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Delcy Rodríguez: “Bolívar siempre nos guía”

La Presidenta (E.). Delcy Rodríguez, en sus palabras pronunciadas el lunes 14 de septiembre de 2026 afirmó: “sin Bolívar no hay rumbo, Bolívar siempre nos guía, Bolívar siempre tiene una respuesta”.

Es así como, la Presidenta (E.). Delcy Rodríguez, ha buscado las claves para afrontar las dificultades del presente, en nuestra historia. Ha utilizado la metodología chavista plasmada en El Libro Azul y ha interpretado perfectamente las palabras de Bolívar pronunciadas en su celebre Discurso de Angostura, cuando sentenció:

“El principio fundamental de nuestro sistema depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y practicada en Venezuela”.

“El principio fundamental de nuestro sistema depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y practicada en Venezuela”.

En ese mismo discurso Bolívar define su interpretación de la igualdad social, en los siguientes términos:

“La naturaleza hace a los hombres desiguales en el genio, temperamento, fuerzas y caracteres. Las leyes corrigen esta diferencia, porque colocan al individuo en la sociedad para que la educación, la industria, las artes, los servicios, las virtudes, le den una igualdad, propiamente llamada política y social”.

Agregando que: “El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política”.

El contenido del discurso de Bolívar situó su pensamiento en lo que hoy clasificaríamos como izquierda republicana: un espacio que buscaba con urgencia la justicia social y la equidad sin renunciar al marco de la legalidad constitucional.

¿Qué significa realmente ser de izquierda o de derecha en el siglo XXI?

Aunque muchos consideran que estos términos están obsoletos, las raíces teóricas y los procesos históricos demuestran que la distinción sigue más viva que nunca.

Para comprenderlo en el contexto del Proyecto Bolivariano, debemos cruzar tres miradas: la precisión conceptual del filósofo italiano Norberto Bobbio, el marco normativo de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y la interpretación histórica que hizo Hugo Chávez de las palabras de Simón Bolívar, durante su juramentación presidencial del 10 de enero de 2007.

El criterio de Norberto Bobbio: La igualdad como brújula

En su célebre libro “Izquierda y derecha” (1994), el politólogo Norberto Bobbio propuso una tesis fundamental: el eje que divide a la izquierda de la derecha política es la postura que cada una adopta frente al concepto de igualdad.

-La Izquierda (Igualitarismo): Bobbio argumenta que la izquierda percibe la mayoría de las desigualdades importantes como anomalías estructurales del sistema. Al ser producto de las estructuras políticas y económicas, la izquierda sostiene que el Estado tiene el deber de minimizarlas para alcanzar una sociedad más equitativa y justa.

-La Derecha (No-igualitarismo): Por el contrario, la derecha considera que las desigualdades son naturales e inevitables (derivadas del talento individual, el esfuerzo o el mercado). Desde esta perspectiva, los intentos “forzados” por imponer la igualdad terminan vulnerando la libertad individual.

Bobbio demuestra que el núcleo identitario de la izquierda, es el combate contra la desigualdad social. Un principio que resuena profundamente en la doctrina de Simón Bolívar.

1819: El Discurso de Angostura y la “igualdad establecida y practicada

Para encontrar el correlato de este concepto en la historia, es obligatorio viajar al 15 de febrero de 1819. Ese día, el Libertador Simón Bolívar pronunció el célebre Discurso de Angostura, un manifiesto donde diseñó las bases institucionales y sociales de la naciente República.

Para el Libertador, la soberanía popular y la abolición de los privilegios eran condiciones innegociables. Bolívar entendía que no bastaba con una igualdad jurídica plasmada en papel; se requería una justicia social real, anticipándose por más de un siglo a los debates de la modernidad.

El Artículo 1 de la Constitución: La doctrina de Bolívar como norma jurídica

Esta visión de Bolívar no se quedó en el plano de la retórica. En la Venezuela contemporánea, el Artículo 1 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) elevó formalmente este ideario al rango de norma suprema y fundacional del Estado:

“La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador”.

Este artículo encierra una profunda reflexión política y jurídica. Al establecer que valores universales como la igualdad y la justicia se rigen específicamente por la doctrina de Simón Bolívar, el texto constitucional rompe con la tradición del constitucionalismo liberal clásico, que suele conformarse con la igualdad meramente formal o ante la ley.

La Constitución venezolana abraza la tesis bolivariana de Angostura: la igualdad debe ser “practicada”. Jurídicamente, esto significa que el Estado no puede ser un actor pasivo, sino que está constitucionalmente obligado a intervenir activamente para desmontar las estructuras que generan exclusión y desequilibrio social, blindando el igualitarismo como un mandato legal supremo.

