5026105454773341031

Genealogía de lo abyecto como mecanismo de linchamiento epistémico y civilizatorio: Del debate de Valladolid al 03 de enero de 2026 en Venezuela

Por Profesor Luis Delgado Arria
Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)

1. Introducción: La abyección como matriz de la colonialidad

El concepto de lo abyecto, entendido más allá de su formulación psicoanalítica original (Kristeva, 1980), se configura como un dispositivo político-ontológico fundamental en la constitución del sistema-mundo moderno/colonial. Siguiendo la genealogía foucaultiana, este ensayo postula que la producción de lo abyecto constituye una praxis concreta de linchamiento —epistémico, civilizatorio y eventualmente físico— sobre las alteridades periféricas. Esta genealogía crítica traza el recorrido de dicho dispositivo desde su cristalización en el siglo XVI hasta su expresión contemporánea en la ofensiva imperial contra Venezuela, particularmente en los eventos del 3 de enero de 2026.

La operación abyectadora, como sostiene Dussel (1992), es consustancial a la modernidad misma: «La modernidad se origina en la conquista, la colonización, la modernidad es un fenómeno europeo, pero es la justificación filosófica de la praxis de la conquista» (p. 23). Este ensayo demuestra cómo este mecanismo ha mutado históricamente, adaptándose a los requerimientos del poder imperial, para culminar en lo que aquí denominamos el linchamiento integral del ser, del poder y del saber de la otredad venezolana en el contexto geopolítico contemporáneo.

2. La génesis colonial del dispositivo abyectador: Sepúlveda, Las Casas y la humanidad en disputa

La disputa de Valladolid (1550-1551) representa el acta fundacional del dispositivo abyectador en la periferia imperial. En este debate, Juan Ginés de Sepúlveda y Bartolomé de Las Casas establecieron los paradigmas contrapuestos que, sin embargo, operaban dentro de un mismo marco colonial. Sepúlveda, apelando a Aristóteles, construyó la figura del «bárbaro natural» como justificación ontológica de la dominación: «Con perfecto derecho los españoles imperan sobre estos bárbaros del Nuevo Mundo e islas adyacentes, los cuales en prudencia, ingenio, virtud y humanidad son tan inferiores a los españoles como los niños a los adultos y las mujeres a los varones» (Sepúlveda, 1547/1997, p. 101).

Frente a esta abyección explícita, Las Casas propuso una defensa paradójica que, aunque humanizante, mantenía la estructura tutelar: «Estas gentes son del linaje humano […] capaces de nuestra fe católica y de ser reducidos a la vida humana política y domesticados» (Las Casas, 1552/1992, p. 45). Como analiza Segales (2020), esta defensa operaba dentro del mismo paradigma sacrificial que estructura la colonialidad: «La defensa lascasiana del indio, aunque noble, lo constituye como víctima sacrificial cuya humanidad debe ser reconocida por el verdugo, nunca por sí misma» (p. 78).

3. La independencia como proyecto abyectador interno: Bolívar y la nación inconclusa

La era independentista heredó y reconvirtió el dispositivo abyectador. Simón Bolívar, formado en la Ilustración, enfrentó la paradoja de construir repúblicas modernas en sociedades marcadas por la heterogeneidad colonial. En su Discurso de Angostura (1819), Bolívar revela esta tensión: «Uncido el pueblo al triple yugo de la ignorancia, de la tiranía y del vicio, no hemos podido adquirir ni saber, ni poder, ni virtud» (Bolívar, 1819/1976, p. 112). Para Bolívar, el «pueblo» —entendido como las masas mestizas, indígenas y negras— constituía una realidad abyecta que debía ser «civilizada» para acceder a la ciudadanía.

Contra esta visión, Simón Rodríguez, mentor de Bolívar, proponía una revolución más radical: «La América española es original; originales han de ser sus instituciones y su gobierno, y originales los medios de fundar uno y otro. O inventamos o erramos» (Rodríguez, 1840/2001, p. 56). Rodríguez intuía que la mera reproducción de modelos europeos perpetuaba la lógica abyectadora, ahora dirigida hacia los «otros internos» de la naciente república.

4. Resistencias decoloniales: Zapata, Sandino y Mariátegui frente a la abyección

El siglo XX presenció emergencias políticas que desafiaron radicalmente el dispositivo abyectador desde la periferia de la periferia. Emiliano Zapata en México encarnó la rebelión del campesino indígena abyectado: «La tierra es de quien la trabaja» no era solo una consigna agraria, sino una afirmación ontológica contra la desposesión colonial (Womack, 1968). Augusto C. Sandino, por su parte, enfrentó directamente la máquina imperial estadounidense, declarando: «Soy nicaragüense y me siento orgulloso de que en mis venas circule, más que cualquiera, la sangre india» (Sandino, 1927/1984, p. 45).

José Carlos Mariátegui realizó quizás la crítica más sistemática desde el marxismo heterodoxo. En sus 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana (1928), identificaba que «el problema del indio» no era racial sino económico-social, y que su solución requería una transformación radical: «El socialismo, en fin, está en la tradición americana» (Mariátegui, 1928/2007, p. 56). Mariátegui proponía una epistemología del sur que reivindicara los saberes y modos de vida de los abyectados como fuente de emancipación.

5. Teorías del poder y la abyección en el capitalismo tardío

La crítica teórica contemporánea proporciona herramientas para desmontar el dispositivo abyectador en su fase actual. Michel Foucault, con su genealogía del poder, muestra cómo se producen históricamente las categorías de lo normal y lo patológico: «El poder no es tanto represivo como productivo de subjetividades y saberes» (Foucault, 1976/1998, p. 89). Enrique Dussel radicaliza esta crítica desde la periferia: «El ego conquiro (conquisto, luego soy) es el fundamento del ego cogito moderno» (Dussel, 1992, p. 67).

