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​Pasión por la comunicación: Arrancó el Módulo II «Manejo Avanzado de Redes»

Prensa LAUICOM- ​La pasión por la comunicación se sintió en cada rincón de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (Lauicom) durante el Módulo II del Diplomado de Comunicación Política «Manejo Avanzado de Redes«. La especialista en marketing Rocy Albarrán nos llevó al siguiente nivel, demostrando que para liderar en el ámbito digital se necesita mucho más que publicar contenido básico.

​Con su magistral formación, la profesora nos enseñó a dominar las herramientas del SEO y SEM con una visión estratégica envidiable. Como CEO de Entrecom, nos transmitió esa chispa necesaria para entender que detrás de cada algoritmo hay una sociedad que espera mensajes auténticos.

​La emoción llegó al máximo cuando analizamos casos reales de marcas gigantes como Netflix y Farmatodo para entender su éxito en el mercado actual. Fue una experiencia increíble ver cómo la teoría sociológica se une con la práctica para descifrar el comportamiento de las audiencias digitales.

También el manejo avanzado de redes es la herramienta más poderosa que tiene hoy la comunicación política para transformar realidades.

Además ​un punto clave fue el debate sobre la Inteligencia Artificial (IA), donde la profesora advirtió que su mal uso puede deshumanizar el mensaje y generar rechazo. Sin embargo, un buen uso de la IA nos permite optimizar el marketing digital y potenciar la creatividad sin perder nunca la esencia social.

Los estudiantes salieron de esta jornada con la mente explotando de ideas y las manos listas para ejecutar planes de comunicación con un nivel profesional de altura.

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11 de abril de 2002: Golpe de Estado contra el gobierno del presidente Hugo Chávez

Prensa LAUICOM – El asfalto de Caracas guarda en su memoria uno de los episodios más crudos, pero a la vez más gloriosos, de nuestra historia contemporánea.

Aquel 11 de abril de 2002, las élites tradicionales y los poderes fácticos intentaron apagar la luz de un proyecto nacido de las entrañas de los más humildes: la Revolución Bolivariana.

El presidente Hugo Chávez, cuyo único «delito» fue devolverle la dignidad a los invisibilizados mediante la Ley de Tierras y de Hidrocarburos, enfrentó la furia de una oligarquía resentida.

Una embestida criminal orquestada por la burguesía, la patronal viejas élites sindicales y el aparato de los medios de comunicación privados, que actuaron como jueces y verdugos, tiñó de luto y dolor los alrededores de Puente Llaguno.

Fueron horas de profunda angustia, con el líder secuestrado por un golpe de Estado mediático y fascista, los dueños del viejo país creyeron haber retomado el poder, sin embargo, subestimaron el alma de Venezuela.

Lejos de doblegarse ante el terror y el silencio impuesto por las pantallas, una marea humana bajó de los cerros, aquellas horas de oscuridad forjaron la más grande resurrección popular, el amor leal hacia su presidente rompió el cerco de la mentira, gestando el milagro histórico del 13 de abril.

Hoy, la sangre de nuestros mártires sigue latiendo, el 11 de abril perdura no solo como la memoria de una traición imperial, sino como la prueba irrefutable de que el amor de un pueblo consciente jamás podrá ser derrotado.

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LAUICOM culmina primer módulo de liderazgo para la nueva época

Prensa LAUICOM – En un ambiente de profunda reflexión y compromiso patrio, concluyó con éxito el primer módulo del diplomado en Comunicación Política «Liderazgo Social y Humanista», una jornada vibrante donde quedó claro que en Venezuela, el liderazgo germina de forma natural a través de la solidaridad y el apoyo mutuo.

Durante el cierre, la profesora Tamara Díaz enfatizó la necesidad de forjar un liderazgo eminentemente social, humanista y cercano. «El liderazgo de nuestra cultura debe ser colectivo», subrayó, explicando que cuando todos avanzan hacia un mismo objetivo aportando sus fortalezas, los resultados son palpables. Como evidencia, destacó que los grandes logros de LAUICOM son el fruto directo de este esfuerzo conjunto.

