LA GUERRA COGNITIVA EN ZONA GRIS (II PARTE)

Roger Garcés *

Vicerrectorado de Investigación y Creación Intelectual de LAUICOM

En el primer artículo de esta serie explicamos las condiciones generales de lo que es zona gris. Desde que Primo Levy acuñó el término en los campos de concentración nazis ha corrido mucha agua bajo el puente. Sin embargo, la condición de confusión y de la inminencia de un ataque parecen ser las condiciones definitorias, aunque esté todo en paz, y sea una “calma tensa” el oxímoron que mejor retrate el momento.


Hablábamos también acerca del “Goteo emocional” que podemos definir como la administración continua y progresiva de estímulos aversivos. Estos estímulos inicialmente no tienen una intensidad apreciable, podríamos decir que estas primeras administraciones son subliminales (están por debajo del umbral de sufrimiento). Es decir, la persona lo siente, pero no lo percibe como aversivo. Posteriormente, estos estímulos aversivos van incrementando su intensidad hasta llegar a convertirse en verdaderos estímulos aversivos que generan conductas de evitación y escape, y a nivel emocional, la consabida ansiedad como consecuencia definitoria.

El por qué el goteo emocional es tan devastador es lo que trataremos de explicar en este artículo.

En primer lugar, debemos hacer notar que las primeras administraciones del E. aversivo, al ser subliminales, lo que propenden es a hacerse un lugar en la mente de la persona atacada. Las primeras administraciones le dicen al sujeto; “Estoy aquí, he llegado para estar contigo, hazme lugar en tu mente que yo no te voy a abandonar”. De manera que la gente se acostumbra a la existencia de este tipo de estímulo aversivo.


En segundo lugar, ocurre que el sujeto atacado con la técnica del goteo emocional, no le da importancia que reviste. Y esto ocurre porque el que manipula en la guerra cognitiva, así lo diseña, él quiere que no se le dé importancia.

En tercer lugar. Una vez que el estímulo aversivo ha hecho nido en la mente del atacado, entonces se revela con toda su fuerza. De repente, se muestra con toda su fuerza y revela su poder. Comienza a aparecer como imbatible e ineludible como un alfil en la gran diagonal, o unos misiles apuntando a tu ciudad. La amenaza se va estructurando poco a poco, paulatinamente, sin apuro, favorecida por el proceso antes descrito. La desaparición de la habituación es un factor ansiógeno importante.

En cuarto lugar, el sujeto toma conciencia de lo aversivo de los estímulos en cuestión, pero ya es tarde. El sujeto no tiene defensa porque los ha dejado entrar a su psique creyendo que eran inofensivos, y resulta que son sumamente peligrosos, entonces ocurre un proceso interno en el sujeto atacado en el que se ve a sí mismo como un tonto por no creer en la peligrosidad de los estímulos aversivos de la primera fase. El Buda decía: “El mundo nos hiere con flechas, pero en el mismísimo lugar en donde el mundo nos hiere con flechas, nosotros nos disparamos una segunda flecha”, esa segunda flecha es la manera cómo tratamos a nuestro dolor. Cuando nos decimos: “pero yo si soy gafo, no me di cuenta de…” es una manera de regañarnos, de recriminarnos a nosotros mismos y que termina hundiéndonos más que el dolor que nos causa el mundo.


Lo que el sujeto atacado no sabe, es que la estrategia general era que precisamente no se diera cuenta del peligro. Es lo que en nuestro pueblo se llama “un gallo tapao”. Cuando alguien se deja meter un gallo tapao, no se molesta tanto con el adversario tramposo, sino contra él mismo por no haberse dado cuenta de que se trataba de algo que debió prever y no lo hizo. Ese es el verdadero propósito del goteo emocional. Es decir, se trata de desmoralizar a la población de un país atacado, sobre todo si esa población ha hecho alarde de gallardía y de coraje para enfrentarlo.