Para Rigoberto Lanz, la tarea es deconstruir las «raíces gnoseológicas de la dominación» que naturalizan la abyección (Lanz, 2006, p. 34). Byung-Chul Han diagnostica la mutación contemporánea del dispositivo: en la sociedad del rendimiento, «el sujeto de rendimiento se explota a sí mismo, voluntariamente, sin coacción externa. Es amo y esclavo en una persona» (Han, 2010/2012, p. 45). La nueva figura abyecta es el «fracasado», el que no rinde según los parámetros del capitalismo cognitivo.

Franco «Bifo» Berardi analiza cómo el semicapitalismo explota no solo el cuerpo sino la mente y los afectos, generando una «precariedad existencial generalizada» (Berardi, 2012, p. 78). István Mészáros, por su parte, señala la crisis estructural del sistema que intensifica los mecanismos de exclusión: «El capitalismo ha llegado a sus límites históricos absolutos» (Mészáros, 1995/2010, p. 112), lo que genera respuestas cada vez más violentas para mantener la dominación.

Juan Bautista Segales, desde una teología política de la liberación, conceptualiza este proceso como «el sacrificio de los pobres»: «El capitalismo tardío requiere de víctimas sacrificiales periódicas para su reproducción simbólica y material» (Segales, 2020, p. 123). Venezuela, con sus vastos recursos petroleros y su proyecto soberanista, se convierte en la víctima sacrificial ejemplar del imperialismo contemporáneo.

6. Venezuela 2026: La actualización del dispositivo abyectador

Los eventos del 3 de enero de 2026 —el ataque militar estadounidense que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y la ocupación de instalaciones estratégicas— representan la actualización violenta del dispositivo abyectador en el siglo XXI. Esta operación, denominada «Determinación Absoluta», no fue un acontecimiento aislado sino la culminación de un proceso de construcción discursiva del «enemigo abyecto».

En los años previos, el Estado venezolano fue sistemáticamente representado como una anomalía monstruosa en el discurso imperial: «narco-estado», «dictadura», «amenaza a la seguridad hemisférica». Como señala el análisis crítico de estos eventos, «la construcción mediática de Venezuela como espacio de excepción justificaba la intervención como acto de ‘higiene política’ internacional» (Análisis Crítico, 2026, p. 3). Esta retórica reactualiza el gesto sepulvediano de deshumanizar al otro para legitimar la agresión.

El linchamiento ejecutado fue trifronte:

1. Linchamiento del ser (ontológico): La captura y exhibición del presidente constitucional como «criminal» buscaba negar la soberanía corporeizada de Venezuela, reduciendo su liderazgo a mero cuerpo delincuente.

2. Linchamiento del poder (político): La declaración estadounidense de que «gobernará Venezuela hacia una transición segura» y estará «muy involucrado en la explotación del petróleo venezolano» (Comunicado Oficial EE.UU., 2026) reinstaura explícitamente el derecho de conquista en el siglo XXI.

3. Linchamiento del saber (epistémico): La justificación de la operación como acción contra el narcotráfico intentaba despolitizar la agresión, anulando el saber histórico y político producido por el chavismo y sus bases sobre su propia realidad.

Como analiza la prensa crítica latinoamericana, «el ataque a Venezuela funciona como advertencia disciplinaria para cualquier gobierno que intente desafiar los parámetros del orden imperial» (Perucca, 2026, p. 2). Venezuela es castigada por representar lo que Segales (2020) denomina «un límite político a la subordinación geopolítica» (p. 156) y por poseer las mayores reservas petroleras del mundo.

7. Conclusión: Hacia una humanidad inabyectable

La genealogía crítica del concepto de lo abyecto revela su función central como mecanismo de linchamiento epistémico y civilizatorio en la expansión y reproducción del imperialismo. Desde el debate de Valladolid hasta los bombardeos en Caracas, opera una lógica constante: la producción de una alteridad radical cuya humanidad es suspendida para justificar su dominación, explotación o eliminación.

Los eventos del 3 de enero de 2026 en Venezuela no constituyen una anomalía histórica, sino la expresión contemporánea de esta lógica abyectadora cuando se enfrenta a una resistencia soberana que rechaza su lugar asignado en la jerarquía global. Como sintetiza Dussel (1992): «La periferia no es exterioridad geográfica sino exterioridad constitutiva que el sistema centro requiere negar para autoafirmarse» (p. 134).

Frente a este dispositivo, la resistencia venezolana y la solidaridad continental que ha generado representan más que una defensa geopolítica: constituyen un acto de afirmación de una humanidad inabyectable. Defender la soberanía de Venezuela significa defender el principio de que ningún pueblo puede ser reducido a la categoría de «cosa» disponible para el sacrificio en el altar del capital global.

La tarea filosófica y política que surge de este análisis es doble: primero, profundizar la deconstrucción genealógica del dispositivo abyectador en todas sus manifestaciones contemporáneas; segundo, impulsar lo que Rodríguez vislumbraba como «invención» radical de alternativas civilizatorias que partan de los saberes y luchas de los históricamente abyectados. Solo así el linchamiento del ser, del poder y del saber podrá encontrar su antídoto en la afirmación colectiva de una humanidad plural e irreductible.

Referencias

Berardi, F. (2012). La fábrica de la infelicidad. Traficantes de Sueños.

Bolívar, S. (1976). Doctrina del Libertador (2ª ed.). Biblioteca Ayacucho. (Trabajo original publicado en 1819)

Dussel, E. (1992). 1492: El encubrimiento del Otro. Editorial Nueva Utopía.

Foucault, M. (1998). Historia de la sexualidad, Vol. 1: La voluntad de saber. Siglo XXI. (Trabajo original publicado en 1976)

Han, B.-C. (2012). La sociedad del cansancio. Herder. (Trabajo original publicado en 2010)

Kristeva, J. (1980). Poderes de la perversión. Siglo XXI.

