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Declaración del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP)

El Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) condena enérgicamente la amenaza del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer un bloqueo naval contra Venezuela.

Esta acción constituye la aplicación práctica del «Corolario Trump» a la Doctrina Monroe, reasumida explicítamente en la Estrategia de Seguridad Nacional para Nuestra América. El pretexto de combatir el narcotráfico y el terrorismo demuestran una vez más, ser una fachada para justificar acciones totalmente ilegales y que vulneran la paz regional y mundial.

Denunciamos esta maniobra de guerra híbrida, que escala la agresión a un nivel militar peligroso con el objetivo último de controlar las riquezas naturales de Venezuela y coaccionar unilateralmente a un Estado soberano.

El ICAP reitera su solidaridad inquebrantable con el gobierno legítimo del Presidente Nicolás Maduro y el pueblo venezolano. Llamamos a la comunidad internacional: Movimientos sociales, defensores de la paz, parlamentos, gobiernos y organismos internacionales a rechazar este grosero acto imperial y tomar acciones en defensa de la soberanía, la paz y la Carta de Naciones Unidas.

¡No al bloqueo naval! ¡No al saqueo imperialista! ¡Manos Fuera de Venezuela!

Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP)

16 de diciembre de 2025, La Habana, Cuba

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LAUICOM participó en el inicio del Foro Juventud Ruso- Venezolano en Moscú

LAUICOM.- Este lunes, la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) participó en el inicio de las actividades del III Foro Ruso-Venezolano, en la ciudad de Moscú, Rusia.

Como parte de la delegación venezolana, LAUICOM se sumó al encuentro entre la dirección nacional de la Juventud del Partido Socialista Unido de Venezuela y el Consejo Nacional de Organizaciones de Jovenes e Infantiles de Rusia, el cual se realizó en la Biblioteca Estatal Rusa de Literatura Extranjera.

En la jornada se elevaron propuestas de ambas delegaciones con el objectivo de seguir profundizando en las relaciones de cooperación y hermandad que llevan adelante ambas naciones, destinadas a fortelecer el conocimiento, aprendizaje y desarrollo de la juventud.

Grecia Colmenares, Secretaria General de la Juventud del Partido Socialista Unido de Venezuela lideró la delegación venezolana, la cual prevé generar una agenda de trabajo compartido para los próximos años.

En este sentido, la delegación de Venezuela propone, a partir de los logros obtenido por el Centro Educativo Sirius y el sistema educativo ruso en la detección y formación temprana de talentos, que los jovenes venezolanos puedan ir a Rusia y conocer la experiencia.

Asimismo, como parte de las propuestas también se proponne que el Foro de Estudiantes de Latinoamérica y Rusia, se realice cada dos años, alternando sedes entre ambos países. Este espacio permitiría el intercambio de ideas, proyectos conjuntos y el fortalecimiento de lazos culturales y académicos, inspirados en valores de solidaridad y desarrollo mutuo.

Como parte de la deleación venezolana también participa Genesis Garvet, Jefa Nacional de la Gran Misión Venezuela Joven; Ariana Llanos, presidenta de La Federación Venezolana de Estudiantes Universitarios; Jessica Bello, Presidenta de La Fundación Ayachucho; Yoneisy Paredes, la Secretaria de Internacionales de la JPSUV; Jonatan Herrera, alcalde del municipio Urdaneta del estado Miranda; Jesús Tarazona, Viceministro de Juventud Productiva y miembros de la Dirección Nacional de la JPSUV.

En el encuentro también participó el embajador de Venezuela en Rusia, Jesús Salazar quien destacó la importancia de este encuentro para avanzar en la construcción del futuro.

«Logrando este intercambio desde el conocimiento profundo de Rusia para seguir fortaleciendo nuestra cultura, nuestro intercambio y nuestro relacionamiento que hace un rato será para el futuro», dijo Salazar.

Tapas - Prensa abad

La democracia venezolana bajo acoso semiótico

Por: Dr. Fernando Buen Abad Domínguez.