El gran reto, aseguró, es extrapolar esta sinergia a la realidad de la nación. Llamó a comprometerse con el pueblo para cumplir el propósito colectivo mediante el liderazgo transformacional, aquel que invita a modificarnos a nosotros mismos primero.

Este viaje hacia la transformación personal y social contó con la magistral intervención del profesor José Gregorio Linares, Premio Nacional de Historia. Con un enfoque inspirador, Linares trazó un paralelismo con las 10 transformaciones de Simón Bolívar, ilustrando cómo el Libertador se reinventó en momentos específicos de su vida, moldeado por las enseñanzas de su tiempo.

El encuentro dejó una certeza sembrada en los asistentes: el verdadero liderazgo no es individual, es el latido unísono de una comunidad comprometida. ¡Asumamos el compromiso histórico y convirtámonos en los líderes y lideresas que demanda nuestra Revolución!

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Celebrando el ingenio humano: Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología

La ciencia y la tecnología: motor del ingenio para transformar el mundo

Prensa LAUICOM – Cada 10 de abril, el mundo se detiene un instante para celebrar una fuerza invisible pero imparable: la curiosidad humana, desde 1982, esta fecha no es solo un día en el calendario; es un tributo vivo al legado del Dr. Bernardo Houssay, el primer argentino y latinoamericano en alcanzar las cumbres del Premio Nobel. Su nacimiento marca el inicio de una jornada dedicada a honrar a quienes, como él, decidieron que los límites estaban para ser desafiados.

Hoy celebramos ese brillo en los ojos de miles de mujeres, hombres y jóvenes que dedican sus vidas a la investigación, es un aplauso a la creatividad que nace en laboratorios, pero también en mentes inquietas que no aceptan un «no se puede» por respuesta.

Detrás de cada avance en salud, de cada conexión en telecomunicaciones y de cada revolución en la industria, hay historias de sacrificio, desvelos y una voluntad inquebrantable.

La ciencia no es solo fría lógica; es el acto de amor más grande por la humanidad. Es el médico buscando una cura, el ingeniero conectando pueblos lejanos y el docente sembrando preguntas en sus alumnos.

Gracias a esa inteligencia impulsada por el corazón, nuestra especie ha demostrado que su mayor superpoder no es la fuerza, sino la capacidad de aprender y crear.

En este Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología, recordemos que cada gran descubrimiento comenzó con un pequeño sueño.

Honremos a quienes trabajan hoy para que nuestro mañana sea más brillante, más sano y más humano, porque al final del día, el amor por el conocimiento es la herramienta más poderosa para transformar el mundo.

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Efectos de las guerras imperiales en la moral de los pueblos

Las guerras imperiales moldean la moral, imponen valores del poder dominante y transforman la conciencia colectiva mediante control cultural y simbólico.

Uno de los efectos más profundos de las guerras imperiales es la producción de una subjetividad alienada que asume como propias las categorías del opresor. Esta alienación no es un fenómeno espontáneo, sino el resultado de un complejo entramado de dispositivos mediáticos, educativos y culturales que operan de manera articulada para reconfigurar el sentido común.

La moral de los pueblos colonizados deja de basarse en sus propias tradiciones y experiencias históricas, y pasa a estructurarse en torno a modelos exógenos que se presentan como universales. Este proceso implica una des-historización de la conciencia, en la medida en que se borran o distorsionan las memorias de resistencia, y se reemplazan por relatos que glorifican la dominación o la presentan como inevitable.

Todo el impacto de las guerras imperiales sobre la moral de los pueblos sometidos a procesos de colonización cultural, constituye uno de los fenómenos más complejos y persistentes de la historia moderna y contemporánea, en tanto no se limita a la devastación material ni a la reconfiguración geopolítica, sino que penetra en las estructuras profundas de la subjetividad, reorganizando los sistemas de valores, las percepciones de lo justo y lo posible, y los horizontes mismos de la acción colectiva.