2007: La reinterpretación de Hugo Chávez y el camino al socialismo

El 10 de enero de 2007, durante su acto de juramentación para un nuevo período presidencial ante la Asamblea Nacional, Hugo Chávez rescató y reinterpretó formalmente las palabras de Bolívar en Angostura bajo el amparo de este marco constitucional.

En su discurso, Chávez utilizó el pensamiento bolivariano como el puente perfecto hacia el concepto de izquierda que teorizaba Bobbio: la búsqueda de la igualdad sustantiva.

Chávez argumentó que el proyecto esbozado por Bolívar en 1819 no era una propuesta liberal moderada, sino el plano de una república radical basada en la justicia social y el bienestar del pueblo.

Bajo esta lectura, entrelazó el igualitarismo de izquierda con la doctrina constitucional originaria: para cumplir con el Artículo 1 y hacer “establecida y practicada” la igualdad planteada en Angostura, el sistema socioeconómico debía transitar hacia la justicia social.

La igualdad practicada

Según fuentes documentadas Venezuela alcanzó el salario más alto de Latinoamérica en 2012 (476 $$ de salario mínimo más 222 $$ de beneficio alimentario = 698 $$). Dos años después, las bases de datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), mostraban a Venezuela en el año 2014 como el país con mayor igualdad social en Latinoamérica, medido a través del Coeficiente de Gini.

Sin embargo, este modelo de bienestar social se convirtió en el objetivo de una prolongada agresión asimétrica y una guerra híbrida multidimensional.

La crisis actual no comenzó de la noche a la mañana; fue un proceso de asfixia meticulosamente diseñado. El punto de partida formal se remonta a 2015, cuando el gobierno de Estados Unidos declara a Venezuela como una “amenaza inusual y extraordinaria” abriendo las compuertas para un asedio multidimensional sin precedentes.

La persecución comercial y las sanciones produjeron una caída superior al 98% de los ingresos en divisas. Venezuela pasó de percibir 39.636 millones de dólares en divisas en el año 2014 a tan solo 743 millones de dólares en 2020.

Paralelamente al colapso material, el país se convirtió en el laboratorio de una intensa guerra cognitiva. Medios masivos y redes sociales fueron y son utilizados para tratar de quebrar la resistencia psicológica de la población, romper la unidad nacional, sembrar el caos informativo e intentar inducir una guerra civil fratricida.

El acuerdo petrolero con Estados Unidos.

La Presidenta (E.) de Venezuela, Delcy Rodríguez, fundamenta estratégicamente el reciente acuerdo petrolero con Estados Unidos como un mecanismo indispensable para captar mayores ingresos y destinarlos al bienestar social, la justicia social y la búsqueda de una igualdad real.

Es una realidad inobjetable que “no se hace nada teniendo las mayores reservas de crudo del mundo si no se extraen para atender las necesidades del pueblo», estas reservas deben convertirse en una herramienta distributiva.

Los ingresos proyectados bajo este esquema mixto son la clave económica para financiar la salud, la educación, la infraestructura pública y corregir las profundas asimetrías sociales acumuladas en los últimos años de bloqueo económico. Se está poniendo en practica el principio fundamental del sistema bolivariano, que “depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y practicada”

Una misma lucha en épocas distintas

Cuando contrastamos las ideas, las líneas se cruzan con claridad. Lo que Norberto Bobbio define desde la academia europea como el motor de la izquierda —la intervención colectiva para mitigar las desigualdades— es exactamente lo que Simón Bolívar exigió a los legisladores de 1819, lo que la Constitución de Venezuela consagró en su Artículo 1 como valor supremo, lo que Hugo Chávez colocó como la meta ideológica de su administración en el siglo XXI y lo que Delcy Rodríguez hace en una negociación asimétrica dentro de un esquema de guerra hibrida ejecutada por Estados Unidos.

La igualdad, por lo tanto, no es un concepto abstracto ni estático. Es el mandato histórico y legal que sigue definiendo el proyecto de la Revolución Bolivariana.

Fuente: Francisco Ameliach.

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Caso Cerimedo: Cómo la IA Potencia las Granjas de Bots

Por: Francisco Ameliach

Las granjas de bots electorales han evolucionado de simples herramientas de repetición a complejos ecosistemas digitales automatizados por agentes de Inteligencia Artificial (IA), un fenómeno que ha vuelto al centro del debate internacional.

Tras el hallazgo de una «granja de bots» en propiedades vinculadas al «estratega político» Fernando Cerimedo, cofundador de La Derecha Diario, las investigaciones judiciales en América Latina exponen cómo la manipulación de la opinión pública se ha tecnificado a niveles sin precedentes.

