Por Alí Ramón Rojas Olaya
Después del bombardeo a Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro Moros y Cilia Flores, hechos acaecidos en la madrugada del 3 de enero de 2026, el presidente Donald Trump, en rueda de prensa en su residencia de Mar-A-Lago, en Florida, aseguró que su país «gobernará» Venezuela hasta que se complete una «transición segura». Advirtió que “habrá que hacer algo con México” respecto al narcotráfico. Y sobre Colombia dijo que “está haciendo cocaína y la están enviando a Estados Unidos. Así que tiene que cuidar su trasero”.
Recordemos que Trump dijo el 20 de enero de 2025, en su juramentación presidencial, que «necesita» Groenlandia para garantizar la protección de Estados Unidos. Tres días después, dijo en una videoconferencia desde la Casa Blanca en la cumbre anual de Davos, Suiza, que Canadá podría convertirse en parte de Estados Unidos como el estado número 51. Analicemos estos hechos en tres apartados. La pregunta ¿Cómo secuestraron a Maduro? La respondemos hablando de la traición. Luego hablaremos del petróleo venezolano, de la política injerencista en tres presidentes estadounidense. Disertaremos sobre el Tecnato de América. Recordaremos el canto guerrero de los indios Muiscas. Hablaremos de la Carta de las Naciones Unidas y finalizaremos con el apartado que le da título a este artículo.
1. La traición
La traición es la ruptura deliberada de un pacto de confianza y lealtad. Es causada por la búsqueda de intereses particulares. Se manifiesta en la delación y actos contra la patria.
Espartaco fue traicionado por los piratas cilicios que habían acordado transportarlo a Sicilia, dejándolo a merced de los romanos, y fue derrotado por el ejército liderado por Marco Licinio Craso, quien aprovechó la oportunidad para acorralarlo y aniquilar la revuelta, culminando en su muerte en una batalla en el 71 antes de Cristo. Seis mil de sus seguidores fueron crucificados a lo largo de la Vía Apia como advertencia.
Jesús fue traicionado por Judas Iscariote por treinta monedas de plata, un pago acordado con los sacerdotes para entregarlo. Identificó a Jesús con un beso en Getsemaní, lo que llevó a su arresto y crucifixión en el Gólgota.
José de la Riva Agüero, considerado por algunos sectores, prócer de la independencia del Perú y José Bernardo de Tagle y Portocarrero, nobiliariamente IV marqués de Torre Tagle, más conocido como Torre Tagle, traicionaron el proyecto bolivariano pactando con el imperio español. Francisco de Paula Santander, José Antonio Páez y Juan José Flores traicionaron al Libertador Simón Bolívar.
Antonio José de Sucre fue traicionado y asesinado en una emboscada en Berruecos, Colombia, en 1830, por instigadores que veían en él una amenaza para sus intereses políticos en la desintegración de la República de Colombia, siendo José María Obando señalado como el autor intelectual y el coronel Apolinar Morillo el ejecutor material junto a peones como Juan Gregorio Sarria, Juan Cuzco y Andrés Rodríguez, aunque Morillo fue el único condenado y fusilado, implicando a otros conspiradores como Francisco de Paula Santander en un complot para eliminar al sucesor natural de Simón Bolívar.
Regis Debray, el teórico marxista que acompañaba al Che Guevara, lo delató a la CIA. El antiguo «Dantón» o «El francés», como lo llamaba cariñosamente el guerrillero heroico, en el ocaso de su vida publicó algunos libros en los que escribió: que era «cruel, fanático y despótico».
Todos estos traidores tienen algo en común, eran resentidos y carecían de conciencia moral. La traición es el huésped eterno de corazones ingratos. Cuando algunos hombres del primer círculo se seguridad del presidente Nicolás Maduro entregaron la soberanía para ser la estrella 51 de la bandera genocida, no se percataron de que “la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo” y que Venezuela no será nunca una colonia norteamericana.
2. Petróleo venezolano
El subjefe de gabinete de la Casa Blanca Stephen Miller aseguró el 17 de diciembre de 2025 que Estados Unidos creó la industria petrolera de Venezuela y calificó la nacionalización de 1976 por parte de Caracas como «el mayor robo» de la historia estadounidense. Para este supremacista, «el sudor, el ingenio y el trabajo estadounidenses crearon la industria petrolera en Venezuela. Su expropiación tiránica fue el mayor robo registrado de riqueza y de propiedad estadounidense». Según este asesor de Trump, «estos bienes saqueados se utilizaron para financiar el terrorismo e inundar nuestras calles de asesinos, mercenarios y drogas».