Un análisis semiótico-crítico de la democracia venezolana y de las calumnias burguesas articuladas para desacreditarla exige un abordaje riguroso que distinga entre los procesos reales de producción político-institucional y los dispositivos simbólicos que intentan distorsionar su percepción. No se trata de validar ni refutar modelos de gobierno, sino de examinar cómo se construyen semióticamente las narrativas sobre la democracia, cómo operan las simplificaciones hiper-ideologizadas y cómo ciertos actores del campo político, mediático y económico producen signos destinados a erosionar la legitimidad simbólica del proceso político venezolano. El objetivo es comprender la batalla del sentido, no sustituirla por otra.

En ese marco, la democracia en Venezuela —como cualquier institución política— no existe como esencia abstracta, sino como un proceso histórico en constante disputa. El análisis semiótico exige estudiar cómo ese proceso es representado, recortado, distorsionado o amplificado por discursos de diverso origen burgués, y especialmente por lo que denominamos “las maquinarias ideológicas del capitalismo mediático”. Son estas maquinarias las que construyen, reproducen y exportan significados sobre la democracia según los intereses que representan. Lo que en muchos entornos mediáticos se denomina “calumnia” no debe tratarse en términos morales sino comunicacionales: son operaciones discursivas cuyo objetivo es dislocar la percepción pública, debilitando la legitimidad de un sistema político mediante signos cuidadosamente diseñados.

Una primera clave semiótico-crítica consiste en transparentar la “homogeneización acusatoria” que pretende reducir toda la complejidad institucional venezolana a una narrativa monocorde de ilegitimidad. Este procedimiento opera mediante metonimias selectivas, donde un hecho aislado se presenta como sinécdoque del total. La democracia es representada como una ficción, un simulacro o una fachada. Estas operaciones buscan eliminar la historicidad del proceso político real, sustituyéndola por un relato donde cualquier evidencia empírica favorable queda invisibilizada. No se trata de una crítica política elaborada, sino de una “gramática de deslegitimación automática”, en la cual ciertos términos funcionan como marcadores de cierre: “dictadura”, “fraude”, “régimen”, “autoritarismo”, “represión sistemática”. Cuando tales marcadores aparecen, el receptor es orientado a no analizar, sino a aceptar un diagnóstico cerrado. Son signos que pretenden bloquear el pensamiento. Y omitir, a toda costa, la voluntad democrática del pueblo revolucionario de Venezuela.

Un segundo componente es la exhibición de la agresión como “construcción del déficit democrático”, consistente en una operación en dos fases. En la primera, se define un estándar ideal de democracia basado en modelos occidentales liberales, presentados como universales y a-históricos. En la segunda, se evalúa la democracia venezolana únicamente a partir de ese modelo, sin atender a su propio desarrollo interno ni a sus instituciones específicas. La semiótica crítica identifica este procedimiento como una forma de colonialidad del sentido, en la cual se impone un marco interpretativo externo que invalida cualquier forma no liberal de ejercicio democrático. El análisis científico exige observar este procedimiento como una estrategia discursiva, no como una evaluación institucional neutral.

Una tercera operación de manipulación ideológica (falsa conciencia) es la “demonización del proceso electoral”. La democracia venezolana ha sido objeto de más de veinte procesos electorales en dos décadas, con auditorías multilaterales, participación de múltiples partidos, reformas y concursos constitucionales. Sin embargo, en el campo mediático dominante se ha instalado una estructura narrativa donde cualquier elección se presume ilegítima antes de realizarse. Esto constituye un fenómeno semiótico relevante, la acusación precede al hecho. En este patrón, la narrativa funciona de forma preventiva, anulando el potencial legitimador de la participación popular. Las palabras clave se repiten con una disciplina casi militar: “fraude anunciado”, “elección controlada”, “voto cautivo”, “candidato sin competencia”. La repetición de estos signos crea un régimen perceptivo en el que el evento electoral pierde su valor simbólico antes de existir.