En este sentido, la guerra imperial no es únicamente un dispositivo de dominación territorial o económica, sino un mecanismo de producción semiótica que modela conciencias, desarticula identidades y reconfigura la moral social en función de los intereses de la clase dominante global.

Sus guerras imperiales operan, en primer término, como pedagogías violentas de la subordinación. Su función no se agota en la imposición de una derrota militar, sino que se prolonga en la instauración de un régimen simbólico donde la violencia del dominador se naturaliza como inevitable, racional o incluso civilizatoria.

Este proceso implica la producción sistemática de narrativas que justifican la agresión bajo categorías como progreso, seguridad o defensa de valores universales, ocultando la lógica de acumulación que subyace a tales conflictos. La moral de los pueblos sometidos se ve así tensionada entre la experiencia directa de la violencia y la internalización de los discursos que la legitiman, generando una fractura entre la vivencia concreta y la interpretación ideológica de esa vivencia.

En el marco de las disputas entre clases sociales, estas guerras deben entenderse como extensiones de la dominación capitalista a escala global. La expansión imperial no responde a una mera voluntad de poder abstracta, sino a la necesidad estructural de reproducir las condiciones de acumulación en contextos de crisis o saturación de mercados.

En este proceso, los pueblos colonizados culturalmente son convertidos en objetos de intervención, despojados de su capacidad de autodeterminación y reconfigurados como sujetos dependientes de las lógicas del capital transnacional.

La moral colectiva, en este contexto, se ve atravesada por un doble movimiento, por un lado, la desmoralización producida por la derrota, la destrucción y la humillación; por otro, la moralización impuesta desde el exterior, que redefine los criterios de legitimidad en función de los intereses del dominador.

Su guerra imperial actúa, en este sentido, como un laboratorio de ingeniería moral. A través de la violencia directa y de la producción simbólica, se ensayan formas de control que luego se institucionalizan en tiempos de paz relativa. La normalización de la violencia, la banalización del sufrimiento ajeno y la fragmentación de la solidaridad son algunos de los efectos más visibles de este proceso.

La moral colectiva se ve así erosionada en sus fundamentos, perdiendo su capacidad de articular proyectos emancipatorios y de sostener prácticas de resistencia coherentes.

Sin embargo, esta dinámica no es unívoca ni lineal. La imposición de una moral imperial encuentra resistencias que se expresan en múltiples niveles, desde la insurgencia armada hasta las prácticas culturales cotidianas que desafían la hegemonía simbólica. La lucha de clases se manifiesta aquí no sólo en el terreno económico o político, sino también en el ámbito de la producción de sentido.

Los pueblos colonizados no son meros receptores pasivos de la ideología dominante, sino sujetos activos que reinterpretan, resignifican y, en muchos casos, subvierten los discursos que se les imponen.

En este marco, la conciencia de clase adquiere un papel central como herramienta de descolonización moral. La capacidad de identificar las raíces estructurales de la dominación, de reconocer la articulación entre guerra, capital y cultura, y de construir alternativas colectivas basadas en la solidaridad y la justicia, constituye un elemento clave para contrarrestar los efectos de la colonización cultural.

La moral emancipadora no puede surgir de una simple negación de la moral imperial, sino que requiere la elaboración de nuevos marcos éticos que integren la experiencia histórica de los pueblos y las demandas de transformación social.

Su guerra imperial, al desarticular las formas tradicionales de organización social, genera también condiciones para la emergencia de nuevas configuraciones de la moral colectiva.

En contextos de crisis, las comunidades se ven obligadas a redefinir sus valores y prioridades, lo que puede dar lugar tanto a procesos de fragmentación como a formas renovadas de solidaridad. La dirección que tomen estos procesos depende en gran medida de la capacidad de las fuerzas sociales para articular proyectos políticos que canalicen el descontento hacia la transformación estructural, en lugar de permitir su cooptación por discursos reaccionarios o individualistas.

