Prensa LAUICOM- El viceministro para África, Yuri Pimentel fue entrevistado por el vicerrector de Tecnología y Plataformas Digitales de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (Lauicom), Rafael Rosales Benítez en el programa «Por ahora y para siempre» para analizar la cooperación entre Venezuela y África. Este encuentro, buscó fortalecer la visión pluripolar y el legado del comandante Hugo Chávez.
Esta edición destacó la importancia estratégica de las relaciones diplomáticas y culturales con las 55 naciones que integran el continente africano. Durante la transmisión, Pimentel subrayó que la Revolución Bolivariana ha logrado establecer vínculos con todos los países de la «Madre África», superando los esquemas coloniales de extracción. Actualmente, Venezuela mantiene 21 embajadas activas que promueven el intercambio en áreas como minería, agricultura y formación universitaria para jóvenes de ambas regiones.
Rosales resaltó el papel de LAUICOM en la descolonización del pensamiento y la creación de una comunicación para la liberación de los pueblos.
En el programa, se recordó el éxito del 8° Festival con los Pueblos de África, el cual celebró la herencia afrodescendiente presente en la identidad nacional. Pimentel señaló que más del 50% de los venezolanos posee raíces africanas, factor que une indisolublemente a las dos regiones.
Finalmente, se abordó la necesidad de preservar la paz y la estabilidad económica como pilares fundamentales para vencer el impacto de las sanciones internacionales actuales. Pimentel,proyectó a África como un polo de desarrollo esencial, con más de mil millones de habitantes y un potencial inmenso para el comercio sur-sur.
Prensa LAUICOM- Los profesores e historiadores Alí Rojas Olaya y José Gregorio Linares, respectivamente, analizaron la geopolítica con el inicio del Mundial 2026. Denunciaron el blanqueamiento deportivo para concientizar sobre la necesaria soberanía cultural y resistencia popular. La emisión reveló cómo eventos masivos encubren crímenes imperiales y violaciones sistemáticas a los derechos humanos.
Dursnte la emisión, se cuestionó la doble moral de la FIFA al sancionar a Rusia mientras permite la participación de naciones agresoras.
Asimismo, enfatizaron que el fútbol no debe funcionar como el circo romano diseñado para adormecer el pensamiento crítico social.
Mediante una conexión con Argentina, los ponentes reivindicaron el Sur Cultural y la memoria de luchadores sociales latinoamericanos. Figuras como Víctor Jara y Violeta Parra fueron citadas como ejemplos de arte comprometido con la liberación regional importante.
Finalmente, se instó a mantener la solidaridad con causas de Palestina e Irán. Bajo el lema de Bolívar contra Monroe, la radio universitaria reafirma su papel firme como tribuna para la difusión de la verdad histórica en nuestra lucha americana.
Prensa LAUICOM- La Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) transmitió en el programa «Ponte al día con LAUICOM» para presentar los avances comunicacionales de sus estudiantes.
El espacio radial, conducido por los profesores Olga Uribe e Isidro Ramírez sirvió de escenario para debatir sobre la formación acción universitaria.
Las participantes Sheila Salazar y Laura Parrilla explicaron cómo el curso introductorio «Comunicación para la nueva época» les permite generar contenidos desde el primer día de clases.
Durante la emisión, se proyectó una sección audiovisual denominada «El conuco del saber», donde se profundizó en la andragogía como una herramienta horizontal, participativa y corresponsable para adultos.
Asimismo, en el segmento «Radar cultural» se debatió sobre la empatía en los procesos informativos y la necesidad de romper las barreras tecnológicas existentes en las comunidades actuales.
Finalmente, las invitadas definieron al Signe con las etiquetas de creatividad, soberanía, horizontalidad y poder popular, demostrando el compromiso de la institución con los nuevos profesionales de la comunicación.
