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Venezuela y EE.UU. impulsan cooperación e inversiones en el sector minero

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el secretario del Interior de Estados UnidosDoug Burgum, profundizaron este miércoles el diálogo bilateral, centrado en la minería y la energía. La reunión incluyó la participación de una delegación empresarial que acompañó al funcionario estadounidense en su visita de dos días al país suramericano.

Durante una rueda de prensa conjunta desde el Palacio de Miraflores, la mandataria anunció la próxima presentación en la Asamblea Nacional de Venezuela de una ampliación de la Ley de Minas, un paso clave para atraer inversiones con una fórmula virtuosa de «ganar-ganar». Esta nueva legislación, inspirada en los modelos exitosos de la Ley de Hidrocarburos, busca que las inversiones en Venezuela no solo generen ganancias para las empresas, sino que también contribuyan a la felicidad social, la atención y protección social del pueblo venezolano, y a la inversión en infraestructura del país.

«El gobierno de Venezuela está a la disposición para, a través de los canales de cooperación, abordar agendas concretas que beneficien tanto al pueblo de los Estados Unidos como al pueblo de Venezuela«, destacó Delcy Rodríguez.

Durante el encuentro inicial, que incluyó a la delegación empresarial estadounidense, se intercambió información clave sobre flujos de inversiones y la implementación de nuevas tecnologías para el sector minero venezolano. La agenda abarca minerales metálicos, no metálicos, estratégicos y no estratégicos.

La presidenta encargada solicitó la colaboración de los diputados de la Asamblea Nacional para actuar con celeridad en la aprobación de esta ampliación legal. El propósito es presentar a los sectores empresariales nacionales e internacionales las oportunidades de inversión y desarrollo que ofrece el país, destacando los beneficios de tener buenas relaciones en el mundo y con Estados Unidos.

Rodríguez destacó que el presidente Donald Trump saludó esta agenda de trabajo en un mensaje público, lo que evidencia el interés mutuo en la cooperación. Venezuela reafirmó su disposición para abordar, a través de canales de cooperación, agendas concretas que beneficien a los pueblos de Estados Unidos y Venezuela.

Por su parte, el secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, expresó su satisfacción por la colaboración iniciada con Venezuela y resaltó que las oportunidades para la colaboración y sinergia entre ambos países son «ilimitadas» y con un potencial «realmente asombroso» para ambos pueblos. Subrayó la riqueza del país sudamericano: «Venezuela es un país sumamente rico, es un país que contiene grandes reservas no solamente de petróleo y de gas, sino también de minerales críticos». Enfatizó la proximidad geográfica, al señalar que, «en este mundo tan enorme, somos vecinos geográficos con mucha sinergia».

El funcionario estadounidense hizo hincapié en la «larga historia de sinergia entre nuestros dos países de producción venezolana con inversiones de los Estados Unidos» y aseguró que «las oportunidades en este momento son más grandes que nunca». Las oportunidades de inversión quedaron «sumamente claras el día de hoy, porque nos acompañan unas dos docenas de empresas estadounidenses, de las más grandes, de las más fuertes, de las mejores del mundo en minerales y minería», muchas de las cuales «ya trabajaron en Venezuela en algún momento durante su historia». Estas empresas, proyectó Burgum, representan «miles de millones de dólares en inversiones y miles de dólares en empleos muy bien remunerados».

Burgum también afirmó que la presidenta encargada Delcy Rodríguez, «al igual que presidente Trump, quiere eliminar los trámites burocráticos para que fluya esta inversión de capital», lo que facilita un ambiente propicio para el desarrollo económico y la cooperación.

El secretario estadounidense es uno de los funcionarios de más alto nivel de la Administración Trump en visitar Venezuela tras la criminal agresión militar del 3 de enero, que asesinó a más de un centenar de personas, causó cuantiosos daños materiales y derivó en el secuestro del presidente constitucional, Nicolás Maduro, y la primera combatiente, diputada Cilia Flores.