Las Casas, B. (1992). Brevísima relación de la destrucción de las Indias. Alianza Editorial. (Trabajo original publicado en 1552)

Lanz, R. (2006). El discurso posmoderno: Crítica de la razón escéptica. CIPOST/FAHE/UV.

Mariátegui, J. C. (2007). 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana. Biblioteca Ayacucho. (Trabajo original publicado en 1928)

Mészáros, I. (2010). Más allá del capital. Vadell Hermanos. (Trabajo original publicado en 1995)

Rodríguez, S. (2001). Sociedades americanas. Biblioteca Ayacucho. (Trabajo original publicado en 1840)

Sandino, A. C. (1984). El pensamiento vivo de Sandino. Editorial Nueva Nicaragua. (Trabajo original publicado en 1927)

Segales, J. B. (2020). Teología del sacrificio de los pobres. Editorial el perro y la rana.

Sepúlveda, J. G. (1997). Tratado sobre las justas causas de la guerra contra los indios. Fondo de Cultura Económica. (Trabajo original publicado en 1547)

Womack, J. (1968). Zapata y la Revolución Mexicana. Siglo XXI.

5026105454773341045

De y para el Pueblo

Por Profesora Carolina Escarrá Gil

Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)

Marzo, 2026.

El domingo 8 de marzo, coincidiendo con el día internacional de la mujer, en el cual se profundiza la lucha de las mujeres en el reconocimiento de sus garantías fundamentales, se llevó a cabo la séptima consulta comunal desde el año 2024. Luego del éxito en la participación obtenida en consultas populares realizadas en el estado Miranda por el entonces gobernador Héctor Rodríguez, el presidente Nicolás Maduro decidió la extensión de las consultas en todo el territorio nacional y en los 335 municipios a través de más de 35 mil concejos comunales.

En los últimos dos años hubo consultas vinculadas a la elección de los proyectos prioritarios de la comunidad. Además, tomando en cuenta los elementos previstos en las leyes de contraloría y mucho más en la ley de contraloría social, a efectos de la planificación, ejecución y evaluación de los proyectos, la participación involucra a la comuna en todos estos procesos.

Es decir, el pueblo venezolano a través de las consultas comunales no solo elige entre los siete principales, cuál es el proyecto prioritario de los presentados en la propia comunidad; sino que con financiamiento del gobierno revolucionario a nivel nacional y regional en el caso del segundo proyecto, ejecuta los proyectos para beneficio de la comunidad.

Séptima consulta

Durante el proceso de asamblea se postularon más de 36.000 proyectos, para darle protagonismo al pueblo a efectos de diagnosticar la situación y tomar la decisión en torno al proyecto priorizado.

La jornada transcurrió en absoluta paz, y se debe resaltar que -como lo informó el secretario general del partido- en algunos estados hubo participación que superó el 35% del padrón electoral de la entidad, fortaleciéndose así como un «método» que permite consolidar nuestra democracia participativa y protagónica, en la visión de desarrollo endógeno propuesto por el comandante Chávez e impulsado por la profundización del socialismo, aplicado por el presidente Maduro desde 2024 y continuado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez. 

Me parece interesante lo informado por Jorge Rodríguez, sobre el incremento constante de la participación en las consultas como muestra de la solidez de este método y esta propuesta de participación popular, lo cual «representa una verdadera siembra de democracia donde la voluntad popular se expresa a través del voto para decidir directamente qué proyectos son prioritarios para las comunidades».

Revolución

Este hecho toma especial importancia luego de la agresión a nuestra Patria por parte de Estados Unidos. Gran parte de la narrativa que usan los que están dispuestos a entregarla a intereses foráneos es que ya no hay Revolución, sin entender como decía el Comandante Fidel, que “la revolución es sentido del momento histórico”.

Recuerdo entonces que el argumento del Comandante Chávez para oponerse al ALCA en 2001, como una voz sola en Canadá, fue precisamente la visión y defensa de la Democracia Participativa y Protagónica, como un precepto constitucional, que contraviene la visión de democracia representativa de élites existente en Estados Unidos.

Recuerdo también que en la página del Comando Sur, en el año 2005, tenían como amenaza en lo que ellos llaman el hemisferio occidental, lo que entendían por “populismo radical” que no es más que profundización de los poderes creadores del pueblo para el poder.

Democracia en paz

Pero, regresando a las consultas, y en medio de estas circunstancias, lo sucedido el domingo no solo refuerza la democracia participativa y protagónica, sino que también refuerza la intención de continuar construyendo la democracia en paz, para la reconciliación, por lo cual ahora se suman las organizaciones vecinales, en una demostración de conciencia de todo lo logrado en Revolución.

Otra narrativa importante es que Estados Unidos quiere acabar con esa paz y con esa democracia participativa y protagónica, pero entonces, ¿por qué no se han pronunciado en contra de lo sucedido el domingo?, Más bien han reconocido a la Presidenta encargada Delcy Rodríguez tanto en lo formal con las relaciones diplomáticas, como en el discurso del propio presidente Trump que en el encuentro Escudo de las Américas, habló del reconocimiento formal a la presidenta Delcy Rodríguez.

Incluso el Departamento de Estado ya no habla de transición como tercera fase del relacionamiento con Venezuela, sino de reconciliación, que es lo que estamos logrando con la aplicación de la Ley de Amnistía, y con la inclusión cada vez más de toda la población en las bondades del proceso revolucionario. Proceso que cada vez entiende mejor la oposición no apátrida, como espacios de todo el pueblo venezolano, sumándose a los mismos, como se deja ver en el crecimiento de la participación en jornadas de consulta popular.