En una histórica emisión conjunta de Sin Truco Ni Maña y Real Politik, las comunicadoras advirtieron sobre el uso de inteligencia artificial para manipular conciencias, desmontaron las narrativas de la oposición extremista y revelaron claves de la peregrinación nacional y la amnistía.
Caracas, 12 de junio de 2026. – Por primera vez, dos de los programas políticos con mayor impacto en la comunicación popular venezolana se unieron en un mismo escenario. La diputada Tania Díaz, conductora de Sin Truco Ni Maña y rectora de LAUICOM, fue invitada por Indira Urbaneja a su espacio Real Politik, transmitido por La Iguana TV. Durante hora y media, en vivo por YouTube, TikTok y LAUICOM, ambas periodistas analizaron sin filtros la coyuntura nacional e internacional.
El programa, que sustituyó la emisión habitual del jueves 11 de junio, se convirtió en una cátedra de geopolítica comunicacional.
“Desarmar la inteligencia artificial”: el llamado del Papa
Uno de los ejes centrales fue la encíclica del Papa Francisco, Magnífica Humanidad, que alerta sobre los peligros de la inteligencia artificial cuando está en manos de corporaciones sin ética.
“La inteligencia artificial debe ser desarmada”, citó Diaz. “No se trata de destruir la tecnología, sino de frenar su uso como herramienta de guerra o vigilancia masiva. La persona no es reemplazable.”
Y profundizó: “Quienes manejan los algoritmos son corporaciones con intereses crematísticos, no humanitarios. Detrás de cada noticia falsa sobre Venezuela hay un sesgo ideológico. La guerra cognitiva busca que nos dividamos, porque el costo para el agresor de sepultar el chavismo es demasiado grande.”
La peregrinación, la amnistía y la Venezuela real
Ambas conductoras destacaron la segunda etapa de la peregrinación nacional impulsada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, como un acto de diálogo en vivo y permanente con el pueblo.
“Hemos aprobado en la Asamblea Nacional la ley del cacao, la ley del café. Esas leyes no salen del algoritmo de las redes, salen del algoritmo del país: de los productores que se levantan a las 5 de la mañana”, afirmó la diputada Tania Diaz.
Añadió: “La peregrinación no solo exige el fin del bloqueo, sino que siembra paz desde adentro. El gobierno ha impulsado un proceso de amnistía para cerrar heridas y dar oportunidades a quienes se fueron por la vereda del odio.”
Oposición extremista: “Ellos mismos se pusieron la soga al cuello”
Las periodistas desmontaron la narrativa de la oposición que aún intenta pedir elecciones anticipadas.
“En todas las encuestas, las principales preocupaciones del venezolano son el salario y la salud. Las elecciones están en octavo lugar. Aquí nadie tiene prisa”, explicó Urbaneja.
Y sentenció: “El ridículo más grande de María Corina Machado fue el 3 de enero, cuando Trump la destrozó en vivo. Dijo que ‘no tiene respeto, no tiene fuerza’. Y aun así ella sigue creyendo que puede negociar sola. Se inventa diálogos que no existen.”
Tania Díaz cerró: “Ellos mismos se pusieron la soga al cuello. Donald Trump les puso la última pala de tierra. Nosotros no fuimos los sepultureros, fuimos niños buenos.”
Venezuela en paz, pese a las bombas
Un momento de alta carga política fue cuando Indira reveló: “El 3 de enero costó más de 100 vidas. Bombardearon el país, se llevaron a nuestro presidente. Pero el pueblo no salió a la calle a inmolarse. El chavismo tiene una capacidad de adaptación que dejó descolocada a la oposición y a la potencia agresora.”
Ambas coincidieron: “Lo que el agresor quiere hoy no es que caigan más bombas. Quiere que nos peleemos entre nosotros. No le hagamos el trabajo.”
“No se conviertan en reproductores del discurso del opresor. Sean reproductores de la pedagogía de la esperanza”, pidió Urbaneja.
