Por Profesor Julio C Valdez Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) Marzo, 2026
Josef K., trabajador bancario, es detenido una mañana por dos funcionarios. Y así se abre el vórtice de una extraña pesadilla. Este hombre sufre el curso de un absurdo e inexplicable proceso judicial. Josef intenta saber por qué ha sido detenido; pero es inútil. Ni los funcionarios, ni los jueces saben de qué se trata realmente el asunto. Una vez prisionero, Josef K transita diferentes vaivenes: acusaciones imprecisas, culpa, fugaces esperanzas, y la sensación de imposibilidad de escapar de aquella situación… Pero, ¿de qué estamos hablando? Pues, hablamos de la novela El proceso, de la pluma del extraordinario escritor checo Franz Kafka. Es una obra escrita en la segunda década del siglo pasado, que ha tenido un profundo impacto mundial. Entre tantas interpretaciones, aparece la de la filosofía del absurdo. Es decir, la humanidad ha llegado a un estado de absurdo total, que implica las vidas humanas, las instituciones, y la sociedad misma. Y ¿por qué la estamos recordando ahora? Veamos una situación similar:
Una madrugada del 3 de enero de 2026, el presidente de una república independiente y su esposa fueron secuestrados violentamente por un comando militar extranjero. Ese comando irrumpió en medio de una feroz incursión bélica por parte de una potencia extranjera, que dejó numerosas víctimas. Ese presidente en cuestión había ganado las elecciones de su país, y estaba en pleno ejercicio de sus funciones cuando ocurrió el rapto. La acción militar fue ordenada por el presidente de la potencia foránea, violando leyes, tratados internacionales y la Carta de las Naciones Unidas que debiera proteger la soberanía de las naciones. Tampoco siguió el trámite de informar al Congreso de su país… Posteriormente el presidente y su esposa fueron conducidos al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en el Estado de Nueva York, Estados Unidos. Como justificación del secuestro, se le atribuyó el liderazgo de una banda delictiva denominada El Cartel de los Soles, que supuestamente estaba incursa en delitos de narcotráfico, lavado de dinero y corrupción. Y en la actualidad, el presidente, desde una celda fría, espera el curso del juicio que se le ha impuesto.
Y es que nos hace inevitable la analogía entre el caso del presidente y el personaje de la novela de Kafka. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, fue secuestrado un día por un escuadrón militar extranjero y trasladado a una prisión en la ciudad de Nueva York. . Se le señalaba como jefe del Cartel de los Soles, y eso se suponía que justificaba la incursión bélica y el secuestro. No obstante, el propio Departamento de Estado del país del Norte retira el argumento central, al declarar la inexistencia del Cartel de los Soles. Es decir, el motivo central de la acusación se ha roto en mil pedazos… Así, como Josef K., Nicolás Maduro se ha visto arrastrado a una situación absurda. Vive actualmente un proceso judicial donde no está claro por qué fue secuestrado y por qué es mantenido prisionero, sin pruebas relevantes para ello. Y, sin embargo, el juicio prosigue en un tribunal que no tiene jurisdicción sobre lo que se pretende legislar, hecho que genera graves sospechas sobre la autoridad del supuesto “país de las libertades democráticas”. Ante la debilidad de los argumentos en su contra, la fiscalía va prorrogando la audiencia para la evacuación de pruebas, al tiempo que intenta negar que su país de origen aporte los recursos financieros necesarios para la defensa. En fin, una situación que de seguro Franz Kafka suscribiría.
Sólo hay una gran diferencia entre los casos de Josef K. y Nicolás Maduro. En lo que respecta al segundo, se rompe el absurdo en tanto ese proceso judicial e indefinido, enmascara una estrategia de ganar tiempo para seguir intentando subyugar a Venezuela con el fin de apropiarse de sus recursos naturales.
No hay negatividad como el odio, ni fortaleza como la paciencia
Shantideva
Investigador Roger Garcés
Rememorando la alegría que compartió el pueblo de Venezuela gracias a la victoria del aguerrido equipo criollo en el Clásico Mundial de Béisbol 2026, caeremos en cuenta de que el odio ha manchado nuestra sociedad llevando a algunos a cometer actos inenarrables y a muchos a considerar distintos o enemigos a otros que no piensan como ellos. Empeñados en exorcizar el odio de nuestro país, continuemos estudiando los versos de Shantideva, y este estudio nos dirá cómo podemos desmontar el odio a través de desmontar el ego, que es el principal combustible en el fuego del odio. Él escribía:
No hay negatividad como el odio, ni fortaleza como la paciencia
Y definitivamente, ya sabemos que la fuerza del odio es devastadora e inconmensurable, pero podemos contrarrestarla a través de la paciencia, y sobre la paciencia hablaremos más tarde, ya que no se trata de una paciencia boba que aguanta todo, sino de una paciencia activa que convierte el veneno en medicina.
A los que creen que el odio es solo una de las emociones humanas y no le dan la importancia que realmente tiene y creen que pueden vivir en el odio y odiar a los demás sin que esto tenga consecuencia para sus vidas, Shantideva les explica:
Todas las acciones positivas, tales como venerar a los budas y practicar generosidad, acumuladas durante mil eones, serán destruidas en un momento de enfado.
Y esto es terriblemente cierto. Esto lo podemos ver frecuentemente en las relaciones con los demás; una sola palabra de la ira puede romper amistades, relaciones familiares o incluso relaciones estables de pareja. Tal vez no importe cuanto meditamos o cuanto nos esforzamos en agradar a la otra persona, o cuanto trabajemos por la relación, basta un solo momento de rabia para que sea destruido todo lo que se ha construido durante años. Piense que cada oración que se da en un templo es como una pincelada de color nácar que da cada persona que ora. Miles de personas orando serán miles de pinceladas. Sin embargo, sabemos que para pintar una pared hacen falta miles de pinceladas. Cuando se habla de millones, todavía es una cifra muy pequeña para pintar esa pared de blanco. Pero una sola acción motivada por la rabia es como si esa sola persona echara sobre esa pared pintura negra. En realidad, costará mucho limpiar la pintura negra y costará mucho más volver a pintar. Es bueno tomar esta enseñanza en cuenta porque igual funciona en el hogar.
Los maestros saben lo perjudicial que puede ser para una familia un solo momento de enfado. Las personas debieran saber lo perjudicial que puede ser para la relación de pareja una sola rabieta.
Por otra parte, continúa Shantideva:
Mi mente no experimentará paz si guarda pensamientos dolorosos de odio. No encontraré alegría o felicidad. Incapaz de dormir me sentiré inquieto.
Cuando leemos esto nos damos cuenta que el odio es una actitud voluntaria y activa. El texto se refiere a SI YO GUARDO, en decir, si yo voluntariamente me empeño en guardar pensamientos dolorosos y/o de rabia. Entonces la rabia es activa: yo decido rabiar. Por lo tanto, no es pasiva, no es algo que a uno le pasa, es algo que uno DECIDE. Esa es una de las mentiras de la rabia de las que habíamos hablado en una oportunidad. La gente dice: Yo estaba tranquilo, y ella me hizo molestar. En realidad no es así, uno se molesta porque lo decide voluntariamente. Ya lo vemos durante la meditación cuando llegan pensamientos, uno se entrena en dejarlos pasar y no engancharse con ellos. Cuando un pensamiento ocupa nuestra mente es porque decidimos pensarlo. Es decir: Yo decido voluntariamente pensar ese pensamiento, también he podido decidir no pensarlo y dedicarme a vivir, y no enmarañarme con pensamientos de odio que voy rumiando casi constantemente. Así es la rabia, uno VOLUNTARIAMENTE DECIDE mantener los pensamientos de odio, porque también puede VOLUNTARIAMENTE dejar en el pasado las cosas malas.