Además, siendo empresarios los que dirigen Estados Unidos hoy en día, solo les interesa por el momento acceder a recursos naturales que o están almacenados o ameritan tiempo y financiamiento para ser explotados. Su interés principal no es lo que piense o quiera el pueblo, ni siquiera el propio, sino las riquezas que les permitan mantener su hegemonía y reforzar su poder ejercido gracias a la carrera armamentista.

Fiesta electoral

El domingo se llevó a cabo una fiesta electoral en la que participamos más de 4 millones de venezolanas y venezolanos. Las consultas comunales habían logrado hasta el mes de octubre de 2025, más de 20.000 proyectos ejecutados por y para las comunidades. La profundización de la democracia participativa y protagónica no se detuvo por el bombardeo, ni porque en un acto de decapitación que los medios transnacionales haciéndose eco de palabras del departamento de estado, tildan de quirúrgico, para secuestrar al presidente Maduro y a la Primera Dama, Cilia Flores.

Nuevamente demostramos como pueblo que la revolución es mucho más que una persona o un grupo de ellas. Es conciencia de pueblo, de revolución, de amor a la Patria y a la Matria.

Es seguridad de que como decía el Libertador Simón Bolívar, el gobierno más perfecto es aquel que busca la mayor suma de estabilidad política, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de felicidad posible para nuestro pueblo. Y en revolución nos hemos dado cuenta que eso solo sucede si el gobierno es de y para el Pueblo.

Habermas en la encrucijada

Habermas en la encrucijada: balance crítico desde el Sur Global para la comunicación del siglo XXI

A la comunidad crítica mundial de pensadores, comunicadores y agentes de transformación de la historia:

Tras el reciente y sensible fallecimiento de Jürgen Habermas, la filosofía y la teoría de la comunicación pierden a uno de sus gigantes. Su obra, vasta y profunda, ha sido un faro ineludible para comprender la modernidad, la democracia y el papel del lenguaje en la vida social. Sin embargo, desde la perspectiva situada de Nuestra América, desde el dolor y la esperanza de los pueblos del Sur Global, y armados con las herramientas críticas del materialismo histórico y la filosofía de la liberación, tenemos la obligación ética y epistemológica de realizar un balance crítico de su legado. No para demolerlo, sino para situarlo, para reconocer sus luces y, fundamentalmente, para señalar sus sombras, aquellas que su racionalidad moderna occidental no alcanzó a iluminar. Este breve ensayo busca contribuir a ese necesario debate en el alba de este complejo siglo XXI.

I. El legado incontestable: La comunicación como condición de posibilidad de lo humano

El aporte principal de Habermas, su “Teoría de la Acción Comunicativa”, constituye un hito epistemológico. Al desplazar el eje de la filosofía de la conciencia (el sujeto cartesiano que se relaciona con objetos) a la filosofía del lenguaje (sujetos que se relacionan entre sí a través de símbolos), Habermas nos dotó de una praxis epistémica fundamental: el reconocimiento de que la comunicación no es un mero acto informativo, sino el sustrato mismo de la socialización y la reproducción social.

Su uso del concepto de “mundo de la vida” (Lebenswelt), tomado de sus maestros Husserl y Heidegger, con el trasfondo de certezas incuestionadas y saberes compartidos, es el horizonte desde el cual nos comunicamos. Y es precisamente desde allí que, para Habermas, se despliega la fuerza racionalizadora de la “acción comunicativa”, orientada al entendimiento mutuo. En un mundo crecientemente colonizado por los imperativos sistémicos del dinero y el poder (el mercado y la burocracia), su propuesta de una “ética del discurso” se erige como un importante baluarte defensivo. Los “presupuestos universales de la comunicación” (inteligibilidad, verdad, veracidad y rectitud normativa) no son meras idealizaciones; son condiciones de posibilidad de cualquier interacción social genuina. Para la comunicación del siglo XXI, sumergida en la vorágine de la desinformación digital, las fake news, los deep fakes y la fragmentación algorítmica, reivindicar la posibilidad del entendimiento y la validez del mejor argumento es, sin duda, un acto de resistencia. La pedagogía comunicacional que emerge de su obra nos llama a formar ciudadanos capaces no solo de emitir mensajes, sino de argumentar y, sobre todo, de escuchar.

II. El diálogo de sordos con la tradición crítica: Marx, Gramsci y la materialidad de la dominación

Sin embargo, desde nuestra perspectiva, el edificio habermasiano se sostiene sobre una base de arenas movedizas. Su crítica a Marx, a quien reconoce pero al que acusa de reducir la acción social al “trabajo” (acción teleológica o estratégica), olvidando la “interacción” (acción comunicativa), resulta en una escisión problemática. Para pensadores como Marx, Engels y Lukács, la cosificación no es solo un problema sistémico, sino que penetra la propia conciencia individual y social y, por ende, el mundo histórico de la vida. La lucha de clases no es solo un conflicto por la distribución de la riqueza, sino una batalla por la interpretación del mundo, una batalla que se libra en el terreno de la hegemonía, como bien señaló Gramsci.

Aquí reside una de las limitaciones más profundas de Habermas: su formalismo procedimental. Al concentrarse en las condiciones del diálogo (la “situación ideal de habla”), descuida las condiciones materiales que determinan quién puede hablar, con qué autoridad y con qué posibilidades de ser escuchado. La comunicación no ocurre en un éter puro de intersubjetividad, sino en el seno de relaciones de poder asimétricas. Un campesino sin tierra en Brasil, una mujer racializada en Colombia, un trabajador precarizado en Argentina, no pueden entablar un diálogo en pie de igualdad con un terrateniente canadiense o un gerente transnacional de Alemania. La ideología, ese concepto central que Bajtin exploró a través del signo como “arena de la lucha de clases”, se diluye en la propuesta habermasiana. La pregunta que nos lega Lenin no es solo cómo lograr un acuerdo, sino para qué y contra quién. La comunicación liberadora no puede ser neutral; debe tomar partido en favor de su de clase y de sus pueblos.