Y una cuarta clave es la ofensiva que propicia la “desaparición del sujeto popular”. En muchas narrativas oposicionales o extranjeras, la ciudadanía venezolana aparece desdibujada, convertida en una masa pasiva, manipulada o prisionera de un aparato institucional. Este procedimiento semiótico borra la agencia política real de millones de personas que participan, votan, debaten y organizan. La democracia es reducida al comportamiento de élites, desplazando el foco del pueblo como productor activo de legitimidad. Para la semiótica crítica, este borramiento del sujeto es una operación ideológica central, quien controla la representación del pueblo controla la representación de la democracia. Las calificaciones que ignoran la participación popular operan como “necropolítica simbólica del demos”: matar al pueblo como sujeto político mediante el lenguaje.

Otro aspecto fundamental es la “hiperindividualización del conflicto”. La democracia venezolana suele ser reducida en el discurso mediático al comportamiento de una sola persona o a la figura del presidente. Esta simplificación produce un efecto semiótico clave: se sustituye la institucionalidad por una subjetividad personalizada, reduciendo la democracia a un antagonismo moral entre individuos. Así se borran las dinámicas institucionales, los poderes públicos, los partidos, las organizaciones sociales y las estructuras constitucionales. Para Buen Abad, este procedimiento forma parte de la “novelización burguesa de la política”: convertir procesos históricos en melodramas para consumo global. Es un acto de despolitización profunda.

En el nivel connotativo, las calumnias —entendidas semióticamente como enunciados acusatorios no sometidos a verificación— utilizan un repertorio de imágenes afectivas que anulan la capacidad crítica: crisis, caos, devastación, ruina moral. Son signos que buscan impactar y saturar antes que informar. Se construye lo que el Laboratorio denomina un “paisaje cognitivo de excepcionalidad permanente”, donde la democracia venezolana aparece como una anomalía inexplicable. La narrativa hegemónica no concibe la posibilidad de un sistema político latinoamericano que combine participación popular, tensiones institucionales, modelos alternativos y disputas reales por la soberanía. La complejidad se sustituye por la alarma.

En términos pragmáticos, estas operaciones discursivas tienen efectos concretos porque condicionan decisiones diplomáticas, justifican sanciones, bloqueos y operaciones de aislamiento internacional. Estos efectos, aunque se inscriben en la política real, dependen de forma decisiva de la efectividad simbólica previa. La semiótica crítica identifica aquí un mecanismo de “preparación comunicacional del castigo”: antes de aplicar una medida coercitiva, se construye una narrativa donde la democracia del país es tan defectuosa que cualquier acción externa aparece no solo legítima, sino necesaria. Esta alineación entre discurso y acción demuestra que el lenguaje no acompaña la política: la produce.

Un análisis semiótico-crítico riguroso debe incluir la dimensión de resistencia revolucionaria. La democracia venezolana, en tanto proceso, genera su propia producción simbólica con narrativas populares, discursos institucionales, prácticas comunitarias, debates internos, movilizaciones, contradicciones y formas de autoafirmación. La semiótica crítica no idealiza estos procesos, pero sí reconoce que configuran un campo discursivo propio que disputa significado frente a la narrativa burguesa global. El estudio científico exige comprender esta dinámica como una lucha entre hegemonía semiótica y contra-hegemonía comunicacional. La democracia no se limita al acto electoral, se expresa también en la disputa por el sentido. Allí donde el lenguaje intenta reducirla a caricatura, emerge la necesidad de devolverle complejidad, historicidad y materialidad.

Nuestro Laboratorio de Semiótica Crítica concluye que las narrativas que pretenden deslegitimar globalmente la democracia venezolana operan mediante dispositivos simbólicos pre-configurados para imponer diagnósticos morales burgueses antes que análisis políticos. La crítica rigurosa exige desmontar estas operaciones no para sustituirlas por otras igualmente dogmáticas, sino para liberar la interpretación del secuestro ideológico. La democracia, como proceso social, debe estudiarse en sus tensiones reales; las calumnias, como artefactos semióticos, deben estudiarse en su funcionamiento material. Sólo así es posible comprender el conflicto simbólico que atraviesa al país y desactivar la ingeniería comunicacional que pretende clausurar su complejidad. Y robarle todas su riquezas.