De nuevo, el principal motor del odio es el Ego que decide que las cosas son como yo digo; y cuando no son como yo digo, me molesto, me perturbo y esa emoción perturbadora estremece a mi medio ambiente, a mi familia, a mis vecinos, y a mi mundo. Ama y lo demás se te dará por añadidura habría sentenciado san Agustín. Por eso es el amor es el primer mandamiento. Tan importante será el amor que es el PRIMER MANDAMIENTO.
Con estas explicaciones que se sucedieron hace 1.800 años podemos comenzar a comprender que no podemos mantener un clima de odio en nuestra sociedad. Por el contrario, VOLUNTARIAMENTE debemos esforzarnos por cultivar la Paciencia activa, con la que le demos la vuelta a la situación conflictiva y sacar provecho para todos en la sociedad. La persona que comprende eso, sabe que sus hijos serán beneficiados por su voluntario empeño de mantener la paz. Sabe que su familia será beneficiada, sabe que todos serán beneficiados porque, sabe que vivimos en continua e inextricable INTERDEPENDENCIA. De tal manera que cuando yo lanzo una agresión al ambiente, esa misma agresión tarde o temprano me alcanzará a mí mismo, ya que no vivimos aislados sino en absoluta interrelación con los demás. Haz el bien y no mires a quien es la sentencia que refiere que te estarás haciendo bien a ti mismo.
Corolario
La alegría que compartimos con la victoria en béisbol, puede ser una gran maestra para las futuras alegrías y solidaridades que podemos vivir en esta tierra de libertadores. Recordar que no hay negatividad como el odio, ni fortaleza como la paciencia, nos bastará para comenzar a tener relaciones en la sociedad signadas por la armonía, armonía que tanto se merece este país. Recordar que el TRABAJO VOLUNTARIO es la garantía de éxito. Ya que sabemos que el odio no es algo que a uno le pasa, sino algo que uno DECIDE. Saber que UNA SOLA conducta de odio puede destruir años trabajo nos hará más cautelosos con esa emoción y no le permitiremos que ande por ahí descuidadamente.
Roger José Garcés Sánchez: Psicólogo clínico con Maestría en Psicología de la UCV. Cursante del Doctorado en estudios Nuestroamericanos. Profesor de la cátedra: Naturaleza de la Guerra Cognitiva. Investigador en LAUICOM. / enelrespiramos@gmail.com
Por: Profesora Odalis Cuaurma Mata Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) Marzo, 2026
Nicolás Maduro Moros: «El Conductor de Victorias» (1962-1994)
Nicolás Maduro Moros, Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, nació 23 de noviembre de 1962, con 63 años de edad representa uno de los capítulos más complejos y debatidos de la historia contemporánea de la nación. Más allá de su gestión administrativa, su vida ha sido recientemente relatada a través de medios impresos y audiovisuales como el libro «Nicolás Maduro, Presente y Futuro», la serie “Nicolás, de Yare a Miraflores” y la película biográfica «Nicolás: el origen». Estas obras no son meros ejercicios de archivo; son herramientas de construcción de identidad que buscan definir los hitos de su trayectoria bajo una épica de superación y lealtad. Su gobierno, iniciado en el año 2013 tras la siembra del comandante Hugo Chávez, ha estado marcado por la guerra multifactorial que ha tenido que enfrentar y vencer durante estos últimos 12 años de su gestión de gobierno.
23 de noviembre de 1962: Nace en Caracas. Su infancia transcurre en la parroquia San Pedro (Los Chaguaramos), bajo la influencia de su padre, un dirigente sindical de izquierda.
Finales de la década de 1970 y principios de los 80: Liderazgo estudiantil en el Liceo José Ávalos. Su etapa en el Valle de Caracas donde comenzó su militancia política y su pasión por el deporte y la música.
Años 70 y 80: Su juventud transcurre en las canchas de El Valle, donde se destaca su altura y su rol como «armador» de equipo, una metáfora que se utiliza para describir su capacidad actual de articular distintas fuerzas políticas.
Desde su juventud, en los años 70 (miembro de la banda Enigma) hasta su programa radial «La Hora de la Salsa» iniciado en 2016 evidencia su gusto por el ritmo caribeño. Percusionista aficionado. Resalta su conexión con la música caribeña, no solo como gusto, sino como una herramienta de comunicación con el pueblo. Su conocimiento de la salsa le permitió conectar con líderes populares en toda la región.
1977 – 1980: Inicia su militancia política temprana en la Liga Socialista tras la expulsión del Liceo Urbaneja Achelpohl por liderar protestas estudiantiles.
1986 – 1987: Realiza estudios de formación política en la escuela de cuadros «Ñico López» en La Habana, Cuba, un hito que se destaca como su base ideológica.
1990: Nace su hijo Nicolás Ernesto.
Febrero de 1991- Un hito central es su labor como conductor de Metrobús. Se destaca este periodo como su escuela política, donde fundó el sindicato del Metro (SITRAMECA) y desarrolló su capacidad de negociación y movilización de masas. Destaca su lucha clandestina para fundar el sindicato en un momento en que el Metro de Caracas prohibía la organización laboral.
1994: Conoce a Cilia Flores.
Nico y Cilita.
Cilia Flores («La Primera Combatiente»): Se conocieron en el fragor de la defensa jurídica de los militares del 4F.
Se casaron en el 15 de julio año 2013. Es una pareja de lucha, ella no es solo su esposa, sino su asesora política más leal y crítica. Lo acompaña constantemente en sus actividades.
2.-Su relación de lealtad absoluta con el comandante Hugo Chávez, desde el primer encuentro.
Cárcel de Yare: Maduro, junto a Cilia Flores, fue uno de los activistas más cercanos a Chávez mientras éste cumplía condena tras la rebelión militar de 1992 (1992-1994). Luego se incorpora a las luchas político-ideológicas del comandante Chávez, se hace militante del Movimiento Quinta República (MVR)
Del 3 de agosto de 1999 al 31 de enero de 2000. Asambleísta Constituyente: Participó en la redacción de la actual Constitución.
Del 14 de agosto de 2000 al 7 de agosto de 2006. Diputado a la Asamblea Nacional: Representó al Distrito Capital y fue un defensor clave del comandante Chávez durante el intento de golpe de Estado de presidente de la Asamblea Nacional.
Enero 2005-agosto 2006: Presidente de la Asamblea Nacional
2006-2012: Canciller, seis años como ministro de Relaciones Exteriores, fue el más alto exponente de la política exterior del comandante Chávez, orientado a la construcción de la UNASUR, la CELAC y las alianzas con Rusia y China. Es el arquitecto de la «Diplomacia de Paz». Es el canciller con más tiempo en el cargo.
Del 10 de octubre de 2012 al 5 de marzo de 2013. Vicepresidente Ejecutivo de la República.
Desde marzo del año 2013, se destaca por haber mantenido la unidad del PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) cuando muchos pronosticaban una fractura interna tras la muerte del líder.
La Misión Imprevista
El Juramento: (8 de diciembre de 2012, Chávez anunció en cadena nacional que, ante su posible falta, Maduro debía ser el candidato para la presidencia) y el 19 de abril de 2013 (toma de posesión oficial). Las obras subrayan el peso de la responsabilidad que recayó sobre él ante el fallecimiento del líder en 2013.
Durante gran parte de 2012, Nicolás Maduro ejerció de forma simultánea los cargos de Canciller y vicepresidente (hasta enero de 2013 cuando Elías Jaua fue nombrado canciller), lo que demostraba la confianza absoluta que Chávez depositaba en él.
1° periodo de gobierno (2013 -2019) Estabilidad y Victoria: Detalles sobre la «Guerra Híbrida» y Resistencia.
El 14 de abril del año 2013, gana las elecciones presidenciales con un 50,78%, y se convierte en el primer presidente Chavista de la Quinta República.
2014: Superación de «La Salida» (21 de febrero de 2014 se inician las guarimbas) Tras su primer año de gobierno, Maduro enfrentó una de las mayores olas de protestas violentas opositoras, lideradas por figuras como Leopoldo López. Realizó el lanzamiento de la «Conferencia Nacional por la Paz» para frenar las protestas.