Fuente: teleSUR

Smoke rises on the skyline after an explosion in Tehran, Iran, Saturday, Feb. 28, 2026.(AP Photo)

Irán. El laboratorio del caos: de la Doctrina Monroe al asedio de Teherán, el siglo de la sangre unipolar

Por Geraldina Colotti, Resumen Latinoamericano, 01 de marzo de 2026.

Nuevamente, los pasdarán de los cartuchos de tinta
intentan avalar la idea de que la agresión a Irán puede
conducir mecánicamente a una salida a la izquierda de
la sociedad. Al igual que en Libia, Irak y Siria, se
busca acreditar la tesis de que una intervención
norteamericana se realiza en nombre del progreso y no
de la destrucción. Esta narrativa, que pretende
presentar la agresión imperialista como partera de la
democracia, ignora deliberadamente los escombros
humeantes de Trípoli, Bagdad y Damasco, donde la
promesa de libertad se tradujo en mercados de
esclavos y estados fallidos.


La actualidad nos golpea con la cruda realidad de la
guerra total. Con el inicio de la operación sionista
«León Rugiente» y el apoyo masivo de la «Furia
Épica» estadounidense, la agresión contra Irán ha
cruzado el punto de no retorno. Los bombardeos sobre
Teherán, Isfahán y Qom, junto con la provocación
directa contra la oficina del Ayatolá Jameneí, finalmente martirizado,
no son simples operaciones militares, sino
una declaración de guerra abierta contra la soberanía
de los pueblos. Trump, al anunciar la destrucción de la
industria de misiles y de la marina iraní, actúa como el
brazo armado de una hegemonía que no tolera
obstáculos.


Para comprender la ferocidad de este ataque, es
necesario decodificar los dos proyectos que hoy se
funden en la sangre de Teherán y Gaza: el «Gran
Israel» y el «Gran Medio Oriente». El proyecto del
«Gran Israel» (Eretz Yisrael Hashlema) no es solo una
pretensión territorial bíblica, sino una estrategia
geopolítica de fragmentación.
Sus bases modernas residen en el Plan Yinon de 1982,
que teorizaba explícitamente la supervivencia de
Israel a través de la «balcanización» del mundo árabe:
la destrucción de los estados-nación fuertes (como
Irak, Siria e Irán) para reducirlos a un mosaico de
entidades débiles y en perenne lucha étnica o
religiosa. Lo que vemos hoy es la aplicación terminal
de este plan: el aniquilamiento de la resistencia
palestina para la expansión definitiva más allá de
cualquier frontera legal.


A esto se une el proyecto estadounidense del «Gran
Medio Oriente» (Greater Middle East Initiative).
Lanzado por la administración Bush y hoy
radicalizado por Trump, este plan apunta a una
reestructuración total del área que va desde el Magreb
hasta las fronteras con China. El objetivo no es la
democracia, sino la «compatibilidad neoliberal»:
derrocar a cualquier gobierno antiimperialista que
rechace el dominio del dólar y el control
estadounidense sobre las rutas energéticas. En esta
visión, Irán representa el último gran pilar de
resistencia soberana que impide el cierre del círculo
unipolar.

La convergencia entre estos dos diseños crea una
tenaza especular a la Doctrina Monroe de 1823. Si
esta última consideraba a América Latina como el
patio trasero de Washington, el binomio Trump-
Netanyahu proyecta la misma lógica de sumisión
sobre Asia Occidental. Irán, al igual que Venezuela,
Cuba y Nicaragua, es la anomalía sistémica a eliminar
porque reivindica el control soberano sobre sus
recursos, algo vital incluso para la estabilidad
económica de potencias como China.
La imposición de la política de los hechos
consumados y la asimetría del poder son ya realidades
que calcan fielmente el modelo aplicado a Venezuela.
Se trata de una estrategia de engaño global: mientras
en apariencia se fingía negociar y se abrían mesas
diplomáticas, por debajo de la mesa las centrales
imperialistas preparaban la agresión militar y el
secuestro de los recursos soberanos. La diplomacia, en
este esquema, no es búsqueda de paz, sino una
maniobra de distracción táctica para desarmar al
adversario antes del golpe de gracia; algo que se sitúa
en las antípodas de la democracia de paz de Venezuela
que, desde Bolívar hasta el presente, tiene una sola
palabra y la cumple.