Tania Díaz concluyó: “Yo conozco al presidente Maduro. Es disciplinado y empecinado. Él confía en que nosotros hagamos el trabajo aquí: mantener la paz, gobernar bien. De eso depende también su destino. Así que trabajemos.”
República Bolivariana de Venezuela informa a la comunidad nacional e internacional la ocurrencia un nuevo derrame de hidrocarburos proveniente de la República de Trinidad y Tobago, reafirmado por imágenes satelitales. Este evento supera en magnitud al ocurrido en mayo y confirma el desplazamiento de contaminantes hacia aguas venezolanas, con riesgos para los ecosistemas marinos, la actividad pesquera y las comunidades costeras.
Prensa LAUICOM – Este jueves, la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) ejecutó el cuarto módulo de la Cátedra Internacional Seán MacBride, titulado “Ejes metodológicos para una nueva comisión internacional para estudiar los problemas de la comunicación”. El Dr. Fernando Buen Abad lideró este encuentro virtual con el fin de actualizar los desafíos del Informe MacBride y promover la democratización de la palabra frente a los monopolios mediáticos, destacando que la comunicación no es una mercancía, sino un derecho humano fundamental.
Buen Abad enfatizó que la verdadera calidad de la palabra no reside en retóricas académicas, sino en una expresión sensible y compañera que entienda la historia del otro, bajo esta premisa humanista, sostuvo que una sola palabra basta para sanar o incendiar la cabeza» con reflexiones que transforman permanentemente nuestra mirada del mundo. La comunicación debe recuperar su capacidad curativa mediante el vínculo interpersonal y la fraternidad.
Advirtió que no encontrar la palabra precisa para denunciar las injusticias equivale a sucumbir mudos ante la realidad. Instó a los comunicadores a no ser víctimas de la guerra psicológica impuesta por modelos hegemónicos y a recuperar el sentido ético de la información. La comunicación real requiere ser interpelada y dialogada, trascendiendo la simple descarga de datos o mandamientos digitales que a menudo impone la virtualidad.
Finalmente, se resaltó la importancia de la consigna «más territorio y menos escritorio», promoviendo el contacto directo de calle a calle para vencer el aislamiento burocrático. Buen Abad defendió la «radio bemba» y el mirarse a los ojos como una base ética inquebrantable para la movilización social. LAUICOM reafirma así su compromiso de formar gestores de una comunicación insurgente que una la teoría con la praxis transformadora.
Prensa LAUICOM- En Radio LAUICOM se transmitió en vivo el programa «Bolívar vs Monroe», donde los historiadores Alí Rojas y José Linares denunciaron la manipulación mediática histórica. Este espacio busca fomentar comunicación para la liberación ante tácticas de guerra cognitiva que anulan el pensamiento crítico de los ciudadanos.
Durante la emisión se analizó el caso Nayirah de 1990, farsa orquestada por firmas de relaciones públicas para justificar la invasión a Irak. Esta operación emocional convenció al Congreso estadounidense de autorizar el uso de fuerza militar basándose en mentiras ensayadas por potencias extranjeras.
Los ponentes repasaron hitos de desinformación como el hundimiento del acorazado Maine y el incidente falso del Golfo de Tonkín. Estos eventos demuestran cómo las élites fabrican pretextos bélicos para apoderarse de territorios y recursos estratégicos mediante el engaño masivo y sistemático.
También recordaron el bombardeo de Guernica, donde el franquismo culpó inicialmente a los republicanos para sembrar terror psicológico en la población. Frente a esta mentira política, los expertos recalcaron que la formación y el estudio son las únicas herramientas eficaces para defender la soberanía cognitiva.
El debate abordó la Masacre de las Bananeras en Colombia y el modelo paramilitar actual para proteger intereses de las multinacionales, se denunció que el despojo de tierras y los falsos positivos buscan impedir transformaciones sociales a favor de la paz del pueblo colombiano.
