Prensa LAUICOM- En un evento clave para comprender el papel central de los datos en la economía digital, se llevó a cabo la ponencia «La Economía del Dato: La Transacción Invisible. Cómo los Datos Redefinen el Valor en la Economía Digital», organizada en la torre financiera del Banco Central de Venezuela.
Durante la jornada, el Magister Martín Augusto Román, docente de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) y experto en economía digital e inteligencia artificial, analizó cómo los datos personales están siendo utilizados como materia prima para transformar la economía global, mientras advirtió sobre la necesidad de proteger y regular este recurso.
El Magister Román destacó cómo cada interacción digital, cada clic, «me gusta» o búsqueda, implica una transacción invisible: la transferencia de datos personales. Estas acciones, aunque cotidianas, alimentan complejos algoritmos que moldean nuestras experiencias digitales y guían decisiones económicas. «Cuando dices que algo no te gusta en una red social, estás entrenando al algoritmo para que no te lo vuelva a mostrar», afirmó, evidenciando cómo nuestras acciones contribuyen a sistemas automáticos que influyen en lo que vemos, escuchamos y consumimos.
El Magister también destacó el concepto de «gregario digital», describiendo cómo los seres humanos transitan constantemente entre el mundo físico y digital, a menudo de manera inconsciente. Según un estudio del centro de investigación Dscout (2016), un usuario promedio toca su teléfono 2,617 veces al día, mientras que el 47% de estas interacciones ocurren con la pantalla bloqueada, fragmentando nuestra atención e interrumpiendo momentos significativos de nuestras vidas.
Haciendo referencia a la frase de Clive Humby, «los datos son el nuevo petróleo», el Magister Román subrayó que estos, aunque valiosos, carecen de utilidad si no se refinan. Aplicaciones como Spotify o Instagram recopilan información personal para ofrecer productos y servicios personalizados. Sin embargo, esta explotación masiva de datos plantea serias implicaciones éticas, especialmente bajo el modelo del «capitalismo de vigilancia», donde la experiencia humana es utilizada como materia prima gratuita para prácticas comerciales ocultas.
«La transacción invisible ya no puede ser ignorada. Es hora de hacerla visible, de valorarla y gobernarla para un futuro más próspero y equitativo», concluyó el Magister Román. Este mensaje resuena en un contexto donde la economía digital sigue expandiéndose y transformando las reglas del juego económico y social.