Tras los fallidos intentos de «revoluciones de colores»
instigados por la CIA y el Mossad el pasado enero, el
imperialismo ha pasado al ataque directo. Esta
asimetría se declina también en el secuestro de bienes
soberanos: el saqueo de Citgo en el caso de Venezuela
y el congelamiento de las reservas de oro son actos de
piratería política que corren paralelos a las
“sanziones”, verdaderas armas de destrucción masiva
financiera que golpean a los más vulnerables, desde
La Habana hasta Teherán.


El dato más inquietante sigue siendo la ausencia de
una oposición real en Occidente. Las izquierdas
liberales se han convertido en los departamentos
logísticos de la OTAN, justificando la masacre en
nombre de una democracia que solo exporta caos.
Estamos sumergidos en un sonambulismo nuclear que
ignora los riesgos de una deflagración global: incluso
cuando, como en el caso de Italia, servimos de
depósito de bombas nucleares para los Estados
Unidos.


La respuesta iraní con la operación «Promesa
Verdadera-4″ y los ataques a las bases
estadounidenses en Al Udeid y Ali Al Salem
demuestran que la resistencia es el único lenguaje que
queda frente a quienes han hecho trizas la Carta de las
Naciones Unidas.


El genocidio en Gaza, con un saldo real que las
proyecciones estadísticas elevan a cientos de miles de
víctimas, es el laboratorio de este nuevo orden. El
secuestro político de Venezuela y de la figura de
Nicolás Maduro y Cilia Flores es su correlato
latinoamericano: si no te pliegas al modelo
extractivista, eres borrado del mapa del derecho.
Hoy, la lucha de Irán se une a la del pueblo
venezolano y cubano. Es una batalla por la
supervivencia contra un sistema que solo puede
subsistir a través de la destrucción masiva. Defender
estos polos de resistencia significa impedir que la fase total de la Tercera Guerra Mundial borre cualquier rastro de soberanía.


El frente antiimperialista es el único dique que queda
en defensa de la paz con justicia social. El pueblo
unido jamás será vencido, y solo la unidad de los
pueblos bajo la bandera de «¡Abajo el imperialismo!»
podrá acelerar el advenimiento de un mundo
multipolare y soberano. Y socialista.

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Radio LAUICOM presenta programa especial: “Por Ahora y Para Siempre, Poder del Pueblo y Victoria”

Prensa LAUICOM- En su más reciente emisión especial, Radio LAUICOM abrió las ondas a la memoria, la lucha y la esperanza con el programa “Por Ahora y Para Siempre, Poder del Pueblo y Victoria”, moderado por los profesores Rafael Rosales Benítez y Erick Gutiérrez, formadores de la Universidad Internacional de las Comunicaciones. Desde sus voces, se tejieron hilos entre el pasado y el presente, recordando que el pueblo venezolano ha vencido siempre, incluso en los momentos más oscuros.

Esa misma savia histórica, ética y victoriosa que nos enseñó a beber el Comandante Chávez, hoy nos impulsa a enfrentar al imperio en decadencia con claridad, unidad y firmeza. No nos distraen sus ruidos ni sus mentiras: sabemos que somos protagonistas colectivos de esta historia, herederos de quienes resistieron antes que nosotros y responsables de lo que vendrá.

Ante la farsa judicial contra el Presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores, ambos con inmunidad legítima, el pueblo no se ha doblegado, al contrario: ha salido a las calles, rodilla en tierra, rechazando el secuestro cometido por el gobierno de Trump y exigiendo la liberación inmediata de ambos. Porque, como dijo el Presidente Maduro junto al féretro del Comandante Chávez: “No pudieron contigo, no podrán con nosotros jamás”.