El psicólogo argentino Fernando Rubano, habla de “trauma por goteo” y dice que se trata de una exposición constante a agresiones emocionales pequeñas, pero repetidas, que deterioran progresivamente la estabilidad psicológica de una persona. Dice Rubano: “Es como tomar una micro dosis de veneno todos los días. Al principio el cuerpo lo resiste, pero con el tiempo, colapsa”.
El goteo emocional se inscribe en lo que se ha dado en llamar la “Inundación emocional”. Esto es, se van administrando cada vez mayores dosis de estímulos aversivos, de manera de hacer creer al sujeto atacado que todo lo que le rodea es generador de angustia.

Otra característica del goteo emocional es lo que se ha conocido como el “Cansancio emocional”. Moreno-Egea y col. (2008) reportaron en la revista “Cirugía española”, en un artículo titulado: “Sociedad y cirugía. Burnout y cirujanos”. (Ver https://doi.org/10.1016/S0009-739X(08)70525-6), que los cirujanos españoles presentan el síndrome de Burnout, por lo menos en un 50 % y se le sugiere que desarrollen estrategias para evitar el “Cansancio emocional”.


Como hemos sugerido, el Síndrome de Burnout es el prototipo de goteo emocional, y sí a los cirujanos españoles se les hace difícil desarrollar estrategias para evitar el cansancio emocional, podemos afirmar que estas estrategias son más difíciles de aplicar cuando se está bajo asedio, o en las proximidades de una guerra convencional y en medio de una guerra cognitiva. De manera que el “Cansancio emocional” es una característica que podemos observar en las personas de un país bajo ataque: las frases “No quiero saber más de eso”, esconde un laberinto al que todavía no hemos dado respuesta.

ALTERNATIVAS DE MANEJO

Las 5 leyes de la guerra de Sun Tzu pueden aplicarse a la guerra cognitiva:

  1. “Cada batalla se gana antes de pelear”.
    La moral es lo primero que debemos mantener el alto. Es decir, mucho antes de levantar un fusil hay que levantar la moral y la absoluta confianza en la victoria.
  2. “Si conoces al enemigo y te conoces a ti mismo, no debes temer el
    resultado de cien batallas”.
    Se refiere a conocernos a nosotros mismos, amarnos como pueblo y reconocernos como venezolanos, hijos e hijas de Bolívar. Conocer nuestra historia y saber de lo que fuimos capaces en la guerra de independencia, tiene efectos sobre nuestra psique.
  3. “Toda guerra se basa en el engaño”.
    No se extrañen si ven un video de Nicolás renunciando o un video de Nicolás peleando con Diosdado, simplemente recuerden que la IA puede servir para realizar “prodigios de engaños”.
  4. “Las oportunidades se multiplican a medida que se aprovechan”.
    Una victoria abre las puertas para la próxima. No bajar nunca la guardia y permanecer siempre en perfecta unión y disciplina con los mandos.
  5. “En la guerra, el camino es evitar lo fuerte y golpear lo débil”.
    Saber que el flanco más débil es lo que será golpeado por el enemigo.

Antes estas condiciones debemos:

  1. AFERRARSE CON EL ALMA A NUESTROS SÍMBOLOS.
    Son lo primero que van a atacar para desmoralizarnos. Debemos garantizar que aunque los destruyan físicamente, no los puedan destruir en nuestra alma.
  2. SABER QUE LO QUE ELLOS VAN A DESTRUIR, NOSOTROS, TARDE O TEMPRANO LO VAMOS A RECONSTRUIR.
    Tenemos que saber que la función del imperialismo es destruir, nuestra función es reconstruir.
  3. MANTENERSE SEGURO E INAMOVIBLE ANTE LOS ATAQUES.
    Zun Tzu dice: “En primer lugar, has de ser capaz de mantenerte firme en tu propio corazón; sólo entonces puedes desmoralizar a los generales enemigos. Por esto, la tradición afirma que los habitantes de otros tiempos tenían la firmeza para desmoralizar al mando enemigo, y la antigua ley decía que cuando la mente original es firme, la energía fresca es victoriosa”, “esta es la razón por la que esa clase de ejércitos miran por encima del hombro a enemigos fuertes”.