Pareciera que Miller desconoce que los pueblos originarios de Venezuela ya utilizaban petróleo crudo y asfalto, que rezumaba naturalmente a través del suelo hacia la superficie, en los años anteriores a la colonización española. El líquido negro y espeso, conocido por los lugareños como mene, se utilizaba principalmente para fines medicinales, como fuente de iluminación, y para el calafateado de canoas. A su llegada a finales del siglo XV, los conquistadores españoles aprendieron de los pueblos indígenas el uso del asfalto presente de manera natural para calafatear los barcos, y para el tratamiento de sus armas. El primer envío de petróleo documentado en la historia de Venezuela ocurrió en 1539, cuando un solo barril fue enviado a España para aliviar la gota del emperador Carlos V. En 1799, Alexander von Humboldt encontró un pozo de petróleo en la Península de Araya.
El 24 de octubre de 1829, en Quito, Colombia, el presidente, Simón Bolívar, considerando: «Que debe asegurarse la propiedad de las minas, contra cualquier ataque y contra la facilidad de turbarla o perderla» decretó que «conforme a las leyes, las minas de cualquiera clase, corresponden a la república».
Para 1839, el gobierno encomienda al médico José María Vargas que investigue sobre el petróleo. Una vez hechos los respectivos estudios, opinó que esta materia era más rica que la plata por la gran posibilidad de uso que tenía.
En 1878, Manuel Antonio Pulido y otros tachirenses, fundan en la Hacienda La Alquitrana la Petrolia del Táchira, la primera compañía petrolera de Venezuela, pionera en la extracción, refinación y comercialización de petróleo nacional, marcando el inicio de la industria petrolera venezolana antes de las grandes transnacionales, operando por más de 50 años hasta agotar su yacimiento y cesar operaciones en 1934, dejando un importante legado histórico y un complejo recreativo-histórico en la zona. Stephen Miller olvida que Chávez recuperó el control estatal de Pdvsa en 2001 al sancionar la Ley Orgánica de Hidrocarburos y su declaración plena en 2004.
3. Jefferson, Adams y Taft
En 1786, Thomas Jefferson (1743-1826), antes de convertirse en el tercer presidente de Estados Unidos (1801-1809) y antes de que se redactara la Doctrina Monroe, dijo: “Nuestra Confederación debe ser considerada como el nido desde el cual toda América, así la del Norte como la del Sur, habrá de ser poblada. Mas cuidémonos de creer que interesa a este gran continente expulsar a los españoles. Por el momento aquellos países se encuentran en las mejores manos, y sólo temo que éstas resulten demasiado débiles para mantenerlos sujetos hasta que nuestra población haya crecido lo suficiente para írselos arrebatando pedazo a pedazo”. Esta macabra sentencia se soportaba militarmente en el Cuerpo de Marines fundado en Filadelfia el 10 de noviembre de 1775.
En 1804, John Quincy Adams (1758-1831), quien será el 6° presidente de Estados Unidos (1825-1829), expande la visión de su congénere: “Lo único que esperamos es ser dueños del mundo”.
William Howard Taft (1909-1913) en un contexto de expansionismo y superioridad dijo: “No está lejano el día en que tres banderas de barras y estrellas señalen en tres sitios equidistantes la extensión de nuestro territorio: una en el Polo Norte, otra en el Canal de Panamá y la tercera en el Polo Sur. Todo el hemisferio será nuestro por nuestra superioridad racial y moral”.
4. Tecnato de América
Elon Musk, durante su participación en el evento Bosch Connected World 2025 que se desarrolló en Las Vegas entre el 7 y el 10 de enero, dio un ultimátum para toda la humanidad: la próxima sequía no será de agua, ni de comida, ni por el cambio climático, sino de electricidad. Una escasez de esta forma de energía podría transformar radicalmente la vida cotidiana y el desarrollo tecnológico. Musk señaló que, a partir de 2025, la producción de energía no será suficiente para abastecer la creciente demanda, especialmente la impulsada por el auge de la inteligencia artificial.
El 4 de diciembre de 2022, BBC News Mundo publicó la siguiente pregunta: “¿Qué fue el Movimiento Tecnocrático que quiso reemplazar a los políticos por ingenieros (y qué queda de él hoy)?”. Se trata de “un movimiento tecnócrata nacido tras la Gran Depresión en Estados Unidos” que “quiso crear un Estado gobernado por la ciencia y la tecnología”. Howard Scott y Marion King Hubbert lo fundaron.
Según ellos, un tecnato no puede simplemente fundarse como un territorio constituido en Estado soberano, es decir, no puede ser solo un país, sino que debe cumplir con tres requerimientos: debe tener suficientes recursos naturales para crear abundancia; debe ser una base industrial y científica preexistente y debe tener una cantidad suficiente de personal calificado para operar la infraestructura que proporciona la abundancia.
