Duzhe (conocida tradicionalmente como la revista Lectores).

Este recorrido permitió adentrarse en las entrañas de una de las publicaciones más emblemáticas del país asiático, la cual destaca en el panorama contemporáneo por un mérito extraordinario: mantenerse vigente y conservar su edición impresa con tirajes masivos en plena era digital, consolidándose como un verdadero referente de lectura y arraigo popular.

​Comunicación para la liberación: El estandarte de la LAUICOM

​Este importante intercambio de saberes y experiencias periodísticas adquiere una relevancia estratégica al vinculación con la visión de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM).

Como institución pionera en la formación de profesionales comprometidos con una comunicación para la liberación, la soberanía informativa y la emancipación de los pueblos, LAUICOM reconoce en iniciativas editoriales como Duzhe la importancia de preservar los canales impresos como herramientas de resistencia cultural, pensamiento crítico y conexión directa con las comunidades.

La visita a la imprenta y al museo de esta icónica publicación no solo reitera el valor histórico del papel, sino que subraya la necesidad de tejer alianzas y estudiar los modelos de gestión que permiten a los medios tradicionales trascender las barreras tecnológicas sin perder su identidad ni su cercanía con el lector.

Con hitos como este, se continúan fortaleciendo los puentes de cooperación internacional y el intercambio de experiencias que reafirman el papel de la comunicación como un instrumento vital para la transformación social.

Por: Rodney Esparragoza Capote

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Venezuela alza la voz y su diplomacia de paz ante la ONU

Prensa LAUICOM- Este jueves se llevó a cabo una edición especial del programa «Sin truco ni maña», encabezada por la diputada y rectora de LAUICOM, Tania Díaz; el jefe de Gobierno de Caracas, Nahum Fernández; y el viceministro de Gestión Comunicacional, Gustavo Villapol. El encuentro reunió a parlamentarios, concejales, juventud, pastores y voceros comunales con el propósito de debatir las líneas de acción orientadas por el Ejecutivo Nacional y analizar el histórico discurso pronunciado en la 81.ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)

​Durante el encuentro, Fernández resaltó la resiliencia del pueblo venezolano ante las adversidades geopolíticas actuales, enfatizando que la diplomacia de paz, la dignidad y el diálogo bilateral permanente son las únicas vías soberanas para superar los esquemas de confrontación internacional.

​Por su parte, Díaz afirmó que la diplomacia ha restituido la posición estratégica del país en el plano internacional, reafirmando además la defensa de la Guayana Esequiba mediante el Acuerdo de Ginebra.

En su intervención, destacó que el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) diariamente comparte el boletín digital «Venezuela HOY», en el que se difunde información de interés con respecto a la coyuntura nacional e internacional.

​Asimismo, el viceministro Villapol, calificó la intervención multilateral como una pieza disruptiva de vanguardia, subrayando la efectividad del modelo social del país que destina el 91 % del presupuesto estatal a la inversión social frente a la disparidad económica global.

Seguridad energética, descarbonización e inteligencia artificial

En el análisis de las siete líneas estratégicas presentadas ante el foro multilateral, los panelistas abordaron el trilema energético, el rechazo a la descarbonización forzada que atenta contra el desarrollo del Sur Global y el uso responsable de las tecnologías.

Sobre el impacto tecnológico, el diputado Carlos Sierra saludó la visión expuesta ante la ONU y anunció que desde la Asamblea Nacional se impulsa un anteproyecto de ley de Inteligencia Artificial, orientando este avance hacia la salud mental, la educación y el fortalecimiento de la inteligencia colectiva.

En esa misma línea económica y ecológica, el concejal Alexander Berroterán y el vocero comunal Carlos Martínez señalaron la coherencia histórica de la Revolución Bolivariana en la preservación ambiental, destacando el equilibrio entre la industrialización de los recursos y la protección de la naturaleza.