Tapas - Prensa

El retorno del Gran Garrote: Cuando la decadencia imperial se disfraza de pirata

Por: Pedro Penso
Director General del Centro de Investigación Contrahegemónica
Red de Internacional de Investigación Antifascista

14 de diciembre de 2025

La Agonía que gruñe

El imperialismo norteamericano atraviesa una de esas paradojas históricas tan deliciosamente irónicas: mientras su poder económico global se erosiona, su arrogancia y su apetito por el despojo directo crecen de manera inversamente proporcional. Ya no basta con el saqueo financiero sutil, con la explotación asimétrica de las cadenas de valor. En su declive, la bestia retrocede a sus instintos más primitivos, a sus formas originarias de acumulación: el robo descarado, la incautación pura y dura, la piratería con bandera de estrella. Este texto producido desde la trinchera del pensamiento crítico, se propone diseccionar este patético espectáculo de un imperio que, en no acepta la realidad, no se adapta a un mundo multipolar, y ha elegido hoy disfrazarse de corsario.

El «Corolario Trump» es la Doctrina Monroe con olor a polvorín

Dicen que revisitar a los clásicos es un signo de cultura. Washington, en un arrebato de nostalgia malsana, ha decidido no solo releer, sino reactualizar con brutal candor la Doctrina Monroe. La han bautizado con el creativo nombre de «Corolario Trump», una actualización que hace parecer al «Gran Garrote» de Theodore Roosevelt como un instrumento de diplomacia delicada.

La nueva estrategia de seguridad nacional lo proclama sin rubor: se trata de «restaurar la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental». Traducción para el pueblo latinoamericano: la época de los matices ha terminado. El «patio trasero» debe ser reconquistado, ahora rebautizado como «jardín delantero» para mayor eufemismo. El mecanismo es simple y viejo como el colonialismo: «alistar y expandir» aliados sumisos, y castigar a quienes osen mirar a otros horizontes, especialmente a China. La «diplomacia comercial» no es más que el eufemismo para exigir contratos exclusivos para empresas estadounidenses y expulsar a la competencia. La soberanía de las naciones, un estorbo molesto para los designios de Washington.

El catálogo del despojo moderno, del oro al crudo

La teoría se materializa en un abanico de acciones que, si no fuera por su gravedad, podrían pasar por los guiones de una ópera bufa de mal gusto. He aquí el botín de la decadencia:

· El Oro de Londres: La Farsa Judicial El Banco de Inglaterra, ese noble templo de las finanzas globales, custodia 31 toneladas de oro venezolano, valoradas en miles de millones. Cuando el gobierno legítimo de Venezuela solicitó su devolución para enfrentar la pandemia –incluso proponiendo que la ONU administrara los fondos–, la maquinaria se puso en marcha. Un tribunal británico, con una soberbia imperial que haría sonrojar a un virrey del siglo XVIII, falló que el oro no sería entregado a las autoridades venezolanas. ¿La razón? El Reino Unido reconoce al autoproclamado Juan Guaidó como presidente «interino». Así, el oro de todo un pueblo queda secuestrado en las bóvedas de la City londinense, mientras se urden argumentos legales tan frágiles como la legitimidad de un títere.
· CITGO y el Petróleo: La Expropiación por Decreto El robo de la refinería CITGO en Estados Unidos es otro capítulo de este manual del expolio. Confiscado mediante lo que el gobierno venezolano denuncia como «mecanismos judiciales fraudulentos», representa el despojo de un activo estratégico vital. No es una sanción; es una transferencia de propiedad forzosa, un acto de guerra económica sin declaración formal.
· Piratería en el Caribe: El «Interesante Día» del Emperador El colmo del cinismo llegó con la confiscación de un buque petrolero frente a las costas de Venezuela. El propio expresidente Trump lo anunció con la jactancia de un bucanero: «Acabamos de incautar un petrolero… el más grande jamás incautado». Venezuela e Irán lo han denunciado ante el mundo como lo que es: «piratería estatal» y «un claro caso de robo armado en el mar».

