Prensa LAUICOM – En el corazón de El Paraíso, donde las calles respiran historia y los balcones guardan memorias, la Casa TRIAJE INASS se llenó de vida en un abrazo colectivo: la Coral de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) llegó con sus camisas rojas, color de la pasión venezolana, del fuego en la sangre, de la alegría que no se apaga, para cantarle a quienes han visto pasar décadas con dignidad y pasión.
Cada voz, cada acorde, resonó como un recuerdo vivo: desde aguinaldos hasta villancicos que nacieron en las cocinas y en las plazas de este país. Nuestros mayores cerraban los ojos y volvían a su infancia, a sus navidades de antes, cuando el mundo era más simple y la música, lo único que necesitaban para ser felices.
Hubo risas que llenaron el patio, voces que entonaban junto a la coral fragmentos olvidados y ahora recuperados, y aplausos que sellaban, con orgullo y reconocimiento, ese encuentro entre generaciones. Y cuando la última nota se desvaneció en el aire, quedó algo más que silencio: quedó la certeza de que, en Venezuela, la belleza no se pierde. Se canta. Se comparte. Se vive, aquí, en esta casa, entre estos muros, con estas voces que aún creen en la magia de una canción bien cantada.
Y es que, cuando la coral canta, hasta el tiempo se detiene para escuchar.













