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Un hombre que amaba al futuro

Por: Dr. Fernando Buen Abad Domínguez

-Esto no es una elegía-

“Pienso que en vez de invertir tanto en el desarrollo de armas cada vez más sofisticadas,los que tienen los recursos para ello debieran promover las investigaciones médicasy poner al servicio de la humanidad los frutos de la ciencia…”

Fidel Castro, inauguración de obras de ampliación del Hospital Clínico Quirúrgico “Joaquín Albarrán”, La Habana, 5 de junio de 1989.

Hay vidas más anchas y profundas que una biografía porque su verdadera dimensión no está solamente en los años que ocupan un calendario, sino en la cantidad de conciencia, esperanza y voluntad que lograron inspirar en otros seres humanos. Fidel Castro es ante todo un humanista de acción: un revolucionario que no contempla la historia como un espectador distante, sino como un territorio donde debe intervenir la voluntad. Su pensamiento está marcado por la convicción de que ningún pueblo debe resignarse a la subordinación, que ninguna nación está destinada al silencio y que la dignidad de los hombres no puede depender del poder económico, militar o político que bloquea su desarrollo. En esa convicción está la fuerza que lo acompaña hoy y siempre. No hay lugar para romantizar su lucha.

Fidel pertenece a esa clase de revolucionarios paridos bajo la presión de una época entera: una existencia donde converge la pasión por la justicia, la defensa de la soberanía, la fe en la capacidad creadora de los pueblos y una inagotable confianza en la que los seres humanos han de elevarse por encima de las circunstancias que intentan condenarlos. Hay algo profundamente humano en quien dedica su existencia a una causa que considera superior a sí mismo. Fidel Castro encarnó esa figura del hombre comprometido con una misión: alguien que acepta la responsabilidad de una época porque entiende que la historia no es una sucesión inevitable de acontecimientos, sino una obra abierta donde la voluntad humana puede escribir nuevos capítulos. Su vida es una afirmación constante de que los pueblos tienen derecho a imaginar su propio futuro.

Una de sus grandes pasiones es la educación, entendida no como un simple instrumento técnico, sino como la llave para la conquista de la libertad intelectual. Para él, un niño que aprende a leer, un joven que accede al conocimiento y un ciudadano que comprende el mundo que lo rodea representan victorias profundas contra la ignorancia y la desigualdad. La cultura, la ciencia y la formación humana ocupan un lugar central en su visión de humanista, porque ve, como Martí, en ellas la posibilidad de construir hombres y mujeres más libres, más conscientes y más capaces de participar en la transformación de la realidad. Con absoluto realismo y poesía.

También concede como expresión concreta de solidaridad humana. Eso se expresa en la expansión de la medicina cubana y en la formación de profesionales dedicados al cuidado solidario de la vida como una de las manifestaciones más nobles del socialismo. Toda enfermedad es un desafío colectivo que exige compasión, conocimiento y organización, y eso es parte esencial de su praxis humanista. Sin embargo, acaso una de las características más extraordinarias de Fidel Castro es su capacidad de lucha. Pocos líderes han sostenido durante tanto tiempo una coherencia histórica de semejante magnitud. A lo largo de décadas enfrentó, junto a su pueblo, amenazas, presiones internacionales y adversidades de todo tipo sin abandonar la convicción revolucionaria asumida. Esa perseverancia es una expresión de carácter: la prueba de un hombre que no vivía según la comodidad del presente, sino según la responsabilidad que atribuía al futuro.

Esa es la talla de los grandes personajes históricos que suelen convertirse en espejos donde cada generación busca sus propias preguntas. En el caso de Fidel Castro, millones de personas encuentran la imagen de un líder esperanza frente al escepticismo. La grandeza de un hombre histórico no se mide únicamente por la duración de su presencia, sino por la intensidad de las huellas que deja. Hay nombres que desaparecen con el tiempo porque nunca lograron tocar el corazón colectivo; otros permanecen porque encarnaron sueños, conflictos y aspiraciones que continúan interrogando a la humanidad. Fidel pertenece a esa segunda categoría: la de aquellos cuya figura supera el ámbito privado y se convierte en parte de la memoria y del futuro de millones. Así es el humanismo revolucionario.

Un homenaje verdadero no es una estatua inmóvil, sino una conversación entre la revolución y la humanidad. Es reconocer que detrás de cada acontecimiento está un ser humano con convicciones, sacrificios, esperanzas y una voluntad extraordinaria. Fidel Castro es entrega total en una praxis-herramienta de combate del presente en páginas del futuro, imagen de un hombre con una intensidad excepcional que atravesó fronteras, que desafió adversidades con un proyecto que tiene como horizonte fundamental la dignidad humana. Porque las figuras históricas no pertenecen solamente a su tiempo: pertenecen también a la memoria de quienes encuentran en ellas una parte de sus propios sueños.