Así que, debemos mantenernos FIRMES, entendiendo que en esta zona gris, el enemigo buscará todas las formas para amedrentarnos e intimidarnos. Y el “Goteo emocional” es una de las técnicas que usan para golpear la moral de los pueblos. Por esta razón, debemos darnos cuenta de que se trata de una tecnología muy bien aceitada, y como dice mi pueblo: “Pa’ bachaco, chivo”, “Usted que se alza el copete y yo que se lo rebajo”, como cantaba Florentino el que cantó con el mismísimo diablo y lo venció. Debemos reconocer y regocijarnos de que esa es nuestra estirpe. Si nos mantenemos firmes, podemos, como advertía Sun Tzu: para mirar por encima del hombro a enemigos fuertes.

  • Psicólogo clínico. Maestría en Psicología. Cursante del Doctorado en estudios Nuestroamericanos. Profesor de la cátedra: Naturaleza de la Guerra Cognitiva. Investigador en el Vicerrectorado de Investigaciòn y Creaciòn Intelectual de LAUICOM.
  • Correos: rgaces@lauicom.edu.ve / enelrespiramos@gmail.com
Luis Delgado

LAUICOM: Una universidad a la vanguardia del pensamiento novedoso

Este miércoles, el vicerrector de Investigación y Creación Intelectual de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM), Luis Delgado fue entrevistado por la radio comunitaria de Argentina “La Mosquitera”, donde aseguró que, esta casa de estudios prevé ser vanguardia del pensamiento novedoso ante la guerra cognitiva que persiste contra el país y los países del mundo.

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Los incendios y la avanzada ultraderechista

Dimensiones de la guerra cognitiva nº 17

Autor: Prof. José Garcés – M. Sc. En Psicología

Vicerrectorado de Investigación

“Piensa fuego y serás fuego”, declaraba Paracelso en el siglo XVI y esta cita refleja perfectamente la energía que a nivel psicológico imprimen los pensamientos o lo que pongan en la mente los que instrumentan la Guerra cognitiva y dominan las sociedades. Con el fuego, en el alma se despiertan profundas y diversas emociones  que tienen como sustrato la idea de destrucción para la posterior creación. Nuestros ancestros quemaban la tierra para que luego de la quema, se produjeran buenas cosechas. De ahí el binomio “Destrucción y creación” que es la noción que está presente en los mitos de muerte y renacimiento que aparecen a través de toda la historia y a lo largo de todo el planeta: Osiris, Hirán Abiff,  Odín y Jesús son algunos de los muchos representantes de este complejo energético que a nivel psicológico nos remueve en virtud del inconciente colectivo.

Jung dice que la conciencia tiene como límites lo desconocido, aquello de lo que no somos conscientes, y eso desconocido puede ser externo, las cosas del mundo que no conocemos, o interno, que son las cosas que no conocemos de nosotros mismos. Eso interno que no conocemos, (el inconsciente), se divide a su vez en inconsciente personal, que son las vivencias que se generan en el curso particular de la vida, y el inconsciente colectivo, que son los aprendizajes de toda la humanidad que almacenamos en nuestra mente en forma de símbolos. Justamente, de símbolos están compuestos los arquetipos que son las entidades psicológicas que conforman el inconsciente colectivo. Por eso los mitos y los símbolos  tienen tanto efecto sobre nosotros, porque nos recuerdan que tenemos un tronco común con toda la humanidad.

El simbolismo del fuego ha sido utilizado por varias culturas y en la mayoría de los casos usados como símbolos de transformación. Se trata de una especie de purificación que nos llevaría a un estadio superior, a un nivel más elevado con la esperanza de estar mejor.

El fuego ha sido usado en todas las religiones y disciplinas espirituales y esotéricas, y psicológicamente se relaciona con la pasión, la ira, la destrucción o, especialmente, la transformación.