Desde una perspectiva crítico semiótica, es necesario analizar las guerras imperiales no sólo como eventos históricos, sino como procesos continuos que se reconfiguran en función de las transformaciones del sistema capitalista. La colonización cultural no se limita a los contextos de ocupación militar, sino que se extiende a través de mecanismos más sutiles como la industria cultural, los medios de comunicación y las plataformas digitales, que reproducen y amplifican las lógicas de dominación.

En este sentido, la moral de los pueblos colonizados se encuentra permanentemente en disputa, atravesada por tensiones entre la reproducción de la hegemonía y la posibilidad de su superación.

Nuestra crítica a las guerras imperiales debe, por tanto, ir más allá de la denuncia de sus efectos inmediatos y abordar las condiciones estructurales que las hacen posibles.

Esto implica cuestionar no sólo las políticas específicas de los Estados hegemónicos, sino también las formas de organización económica y social que sustentan la expansión imperial. La lucha por una moral emancipadora está indisolublemente ligada a la lucha por la transformación de estas estructuras, en la medida en que la ética no puede separarse de las condiciones materiales que la hacen posible.

Porque el impacto de las guerras imperiales sobre la moral de los pueblos colonizados revela la profundidad de la articulación entre poder, cultura y subjetividad.

La dominación no se ejerce únicamente a través de la fuerza, sino también mediante la producción de sentidos que configuran lo que los sujetos consideran legítimo, deseable o inevitable. Frente a esta realidad, la construcción de una moral alternativa requiere no sólo resistencia, sino también creatividad y rigor crítico, capaces de desarticular las narrativas dominantes y de abrir espacios para la imaginación de otros mundos posibles.

La tarea no es menor, se trata de reconstruir la dignidad colectiva en un contexto donde esta ha sido sistemáticamente erosionada, y de afirmar la capacidad de los pueblos para definir sus propios destinos en contra de las imposiciones de un orden que, bajo la apariencia de universalidad, encubre las formas más sofisticadas de explotación y subordinación.

Sus guerras imperiales no sólo destruyen territorios y economías, instauran un régimen de violencia material y simbólica que reconfigura la moral de los pueblos sometidos, imponiendo como “natural” la dominación y como “inevitable” la subordinación.

En ese proceso, la conciencia de clase es sistemáticamente atacada mediante dispositivos culturales que fragmentan la memoria histórica, disuelven la solidaridad y convierten la explotación en norma, de modo que la verdadera magnitud del crimen imperial no radica únicamente en la devastación visible, sino en la colonización profunda de los criterios con que los oprimidos interpretan su propia realidad, y por ello toda ética emancipadora exige desenmascarar esa operación, restituir la historicidad de la lucha de clases y reconstruir una moral colectiva capaz de nombrar la dominación, negarla radicalmente y organizar su superación.

Fuente: ALMAPLUSTV

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Cabello: Para cualquier logro del pueblo venezolano es necesaria la unión

Durante la marcha por los 20 años de la Ley de Consejos Comunales, el dirigente del PSUV llamó a la cohesión revolucionaria y anunció una gran peregrinación nacional contra las sanciones.

El vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV)Diosdado Cabello, encabezó este jueves 09 de abril, en Caracas la movilización por las dos décadas de la Ley Orgánica de los Consejos Comunales.

En su discurso desde la Avenida Urdaneta, Cabello reivindicó el modelo de democracia directa impulsado por el comandante Hugo Chávez en 2006, destacando que el país cuenta ya con 5.336 comunas activas y proyecta alcanzar las 6.000 en el corto plazo.

El dirigente recordó que, tras la aprobación de esta ley, sectores opositores acudieron al Tribunal Supremo de Justicia para intentar anularla, buscando «vengarse del pueblo» por su organización.

Cabello contrastó la resistencia histórica de las bases con las posturas de quienes actualmente solicitan sanciones y bloqueos, asegurando que la Revolución Bolivariana es la única garantía de paz y estabilidad frente a los intentos de desestabilización externa.

Un anuncio central de la jornada fue la rectificación de la convocatoria realizada la víspera por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a una «gran peregrinación» nacional que iniciará el próximo 19 de abril desde todos los rincones del país.