Y así, en el vasto libro de la historia de las revoluciones, donde cada generación añade nuevas páginas y cada pueblo incuba sus símbolos, está la figura de Fidel que orienta a la humanidad hacia una nueva declaración de independencia, con la educación como herramienta de emancipación y la lucha política como expresión de compromiso con los seres humanos.

Hay revolucionarios que pertenecen a su tiempo y otros que lo exceden, por una extraña conjunción de destino y voluntad, que parecen pertenecer también a la conciencia histórica de todos los pueblos. Fidel Castro es para millones de seres humanos una figura inscrita en la historia y, al mismo tiempo, una presencia donde los hechos dejan de ser solamente acontecimientos y comienzan a convertirse en símbolos. En pie de lucha e incluso con crudeza.

Fidel es un revolucionario vivo que convirtió su lucha en argumento, en ejemplo tatuado sobre la piel de nuestra historia. Es una voluntad inquebrantable contra los calendarios imperiales; un espejo con el rostro de pueblos. Un compendio de destinos emancipados y emancipadores y su obra es una ciencia de la dirección revolucionaria, con una épica de la voluntad que se hace símbolo y sobrevive en la memoria de las luchas como un viajero que va de puerta en puerta, de una casa a otra, sabiéndose inquilino del futuro propio y colectivo. Más vivo que nunca.

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Un siglo con Fidel: el héroe que recuerda a los pueblos de América Latina a caminar con la frente en alto


Prensa LAUICOM- Este 13 de agosto, la historia recuerda el nacimiento de Fidel Alejandro Castro Ruz, el líder indiscutible de la Revolución Cubana que hoy cumpliría un siglo de vida. Fidel se convirtió en un símbolo imborrable de dignidad para el pueblo de Cuba y para millones de personas en América Latina y el mundo.

Para los cubanos, su figura significó un cambio radical de rumbo, con su llegada al poder, la educación y la salud dejaron de ser un privilegio exclusivo para convertirse en derechos universales y gratuitos al alcance de todos los rincones de la isla. Ese compromiso con los más humildes transformó el rostro social del país y encendió una chispa de esperanza en América Latina.

A nivel global, su voz resonó como un faro de resistencia frente a los poderosos, Fidel enseñó a no bajar la cabeza ante la injusticia y a defender con orgullo la soberanía de los pueblos. Su legado no se mide solo en discursos históricos, sino en la solidaridad internacionalista que llevó a médicos y maestros cubanos a tender la mano en los lugares más lejanos del planeta.

​A casi diez años de su partida física, Fidel no se ha ido: camina indomable en cada trinchera, vive en el corazón de los trabajadores y resuena con la fuerza invencible de la justicia en cada victoria de los pueblos libres que gritan, hoy y siempre, ¡Patria o muerte, venceremos!

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Fidel

Por Alí Ramón Rojas Olaya

Fidel no es un hombre, es un temporal hecho de barba y fusil, la raíz de una ceiba que crece contra el viento del norte. Es la madrugada del 1° de enero de 1959, cuando el alba vistió la esperanza de verde olivo. Para Cuba, Fidel es la luz que no se apaga en el malecón; el que convirtió el látigo en alfabeto, el bohío en escuela y la sierra en conciencia; el que tomó el cocodrilo verde maniatado y le devolvió el orgullo de llamarse «patria». Para Latinoamérica y el Caribe, Fidel es la voz de los que no tenían voz; es el eco de Bolívar en el siglo XX, la isla que es una trinchera contra el olvido. Desde Puerto Rico hasta la Patagonia, desde Haití y República Dominicana hasta México, su nombre es sinónimo de la rebeldía que se niega a doblar las rodillas. Para el mundo, Fidel es el gigante de un país pequeño que le dice «no» al águila imperial y le enseña a los seres humanos a soñar con un mundo más justo. Fidel es la utopía hecha victoria, el símbolo de que la dignidad puede más que el bloqueo.