Hasta el 19 de noviembre de 2014 realizó la Acción legislativa: Gobernó bajo Ley Habilitante lo que le permitió aprobar leyes para el avance del proyecto bolivariano.
19 de agosto de 2015 estuvo marcado por tensiones con Colombia y el primer gran revés electoral. Se decretó un Estado de Excepción en la frontera con Colombia, ordenando el cierre de los pasos fronterizos en Táchira y la deportación de ciudadanos colombianos.
14 de enero de 2016, ante la caída de los precios del petróleo y la escasez, se cambió la estrategia de distribución de alimentos y se realizó la firma del Decreto de Emergencia Económica.
19 de enero de 2016: Activación de la Agenda Económica Bolivariana, con finalidad de dinamizar la economía venezolana y reducir la dependencia del modelo rentista petrolero. Inicia con 14 motores prioritarios que abarcaban desde la agroalimentación hasta el turismo y la industria militar. En agosto de 2016 incorporó el Motor número 15 (Industrias Básicas, Estratégicas y Socialistas) y con el tiempo, el número de motores ha ido variando. Por ejemplo, en 2021 se creó el Motor 18 (Emprendedores) y para inicios de 2026, el esquema se ha reorganizado para adaptarse a las nuevas realidades económicas del país.
(3 de abril de 2016)Soberanía Alimentaria y CLAP La creación de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción se considera un hito de protección social para distribuir alimentos directamente a las familias en medio de la escasez, como un nuevo modelo de distribución de alimentos directamente en los hogares venezolanos.
Diciembre 2016- enero 2017: Creación del Carnet de la Patria: Uno de los hitos tecnológicos y organizativos más relevantes del gobierno chavista del presidente Nicolás Maduro es la creación del Carnet de la Patria, el cual redunda en:
Asignación de Bonos: Ante la pérdida de poder adquisitivo del salario, el gobierno implementó una red de subsidios directos y focalizados. Esto permite al Estado inyectar liquidez a los sectores más vulnerables de forma inmediata.
Control y Big Data: El sistema permite censar en tiempo real necesidades de salud, discapacidad y escolaridad, es la cartografía social que permite gobernar con datos exactos.
Economía Digital: A través de la plataforma, se han implementado métodos de pago como el BioPago, permitiendo transacciones sin necesidad de tarjetas físicas o efectivo, lo cual fue clave durante la crisis de escasez de papel moneda.
29 de marzo de 2017. El Tribunal Supremo de Justicia emitió las sentencias 155 y 156 que asumían las competencias de la Asamblea Nacional. Se inician las llamadas «guarimbas» de 2017.
Convocatoria y elección de la Asamblea Nacional Constituyente. Este órgano plenipotenciario reemplazó en la práctica las funciones de la Asamblea Nacional y permitió al presidente Maduro retomar el control político total. (1 de mayo de 2017 Convocatoria. 30 de julio de 2017. Elecciones):
17 de septiembre de 2016 al 2025 presidente pro tempore del MNOAL (Movimiento de los Países No Alineados)
Protección del Sistema de Pensiones: 17 de abril de 2018: El presidente Nicolás Maduro anunció que se había alcanzado la cobertura total tras la aprobación de 275,110 nuevas pensiones, sumando un total de aproximadamente 4.095.023 pensionados en ese momento. Agosto de 2018: Se inició el proceso para que todos los pensionados comenzaran a recibir sus pagos y bonos de protección directamente a través de la Plataforma Patria, facilitando la entrega de beneficios adicionales como el «Bono de Guerra Económica».
4 de agosto de 2018. El Magnicidio Frustrado (Drones en la Av. Bolívar,): Se puntualiza este evento desde la perspectiva de su seguridad personal. Se evidencia su calma en el momento de las explosiones como un hito de valentía personal.
20 de agosto de 2018. Para enfrentar la hiperinflación se realizó el lanzamiento del Petro (criptomoneda respaldada en petróleo) y la entrada en vigor del Bolívar Soberano, eliminando cinco ceros a la moneda anterior
23 de enero de 2019. Maduro mantuvo el control del Estado y de las Fuerzas Armadas ante la autoproclamación de Juan Guaidó como «presidente interino». Este hito marcó el desafío internacional y de gobernabilidad nacional más grande de su gestión.
19 de febrero de 2019. La Batalla de los Puentes: Los hechos ocurridos en la frontera con Colombia durante el intento de ingreso de «ayuda humanitaria» es una victoria estratégica donde el presidente Maduro, desde Miraflores, coordinó la defensa sin disparar una sola bala.
2° Periodo de gobierno. (2019-2025)
2019-2022 La Pandemia y las Sanciones: Nicolás Maduro durante el COVID-19, construye un sistema de vigilancia y control para el combate de la pandemia, buscando rutas secretas para traer vacunas y medicinas al país debido al bloqueo financiero. Es un gestor de crisis incansable.
8 de octubre 2020 Ley Antibloqueo: Un marco legal creado para permitir inversiones extranjeras y nacionales bajo condiciones de confidencialidad, buscando sortear las sanciones internacionales.
Desde 2021. Superación del Bloqueo: Implementa medidas con resultados visibles en la estabilización de 2024-2025. Promulga las leyes antibloqueo y la recuperación económica reciente, es el estratega que logró estabilizar el país sin renunciar al modelo socialista.
Enero de 2022 (Salida oficial de la hiperinflación). Tras años de recesión, la gestión de Maduro implementó una liberación parcial de la economía y del uso del dólar. Venezuela salió formalmente del ciclo de hiperinflación y registró los primeros trimestres de crecimiento del PIB en casi una década, impulsado por la producción nacional y el sector petrolero.
16 de marzo de 2022 : Creación de la VenApp, en contacto directamente con los ministerios y alcaldías para reparar averías de agua, electricidad o salud. Se presenta como un logro de democracia directa y eficiencia tecnológica en la etapa de «renacimiento» económico.
20 de mayo de 2022: El 1×10 del Buen Gobierno. Impulso del sistema 1×10, una innovación política que conecta el reporte ciudadano a través de una aplicación.
BRICS+: Acercamiento estratégico intensificado en 2023 y participación en cumbres clave en 2024-2025
3 de diciembre de 2023: Defensa del Esequibo y Referéndum: En un giro hacia la unidad nacional, impulsó la reclamación territorial histórica sobre el Esequibo. Se realizó el Referéndum Consultivo sobre la Guayana Esequiba, que derivó en la creación del estado Guayana Esequiba en la legislación venezolana.
Unidad Cívico-Militar: El fortalecimiento de la unión entre el pueblo y la Fuerza Armada como el hito que ha garantizado la paz territorial. Fortalecida estratégicamente tras el intento de levantamiento del 30 de abril de 2019.
Mayo de 2024 se alcanzó el hito 5 millones de viviendas adjudicadas en la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV): Se han alcanzado metas históricas de entrega de hogares, posicionándola como el programa bandera de construcción pública, creando urbanismos Integrales, muchos de estos proyectos (como Ciudad Tiuna o Ciudad Caribia) incluyen escuelas y centros de salud (CDI) integrados, buscando crear comunidades autosustentables.
2024-2025: Desaceleración de la Inflación y Crecimiento del PIB: Tras años de hiperinflación, el gobierno implementó una política de restricción del gasto y dolarización de facto que logró reducir el índice inflacionario a los niveles más bajos en una década. Los indicadores recientes muestran una expansión sostenida. El Banco Central de Venezuela (BCV) y organismos como la CEPAL reportaron crecimientos que oscilaron entre el 8,5% y el 9% para el cierre de 2025. Estabilización de la Inflación y Tipo de Cambio: Uno de los mayores logros que resalta la gestión del presidente Maduro es haber frenado la hiperinflación. Disciplina Fiscal y Monetaria: Se implementó una política de restricción del gasto público y un control riguroso de la emisión de dinero. Esto permitió que la inflación anual bajara de niveles astronómicos a cifras cercanas al 50% en 2024, con una tendencia a la estabilización en 2025.