III. La ceguera eurocéntrica: La crítica desde la Filosofía de la Liberación

La objeción más radical, sin embargo, proviene de nuestra propia tradición. Figuras cardinales como Enrique Dussel y Franz Hinkelammert han deconstruido el universalismo abstracto de la ética del discurso. Habermas, a pesar de su esfuerzo por superar la filosofía de la conciencia, permanece anclado en lo que Dussel denomina el “eurocentrismo” de la Modernidad. Su “mundo de la vida” es, en esencia, el de la Europa de la posguerra, el del Estado de bienestar y la socialdemocracia occidental y occidentalizada. No logra ver que ese mundo de la vida se constituyó, históricamente, a costa de negar otras culturas, otros mundos y otras vidas.

Desde la “analéctica” dusseliana, el otro, la víctima, el excluido del diálogo, no es simplemente un participante más que aún no ha llegado a la mesa de la argumentación. Es un “otro” que interpela desde la exterioridad del sistema. Antes del diálogo, está el clamor del expropiado, el empobrecido, la exigencia de justicia del oprimido. La “comunicación” para la Filosofía de la Liberación no es primariamente un acto de entendimiento mutuo, sino un acto de revelación y dev asunción de una responsabilidad histórica. Como señalaba Juan Bautista Segales, siguiendo a Dussel, se trata de aprender a “pensar desde la negatividad”, desde la vida concreta de quienes fueron y siguen siendo expoliados, explotados, expropiados y culturalmente negados por el sistema. La razón dialógica de Habermas, al no historizar su propia posición histórica de clase, deviene una razón que, sin quererlo, legitima el statu quo, al presuponer un espacio de interlocución horizontal que el capitalismo occidental ha destruido y sigue destruyendo sistemáticamente.

A esto cabe sumarle la crítica de Joseph Estermann desde una perspectiva intercultural e “inter-filosófica”. El pensamiento de Habermas, pese a su pretensión universalista, es profundamente monocultural. Se basa en una concepción del lenguaje y la argumentación occidental que privilegia la lógica formal, la coherencia interna y la abstracción, dejando de lado otras formas de comunicación, otras racionalidades, como las que perviven en las comunidades populares y los pueblos indígenas de nuestra Abya Yala: la ritualidad, el mito, la corporalidad, el baile, el sueño, la comunión con la naturaleza (la Pachamama). Estas no son etapas superadas hacia la modernidad comunicativa, sino racionalidades alternativas que ofrecen otras claves para enfrentar y superar la crisis civilizatoria. La comunicación del siglo XXI, si quiere ser verdaderamente universal, debe ser, ante todo, intercultural y transmoderna, capaz de escuchar no solo argumentos racionales y lógicos, sino también alteridades, silencios, ritos y memorias.

IV. Llamado a un balance crítico para la nueva comunicación

Estimada comunidad crítica mundial, al despedir a Habermas, no podemos caer en la hagiografía ni en una crítica simplista. Su obra es un espejo trizado de las contradicciones de la modernidad occidental que habitamos. Su llamado a la razón, al debate público y a la resistencia contra la colonización sistémica es más necesario que nunca en la era de la comunicación algorítmica y la posverdad.

Pero la nueva comunicación del siglo XXI, la que necesita la humanidad para sobrevivir a la crisis de valores, ecológica y a la barbarie del capital, debe ir más allá. Debe ser una comunicación que:

1. Parta de la materialidad de la vida, como nos recuerdan Hinkelammert y Dussel, reconociendo que no hay diálogo posible con estómagos vacíos, tierras robadas y vidas precarizadas.

2. Se reconozca como un campo de lucha contrahegemónica, donde el desafío no es solo el mejor argumento, sino la construcción de un nuevo sentido común anticapitalista y descolonial, recogiendo la lección de Gramsci, Dalton, Estermann, Grosfoguel y Bautista Segales, entre otros.

3. Aprenda a escuchar las voces de la exterioridad, las de los pueblos originarios, las feministas comunitarias, los movimientos afrodescendientes, los pueblos indígenas y campesinos que han sido sistemáticamente silenciados por el diálogo sin dialéctica materialista de los poderosos.

4. Se oriente no solo al entendimiento, sino a la liberación. La comunicación debe ser un acto de creación heroica de poder popular, de renovada concientización, como postularon Simón Bolívar, Simón Rodríguez, Ezequiel Zamora, Paulo Freire y Hugo Chávez; y de organización para la transformación de las estructuras que imposibilitan un diálogo verdaderamente simétrico.

Honremos a Habermas debatiendo, situando, superando. Construyamos una comunicología para el siglo XXI que, sin renunciar a la razón, se abra a la imaginería, la teología y la sabiduría de nuestros pueblos y se ponga al servicio de la vida, incluyendo la Madre Tierra. Esa es la tarea urgente y candente que nos convoca una nueva comunicología desde el Sur.

En Caracas, a los 15 días del mes de marzo de 2026.


Universidad Internacional de las Comunicaciones

DSC_8093_1

Desmontando Matrices: LAUICOM y la Formación Crítica en Energía.

Prensa LAUICOM- En una jornada de formación estratégica, el especialista Miguel Jaimes dictó una clase magistral sobre la «Geopolítica del Petróleo», en la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM).


​Durante el encuentro, la rectora Tania Díaz presentó un material audiovisual del año 2015 que ya proyectaba la creación de esta casa de estudios, el video histórico evidencia la visión de vanguardia que dio origen a la institución actual.

Dicha pieza comunicacional resaltó cómo, desde hace más de una década, se gestaba la necesidad de un espacio académico para la defensa de la soberanía, LAUICOM surge así como una respuesta necesaria ante los desafíos energéticos globales.