¿Cómo transformó aquel garito de los yanquis, donde las máquinas tragamonedas devoraban el sudor y la mafia paseaba su impunidad, en una patria de dignidad? Arrancó los dados y los cambió por libros. Tomó los hoteles de lujo y los transformó en la administración del erario. Convirtió edificios en hospitales y cuarteles en escuelas. Donde antes reinaba la prostitución, puso el ballet y la danza. Ya no había celestinas, sino una Alicia Alonso hecha la luz que desafió a la sombra: una prima ballerina assoluta que esculpió el tiempo con sus puntas de pie. Fidel le asignó la tarea a Haydée Santamaría de transformar la tragedia en poesía y la trinchera en hogar para los artistas de América Latina y ella se erigió en el espíritu encarnado de la sensibilidad y el fuego creador.

Fidel fusiló la mentira para sembrar la conciencia en cada surco de la isla. Fidel siguió el ejemplo de José Martí: recogió la espada de hierro y la pluma de verso simple, y las llevó a la Sierra Maestra. Entendió que «Patria es Humanidad», y por eso internacionalizó su lucha. Fue el Apóstol hecho pueblo, el que supo que morir por la patria es vivir, y convirtió cada discurso en una continuación de los Versos Sencillos.

Fidel es el tiempo que se negó a envejecer, el que dice que «la cultura es la única cosa que el imperialismo no puede comprar, ni destruir, ni robar» porque sabe que el alma de un pueblo no se bloquea. La historia lo absolvió. Su legado no es una estatua de bronce; es el rumor de una generación que aún hoy, a cien años de su nacimiento y bajo el sol implacable, bajo el asedio de supremacistas y narcisistas pedófilos, criminales de guerra, secuestradores y narcotraficantes, sigue repitiendo: ¡Venceremos!

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Fidel: ética en la política y sabiduría comunicacional

Por: Irene León

El legado de Fidel es sinónimo de revolución y socialismo, es memoria de una vida que se mimetiza con la ética en la política, como también con la justicia económica, geopolítica, cultural, social, del conocimiento y comunicacional, que se interrelacionan de manera dialéctica en sus ideales de humanidad y en la concreción de una de las mayores alternativas históricas contemporáneas: Cuba.

A la vez, la visión integral que es transversal en su visión de mundo, es pieza ineludible para explicar tanto la persistencia del proyecto socialista cubano como la trascendencia de Fidel y Cuba en el mundo. Gracias a esta perspectiva, la isla caribeña ha logrado posicionarse como el mayor referente histórico de los cambios antisistémicos en todas las latitudes geopolíticas, en todos los idiomas y culturas y entre todas las tendencias políticas, incluso en aquellas que adversan el socialismo, pero han tenido que reconocer ese paradigma y formular posturas estratégicas.

En los #100AñosConFidel no hubo lugar para las medias tintas pues, con una perspectiva estratégica, él sustentó sus ideas en el pensamiento propio y crítico, llamando las cosas por su nombre, lo que marcó un parteaguas que definió el respeto que Cuba ha logrado en el mundo. Esto se expresa, por ejemplo, en Naciones Unidas cuando anualmente los países votan con unanimidad contra el bloqueo, como un acto de reconocimiento moral frente a unos hechos sustentados con tal transparencia que apenas Estados Unidos y su satélite osan contradecir.

La coherencia entre propuesta y acción se evidencia también en una telaraña de relaciones internacionales que no deja a nadie fuera, la presencia de Cuba en el mundo muestra que ese posicionamiento se logra más gracias a una visión interrelacional que a través de un poder vertical o de riquezas materiales. Y esto es aún más tangible a nivel interno, donde las generaciones hechas en revolución exhiben no sólo un bagaje cultural fuera de lo común en países pares, sino que los elevados niveles de dignidad se constituyen en un escudo frente a las agresiones infligidas por Estados Unidos desde inicios de la revolución.

En 1961, luego del fracaso de la invasión de Bahía de Cochinos, el presidente de Estados Unidos, John F Kennedy, al evidenciar que los principios antisistémicos subyacentes a la visión socialista representan para su país “una lucha que en muchos sentidos es más difícil que la guerra”, atribuyó esa complejidad principalmente a influencias externas y enfatizó en la voluntad de su país para aplicar una estrategia multifacética, orientada a erradicar el proyecto cubano y las aspiraciones socialistas del hemisferio. Esa perspectiva, que ha sido una constante por casi siete décadas, se ha agravado en la actualidad con la agudización de una guerra híbrida y cognitiva sin precedentes, con inéditas nociones de castigo colectivo, que buscan anular la dignidad, socavar el pensamiento propio y fracturar el espíritu de victoria.