2024–2025. La Soberanía Alimentaria: De acuerdo a los balances oficiales presentados ante el Consejo Nacional de Economía Productiva, Venezuela ha logrado revertir la dependencia histórica de las importaciones: Se alcanzó el 97% de autoabastecimiento en productos básicos durante 2024. Para el cierre de 2025, el mandatario ratificó que el 90% de los alimentos en los anaqueles son de origen nacional. 2025. Crecimiento del Sector Agrícola.
3° periodo de gobierno (2025-2031)
Plan Estratégico 2025 al 2031: En enero de 2024 presenta formalmente el Plan de las «7 Transformaciones» (7T) como hoja de ruta para la década. Su visión exhaustiva, es su plan para convertir a Venezuela en una potencia exportadora no petrolera para el final de la década.
La Consulta Popular Nacional: El presidente Nicolás Maduro impulsa este mecanismo para transferir recursos directamente a las comunidades (Comunas y Consejos Comunales), permitiendo que los ciudadanos elijan qué proyectos prioritarios financiar en sus sectores.
Inicios de 2026. La Diplomacia Bolivariana de Paz. La política exterior se ha centrado en lo que él denomina la «Diplomacia Bolivariana de Paz», cuyo hito fundamental ha sido la consolidación de un eje de alianzas estratégicas con China, Rusia e Irán.
90% del abastecimiento. La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) ha reconocido en informes de finales de 2025 que la producción interna cubre más del.
2026. El Renacimiento Petrolero: A pesar de las sanciones, la industria petrolera ha logrado una recuperación parcial pero significativa: Venezuela cerró el año 2025 superando los 1,1 millones de barriles diarios (bpd), con una meta ambiciosa de alcanzar los 1,5 millones para 2026
Luchas contra las Medidas Coercitivas Unilaterales (MCU): conocidas también como sanciones, han sido un factor determinante en la gestión de Nicolás Maduro. Es un bloqueo diseñado para asfixiar la economía y forzar un cambio de gobierno.Según el Observatorio Venezolano Antibloqueo, para inicios de 2026 se contabilizan más de 1,080 medidas coercitivas aplicadas contra la República Bolivariana de Venezuela, afectando principalmente la capacidad de importación de alimentos, medicinas y repuestos para la industria básica.
3 de enero de 2026. Prisionero de guerra.
“Soy Nicolás Maduro, Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela. Soy prisionero de guerra, secuestrado en una acción militar por los Estados Unidos de América”.
La ciudadanía insurgente es una respuesta a la tendencia de desplazar a los pobres de sus espacios históricos
Esta Caracas del siglo XXI ha dejado de ser una simple acumulación de concreto para revelarse como un campo de batalla de ideas. Mientras la planificación impuesta —anclada en una lógica técnica y de negocios que favorece a los centros de poder— insiste en reducir el territorio a una mercancía sujeta a la especulación del dinero, en los barrios populares emerge una respuesta contundente: el urbanismo insurgente. No se trata solo de levantar muros o delinear veredas, sino de una lucha por el sentido mismo de la vida (disputa ontológica) por el derecho a existir y decidir sobre el hogar. A través del ingenio colectivo y el uso de la historia como defensa, comunidades como las de San Agustín, El Calvario y los Comités de Tierra Urbana rompen el control de los «expertos» para demostrar que, frente al robo sistemático que significa la gentrificación (expulsión de los pobres para dar paso a comercios o élites), la autogestión es la herramienta más poderosa de libertad política.
El suelo: ¿hogar o negocio de bancos?
La dinámica de la ciudad hoy está cruzada por una financiarización agresiva, un proceso que transforma el suelo y la vivienda en simples activos para generar intereses bancarios. En este esquema, la vivienda deja de ser un refugio para convertirse en un objeto de acumulación de riqueza, donde el derecho a la vida queda por debajo del valor de venta y la lógica del dinero frío.
Esta lógica se manifiesta con crudeza a través de la gentrificación, que lejos de ser una mejora «natural» de la zona, es una operación planeada de desplazamiento forzado. Bajo el barniz seductor de términos como «revitalización» o «rescate patrimonial», se oculta la expulsión de las comunidades originales para dar paso a personas con mayor poder adquisitivo. Esta reconfiguración no solo altera el mapa físico, sino que transforma al habitante en un consumidor pasivo de políticas públicas, quitándole su capacidad de actuar y toda decisión sobre la gestión de su propio hábitat.
Completando este desplazamiento económico, se despliega una criminalización de la vida en los barrios que actúa como herramienta de control. Usando etiquetas como «ilegalidad» o «marginalidad», el discurso oficial desprecia y deshumaniza los asentamientos populares, justificando la exclusión en lugar de resolver las causas del problema. Este marco no busca un orden justo, sino que crea una jerarquía donde solo el habitante con dinero es reconocido como ciudadano, mientras que las formas alternativas de construir comunidad son perseguidas y despojadas de su valor político.
Planificación de élite vs. urbanismo del pueblo
La disputa por el territorio nace de visiones opuestas sobre qué es la ciudad y para quién se construye. Por un lado, la planificación tradicional ve a la ciudad como un producto terminado, una mercancía diseñada para el negocio inmobiliario y el consumo, donde el espacio es una estructura rígida gestionada por una élite de técnicos que centraliza las decisiones. En este esquema, el vecino queda reducido a una «ciudadanía de consumo», siendo un receptor pasivo o «cliente» del Estado que prioriza el valor de venta sobre las necesidades humanas básicas.
Frente a este modelo, surge el Paradigma Insurgente de la Práctica Popular, una visión —basada en los aportes del investigador James Holston— que define el territorio como un escenario de lucha política y una construcción que nace del conflicto social. En contraste con la lógica del mercado, el urbanismo insurgente pone al vecino como un actor político que transforma su realidad. Esta visión rompe el monopolio del saber de los expertos mediante el uso del «intelecto colectivo», poniendo la dignidad de la vida por encima de la rentabilidad económica. De este modo, el territorio deja de ser un objeto de especulación para convertirse en el soporte de la soberanía.
Cómo los barrios venezolanos están rediseñando el futuro urbano
La ciudad no es algo que ya viene dado, sino una construcción histórica que nace de la participación activa. Este modelo apuesta por una «ciudadanía insurgente» donde el habitante se reconoce como alguien con poder para cambiar las cosas, sustituyendo el monólogo de los técnicos por el conocimiento de la comunidad. La gestión compartida y la producción de saber propio son los motores principales para garantizar que el espacio urbano recupere su valor humano y sirva fielmente a la dignidad de la vida.
Cuando el barrio toma las riendas de su espacio
La propuesta de una planificación alternativa comienza por dejar de ver la ciudad como un objeto estático, rechazando el urbanismo de oficina para entender que las propias comunidades producen su propio tiempo y espacio. En este proceso, el saber del pueblo surge como la herramienta política capaz de romper el control de los expertos, permitiendo que la producción social del hogar anteponga el derecho a la vida sobre los intereses del capital. Bajo esta lógica de autogestión y ayuda mutua, el acto de vivir se convierte en un ejercicio de libertad, donde la historia y la memoria del barrio no son nostalgia, sino un escudo táctico para resistir el desplazamiento.
Este nuevo modelo exige quitarle el estigma a lo «informal»: hay que dejar de verlo como una falta de orden para reconocerlo como una organización legítima que responde a las fallas de las instituciones tradicionales. Al impulsar una ciudadanía activa, se busca que el vecino deje de ser un beneficiario pasivo, promoviendo que todos controlen los recursos y el conocimiento técnico. El horizonte final apunta hacia el «Vivir Bien», donde los intereses económicos se sometan a las necesidades de la gente y el cuidado del ambiente, garantizando una convivencia armónica y justa en el territorio.
El saber del barrio y la resistencia política
La base de este movimiento se apoya en los pilares definidos por la investigadora Faranak Miraftab, quien ve la planificación como un ejercicio de resistencia. Ella identifica tres claves: romper las normas que excluyen, ir en contra de los intereses de los poderosos y tener una gran capacidad imaginativa para proyectar realidades fuera de los marcos del mercado.