Y es que la guerra ya no se libra solo con armas, sino con narrativas: fake news, deepfakes, operaciones mediáticas diseñadas para confundirnos. Pero el pueblo organizado sabe discernir. No cree en Trump, cree en sí mismo. Y en esa conciencia colectiva, en esa movilización constante, está la clave de la transformación no solo de Venezuela, sino del mundo.

¡Por ahora y para siempre: nosotras y nosotros venceremos!

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Secuestro de un Presidente: Artículo de Luis Britto García

Hay actos que dejan atónita a la opinión mundial por su avilantez, su ilegitimidad, su intrínseca brutalidad.  Reiteramos que el ilegal bloqueo y las  ejecuciones extrajudiciales contra pescadores violan los artículos 1 y 2 de la Carta de la Organización de Naciones Unidas; el Estatuto de Roma sobre Crímenes de Lesa Humanidad y la Convención de Naciones Unidas sobre Derecho del Mar. Con mayor razón las viola el rapto de un Presidente y el asesinato a mansalva de venezolanos en su propio territorio..

El secuestro es acto de ilegítima  privación de libertad tipificado  como punible en todas las legislaciones del mundo. El perpetrarlo contra un alto funcionario no lo excusa. lo agrava, así como la ejecución del magnicidio agrava el delito de homicidio.

Tras cometer tal crimen contrario a las leyes de Venezuela, a las de la comunidad internacional y a las de su propio país, el Presidente Trump declaró, que “ahora manejaremos Venezuela”. En su primer mandato afirmó que había que apoderarse del petróleo venezolano, pues era valioso “oro líquido”. En  el segundo, postuló que le pertenecían “la tierra, el petróleo y los recursos de Venezuela”. Son elucubraciones de delincuente, cuyo único propósito es adueñarse de los haberes de su víctima. Nada más equivocado desde la perspectiva legal, política y práctica.

Añadamos que  la perspectiva de saquear el “oro líquido” parece haber enmudecido los demás pretextos para agredir a nuestro país. Nadie sataniza como “invasión” el modesto flujo de migrantes venezolanos hacia el Norte. Nadie invoca al imaginario “Cartel de los Soles”; la propia Agencia Central de Inteligencia reconoce que tal organización “no existe”. Por ninguna parte aparecen pruebas de supuestos cultivos, laboratorios o embarques de drogas que en realidad se mueven por el Pacífico; mucho menos de fentanilo, que contrabandean otros países. Nadie proclama  como “Presidente legítimo” al anodino González Urrutia; Trump no  recibe a la señora Machado ni le contesta el teléfono aunque ésta le prometa transferirle el Premio Nobel de la Paz; ante los medios declara que  ella “no tiene apoyo” ni “capacidad”. Confesión irrecusable de que absolutamente nadie cree que hubieran ganado jamás elección alguna.

Parece que lo único de que se puede acusar a Nicolás Maduro es de presidir un país rico en hidrocarburos. Pero las leyes de Estados Unidos no son aplicables a un ciudadano venezolano por actos efectuados en Venezuela. Las normas estadounidenses  son sólo aplicables en su propio  territorio, y sus autoridades no tienen competencia ni jurisdicción para actuar fuera de sus límites. Tales leyes tampoco justifican la violación del territorio del Estado soberano de Venezuela, ni el asesinato en él de arriba  de un centenar de víctimas inermes o que ejercían su derecho a la legítima defensa, ni el bombardeo, incendio y destrucción de infraestructuras e instalaciones.

Los estadounidenses sólo  pueden  tomar prisioneros fuera de su territorio en estado de guerra, y es público y notorio que durante el secuestro del Presidente Nicolás Maduro no existía guerra legítimamente declarada entre Venezuela y Estados Unidos, sino ilegal destrucción por  fuerzas estadounidenses  de lanchas pesqueras y sus tripulantes, y robo de nuestro petróleo trasladado en diversos tanqueros.