Por su parte, el profesor Miguel Jaimes enfatizó que la comunicación no es un compartimento estanco, sino una herramienta de seguridad nacional. el ponente analizó cómo el control de los hidrocarburos define hoy las tensiones en el mundo.

​Jaimes también abordó la crisis energética en Europa como un ejemplo de la fragilidad del sistema actual frente a las potencias mundiales., explicó que Venezuela juega un rol determinante en la reconfiguración del mapa geopolítico contemporáneo.

​Finalmente, se instó a los estudiantes a manejar conceptos técnicos para informar con precisión sobre la industria petrolera nacional, la formación crítica es el pilar fundamental de la universidad para desmontar las matrices de opinión extranjeras.

5014978693452991356

Inicia Cátedra Hugo Chávez Comunicador en Zulia

Prensa LAUICOM – Hoy, el Zulia se viste de esperanza, desde el ATA, la voz del Comandante Chávez vuelve a sembrarse en el corazón de su pueblo, de la mano de los profesores Dr. Cristopher Oropeza e Ing. Rafael Rosales, como semilla de viento que jamás se detiene.

Aquella semilla de esperanza que Chávez sembró con su palabra sigue floreciendo en cada rincón de nuestra tierra.

Con claridad revolucionaria, trazó el camino de la liberación tomando de Bolívar, Rodríguez y Zamora, convocando a la organización popular y a la construcción de una soberanía económica que rompa, para siempre, las ataduras del imperio.

Fidel, con su lucidez de gigante, nos enseñó que ninguna receta imperialista podrá jamás doblegar la dignidad de América Latina; la verdadera democracia brota de defender nuestra tierra, nuestras ideas y nuestro derecho a decidir.

Zulia, tierra de sol y de lucha: que esta Cátedra sea chispa que encienda tu voz, tu memoria, tu poder popular. Que cada palabra se vuelva acción, cada idea se haga organización, cada sueño se transforme en patria.

IMG_20260312_163201_526

¡Convenio histórico: LAUICOM dicta taller de Comunicación Política para trabajadores de CIARA y UPAFV!

Prensa LAUICOM – En un gesto de unidad estratégica que honra el legado del Comandante Hugo Chávez, la Fundación de Capacitación e Innovación para Apoyar la Revolución Agraria (CIARA),la Universidad Popular del Ambiente “Fruto Vivas” (UPAFV), y la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM), han tejido una alianza histórica para poner el conocimiento al servicio del pueblo venezolano.

Este acuerdo, firmado el pasado 27 de febrero de 2026, articula la comunicación política, la transformación agraria y la conciencia ambiental como pilares para fortalecer la soberanía, la paz y el poder popular desde una perspectiva decolonial y robinsoniana.

Como primer fruto vivo de este compromiso, hoy mismo en la Universidad Internacional de las Comunicaciones se desarrolló el «Taller de Comunicación Política para Equipos AgroAmbientales», donde más de 60 técnicos de CIARA y UPAFV fueron preparados para el despliegue estratégico de mensajes institucionales, activando una profunda conciencia comunicacional para que cada palabra más que informar: emocione, se recuerde y transforme la realidad del pueblo.

Este despliegue es necesario y urgente porque la tierra que se cultiva necesita una voz que la defienda; porque no basta con sembrar alimentos si no sembramos también la verdad en el corazón del pueblo, asegurando que cada logro en soberanía alimentaria sea un mensaje que proteja la patria frente a las guerras mediáticas, convirtiendo la información en herramienta de organización, conciencia y defensa revolucionaria.

¡En unión por la revolución!

Las tres instituciones comparten el compromiso de formar ciudadanas y ciudadanos con ética socialista, sensibilidad territorial y herramientas para la batalla de ideas.

Juntas, impulsarán programas de formación, acreditación de saberes por experiencia, intercambio de facilitadores y proyectos socio-productivos que conectan el aula con la comunidad, el campo con la pantalla, y el saber ancestral con la innovación tecnológica.

Enmarcados en los cinco frentes inseparables de la organización comunal, moral, social, político, económico y territorial, construyendo rutas formativas que responden a las necesidades reales del pueblo y fortalecen la autogestión revolucionaria.

Al unir la tierra que alimenta, la palabra que libera y la conciencia que protege la vida, esta alianza siembra las bases para una Venezuela más justa, soberana y en paz.

Que cada taller, cada certificación y cada mensaje compartido sea un acto de amor patrio, un paso firme hacia el buen vivir y un homenaje eterno a quienes creen que otro mundo es posible, desde aquí, desde ahora, desde el pueblo.

5015114264095689791

Análisis: Presidenta Encargada, no interina

Profesora Carolina Escarrá Gil
Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)
Marzo, 2026

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela es el pacto social, el texto que rige la conducta del pueblo venezolano dentro del territorio que conforma su espacio terrestre, aéreo, marítimo y aeroespacial. Nuestra carta Magna fue aprobada el 15 de diciembre de 1999, por el 71,78% de los votos de las venezolanas y venezolanos que se pronunciaron en un acto referendario, mediante votación popular directa.

Ataque y secuestro

Teniendo esto en cuenta, pasamos a recordar algunos hechos. Luego de 5 meses de acciones disuasivas y amenazas militares extendidas a México y Colombia, con la implementación del Plan Lanza del Sur; el 3 de enero atacan militarmente a Venezuela. Además, secuestran a la pareja presidencial. Es la primera vez que sucede un acto de este tipo.

Esta situación viola todos los principios y costumbres del derecho internacional que establecen la inmunidad de los jefes de estado en funciones y la inviolabilidad de la jurisdicción. Se intensifica la guerra mediática y psicológica. Hay por lo menos 100 fallecidos, incluso civiles, lo que deja ver que no fue un acto quirúrgico como han querido colocar en la narrativa mediática internacional.

