Prensa LAUICOM-BEIJING.
Durante las sesiones académicas orientadas a profundizar en la cultura oriental, la clase de hoy se adentró en el fascinante mundo de la simbología y la escritura ideográfica china, revelando cómo los antiguos creadores de este sistema lograron plasmar conceptos abstractos invisibles al tacto mediante la combinación de elementos naturales fundamentales.
El arte de visualizar lo abstracto
Uno de los ejes centrales de la jornada analizó la interrogante sobre cómo representar aquello que no se puede ver ni tocar directamente, como el brillo, las estaciones del año o los fenómenos abstractos—. La respuesta metodológica y ancestral radica en la combinación de caracteres simples para dotarlos de significados completamente nuevos y complejos.
Durante la exposición gráfica, se detalló la evolución visual de los caracteres asociados a las cuatro estaciones del año.
•Primavera (Chūn): Representada gráficamente bajo un sol cálido (warm sun), donde la hierba crece y las semillas brotan, simbolizando el renacimiento de la naturaleza.
•Verano: Conceptualizado mediante el símbolo del sol radiante en la parte superior, evocando el calor intenso que provoca la transpiración.▪️Otoño: Vinculado al manejo agrícola de la tierra mediante la quema de paja y maleza para generar abono y proteger los cultivos de los insectos.
•Invierno: Ilustrado a través de nudos en los extremos de una cuerda, representando simbólicamente el cierre y la conclusión de un ciclo anual.
Conexión con los Orígenes Gráficos
La clase también incorporó técnicas tradicionales como el frotado chino (Chinese Rubbing), permitiendo a los cursantes conectar de manera directa con las fuentes históricas, materiales y estéticas que dieron origen a la tradición escrita del gigante asiático. Esta aproximación teórico-práctica refuerza la comprensión de una lengua donde la gráfica y la filosofía natural caminan de la mano.




Por: Rodney Esparragoza Capote