Según James Holston, «la Ciudadanía Insurgente» es una acción política colectiva donde las luchas van más allá de pedir ‘un techo’ para exigir el control de los recursos y del saber (intelecto colectivo). Se basa en democratizar las decisiones para romper con el monopolio del Estado y que el vecino deje de ser un espectador que solo espera ayuda.
Casos de estudio: el barrio como escudo territorial
En Venezuela, la resistencia no es solo de palabras; es táctica. Tres ejemplos demuestran cómo la memoria y la organización funcionan como defensas:
Los Comités de Tierra Urbana (CTU)
Estas organizaciones rompieron la dependencia del Estado al realizar el catastro popular. Al mapear ellos mismos sus barrios, las comunidades desafiaron la etiqueta de «ilegalidad», transformando los datos técnicos en una herramienta de lucha y reconocimiento legal. Los CTU surgieron tras la Constitución de 1999 como una organización de base popular para impulsar la propiedad de la tierra en asentamientos espontáneos. Representan a ciudadanos que dejan de ser sujetos pasivos para ser los arquitectos de su propia realidad, desafiando mediante la autogestión el desprecio histórico de la planificación tradicional.
El fundamento central es combatir la inseguridad jurídica usando la «Carta del Barrio». A través de este documento, los vecinos cuentan su historia e identidad, transformando una ocupación en un proceso de reconocimiento legal. Este ejercicio organiza el territorio y fortalece el tejido social al convertir los recuerdos de la comunidad en un instrumento contra la exclusión. El catastro popular se distingue de las mediciones frías de oficina porque lo hacen los vecinos con especialistas, democratizando el saber. Este proceso, respaldado por el Decreto 8.198 de 2011, permite gestionar la propiedad sin los costos excesivos de los registros convencionales.
El barrio El Calvario de El Hatillo
Ubicado cerca de una zona de alto turismo y consumo, El Calvario ha enfrentado presiones para ser desplazado. En respuesta, la comunidad se definió como un “museo a cielo abierto”. Murales y rutas culturales son su herramienta para afirmar que el valor del barrio les pertenece a ellos. En lugar de aceptar que el patrimonio es algo que viene de fuera, lo usan para frenar intervenciones externas. Este «escudo» patrimonial no es estético, sino diseñado para evitar que el barrio se rompa frente a las lógicas de exclusión social de las zonas ricas vecinas.
El Calvario es emblemático porque la transformación vino de adentro. Líderes locales lograron pacificar el barrio sustituyendo la violencia por dinámicas culturales y deportivas. El territorio dejó de estar dividido por conflictos para ser una zona de encuentro que defiende la arquitectura popular frente al estilo colonial de El Hatillo. La recuperación de espacios como el Callejón Bruzual rompe con la narrativa de la «marginalidad». Al conectar historias ancestrales con el turismo comunitario, demuestran que la verdadera mejora urbana nace del ingenio colectivo y el sentido de pertenencia.
El Calvario visto desde la calle Bolívar de El Hatillo. | Fotos de María Isabel Batista
San Agustín del Sur
El proyecto 100% San Agustín es vanguardia en turismo comunitario y autogestión. Mediante los «Cumbe Tours», la comunidad muestra la autenticidad de su gastronomía y herencia afrovenezolana, tomando el control de su propia historia frente a los prejuicios externos. Los vecinos son los guías y administradores de sus recursos, asegurando que los beneficios económicos se queden en el barrio.
Un hito es la creación de la primera galería aérea del mundo en los techos de las casas, visible desde el Metrocable, lo que constituye una toma política del espacio. Este modelo de «libertad en el vivir» quita la etiqueta de zona peligrosa para posicionar a San Agustín como la parroquia cultural de Venezuela, protegiéndola mediante el arte contra los procesos de expulsión por dinero. Con su Plan 2020-2030, demuestran que el reconocimiento de la identidad colectiva es la herramienta más poderosa para combatir la exclusión.
Santa Eduviges: dignificación del espacio popular como acto de justicia urbana
En el sector Santa Eduvigis de la parroquia Santa Rosalía, en Caracas, se lleva a cabo una intervención que redefine la relación entre el urbanismo y la justicia social. La construcción de una carretera estratégica no solo busca mejorar la movilidad, sino también romper con el aislamiento histórico que ha marcado a los sectores populares. Más allá de la infraestructura, este proyecto encarna un modelo de gestión compartida, donde el Ministerio de Obras Públicas, los equipos técnicos del Gobierno de Caracas y las organizaciones del Poder Popular trabajan de manera articulada. Este enfoque asegura que las obras no solo cumplan con estándares de calidad, sino que también reflejen las necesidades y aspiraciones de la comunidad, posicionando a los habitantes como protagonistas activos de su propio desarrollo.
El financiamiento de estas iniciativas responde a una lógica que prioriza el bienestar colectivo sobre las dinámicas del mercado. Con recursos garantizados por el Gobierno nacional, la recuperación de los espacios públicos se convierte en una política de inversión social que reivindica el derecho a la ciudad. Este modelo también democratiza el conocimiento técnico, involucrando a las comunidades en todas las etapas del proceso. Durante las inspecciones lideradas por autoridades como la presidenta encargada Delcy Rodríguez, no solo se verifica el avance de las obras, sino que se fomenta un intercambio de saberes que rompe con el monopolio de los expertos y fortalece el tejido social.
Inauguración de los espacios rehabilitados del sector Santa Eduviges en Santa Rosalía por la presidenta (e) Delcy Rodríguez e integrantes de la Comuna Estrella del Sur. Foto Prensa Presidencial.
Ingenio popular y «cultura maker» en el barrio
La planificación insurgente rompe con las normas urbanas que excluyen a las mayorías. Cuando el Estado falla como proveedor único, las comunidades crean un cambio de paradigma. En este contexto, la autoconstrucción se une a la «cultura maker» (la cultura del ingenio y el «hazlo tú mismo»), transformando el trabajo individual en un aprendizaje colaborativo. Esta práctica no es solo una respuesta a la pobreza, sino un acto de participación ciudadana y libertad. Al apropiarse de los medios para construir su espacio, las comunidades ejercen una arquitectura de la autonomía, convirtiendo la gestión del hogar en un ejercicio de soberanía colectiva que reclama el derecho político a decidir sobre el territorio.
El horizonte del «Vivir Bien»
Para construir un modelo de ciudad que no sea una «cárcel de cemento», se requiere que el Estado deje de ser un facilitador de negocios inmobiliarios y pase a ser un auténtico garante de derechos. El horizonte es el «Vivir Bien», donde el bienestar social y la ecología manden sobre los criterios económicos. Bajo este paradigma, los indicadores de felicidad y sostenibilidad deben ser el eje de toda política pública.
Para materializar esta soberanía local, se proponen dos herramientas legales: la consulta vinculante (ninguna intervención se hace sin aprobación comunitaria previa, libre e informada) y el veto comunitario (la capacidad legal de los vecinos para detener proyectos que amenacen su equilibrio social o ambiental). Esta última no es solo defensa, sino la garantía de que el territorio no puede ser vendido sin el permiso de quienes lo cuidan.
El urbanismo insurgente demuestra que las comunidades son capaces de producir su propio tiempo y espacio. Al final, la disputa por la ciudad es la disputa por nuestra propia autonomía: el derecho a vivir no es un regalo del Estado ni una transacción del mercado, sino un ejercicio fundamental de libertad. El horizonte no es solo pintar un mural, sino construir una ciudad donde el «Vivir Bien» subordine la acumulación de dinero a la dignidad de la vida. En la medida en que los vecinos sigan siendo dueños de su destino, la ciudad dejará de ser un activo financiero para volver a ser lo que siempre debió ser: el soporte vital de nuestra soberanía colectiva.