Añadamos que, según la Convención de Viena, los presidentes de Estados soberanos gozan de inmunidad diplomática durante el ejercicio de sus funciones.

El secuestro implica responsabilidad penal para sus perpetradores, pero no para sus víctimas, pues el delito no crea derechos para el delincuente. El ilegítimo secuestro de un Presidente no legitima a sus perpetradores para “manejar el país” de la víctima, Ni las leyes de Venezuela, ni las de Estados Unidos, atribuyen ningún tipo de derechos a los secuestradores sobre sus víctimas ni sobre el patrimonio privado o público que éstas administren.

El ilegítimo secuestro violento de un Presidente por efectivos armados de otro país, que ni siquiera fueron autorizados para ello por el

Congreso de éste, no debe  ser considerado más que como falta temporal del funcionario, ya que el mismo está vivo y existe la posibilidad de que sea reintegrado a sus funciones, a cuyos efectos la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela dispone:

Artículo 234. ° Las faltas temporales del Presidente o Presidenta de la República serán suplidas por el Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva hasta por noventa días, prorrogables por decisión de la Asamblea Nacional hasta por noventa días más.

Si una falta temporal se prolonga por más de noventa días consecutivos, la Asamblea Nacional decidirá por mayoría de sus integrantes si debe considerarse que hay falta absoluta

Añadamos una reflexión pertinente. ¿Qué futuro aguarda a la comunidad internacional si se acepta que pueden y deben ser secuestrados todos los mandatarios que no agraden al Presidente de una sola potencia?

Una cosa es aniquilar pescadores inermes o secuestrar ciudadanos, y otra obtener el consentimiento de más de treinta millones de compatriotas.

De lo único que los criminales han  logrado apoderarse es de la persona física del Presidente, quien ya ha sido sustituido de manera constitucional y temporal por la Presidenta encargada.

Los poderes públicos, las riquezas, el territorio y la población de la República Bolivariana de Venezuela siguen perteneciendo única y exclusivamente a los venezolanos, y no a forajidos foráneos sin otra motivación que apoderarse de lo que no les pertenece.

Por tanto, ningún poder extranjero determina el contenido de nuestras leyes,  los actos de ejecución de ellas, ni las sentencias que resuelven las dudas sobre su correcta aplicación, ni en el ejercicio del sufragio ni en los actos de control sobre dichos poderes ejercido por el Poder Moral. Ni una sola de las decisiones de nuestros Poderes Públicos es dictada, ni puede serlo, por delincuentes de otras nacionalidades.

Ni un palmo de territorio de la República Bolivariana de Venezuela  está ocupado por un invasor extranjero. Ni un metro de su territorio está actualmente fuera del control de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Tampoco hay bases militares manejadas por efectivos foráneos. Nuestras leyes se aplican de manera uniforme a lo largo de nuestra extensión territorial. Tampoco está nuestro territorio fragmentado en zonas en las cuales tengan potencias foráneas distintos grados de privilegio o de autoridad legislativa, ejecutiva y judicial. Richard Wolff denunció que a mediados de diciembre ya existía un plan para fragmentar las zonas ricas en minerales de Venezuela entre varios consorcios extranjeros propietarios de sus recursos, y dejar el resto a un gobierno sin ingresos ni medios para el gasto social.

Pero las riquezas y derechos que nuestra Constitución atribuye a la República siguen perteneciendo a ésta, así como las  empresas cuya propiedad exclusiva la Ley Fundamental otorga  a la Nación.

Cualquier intento de invalidar estos principios sería nulo de toda nulidad; constituiría sólo tentativa  de violación de  nuestra soberanía y aniquilación de nuestra República, y todos los venezolanos y venezolanas estamos revestidos en consecuencia del deber y el derecho de resistirlo por todas las vías, según lo dispuesto en el artículo 333 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela:

Artículo 333. Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella.

En tal eventualidad, todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia

Sólo  merece Patria quien la defiende.

(Luis Britto Garacía)

REDH

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Radio LAUICOM presenta programa especial: ¿Cómo identificar que soy víctima de guerra psicológica en tiempos de ataque a la nación?