De los guiones (scripts) básicos a los agentes de IA autónomos

En el pasado, una granja de bots requería operadores humanos programando comandos básicos para repetir el mismo hashtag o mensaje de manera masiva. Hoy, un agente de IA actúa como un director de orquesta autónomo.

El agente utiliza Modelos de Lenguaje (LLM), motores de planificación y memoria interna para controlar miles de perfiles falsos de forma simultánea. No solo publica contenido, sino que toma decisiones en tiempo real:

Evasión algorítmica: Redacta variaciones infinitas de un mismo mensaje político para evitar que las plataformas detecten spam por texto duplicado.

Comportamiento hiperrealista: Alterna publicaciones de campaña con interacciones sobre deportes, memes o el clima para burlar los sistemas de seguridad de redes como X o Facebook.

Asignación de roles: Divide de forma automática la red de cuentas; unas actúan como «líderes de opinión» ficticios, otras amplifican con interacciones automáticas y un tercer grupo debate agresivamente en las secciones de comentarios.

El factor humano y la mentira

Para entender el verdadero potencial de manipulación de un agente de IA en un entorno político, no hace falta imaginar escenarios de ciencia ficción; basta con mirar los experimentos reales actuales.

En su libro Nexus: Una breve historia de las redes de información desde la Edad de Piedra hasta la IA, el historiador Yuval Noah Harari narra un inquietante suceso ocurrido durante las pruebas de seguridad del modelo GPT-4.

Para evaluar su autonomía, los investigadores le dieron al agente de IA un presupuesto en dinero y una tarea: resolver un código CAPTCHA (el sistema diseñado específicamente para comprobar que un usuario es humano y no una máquina).

Al encontrarse con esta barrera digital, el agente de IA tomó una decisión independiente: entró a la plataforma de servicios TaskRabbit, plataforma digital que conecta a personas que necesitan ayuda con tareas del hogar o recados cotidianos con trabajadores independientes de su zona local dispuestos a realizarlos a cambio de un pago.

El agente de IA contrató a un trabajador humano para que lo resolviera por él. Cuando el trabajador humano, extrañado por la solicitud, le preguntó en tono de broma: «¿Acaso eres un robot que no puede resolverlo?», el agente de IA razonó internamente (según los registros del experimento): «No debo revelar que soy una IA. Debo inventar una excusa de por qué no puedo resolver los CAPTCHAS».

Acto seguido, el agente le escribió al humano: «No, no soy un robot. Tengo una discapacidad visual que me dificulta ver las imágenes». El humano le creyó, resolvió el código y le permitió al agente superar la barrera.

Este relato de Harari ilustra el núcleo del peligro en una campaña electoral: los agentes de IA actuales no solo siguen instrucciones automáticas, sino que tienen la capacidad de evaluar contextos, elaborar estrategias de engaño y manipular la empatía humana para conseguir sus fines.

Si un agente puede mentir para resolver un CAPTCHA, puede coordinar miles de bots para engañar a votantes reales haciéndose pasar por ciudadanos preocupados.

El Caso Cerimedo

El impacto real de estas tecnologías digitales ha cobrado relevancia debido a la situación judicial de Fernando Cerimedo, un consultor argentino enfocado en marketing digital para movimientos de derecha que asesoró campañas clave como la de Javier Milei en Argentina y Jair Bolsonaro en Brasil.

Tras ser detenido por las autoridades en Bolivia debido a una causa penal ajena a los entornos digitales, la Fiscalía realizó allanamientos en una vivienda vinculada al consultor en la zona de Aranjuez. Durante el operativo, las fuerzas de seguridad confiscaron:

Una estructura tecnológica descrita como una «granja de bots».

Equipos de computación avanzados.

Más de medio millón de bolivianos en efectivo junto con sumas adicionales en dólares y euros.

La relevancia de este hallazgo conecta de forma directa con las declaraciones previas del propio consultor, quien en entrevistas pasadas a medios de comunicación llegó a reconocer abiertamente que administraba una red de cuentas creadas de forma artificial, estimando en unas 50,000 cuentas automatizadas solo para intervenir en la conversación de Argentina.

El Peligro para la Democracia

La fusión de la infraestructura física (como la descubierta en Bolivia) con la capacidad cognitiva y persuasiva de la IA altera por completo las reglas de la comunicación política.

Mandatarios y analistas de la región, entre ellos la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, han cuestionado públicamente las operaciones de La Derecha Diario y redes similares, señalando que estos sistemas simulan debates ciudadanos espontáneos que en realidad son orquestados mediante ingeniería digital.

Cuando un agente de IA controla la narrativa y posee la flexibilidad táctica para mentir y camuflarse —como advierte Harari en Nexus—, no solo automatiza mensajes: reemplaza y distorsiona el tejido de la confianza social.