​Finalmente, los ponentes abordaron temas clave como la seguridad energética, la descarbonización en el Sur Global y el uso responsable de la inteligencia artificial, anunciando el despliegue inmediato de asambleas de debate en las 315 estructuras comunales de Caracas para replicar este análisis territorialmente.

Autora: Daymar Rincón

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Encuentro diplomático entre Venezuela y Chile en la ONU avanza en agenda común

Prensa LAUICOM – En el marco del 81° período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la presidenta de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostuvo un encuentro oficial con el mandatario de Chile, José Antonio Kast, para dialogar sobre el fortalecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.

Durante la reunión celebrada en la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, las autoridades intercambiaron visiones sobre temas clave de la agenda regional e impulsaron la hoja de ruta para el restablecimiento progresivo de las relaciones bilaterales. Con este encuentro, ambas naciones reafirman su compromiso de mantener canales de comunicación abiertos y avanzar de manera gradual en la consolidación de una agenda bilateral que promueva la estabilidad, la cooperación regional y el beneficio mutuo de sus pueblos.

Presidenta

Análisis del discurso de la presidenta encargada Delcy Rodríguez ante la 81ª Asamblea General de la ONU (2026)

1. ENCUADRE ESTRATÉGICO: LA OPERACIONALIZACIÓN DE LA «DIPLOMACIA DEL BAMBÚ»

    El discurso no es una simple alocución protocolar; es la materialización discursiva de las «ramas flexibles» de la Diplomacia del Bambú. Frente a la realidad material del secuestro de los máximos líderes y el cerco imperial, el Estado venezolano optó por no convertir la tribuna de la ONU en un escenario de denuncia estéril que cerrara puertas. En su lugar, ejecutó una maniobra de pragmatismo revolucionario: reconocer la nueva correlación de fuerzas, agradecer la apertura diplomática de la administración Trump y presentar un relato de «Renacer» que desmonta las justificaciones del bloqueo, todo sin ceder un milímetro en los principios fundamentales (las raíces firmes).

    2. EJES TEMÁTICOS CENTRALES Y SU LECTURA POLÍTICA

    A. El Trilema Energético y el Acuerdo Binacional (La Victoria Táctica)
    Rodríguez enmarca la seguridad energética global como una necesidad que depende de Venezuela. Al calificar el reciente acuerdo petrolero con EE.UU. como «uno de los más grandes jamás suscrito», no está validando al imperio, sino reivindicando la victoria de la negociación asimétrica. Le dice al mundo: «El imperio tuvo que sentarse a negociar con nosotros porque nos necesita». Esto desmonta la narrativa de «Estado paria» y convierte el acuerdo en una herramienta de desbloqueo económico, tal como lo detalla el Boletín 505.

    B. La Narrativa del «Venezuela Renace» y las Reformas Estructurales
    Este es el núcleo más audaz del discurso. Rodríguez reconoce las «dos grandes y dolorosas pruebas»: la confrontación con EE.UU. y el terremoto de junio. Sin embargo, utiliza la catástrofe como un «punto de quiebre hacia algo nuevo».

    Anuncia un proceso de «transformación democrática» basado en dos pilares:

    1. Reforma jurídica ordenada: Para dar seguridad jurídica a ciudadanos e inversionistas (desactivando el argumento imperial de «falta de estado de derecho»).
    2. Apertura política plena y elecciones: Anuncia explícitamente que «en Venezuela habrá elecciones» y que ya hay diálogo con sectores de la oposición.

    Lectura filosófica: Esto no es una concesión a la presión extranjera, sino una maniobra de jiu-jitsu político. Al asumir la iniciativa de la apertura electoral y la reforma institucional desde el propio Estado, Venezuela le quita a Washington su principal excusa para mantener las sanciones coercitivas unilaterales. Es la flexibilidad táctica para ganar tiempo y espacio político.