Finalmente, la institución instó a estudiantes a cuestionar las narrativas impuestas por algoritmos y grandes corporaciones de comunicación. Bajo la rectoría de Tania Díaz, se prioriza la verdad histórica y la dignidad sobre las estrategias de dominación imperial que actualmente persisten.
LAUICOM impulsa la comunicación estratégica para la liberación y el saber popular
El programa «Ponte al día con LAUICOM», presentado por la vicerrectora académica Tibisay León, se consolida como un espacio de vanguardia para la difusión de los valores institucionales, esta iniciativa radiofónica busca proyectar el trabajo académico de la Universidad Internacional de las Comunicaciones, enfocándose en la creación de una conciencia crítica indispensable para los comunicadores contemporáneos.
La formación en LAUICOM se fundamenta en un modelo humanista que prioriza la ética soberana y el análisis profundo de las matrices de opinión globales que afectan al país. A través de este enfoque, se dota a los participantes de herramientas estratégicas que les permiten actuar no solo como transmisores de información, sino como sujetos activos en la defensa de la verdad.
En el área de Expresión Oral y Escrita, la profesora Odalis Cuaurma enfatiza la necesidad de desarrollar habilidades transversales de producción y recepción de contenidos con una alta madurez política. El objetivo primordial es que los estudiantes logren decodificar tanto los textos escritos como la realidad social, fomentando una lectura del mundo basada en la curiosidad y la investigación constante.
En cuanto a la Vinculación Social, el profesor Merwin Pérez destaca la importancia de generar un arraigo real con el territorio y sus habitantes mediante un trabajo colaborativo y horizontal. Esta metodología busca la descolonización del pensamiento, utilizando la legislación del poder popular y las leyes comunales como base fundamental para transformar el entorno y resolver problemáticas sociales concretas.
La universidad también promueve la «ecología de los saberes», concepto discutido en el segmento «El Conuco del Saber», el cual propone un diálogo integrador entre la ciencia académica y el conocimiento ancestral. Este intercambio busca democratizar el saber, permitiendo que las diversas formas de conocimiento convivan en igualdad de condiciones para el beneficio de la sociedad y el desarrollo del poder popular.
Finalmente, se anunció la próxima oferta de formación especializada, que incluye diplomados sobre el pensamiento contrahegemónico de Bolívar y la redacción creativa en entornos digitales. Con estas acciones, LAUICOM reafirma su compromiso con una comunicación para la liberación, operando bajo la premisa fundamental de que el aula es el territorio de lucha y construcción colectiva.
La fe, cuando se hace oración y acción, abre caminos hacia las transformaciones necesarias. Permanezcamos en comunión con Dios, en la verdad y en la paz.
Hablar hoy de “excelencia académica” en Comunicación exige desarrollar un instrumental crítico riguroso contra una serie de mistificaciones que han colonizado el campo durante décadas. Entre ellas destaca la reducción de la comunicación a un conjunto de destrezas técnicas destinadas a optimizar flujos informativos, incrementar audiencias, gestionar reputaciones corporativas o perfeccionar mecanismos de persuasión. Tal reducción empobrece el objeto de estudio, mutila su complejidad histórica y lo convierte en un simple apéndice funcional de estructuras económicas y políticas cuya legitimidad permanece fuera de examen. La excelencia académica que nos importa comienza precisamente allí donde la crítica se niega a aceptar semejante clausura epistemológica y asume que toda práctica comunicacional forma parte de procesos sociales más amplios, atravesados por contradicciones materiales, conflictos de intereses, disputas por el sentido y luchas permanentes en torno a la revolución de las conciencias.
Hoy la comunicación, emancipada y emancipadora, constituye una dimensión decisiva de la existencia humana porque ninguna sociedad produce cultura, organiza trabajo, transmite conocimiento, construye memoria ni proyecta horizontes colectivos al margen de sistemas simbólicos compartidos. Cada signo nace en una trama histórica determinada. Cada lenguaje porta huellas de relaciones sociales concretas. Cada narrativa expresa, reproduce o combate determinadas formas de poder. En consecuencia, la excelencia académica no puede medirse por la capacidad de repetir teorías consagradas, acumular métricas bibliométricas o adaptarse dócilmente a las tendencias intelectuales burguesas. Su medida fundamental reside en la potencia crítica con que investiga las condiciones materiales que hacen posible la producción, circulación y apropiación social de significados.