Las autoridades estadounidenses lo justifican citando sanciones y redes ilícitas, pero el mensaje subyacente es más claro y más antiguo: «Lo que flota en ‘nuestro’ mar es nuestro si así lo decidimos».
· El Botín Ruso: El Eufemismo del «Congelamiento» La Unión Europea, en un acto de vasallaje autodestructivo, ha «congelado» activos rusos. «Congelar» es el eufemismo de moda para «robar». Se debate abiertamente usar estos recursos para financiar la guerra en Ucrania, una guerra que, no nos engañemos, es de la OTAN contra Rusia. Es el mismo principio: la propiedad y la soberanía son derechos reservados solo para el imperio y sus acólitos.

América Latina se encuentra entre la sumisión y la insurgencia

Frente a este nuevo asedio, la región se debate. La Celac ha declarado a “América Latina y el Caribe como Zona de Paz”, un principio noble y desafiante. Por un lado, Washington busca «alistar» gobiernos afines, como los de El Salvador, Ecuador o Argentina, ofreciéndoles el papel de gendarmes regionales y socios comerciales privilegiados a cambio de alineamiento absoluto.

Pero por otro lado, crece la conciencia y la resistencia. La doctrina «América First» de Trump es, vista desde el Sur, la doctrina del «América Latina Last». La militarización del Caribe, con portaviones y despliegues permanentes, no es una respuesta a la migración o las drogas, sino la verdadera razón de la agresión: el control de los recursos.

La Dignidad como Trinchera

El «Corolario Trump» no es una demostración de fuerza, sino la evidencia de una profunda debilidad. Un hegemón imperialista seguro de sí mismo negocia, influye, construye consensos, eso sí manipulados, para depredar siempre, pero cuida las formas. Un imperio en crisis, se desenmascara, saquea, confisca, amenaza. Ha vuelto la vista a Nuestra América no porque sea fuerte, sino porque se siente vulnerable y cree que aquí encontrará la última gran renta que sostenga su decadencia.

La respuesta nuestramericana debe ser la unidad en la diversidad, la defensa inquebrantable de la soberanía y la paz, y la denuncia incansable en todos los foros internacionales. Cada barco robado, cada onza de oro retenida, cada activo congelado debe ser un recordatorio: la lucha contra el imperialismo no es un capítulo del pasado, sino la batalla por el futuro de la Patria Grande. El pillaje desesperado del gigante cansado debe encontrar, en nuestro continente, el muro firme de la dignidad recuperada.

¡Hasta la victoria siempre!

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Cosecha de lazos: LAUICOM celebra sus logros con gratitud y comunidad

Prensa LAUICOM – La celebración por el asueto decembrino en LAUICOM se convirtió en una fiesta de unión entre todos los equipos. Más allá de los juegos de dominó y la colorida competencia de puertas navideñas, que llenaron los pasillos de alegría y creatividad, el corazón de la jornada fue la «cosecha», espacio para celebrar las metas alcanzadas.

Durante este tiempo de risas, emergió con claridad una verdad irrefutable: en LAUICOM, todas las metas se alcanzaron por el trabajo en equipo entre todos los departamentos. Nadie avanzó solo. Cada logro colectivo fue posible gracias al respaldo silencioso, cotidiano y comprometido de toda la comunidad universitaria.

Lo cosechado este año se mide en la confianza construida entre áreas, en los gestos de apoyo espontáneo y en la certeza de que, en esta casa, todos somos parte de una misma raíz.

La celebración decembrina fue una afirmación: en LAUICOM somos una familia, donde cada rol, cada presencia y cada esfuerzo forma parte de un tejido común, vivo y en constante crecimiento.

¡Felices fiestas a toda la comunidad LAUICOM!

Porque tu esfuerzo, tu presencia y tu compromiso convirtieron lo que parecía una meta en una certeza.