Esta movilización, que busca exigir el fin de las medidas coercitivas unilaterales, culminará en Caracas el 1 de mayo, coincidiendo con el Día del Trabajador, como una muestra de unidad popular frente a las presiones internacionales.

Por su parte, la alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, resaltó que el Poder Popular trabaja bajo la Agenda Concreta de Acción en una «unidad perfecta». Meléndez ratificó ante la comunidad internacional la determinación de los sectores sociales de defender la soberanía y exhortó a la militancia a confiar en las decisiones del Alto Mando Político para alcanzar la prosperidad económica.

Cabello también hizo referencia a la reciente consulta popular del 8 de marzo, calificándola como la votación más alta obtenida en este tipo de ejercicios de participación. Subrayó que, bajo la instrucción de «comuna o nada», el presidente Nicolás Maduro profundizó la entrega de recursos directamente a las comunidades para que estas determinen sus propias prioridades de desarrollo y seguridad territorial.

Finalmente, el líder psuvista instó a no permitir fisuras en las estructuras revolucionarias ante un camino que calificó de «difícil y culebrero». Reafirmó que el Palacio de Miraflores seguirá perteneciendo al pueblo y que las próximas generaciones de gobernantes surgirán de las filas de los jóvenes que hoy marchan bajo el sol de Caracas, alejados de los intereses de la oligarquía.

Este jueves 9 de abril, se cumplen 20 años de la promulgación de la Ley de Consejos Comunales, la cual empododeró a ciudadanos para organizar consejos vecinales que inicien y supervisen políticas y proyectos de desarrollo comunitario, impulsando la participación popular, funcionando como una unidad anticorrupción independiente en coordinación con las reservas de la milicia local.

A ocho meses de la aprobación de la ley en 2006, más de 16.000 consejos ya se habían formado en todo el país, y 12.000 de ellos habían recibido financiación para proyectos comunitarios, sumando un total de mil millones de dólares. Además, los consejos establecieron cerca de 300 bancos comunales, que recibieron 70 millones de dólares para microcréditos. 

En 2006, durante el programa Aló Presidente N.º 252, Hugo Chávez definió a los Consejos Comunales como la «célula fundamental de la democracia revolucionaria» y la herramienta de vanguardia para la construcción del socialismo. Actualmente, Venezuela cuenta con alrededor de 49 mil Consejos Comunales organizados en más de cinco mil Comunas y Circuitos Comunales en todo el territorio.

Esta estructura de autogobierno permite a las comunidades definir sus propios proyectos de desarrollo a través de las Consultas Populares anuales. La marcha de este jueves no solo celebra la vigencia de la ley, sino que también ratifica el compromiso de las organizaciones de base con la paz, el trabajo y el fortalecimiento de la soberanía popular frente a los desafíos actuales.

La Ley de Consejos Comunales fue reafirmada y actualizada por última vez en noviembre de 2009, consolidando su rol en la estructura de participación popular venezolana.

Fuente: TeleSUR

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¡La Comuna en Vanguardia! Lauicom siembra conciencia en el territorio

Prensa LAUICOM – En el corazón de la Comuna Arañero de Sabaneta Siglo XXI, la Universidad Internacional de las Comunicaciones (Lauicom) dictó la Cátedra Internacional «Hugo Chávez Comunicador», un despliegue de saberes que reafirma el compromiso histórico de nuestro pueblo.

Este encuentro transformó la Base de Misiones Luisa Cáceres de Arismendi en un aula abierta para el debate y la mística, con un total de 80 combatientes que participaron en esta jornada, reafirmando que la educación es el camino hacia la verdadera libertad.

La actividad contó con el acompañamiento de la diputada Gabriela Peña y el profesor Luis Laya, presidente de la Misión Ribas, también sumaron su fuerza Daniel Vargas de la Misión Venezuela Joven y el coordinador Julio Chirinos.

Juntos celebraron la capacidad organizativa de una comunidad que mantiene vivo el legado del Comandante Chávez. «La comunicación no es solo informar; es organizar y movilizar el corazón del pueblo», fue el clamor unánime que resonó entre la multitud.