A más del sabotaje económico, estas modalidades de agresión buscan neutralizar la centralidad de la política como expresión de lo colectivo y los principios de igualdad, solidaridad y justicia que son parte del acervo cultural cubano. Se pretende, asimismo, inhibir la influencia de Cuba en la región y en el mundo, principalmente a través del robustecimiento de una movilización comunicacional dirigida a afectar su credibilidad política y socavar el reconocimiento logrado como potencia cultural, del conocimiento, deportiva, tecnológica y otros. Esto es de tal magnitud, que cabe mencionar una expresión de contraofensiva popular que dice: “si el socialismo es tan malo ¿para qué gastar tanta energía en desacreditarlo?”.

Y justamente, en esa línea de tiempo de casi siete décadas, el pueblo cubano, con las estrategias de dignidad provenientes del ideario de Fidel, ha consignado la persistencia de su proyecto y hasta su misma existencia como indicios de victoria. El pueblo no se muestra dispuesto a retrotraer su proceso histórico al pasado de injusticias, desigualdad y corrupción que caracterizaron a la fase de protectorado neocolonial previo y por eso resiste y se proyecta al futuro desde lo propio.

Eso explica, en buena parte, por qué “N” veces han quedado en evidencia los desaciertos de las estrategias de la Central de Inteligencia de Estados Unidos -CIA- en su pretensión incesante de subvertir la revolución, a la vez que paradójicamente su gobierno, atribuyéndose una presunta superioridad étnica y un mandato de la providencia para la dominación, reedita sin pausa varias modalidades del mismo guión, consistente principalmente en: infiltrar y producir procesos comunicacionales hostiles, inducir levantamientos, aplicar agresiones psicológicas, avivar la sedición e incrementar las presiones externas adversas maximizando el bloqueo económico y financiero.

En la fase actual las presiones revisten características de crímenes de lesa humanidad, pues la agudización del bloqueo genera una privación de los elementos básicos para la vida, como alimentos, energía, agua, medicinas y otros. Es más, la persistencia y masividad de estas agresiones configuran un cuadro de genocidio. Asimismo, según la teoría de la guerra cognitiva, al generar la carencia de insumos básicos se aplica una presión máxima, pues las personas y colectividades se ven obligadas a centrar su cotidiano en prioridades de supervivencia, lo que induce no sólo el desinterés en lo colectivo sino que azuza la polarización, indispensable para lograr la implosión de una sociedad.

Cuba tiene fuertes indicios de estar siendo agredida por esta modalidad de guerra, “que es una estrategia sostenida y de largo alcance que, en su etapa avanzada, exhibe como posibles resultados desde la pérdida de la voluntad colectiva y la fractura o implosión de una sociedad, hasta diversos niveles de autodestrucción individual y colectiva, pasando por daños irreversibles en el cerebro de las personas”Para llevar a cabo esos propósitos, el primer campo de batalla son el cerebro/la mente y los comportamientos humanos, que se busca a desestabilizar a través de un conjunto multidisciplinario de intervenciones, donde concurren la comunicación, la neurociencia, la psicología, la sociología y una diversidad de componentes de tipo no cinético, tales como operaciones psicológicas, operaciones de (des) información y operaciones cibernéticas.

Esa estrategia para obtener el control individual y colectivo, de cerebros y comportamientos, que se implementa principalmente a través de las tecnologías digitales, es considerada indispensable para transitar hacia los nuevos requisitos de individualismo y sentido de la competencia, como exige la implantación del mercado total, en el marco del nuevo modo de acumulación capitalista, signado por la omnipresencia del poder omnímodo de los poderes fácticos privados: el capital financiero, las corporaciones transnacionales y el Complejo industrial, militar y digital. Esta visión está consignada, entre otros, en la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, al enfatizar en que ese país defenderá los intereses de sus corporaciones, incluso con la fuerza militar.

Esto último nos lleva al pensamiento de Fidel, que puso en perspectiva los principales antídotos para contrarrestar las afectaciones de esta forma de guerra, como son: el pensamiento propio y crítico, la ética en la política, la solidaridad, la noción de interdependencia entre las personas y las perspectivas de humanidad. Asimismo, Fidel colocó en el centro de toda proyección societal la primacía de la vida humana y del planeta, ergo, la economía y la tecnología deben atender a las necesidades humanas y no el contrario. De modo que, aún si Fidel no llegó a relacionarse con las aplicaciones de inteligencia artificial y similares, sí dejó sentados los principios de soberanía tecnológica, científica, cultural y del conocimiento, que son clave para dirimir las complejidades sociales que resultan de estos giros sociotecnológicos ahora.

