Por Profesor Luis Delgado Arria
Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)
1. Introducción: La abyección como matriz de la colonialidad
El concepto de lo abyecto, entendido más allá de su formulación psicoanalítica original (Kristeva, 1980), se configura como un dispositivo político-ontológico fundamental en la constitución del sistema-mundo moderno/colonial. Siguiendo la genealogía foucaultiana, este ensayo postula que la producción de lo abyecto constituye una praxis concreta de linchamiento —epistémico, civilizatorio y eventualmente físico— sobre las alteridades periféricas. Esta genealogía crítica traza el recorrido de dicho dispositivo desde su cristalización en el siglo XVI hasta su expresión contemporánea en la ofensiva imperial contra Venezuela, particularmente en los eventos del 3 de enero de 2026.
La operación abyectadora, como sostiene Dussel (1992), es consustancial a la modernidad misma: «La modernidad se origina en la conquista, la colonización, la modernidad es un fenómeno europeo, pero es la justificación filosófica de la praxis de la conquista» (p. 23). Este ensayo demuestra cómo este mecanismo ha mutado históricamente, adaptándose a los requerimientos del poder imperial, para culminar en lo que aquí denominamos el linchamiento integral del ser, del poder y del saber de la otredad venezolana en el contexto geopolítico contemporáneo.
2. La génesis colonial del dispositivo abyectador: Sepúlveda, Las Casas y la humanidad en disputa
La disputa de Valladolid (1550-1551) representa el acta fundacional del dispositivo abyectador en la periferia imperial. En este debate, Juan Ginés de Sepúlveda y Bartolomé de Las Casas establecieron los paradigmas contrapuestos que, sin embargo, operaban dentro de un mismo marco colonial. Sepúlveda, apelando a Aristóteles, construyó la figura del «bárbaro natural» como justificación ontológica de la dominación: «Con perfecto derecho los españoles imperan sobre estos bárbaros del Nuevo Mundo e islas adyacentes, los cuales en prudencia, ingenio, virtud y humanidad son tan inferiores a los españoles como los niños a los adultos y las mujeres a los varones» (Sepúlveda, 1547/1997, p. 101).
Frente a esta abyección explícita, Las Casas propuso una defensa paradójica que, aunque humanizante, mantenía la estructura tutelar: «Estas gentes son del linaje humano […] capaces de nuestra fe católica y de ser reducidos a la vida humana política y domesticados» (Las Casas, 1552/1992, p. 45). Como analiza Segales (2020), esta defensa operaba dentro del mismo paradigma sacrificial que estructura la colonialidad: «La defensa lascasiana del indio, aunque noble, lo constituye como víctima sacrificial cuya humanidad debe ser reconocida por el verdugo, nunca por sí misma» (p. 78).
3. La independencia como proyecto abyectador interno: Bolívar y la nación inconclusa
La era independentista heredó y reconvirtió el dispositivo abyectador. Simón Bolívar, formado en la Ilustración, enfrentó la paradoja de construir repúblicas modernas en sociedades marcadas por la heterogeneidad colonial. En su Discurso de Angostura (1819), Bolívar revela esta tensión: «Uncido el pueblo al triple yugo de la ignorancia, de la tiranía y del vicio, no hemos podido adquirir ni saber, ni poder, ni virtud» (Bolívar, 1819/1976, p. 112). Para Bolívar, el «pueblo» —entendido como las masas mestizas, indígenas y negras— constituía una realidad abyecta que debía ser «civilizada» para acceder a la ciudadanía.
Contra esta visión, Simón Rodríguez, mentor de Bolívar, proponía una revolución más radical: «La América española es original; originales han de ser sus instituciones y su gobierno, y originales los medios de fundar uno y otro. O inventamos o erramos» (Rodríguez, 1840/2001, p. 56). Rodríguez intuía que la mera reproducción de modelos europeos perpetuaba la lógica abyectadora, ahora dirigida hacia los «otros internos» de la naciente república.