    C. Las Raíces Firmes: Esequibo, Sanciones y Soberanía

    A pesar del tono conciliador, el discurso traza líneas rojas innegociables:

    Esequibo: Reafirma los derechos históricos y exige volver a la negociación bilateral bajo el Acuerdo de Ginebra, rechazando explícitamente la injerencia de organismos externos (como la CIJ).
    Sanciones: Denuncia que las medidas coercitivas «socavan las libertades económicas» y retardan el desarrollo, manteniendo la presión sobre la ilegalidad del bloqueo.

    3. ANÁLISIS CRÍTICO: LA «OMISIÓN CALCULADA» Y EL ANCLAJE BOLIVARIANO

    La Omisión del Secuestro: Es notable que el discurso no mencione explícitamente el secuestro del Presidente Maduro y la Primera Dama. Desde la óptica de la estrategia diplomática, esto es una omisión calculada y brillante. Mencionarlo en ese tono habría cerrado el diálogo con Trump y aislado a la delegación. Al hablar de «crisis de convivencia política» y «confrontación», mantiene la puerta abierta para negociar la liberación de los líderes como parte de la «normalización» de relaciones, en lugar de hacerlo una condición previa que paralice la agenda.

    El Anclaje en Bolívar: El cierre es magistral. Al citar la carta angustiosa de Bolívar de 1826 («Nadie sino el pueblo es soberano. Ni un poderoso, ni un partido, ni una facción»), Rodríguez legitima las reformas internas no como una imposición extranjera, sino como el cumplimiento del mandato supremo del Libertador. Convierte la apertura política en un acto de patriotismo histórico, blindándola contra las críticas de la ortodoxia interna.

    4. SÍNTESIS CONCLUSIVA

      El discurso de Delcy Rodríguez en la 81ª Asamblea General es la pieza maestra comunicacional que sostiene el Acuerdo Petrolero del Boletín 505 de nuestro Partido Socialista Unido de Venezuela. Demuestra que la Diplomacia Bolivariana de Paz no es pasividad, sino una ofensiva estratégica.

      Venezuela le dijo al mundo: «Aceptamos dialogar con quien nos agredió, aceptamos reformas y aceptamos elecciones, pero lo hacemos bajo nuestras propias reglas, para desmantelar su bloqueo, recuperar nuestra economía y fortalecer al pueblo, sin entregar el Esequibo ni la soberanía sobre nuestro petróleo».

      Es la prueba definitiva de que el bambú se dobló ante el viento de la tormenta geopolítica, pero sus raíces permanecen intactas en la tierra de Bolívar y Chávez, y su tronco sigue en pie, dirigiendo el renacer de la República.

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      Presidenta Delcy Rodríguez: Venezuela ha iniciado un proceso de transformación democrática

      Prensa PSUV.- En el marco de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, la presidenta de la República, Delcy Rodríguez, anunció este miércoles el inicio de un proceso de transformación democrática «ordenado, institucional y verificable» para la Nación, el cual abarcará reformas estructurales en los ámbitos político, económico y espiritual.

      En su intervención en la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, afirmó que se trata de edificar un país donde nadie tenga que ganar desconociendo al otro, porque todos, especialmente los jóvenes que inician su socialización política, somos Venezuela.

      Rodríguez hizo un llamado a consolidar un liderazgo comprometido con el bienestar colectivo y soberano por encima de cualquier otro factor. «Aspiramos a una clase política íntimamente comprometida con los intereses nacionales por encima de cualquier interés particular.

      «Conozco profundamente a Venezuela y agradezco a Dios la oportunidad de haber servido desde distintas responsabilidades públicas. Sé dónde están las puertas que se deben abrir para la transformación profunda del país, la edificación de una economía al servicio del desarrollo nacional y la consolidación de un sistema de justicia e igualdad social como lo concibió el Libertador Simón Bolívar.»

      Finalmente, la Mandataria Nacional sostuvo que la historia demuestra que las transiciones democráticas más sólidas se logran mediante la evolución institucional. «La legalidad puede ser el camino hacia una legalidad mejor: una nación renace cuando reconstruye la confianza en sus instituciones», concluyó.

      Fuente: PSUV.