Esta cátedra representa la unión perfecta entre el saber académico y la resistencia heroica de nuestros barrios, los asistentes recordaron que el conocimiento debe ser una herramienta para defender la verdad y la soberanía de la patria.

La jornada demostró que, en tiempos de batalla mediática, la voz del pueblo es el escudo más poderoso contra la mentira, con el puño en alto y la mirada puesta en la victoria, el despliegue reafirmó el compromiso histórico de nuestra Revolución.

Bajo este espíritu de combate, se selló la jornada con un grito de esperanza que retumbó en todo el territorio:

¡Comuna o Nada! ¡Venceremos!

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Presidenta (E) Delcy Rodríguez tras aprobación de la Ley Orgánica de Minas: Impulsará la riqueza mineral en aras del desarrollo nacional

La presidenta (E) de la República, Delcy Rodríguez, expresó este jueves su reconocimiento a la Asamblea Nacional por la aprobación unánime de la Ley Orgánica de Minas. A través de su canal de Telegram, la mandataria (E) afirmó que este instrumento legal «fortalece la seguridad jurídica, atrae nuevas inversiones e impulsará la riqueza mineral en aras del desarrollo nacional».

Modernización del sector minero

Rodríguez agradeció al Parlamento por la sanción de esta norma, calificándola como un «instrumento fundamental para modernizar, regular y potenciar la minería en nuestro país». Según la publicación, el nuevo marco jurídico es clave para la estructura económica del Estado y la gestión de los recursos naturales de la nación.

Nuevos titulares del Poder Ciudadano

En su mensaje, la presidenta encargada también se refirió a las recientes designaciones realizadas por el Poder Legislativo. «Saludo la designación de Larry Devoe como Fiscal General de la República, y de Eglée González Lobato como Defensora del Pueblo», escribió la funcionaria, destacando que dichos nombramientos se realizaron «en ejercicio de las atribuciones consagradas en nuestra Constitución».

Defensa del interés de la República

Finalmente, la mandataria (E) manifestó su respaldo a los nuevos representantes del Poder Ciudadano ante los retos institucionales que asumen. «Confío en que ambas responsabilidades serán asumidas con compromiso, alto profesionalismo y en defensa del interés de nuestra República», puntualizó Rodríguez.

Fuente: LaIguana.tv

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Jaque mate a la soberanía y al Estado Nación

Por Profesora Isabel Rivero D’ Armas

Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM)

Abril, 2026

Es bien sabido que el asedio a Venezuela comenzó al poco tiempo de que Hugo Rafael Chávez Frías llegara a la presidencia de la República. Esa arremetida desde la extrema derecha con su acostumbrado guion orientado a crear las condiciones de un golpe de Estado o de una intervención militar (eufemismo de invasión), asumió diversas caras que iban mutando, pero con un mismo objetivo: justificar la injerencia extranjera bajo la premisa de violación de derechos humanos y sus mutaciones, lo cual los llevó a adoptar diversas calificaciones, entre ellas, Estado represivo, Estado fallido, crisis humanitaria, persecución, narcotráfico por cartel ficticio, entre otras.

Haciendo un recuento, el 11 abril de 2002 la cúpula empresarial, desde Fedecámaras, asumió la desestabilización política y los medios de entonces la acompañaron en una especie de autoría intelectual respaldando e incitando a una marcha cuyo destino fue desviado para orquestar una masacre y con esta responsabilizar al gobierno en materia de represión y violación de derechos humanos. Ya lo anunciaba el medio fascista con su gran titular central “La batalla final será en Miraflores”. Era una muerte anunciada. Ahí empezaría el expediente de los falsos positivos.

