Prensa LAUICOM – Durante el programa especial de Radio LAUICOM #10, realizado en la Universidad Internacional de las Comunicaciones, moderado por la profesora Tamara Díaz y el profesor Ibrahim Infante, se analizó con profundo pesar el exterminio de la empatía por parte del aparato represivo estadounidense, a raíz de los asesinatos cometidos por agentes federales en fechas recientes.
Con la participación esencial del psicólogo invitado Eduardo Espinoza, magister en psicología social, se desenmascaró cómo estos crímenes son rostro real de un sistema que criminaliza la solidaridad y la empatía.
Uno de los casos expuestos fue el de un enfermero estadounidense, Alex Jeffrey Pretti, ejecutado en Minneapolis tras intervenir para proteger a una mujer agredida; otro, el de una activista, Renee Nicole Good, asesinada por apoyar a una familia latina; y también el de un joven con condición mental, Peter Villalobos, brutalizado hasta la muerte bajo custodia policial. En todos ellos, lo común no era ser una amenaza, sino ser seres compasivos, empáticos, ser humanos.
Eduardo Espinoza explicó que la doctrina Monroe, reactivada con furia racista bajo la administración Trump, busca anular la conciencia colectiva mediante la repetición de la violencia, la fragmentación de la realidad y la deshumanización constante. Su objetivo: que ya no nos duela el sufrimiento ajeno. Que el miedo reemplace a la compasión. Que el poder económico justifique cualquier crimen.
Frente a esa lógica de muerte, el Bolivarianismo responde con vida, como práctica cotidiana: en las calles, en los barrios, en los hospitales, en cada mano tendida. El Bolivarianismo es un latido colectivo, es la certeza de que nadie sobra, de que el dolor del otro es nuestro, de que la patria se construye cuidando, no dominando.
Tras los bombardeos del 3 de enero, Venezuela, ladrillo a ladrillo, abrazo a abrazo, familias enteras se reconstruyeron con apoyo mutuo y respaldo institucional. Aquí, el Estado no abandona; acompaña. Aquí, la espiritualidad no es individual, sino comunitaria. Aquí, la resiliencia nace del amor, no del miedo.
Humanismo ante todo
Desde los salones de LAUICOM, Mikhail Morales, joven estudiante de la Cohorte XX del diplomado en Comunicación Política, expresó con convicción que la formación en LAUICOM forja herramientas para desmontar la desinformación, siembra conciencia, humanismo y lealtad a la patria.
En medio de una guerra cognitiva que busca confundir, fragmentar y paralizar, su generación se levanta con claridad: para defender la verdad con amor, con ética y con compromiso revolucionario.
Porque mientras el monroísmo asesina la empatía, el Bolivarianismo la cultiva como semilla sagrada. Mientras Monroe impone el miedo, Bolívar nos enseña a caminar juntos. Y mientras el mundo se hiela en la indiferencia, Venezuela arde en solidaridad, renace en abrazos y resiste con el alma en alto.
La humanidad se multiplica
Como dijo Martin Luther King Jr.: “Nuestra vida comienza a terminar el día que guardamos silencio sobre las cosas que importan”. Ni Bolívar, ni Chávez ni Maduro se callaron ante el imperio; y hoy, nosotras y nosotros tampoco callaremos frente al exterminio de la empatía.
Alzar la voz es deber revolucionario, defender la dignidad, la solidaridad y la vida en todas partes es el legado vivo que el Bolivarianismo nos encomienda. Porque mientras el mundo se acostumbra a mirar para otro lado, Venezuela sigue mirando de frente y actuando con el corazón.





