Prensa LAUICOM – Con el fuego bolivariano encendido, hoy se vivió una clase magistral llena de energía en la Cátedra Internacional Hugo Chávez Comunicador, organizada por la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM).
Con más de 120 participantes conectados desde diversas salas virtuales en Chile, Ecuador, Honduras, Nepal, Venezuela, Italia, Costa Rica, Brasil y México, bajo el tema “El PSUV, la militancia y el papel de la juventud”, los jóvenes del mundo recibieron el llamado urgente a tomar las riendas de la Revolución.
Cada voz cuenta
En medio de la cátedra, la rectora de LAUICOM y secretaria de Asuntos Internacionales del Partido Socialista Unido de Venezuela, Tania Díaz, levantó la voz con pasión dirigida a toda la juventud que sueña con un mundo de solidaridad, amor y socialismo.
La juventud socialista es el camino
La cátedra recordó con orgullo las palabras del Comandante Chávez hacia la juventud: “Ustedes son la más grande garantía de la permanencia y del éxito de nuestra revolución”, llamado que sigue vivo y quema en el pecho de cada joven consciente.
El diputado Somer Rivas, luego de escuchar las palabras del comandante eterno, resaltó que se necesita más autoformación y estudio de Bolívar para innovar con alegría en tiempos de asedio.
Desde Perú, Luz Cauna Jiménez fue clara: todo joven socialista debe leer a Chávez y desmontar las mentiras del capitalismo, por su parte Erick de Souza, de la OCLAE de Brasil, recordó que sin teoría revolucionaria no hay práctica que triunfe.
Mientras que Yosneisy Paredes, secretaria Internacional del JPSUV, afirmó que la juventud está llamada a coronar la revolución usando la comunicación popular como herramienta de liberación.
En defensa de la verdad
La pregunta que movilizó todo el encuentro fue directa: ¿Qué estrategias de formación ideológica y comunicación política son fundamentales para que la juventud construya procesos transformadores?
La respuesta fue clara y contundente: estudiar, actuar, defender la verdad y mantener encendida la conciencia revolucionaria. ¡No hay tiempo para el silencio! Juventud, levántate, habla fuerte y conquista la victoria. ¡Esta es tu hora!
Prensa LAUICOM- Tamara Díaz e Ibrahim Infante, conducen en Radio LAUICOM una edición vibrante de «Humanamente», sobre la batalla épica entre el bien y el mal.
Acompañados por el psicólogo José Garcés y la activista Inés Luigi, el programa desnudó las sombras del poder global para sembrar una semilla de esperanza profundamente colectiva.
El profesor Garcés explicó con pasión el concepto del «Árbol de la Muerte», relacionando la arrogancia de figuras como Netanyahu y Trump con la perversión del conocimiento.
Se destacó con profundo dolor el genocidio en Palestina e Irán, vinculando estas masacres con la «banalidad del mal» y la anulación sistemática del pensamiento crítico actual.
En un gesto de resistencia cultural, Infante mostró obras esenciales como la épica de Nicolás Maduro por Ana Cristina Bracho y el texto histórico de Alejandro Torres.
También resaltó el análisis sobre las intervenciones de Estados Unidos y la contundente obra «Rubio, un mitómano incontrolable», reafirmando que la verdad histórica es nuestra mejor defensa.
Además estos libros, que serán difundidos por la editorial universitaria, sirven como escudos intelectuales ante las operaciones psicológicas que pretenden reescribir la memoria de nuestra nación soberana.
Inés Luigi conmovió a la audiencia al detallar la llegada de 33 toneladas de ayuda humanitaria a Cuba bajo la hermosa consigna de «Amor con amor se paga».
A pesar del asedio y los crueles apagones, la solidaridad binacional brilla con fuerza, enviando paneles solares y medicinas como una respuesta luminosa ante el «Árbol del Mal».
Infante y Díaz cerraron el programa recordando que el amor es una fuerza imbloqueable y que la unión nacional es el camino para proteger nuestra sagrada soberanía.
“A lo único que debemos odiar es al odio” Shantideva Prof. Roger Garcés Vicerrectorado de Investigación LAUICOM
Continuando con el análisis de las condiciones psicológicas que más temprano que tarde tenemos que superar en Venezuela para que reine la armonía, caeremos en cuenta de que el odio es el principal enemigo a vencer. Ya hemos visto que para vencer el odio tenemos que comenzar a trabajar el Ego, que es el factor más importante y el motor que impulsa el odio. También hemos visto que tenemos que comenzar a FAMILIARIZARNOS con la armonía. Tantos años de odio han hecho que nos acostumbremos a su presencia en nuestra alma y cuando nos encontramos con la armonía y la paz, sencillamente no las soportamos y volvemos desesperadamente al odio, porque si hay una cosa en la que el odio tiene un especial efecto sobre nosotros, es en que causa ADICCIÓN.
Podemos ver cómo el odio sigue vivo en nuestra sociedad, sobre todo por un sector extremista que aún no se ha dado cuenta de que la mayoría de los venezolanos queremos vivir en paz. Estos seres odiadores e impulsores del odio, siguen azuzándolo a través de sus cuentas en la red X. Esta red se ha convertido en refugio del odio y podemos ver allí a lamentables y repulsivos personajes que se hacen llamar periodistas, pero que en realidad son operadores políticos que responden al esquema de violencia, y que desde el exterior destilan e infunden la más perniciosa de las emociones humanas. La verdad sea dicha y ya para nadie es un secreto: el odio fue parte de una estrategia que usó el ala extremista de la oposición para configurar un clima de violencia en el país a través de guerra cognitiva. Afortunadamente esa opción ha fracasado, aunque sigue viva y con mucho menos fuerza que antes, y es justo esa opción extremista y violenta, a la que la gran mayoría de los venezolanos han dado la espalda y desde un luminoso salto de conciencia, apuestan por el desarrollo armónico del país para lograr el progreso económico y la convivencia sana y pacífica en Venezuela.
Ofrecemos nuestra enhorabuena a los miles de venezolanos que han abandonado el odio y han dejado atrás las actitudes que implican la soberbia y la descalificación del otro. Simplemente, han dejado a los odiadores en Miami como se abandona a un circo que ya no despierta interés, y en el que los desastrados saltimbanquis van recogiendo sus desvencijados tarantines, al tiempo en que, tratando de aprovechar el poco tiempo que les queda en el pueblo, van ofreciendo desaforadamente sus pociones mágicas para hacer crecer el pelo, a los pocos transeúntes que les cruzan cuando van de camino al trabajo y que miran los frasquitos con recelo y descreyendo de sus supuestas virtudes mágicas e inmediatas.
Con inmensa alegría enaltecemos a los que han abandonado el odio, sin embargo, ya habíamos sugeridos que el odio crea adicción, por eso seguimos desentrañando sus misterios y para eso seguimos con las profundas meditaciones de Shantideva:
Si una persona te pega con un palo, ¿te pones bravo con la persona o con el palo?
Shanstideva reflexionaba: Si me enfado con el que lo empuña, aunque de hecho el que me daña es el palo, y teniendo en cuenta que él también es secundario, ya que a su vez ha sido incitado por el odio, ¿por qué no me enfado con el odio? Ya que el odio mueve a la persona y la persona mueve el palo. Entonces ¿Por qué no ir contra el enemigo principal que es el odio?
Y continuaba Shantideva con una lógica impecable: Si la falta de respeto, las palabras duras y desagradables no causan ningún daño a mi cuerpo, ¿por qué, mente, te enfadas tanto?
Shantideva alertaba de que teníamos que deshacernos de las emociones y debilidades humanas que favorecen el odio. Decía: Cuando el fuego ha pasado de una casa a otra, es correcto deshacerse de la paja y todo lo que haga que el fuego se extienda. Por eso alertaba: Del mismo modo, cuando el fuego del odio se extiende a todo por lo que mi mente siente apego, debería deshacerme de ello inmediatamente por miedo a que se quemen mis méritos.