4. Resistencias decoloniales: Zapata, Sandino y Mariátegui frente a la abyección
El siglo XX presenció emergencias políticas que desafiaron radicalmente el dispositivo abyectador desde la periferia de la periferia. Emiliano Zapata en México encarnó la rebelión del campesino indígena abyectado: «La tierra es de quien la trabaja» no era solo una consigna agraria, sino una afirmación ontológica contra la desposesión colonial (Womack, 1968). Augusto C. Sandino, por su parte, enfrentó directamente la máquina imperial estadounidense, declarando: «Soy nicaragüense y me siento orgulloso de que en mis venas circule, más que cualquiera, la sangre india» (Sandino, 1927/1984, p. 45).
José Carlos Mariátegui realizó quizás la crítica más sistemática desde el marxismo heterodoxo. En sus 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana (1928), identificaba que «el problema del indio» no era racial sino económico-social, y que su solución requería una transformación radical: «El socialismo, en fin, está en la tradición americana» (Mariátegui, 1928/2007, p. 56). Mariátegui proponía una epistemología del sur que reivindicara los saberes y modos de vida de los abyectados como fuente de emancipación.
5. Teorías del poder y la abyección en el capitalismo tardío
La crítica teórica contemporánea proporciona herramientas para desmontar el dispositivo abyectador en su fase actual. Michel Foucault, con su genealogía del poder, muestra cómo se producen históricamente las categorías de lo normal y lo patológico: «El poder no es tanto represivo como productivo de subjetividades y saberes» (Foucault, 1976/1998, p. 89). Enrique Dussel radicaliza esta crítica desde la periferia: «El ego conquiro (conquisto, luego soy) es el fundamento del ego cogito moderno» (Dussel, 1992, p. 67).
Para Rigoberto Lanz, la tarea es deconstruir las «raíces gnoseológicas de la dominación» que naturalizan la abyección (Lanz, 2006, p. 34). Byung-Chul Han diagnostica la mutación contemporánea del dispositivo: en la sociedad del rendimiento, «el sujeto de rendimiento se explota a sí mismo, voluntariamente, sin coacción externa. Es amo y esclavo en una persona» (Han, 2010/2012, p. 45). La nueva figura abyecta es el «fracasado», el que no rinde según los parámetros del capitalismo cognitivo.
Franco «Bifo» Berardi analiza cómo el semicapitalismo explota no solo el cuerpo sino la mente y los afectos, generando una «precariedad existencial generalizada» (Berardi, 2012, p. 78). István Mészáros, por su parte, señala la crisis estructural del sistema que intensifica los mecanismos de exclusión: «El capitalismo ha llegado a sus límites históricos absolutos» (Mészáros, 1995/2010, p. 112), lo que genera respuestas cada vez más violentas para mantener la dominación.
Juan Bautista Segales, desde una teología política de la liberación, conceptualiza este proceso como «el sacrificio de los pobres»: «El capitalismo tardío requiere de víctimas sacrificiales periódicas para su reproducción simbólica y material» (Segales, 2020, p. 123). Venezuela, con sus vastos recursos petroleros y su proyecto soberanista, se convierte en la víctima sacrificial ejemplar del imperialismo contemporáneo.
6. Venezuela 2026: La actualización del dispositivo abyectador
Los eventos del 3 de enero de 2026 —el ataque militar estadounidense que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y la ocupación de instalaciones estratégicas— representan la actualización violenta del dispositivo abyectador en el siglo XXI. Esta operación, denominada «Determinación Absoluta», no fue un acontecimiento aislado sino la culminación de un proceso de construcción discursiva del «enemigo abyecto».
En los años previos, el Estado venezolano fue sistemáticamente representado como una anomalía monstruosa en el discurso imperial: «narco-estado», «dictadura», «amenaza a la seguridad hemisférica». Como señala el análisis crítico de estos eventos, «la construcción mediática de Venezuela como espacio de excepción justificaba la intervención como acto de ‘higiene política’ internacional» (Análisis Crítico, 2026, p. 3). Esta retórica reactualiza el gesto sepulvediano de deshumanizar al otro para legitimar la agresión.
El linchamiento ejecutado fue trifronte:
1. Linchamiento del ser (ontológico): La captura y exhibición del presidente constitucional como «criminal» buscaba negar la soberanía corporeizada de Venezuela, reduciendo su liderazgo a mero cuerpo delincuente.
2. Linchamiento del poder (político): La declaración estadounidense de que «gobernará Venezuela hacia una transición segura» y estará «muy involucrado en la explotación del petróleo venezolano» (Comunicado Oficial EE.UU., 2026) reinstaura explícitamente el derecho de conquista en el siglo XXI.
