Prensa LAUICOM – Desde la Universidad Internacional de las Comunicaciones, en la Cátedra Internacional Hugo Chávez Comunicador, un acto virtual que unió a embajadas y pueblos desde La Habana hasta el Zulia, se rindió homenaje al venidero centenario del Comandante Fidel Castro y al legado del Comandante Hugo Chávez para fortalecer la resistencia continental.
Con la fuerza de la historia como maestra, la sesión desplegó las voces eternas de nuestros gigantes, recordándonos que su pensamiento no tiene tiempo ni fronteras.
Con registros históricos, el Comandante Chávez nos habló desde 1994 en la Universidad de La Habana: «Andamos como el viento tras esa semilla». Con claridad trazó el camino de la liberación basado en Bolívar, Rodríguez y Zamora, llamando a organizar al pueblo y a construir una soberanía económica que rompa las cadenas del imperio. Su voz es hoy un grito de esperanza que nos convoca a no rendirnos jamás.
Completando este encuentro de gigantes, el Comandante Fidel Castro advirtió con lucidez implacable que el capitalismo y el imperialismo son los padres de la pobreza.
Rechazó con dignidad cualquier «fórmula» extranjera que intente doblegar a Cuba o a América Latina, reafirmando que la verdadera democracia nace de la defensa de nuestra soberanía y de las ideas inmortales de Martí y Bolívar.
La generación del centenario
El Embajador de Cuba, Jorge Luis Mayo Fernández, nos recordó que somos la «generación del centenario», encargada de mantener vivo el humanismo de estos líderes, subrayando que mantener vivas sus ideas es un acto de valentía revolucionaria y un deber sagrado para quienes heredamos su lucha incansable.
La diputada Tania Díaz, rectora de LAUICOM, declaró que la única salida es la unión de los pueblos, exigió con el corazón en la mano la inmediata liberación de nuestro Presidente Nicolás Maduro y de la Primera Dama Cilia Flores, asegurando que una nueva generación, llena de espíritu de combate, llevará a los pueblos a la victoria.
Cerrando con profunda sensibilidad, Ximena González, coordinadora internacional de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, compartió que en los discursos de Chávez siempre encuentra la palabra justa y la fuerza para seguir.
Nos llamó a entender que el amor revolucionario no es romanticismo, sino la energía vital que nos permite pensar desde nuestros territorios y reconocernos como hermanos inseparables en esta batalla por la vida.
¡Que el viento de esa semilla se haga huracán de dignidad!
No hay tregua en la memoria ni pausa en la lucha: mientras un pueblo se mantenga en pie, las ideas de Bolívar, Martí, Fidel y Chávez serán escudo y espada hasta lograr la libertad plena de Nicolás y Cilia.
¡Que viva Bolívar, que viva Maduro, que viva Martí, que viva Fidel, que viva Chavez y que vivan nuestros pueblos!