El gran comunicador que, mientras cundía la censura de la dictadura de Batista, llevó al New York Times a constatar y dar testimonio de la propuesta de cambios que se instrumentaba con las luchas de la Sierra Maestra, hizo desde entonces de la comunicación una vertebra de la acción política, en relación permanente con su pueblo estableció mecanismos de interlocución permanente, sobre lo simple y lo complejo, sobre el cotidiano y la geopolítica, sobre las personas y la humanidad. Con Fidel, Cuba conoció desarrollos propios de las tecnologías de comunicación e información -TICs, experimentó el software libre y proyecto iniciativas de soberanía digital pioneras.

Y estos son apenas algunos de los elementos que explican la adhesión del pueblo cubano a su revolución y el amor imperecedero por el estadista, cuya cercanía hizo que lo llamaran simplemente: Fidel, a la vez que impulsó una dinámica interactiva que el Ché describió así:

“Hay momentos donde la masa, silenciosa, pende de los labios de Fidel. Pero otras veces el pueblo reclama también su participación en la discusión colectiva: grita, baila, a veces salta, reclama y muestra sus emociones de mil maneras, de tal suerte que en el gobierno sabemos así lo que es mejor, lo que le interesa más al pueblo, lo que le gusta más y cual es la ruta la más justa que hay que seguir”.

Y esos modos de construir comunicación y sociedad han sentado las bases de la proeza cubana viva y con proyecciones para otros #100AñosConFidel.

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¹ F. Kennedy. Address before the American Society of Newspaper Editors, Washington, D.C., April 20, 1961 https://www.jfklibrary.org/archives/other-resources/john-f-kennedy-speeches/american-society-of-newspaper-editors-19610420

² John L. O’Sullivan. (1845 / 07). Anexión. Democratic Review. New York

³ León, Irene. (2025/03) La guerra cognitiva y su propuesta de daño estructural. Voces del Periodista. www.vocesdelperiodista.mex. México

⁴ Herbert Matthews. (1957/02) Entrevista a Fidel Castro en la Sierra Maestra. NYT. https://cubanstudies.history.ufl.edu/joyas-del-archivo-es/primera-entrevista-grabada-de-fidel-castro-en-sierra-maestra-abril-de-1957/?lang=es

⁵ Dayana García Armenteros. Fidel, las comunicaciones y la informatización de la sociedad. https://www.centrofidel.cu/fidel-las-comunicaciones-y-la-informatizacion-de-la-sociedad

⁶ Ernesto « Che » Guevara en 1961, citado por Pierre Kalfon, Che, Editions du Seuil, Paris, 1997

Foto: Prensa Lauicom

Embajador Jorge Luis Mayo: Fidel para nosotros es la historia, presente y futuro

Prensa LAUICOM.- El embajador de la República de Cuba en Venezuela, Jorge Luis Mayo Fernández, afirmó que hoy Fidel Castro es para todos los cubanos historia, presente y futuro.

Durante su participación en la Cátedra Liderazgo y Transformación de la Universidad Internacional de las Comunicaciones, Mayo Fernández afirmó: «Yo no creo que haya desafío en la historia de la humanidad que nosotros no podamos encontrar en alguna enseñanza de Fidel el camino a seguir. Era una persona capaz de viajar al futuro, regresar y contarnoslo».

Rememoró el legado e impacto histórico del Comandante Fidel, destacando su capacidad para sintetizar las luchas históricas del pueblo cubano y su cercanía humana con las causas sociales de la región.

Asimismo, señaló que la irrupción de Fidel Castro en la historia cubana puso un antes y un después: «Fidel supo beber de toda nuestra historia y de nuestra tradición de lucha, fundamentalmente de Martí cuando decimos que es nuestro Apóstol. Bebió la sabia de todos esos héroes, la hizo suya y como nunca nadie había podido comprender tanto a los cubanos, su irrupción en la historia cambió para siempre el destino de nuestro país».

Fidel para Cuba

Mayo Fernández agregó que Fidel es un padre para todos los cubanos, su liderazgo trasciende fronteras consolidándose como una referencia de solidaridad, dignidad e integración.

Compartió anécdotas personales que ilustran el sentido humano, la sencillez y la empatía que caracterizaron al dirigente cubano en sus acciones cotidianas.

Afirmó que Fidel es la guía que no puede faltar en los momentos más difíciles: «Dedicó toda su vida a su patria, pero tuvo por patria a la propia humanidad».