3. Linchamiento del saber (epistémico): La justificación de la operación como acción contra el narcotráfico intentaba despolitizar la agresión, anulando el saber histórico y político producido por el chavismo y sus bases sobre su propia realidad.
Como analiza la prensa crítica latinoamericana, «el ataque a Venezuela funciona como advertencia disciplinaria para cualquier gobierno que intente desafiar los parámetros del orden imperial» (Perucca, 2026, p. 2). Venezuela es castigada por representar lo que Segales (2020) denomina «un límite político a la subordinación geopolítica» (p. 156) y por poseer las mayores reservas petroleras del mundo.
7. Conclusión: Hacia una humanidad inabyectable
La genealogía crítica del concepto de lo abyecto revela su función central como mecanismo de linchamiento epistémico y civilizatorio en la expansión y reproducción del imperialismo. Desde el debate de Valladolid hasta los bombardeos en Caracas, opera una lógica constante: la producción de una alteridad radical cuya humanidad es suspendida para justificar su dominación, explotación o eliminación.
Los eventos del 3 de enero de 2026 en Venezuela no constituyen una anomalía histórica, sino la expresión contemporánea de esta lógica abyectadora cuando se enfrenta a una resistencia soberana que rechaza su lugar asignado en la jerarquía global. Como sintetiza Dussel (1992): «La periferia no es exterioridad geográfica sino exterioridad constitutiva que el sistema centro requiere negar para autoafirmarse» (p. 134).
Frente a este dispositivo, la resistencia venezolana y la solidaridad continental que ha generado representan más que una defensa geopolítica: constituyen un acto de afirmación de una humanidad inabyectable. Defender la soberanía de Venezuela significa defender el principio de que ningún pueblo puede ser reducido a la categoría de «cosa» disponible para el sacrificio en el altar del capital global.
La tarea filosófica y política que surge de este análisis es doble: primero, profundizar la deconstrucción genealógica del dispositivo abyectador en todas sus manifestaciones contemporáneas; segundo, impulsar lo que Rodríguez vislumbraba como «invención» radical de alternativas civilizatorias que partan de los saberes y luchas de los históricamente abyectados. Solo así el linchamiento del ser, del poder y del saber podrá encontrar su antídoto en la afirmación colectiva de una humanidad plural e irreductible.
Referencias
Berardi, F. (2012). La fábrica de la infelicidad. Traficantes de Sueños.
Bolívar, S. (1976). Doctrina del Libertador (2ª ed.). Biblioteca Ayacucho. (Trabajo original publicado en 1819)
Dussel, E. (1992). 1492: El encubrimiento del Otro. Editorial Nueva Utopía.
Foucault, M. (1998). Historia de la sexualidad, Vol. 1: La voluntad de saber. Siglo XXI. (Trabajo original publicado en 1976)
Han, B.-C. (2012). La sociedad del cansancio. Herder. (Trabajo original publicado en 2010)
Kristeva, J. (1980). Poderes de la perversión. Siglo XXI.
Las Casas, B. (1992). Brevísima relación de la destrucción de las Indias. Alianza Editorial. (Trabajo original publicado en 1552)
Lanz, R. (2006). El discurso posmoderno: Crítica de la razón escéptica. CIPOST/FAHE/UV.
Mariátegui, J. C. (2007). 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana. Biblioteca Ayacucho. (Trabajo original publicado en 1928)
Mészáros, I. (2010). Más allá del capital. Vadell Hermanos. (Trabajo original publicado en 1995)
Rodríguez, S. (2001). Sociedades americanas. Biblioteca Ayacucho. (Trabajo original publicado en 1840)
Sandino, A. C. (1984). El pensamiento vivo de Sandino. Editorial Nueva Nicaragua. (Trabajo original publicado en 1927)
Segales, J. B. (2020). Teología del sacrificio de los pobres. Editorial el perro y la rana.
Sepúlveda, J. G. (1997). Tratado sobre las justas causas de la guerra contra los indios. Fondo de Cultura Económica. (Trabajo original publicado en 1547)
Womack, J. (1968). Zapata y la Revolución Mexicana. Siglo XXI.

