Prensa LAUICOM- Desde Radio LAUICOM se transmitió un programa especial llamado“¿Cómo identificar que soy víctima de guerra psicológica en tiempos de ataque a la nación?”, espacio que reunió voces comprometidas con la defensa del pueblo venezolano en medio de una ofensiva cognitiva y militar sin precedentes.

Contó con la participación del Vicerrector de Vinculación Social de LAUICOM, Ibrahim Infante, la Vicerrectora, Tamara Díaz, docente y militante comunicacional, y también con la participación del invitado especial, el Profesor Roger Garcés, Psicólogo Social e investigador.

Díaz recordó que todos somos sobrevivientes del bombardeo del 3 de enero, cuando el Presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores fueron secuestrados. Ese dolor colectivo nos une, porque la agresión no distingue edades ni ideologías. Testimonios de los hechos fueron conmovedores. Andrés Barrios, quien vive en Fuerte Tiuna, contó cómo escuchó explosiones y vio a niños y adultos mayores en estado de pánico. Nayeli Rivas relató cómo rescató a sus primitas mientras su esposo resultaba herido por esquirlas de vidrio. Osmar Morfi, residente cerca del aeropuerto de Caracas pudo escuchar las explosiones y expresó indignación ante quienes celebran la invasión, calificándolos como huérfanos de humanidad.

El trauma que no distingue bandos

Garcés explicó que el trauma es psicosocial: afecta a todos los venezolanos sin distinción. Las bombas no reconocen bandos. El trauma colectivo se manifiesta como estrés postraumático, y su propósito es paralizar la voluntad popular para frenar la construcción del socialismo.

Ante esto, Garcés insistió en tres acciones concretas: hablar abiertamente sobre lo vivido, reflexionar en colectivo sobre el impacto emocional del ataque y reafirmar el amor por la patria como acto de resistencia. Nombrar el dolor es la forma de quitarle poder al enemigo y recuperar la capacidad de actuar.

Tania Díaz, rectora de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM), indicó que la agresión contra Venezuela ha generado rechazo incluso dentro de Estados Unidos, donde sectores de la población se oponen a las acciones bélicas impulsadas por Trump. Se violaron todas las leyes internacionales, y hoy más que nunca es urgente mantenerse activos en la calle. Lo que quieren es inmovilizarnos; nuestra respuesta es caminar juntos, organizados, en defensa de la vida, la soberanía y el futuro socialista.

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Unión de Universidades de América Latina denuncia acciones de EE.UU. contra Caracas

El comité resalta que esta acción «sienta un grave precedente para el futuro de nuestra región latinoamericana y caribeña que siente gravemente amenazada su soberanía»

La Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUALC), emitió un comunicado en el que expresó su más profunda preocupación por las acciones de fuerza emprendidas por los Estados Unidos en contra de Venezuela.

El texto subraya que este tipo de intervenciones representa una amenaza directa a la soberanía de los países de la región por parte de Estados Unidos y la administración Trump.

“No es la primera vez que, durante la presidencia de Donald Trump, Estados Unidos ejerce violencia militar contra diversos países, bajo las premisas de lucha antiterrorista o del combate al narcotráfico”, señala en el documento el comité ejecutivo.

No obstante, destaca que el ataque a Caracas carece de precedentes desde la invasión a Panamá en 1989, lo que constituye, según la UDUALC, un hecho de gravedad histórica para América Latina y el Caribe.

El comité resalta que esta acción «sienta un grave precedente para el futuro de nuestra región latinoamericana y caribeña que siente gravemente amenazada su soberanía».

El comunicado resalta que la UDUALC reivindica la soberanía de los países de la región y se suma a las condenas internacionales contra la intervención militar estadounidense en territorio venezolano. Asimismo, la organización académica hace un llamado al respeto del derecho internacional, en particular al cumplimiento de la Carta de las Naciones Unidas, cuyos principios prohíben el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado.