La intensificación de la guerra mediática y la saturación de la narrativa estadounidense trata de inocular la duda sobre la continuidad del proceso y del proyecto bolivariano, que tiene como uno de sus principios fundamentales la lealtad y la unidad.

Hechos

La vicepresidenta comunica que el presidente Maduro activó el decreto de conmoción exterior que había anunciado anteriormente, de conformidad con los artículos 337 y 338 de la Constitución. Convoca al Consejo de Defensa de la Nación e instruye pronunciamiento de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, para que emita una interpretación de la Constitución de acuerdo con el artículo 335 de la misma, ante un hecho inédito sobrevenido que no se encuentra en el ordenamiento jurídico, como es la ausencia del Presidente Constitucional ante un secuestro por parte de militares de otro país.

Dicho supuesto del secuestro del presidente no está previsto en el artículo 233 de la Carta Magna, según el cual “serán faltas absolutas del Presidente o Presidenta de la República: su muerte, su renuncia, su destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia; su incapacidad física o mental permanente certificada por una junta médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia y con aprobación de la Asamblea Nacional, el abandono del cargo, declarado como tal por la Asamblea Nacional, así como la revocación popular de su mandato”. Este mismo artículo plantea que si el Presidente ya ha tomado posesión del cargo antes de la falta “se encargará el Vicepresidente Ejecutivo o la Vicepresidenta Ejecutiva”.

Sentencia

La Sala Constitucional, mediante la sentencia n° 0001-2026, sin entrar en el fondo sobre el tipo de falta absoluta o temporal de acuerdo con lo previsto en el texto constitucional, dicta una medida cautelar y “ORDENA que la ciudadana DELCY ELOÍNA RODRÍGUEZ GÓMEZ, Vicepresidenta Ejecutiva de la República, ASUMA Y EJERZA en condición de ENCARGADA todas las atribuciones, deberes y facultades inherentes al cargo de Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, con el fin de garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la Nación”, de conformidad con los artículos 234 y 239 numeral 8.

Debido al principio de la continuidad administrativa es que nuestro Estado Nación venezolano, ha mantenido el orden constitucional y las capacidades de no interrumpir su desenvolvimiento.

Luego de ello, Rodríguez no se autojuramenta ni se apresura, sino que espera hasta la instalación de la Asamblea Nacional el 5 de enero para ser juramentada como presidenta encargada, por el presidente del poder legislativo, Jorge Rodríguez, su hermano. En su discurso, la presidenta encargada asume “con honor” y “con dolor” su encargaduría. El proyecto bolivariano continúa gobernando y la presidenta encargada está haciendo lo que estaba previsto en este escenario de conmoción exterior.

Interinato, estrategia imperialista

Ahora, muchos medios de comunicación se han hecho eco de palabras pronunciadas por el equipo de gobierno de la administración Trump en la utilización de la expresión de “presidenta interina” o el “interinato de Rodríguez”, lo que constituye una narrativa con intencionalidad de confundir, en medio de la propaganda hegemónica internacional que intenta imponer una lectura sesgada sobre la situación venezolana.

Para entender esto, debemos retrotraernos a 2019. Otra situación inédita como fue la estrategia imperialista del “interinato”, con el contexto previo a partir del decreto de Obama, como expresión del monroísmo y del destino/desatino manifiesto estadounidense, que define el bloque histórico gramsciano de una élite que solo persigue intereses particulares y que encontró en Juan Guaidó, un diputado recién nombrado presidente de la Asamblea Nacional en desacato, que se autoproclamó presidente de Venezuela en una plaza pública, un instrumento para sus fines de saqueo y destrucción a nuestro país.

Fue un período apócrifo que los medios transnacionales de comunicación denominaron “interinato”, a partir de una estrategia de los Estados Unidos junto con algunos representantes de partidos opositores y con el apoyo de algunos países del grupo de Lima, que intentaron perpetrar un golpe de Estado sostenido en la soberana República Bolivariana de Venezuela, con la intención de despojar al país de sus activos en el extranjero, así como de generar un clima de desestabilización que dificulte la gobernabilidad, como lo establecían los planes del Comando Sur.

Legitimidad de Maduro ante el mantra

Aunque la mayoría de los países e incluso la ONU reconoció al Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros, así como a nivel interno todos los poderes públicos e incluso la Fuerza Armada Nacional Bolivariana reconoció al Presidente Maduro; continuaron los esfuerzos de desestabilización de parte de la oposición apátrida, profundizando en el plan del interinato con el siguiente mantra en distintas fases: “cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”.

Años después, la realidad y el pueblo venezolano les respondió: cese de tu usurpación del mal llamado interinato; gobierno de transición que sirvió solo para bloquear los bienes de la nación, generar riquezas individuales y afectar a la población que dejó de recibir el 99% de sus ingresos; así como elecciones libres, pero de las mal llamadas sanciones que tanto daño le han hecho al pueblo y al país.

Hoy en día, hablar de Delcy Rodríguez como presidenta interina no solo es inconstitucional y contraviene lo expresado en la sentencia de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, sino que legitima la estrategia imperialista implementada en el 2019 para afectar al país y al mismo tiempo pretende ubicar a Delcy Rodríguez como peón del imperialismo, lo cual también procura afectar la unidad monolítica del alto mando de la revolución, que ha permitido la continuidad administrativa del país en una situación inédita, sobrevenida e insólita, orientada a horadar la soberanía nacional.

image-2026-03-11-214448094-768x512.jpg

Venezuela rechaza inicio de exploraciones sísmicas ilegales por parte de Guyana

A través de un comunicado oficial publicado el 11 de marzo de 2026, la República Bolivariana de Venezuela a través del Ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, manifestó su rechazo ante el reciente anuncio del Gobierno de la República Cooperativa de Guyana sobre el inicio de una campaña de exploración sísmica tridimensional.

