La ministra del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología de Venezuela, Gabriela Jiménez Ramírez, encabezó este viernes el cierre de la Cohorte XXIV del Diplomado Internacional de Comunicación Política en Caracas.
El acto, celebrado en la sede de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM), reunió a participantes de 23 países para debatir sobre la soberanía y la transformación social.
Tras su presentación, la ministra alertó sobre los peligros del colonialismo digital y la manipulación mediática a gran escala que enfrentan los pueblos.
Jiménez enfatizó que los comunicadores tienen el deber ético de defender la realidad de los pueblos ante el colonialismo digital y la manipulación.
«La verdad es absoluta, la verdad es completamente absoluta y la verdad no pide permiso», sentenció la ministra, instando a los participantes a realizar una comunicación liberadora que rinda tributo a la vida.
En el contexto de guerra no convencional, destacó la cruenta agresión militar y tecnológica sufrida por Venezuela el pasado 3 de enero.
Subrayó que los ataques a ocho centros de investigación buscaron frenar el desarrollo nacional: «Cuando tú castras la capacidad de construir conocimiento, que es una ventana para la libertad, para la independencia, para la soberanía», sentenció al referirse a los misiles que impactaron en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas.
Asimismo, la ministra resaltó la firmeza de la unión cívico-militar frente a los intentos de desestabilización política y mediática.
«Nuestra fuerza armada estuvo de pie siempre leal al presidente Nicolás y leal a nuestro pueblo; aquí no hay traidores», puntualizó para desmentir matrices de opinión externas. Afirmó que cualquier duda es ofensiva para un pueblo que resiste heroicamente el bloqueo.
Como cierre de su intervención, instó a los egresados a utilizar las herramientas comunicacionales como un motor para la paz, la sensibilidad humana y la ética.
Sostuvo que si la obra de cada egresado logra tributar a la vida y a la paz de venezuela y de los pueblos hermanos, el diplomado cumplió con su cometido.