Una formación comunicacional de alto nivel demanda rigor histórico. Ninguna teoría surge por generación espontánea. Todo concepto responde a problemas específicos de una época determinada. La excelencia implica romper el fardo ideológico del capitalismo y reconstruir genealogías intelectuales, identificar intereses en disputa, comprender transformaciones tecnológicas y examinar las estructuras económicas que condicionan la evolución de los sistemas mediáticos. Quien ignora la historia de las luchas sociales corre el riesgo de confundir fenómenos transitorios con leyes universales.
Quien desconoce la historia de las instituciones y monopolios comunicacionales termina naturalizando mecanismos de dominación que poseen orígenes perfectamente identificables. La investigación sobresaliente tampoco ha de limitarse a describir fenómenos visibles. Su tarea consiste en revelar, denunciar y transformar estructuras profundas, conexiones ocultas y dinámicas contradictorias. Allí donde la apariencia ofrece neutralidad, el análisis riguroso descubre intereses. Allí donde el discurso dominante proclama consenso, la observación crítica identifica conflictos y focos revolucionarios. Allí donde la retórica empresarial celebra innovación, la investigación examina concentración económica, monopolización tecnológica y desigualdad en el acceso a los recursos comunicacionales. La excelencia académica exige capacidad para atravesar la superficie de los acontecimientos y penetrar en la lógica que articula sus determinaciones fundamentales y la reorganización de las fuerzas productivas en comunicación emancipadora.
Resulta imposible comprender la comunicación contemporánea sin estudiar la lucha de clases como fuerza histórica constitutiva. Los sistemas simbólicos no flotan sobre la sociedad como entidades autónomas. Participan activamente en la organización de consensos, en la legitimación de jerarquías y en la reproducción de determinadas relaciones sociales. Los grandes aparatos mediáticos, las plataformas digitales, las industrias culturales y los complejos publicitarios intervienen cotidianamente en la formación de imaginarios colectivos. Determinan agendas, jerarquizan acontecimientos, modelan sensibilidades y orientan percepciones.
Frente a ello, la excelencia académica reclama una mirada capaz de identificar quién produce los discursos hegemónicos, qué intereses representan, qué silencios administran y qué formas de conciencia contribuyen a consolidar. La conciencia de clase constituye una categoría indispensable para cualquier comprensión profunda de la comunicación. No se trata de un residuo doctrinario ni de una reliquia conceptual. Representa una herramienta analítica para comprender cómo los sujetos interpretan su posición en el entramado social y cómo construyen horizontes de acción colectiva. Toda comunicación participa, de manera directa o indirecta, en procesos de formación de conciencia. Cada noticia, cada representación audiovisual, cada plataforma digital y cada dispositivo educativo intervienen en la elaboración de percepciones acerca del mundo social.
Una academia comprometida con la excelencia debe estudiar rigurosamente esas mediaciones, evitando tanto el determinismo simplista como las fantasías individualistas que atribuyen toda capacidad transformadora a decisiones puramente subjetivas. La revolución tecnológica contemporánea plantea desafíos inéditos. Las infraestructuras digitales reorganizan escalas temporales, modalidades perceptivas y formas de interacción social. Sin embargo, la fascinación tecnológica constituye uno de los principales obstáculos para el pensamiento crítico. La excelencia académica no consiste en celebrar acríticamente cada innovación técnica. Consiste en examinar quién controla las plataformas, cómo se extraen datos, qué modelos económicos sustentan la circulación informativa y cuáles son las consecuencias culturales de la concentración tecnológica. La técnica jamás aparece aislada de relaciones de poder. Cada arquitectura digital incorpora criterios de selección, exclusión y jerarquización que influyen decisivamente sobre la producción social de conocimiento.