De acuerdo con el texto, estas actividades se pretenden llevar a cabo en áreas marítimas que Georgetown intenta presentar de forma unilateral como parte de su supuesta «zona económica exclusiva», a pesar de ser espacios que se encuentran pendientes de delimitación entre ambas naciones.

«Guyana reitera en sus pretensiones de realizar actividades de exploración unilaterales», manifestó el comunicado, lo cual representa una abierta contravención de principios fundamentales del derecho internacional.

En este sentido, Venezuela fue enfática al exigir al gobierno guyanés que se abstenga de realizar actos que lesionen los principios de derecho consuetudinario. El documento subraya la prohibición de adoptar medidas que puedan crear o agravar diferencias, instando a Guyana a no alejarse del marco legal internacional ni de los acuerdos rectores vigentes.

Venezuela reafirmó su postura histórica de defensa de su territorio y soberanía marítima. En el comunicado, se advierte de forma clara que la nación bolivariana no reconoce ni reconocerá ninguna concesión, licencia ni actividad de exploración o explotación de recursos naturales que haya sido otorgada unilateralmente por el Gobierno de Guyana en las áreas en disputa.

Asimismo, el Gobierno venezolano extendió esta advertencia a las corporaciones extranjeras, señalando que no reconocerá los derechos que terceros pretendan derivar de tales actos ilegales. La publicación de este comunicado reafirma el compromiso de Venezuela con la vía diplomática y el respeto a la legalidad.

Esta nueva escalada de tensiones se enmarca en la histórica disputa territorial por el Esequibo, donde Venezuela ratifica la plena vigencia del Acuerdo de Ginebra de 1966. Este instrumento jurídico, reconocido por la ONU, es el único marco legal válido para alcanzar una solución práctica y satisfactoria para ambas partes, invalidando el írrito Laudo Arbitral de París de 1899, el cual Caracas denuncia como un fraude colonialista que pretendió despojar al país de su territorio soberano.

El anuncio de Guyana representa además una flagrante violación a la Declaración de Argyle, firmada en diciembre de 2023 por los presidentes Nicolás Maduro e Irfaan Ali en San Vicente y las Granadinas. En dicho acuerdo, ambas naciones se comprometieron formalmente a mantener la región como una zona de paz y a abstenerse de cualquier acción, de palabra o de hecho, que pudiera intensificar el conflicto en las áreas marítimas y terrestres pendientes de delimitación.

Fuente: teleSUR

IMG_20260311_140233_018

Delegación de la African Legacy Foundation visitó LAUICOM

Prensa LAUICOM – La Universidad Internacional de las Comunicaciones recibió con los brazos abiertos en su sede en Caracas a la African Legacy Foundation (ALF), delegación que arribó para compartir con Venezuela tras la agresión imperial del 3 de enero.

Este encuentro, liderado por la rectora Tania Díaz, ratifica la unidad inquebrantable de los pueblos frente al secuestro del Presidente Nicolás Maduro y la Primera Dama, Cilia Flores.

La historia cobra vida con Musa Ibrahim Mansour, sobrino de Muamar Gaddafi y Secretario Ejecutivo de la ALF, quien junto a otros descendientes de gigantes de la liberación, trajeron un mensaje de amor revolucionario.

Al expresar: «Veo posibilidades que podamos colaborar a futuro África y Latinoamérica», Mansour más que proyectar una alianza, definió el camino hacia una soberanía compartida.

Esta colaboración significa tejer redes de resistencia digital, intercambiar saberes para sanar las heridas al conocimiento y unir fuerzas políticas que blinden nuestra verdad frente al imperio. Es la certeza de que la unión del Sur Global es el escudo definitivo para la libertad de nuestros líderes.

Bajo este techo de estudio y militancia, se sembraron semillas de cooperación educativa y cultural, reafirmando que cuando las voluntades se alinean, el progreso es inevitable.

Desde la serenidad y la fuerza constitucional que nos caracteriza, asumimos este legado como un compromiso ético.

La ALF y nuestra casa de estudios unen voces para exigir justicia, recordando que el amor revolucionario es la luz que guía nuestro camino.

5006077034429615054

Inició el Módulo III del Diplomado en Comunicación Política en Zulia

​Prensa LAUICOM- ¡Con pura pasión y compromiso el profesor Rafael Rosales lideró el Módulo III del Diplomado en Comunicación Política para encender la chispa comunicacional en todo el estado Zulia!

Desde el Ambiente Territorial de Aprendizaje (ATA) se vivió una jornada llena de alegría para llevar la formación política directamente a las manos de nuestra gente.

El módulo de agitación política y comunicación de calle, se esfuerza cada vez más, ahora más que nunca, para alzar su voz con fuerza en cada plaza y cada esquina.

Los estudiantes se lanzaron a la práctica con dinámicas increíbles para aprender a conectar con los vecinos usando mensajes que de verdad se sientan y se vean con impacto.

Fue aprender que un mensaje no es solo palabras sino que debe llegar al alma de la gente para darnos ánimo en cada batalla que nos toque dar. ​Este Módulo III es una gran victoria para los comunicadores del occidente del país porque ahora salen a la calle con una mirada más clara y un espíritu libre.

Rosales, nos recordó que nuestra tarea no es solo informar sino lograr que la gente se mueva con ganas y esperanza para transformar la realidad de sus propios barrios. Fue una experiencia maravillosa donde los alumnos del ATA Zulia juraron con el corazón seguir usando estas herramientas para defender la verdad de nuestra patria con mucha alegría.

Este diplomado sigue demostrando que la inteligencia colectiva es lo más poderoso que tenemos para seguir venciendo junto al pueblo en esta nueva época que estamos construyendo juntos.