Con un ejemplo hermoso y muy descriptivo, Shantideva ilustraba: El anzuelo lanzado por el pescador de odio es muy efectivo e insoportablemente afilado, cuando sea enganchado en él, seguro que seré cocinado en las calderas del infierno. Es decir, si alguien me despierta el odio y me dejo enganchar con ese odio, entonces mi alma no tendrá descanso y necesitaré odiar para siempre.
Otra de las enseñanzas de Shantideva es la del Maestro de armonía también llamado Maestro de paciencia, que podría ser la misma persona que me despierta el odio (esto lo vamos a ver con más detalle): continuaba con sus enseñanzas Shantideva: Por lo tanto, como un tesoro que aparece en mi casa, sin esfuerzo por mi parte para obtenerlo, debería estar feliz de tener un enemigo, porque me ayuda en mi conducta del despertar. De manera que, lejos de querer acabar físicamente con una persona a la que consideramos contraria, deberíamos celebrar porque nos puede enseñar a ser felices, como veremos posteriormente.
La enseñanza más popular de Shantideva es la de la persona que te pega con un palo. Uno no se pone bravo con el palo, se pone bravo con la persona, porque la persona es la que mueve el palo. ¿Y qué mueve a la persona? Pues las emociones son las que mueven a la persona, y las emociones vienen y se van. De manera que la persona con la que te pones bravo ni es la misma persona que miras un rato después. La pareja con la que peleaste y te molestaste mucho, no es la misma pareja que te mira con una mezcla entre tristeza y vergüenza, escondida entre los cojines del sofá. Es decir, la persona que comete el error no es la misma persona que reconoce el error; son dos personas completamente distintas. Una es altiva, agresiva y altanera, y la otra es humilde, temerosa y avergonzada; y esas dos personas conviven en un mismo cuerpo.
Entonces leemos otra vez el verso de Shantideva:
Si una persona te pega con un palo ¿Te pones bravo con la persona o con el palo?
Si me enfado con el que lo empuña, aunque de hecho el que me daña es el palo, y teniendo en cuenta que él también es secundario, ya que a su vez ha sido incitado por el odio, ¿por qué no me enfado con el odio? Ya que el odio mueve a la persona y la persona mueve el palo. Entonces ¿Por qué no ir contra el enemigo principal que es el odio?
Y ahora la enseñanza se nos revela límpida ante nosotros, ¿Por qué mejor no identificamos al verdadero enemigo? Y el verdadero enemigo es el odio, y ya sabemos que la ira del otro se enciende mucho más con nuestra propia ira, ya que como decía el Buda: Sin ira no hay enemigo.
Entonces nos damos cuenta de que el odio sembrado por un sector político fue el peor error que dirigente alguno pudo cometer en Venezuela. Es como un equipo de futbol que quiere ganar el campeonato a toda costa, y como estrategia para ganar, dispone un balón radioativo con el que contamina todo el campo, les hace daño a los jugadores del equipo contrario, pero también a sus propios jugadores. En ese campo no se podrá jugar con seguridad por mucho tiempo y sufrirán muchas personas. Así como hemos sufrido muchos venezolanos por la intolerancia y el odio de unos pocos; familias divididas, motorizados degollados, personas quemadas vivas, por nombrar solo algunas pocas de las repugnantes consecuencias del odio. Buda ha dicho: El odio es como lanzar carbones encendido al otro; efectivamente le haces daño, pero tú también te haces daño.
Pero como ya hemos visto, se abre ante nosotros un alentador futuro de paz y es nuestro deseo enterrar definitivamente el odio y que nunca más vuelva a entronizarse en nuestra sociedad, y que la familia vuelva a reunirse con alegría y armonía, tengan el signo político que tengan. Para eso, nos quedan las enseñanzas de Shantideva, que hoy nos ha alertado de que el verdadero enemigo no es el otro; el verdadero enemigo no es el chavista ni el opositor, el verdadero enemigo es el propio odio, y lo único que deberíamos odiar es al odio.
Nos despedimos en esta oportunidad con las palabras de Buda: Sin ira no hay enemigo.
José Roger Garcés: Psicólogo clínico y con Maestría en Psicología de la UCV. Cursante del Doctorado en estudios Nuestroamericanos en el Celarg. Profesor de la cátedra: Naturaleza de la Guerra Cognitiva. Investigador en el Centro de investigación Contrahegemónica Luis Acuña del VICI-LAUICOM. / correo: enelrespiramos@gmail.com / IG: @psicogarces
En el ¿Qué hacer? (1902), Vladimir Lenin, hace un potente uso de la metáfora para exponer el complejo tema que se mueve en medio del mundo imaginal, que se encuentra entre el mundo sensible y el mundo inteligible donde nacen los sueños y las utopías.
El fragmento completo del ¿Qué hacer? donde Lenin cita al crítico ruso Dimitri Pisarev (Capítulo V del Que Hacer). Este párrafo del texto señalado es fundamental para entender la conexión entre la teoría política y la imaginación estratégica.
“¡Hay que soñar!”. He escrito estas palabras y me he asustado. Me he imaginado sentado en el “Congreso de unificación” y teniendo enfrente a los redactores y colaboradores de Rabócheie Dielo. Y entonces se levanta el camarada Martínov y me dice en tono conminatorio: ´Permítame: ¿tiene todavía la redacción de una Iskra soberana el derecho de soñar sin consultar al Comité del Partido?”. Y tras él se levanta el camarada Nadiezhdin y (reforzando al camarada Martínov, que hace ya tiempo ha reforzado al camarada Krichevski) me grita con mayor severidad aún: “Voy más lejos: pregunto si un marxista tiene, en general, derecho de soñar, si no ha olvidado que, según Marx, la humanidad siempre se plantea tareas realizables y que la táctica es un proceso de crecimiento de las tareas del partido, que crecen junto con él´
Al solo pensamiento de estas preguntas amenazadoras me da escalofrío y mi único pensamiento es dónde podría esconderme. Trataré de esconderme detrás de Pisarev.
Hay divergencias y divergencias —escribió Pisarev a propósito de la divergencia entre el sueño y la realidad—. Mis sueños pueden adelantarse al curso natural de los acontecimientos o bien desviarse hacia donde el curso natural de los acontecimientos no puede llegar jamás. En el primer caso, el sueño no hace ningún daño; incluso puede sostener y reforzar las energías del hombre trabajador… En sueños de esta índole no hay nada que deforme o paralice la fuerza de trabajo. Todo lo contrario: si el hombre estuviese privado por completo de la capacidad de soñar así, si no pudiese adelantarse de vez en cuando y contemplar con su imaginación el cuadro enteramente acabado de la obra que empieza a perfilarse por su mano, no podría yo imaginarme de modo alguno qué móvil obligaría al hombre a emprender y llevar a cabo vastas y fatigosas tareas en el terreno del arte, de la ciencia y de la vida práctica… La divergencia entre el sueño y la realidad no tiene nada de nociva, siempre que la soñadora crea seriamente en su sueño, observe atentamente la vida, compare sus observaciones con sus castillos en el aire y, en general, trabaje a conciencia para que su fantasía se convierta en realidad. Cuando existe algún contacto entre el sueño y la vida, todo va bien”. (Lenin, V. I., 2012)
El Pisarev que Lenin rescata es una joya de la literatura política porque utiliza figuras retóricas para resolver un problema filosófico: la relación entre la subjetividad (lo que deseamos) y la objetividad (lo que es posible).
A continuación, se analizan las metáforas más potentes que estructuran este pensamiento:
1.El sueño como «cuadro enteramente acabado»
Pisarev nos dice que el hombre necesita contemplar con su imaginación el «cuadro enteramente acabado de la obra que empieza a perfilarse por su mano». • Análisis: Esta es una metáfora artística. Imagina al escultor frente a un bloque de mármol o al pintor ante un lienzo en blanco. Si el artista no tuviera la capacidad de «ver» la estatua terminada dentro de la piedra, no tendría la fuerza para dar el primer golpe de cincel. • Sentido Didáctico: Lenin aplica esto a la política: la revolución es una «obra de arte» social. Sin la visión de una sociedad sin clases (el cuadro acabado), el militante no soportaría el peso de las tareas cotidianas, grises y agotadoras. El sueño es la prefiguración del triunfo.