En ese escenario, el dictadorcillo por 24 horas, Carmona Estanga, presidente de Fedecámaras, le exigió la renuncia al presidente Chávez mientras lo acusaba de “no haber sido capaz de cultivar el diálogo en diferentes sectores del país”. Esa renuncia la demandaba en nombre de la sociedad democrática, también llamada sociedad civil, un sector objeto de manipulación por la inducción del modelo que la burguesía y/u oligarquía hace de sí misma, en que inocula a las masas la posibilidad de ascenso para posicionar una supuesta movilidad social. Esto llevó este sector a creer que les tocaban sus intereses cuando ocurría lo contrario. Mientras tanto se secuestró al mandatario y al golpe de Estado se le llamó vacío de poder, pero no contaban con su restitución. No obstante, después, vino otra arremetida, el paro petrolero, que tampoco logró su objetivo primario: un cambio de gobierno, derrocar al adversario político por la fuerza violentando la soberanía, un obstáculo para avalar la injerencia extranjera.

En 2008, ese fascismo mutó a una de sus formas, la del Estado fallido, que buscaba el aislamiento del gobierno del mandatario Hugo Chávez. Se le acusaba de expropiaciones, discriminación y persecución política, pero lo cierto era que no le perdonaron el aumento del barril del petróleo a 100 dólares antes regalado a siete dólares. La abundancia permitió el impulso de programas sociales, uno de los salarios más altos de la región, que la vivienda, junto la educación y la salud, constituyera un derecho, acción tremendamente imperdonable para la derecha extremista, así como la derogación de medidas bancarias como las cuotas balón o los créditos indexados, los intereses elevados de las tarjetas de créditos, las altas tarifas de los servicios, en pocas palabras, desmontar el Estado liberal que empezaba a mutar a su degeneración mayor, la del capitalismo global.

En el 2017, arremeten con la condición de crisis humanitaria, de la mano con la crisis de salud. La crisis humanitaria ha sido un recurso utilizado para justificar intervenciones militares en Irak, Libia y Siria. En Latinoamérica, con ella, se justificó la invasión a Haití en 2010, y en Venezuela representó un intento frustrado en 1999 cuando el deslave de Vargas.

El objetivo de la crisis humanitaria, recurso retomado en 2019 porque el guion se repite con algunas mutaciones, es exactamente el mismo: crear las condiciones que justificaran una invasión en territorio venezolano: insistían en que venezolanos pasaban hambre; no tenían medicamentos ni insumos médicos en hospitales, pero saboteaban con la escasez inducida, el bloqueo, en fin, con el asedio en uno de sus momentos más álgidos.

Ahora, en el contexto de la Ley de Amnistía, de la reconciliación y diálogo nacional liderado por la presidenta (E) Delcy Rodríguez, con un saldo importante de amnistiados, siguen asechando, acusando nuevamente de represión mientras llaman a desmontar el Estado nación con la derogación de leyes que garantizan la seguridad de la nación, la cuales se dieron en un contexto de persecución al chavismo, de asedio económico y bloqueo de insumos médicos, e incluso en pandemia, así como de intentos de golpe de Estado y llamados a invasión por parte de una derecha extremista servil, parásita y apátrida.

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Propuestas transformadoras reales en la universidad venezolana. A propósito del PNF en comunicación

Profesor: Julio Valdez. Equipo Académico de LAUICOM

Queremos colocar algunas reflexiones sobre la universidad venezolana, a partir de un suceso feliz. Nos referimos al inicio de actividades previas al desarrollo del Programa Nacional de Formación en Comunicación (PNFC), por parte de nuestra Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM). Las y los aspirantes a cursar estudios de licenciatura en Comunicación transitan un proceso de preparación y actualización que propiciará un soporte de aprendizaje para luego asumir plenamente el PNFC, una vez que nos sea aprobada su gestión por el Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria. Este programa constituye, sin duda, una propuesta educativa integral y profundamente innovadora, orientada a responder desde el Sur-Sur, a los desafíos comunicacionales más urgentes del contexto nacional e internacional actual

¿Y por qué hablamos de una reflexión general a partir de este grato evento? Porque consideramos que el presente PNFC emerge en un proceso que puede constituir referencias significativas al quehacer de la universidad venezolana del presente. Veamos:

1- El PNFC surge del diálogo, articulación e integración de diversas instituciones de educación universitaria: La Universidad Politécnica Territorial de los Altos Mirandinos Cecilio Acosta (UPTAMCA), la Universidad Nacional de las Comunas (UNACOM) y la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM). Un equipo de docentes de estas tres instituciones, incluyendo autoridades, debatieron durante meses, partiendo de sus propias realidades y estudios de la sociedad, logrando una visión común, integradora, que se incorporó al diseño del programa. Por vía del ejemplo, se logró un diálogo fructífero entre universidades, una reflexión de alto nivel, y un producto académico de alta relevancia que tendrá un inevitable impacto positivo en el país.

2- En la concepción y diseño del PNFC, hubo acuerdos interinstitucionales en orientarlo con una visión de futuro, concibiendo la comunicación como un asunto de interés público en general. Es decir, el programa no se refiere únicamente a la formación de profesionales en comunicación social (periodistas), sino que se dirige a cualquier ciudadana o ciudadano (carácter inclusivo) que pretenda asumir un rol de comunicadora o comunicador en lo político, digital, popular o de gestión de medios y plataformas. Ello sustentado en una concepción plasmada en nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, bolivariana, humanista, dialógica, participativa, nuestramericana, emancipadora y crítica. Esta visión encarna una concepción de la universidad como espacio de encuentro vivencial, de reflexión colectiva, creador, de la mano con las causas y las organizaciones públicas y populares.

3- Las universidades autoconvocadas acuerdan que el programa, así como la estrategia de implementación, han de favorecer la formación integral (ética, teórica, práctica) de las y los participantes. De este modo, las y los estudiantes que decidan asumirlo tendrán la oportunidad de fortalecer su compromiso social y su liderazgo, propiciando y sustentando la transformación favorable de los modos de vida de seres humanos concretos, la dignidad, el respeto, la democracia participativa, elementos que han de propiciar el máximo aprovechamiento posible de las capacidades de nuestros estudiantes, destacando su papel protagónico en el presente proceso.

4- Por otra parte, la concepción y desarrollo del PNFC asume la transformación curricular como una propuesta factible, en pleno desarrollo. Ello ocurre en varias dimensiones simultáneas: a) Integración teoría-práctica, hecho que ocurre desde el principio de los estudios, vinculando siempre las reflexiones teóricas al desarrollo práctico de proyectos socio-integradores pertinentes para comunidades y organizaciones; b) El ejercicio de sustentar una triada entre la calidad académica, la pertinencia social y la innovación permanente; c) Incorporación, en el recorrido curricular, de certificaciones intermedias (técnico superior especialista, licenciatura en educación, entre otras), que aporta a las/los estudiantes un aval para el ejercicio laboral; d) Sinergia de todos los componentes curriculares (unidades curriculares, pasantías, proyectos socio-integradores, servicio comunitario, trabajos de grado) con acciones directas en contextos sociales específicos, desde una intencionalidad transformadora; e) Uso de la Acreditación del Aprendizaje por Experiencia, que consiste en un proceso académico sistemático y riguroso para reconocer y certificar aprendizajes previos de las/los participantes, hecho que propicia un avance parcial en sus estudios de licenciatura. Esto constituye, sin duda, la corporización de una propuesta curricular que, cumpliendo con toda la normativa existente, aporta elementos innovadores y transformadores a la concepción y gestión curricular en la universidad venezolana, asunto de la mayor relevancia en la educación actual.

Finalmente, queremos invitar a las universidades venezolanas a proseguir este debate, desde visiones y propuestas específicas. La creación y puesta en práctica del Programa Nacional de Formación en Comunicación implica aportes significativos a la transformación universitaria venezolana, entre otros aspectos, en la integración interuniversitaria saludable, en el redimensionar institucional de los procesos académicos hacia el máximo aprovechamiento académico y el más significativo impacto social, en la promoción organizada y sistemática de la participación protagónica estudiantil y en la concepción-desarrollo de propuestas curriculares innovadoras, de calidad y con alta pertinencia social.