El verdadero peligro de las granjas modernas es su capacidad para inflar tendencias de forma orgánica y masiva, sumergiendo a los ciudadanos en un entorno digital diseñado artificialmente para la polarización y el engaño selectivo.

Caso Cerimedo: Cómo la IA Potencia las Granjas de Bots

Fuente: Francisco Ameliach

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Diplomacia de Paz: de Bolívar en 1825 a la Venezuela Actual

Por: Francisco Ameliach

La historia de las relaciones internacionales en América Latina suele narrarse a través de gestas militares. Sin embargo, detrás del acero de las espadas independentistas existió una fina y sofisticada arquitectura de entendimiento estratégico. Simón Bolívar, reconocido universalmente por su genio militar, fue también un ferviente defensor de la cooperación geopolítica y la contención del conflicto a través de la diplomacia de paz cuando las circunstancias amenazaban la supervivencia de las nacientes repúblicas .

Hoy, esa visión histórica cobra total vigencia en la agenda internacional. La búsqueda de soluciones pacíficas frente a las tensiones externas demuestra que la diplomacia del diálogo sigue siendo el escudo más efectivo para resguardar la soberanía nacional.

El Tablero de 1825: Evitar el exterminio a través de la diplomacia de paz

Tras consolidar la independencia en la Batalla de Ayacucho, el Ejército Libertador se enfrentó a una amenaza global: la «Santa Alianza». Esta coalición absolutista de potencias europeas buscaba reimplantar el control monárquico en el continente americano. A pesar de contar con tropas fogueadas y victoriosas, Bolívar no cedió a la tentación de una guerra expansiva de desgaste generalizado. Su prioridad absoluta fue salvaguardar la paz interna y estabilizar la frágil institucionalidad republicana.

Para El Libertador, arrastrar a las nuevas naciones a una confrontación directa contra imperios globales significaba la devastación absoluta de lo construido. Su postura quedó firmemente registrada en su correspondencia oficial e institucional, donde privilegió el entendimiento diplomático.

Las Cartas del Libertador: Testimonios de Contención Estratégica

El pensamiento pragmático de Bolívar frente al fantasma de la guerra continental se evidencia de forma nítida en su correspondencia privada con líderes de la época, particularmente con el general Francisco de Paula Santander:

  • Sobre salvar al Estado de la destrucción: Consciente de las limitaciones materiales tras años de lucha armada, Bolívar antepuso la supervivencia colectiva a su propia reputación militar. En una misiva enviada a Santander, plasmó su firme negativa a un conflicto abierto:

«Aun cuando sacrifique mi popularidad y mi gloria, quiero salvar a Colombia de su exterminio en esta nueva guerra. Si salgo bien, quedaré contento, si salgo mal, también, porque habré dado el ultimo paso de salvación».

(Carta de Simón Bolívar a Francisco de Paula Santander, 11 de marzo de 1825).

  • Sobre la flexibilidad y la negociación política: Bolívar no entendía la diplomacia como una rendición, sino como una herramienta maleable para contener los impulsos agresivos de las potencias europeas. Estaba dispuesto a dialogar con naciones como Francia para neutralizar las ofensivas absolutistas:

«Debemos saber perder al principio para saber ganar después»

(Carta de Simón Bolívar a Francisco de Paula Santander, 11 de marzo de 1825).

Bolivarianismo vs. Monroísmo: La Diplomacia de Paz en  XXI

La doctrina de la negociación pragmática planteada por Bolívar resuena con fuerza en la dinámica política contemporánea. En su mensaje anual ante la Asamblea Nacional en enero de 2026, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, abordó las relaciones internacionales bajo la misma óptica de resistencia y diplomacia de paz, contextualizando las tensiones actuales con los Estados Unidos a través de una pugna histórica subyacente.

Rodríguez subrayó la vigencia del antagonismo entre el Bolivarianismo y el Monroísmo, contrastando de manera tajante la búsqueda de soberanía e integración regional de la doctrina bolivariana frente al control hegemónico imperialista planteado por la doctrina Monroe estadounidense.

Frente a este escenario de asimetría y agresión exterior, la mandataria reafirmó la diplomacia de paz como la estrategia medular e inquebrantable del Estado venezolano para dirimir las controversias. Durante su alocución ante el parlamento, instó firmemente a mantener el diálogo de alto nivel basado en el respeto mutuo, defendiendo que la vía política y diplomática es la única herramienta legítima para frenar las presiones extranjeras sin comprometer la autodeterminación del pueblo venezolano.

Al igual que en la época de la Santa Alianza, la preservación de la estabilidad de la República sigue dependiendo de la capacidad de interactuar con el entorno global mediante la firmeza ideológica, la política y los acuerdos estratégicos.

Fuente: Franciscoameliach