El abuelo materno de Musk fue el estadounidense Joshua Norman Haldeman. Se involucró en la política canadiense, apoyando el movimiento tecnócrata. En 1950 se trasladó a Sudáfrica. Al año siguiente, escribió un artículo para el periódico canadiense Regina Leader-Post en el cual hacía apología del apartheid y declaró acerca de los sudafricanos: “Los nativos son muy primitivos y no deberían ser tomados en serio (…) Algunos son decentes para un trabajo rutinario, pero ni los mejores de ellos pueden asumir las responsabilidades y acabarán abusando de la autoridad”.
El tecnato de América, según este movimiento, abarca de este a oeste, desde Groenlandia en el océano Atlántico hasta la línea internacional de cambio de fecha en el océano Pacífico; de norte a Sur desde Canadá hasta el norte de Colombia, Venezuela y las Guyanas en Suramérica, incluyendo a México, toda Centroamérica y todo el Caribe.
5. Canto guerrero
Américo Briceño Valero en Geografía del Estado Trujillo, comenta que el sabio bachiller Rafael María Urrecheaga aprendió el idioma de los indios Muiscas de Esnujaque, cuando era un adolescente, lo que le permitió traducir el bello poema indígena que él tituló “Canto Guerrero”, en el año de 1844. “¡Madre Chía, que estás en la montaña / con tu pálida luz alumbras mi cabaña. / Padre Ches, que alumbras con ardor / no alumbres el camino al invasor! / ¡Oh Madre Ikake, manda tus jaguares / desata el ventarrón y suelta tus cóndores / afila los colmillos de las mapanares / y aniquila a los blancos con dolores! / Madre Ikake que vives en Quibao / Padres Chés; Madre Chía / alimenten mi espíritu con vino de rencor / Echen el fuego que calcina / el agua que destruye / los rayos de las nubes / truenos de las montañas / Padre Chés, a mi troje repleta con granos abundosos / llena mis ollas con la fuerte chicha / y mi pecho con valor / A mi mujer que cría / dales pechos que manen / Ríos de leche blanca / Padre Chés dame una flecha / Aguda que mate al invasor / Tiempla el brazo que dispara / esa flecha sin temor / Yo soy tu hijo, ¡Oh Chés, mi señor! / Yo soy tu esclavo, ¡Oh Chía, mi señora! / Dadme a beber el vino de tu inmenso valor / dadme a comer la carne de odio al invasor”.
6. Carta de las Naciones Unidas
Con el bombardeo y el secuestro del 3 de enero de 2026, Trump viola el artículo 1 de la Carta de las Naciones Unidas que señala que uno de los propósitos de las Naciones Unidas es “mantener la paz y la seguridad internacionales, y con tal fin: tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz; y lograr por medios pacíficos, y de conformidad con los principios de la justicia y del derecho internacional, el ajuste o arreglo de controversias o situaciones internacionales susceptibles de conducir a quebrantamientos de la paz” (numeral 1) y el artículo 2 que señala que “para la realización de los propósitos consignados en el Artículo 1, la Organización y sus Miembros procederán de acuerdo con el siguientes principios: “Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas” (numeral 4).
7. ¡Gloria al bravo pueblo!
A Estados Unidos le urge tener mandatarios lacayos en su patio trasero como Irfaan Ali, Nayib Bukele, Kamla Persad-Bissessar, Santiago Peña, Daniel Noboa y José Antonio Kast, que estén dispuestos a entregar la soberanía de sus países. Claudia Sheinbaum, Xiomara Castro, Miguel Díaz Canel, Daniel Ortega y Nicolás Maduro representan un dolor de cabeza para estas ansias expansionistas.
La bandera de Venezuela seguirá siendo la misma que izó el Generalísimo Francisco de Miranda el 3 de agosto de 1806, el junto a su Expedición Libertadora, en la Vela de Coro. Su amarillo es el color de la felicidad. Es excitante, es el color del sol, por lo que se relaciona con la energía. El azul es el color de la libertad, la lealtad, la armonía y la verdad. El rojo representa el fuego, el amor, el poder, la fuerza, la emoción y la pasión.
Venezuela es la Patria que debemos amar y defender. Venezuela se escribe con v de vida, valor, verdad, valentía, virtuosismo, victoria. Venezuela se escribe con v de Vietnam.
Alimentemos nuestro crisol con la conciencia moral de nuestro Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, quien, esposado con las mismas cadenas de 1492, mientras caminaba erguido y gallardo en las entrañas del monstruo, saludó a quienes allí se encontraban: Good night, happy new year.
Recordemos que el 7 de octubre de 1818, Simón Bolívar, desde Angostura, escribe a John Baptiste Irvine, enviado de James Monroe: “no permitiré que se ultraje ni desprecie al Gobierno y los derechos de Venezuela. Defendiéndolos contra la España ha desaparecido una gran parte de nuestra población y el resto que queda ansía por merecer igual suerte. Lo mismo es para Venezuela combatir contra España que contra el mundo entero, si todo el mundo la ofende”. ¡Gloria al bravo pueblo! ¡Viviremos y venceremos!

