Prensa LAUICOM – En la Universidad Internacional de las Comunicaciones, y en cada rincón de la educación superior venezolana, existe un motor silencioso que hace posible el milagro cotidiano del saber: los trabajadores universitarios.
Ellos son los que abren las puertas antes del amanecer, los que mantienen los espacios impecables para que la mente vuele, los que resuelven imprevistos con maestría, los que organizan eventos con precisión quirúrgica y los que, con una sonrisa y una palabra oportuna, sostienen el espíritu de toda la comunidad.

Detrás de cada título hay manos que no aparecen en el diploma, pero sin las cuales el logro no existiría, Gracias a su dedicación incansable, las aulas se mantienen vivas respirando conocimiento; los pasillos más allá de llenarse de estudiantes, se transforman en caminos seguros hacia el futuro.
Ustedes son el alma silenciosa que impulsa cada sueño académico: administrativos, técnicos, vigilantes, personal de mantenimiento, son el corazón latente de esta universidad. Porque mientras el mundo aplaude el éxito, nosotros reconocemos las manos que lo hicieron posible.
Su labor brilla en el orden perfecto de un pasillo, en el inicio oportuno de las clases, en el café listo para el estudiante madrugador, en la solución rápida que salva el día.

Hoy les decimos con el corazón en la mano: ¡GRACIAS! Gracias por su resiliencia en tiempos duros, por su compromiso inquebrantable, por convertir obstáculos en oportunidades y por hacer que la universidad siga siendo un faro de esperanza, transformación y futuro para el pueblo.
Desde LAUICOM, un abrazo gigante, un reconocimiento eterno y un compromiso renovado: su trabajo es sagrado, su esfuerzo inolvidable. ¡Gracias por ser el pilar que hace posible la creación de tantos sueños! ¡Feliz Día del Trabajador Universitario!
Hoy y siempre: ¡ustedes son el motor que impulsa la revolución del conocimiento!