La UDUALC resaltó en su cuenta en la red social X que como institución «reafirma su papel como actor clave en la defensa del pensamiento crítico, la cooperación académica y la integración regional, subrayando que la educación no puede ser ajena a los contextos políticos y sociales que afectan a nuestros pueblos».

Este comunicado se une a la ola de rechazos que se han desatado en diversas partes del mundo en contra de lo sucedido en Caracas donde fue secuestrado el presidente Nicolás Maduro junto a la primera dama Cilia Flores en medio de un ataque al país.

El mensaje no solo refleja una postura institucional, sino también el compromiso del sector académico con los principios de autodeterminación y no intervención consagrados en el derecho internacional.

Fuente: teleSUR

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Cuba advirtió que no cederá ante las crecientes amenazas de EEUU

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, advirtió que su país no cederá ante las crecientes amenazas ni el poderío militar de Estados Unidos (EEUU).

«Los cubanos no estamos dispuestos a vender el país ni a ceder ante la amenaza y el chantaje, ni a renunciar a la prerrogativa inalienable con la que construimos nuestro propio destino, en paz con el resto del mundo», indicó Rodríguez en la red social X, tras denunciar el recrudecimiento de las presiones de Washington.

El funcionario recalcó que Cuba tiene de su lado «la razón, el Derecho Internacional y el espíritu patriótico de un pueblo» para enfrenar «el poderío militar descomunal y las dimensiones de su economía, más una vasta experiencia de agresión y crímenes» de EEUU.

Este pronunciamiento del canciller de la isla responden a recientes declaraciones del presidente de EEUU, Donald Trump, quien afirmó que la nación norteamericana ha aplicado la máxima presión sobre Cuba y que no queda más que «destruir el lugar por completo».

Con el Mazo Dando

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Venezuela resiste: el mundo debe alzar la voz por su soberanía

Prensa LAUICOM – Durante la videoconferencia “En defensa de Venezuela, su soberanía e integridad territorial”, convocada por la secretaría de Asuntos Internacionales y Victoria Mundial del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), a cargo de la diputada Tania Díaz y que contó con más de 3.000 participantes de distintos países, denunció con firmeza que, en la madrugada del 3 de enero, una incursión armada de Estados Unidos, dirigida por el Presidente Donald Trump, bombardeó territorio venezolano, causando muertes civiles y militares, destrucción de infraestructura y el secuestro del Presidente legítimo Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.

Ante esta agresión, se activó el Consejo de Defensa de la Nación en una reunión de emergencia con todos los poderes del Estado presentes. El Tribunal Supremo de Justicia, al amparo de la Constitución, designó a la Vicepresidenta Delcy Rodríguez como encargada temporal de los asuntos de Estado, sin que ello implique sustitución presidencialpues Nicolás Maduro sigue siendo el único Jefe de Estado legítimo, electo por el pueblo venezolano.

Desde LAUICOM y el PSUV se exigió a la comunidad internacional, gobiernos progresistas, movimientos sociales y organismos multilaterales condenar esta violación al derecho internacional y exigir la liberación inmediata del Jefe de Estado Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.

Venezuela es zona de paz

Díaz destacó que Venezuela no tiene conflictos con ninguna nación, y reiteró que los últimos 17 informes de la ONU confirman que el país no es de producción, procesamiento ni tránsito de drogas. Por ello, las acciones de Trump carecen de toda justificación y forman parte de una narrativa de guerra psicológica destinada a legitimar la violencia imperial.

En este contexto, la senadora colombiana Gloria Flores, Presidenta del partido Colombia Humana, propuso articular de inmediato una declaración parlamentaria latinoamericana y caribeña que condene la agresión militar contra Venezuela, exija la liberación inmediata e incondicional del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, y sea elevada al Consejo de Seguridad de la ONU y al Congreso de Estados Unidos, subrayando que Trump actuó de forma unilateral, sin autorización ni consulta al Congreso estadounidense, violando gravemente sus propios marcos constitucionales y legales al emprender acciones bélicas sin respaldo democrático.