Particular atención merece el papel de los algoritmos. Con frecuencia se los presenta como instrumentos neutrales gobernados exclusivamente por procedimientos matemáticos. Tal representación encubre una realidad mucho más compleja. Los algoritmos son construcciones humanas desarrolladas en contextos institucionales específicos, financiadas por intereses concretos y orientadas hacia finalidades determinadas. Incorporan criterios de clasificación, prioridades económicas y supuestos ideológicos que afectan la visibilidad de contenidos, la distribución de información y la configuración de debates públicos. Una concepción exigente de excelencia académica rechaza toda confianza ingenua en sistemas automatizados incapaces de justificar críticamente sus operaciones. El examen permanente de sus sesgos, limitaciones y efectos sociales constituye una obligación intelectual ineludible.
Y la excelencia requiere además una sólida formación filosófica. La comunicación no puede reducirse a estadísticas, encuestas o análisis de audiencias. Tales herramientas poseen enorme valor cuando se integran en marcos interpretativos consistentes. Sin reflexión epistemológica, la acumulación de datos degenera en empirismo estéril. Sin ontología social, la descripción pierde capacidad explicativa. Sin teoría crítica del conocimiento, la investigación corre el riesgo de reproducir inconscientemente los prejuicios de la época. El pensamiento comunicacional de mayor calidad articula observación empírica, elaboración conceptual y análisis histórico en una síntesis dinámica capaz de iluminar la complejidad de los procesos sociales.
Porque la dimensión humanista ocupa un lugar central en esta perspectiva. La comunicación existe para ampliar capacidades humanas de comprensión, cooperación, creación y emancipación. Toda excelencia académica que ignore la dignidad de las personas termina subordinada a intereses ajenos al desarrollo pleno de la humanidad. El conocimiento adquiere sentido cuando contribuye a disminuir formas de explotación, opresión, alienación y exclusión.
Desde esta óptica, la investigación comunicacional no persigue únicamente explicar el mundo; procura también identificar posibilidades históricas para transformarlo en favor de relaciones más justas, solidarias y democráticas. La producción científica de excelencia demanda igualmente independencia intelectual. Ninguna comunidad académica puede alcanzar altos niveles de desarrollo cuando se somete pasivamente a modas teóricas, financiamientos condicionantes o agendas impuestas por centros de poder económico. La autonomía crítica representa una condición esencial para el avance del conocimiento. Dicha autonomía no equivale a aislamiento. Implica capacidad para dialogar con tradiciones diversas, evaluar argumentos según su consistencia y sostener posiciones fundamentadas aun cuando resulten incómodas para intereses dominantes.
En última instancia, excelencia académica en Comunicación significa cultivar una inteligencia histórica capaz de comprender la totalidad social en movimiento; desarrollar instrumentos analíticos aptos para descifrar la compleja producción de sentido en sociedades atravesadas por desigualdades estructurales; fortalecer la conciencia crítica frente a dispositivos de manipulación ideológica; examinar sin complacencias las nuevas formas de poder concentrado que emergen en el ecosistema digital; promover una cultura científica comprometida con la verdad, la justicia cognitiva y la emancipación humana; contribuir a la formación de sujetos capaces de interpretar críticamente su realidad y participar conscientemente en su transformación.
Allí donde el conformismo intelectual celebra la adaptación, la excelencia busca comprensión profunda. Allí donde la superficialidad exalta la velocidad informativa, la excelencia exige conocimiento riguroso. Allí donde los relatos dominantes intentan naturalizar privilegios históricos, la excelencia académica convierte la crítica en herramienta de esclarecimiento colectivo y en fuerza cultural orientada hacia la construcción consciente de una humanidad más libre, más culta y más dueña de su propio destino histórico.