Prensa LAUICOM– Con el firme propósito de fortalecer la defensa de la verdad y la soberanía de los pueblos, la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) inauguró este lunes la Cohorte XXIV del Diplomado en Comunicación Política «Por la Victoria Mundial de la Paz».
El encuentro, que reúne a comunicadores y líderes de 22 países, se consolida como un frente estratégico contra la desinformación global.
La jornada contó con la presencia de las autoridades de la institución, encabezadas por la rectora Tania Díaz, el rector internacional Dr. Fernando Buen Abad, el diputado Nicolás Maduro Guerra y Jorge D’rkos, representante del Foro de São Paulo.
Un bastión contra la agresión cognitiva
Durante la apertura, la rectora Tania Díaz enfatizó que LAUICOM tiene una misión académica y política clara: estudiar, teorizar y potenciar el pensamiento comunicacional del Comandante Hugo Chávez.
«Con el comandante Chávez como columna y nuestra raíz histórica, proponemos sobre la mesa de estudio esta forma de comunicación sobre la cual vamos a hablar estos quince días», señaló la rectora.
Asimismo, destacó que el modelo de esta universidad tiene como centro el legado del Comandante para transformar la comunicación desde la verdad del pueblo, convirtiéndola en una herramienta de liberación.
Por su parte, el Dr. Buen Abad recordó que LAUICOM es un proyecto soñado por el Comandante Hugo Chávez para poner el conocimiento al servicio de las luchas sociales, alejándose de los egos académicos para integrarse a la agenda de los pueblos.
Asimismo, Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente Nicolás Maduro, resaltó la importancia estratégica de la propaganda y la comunicación en la era actual, vinculando el legado de Bolívar con la resistencia del pueblo venezolano ante las pretensiones imperiales.
En sintonía, Jorge D’rkos reivindicó la sede de la universidad como un triunfo judicial y político, un espacio recuperado que hoy sirve como instrumento de formación en defensa de la verdad.
El simbolismo de la tierra y la paz
El evento alcanzó su punto más emotivo con un acto simbólico de unión: los representantes de las 22 naciones mezclaron tierra de sus orígenes en un solo jarrón, representando la historia, la memoria y la vida que une al continente.
Bajo la premisa de que «podrán arrancar mil flores, pero no podrán detener la primavera», los participantes reafirmaron que la identidad latinoamericana es la base de esta lucha.
Con esta mística revolucionaria, la Cohorte XXIV inicia quince días de formación intensiva para combatir el bombardeo desinformativo en todos los terrenos: medios, redes, calles y paredes, siempre en defensa de la soberanía y la paz mundial.