La razón de todo: los recursos

Mientras el mundo observa, Venezuela avanza: creció económicamente un 6 % en 2025 según la CEPAL (9 % según cifras internas), logró soberanía alimentaria, registró un récord en consumo navideño y recibió turistas de todo el planeta. Con 4.000 comunas y una militancia organizada en más de 207.000 calles, el pueblo bolivariano no se rendirá. Estas son las verdaderas razones detrás de la acción de Trump: los inmensos recursos naturales de Venezuela, cuya riqueza pone en evidencia sus verdaderas intenciones imperialistas.

Díaz reafirmó el compromiso inquebrantable de los pueblos bolivarianos, reunidos en torno a una constituyente popular que defiende la independencia conquistada y que nadie podrá arrebatar. Con firme convicción, expresó que la solidaridad global será clave para lograr, en el menor tiempo posible, la liberación y el regreso a la patria del Presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores, reconocidos por su pueblo como sus líderes legítimos y símbolos de la resistencia venezolana.

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Agresión imperial contra Venezuela: un ataque al pueblo y a la soberanía

Prensa LAUICOM- En la madrugada de este sábado, aviones de combate estadounidenses lanzaron ataques aéreos contra varias zonas del territorio venezolano, incluyendo Caracas y las entidades de Aragua, Miranda y La Guaira. La vicepresidenta Delcy Rodríguez informó que estos bombardeos dejaron víctimas civiles y calificó los hechos como una agresión militar directa contra la nación. Además, exigió de manera urgente pruebas de vida del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente, Cilia Flores, cuyo paradero sigue siendo desconocido tras los hechos.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, reconoció públicamente la operación y anunció el secuestro del presidente venezolano y su esposa. A la vez, justificó los ataques como parte de una supuesta “transición” en Venezuela, sin respetar el principio básico de la no intervención que rige el derecho internacional.

Ante esta escalada, decenas de colectivos antifascistas, movimientos sociales y organizaciones solidarias en distintas naciones tomaron las calles para expresar su rechazo a la intervención extranjera. Sin distinción de siglas ni jerarquías, su mensaje fue contundente: ninguna potencia tiene derecho a atacar un país hermano ni a secuestrar a sus autoridades legítimas.

Una ofensiva inconstitucional y peligrosa

Dentro del propio Congreso de Estados Unidos, voces de distintos partidos condenaron la acción militar. Legisladores recordaron que el presidente no tiene facultades para iniciar operaciones bélicas sin el consentimiento del Poder Legislativo. Algunos, con experiencia en conflictos previos como Irak, advirtieron que esta nueva guerra carece de fundamento legal y moral, y podría precipitar una espiral de violencia cuyas consecuencias serían devastadoras para toda la región.

El verdadero objetivo: el control del petróleo venezolano

En una conferencia de prensa posterior, Trump celebró la ofensiva y anunció con franqueza que grandes corporaciones petroleras de su país aprovecharán la situación para “reconstruir” la infraestructura energética venezolana… y comenzar a “ganar dinero”. Esta confesión desenmascara la verdadera motivación detrás de los bombardeos y el secuestro: el saqueo de los recursos naturales de Venezuela, en particular de sus vastas reservas petroleras.

A pesar de violar flagrantemente los principios del Derecho Internacional, Trump advirtió que Estados Unidos permanecerá en el territorio venezolano hasta imponer lo que denominó una “transición adecuada”, y amenazó con un segundo ataque “mucho más grande, si es necesario”. Esta postura confirma que el corazón del conflicto es económico: el afán por apropiarse del patrimonio de un pueblo que ha decidido defender su soberanía.

Frente a esta ofensiva imperial, Venezuela resiste. Con dignidad, con unidad y con la convicción de que su lucha es también la de todos los pueblos que sueñan con un mundo libre de dominación. La esperanza se mantiene: el pueblo venezolano seguirá defendiendo, con coraje y conciencia, su tierra, su gobierno y su derecho a decidir su propio destino.