En la mitología griega, el fuego pertenecía  a los dioses, y fue Prometeo quien les robó el fuego  para dárselo a los hombres, por eso, a un nivel arquetipal muy profundo (en el inconciente colectivo), el fuego se asocia con lo divino. Hay una fascinación en el fuego de la que no podemos despegarnos; podemos recordar alguna vez, en la que nos hemos quedado absortos mirando una fogata, de la que nos ha sido muy difícil dejar de mirar. Pues, se trata de ese carácter divino que tiene el fuego, recordemos que fue en un fuego divino que Dios se le pareció a Moisés en la Zarza de Horeb, lo que es conocido como el episodio de la “Zarza ardiente”.

Así en un nivel muy profundo, el fuego se asocia a purificación y transformación.

Sin embargo, en un nivel más pedestre y cotidiano, la energía del fuego puede ser dirigida solamente a la destrucción. Por ello, el fuego también puede ser atemorizante, sobre todo  cuando no se tiene control de su inconmensurable energía. Así como el fuego puede servir para alumbrar una agradable velada si se presenta en forma de antorcha, al mismo tiempo puede ser terriblemente destructor y terrorífico si se presenta como incendio.

LA GUERRA COGNITIVA EN LA ACTUALIDAD

Para nadie es un secreto que la oposición fascista de este país de nuevo carga contra la paz y las instituciones, y que los numerosos incendios que se han presentado en todo el país, ya dejaron de ser considerados por la población como algo fortuito y en este momento, opositores y chavistas, reconocen que tales incendios son provocados. Nunca en la historia se presentaron incendios tan raros y de tan grandes proporciones, como los de Montalbán, Lídice o Uveritos, por citar solo unos pocos. Es decir, tanto el chavismo como la oposición, sabe que los numerosísimos incendios que nos aquejan son provocados; ya nadie intenta  tapar el sol con un dedo.

Tampoco es un secreto que había que esperar una respuesta de esta categoría luego de las pataletas que acompañaron al astracán por la supuesta traba en la inscripción de la candidata sustituta.

Es decir, nos asomamos a otra victoria de la Revolución y la ultra-derecha fascista no va a permitir que vivamos esa fiesta democrática en paz. Por eso se apronta a despertar el temor, la ira y el odio, y nada mejor para ello que el fuego cuyo simbolismo incluye todas las emociones descritas.

Con esas emociones en la mente de los opositores, recordemos otra vez  a Parecelso; “Piensa fuego y serás fuego”, no es aventurado esperar una avanzada de violencia para sabotear las elecciones del 28/J. No  nos sorprenda que intenten otra vez con guarimbas y saboteos generalizados, para tratar de impulsar otra vez una agenda golpista.

El esquema de guerra cognitiva que prepara a las mentes de la población para la instrumentación de acciones insurreccionales y de violencia, implica el uso de símbolos para ir haciendo florecer en la población un clima psicológico de ansiedad cuyo sustrato es la idea de caos e ingobernabilidad. Mismos que serían conjurados por la apuesta de una opción militar tanto interna como externa, pero que surgiría con la esperanza de que generaría orden a esa  situación de caos. Recuerden que las personalidades fascistoides proliferan es las situaciones  de caos.

COROLARIO

La idea consiste en que ellos siembran el caos, para que después, ellos mismos puedan ofrecer una  opción de orden y paz. Dicho de otro modo: te dan el veneno y después te venden la medicina.

En un nivel psicológico superficial, el fuego despierta el caos de la destrucción que le sirve a la ultraderecha para propagar la idea de que en Venezuela impera el caos y que ellos son la única cura  a esa enfermedad.

En un nivel más profundo, el fuego conecta con la divinidad. Con la purificación y la transformación, de manera que las opciones de cambio van a ser recibidas como opciones proporcionadas por los dioses. 

Esto es un ejemplo de cómo la Guerra cognitiva va preparando a la población para la instrumentación de planes militares o insurreccionales, para los cuales las fuerza populares, del Estado y de la Revolución en general, deben estar preparadas.

“Piensa fuego y serás fuego” decía Paracelso y explicaba con ello, que la idea que se instala en la mente, modela conductas, y una idea cuidadosamente estructurada, puede transformar al más sumiso en un monstruo capaz de quemar vivo a un ser humano. Así opera la guerra cognitiva y hace que la persona manipulada  se convierta en un arma de la misma guerra.