2.Los «castillos en el aire» y el suelo de la realidad
Pisarev menciona la necesidad de comparar las observaciones de la vida con los «castillos en el aire».
• Análisis: El «castillo en el aire» es una metáfora clásica del idealismo puro, de lo que no tiene base. Sin embargo, Pisarev le da un giro positivo. No nos pide que derribemos el castillo, sino que construyamos los cimientos desde abajo hasta que el suelo y el aire se toquen. • Sentido Didáctico: Aquí reside la clave de la praxis. El sueño no debe ser una fuga de la realidad, sino un plano arquitectónico. Si el sueño (el castillo) y la observación de la vida (el terreno) coinciden, la fantasía deja de ser una ilusión para convertirse en un proyecto de construcción.
3.El sueño como «móvil» y «energía»
Se describe al sueño como aquello que «sostiene y refuerza las energías del hombre trabajador». • Análisis: Es la metáfora del motor o combustible. Pisarev y Lenin entienden que el ser humano no se mueve solo por leyes económicas frías, sino por el deseo. El sueño es la chispa que enciende la voluntad. • Sentido Didáctico: Sin esta «energía», la acción política se vuelve mecánica y, finalmente, se rinde ante la adversidad. Lenin utiliza a Pisarev para combatir el «economismo» de su época, que pedía a los obreros conformarse con pequeñas mejoras salariales. Lenin les dice: «¡Sueñen con el poder total, porque ese sueño les dará la energía para las batallas más duras!».
Síntesis como la dialéctica del contacto
La metáfora final y más importante es la del «contacto entre el sueño y la vida». Para Lenin, el revolucionario es un equilibrista:
Si solo mira la vida (la realidad inmediata), se vuelve un oportunista sin horizonte.
Si solo mira el sueño, se vuelve un utópico desconectado.
El genio de Lenin consiste en convertir el sueño en una categoría del análisis científico. No sueña para escapar del mundo, sino para saber exactamente en qué parte del mundo debe golpear para que este cambie. Como bien dice el texto: «Cuando existe algún contacto entre el sueño y la vida, todo va bien».
El sueño y la utopía en una perspectiva materialista
Es pertinente analizar el concepto de «sueño» que desarrolla Lenin y la diferencia de la «utopía» en otros textos marxistas.
Para comprender la diferencia entre el «sueño» leninista y la «utopía» en la tradición marxista, debemos imaginar dos formas distintas de mirar el horizonte: una que se pierde en la bruma de lo deseable y otra que utiliza el horizonte para medir la distancia que sus pies deben recorrer.
En el marxismo clásico, la palabra «utopía» no siempre fue un elogio; a menudo, fue una advertencia. Aquí te explico las tres diferencias fundamentales:
1.El sueño como «arquitectura» vs. La utopía como «espejismo»
En la obra fundamental de Friedrich Engels, Del socialismo utópico al socialismo científico, se marca una línea divisoria clara.
• La Utopía: Para los socialistas utópicos (como Saint-Simon o Fourier), la nueva sociedad era un dictado de la razón o la moral. Era un «remedio» inventado por una mente brillante para sanar los males del mundo. Para Marx y Engels, esto era como intentar construir una casa empezando por el tejado, suspendido en el aire de la ética.
• El Sueño Leninista: Como vimos en Pisarev, el sueño no inventa leyes nuevas; descubre potencias ocultas en la realidad. Mientras la utopía es un espejismo que aparece en el desierto, el sueño de Lenin es el plano de un pozo que sabe exactamente dónde cavar porque ha analizado la geología del terreno.
2.La «receta» vs. El «motor de la praxis»
Marx era famoso por su rechazo a escribir «recetas para las cocinas del porvenir». Él creía que no se podía diseñar el futuro con detalle porque el futuro lo crearían las masas en lucha.
• La Utopía es estática: Presenta un cuadro acabado y perfecto de la sociedad futura (ciudades ideales, horarios fijos, armonía total). Es un destino donde el movimiento se detiene.
• El Sueño es dinámico: Para Lenin, el sueño es un combustible psicológico. No es el cuadro de la meta lo que importa tanto como la energía que ese cuadro devuelve al presente. El sueño leninista es una función de la praxis: sueño porque necesito actuar, y actúo porque mi sueño me permite ver lo que los demás llaman «imposible» como algo simplemente «difícil».
3.La Diferencia entre el «Deseo» y la «Tendencia Histórica»
Aquí interviene otro gran pensador marxista, Ernst Bloch, quien en su obra El principio esperanza intentó reconciliar estas ideas mediante el concepto de “Utopía Concreta”.
• Utopía Abstracta: Es un «no-lugar» (etimológicamente u-topos). Es un deseo que no tiene raíces en el presente, una fantasía que vuela sin hilos.
• Sueño/Utopía Concreta: Es lo que Bloch llama el «Todavía-No-Ser». Es algo que ya está germinando en las contradicciones del capitalismo. Lenin sueña con la caída del Zar no porque sea un romántico, sino porque lee en la huelga del obrero y en el hambre del campesino la tendencia real de la historia. Su sueño es la flor que él ya ve dentro de la semilla.
Referencia Lenin, V. I. (2012). ¿Qué hacer? Problemas candentes de nuestro movimiento. Akal. (Obra original publicada en 1902). Engels, F. (2006). Del socialismo utópico al socialismo científico. Fundación Federico Engels. (Obra original publicada en 1880). Bloch, E. (2004). El principio esperanza (F. González Vicén, Trad.; Vol. 1). Trotta. (Obra original publicada en 1954-1959)
• Pedro Luis Penso Sánchez: Ingeniero y magíster en Historia egresado de la UCV; y Doctorante en Creación Intelectual (UNESR). Decano Honorario de la Universidad Iberoamericana. Profesor Honorario de la Universidad Politécnica Territorial Alonso Gamero. Diplomático. Director del Centro de Investigación Contrahegemónica Luis Acuña de LAUICOM. / pedropenso@gmail.com
Prensa LAUICOM- Hoy las plazas de Argentina estallan en un grito sagrado de justicia que hace vibrar hasta las piedras. Bajo el sol de la memoria, miles de almas marchan junto a las Abuelas, esas gigantes que desafiaron al miedo.
Desde aquel fatídico 1976, la oscuridad intentó borrar el rastro de una generación entera y robar sus cunas, pero el amor de estas mujeres fue un incendio que ninguna dictadura pudo apagar en medio del dolor. Ellas transformaron las lágrimas en una búsqueda incansable, rastreando la sangre y la verdad por cada rincón.
Estas madres han logrado el milagro de devolverle el nombre a más de 130 nietos, cada reencuentro es una explosión de color, un abrazo que rompe las cadenas del silencio y la mentira, es el triunfo de la vida sobre el olvido, una caricia que sana el alma desgarrada de una nación.
En Lauicom, nos ponemos de pie para rendir tributo a estas mujeres valientes que nos enseñaron a nunca bajar los brazos, además su lucha no es solo pasado, es el latido presente de un pueblo que exige saber dónde están los que faltan.
Hoy la emoción desborda las calles con banderas que flamean con la fuerza de la libertad y el «Nunca Más». Invitamos a nuestra audiencia a sentir este latido colectivo, a ser parte de este abrazo eterno a nuestras Abuelas. La memoria está más viva que nunca, brillando con la luz de la verdad que hoy nos hace libres.
La Presidenta Encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodriguez Gómez, en nombre del Gobierno y el pueblo venezolano, expresa su más profunda solidaridad y pesar al pueblo y al Gobierno de la República de Colombia, tras el lamentable accidente aéreo ocurrido este lunes, 23 de marzo de 2026, en Puerto Leguízamo en el departamento del Putumayo.