Foto: Prensa LAUICOM

A 100 años de su natalicio: LAUICOM rinde homenaje al Comandante Fidel Castro Ruz

Prensa LAUICOM.- En una jornada cargada de historia, sabiduría y compromiso revolucionario, la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) a través de la Cátedra Liderazgo y Transformación, inició las actividades conmemorativas del centenario del nacimiento del Comandante Fidel Castro Ruz.

El encuentro contó con la participación especial del embajador de la República de Cuba en Venezuela, Jorge Luis Mayo Fernández, quien acompañó este espacio de reflexión sobre el legado del líder cubano, calificado durante la actividad como una guía fundamental en la formación política e ideológica de los pueblos de América Latina y el mundo.

Tania Díaz, secretaria de Asuntos Internacionales del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y rectora de LAUICOM, destacó las múltiples facetas de Fidel Castro como teórico, maestro, diplomático, estratega militar y conductor de la Revolución Cubana. Asimismo, destacó su capacidad de autotransformación para liderar la liberación de su patria e inspirar a diversos movimientos revolucionarios a escala global.

«Hoy nuestra cátedra se enaltece, se cubre de conocimiento y de historia para recordar la trayectoria del Comandante, repasando los momentos de dificultad que enfrentó y la manera en que se fue forjando un liderazgo que transformó no solo a Cuba, sino que se convirtió en un ejemplo para el mundo», afirmó.

​Como parte del inicio formal de esta semana de homenaje, los asistentes disfrutaron de un material audiovisual con extractos del documental «Fidel», de la cineasta Estela Bravo, el cual retrata los inicios del líder revolucionario hasta el triunfo de 1959.

Este programa especial será retransmitido mañana, viernes 07 de agosto, a partir de las 7:00 a. m. a través de la señal de Radio Nacional de Venezuela (RNV) y la Red Nacional de Medios Comunitarios.

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​Cuba y Venezuela fortalecen respuesta humanitaria y la verdad informativa

Prensa LAUICOM- Este jueves, en una nueva edición del programa «Sin Truco ni Maña» junto a la delegación humanitaria de Cuba y el embajador Jorge Mayo Fernández, la secretaria de Asuntos Internacionales del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Tania Díaz analizó los avances en las labores de rescate a un mes del doblete sísmico, destacando la necesidad de informar con veracidad y combatir las noticias falsas.

Díaz denunció la difusión de noticias falsas sobre supuestos rescates tras 29 días en la estructura OPPE26 de La Guaira. Calificó estas acciones de «periodismo necrofílico» y propaganda de guerra diseñada para generar angustia y zozobra en la familia venezolana sufriente.

Ante la falta de ética mediática, reivindicó la verdad oficial y el esfuerzo incansable de los organismos de protección civil en el terreno. También, el embajador Mayo Fernández ratificó que la solidaridad sigue siendo la ternura de los pueblos, superando los severos obstáculos logísticos impuestos por el bloqueo económico.

Trato digno a fallecidos

El forense Rodolfo Zaldívar García detalló el trabajo de identificación técnica ejecutado en La Guaira, asegurando un trato digno a los fallecidos y a sus familiares.

Zaldívar resaltó la alta organización de las morgues locales y la articulación con especialistas venezolanos formados bajo la doctrina médica de la isla.

Por su parte, el cirujano Aquiles Roges Fariñas y el rescatista Noel Silva García explicaron la atención integral brindada en Chuao y Santa Rosalía mediante el uso de sensores infrarrojos. Ambos profesionales coincidieron en que la sensibilidad humana y la entrega total son las herramientas clave para salvar vidas en situaciones de alto riesgo.

Finalmente, el ingeniero Helmer Machado Carmenate presentó un diagnóstico de evaluación estructural tras inspeccionar más de mil cuatrocientos inmuebles junto a homólogos venezolanos.

Para concluir la jornada, la rectora enfatizó que la ciencia y el corazón solidario de la hermandad binacional representan la verdadera alma de la revolución.

Autora: Daymar Rincón

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Presidente Ortega reitera apoyo a pueblos de Cuba y Venezuela en aniversario de Revolución Sandinista

El pueblo de Nicaragua ha conmemorado el 19 de julio el 47.° aniversario del triunfo de la Revolución Popular Sandinista en movilizaciones masivas, caravanas y un balance de los programas sociales implementados en el país. La efeméride histórica recuerda la entrada victoriosa de las fuerzas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) a Managua en 1979, hito que derrocó a la dictadura somocista.

Durante el acto central, que contó con la presencia de la jefatura del Ejército de Nicaragua, la Policía Nacional y representantes de los poderes del Estado, el copresidente de Nicaragua, Daniel Ortega, planteó reformas institucionales para el país.