¡Que esta temporada renueve tu alegría y fortalezca aún más los lazos que nos hacen familia universitaria!

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El canto que une generaciones: LAUICOM en el abrazo de La Providencia

Prensa LAUICOM – Con sus voces elevadas como ofrenda de paz y alegría, la Coral de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) se integró al corazón de un encuentro profundamente humano en el Asilo La Providencia de San Antonio. Invitados para celebrar con amor, la coral acompañó con cantos navideños un momento vocacional destinado a jóvenes, reunidos bajo el lema “Compartiendo una mano amiga con sueños y esperanzas”.

El encuentro nació del deseo de crear un espacio íntimo donde los jóvenes pudieran descubrir, a través del contacto directo con los adultos mayores, el valor de una relación cercana, respetuosa y llena de afecto.

Bianca Mendoza, laica que trabaja con los Padres Jesuitas, explicó: “este evento se hizo como un encuentro vocacional juvenil dónde se trajeron a jóvenes entre 16 a 23 años para compartir un momento con los abuelitos, para que puedan entender cómo es compartir con una mano amiga con sueños y esperanzas». Aprendiendo así a tratar a los adultos mayores de buena manera y en cómo hubiese sido tener esa relación más cercana con los abuelos para aquellos que no tuvieron la oportunidad.

Acompañaron la jornada con devoción los Padres Jesuitas, las Hermanas de Vorselaar, las Hermanas Franciscanas del Sagrado Corazón de Jesús, las Hermanas Misioneras de la Inmaculada Concepción y las Hermanitas de los Pobres de Maiquetía, todas unidas en un mismo propósito: sembrar cercanía, alegría y presencia humana.

En medio de ese tejido afectuoso, los cantos de la Coral de LAUICOM resonaron como un puente entre tiempos y emociones. Villancicos tradicionales brotaron con delicadeza y se entrelazaron con risas, recuerdos compartidos y miradas brillantes que revelaban el gozo de sentirse acompañados.

Y fue así, con sus voces como hilo conductor, que la coral cerró el evento con una promesa: que el arte, la juventud y la memoria pueden caminar juntos, tejidos en una misma esperanza.

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Construyendo el pueblo comunicador: LAUICOM certifica su primera formación de alto nivel en defensa de la verdad

Prensa LAUICOM – En la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) se certificó el primer Postdoctorado Internacional en Educación Mediática y Marketing Electoral, una trinchera de formación decolonial para defender la soberanía cognitiva del pueblo frente a la guerra híbrida que ataca nuestras conciencias.

Tania Díaz, Rectora de LAUICOM; Tibisay León, Vicerrectora Académica; y Wilman Verdú, Secretario General, presidieron el acto donde participaron destacados referentes de la militancia comunicacional como Luis Britto García y Miguel Pérez Pirela, reconocidos luchadores de la palabra revolucionaria.

Así como Beverly Serrano, Rafael Rosales, Ibrahim Infante y Tamara Díaz, profesores de LAUICOM y parte integral de su comunidad académica y organizativa.

Lilimar Rojas, coordinadora del postdoctorado agradeció la integración de todos los espacios universitarios en esta apuesta y reafirmó que, en medio del asedio imperial, LAUICOM defiende el honor de la Patria y materializa el sueño del Comandante Chávez de un pueblo comunicador, tejido desde la organización, el amor y la rebeldía.

Por su parte Tania Díaz enfatizó que LAUICOM: “Nace del derecho a la paz y a la vida, del legado combativo del Comandante Chávez y de la resistencia del pueblo en las calles, en las comunas. Aquí hacemos comunicación política, popular, antiimperialista, para la liberación, para la paz y para la vida”.

Llamó a las y los nuevos postdoctores a convertirse en cuadros críticos, capaces de desmontar las arquitecturas mediáticas del enemigo y construir, con ciencia y conciencia, nuevas narrativas desde los pueblos y para los pueblos.

“LAUICOM será un faro de pensamiento y un tanque de ideas al servicio de la humanidad. ¡Venezuela vencerá y todas y todos venceremos!”