«Formalmente hay que establecer en la Constitución el principio de que el que preside la presidencia es el pueblo presidente. El pueblo presidente, la juventud presidente, los trabajadores presidente, los campesinos presidente», manifestó el mandatario tras recordar el costo en vidas y la sangre derramada para alcanzar este aniversario. «¡Cuánto dolor, cuánta sangre le ha costado al pueblo de Nicaragua llegar a este 47 aniversario!«, exclamó.

La copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, saludó el despliegue popular desde la Plaza de la Fe Juan Pablo II, donde afirmó: «Confirmamos que nuestra batalla está en el azul y blanco de nuestro cielo, de nuestra gloriosa bandera, y en el rojo y negro inmortal que nos tiene cuando llega. Nuestra victoria es la paz«.

La jornada conmemorativa movilizó a miles de ciudadanos en actividades culturales, políticas y comunitarias enfocadas en la paz, la unidad y la soberanía nacional. Las celebraciones oficiales se iniciaron en la madrugada con dianas motorizadas y caravanas resguardadas por la Policía Nacional y los Bomberos Unidos.

En el departamento de Rivas, la militancia se concentró en la Casa Municipal del FSLN para celebrar actos recreativos y caravanas por las avenidas principales, una dinámica replicada en los barrios del Distrito V de la capital.

Murillo enfatizó que la soberanía es un patrimonio nacional irrenunciable y que el país avanza siguiendo el mandato del general de hombres y mujeres libres. «Avanzamos en dignidad y decoro nacional como quiso Sandino, como mandató Sandino», sostuvo.

El líder sandinista advirtió a la juventud sobre la vigencia de las amenazas imperiales de dominación. «Las fieras, las fieras diabólicas están siempre buscando cómo dominar los pueblos, para robarle la riqueza que tienen los pueblos«, dijo Ortega, repasando la historia de la intervención estadounidense y recordando que «a los imperialistas de la tierra no se les puede creer ni un tantito así».

En su recuento histórico, Daniel Ortega recordó que el general Augusto C. Sandino no pudo ser derrotado en el campo de batalla, por lo que fue invitado a firmar un acuerdo de paz. Sandino bajó de la montaña tras más de dos semanas de negociaciones y fue invitado a una cena en Managua, donde se encontraba el presidente, evocó el mandatario.

Añadió que, al salir de la Presidencia, fue detenido y asesinado en un operativo dirigido por el embajador estadounidense. Ortega subrayó que el Frente Sandinista de Liberación Nacional tomó el ejemplo de Sandino y no estuvo dispuesto a caer en una trampa similar.

Destacó el papel de Tomás Borge, quien batalló junto a Sandino, en la consolidación del FSLN hasta lograr derrotar a la dictadura somocista. Recordó que la dictadura era financiada y apoyada por el Gobierno de Estados Unidos, al que calificó como el verdadero poder detrás de quienes se hacían llamar «liberales».

El jefe de Estado dedicó una parte central de su discurso a denunciar las agresiones contra la República Bolivariana de Venezuela, rememorando el legado del comandante Hugo Chávez Frías. «Ahí tenemos un ejemplo bien claro: la República Bolivariana de Venezuela, donde Chávez, lo tuvimos aquí, no falleció, y el presidente de Venezuela, otro presidente le dio continuidad a las relaciones con Nicaragua y América Latina, el señor presidente Nicolás», apuntó.

El gobernante nicaragüense denunció las acciones de Washington contra el Gobierno bolivariano. «¿Y qué hicieron? Con todo su poder se fueron, asaltaron la Casa Presidencial… y se lo llevaron a meterlo en una prisión a los Estados Unidos. Fíjense, es una monstruosidad. ¿Quiénes son los que tienen la capacidad de poner en práctica esas monstruosidades? Los que al servicio de las potencias le piden a las potencias que hagan lo mismo«, denunció, reafirmando nuestro «respeto, nuestro abrazo, nuestro saludo» y «nuestra solidaridad» para el pueblo de Bolívar.

El mandatario nicaragüense denunció además que «no hay organismos internacionales que se preocupen en este momento» por los pueblos soberanos, acusando la existencia de facciones «vendepatriaS» alineadas a los intereses extranjeros.

Ortega reiteró su respaldo a Cuba frente al bloqueo económico de más de 60 años. «Los tienen bloqueados por más de 60 años y ellos han resistido, pero hay cubanos que viven en los Estados Unidos que le piden al Gobierno norteamericano que se invada militarmente a Cuba y que se lleven preso, como se llevaron a Nicolás, al General de Ejército Raúl Castro», dijo.

«Nuestro abrazo, nuestro saludo para el pueblo de Cuba, para Raúl y para Miguel Díaz-Canel«, reafirmó.

Rosario Murillo ratificó que el país no abandonará su rumbo de autodeterminación. «No dejamos de caminar consolidando con comunión, liberación, con la conciencia que crece y es alma y corazón. Proclamamos que somos el mismo pueblo de paz«, concluyó la dirigente, en una jornada orientada a defender los valores de la justicia social mediante el protagonismo de los sectores populares nicaragüenses.

Fuente: teleSUR

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Rectora Tania Díaz: Cuba y Venezuela son una sola bandera y un solo corazón

CARACAS – En un mensaje de profunda integración regional, la rectora de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) y secretaria de Asuntos Internacionales del PSUV, Tania Díaz, ratificó el compromiso de solidaridad inquebrantable con Cuba y su liderazgo.

Durante su intervención, Díaz destacó el «fusilamiento moral» promovido por centros de poder contra el General de Ejército Raúl Castro, señalando que es la misma estrategia de ataques que han enfrentado el presidente Nicolás Maduro y el comandante Hugo Chávez.

En respuesta, destacó el despliegue de la campaña «Amor con amor se paga», una iniciativa de recolección de insumos destinada a apoyar al pueblo cubano.

Enfatizó que Cuba y Venezuela comparten una misma lucha y un destino común, recordando las palabras del comandante Fidel Castro sobre la importancia del trabajo colectivo y la soberanía frente a los intereses de las élites y la banca. «Nosotros trabajamos para el pueblo y con eso nos bastamos y nos sobramos», citó Díaz, reafirmando la confianza en la victoria de la unidad latinoamericana.

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Venezuela como faro de resistencia: líderes latinoamericanos reivindican la unidad del pueblo

Prensa LAUICOM – La edición 58 del programa Sin Truco Ni Maña, conducido por la rectora de LAUICOM y secretaria de Asuntos Internacionales del PSUV, diputada Tania Díaz, reunió a líderes de Bolivia, Colombia, Cuba y México.

Los invitados, estudiantes del diplomado en comunicación política, Cohorte XXIV, coincidieron en que la alegría y unidad del pueblo venezolano son un antídoto frente a las campañas de desprestigio internacional.

Testimonios sobre la verdad territorial

La activista colombiana y defensora de derechos humanos del Pupsoc, Ninive Parra, contrastó la percepción externa con la realidad, declarando: “En Colombia nos meten miedo con que vamos a estar como Venezuela. Ahora que estoy aquí, digo: ojalá seamos como Venezuela”.

A su vez, el abogado y dirigente campesino boliviano, Maikol Rojas, enfatizó la estrategia local al señalar que “Venezuela está muy avanzada en desmontar narrativas y observo que fortalecer los medios comunitarios es clave”.


El doctor en Ciencias Filosóficas y especialista en comunicación política cubano, Carlos Suárez, reafirmó la vigencia del proyecto bolivariano al sostener que “en Venezuela seguimos enamorados con las comunas por el camino de Chávez”.

En la misma línea, la bióloga y analista política mexicana, María Vergara, cuestionó los ataques mediáticos sobre una supuesta traición, asegurando que “el escenario de la traición es la narrativa más fuerte, pero aquí no hay elementos que la demuestren. El pueblo venezolano es muy valiente”.

Análisis del escenario global

En el plano geopolítico, se abordaron desafíos críticos: el profesor Suárez denunció el brutal bloqueo contra Cuba y reafirmó la alianza bilateral.

Maikol Rojas expuso la crisis en Bolivia, marcada por protestas y persecución judicial; mientras se debatió el empate técnico electoral en Colombia y el acoso mediático contra el gobierno de Claudia Sheinbaum en México, buscando fortalecer la unidad regional.

Tradición, identidad y comunicación popular

La jornada cerró demostrando que la cultura también es trinchera; entre el sancocho, el pozole y los golfeados enviados por el capitán Diosdado Cabello, los invitados celebraron la resistencia mediante tradiciones.

Este intercambio fortaleció el propósito del Diplomado Internacional de LAUICOM, que reúne a 143 líderes de 20 países para transformar la comunicación popular, reafirmando que Venezuela ofrece lecciones fundamentales para el Sur Global: la unidad como blindaje, la alegría como resistencia y los medios comunitarios como herramienta vital para construir una narrativa propia.